Como era previsible, el Vaticano es un caos

A poco de conocida la muerte del Papa Francisco, el Vaticano era un avispero, en todos los sentidos de la expresión. Dicho de otro modo, era y es un caos. No podía ser de otro modo cuando quienes están a la cabeza de los mecanismos más finos de la Iglesia son inútiles puestos allí por capricho del tirano. 

El primer gran problema que se enfrenta es el lugar. La decisión de Bergoglio de no residir en el Palacio Apostólico, porque era muy humilde como todos sabemos, y establecerse en la Domus Sanctae Marthae, generó un ambiente enrarecido: chismes, idas y venidas de periodistas, poderosos con maletines llenos de dinero, etc. Más por necesidad que por gusto, Francisco modificó la estructura original de la Domus, prevista por Juan Pablo II como residencia para los cardenales electores durante el cónclave y hotel o alojamiento para prelados durante el resto del tiempo. Al vivir el Papa en ejercicio allí, se reservaron plantas enteras exclusivamente para él, con importantes adaptaciones estructurales y la permanencia fija de colaboradores y prelados cercanos a él.

Y al morir allí, la situación se ha complicado todavía más. Por ejemplo, se debió esperar el traslado del cuerpo a la basílica de San Pedro, para preparar la Domus para los cardenales electores. Mientras el cuerpo estuvo allí, toda la casa estaba blindada, y las habitaciones que le estaban reservadas deben permanecer precintadas hasta la elección del nuevo pontífice.

La Constitución Praedicate evangelium, firmada por Francisco, se está demostrando problemática. Corresponde al cardenal Pietro Parolin y al cardenal presidente de la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano abordar la cuestión de los alojamientos alternativos para los cardenales, puesto que no todos podrán residir en la Domus por falta de plazas, debido precisamente a la reorganización llevada a cabo por el papa Francisco a lo largo de los años y al número de cardenales, que es superior al previsto por Juan Pablo II. Pero en en la Gobernación no hay ningún cardenal, sino la mariscala Raffaella Petrini, una religiosa franciscana que el Papa eligió para ocupar este cargo, en contra de las leyes vigentes en el Estado de la Ciudad del Vaticano.

Mis amigos que se pasean por los Sacros Palacios insisten en que todo es caos, y algunos —los más malvados— se relamen de gusto. Es que hay muchos viudos desesperados porque saben que se les acabó sus sinecuras. Es que el pontificado del papa Francisco, fuertemente centralizado y marcado por decisiones drásticas, ha creado un sistema interno polarizado y será difícil.

Quienes volverán a Buenos Aires con seguridad serán sus secretarios privados. Y el resto de argentinos acomodados en los recovecos vaticanos están aterrorizados. Uno de ellos es Gustavo Zanchetta, que había pedido a la justicia de Salta una prórroga hasta mayo para seguir en Roma y no regresar a prisión. Se le acabaron las licencias. Y otro es Tucho Fernández. Él sabe, como lo saben todos, que será el primer eyectado de la curia, sea elegido un conservador o un progresista. Algunos curiales han levantado apuestas, y jugando algunas en alguna buena trattoria romana, sobre cuánto tiempo permanecerá en el palacio del Santo Oficio luego del proclamado el sucesor de Bergoglio. 

Emilce Cuda, la teóloga feminista que del seminario de Devoto fue llevada al Vaticano, está ya buscando algunas clases que dar en los institutos terciarios del conourbano, y los obispos argentinos no se sienten cómodos. No son pocos los que temen que les ocurra lo que a sus colegas chilenos: renuncia colectiva. 

Cuando la Iglesia está en sede vacante, los oficios deben ser muy delimitados y claros. Y así lo fueron siempre. Pero Bergoglio metió mano y, además de reformar la Curia, reformó también los funerales. Afortunadamente no tuvo tiempo de reformar el cónclave. Consecuentemente, al cambiar sin legislar, se produce el caos, que se acrecientan cuando los que están a cargo son inútiles.

Para colmo de males, el cónclave —todos lo saben—, no será breve, y eso aumenta las preocupaciones, sobre todo sabiendo que la Iglesia quedará a cargo de Giovanni Battista Re, cuyos antecedentes en 2013 no son los mejores. Todos saben, sin embargo, que el problema grave es el maestro de ceremonias Mons. Diego Ravelli. Engreído, pero con una asombrosa capacidad de sembrar el caos, como se ha visto en los últimos años mientras estuvo al frente de la Oficina de Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice. La organización interna del cónclave está, en última instancia, en manos de los ceremonieros. Será un caos dramático, se lamentan. Algunos han sugerido que Ravelli de un paso al costado y que se haga cargo del asunto Mons. Guido Marini. 

La improvisación y la excepcionalidad de los últimos años ahora pasan factura. El cónclave que se perfila en el horizonte será uno de los más complejos de la historia. No solo por las dificultades logísticas, sino sobre todo por el legado espiritual e institucional que deja tras de sí el papa Francisco: un Vaticano y una Iglesia fracturada, desorientada y obligada a hacer frente a sus contradicciones más profundas.

