No habrá caído muy bien al episcopado argentino, tan dado a protegerse a sí mismo, la admisión oficial de los motivos reales que llevaron a renunciar a su sede a Mons. Carlos Domínguez. Ellos, ayudados por un grupo de clérigos con aspiraciones, pretendían que todo pasara en silencio y que su hermano caído en desgracia la sacara barata, con apenas una reprimenda. Pero desde este blog hicimos lo posible para que eso no sucediera y nos enfrentáramos de nuevo a un caso de encubrimiento.
Algún obispo o clérigo, con ánimo de censurar, denunció mi blog a Blogger por infringir las normas de la comunidad. Y Blogger, el servidor donde se encuentra alojado, lo bloqueó mientras estudia la veracidad de la denuncia. El proceso llevará algunos días pero, cualquiera sea el resultado, seguiré publicando en este nuevo sitio que resulta mucho más sencillo que el anterior.
Pero, ¿por qué apelan a la censura? Se me ocurren algunas reflexiones. En primer lugar, esta gente —y me refiero a la casta episcopal— “no la ve”. Y con esto quiero decir que una cosa era denunciar un post o una publicación hace diez o quince años, y otra muy distinta es hacerlo ahora. En esos momento, era muy difícil avisar a los lectores de la nueva dirección, si el autor decidía retomar el blog. En la actualidad, es muy fácil porque existe X (@CaminaWanderer), que no solamente avisa de las novedades en tiempo real a buena parte de los lectores, sino que suma a muchos más. Es lo que me sucedió a mi, que tenía una cuenta en desuso y ahora estoy sumando centenares de seguidores por día. La denuncia, que es censura, no funciona tan fácilmente como en otros tiempo. Ellos eliminaron el Index y la Inquisición; hablan de parresía y de sinodalidad. ¿Qué herramientas pueden aducir, entonces, para censurar a los seglares que amamos a la Iglesia y advertimos del proceso de destrucción interna al que está siendo sometida desde hace décadas?
Este absurdo e inconducente acto de censura no hizo más que exponer el “principio de revelación”, y pido disculpa por el vocabulario mileísta que estoy utilizando. Debemos ser justos y reconocer que los sacerdotes de la curia sanrafaelina actuaron bien. El instructor del caso cumplió con agilidad su deber y el vocero del Obispo tuvo que poner la cara innumerables veces por el obispo degenerado, haciendo malabares para decir lo que debía y podía decir en cada momento. Pero se decidió silenciar el caso, lo que en mi opinión fue una enorme torpeza. Cualquier persona medianamente inteligente podía sospechar que algo grave había ocurrido: Domínguez es llamado de urgencia por el Nuncio y no asiste a la fiesta patronal de su diócesis; pocas horas después de la entrevista emite un breve comunicado con su renuncia por razones personales y al día siguiente, el vocero del obispado dice que ya está en Roma. En síntesis: Domínguez huyó sin llevarse siquiera sus frailunos petates alojados en el obispado sanrafaelino. ¿Es esta una conducta normal para alguien que renuncia por “razones personales”?
La verdad la conocimos algunos rápidamente y fuimos unánimes en el propósito de que esta vez el silencio no cubriría los pecados del culpable para escarnio de sus víctimas, de sus fieles y de la justicia. Y para que la casta de los castos siguiera su jolgorio. Finalmente, la presión fue demasiada (no era sólo yo quien estaba en conocimiento de lo sucedido), y tuvieron que reconocer la verdad.
Pero aquí hay una cuestión más profunda que debemos atender, y es una situación que viene arrastrándose desde hace décadas. Los obispos argentinos están nerviosos y preocupados porque saben que el episodio de Domínguez posibilitó la formación de una gran tormenta, completamente impensada, que se les viene encima. Veamos algunos hechos circunstanciales:
1. El Papa Francisco está muriendo, y con él morirá la protección que tenía la casta en Roma para cubrir todas sus fechorías. En el Vaticano Bergoglio había colocado a un ejército de personajes con mucho cadáveres dentro del placard, que estaban dedicados al manejo silencioso de los escándalos protagonizados por sus amigos: el cardenal Kevin Farrell, secretario del ex-cardenal McCarrick, con el que convivió durante décadas, y que extrañamente nunca vio nada; el cardenal Tucho Fernández, pornógrafo desde su juventud sacerdotal (y todos sabemos que “de la abundancia del corazón hablan los labios”); Mons. Edgar Peña Parra, tercero en la jerarquía vaticana, denunciado por prácticas homosexuales desde sus años de seminarista; el P. Fabián Pedacchio, oficial del Dicasterio de Obispos, y varios más conocidos, y muchos más desconocidos. No tengo dudas que esto protectores serán barridos pocos meses después de que asuma el nuevo pontífice.
