El cardenal Gugerotti, la «cabra montés», el candidato tapado de los progresistas

Decíamos en los últimos artículos que no hay lugar para un Francisco II. Las tropelías cometidas por Bergoglio fueron demasiadas y, según se dice, en las congregaciones generales se está da cuenta de ello. Descartada la posibilidad de un candidato abiertamente progre, se impone Parolin, que funge de moderado pero que no lo es, como escribíamos en la última entrada. Pero Parolin sabe que muy difícilmente sea elegido porque es mucho lo que tiene en contra. La táctica, entonces, sería insistir con su nombre y, finalmente, proponer a un candidato de compromiso que no sería otro que el cardenal Claudio Gugerotti, actual prefecto del dicasterio de Iglesias Orientales.

Se trata de un personaje prácticamente desconocido para todos pero que saltó a la fama, bajo el nombre de don Stambecco, o padre Cabra Montés, en la década de los ’90. En esos años, apareció en Roma un libro que causó un estremecimiento en el Vaticano: se titulaba Via col vento in Vaticano, estaba editado por Kaos y firmado por Los millenarios, que se definían a sí mismos como “un grupo de prelados del Vaticano”, pero el autor fue Mons. Luigi Marinelli, un prelado que pasó toda su vida trabajando en la Curia Vaticana, concretamente en la Congregación de Iglesias Orientales.

El capítulo 12 del libro está dedicada casi completamente a describir a lo Stambecco, es decir, a un joven Gugerotti, haciendo carrera en el Vaticano. Copio aquí los párrafos más importantes para que los fieles conozcamos a quién quiere el progresismo imponer como Papa. 

Para contextualizar, el protector de Gugerotti era el cardenal Achille Silvestrini, que regenteaba una suerte de pensionado universitario, donde vivían todos sus jóvenes adeptos que se preparaban para trepar en los pasillos vaticanos, además de otros quehaceres aún menos santos:

A comienzos de los años ochenta, desde la periferia de Verona desembarcaba en aquel huerto sellado un estudiante universitario [Claudio Gugerotti], quien enseguida logró ganarse la confianza y el afecto de su cardenal protector [el cardenal Silvestrini]. Se rumoreaba que el encargado de las «reclutas» del edificio «Il Vascello» [sede de la masonería italiana] —quien tenga oídos, que entienda— le había señalado al joven la oportunidad de golpear la reja de aquella villa cercada [Villa Nazaret], si verdaderamente deseaba complacer su voluptuoso deseo de hacer carrera.

Así lo hizo. Todo eran muecas y sonrisas, con una actitud hipócrita e insincera a costa de todo decoro, dignidad y equilibrio, el vanidoso conseguía sobrepasar a los demás estudiantes con astuta arrogancia. Tanto la verdad como la mentira le eran útiles para adelantarse. Sus compañeros decían que, con tal de estar en el centro de atención, él habría robado el puesto a un muerto en su ataúd.

La llegada del joven fue para aquel purpurado una verdadera bendición del cielo, en esos días deprimido por el portazo recibido desde la Secretaría de Estado y relegado al tribunal de la Signatura Apostólica, él que del derecho no conocía ni la más elemental noción. El astuto joven comprendió enseguida el malestar y las preocupaciones del pobre protector; se unió a su causa y se puso al completo servicio del cardenal, con el fin de hacerlo brillar en todas sus relaciones públicas y privadas. Redactaba programas, escribía discursos, preparaba homilías, organizaba los encuentros con periodistas y grabaciones televisivas. Exactamente lo que necesitaba un protector soñoliento y un equilibrista acrobático.

De inmediato destacó por sobre los demás huéspedes residentes en la villa, como un cervatillo ávido de llegar primero a la cima. Sus compañeros, dejados atrás por él, le pusieron el apodo de “cabra montés”, (Stambecco), por sus morbosas prerrogativas ascensionales. Circulaban sobre sus contorsiones irónicas ligeras, sonrisas de complicidad, palabras alusivas, aunque se le reconocía inteligencia y agudeza en su frenética superactividad.  

«Más untuosa que la manteca es su boca, pero en el corazón lleva la guerra; más fluidas que el aceite son sus palabras, pero son espadas desenvainadas». (Ps. 55,21)

El peligro de los inteligentes es el orgullo, que muchas veces se pierde entre halagos y extravagancias.

Para entonces, el protector comprendía ya la indispensable utilidad de los servicios prestados por su joven secretario laico. Le aconsejó, como más conforme a su temperamento, seguir la carrera eclesiástica. Una invitación irresistible: la avidez ascendente por el poder devora la avidez erótica.

Existe un ascetismo que libera lo fisiológico sublimándolo en lo sagrado: el poder los contagia y los “sublima” como una especie de compensación de lo que fisiológicamente pudiera faltar. A veces, la frigidez vital de ciertos prelados no alcanza a incomodar la comisión de ciertos pecados materiales, como la lujuria, la violencia o determinadas relaciones prohibidas; su vida se acomoda y se satisface mejor en la sed de poder, la ambición, el orgullo, el egoísmo, la codicia.

La Cabra Montés aceptó la idea con una condición: que se pudiera prescindir de perder el tiempo en la innecesaria formación clerical del seminario, bastándole la escuela purpurada. Ambos estuvieron de acuerdo.