28 comentarios en “Como era previsible, el Vaticano es un caos

  1. Avatar de Desconocido Anónimo

    Don Wanderer por favor desbúrreme; el Cardenal Re por ser Decano del Colegio Cardenalicio, SI entra al Cónclave, pero por la edad no tiene derecho a voto. Si podrá «influir» en los Cardenales votantes. Es así?

  2. Avatar de Desconocido Anónimo

    En el traslado del cuerpo de Francisco de Santa Marta a la basílica de San Pedro, me ha llamado la atención que la comitiva no estuviese presidida por una cruz procesional con sus respectivos ciriales . También me ha parecido equivocado el lugar que ocupaba el cardenal Re durante el recorrido, debía haber ido detrás del féretro y no delante.

  3. Avatar de Desconocido Anónimo

    La pèrdida de predicamento de la Iglesia se hubiera dado con un Papa duro y conservador tambièn. Contra el clima de epoca poco se puede hacer. El punto entonces es xa q hacer concesiones y ser permisivo con cosas si hagas lo q hagas no vas a lograr nada y te van a sacar cosas sòlo para alabarte en pùblico mientras vas desvirtuando tu històrica doctrina. Por eso conviene resistir, como decìa Benedicto, aunq terminemos quedando sòlo 12, de eso la Iglesia resurgirà màs fortalecida. Tambièn se ha visto en terminos geopolìticos, el papado de Bergoglio es la insignificancia misma. En Managua metieron en cana a su obispo pese a la amistad de Francisco con Raùl Castro y es sabido la influencia del règimen cubano en el gobierno de los Ortega en Nicaragua; es q lo toman x tonto entonces? No se pudo evitar eso? Al gordo Quarracino, q sabìa operar, jamàs le hubieran metido una ley de aborto en el Congreso, de hecho a iinstancias y lobby suyo es q la CN tiene un artìculo q defiende la vida desde la concepciòn. El Episcopado Bergogliano fue desbordado x la marea del Pañuelo Verde y como unos Papanatas, no atinaron a nada excepto algùn comunicado y apelaciones de ocasiòn para la buena inspiraciòn de los legisladores a la hora de votar. Nada de convocar a una misa multitudinario o un gran acto en el Congreso, nada de un video de Francisco desde Roma llamando al pueblo a movilizarse. La conducta claudicante, tìmida, vergonzante es lo q prevaleciò. Una Iglesia argentina a retaguardia x propia voluntad.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      no. Ravelli no era del «equipo» de Guido Marini, estaba allí como oficial en la limosneria apostólica y ayudaba en la ceremonia. Más bien del equipo del otro Marini

  4. Avatar de Desconocido Anónimo

    A pesar de todo, me parece bien que Re sea ahora el decano del colegio cardenalicio. Esta vez no podrá entrar en el cónclave, por lo que su influencia será limitada, pero suficiente para contrapesar la de Parolin. En caso contrario, todo el control del cónclave habría quedado en manos de Parolin.

  5. Avatar de scented1b7eef9209 scented1b7eef9209

    Cuánta hipocresía veremos próximamente! Qué triste! Cuántos pastores despreciables cerraron la boca estos años! Pusilánimes. Sí, eso son. Cobardes miserables que cerraron la boca con Amoris Laetitia, Fiducia Suplicans, la Declaración de Abu Dabi, el engendro de Fratelli Tutti; que no vieron nada cuando la Pachamama asquerosa ensució un altar en Roma; que no saben nada de todas las herejías enseñadas durante estos doce años. Funcionarios vituperables. Ahora hay que aguantarlos cantando loas al Tirano. Lo escucho a García Cuerva y me quiero cortar el pelo. Me tienen repodrido con el legado de acá, el legado de allá y todas esas estupideces. De qué legado me hablan? Cuál legado, si dejó nada más que deudas con la Verdad y la Justicia. Caretas. Hablen del pasivo, no del legado. El Vaticano no es un caos: sigue siendo un caos. Espero que Cristo nos salve de nuevo. Si Él no interviene en ésta, estamos fritos. Miguel Grosso.

  6. Avatar de Desconocido Anónimo

    En los cardenales honestos que aún dudan en como juzgar el pontificado, creo que este desorden logístico va a causar una sería impresión, sobretodo a novatos de periferias. Parece una tontería, pero yo creo que puede decantar a algunos timoratos hacia algo claramente distinto de Francisco ante el evidente caos de por culpa del gesto televisivo de quedarse en Santa Marta, ahora no tienen ni donde alojarse. Parece de los Hermanos Marx

  7. Avatar de Desconocido Anónimo

    No quería ser un príncipe renacentista, ni monarca (o esa fue la imagen que quiso dar) pero qué perfectamente le quedan las palabras atribuidas al rey francés: «Luego de mí, el diluvio»

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      efectivamente, bergoglio no quería ser un príncipe renacentista, ni monarca, en cambio terminaría siendo un vulgar tirano de la misma calaña de hugo chavez.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Quiso ser un Sátrapa de todas las Rusias y, como Stalin, vivió con sencillez en el Kremlin romano.