2. Estamos en medio de un cambio de época. Lo sucedido ayer en las elecciones de Alemania provocará modificaciones impensadas hasta hace pocos meses. Se acabaron los discursos sobre la inmigración indiscriminada y sobre el cambio climático. Esta es la nueva doxa que se impondrá rápidamente en todo el mundo occidental. En otras palabras, se acabó el discurso francisquista. Hasta en esto ha sido astuto Bergoglio: morir cuando su pontificado se vaciaba de contenido y significado. El próximo Papa, sea el que sea, será cualquier cosa menos bergogliano. El mundo cambió —ya veremos si para bien o para mal— y la Iglesia deberá cambiar también. Y por eso mismo, todo el discurso progresista, incluida la comprensión y misericordia para los homosexuales activos de dentro y fuera de las filas del clero, al menos se atenuarán, si es que no desaparecen totalmente.
Pero ¿qué tiene que ver esto con los obispos argentinos? Para entenderlo, viene bien recordar el caso de Juan Carlos Maccarone, arzobispo de Santiago del Estero, que en 2005 fue filmado manteniendo relaciones sexuales con su chofer, por lo que se vio obligado a renunciar. En esa ocasión, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal emitió un comunicado en el que manifestaba su “agradecimiento” al ex obispo de Santiago del Estero por la labor cumplida en aquella diócesis “al servicio de los pobres y de quienes tienen la vida y la fe amenazadas” y le expresaban su “afecto, comprensión y oración”. La declaración llevaba la firma del cardenal de Buenos Aires, Jorge Bergoglio. No había la más mínima crítica u observación acerca de la conducta depravada del prelado: sólo agradecimiento y comprensión. Y Maccarone, en una brevísima entrevista que concedió tiempo después, decía algo escalofriante: “Todos sabían cómo era yo y cuáles eran mis defectos cuando me eligieron obispo”. ¿Quiénes sabían? Los obispos argentinos, sus “hermanos en el episcopado”. ¿Por qué, entonces, no advirtieron a la nunciatura de los vicios del entonces P. Maccarone cuando sonaba para el episcopado? ¿Por qué lo promovieron a una sede importante como la de Santiago del Estero? ¿Por qué no hicieron la menor alusión a la gravedad de sus acciones en el comunicado de la CEA? La respuesta va cayendo sola.
Pero avancemos aún más. Mons. Gustavo Zanchetta no solamente fue uno de los primeros obispos argentinos nombrados por el Papa Francisco sino que había sido durante décadas su dirigido espiritual y su protegido. Es imposible que Bergoglio no conociera las debilidades de Zanchetta por los muchachitos, fueran seminaristas o no, y por los sitios pornográficos. Como dijimos en otra ocasión, nadie comienza a toquetear adolescentes de un día para otro. Se trata de hábitos que han crecido durante años; se trata de la ausencia de la virtud de la castidad. Y lo mismo ocurrió con Mons. Carlos Domínguez, a quien Bergoglio conocía de sus épocas de provincial de los agustinos recoletos.
Si al Papa Francisco nombró a dos sacerdotes de costumbres gravemente inmorales, sabiendo presumible y anticipadamente acerca de los hábitos de sus elegidos, ¿podría haber nombrado a otros con los mismos problemas, que nosotros desconocemos y que, sin embargo, hoy se sientan en sedes argentinas? ¿Por qué, si los obispos argentinos permanecieron silenciosos frente a los nombramientos de Maccarone, Zanchetta y Domínguez, no guardarían el mismo silencio en otros casos? ¿Cuántas mitras más estarán manchadas con la misma sangre? ¿Se sostendrá la omertá muerto ya el Padrino? ¿Hasta cuándo soportará el clero —los buenos curas son mayoría en Argentina— la vergüenza a la que los somenten sus pastores y el agravio que le provocan a la Iglesia? ¿Falta mucho para que comiencen a hablar? Yo creo que ya comenzaron. Infobae, al comentar la semana pasada con lujo de detalles el caso de Domínguez, decía: “Infobae tuvo acceso a la declaración de una de las víctimas ante el Juez Eclesiástico del Tribunal Interdiocesano de Mendoza”. Sólo hay un modo para que periodistas hayan tenido acceso a esas declaraciones: algún sacerdote de ese tribunal se las pasó.