Villa Nazaret es actualmente más que una prelatura: no está sujeta a ninguna otra institución eclesiástica, y mucho menos a la Secretaría de Estado; sin embargo, al cardenal protector aún no le ha sido concedida la facultad de incardinar clérigos. Ordenar sacerdote a la Cabra Montés significaba, entonces, encontrar un obispo diocesano que, para incardinarlo, debería haber pedido la opinión de su consejo presbiteral, con los correspondientes porqués y cómos. Hipótesis prontamente descartada.

Se optó por una forma más expedita: hacer a la Cabra Montés miembro de una comunidad naciente, aún en gestación, formada por una decena de sacerdotes sin obligación de vida común, errantes y desorganizados, una fraternidad sin domicilio fijo: cada miembro elige residir donde mejor le place.  

En un abrir y cerrar de ojos, el universitario se convirtió en don Stambecco (el padre Cabra Montés), aunque residía ininterrumpidamente en el recinto de Nazaret.

El cardenal [Silvestrini], que junto con los colaboradores de Cordata quería ponerse al frente del gobierno en la sombra del Vaticano, le hacía falta un dicasterio de mayor alcance, con contactos nacionales e internacionales al más alto nivel; el único disponible era la Congregación para las Iglesias Orientales. Por lo tanto, debía enviar a ese dicasterio a los mejores colaboradores disponibles, concretamente a Don Stambecco, quien, gracias a las intrigas de dos afiliados, Rizzi y Bruni, fue introducido en la oficina un mes antes de la llegada del cardenal indio [Duraisamy Simon Lourdusamy], que no pudo sino tomar nota del hecho consumado. Don Stambecco, a la espera de la llegada de su protector, actuó con visión de futuro y en consecuencia. La sucesión de su nuevo prefecto se produjo, como rocío sobre el velo, al cabo de unos años, cuando el indio sufrió un ictus.  Tan pronto como su protector fue nombrado prefecto, concedió a Don Stambecco una secretaria y luego otro secretario sacerdote para que se ocupara de las relaciones públicas del cardenal. Una rareza imposible de encontrar en cualquier otra oficina vaticana.  Mientras tanto, dado que don Stambecco aparecía en la plantilla al final de la lista de todos los demás empleados del dicasterio, su protector, siempre bien atendido, ideó un plan a corto y largo plazo para acortarle el camino. Aunque era religioso solo sobre el papel, entretanto lo nombra monseñor y empieza a enviarlo a todas partes. Al contratar a otros cinco o seis funcionarios, don Stambecco ya no es el último en la plantilla; mientras tanto, el cardenal convence a tres empleados para que se jubilen anticipadamente con ventajas; y don Stambecco asciende aún más; otros dos se hacen elevar a la dignidad episcopal, mientras que otros tres monseñores son desviados a propósito a otros cargos con gratificantes mejoras, y don Stambecco se encaramó aún más. Cuando la jubilación de otros tres monseñores está a punto de llegar, superando al resto de los oficiales mayores de oficina, el cardenal protector considera que ha llegado el momento de que Don Stambecco, de simple empleado, dé el salto a superior mayor. Pero había que dejar vacante, con el subterfugio del promoveatur ut amoveatur, el puesto de subsecretario, ocupado por el codicioso franciscano padre Marco Brogi, que ansiaba ser arzobispo secretario del mismo dicasterio. En el informe para el Santo Padre, remitido a través de la Secretaría de Estado, dicho cardenal prefecto sugería a Brogi como nuncio en Etiopía. La Secretaría de Estado rechazó la propuesta. El cardenal se dio cuenta y se dispuso al contraataque. Preparó otro documento unos meses más tarde, tras recabar algunos votos de ciertos prelados informadores a los que consultaba para dar respuesta. Esta vez no se equivoca. Ordena a su compañero, prefecto de la cámara pontificia, Dino Monduzzi, que le conceda media hora de audiencia pontificia, el tiempo necesario para que el Papa, desinformado y perturbado, firmara el nombramiento del padre Brogi como nuncio, esta vez en Somalia.

Una vez vacante la subsecretaría, ¿adivinen a quién proponen? Exactamente, don Stambecco, ya conocido por el Pontífice por sus numerosas comidas papales. Mientras tanto, sin embargo, la secretaria de don Stambecco fue presionada para que se las arreglara para cortar y pegar en el ordenador el conjunto de extractos y fragmentos de textos jurídicos que presentarían como tesis de licenciatura, haciendo pasar como totalmente original e inédita, justo a tiempo y obtenida en secreto en la complaciente institución superior, que con la máxima calificación lo proclamaba también doctor mentiroso en falsa jurisprudencia. Alguien, llegados a este punto, podría pensar que los dos promotores de la injusticia, el cardenal y el nuevo subsecretario, se detendrían finalmente en esa terminal. Se equivoca de lleno. La ambición, como la avaricia, es igualmente insaciable, por lo que nunca habrá paz para el pobre Stambecco.  De hecho, durante todo este tiempo, el cardenal prefecto mantuvo inamovible al arzobispo secretario de la oficina, el ucraniano [Myroslav Marusyin], a pesar de que todos conocían su proverbial rigidez mental, ya descrita en otra parte, favorecida por su reverencial servilismo hacia los superiores. Hoy es evidente para todos lo obvio de esa decisión, tan partidista como racional: ese puesto, aún no vacante, de arzobispo secretario sigue siendo intocable para don Stambecco. Oh, purísima expresión divina, que coloca en el lucernario solo al elegido por un dios silvestre, que luego pone a todos los demás bajo el moggio a esperar en silencio […].