      (cuando se tiene poder de verdad, como Trump, no hace falta resaltarlo o engañar con coronas de oro y rituales mayestáticos. Basta levantar una ceja.

      Y si el otro es idiota, un puñetazo en la mesa a tiempo ahorra muchos disgustos)

      Pusieron a Bergoglio en el solio petrino para cumplir un programa político, que efectivamente ha cumplido mejor o peor.

      Pero el tiempo nos pone a todos en nuestro sitio)

    3. Avatar de Desconocido Anónimo

      No querría ser un príncipe del renacimiento (tampoco tenía ni la cultura, ni el talento ni los modales) ni un monarca (constitucional), pero se comportaba como un sátrapa oriental.

      Y remedando al necio y sensual ilustrado Luis XV, «L’Église c’est moi» decía con acento porteño…

  8. Avatar de Desconocido Anónimo

    La manera despiadada de gobernar de Bergoglio traerá consecuencias.

    Como toda fuerza genera una reacción proporcional en dirección contraria, muerto el amo, serán sus criados, ya sin su protección, los que sufrirán la justa venganza…

    «¡castigo de Dios!», dicen.

    Pues, seguramente.

  9. Avatar de Desconocido Anónimo

    Si se hacen las cosas mal, es lo que pasa. ¿De qué ha sido condenado? Lo que yo sé es que renunció a sus cargos por petición de Francisco.

    Si es cardenal, que participe.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Si es cardenal, su obligación, que no se la puede quitar ningún Papa, aunque sea jesuita o un mal bicho, es participar en el cónclave y votar.

      La historia del piso de lujo de Londres, que se compra para invertir (todas las instituciones necesitan una gestión racional de sus recursos, especialmente los dinerarios) fue estropeada por el caprichoso autoritarismo de Bergoglio.

      Las inversiones, por definición, intentan comprar barato para vender caro.

      el piso no era una ganga (porque ya estaba rehabilitado y en una zona de lujo) y uno se pregunta cuál fue el criterio de su adquisición, si no fuera para alquilarla o venderlo a algún oligarca ruso o a algún princioe árabe del petróleo tan caprichosos e irresponsables como Bergoglio.

      Naturalmente el sobrino de Becciu se llevaría la comisión usual en real state en Londres (que seguro que fue pingüe, porque es un % de la suma final)

      El problema se agrava porque, una vez comprado, Bergoglio da la orden de vender el piso en el acto. Como siempre pasa cuando no se sabe esperar, y no hay tantos compradores para un piso de tantos millones, se vende a pérdidas.

      Sólo que la pérdida es la mitad de lo pagado; es decir, que es enorme.

      ¿quién tiene la culpa de este desastre?

      Desde luego no Becciu.

      Además este modo de obrar encubre lo que ha ido mal desde el principio:

      un cardenal sin experiencia real en inversiones (y en inversiones de real state) tomando iniciativas de cientos de millones con dinero que no es suyo.

      Es decir, la falta de profesionalidad -y de responsabilidad- de siempre.

      Por cierto, ya sabrán quién pudo a este purpurado sardo a administrar los dineros de la Iglesia, ¿verdad?

      Pues «¿quién soy yo para juzgar?»

  10. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

    La de negociados turbios que se van a hacer en medio de todo ese caos… bueno, no es que antes no se hicieran, pero como dice el refrán: «a río revuelto, ganancia de pescadores».

  11. Avatar de Desconocido Anónimo

    Bueno, quizás la complejidad y extensión del cónclave que se presumen, el caos espiritual y doctrinal dejando por Francisco y el desorden logístico actuales no sean algo malo. Si todo fuera paz y tranquilidad sería para preocuparse, y mucho, porque se trataría de algo cocinado tal vez.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Pues es cierto. Dice que él no firmó nada y que lo que hizo fue apartarse, que jamás recibió una notificación de cese. Pues si es así, sigue siendo caedenal, por mucho que este publicado su cese en el Bolletino. Van a tener que buscar el decreto de cese firmado por Francisco si no.

      Muy italiano esto. Y que Becciu entre en el cónclave, sea un pillo o no, va a ser otro contrapoder a Parolin, ya que se la guarda.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      No es fake news.

      Aunque las fuerzas infernales le han hecho desistir.

      Era su manera de ser rehabilitado por vía de faits accomplis.

      Si entra en el cónclave y vota la elección del sumo pontífice eso significa que es tan cardenal después del cónclave que antes, pese a los caprichos de un irresponsable con demasiado poder.

      Tantas veces el «quien soy yo para juzgar» encubre una mano de hierro y una cabeza arbitraria que va dejando cientos y miles de cadáveres por el camino.

      Cadáveres, como el bueno de Becciu, que, una vez muerto el tirano, tratan de dejar de ser zombis, esto es, muertos vivientes.

      Además Becciu será lo que sea, pero el capelo rojo es la cúspide de una carrera eclesiástica exitosa. Becciu dirá: me lo he ganado a pulso y lo merezco como el que más.

      Pues seguramente tendrá razón ¿no cree?

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