Sospecho con dolor que en los próximos meses, con nuevo Papa y nuevos aires en el mundo, nos enteraremos de más noticias asquerosas y terribles como la que nos enteramos hace un par de semanas. La infección que corroe el cuerpo de la Iglesia debe ser, de una vez por todas, eliminada.

una gran pena
Muy interesante
Estimado Wanderer: Realmente estoy indignadísimo de que le hayan censurado su histórico blog el cual leía hace muchos años. Me parece de una maldad y de una miseria humana indigna de la Iglesia. Ojalá se haga justicia.
¡Qué susto! Días y más días buscando el blog y hoy por fin lo he encontrado.
Demos gracias a los nuevos tiempos que se avecinan sobre la Iglesia, que seguro no serán peores.
Con todo respeto pera parece la foto del Sindacato de camioneros. Hay que ser Obispos y también parecerlos!
Ya le saludé amigo Wanderer en el post anterior y le manifesté mi alegría por haberle reencontrado, ahora quisiera hacer algún comentario sobre este artículo.
Es muy triste lo que sucede en el episcopado local pero hay que situarlo en la dependencia directa de Bergoglio y en la estrategia a lo largo de su pontificado para la aceptación de la homosexualidad y las relaciones homosexuales en la Iglesia Católica, es decir para el cambio del Magisterio sobre la sodomía, una de las líneas fundamentales del mismo.
Desde el inicio Bergoglio mostró esa dirección. La famosa frase «¿Quién soy yo para juzgar a una persona gay?» inauguró un método que ha ido aplicando y que ha culminado con Fiducia supplicans, que viene a suprimir el pecado de la homosexualidad y globalmente de los comprendidos en el sexto y noveno Mandamientos, pues con Amoris laetitia ya se ha abolido de hecho el adulterio.
Forma parte de la estrategia de Bergoglio para normalizar la homosexualidad haberse rodeado de clérigos homosexuales y protegerlos ante conductas cuestionables, y promover a quienes impulsan el cambio del Magisterio sobre la sodomía. Entre estos, el jesuita James Martin, los cardenales McElroy o Hollerich, este último defiende que la concepción moral de la Iglesia sobre la sexualidad es científica y sociológicamente errónea. Y para plasmar el cambio magisterial a través del Dicasterio para la Doctrina de la Fe eligió a su amigo Víctor Fernández. Pero la Declaración ha sido rechazada por Conferencias Episcopales completas, destacando la Iglesia en África y Asia, cardenales, obispos e instancias eclesiales, en defensa de la fe y la moral católica.
Tras esta descripción de lo sucedido en este pontificado que ya acaba subyace una pregunta clave ¿Qué ha motivado a Bergoglio a imponer a la Iglesia Católica el reconocimiento de las relaciones homosexuales? A ella ha tratado de responder el profesor Dr. Gerard van den Aardweg, psicólogo y psicoterapeuta holandés, en una publicación con este título en la que sostiene que la promoción por parte del papa Francisco de la narrativa de que “la homosexualidad es innata y moralmente aceptable” –un contraargumento a la enseñanza católica sobre la sexualidad y la familia– sugiere una alineación con la ideología pro-gay que tiene orígenes profundos en él mismo. El profesor Aardweg fue firmante inicial de la ‘Apelación filial católica internacional a todos los Cardenales y Obispos de la Iglesia Católica para solicitar que se retire «Fiducia Supplicans»’ de 2-02-2024, que llegó a reunir 500 firmas, y es miembro de la nueva ‘Academia Juan Pablo II para la Vida Humana y la Familia’ fundada en 2017 por Josef Seifert y otros tras la desvirtuación de la anterior por los nombramientos de Francisco. El profesor Aardweg plantea su artículo como diagnóstico psicológico y relaciona esta cuestión con los rasgos más sobresalientes de la personalidad de Bergoglio.