Don Stambecco, que resiste todo menos la tentación de la ambición en su carrera, seducido por su protector con muchos placeres peligrosos, en visión profética conocía todas estas cosas y las rumiaba mentalmente en su corazón, como un profeta las premoniciones. Obtenido divinamente el nombramiento sin intrigas de nadie —por así decirlo—, ordena esterilizar la sala de control de gérmenes patógenos y no patógenos, se encierra con una serie de intercomunicadores, desde los que su secretaria le explica a todos los malditos monseñores de oficina el estado de ánimo y la disponibilidad de su amo, convertido en nuevo subsecretario de luci rosse y absoluto del dicasterio. Le importa hacerse creer y aparecer como un hombre de gran perspicacia, con múltiples doctorados y títulos regalados.  Un holgazán de la periferia que se jacta de tener crédito en las altas esferas y ante el Papa, gracias a su protector cardenal.  Llegado el momento de destituir con la fórmula del gaudeat impetratis al inútil y molesto arzobispo secretario, que nunca ha ejercido su cargo, ya está listo el engaño al Papa, que sin pensarlo dos veces firmará la sucesión natural de don Stambecco como arzobispo secretario, colocándolo así en la recta final hacia el cardenalato. 

Ciertamente, Dios puede permitir incluso todo esto, como permitió en otros tiempos que cardenales indignos intrigaran para ser elegidos al sumo solio pontificio de la Iglesia. Aunque estos actuales, en comparación, son mucho más mezquinos.  El cardenal Joseph Slipyj, arrancado de la cárcel tras 18 años por el papa Juan XXIII, hacia el final de sus días confiaba a sus amigos: «En todo momento tengo presente en mi mente la odisea vivida en los campos soviéticos y mi condena a muerte. Pero en Roma, entre los muros del Vaticano, he vivido momentos peores».

81 comentarios en “El cardenal Gugerotti, la «cabra montés», el candidato tapado de los progresistas

  1. Avatar de Desconocido Anónimo

    Pero no sabéis que los que pertenecen a un instituto religioso hacen su formación en su propio instituto? Tenemos entendido que Gugerotti completó todo su curso de filosofía y teología en el seminario de Padua, mientras vivía en el instituto Don Mazza en Padua. Fue admitido a los votos y sólo más tarde fue ordenado sacerdote. Tres años después viajó a Roma y allí conoció por primera vez a Silvestrini. No veo ningún misterio. Sólo compruébalo

    1. Gugerotti jamás fue a un seminario, ni estudió fiolosfía y teología. En Padua estudio lenguas orientales. Como bien dice el libro, lo del Instituto al que fingidamente entró fue para permitir su ordenación sacerdotal sin tener que depender de ningún obispo diocesano.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Ve a ver la documentación: 1978 licenciado en lenguas orientales en Venecia, 1978-1982 filosofía y teología en el seminario de Padua con bachillerato en la Facultad de Teología del Norte de Italia, formación religiosa en la casa Don Mazza de Padua. En 1980 pronunció sus votos perpetuos en el instituto Don Mazza. En 1982 fue ordenado sacerdote. Comenzó a estudiar liturgia pastoral en Padua. Desde Roma se le pidió que trabajara en la Congregación para las Iglesias Orientales. Los superiores del instituto respondieron que primero debía terminar sus estudios en Padua. En 1985 comenzó su servicio en la Congregación para las Iglesias Orientales. Quien quiera dar información seria primero investiga y no toma como fuente un libro escandaloso escrito por un sacerdote celoso del mismo oficio, que morirá a los pocos meses de un cáncer cerebral. No se puede explotar a una persona enferma sin comprobar lo que escribe.

      2. Avatar de Paseador de perros Paseador de perros

        Vivía en Villa Nazareth, un colegio universitario del cual era capellán el futuro cardenal Silvestrini.
        Como relata el artículo, para evitar el seminario, encuentran ese instituto clerical, etc.

      3. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

        En 4 años hizo Filosofía y Teología en el Seminario más un bachillerato en Teología en una Facultad más la formación religiosa propia del instituto… vaya, vaya, Gugerotti es todo un prodigio.

  2. Avatar de Paseador de perros Paseador de perros

    En la 8ª Congregación General «particular atención se prestó a las Iglesias de Oriente, marcadas por el sufrimiento, pero también por un sólido testimonio de fe».
    Se ve que Su Eminencia Stambecco quiere hacer valer su posición.
    Hay que entenderlo, es su naturaleza la de alcanzar las altas cumbres. Hasta ahora su instinto trepador dio resultado. Él considera que está en la etapa final, a pocos metros de la cima.

      1. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

        Doña Florinda (hablando con Quico): ¿No sabes, tesoro, que tu padre te ve desde allá arriba?

        El Chavo (que andaba de metiche): O desde allá abajo.

