Epifanía

Los tres Magos, conocedores del lenguaje oculto, capaces de leer el universo simbólico, descifraron la gramática de las estrellas. Y meditaron sobre las visitas experimentadas al vagar por el mundo de los sueños. Aquellos hombres enigmáticos caminaban con piedad a través de las dunas, obedientes al lenguaje de la creación y a los espíritus que la animan y la recrean a cada instante.

Y al final de su peregrinación, encontraron el Centro de la Historia cuando Él yacía allí, en un pesebre, gimoteando y temblando entre ganado maloliente, bajo la protección de la Magna Mater del cosmos. Aquellos reyes y magos de los misterios orientales supieron lo que contemplaban porque comprendían la teofanía del universo, ese icono cósmico que les transmitía el Misterio que ahora luchaba por encarnarse ante su mirada. Y respondieron con símbolos, que depositaron ante su Creador vulnerable e indefenso.

Sebastian Morello, Mysticism, Magic, and Monasteries: Recovering the Sacred Mystery at the Heart of Reality, Os Justi Press, Lincoln, 2024, p. 86.

Un comentario en “Epifanía

  1. Avatar de Desconocido Anónimo

    Tu Navidad, Cristo Dios nuestro, amaneció en el mundo como la luz de la sabiduría, y los que adoraban los astros, de un astro aprendieron a adorarte, Sol de justicia, y a conocerte, Oriente de lo alto, Señor, gloria a ti.

    Tropario de Navidad.

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