Y la última decisión de la estrategia bergogliana ha sido el reciente nombramiento como cardenal del dominico Timothy Radcliffe, teólogo pro-LGTB. Con su entrada en el Sacro Colegio pretende reforzar la que ha sido una de las líneas fundamentales de su pontificado, imponer a la Iglesia Católica el reconocimiento de la homosexualidad y las relaciones homosexuales.
Ha llevado a Zaffaroni, homosexual y abolicionista creándole un cargo a medida en el Vaticano. Todo en Bergoglio es ambiguo. Un día dice q la Ideología de género (tan emparentada con el Lobby Gay) es una agenda impuesta por el neocolonialismo europeo y al siguiente, saca esa bendición «sui generis» (a libre elección de cada obispado, para cubrirse ante eventuales protestas y reclamos) para parejas del mismo sexo. Todo en el es contradictorio, un día dice una cosa, al otro una distinta y salomonicamente, trata de dejar conformes a todos. Y sí es cierto, la oposición q ha suscitado en el Africa, pobre pero socialmente muy conservadora y dónde el catoslicismo se mantiene más vital, con sonoros rechazos a esta «sugerencia» papal. Es un Papa q se ha desvivido x ganarse la conformidad y simpatía del Marxismo ateo y el liberalismo laicista a expensas de sus feligreses auténticos y verdaderos. Una Iglesia mundana, a la carta, q busca empatía y calla para no ofender ni insolentar medios, periodistas u Ongs. Una Iglesia q busca la aceptación de extraños mientras abandona a los propios. Ha peronizado la Iglesia en Argentina y el es parte de la grieta.
Enrorabuena, don Guánder. Que le hayan censurado es una condecoración en su pechera. Y si fue a instancia de clerizontes depravados, una corona. Le leeremos aquí.
Estimado Wanderer:
Me alegra saber que alguien haya podido hacer reaccionar a los obispos, pero aún falta mucho. Estamos hartos de los encubrimientos de los abusadores sexuales, de los curas homosexuales y de la jerarquía que mira para otro lado con cualquier excusa, como se hace en este país con los delincuentes. (¡Pobrecitos! ¿De qué van a vivir? —Me lo ha dicho un obispo excusando a un sacerdote abusador para luego agregar que a pesar de la reiteración de la falta, de la homosexualidad del sacerdote en cuestión que el mismo obispo reconoció, de la sanción ya impuesta por la Iglesia, no lo iban a expulsar—).
Vale más el maldito respeto humano que la Verdad. Vale más no dejar más mal parada a la Iglesia que las almas que se desvían por los lobos con piel de cordero. Vale más cuidar el puesto que las almas de los encantadoes de serpientes. Ya se lo dijo Jesús al Padre Pío: «¡Carniceros!».
Catalina de Siena
Pues ciertamente están enojados y con miedo. En la misa de asuncion el nuevo administrador de san Rafael les dijo a los pocos fieles que había lo malo del anonimato de los blogs, y cosas por el estilo.. lo tienen en la garganta.
¡¡Muchas gracias por seguir, D. Wanderer!! Le he podido reencontrar gracias a X… ¡¡Bendito sea Dios y muchos ánimos para continuar!! Gracias por todas sus aportaciones
Enhorabuena, querido maestro Wanderer. No solamente por tu retorno, sino porque éste ha sido triunfal. Tu vuelta ha encontrado eco no solamente en blogs internacionales (como Stilvm Curiae de Marco Tosatti), sino tambien en youtube, facebook y otras redes sociales entre combativos neo-sedevacantistas (nueva especie poco estudiada, que afirma la invalidez de la renuncia de B-XVI). Auguramos a tu nuevo blog la mayor de las difusiones, para escarnio de la jerarquía gobernante.
Y digo nuevo blog, porque, me temo, desgraciadamente querido Wanderer, que el anterior no volverá; al ser Blogger parte de Google, eso no puede más que significar censura. Todo el mundo lo sabe. Basta una denuncia que cale en las categorías perseguidas por la nueva inquisición universal, por ejemplo «homofobia». Un prelado católico argentino denunciando a tu blog por homofobia es una ironía de la vida, pero es, sin duda, lo que habrá sucedido si no te lo devuelven.