  3. Avatar de Desconocido Anónimo

    Ya que tienen hambre de sinodalidad, le demos sinodalidad. No mencionemos nombres de los buenos, de acuerdo, pero palos y más palos a los malos, con nombres. Mucha opinión frontal, que no se crean que la única sinodalidad que vale es la de los curiales infradotados, los periodistas babosos y los católicos mamertos.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      No se le olvide lo de ser anticlerical, como recomendaba Bergoglio.

      Pero para ser más papistas que el Papa, démosles lo que merecen con caritativa saña.

      (quién sabe; incluso nos condecoraría alguna siniestra logia satánica)

  4. Avatar de Desconocido Anónimo

    Se ha filtrado a la prensa que el cardenal Stella, mentor de mons. Parolin y uno de los pilares del pontificado de Francisco, por lo menos en los primeros años, arremetió de forma bastante sorprendente contra el difunto Papa durante la última congregación general. Este cardenal forma parte del lobby de los diplomáticos de la Pontificia Academia Eclesiástica, que no paró de ganar peso de 2013 en adelante. De hecho Stella fue de los pocos a quienes Francisco mantuvo en el cargo hasta poco antes de cumplir los 80.

    O la simpatía y el afecto iban en una sola dirección (cosa que puede ser), o el cardenal ha decidido adoptar un discurso de desmarque con respecto al pontificado anterior con intención de pescar votos conservadores para su patrocinado.

  5. Avatar de Desconocido Anónimo

    Efectivamente, la táctica sería insistir con Parolin y, finalmente, ante el esperado rechazo, proponer a un candidato de compromiso que no sería Gugerotti, sino el cardenal Robert Prevost, ex obispo de Chiclayo y actual prefecto del Dicasterio de los Obispos. Desde ese cargo, este siniestro personaje ha extendido por casi todo el planeta sus tentáculos mafiosos, previamente entrenados en su experiencia de manipulación y control del progresista episcopado peruano. Prevost ha sido un incondicional de Bergoglio y defensor radical del globalismo anticatólico, pero ha sabido gestionar una imagen de negociador diplomático. El abominable escándalo de encubrimiento de abusos sexuales del que fue protagonista en Chiclayo y que ha hundido su prestigio en el Perú, ha sido ampliamente ventilado en la prensa de ese país, pero aún no ha sido suficientemente difundido en los medios italianos y mundiales; por eso, podría ser presentado como una falsa alternativa de consenso.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      muy probablemente la gran mayoría de cardenales ya deberían de saber sobre el escandalo de encubrimiento de abusos sexuales en el que estuvo envuelto el cardenal prevost en peru. ocultar esas cosas en pleno 2025 con internet y redes sociales es prácticamente imposible.

  6. Avatar de Desconocido Anónimo

    Del diario italiano iltempo, en un artículo de hoy. Traducción de google:

    «Mientras tanto, ayer por la tarde, el Vaticano lanzó la «alarma» por la salud del Secretario de Estado y uno de los «papables» del trono de Pedro, Pietro Parolin. El cardenal, de 70 años, estuvo acompañado por un equipo médico que lo asistió durante una hora. Parolin todavía estaría fuera de peligro. Habría sido sólo un aumento de presión.»

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Alguien más leido que nos desasne, pero creo haber leído alguna vez sobre un candidato que hizo correr rumores sobre su mala salud en un cónclave que buscaba un papa de transición, «milagrosamente» recuperado después de electo.

  7. Avatar de Desconocido Anónimo

    Viudos de Francisco hay varios, nos ocupamos ahora de una de sus viudas, periodista argentina y su cuasicomadre, quien ha escrito un artículo para, aparte de atacar la candidatura de Parolin, denostar a dos cardenales mayores de ochenta años (oltreottanta, como les dicen en italiano), es decir, que no entrarán al cónclave, que en la congregación general de hoy, la séptima, según el modo de ver de la periodista, irrespetaron la memoria del difunto. Entienda Usted, oveja rasa, que a pesar de lo duro del artículo en contra de estos dos cardenales, la parte positiva para lo que sirve este artículo es para hacer notar que todavía hay por allá en los vértices de la Iglesia quién vuelva por los fueros de Cristo y de su Iglesia y se preocupa por Usted, así le cueste el ser tratado como traidor por los pretorianos de Francisco, ahora en luto.

    Artículo de La Nación, Abr-30-2025. Aunque suponemos que saldrá publicado mañana en la edición impresa.

    Quién es el estratega detrás de la candidatura de Parolin, que salió a atacar a Francisco en la previa del cónclave

    En la congregación general de este miércoles un cardenal afirmó que luego del “desorden y confusión” del papado de Bergoglio, se necesita un liderazgo “moderado y diplomático”

    30 de abril de 2025
    Por Elisabetta Piqué

    ROMA.- Los grandes protagonistas del cónclave que comenzará dentro una semana -el 7 de mayo-, serán 133 cardenales electores, es decir, menores de 80 años, esto está claro.

    Pero en estos días de congregaciones generales, como se llaman las reuniones pre-cónclave, como es sabido también participan los cardenales mayores de 80 años. Algunos de ellos, aunque no ingresarán a la Capilla Sixtina para elegir al 267° Pontífice de la historia, también tienen un rol crucial. Se trata de los denominados “grandes electores” , “kingmakers” o ”influencers”, que son los grandes estrategas detrás de las campañas que, en estos días de frenesí, se van tejiendo para impulsar las candidaturas papables. Ellos trabajan para influenciar a los demás, sobre todo a los más novatos, no sólo en el Aula del Sínodo, donde tienen lugar las congregaciones generales, sino también fuera del Vaticano, en cenas, reuniones y encuentros informales.

    Detrás de la candidatura del gran favorito, el cardenal italiano, Pietro Parolin, de 70 años y secretario de Estado del papa Francisco, se encuentra el cardenal Beniamino Stella, de 81 años, pudo saber LA NACION de fuentes informadas.

    Stella, que pasó la mayor parte de su vida en el servicio diplomático -fue nuncio (embajador del Vaticano) en diversos países africanos, en Cuba y en Colombia- en la séptima congregación general que tuvo lugar este viernes, tomó la palabra. Y causó shock. Stella, prelado en quien el arzobispo de Buenos Aires confiaba desde antes de ser electo papa, en marzo de 2013 -y a quien designó prefecto de la Congregación para el Clero en septiembre de ese mismo año y cardenal en 2014-, salió con los tapones de punta a atacar a Francisco, según filtró un cardenal presente.

    Lo acusó de “haber pasado por alto la larga tradición de la Iglesia” que vincula el poder de gobierno con los órdenes sagrados, y de haber, “impuesto, en cambio, sus ideas”, al permitir por primera vez que laicos y mujeres puedan tener cargos de gobierno en la curia romana. Criticó, así, la constitución apostólica “Predicad el Evangelio”, con la que el papa argentino reformó drásticamente a la curia romana, del 19 de febrero de 2022. Este documento permitió, en efecto, que por primera vez en la historia una monja, Simona Brambilla, fuera nombrada por Francisco en enero pasado “prefecto” del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, el ministerio que se ocupa de todos los religiosos y religiosas de todo el mundo.

    “En estos días hemos escuchado a varios que critican al papado de Francisco, pero el discurso de Stella fue el más duro”, contó a LA NACION un cardenal, que pidió el anonimato. Stella es considerado el estratega de la campaña para impulsar la candidatura de Pietro Parolin, “con el argumento de que es necesario que, después del papado de Francisco, que creó desorden y confusión, hace falta una figura moderada y diplomática, como la del secretario de Estado, para volver a poner las cosas en su lugar”, contó por lo bajo otro purpurado.

    El cardenal Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio y también de la “vieja guardia” de los diplomáticos, también impulsa la candidatura de Parolin, el más conocido entre los 133 cardenales de 71 países representados en el cónclave. Según pudo saber LA NACION, el cardenal Re, de 91 años y otro purpurado con influencia, pidió a todos los purpurados intervenciones de no más de cinco minutos. Hay poco tiempo y todos deben tener oportunidad de expresarse. Pero este miércoles el cardenal Joseph Zen, de 93 años, y obispo emérito de Hong Kong, no obedeció. Habló durante 15 minutos, hasta que le pidieron que se detuviera. Aunque siempre fue muy crítico del acuerdo provisorio sellado por la Santa Sede con China para la delicada cuestión de la designación de obispos, Zen no habló de eso. Sino que intervino para denunciar la sinodalidad (caminar juntos, escuchar y darle más responsabilidades a los bautizados), la gran apuesta de Francisco.

  8. Avatar de Desconocido Anónimo

    Tienen datos de sus eminencias de Malta y Luxemburgo ? Parece que Mario Grech y Jean-Claude Hollerich y sus «sinodales» con «la Bergoglio» ya están en campaña.

  9. Avatar de Desconocido Anónimo

    Francisco murió el 21 de abril y en la Congregación general de ayer, miércoles 30, sólo estuvieron presentes 124 cardenales electores. Si pasados ya nueve días todavía faltan once cardenales que también entrarán al Cónclave, está claro que no están enterados ni les importa la grave crisis que vive la Iglesia. El problema es que esos dormidos también van a votar y su voto decidirá quién será el nuevo Papa y el futuro de la Iglesia. No puede ser entonces que nueve días después de muerto Bergoglio esos once cardenales todavía estén tomando mate en su casa. Estos desarreglos son sin duda una mala señal, pero es lo que hay, no lo podemos remediar.

    Siendo mayo es el mes mariano por excelencia y sabiendo que la Santísima Virgen es Madre de la Iglesia, es buen momento para pedirle que tengamos un Papa santo, porque si eligen a otro como Bergoglio o aún peor, si no es el Falso Profeta que extenderá la alfombra roja para recibir al Anticristo con todos los honores, le pega en el palo, como dicen los futboleros.

    Fuenteovejuna

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Estimado anónimo de las 11:22

        No son nueve los cardenales electores que aún faltan llegar, son once. La razón es muy sencilla, los electores son 137 pero dos no van por razones de salud, de modo que quedan 135. Si ayer había sólo 124, faltan once, no nueve.