Gracias querido Wanderer. ¡¡Por más parresía!!
Hola, lo persiguieron en una ciudad y se fue a otra, enhorabuena! Yo que Ud. pediría a los amigos de infovaticana que den publicidad a su nuevo blog, ya que comparten audiencia, así podría recuperar las ovejas perdidas. llegue aqui medio de casualidad buscando en google…
Ya se la han dado
Lo persiguieron en una ciudad y se fue a otra. Yo pediría a Infovaticana que publique la dirección de su nuevo blog, así recupera las ovejas perdidas. Llegué aquí buscando en google entradas de la ultima semana, medio de casualidad.
Comentando un poco su artículo. Leí el enlace que puso de infobae. Mi conclusión es que no pasará nada. Se trata de adultos, según se refiere. Y van mansitos a ser manoseados por el degenerado del obispo. Después denunciaron, sí. Sinceramente, repito, no va a pasar nada. Domínguez, un infame pervertido, por supuesto.
Eva Agria .
Estimado Wanderer, le agradezco mucho su labor, este nuevo blog y todo lo escrito, es un lujo.
Soy Luis de la Calle, y conozco de cerca a Dominguez por una incómoda necesidad que tuve de verlo en persona para denunciar el modus operandi del Instituto Verbo Encarnado al cual este obispo degenerado encubrió todo lo que pudo.
Pienso que ha habido un pacto entre Zapata (acusado por mi de encubrimiento de abuso sexual a menor) y Dominguez. De hecho, se han llevado muy bien todo este tiempo.
Creo que está todo por estallar. Comparto mi relato de lo que me pasó con Dominguez en este blog: https://verbo-encarnado-ssvm-abusos.info/cadena-de-encubridores/
Allí simplemente me desahogo de la «cadena de encubridores» en la que nos tienen atrapados, pero no por mucho tiempo, como usted dilucida.
Gracias Don Wanderer! Dios lo bendiga!
Luis de la Calle
Dios bendiga tu valentía, Luis.
Ya basta de tanta corrupción entre los que tendrían que ser «pastores»
Pero, mi estimado, ¿Qué decir de los cardenales que el Portennus Pontifex fue designando? De estos polvos (!) sabe Dios qué lodos habrán de venir. La apostilla de que la mayoría de los clérigos argentos son buenos es una brisa fresca en la sien, pero, ¿Ud. no percibe algo demasiado extendido en la Iglesia de Roma que la hace dudosa? Es decir, pareciera que en otras comunidades de tradición apostólica estros apostrolismos no ocurrieran. ¿Por qué no allá y sí acá?
—G. MARIVS
Estoy muy contento de encontrar de nuevo esta página, me había preocupado per su cancelación. Busqué en muchos modos alguna referencia o comentario de lo sucedido y gracias a Marco Tossati con su Stylum Curiae encontré acceso.
Creo que lo que el estimado Wanderer dice de la Iglesia argentina aplica para la Iglesia universal. Es verdad, para quien sabe qué es el peronismo esto resulta más claro, que Argentina es el «pago chico» de Bergoglio, donde él se regodea haciendo y deshaciendo a destajo.
Zanchetta no es el único dirigido espiritual de Bergoglio con estos problemitas… tiene a varios en la misma bolsa. El resultado, el mismo: protección y ocultamiento. ¿Saldrán de la cueva después de la muerte de S.S.?
El próximo Papa, podrá ser malo, pero peor no creo. Parafraseando a Wanderer, no creo que salga otro peronista.
un honor encontrarle de nuevo, D Wanderer.
Me uno al comentario. Me costó unos días, pero al fin …lo encontré. Deo gratias
La denuncia de su blog no hace más que corroborar que los obispos TIENEN MIEDO. Al fin alguien les tira de las ínfulas y los incomoda. Gracias Don Wanderer.
El % de Obispos Homosexuales Abusadores es enorme
Van décadas copando todo
Según le dijo un obispo (amigo de Bergoglio) a un sacerdote conocido mío, al menos dos tercios de la conferencia episcopal es homosexual.
Seguimos adelante y con Ud. La iglesia no se para por una muerte y una condenacion eterna…………….. LA IGLESIA ES LUGAR DE SALVACION PLENA
«Quien busca encuentra».Pues le encontré.Me alegro mucho de saber que sigue dando algo de luz en este tiempo de tinieblas.Ya empezaba a dudar de si el ojo de Sauron, ese que repta en oscuridad, se había fijado en usted.Dios nos le guarde y le bendiga.
Don Wanderer!
No se ponga mal por la persecución, al Señor le hicieron lo mismo.
Peor sería que con una palmadita en el hombro le dijeran «seguí participando «,y no tuvieran un resto de pudor y vergüenza para intentar ácallarlo.
Soloviev de algo así como que si Jesús se presentará hoy no lo crucificarian sino que lo ignorarla. Ni esa ven los mitrados!!!!!
Vamos!!Con confianza que las Puertas del infierno no prevalecerán !!!
Saludos Wanderer, te sigo dondequiera que vayas.
Y muchas gracias
Realmente espero que pueda retomar el blog.
Entiendo si como dice, es más fácil publicar aquí, y está X y todo eso.
Pero, por ejemplo en mi caso, no tengo X (ni tendré) y sólo llegué aquí por una carambola.
Y también me parece que era un poco más amigable al lector el formato de blogspot (aunque puede que nomás sea la costumbre).
Y para comentar, uno podía usar su propia cuenta de blogspot, haciéndose cargo de lo comentado.
En fin, no sé si los «buenos curas» son mayoría en Argentina, nuestro pobre país… quiero decir, que sean «buena gente» se puede decir, pero es diferente a que sean «buenos curas». En mi experiencia (que no es la más exhaustiva), la mayoría son buena gente pero mediocres como curas, de lo cual no los culpo exclusivamente a ellos… así fueron seleccionados y «formados».
PD: al terminar el comentario, veo que aquí se puede usar la cuenta de wordpress, de facebook (lo tengo desactivado hace meses por razones de salud mental), u otro método. Nos adaptaremos, si es lo que queda.
Andrés Battistella
Querido Andreas, por lo que entiendo, esta página está hecha en wordpress, por lo que si usted ya tiene cuenta, avanti. Yo no me fiaría más de blogger (que es google). Pueden devolver el blog y luego bloquearlo de nuevo y tirar a la basura el trabajo de años. Esta catacumba me parece más segura.
Birlibirloque
Buenos curas argentinos hay , pero la mayoría salieron de Argentina. Y el no haber sido «formado» en la sana y recta doctrina no es excusa, pues si los seglares nos esforzamos por formarnos, el cura que se da cuenta de lo que hay se esforzará por buscar la santidad, y dejarse «formar» por los santos que le precedieron. Y también parte de culpa la tenemos nosotros, por no rezar suficiente por ellos…
Haberlos, hay, desde luego, buenos curas.
Pero de ahí a que sean «la mayoría»… o que «sean mayoría»… pues yo no lo sé. No es mi experiencia.
Peor si es como usted dice, que de esos que son «buenos», la mayoría salieron del país. De eso, yo no lo sé.
Y bien, en cuanto a la formación, no me refiero restrictivamente a «la sana y recta doctrina», pues hay unos cuantos que de eso tienen mucho, o sea son eruditos, pero no son «buenos curas» (y a veces ni siquiera son buena gente). «La sana y recta doctrina» no es suficiente para hacer bueno a un cura en tanto cura. ¿Suena duro? Pues lo es, y vale desde luego para nosotros los seglares también.
Es una buena elección haber cambiado a WordPress, que es mucho más tolerante. Y siempre se puede guardar copia de TODO el blog, e incluso migrarlo —si aparecen problemas con la censura— a un alojamiento propio (que no son caros).
Respecto al diseño, siempre se puede retocar o cambiar, sólo hace falta alguien que entienda.
Creo que los obispos no captan el siglo XXI: a más de uno le convendrá jubilarse y huir antes de enfrentar el escarnio. En Cuyo todavía queda limpieza por hacer.
El de Lima lo acaba de hacer.
Gracias,Caminante! Sursum corda!Saludos desde Concordia provincia de Entre Ríos en Argentina