        Fuenteovejuna

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      …¿»que no están enterados ni les importa la grave crisis que vive la Iglesia»?…

      Es posible…

      Pero también es más posible todavía que sí estén enterados y sí les importe la grave crisis que vive la Iglesia…

      Es decir, que su voto ya esté decidido y que no hay por qué perder el tiempo ni hacer la comedia.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Creer que un cardenal es un simplón que ignora la realidad que vive la Iglesia, al contrario que un laico jubilado que la tiene clarísima porque hurguetéa en tres o cuatro blogs, es de una presuntuosidad y al mismo tiempo de una inocencia pasmosa.

      Rece para que nos encajen un papa pasable y saque un rato a pasear a los nietos.

  10. Avatar de Desconocido Anónimo

    Estimado Wanderer: parece que en las Congregaciones Generales no soplan vientos muy francisquistas (como ud dijo anteriormente, el francisquismo iba a morir con Bergoglio)

    El blog francés Benoit et moi (que suele citar y traducir este blog muy seguido) acaba de publicar la traducción al francés de este artículo: https://silerenonpossum.com/it/quintogiorno-novendiali-sedevacante/

    Si lo que dice el cardenal que supuestamente entrevistaron para esa nota es cierto, el nuevo papa no se parecerá al anterior.

    Quiera Dios que así sea.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Hola,

      en estos días leí mas o menos 20 estudios internacionales sesudos de 20 analistas sesudos sobre quien podría ser el nuevo Papa y todos ellos difieren entre sí en lo general y particular. Lo que dice que nadie sabe nada, pero alguno acertará debido a su sesudo análisis o a la carambola.

      Lo único que yo sé, aparte de mi proyección hecha en un anterior post de W, es que de ser elegido uno progre o «moderado» (Parolin), el catolicismo romano desaparecerá del mapa.

      Elvis Tek

  11. Avatar de Desconocido Anónimo

    El mundialismo tiene varios cardenales en la gatera detrás de Parolín. Por estas horas suena fuerte el cardenal portugués que es de lo más ultra: Tolentino Mendonça. Se dice que Parolín negocia con los conservadores: «¿lo tienen a Tolentino?, ¿ lo prefieren? …bueno, entonces votenme a mi». Parolín estaría cediendo flexibilidad con la Misa tradicional y diluir la pastoral para los divorciados. Así el asunto, la votación estaría dividida entre un radical, en el siguiente orden Tolentino, Gugerotti, Tagle, Zuppi, Hollerich. Es uno de estos, o Pietro Parolín. El nro de conservadores y el ambiente de época dentro de la Iglesia –mucho más después de la impresiinante ceremonia funeral de ss Francisco con más de un centenar de jefes de estado y con Roma echada a las calles– da apenas para bloquear a los de la lista fatal. Que Dios nos ayude.

  12. Avatar de Desconocido Anónimo

    Que Parolin, que Zuppi, que Gugerotti, la prensa mundial desespera por la elección de otro bergogliano que termine la obra de demolición de la Iglesia iniciada por el Cuervo de Flores. Sin embargo, adentro del bolillero están todos los nombres y no será fácil conseguir los 89 votos de consenso para alcanzar los dos tercios que necesitará el nuevo pontífice.

    Visto que el cónclave arranca el 7 de mayo, a lo mejor la Virgen de Fátima nos hace un milagro y el 13 de mayo nos regala un Papa santo. No estaría nada mal, no?

    Fuenteovejuna

  13. Avatar de Desconocido Anónimo

    En The Remnant se hacen eco de un rumor. Que Parolin ya tiene la mayoría asegurada, que se viene, por lo tanto, un cónclave corto y que se pondrá de nombre Juan XXIV.

    No sé si merece algún crédito.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Silvestrini, que Malachi Martin llama Aureatini en sus novelas, fue el principal colaborador de Casaroli (Mastroianni para M. Martin) en la negociación de la Ospolitik y, a través del nuncio Jadot, las tropelías del cardenal Bernardin (Leonardine para Martin) y su red de obispos y curas pedófilos y satanistas. En 1988 Silvestrini presionó a JP2 para que excomulgara no sólo a Mons Lefebvre, De Castro Mayer y los 3 neo obispos, sino también a todos los fieles lefebvristas. Según Tosatti, JP2 lo depuso en 1993 por intentar subvertir la autoridad romana. Y, finalmente, fue uno de los miembros fundacionales de la Mafia de St. Galen.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Pero pero según usted parece que el tal Silvestrini es un mal bicho…

        ¿cómo podremos entonces defendernos de sus intenciones?

  14. Avatar de Desconocido Anónimo

    El enlace a que remite el nombre del autor del libro (Mons. Luis Marinelli) proviene del diario Página/12. El problema con la nota a la que se «enlaza» es que el periodista autor de la misma hace una especulación absolutamente blasfema sobre Don Luis Orione. Humildemente, y para no traer más confusión a este mundo sin Dios, quizá sea más apropiado desvincular el nombre propio de esa nota inflamatoria.

    Saludos cordiales.

    Juan.

  15. Avatar de Desconocido Anónimo

    Los medios masivos ya están instalando a Pietro Parolín como su candidato favorito, o en su defecto al Cardenal Zuppi, y asi bajan línea a las redes sociales y manipulan a la opinión pública. Quedarnos callados NO es una opción, hay que tener presencia en las redes y ser escuchados, hay que revelar el inmenso daño que han hecho en la Iglesia, instalar los nombres de los candidatos que valen la pena, y hacer sentir el deseo de los católicos.

    Quedarnos callados o seguirles el juego es un error. Son 10 días importantísimos que definen nuestros próximos 10 años. Mejor estar activos y en vigilante espera, que andar lamentando después 10 años de más blasfemias e injusticias.

  16. Avatar de Desconocido Anónimo

    si el nuevo papa es igual o peor que bergoglio, la iglesia católica desaparecerá de la faz de la tierra en un abrir y cerrar de ojos, y por ende muchos católicos simplemente se irán a la iglesia ortodoxa, al protestantismo o al agnosticismo.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Yo entiendo que un católico romano abandone su iglesia por las cosas negativas de la iglesia catolica romana, que no son pocas. Pero esas cosas negativas no pueden ser causa de que vaya a tocar la puerta en la iglesia ortodoxa. A la iglesia ortodoxa se pide la admisión por las cosas positivas de la iglesia ortodoxa, y no por las negativas de la católica.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      No coincido.., dudo que mucha gente siga al Papa de turno, en su caso al cura del barrio , del pueblo, catequistas etc puedan influenciar más. Papas los hubo muchos buenos y desastrosos a lo largo de la historia de la Iglesia. El católico formado sabe que la Iglesia no es lo que dice el Papa, sino los evangelios y la doctrina proclamada a lo largo de los años.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        hay un cierto problema de comprensión lectora, ya que no se trata de seguir o no al papa de turno, o que hubo papas buenos y desastrosos a lo largo de la historia, la cuestión es que simplemente la iglesia no soportaría otro papa como bergoglio, es decir un francisco ii, que destruiría lo poco que queda en pie de la iglesia misma.

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Lo que haga el Papa de turno repercute mucho en la vida del laico a pie, por ejemplo lo que hizo Francisco para obstaculizar el asistir legitimamente a la misa tradicional romana. Ademas que escuchar constantemente de sus actos publicos dando mala imagen a la Iglesia desmoraliza a muchos.

        Seguramente ha habido mas apostatas en su pontificado que en ningun otro.

  17. Avatar de Desconocido Anónimo

    Yo, con todos mis respetos, no comprendo por qué un supuesto cardenal que no quisiera dar su voto a Parolin lo daría a Gugerotti. El exprefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales estará curtido en lo que respecta a escalar en la curia, pero para ser elegido papa uno debe tener más cualidades y méritos, y Gugerotti no tiene ninguno salvo la habilidad para trepar en el Vaticano. Ha ejercido de nuncio solo en Europa, y en países con pocos fieles; y por mucho que tenga amistad o buena relación con figuras importantes, si el que lo avala es Parolin no creo que le vaya bien. Tanto uno como el otro están demasiado vinculados a Francisco, con todo lo que eso conlleva. Además no tienen experiencia en el ámbito residencial, y curiales con derecho a voto no hay tantos «gracias» a Francisco; por lo tanto quienes van a decidir quién es elegido, creo yo, serán los «periféricos». Si se quiere elegir a una figura que parezca sólida, que consiga la mayoría de votos y que una, debemos descartar en mi opinión a personas que, salvo milagros, no van a salir por su perfil a un lado o a otro. Ni tampoco quienes estén demasiado vinculados a Francisco.

    Leo que muchos dicen: «temo lo que surja del próximo Cónclave porque muchos cardenales están alabando a Francisco y quieren un sucesor que continúe su obra». Sí, eso les dicen a los medios progres, los mismos que también alaban a Francisco. ¿Qué ocurriría si un cardenal, cuando uno de esos periodistas de izquierdas le preguntara «quién quiere usted que sea el próximo papa», dijera «la antítesis de Bergoglio»? Que pasaría a ser un «cardenal facha ultraderechista», como dicen en Herejía Digital. Y pongo un ejemplo: Sako, el patriarca de los caldeos, dijo a un medio que le preguntó «buscamos un papa que sea como Francisco, con su valentía, su testimonio de Fe, etc. etc.» El mismo que se opuso a Fiducia suplicans en nombre de la Iglesia caldea en su conjunto. ¡Es obvio que este cardenal está mintiendo a esos medios para quedar bien con ellos! Luego votará lo que crea mejor. Por tanto, no crean tanto las palabras sino los hechos.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Lo que el Patriarca Sako quiere decir es que están buscando alguien fotogénico, como de cura de pueblo, que se haga fotos con los niños, las palomas y los gatos…

      Pero eso no quiere decir que también sea un tirano caprichoso sin ninguna responsabilidad sobre lo que dice, lo que hace y las necesidades de una organización bimilenaria con mil millones de fieles de todo el mundo de todas las razas y culturas.

      Es más, visto la manera tan expeditiva y tan poco caritativa que tenía el finado para misericordiar la carrera de cientos de sucesores de los Apóstoles, algunos por el horrible delito de no ser de su misma opinión, el primero que tendrá cuidado de votar a la persona menos mala es el mismo Sako.

  18. Avatar de Desconocido Anónimo

    Guguerotti presenta el mismo problema que Parolin: no ha sido obispo diocesano; sólo tiene experiencia curial. Dudo que actualmente pueda ser elegido papa un clérigo que no reúne ese requisito y que ha hecho toda su carrera entre despachos.

  19. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

    Me dio ganas de conseguir ese libro.

    Yo creo que más que una cosa como esa serie o película «Cónclave», lo que haría justicia sería una obra maestra como «El Padrino» (al menos la primera de la trilogía, aunque la tercera, siendo inferior, muestra algo de los negociados vaticanos).

    Siempre me hace gracia que, en el tiempo en que se proclamaba al laicados como «el gigante dormido que despierta», los laicos son más ignorantes que nunca, más lelos y en general más estúpidos (por obediencialistas) que nunca. Estoy seguro que casi nadie en la Edad Media se hubiera sorprendido por saber de estos entremeses vaticanos, y ciertamente, si les caía en las manos un clérigos sodomita, pedófilo o pervertido de los que hoy abundan, no se quedaban de brazos cruzados.

  20. Avatar de Desconocido Anónimo

    Estimado Don Wanderer, excelente nota, pero no pude terminar de leer… que repugnancia de prelados…sabía que había podredumbre pero enfrentarse a esa pestilencia es muy desalentador. Humanamente no hay punto de retorno pienso. Dios dirá….Kyrie Eleison…

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Para que se cree que se escribe esto aquí, estimado, en esta fecha pre-conclave?

      Seguro q hay blogs que lo re transmiten a distintos idiomas.

      El Wanderer llega a Europa.

      Juancho.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo
      • el problema es que no hay cardenales catolicos -ni tampoco obispos catolicos-, se han vendido al mundo, mundo que «yace en poder del inicuo»
      • nosotros los que somos de infanteria, por decirlo asi, y estamos en las trincheras, tenemos que luchar contra el infierno, pero tambien contra los que nos dirigen al infierno, como todos estos cardenales citados
      • Estemos contentos, ay de ellos en el Dia del Juicio, pero a nosotros que sufrimos todos estos males, Dios nos lo recompensara
      • todos recibiremos «el ciento por uno», asi que animense, hermanos!

  21. Avatar de Desconocido Anónimo

    «El cardenal Joseph Slipyj, arrancado de la cárcel tras 18 años por el papa Juan XXIII, hacia el final de sus días confiaba a sus amigos: «En todo momento tengo presente en mi mente la odisea vivida en los campos soviéticos y mi condena a muerte. Pero en Roma, entre los muros del Vaticano, he vivido momentos peores».

    Es terrible, pareciera que el «Cuerpo Místico de Cristo», ha de sufrir, las tropelías y vejamenes por parte de hombres miserables, como sufrió la «Cabeza»; Cristo Nuestro Señor, en su Pasión.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Pues si Cristo padeció, fue crucificado y sepultado, ¿por qué no Su cuerpo místico?

      Parece que también la Iglesia tendrá que padecer y morir…por Cristo.

      Pero como con Cristo y con Cristo, resucitar con toda la gloria.

  22. Avatar de Anónimo Anónimo

    Realmente luego nos quejamos de «Cónclave» que está en todas las plataformas digitales…pero si tenemos estos hombres de carne y hueso….que podrían hacer mejores papeles que esos actores de ocasión….Gran artículo!!! No desestimo que más de un cardenal debe leer su blog, Don Wanderer, bien hecho!!!. Hermosa, aunque larga, descripición de la podredumbre de la curia y la importancia de estudiar personajes como el recién fallecido Achile Silvestrini para ver hasta dónde llegaron sus toqueteos (sic) dentro del vasto mundo vaticano. Complimenti!!!

  23. Avatar de Desconocido Anónimo

    Son horas y días cruciales donde se juega el futuro de la Iglesia, y décadas de penurias y lamentaciones si la elección no es buena. No podemos perder más el tiempo con estos chantapufis progresistas, tenemos que usar estas horas y días cruciales para HACER, y para REZAR. Hay que hacer fuerza por Robert Sarah o Peter Erdo. Hay que presionar y movilizarse. Se define si tendremos que pasarnos otros 10 años soportando un papado nefasto, woke y globalosta, o si logramos que entre un Papa católico y hombre de Dios. No perdamos tiempo analizando estas opciones chantapufis y enfoquémonos en promover a los Cardenales más probos.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Sobre rezar, de acuerdo. Sobre hacer? qué podemos hacer para que elijan a uno o a otro? W. quizá, con este post (a big maybe) pueda hacer llegar algo a alguien. Pero los cristianos de a pie? Si piensa que un comentario aquí es relevante, entonces perdió contacto con la realidad. Es más fácil que convenzamos Scaloni que ponga a un jugador.

      Saludos,

      G.

    2. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      ¿»Hacer fuerza por»? ¿»logramos»?

      «Aramos», dijo el mosquito.

      ¿Qué usted cree que tiene la más mínima posibilidad de torcer un milímetro, más aún, un nanómetro, la elección papal, con sus medios?

      Rezar, sí, desde luego, que para Dios no hay imposibles.

      Pero lo demás… válgame, hay que poner los pies en la tierra.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Una pregunta, ¿un cardenal puede votar «telemáticamente»? Lo digo porque en Vaticano News están diciendo que el bosnio Puljic votará desde Santa Marta por sus problemas de salud. No me parece muy serio.

        Por cierto, me gustaría que salieran Arborelius o Pizza allá, porque creo que son personas íntegras, pero creo que no tienen opciones.

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