Odiosas comparaciones. Humanos frente a Neanderthales

Decía Eck en el último post que las comparaciones son odiosas, y lo hacía en referencia a lo que está sucediendo en Madrid con el vicario general para las iglesias orientales, que concede iglesias céntricas a los ucranianos ortodoxos y, a los ucranianos católicos, los manda adonde el diablo perdió el poncho. Buenos con los de afuera; bellaco con los de dentro, tal como nos tenía acostumbrados el Papa Francisco.

Quizás todavía no se han apercibido que, poco a poco y con sutileza, el clima está cambiando al menos en ciertos ámbitos de la Iglesia. Ya no solamente se trata del permiso otorgado por el Papa León al cardenal Burke para celebrar misa pontifical en la basílica de San Pedro, lo cual podría ser un hecho aislado, sino que la semana pasada se conocieron dos buenas noticias: Michael Matt confirmó que el Papa revertió la disposición de Francisco y podrá celebrarse misa tradicional libremente en los altares laterales de la basílica de San Pedro. La otra, muy comentada y malinterpretada, es comunicó a través del nuncio a los obispos de Inglaterra y Gales, reunidos en asamblea episcopal, que todos los obispos que soliciten a Roma dispensa para la celebración de la misa tradicional en sus diócesis, lo obtendrán. El mismo nuncio salió a aclarar luego que no se trataba de una derogación de TC, sino de un generoso permiso del Papa. Según The Pillar, uno de los medios de información católicos más serios, el nuncio en el Reino Unido dijo a los obispos que León XIV considera que, así como en como en la Iglesia hay muchos ritos, no encuentra objeción para se celebre también el rito tradicional. Y es por eso que pedirá al cardenal Roche que sea generoso en la concesión de permisos.

Como dijimos en este blog en más de una ocasión, el Papa no derogará TC pues no se trata de andar lanzando documentos que derogan documentos anteriores. Lo que hará es desactivarlo o dejarlo morir de inanición. Conceder generosamente permisos por dos años para que la misa tradicional continúe celebrándose, es afianzar aún más las comunidades afectas a ese rito. Justamente, TC tenía la intención de extirpar el tumor tradicionalista rápidamente porque era el único modo, creían ellos, que sería efectivo. Dejarlo vivo, no hará más que expandir la infección. Y cualquiera se da cuenta de esto. La prueba está en el malestar que las intenciones papales ha generado en el dicasterio del Culto Divino, sobre todo al Secretario, arzobispo Francesco Viola, que es uno de los opositores más ideologizados a la liturgia tradicional.

Por cierto que los obispos que harán uso de esta licencia concedida por el Romano Pontífice no serán muchos: algunos ingleses y algunos americanos; y quizás algunos franceses. Los obispos del mundo hispánico, por supuesto, harán caso omiso a las sugerencias pontificias. Si en España hay obispos que echan de sus diócesis a buenos y apostólicos sacerdotes simplemente porque se niegan a dar la comunión en la mano, y si en Argentina, el presidente de la Conferencia Episcopal prohíbe a los fieles comulgar de rodillas, y los obispos de San Juan y San Luis los obligan a comulgar en la mano, no podemos esperar que recurran a Roma a fin de facilitar a sacerdotes y fieles el acceso a la misa tradicional. Odiosas comparaciones, entre los prelados de la pérfida Albión y de las católicas Españas…

Y otra odiosa comparación que resulta inevitable es entre el nuevo presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, Mons. Paul S. Coakley, y su colega de la Conferencia Episcopal Argentina, Mons. Marcelo Colombo. No nos referimos, claro está, a sus respectivas siluetas (los mandatos woke nos han dicho que está muy mal hacer referencia a las condiciones corporales de las personas) sino a su formación, catolicidad y sentido común. Hace algunos meses, hablamos en este blog sobre la imbecilidad de los encargados episcopales argentinos para la educación en cuanto a las iniciativas que estaban llevando a cabo en las escuelas católicas del país. Recordemos que, por ejemplo, se mandaba que: “La ambientación del lugar donde se desarrolle el encuentro ayudará mucho a que los chicos y chicas puedan sumergirse en la propuesta. Deberán tener previamente armado un gran árbol sobre el que se trabajará. Y para cada participante, confeccionados en papel, una pluma y un fragmento de raíz”.

Mons. Paul S. Coakley, arzobispo de Oklahoma City fue elegido la semana pasada presidente de la Conferencia Episcopal de los obispos de Estados Unidos. Se trata de un puesto importantísimo, y lo interesante no es solamente que él mismo es un discípulo de John Senior, o que es favorable a la misa tradicional (la celebra ocasionalmente), sino que es un hombre culto y católico, con ideas claras y que, al parecer, no promueve que los jóvenes se dediquen a pegar papelitos en un árbol dibujado en la pared. Copio abajo la traducción de la breve conferencia que dictó en 2017 en al acto de ingreso de los nuevos estudiantes al Thomas Aquinas College. Las comparaciones son odiosas y, sobre todo, muy tristes. 

«En mis palabras durante la homilía, dije con toda seriedad que esta visita era algo que tenía en mi “lista de cosas que hacer antes de morir”. Conocí el Thomas Aquinas College cuando era un estudiante de primer año en la Universidad de Kansas, en Lawrence, en 1973. En ese momento, el Thomas Aquinas College estaba en sus comienzos, pero nuestros profesores allí —en particular el Dr. John Senior— sentían gran aprecio por lo que sucedía aquí, en la Costa Oeste. Oíamos hablar mucho tanto de las similitudes como de los contrastes entre estas dos iniciativas educativas, tan nuevas y, en realidad, tan radicales para la época.

Creo que fue National Review quien se refirió al Integrated Humanities Program [“Programa integrado de humanidades” fue el que implementó John Senior y otros de sus colegas en la Universidad de Kansas y que permitió el descubrimiento de la Verdad a cientos de estudiante] ,  como “un experimento en la tradición”. Así me pareció a mí cuando ingresé como estudiante de primer año en la Universidad de Kansas. Recibí una invitación para asistir a una conferencia de orientación sobre el programa. No sabía de qué se trataba, y era tan distinto de todo lo que había hecho antes, que pensé: “Esto es algo muy radical”. Pero lo era en sentido contrario: el programa era tan radical y tan innovador precisamente porque era profundamente tradicional. El objetivo era recuperar y restaurar el sentido de esos valores y esa sabiduría perenne, esa filosofía permanente que son la raíz y fundamento de la civilización occidental.

El lema del Integrated Humanities Program era “Let them be born in wonder” (nascantur in admiratione). John Senior creía realmente que, en los años setenta, los estudiantes estaban tan insensibilizados por la cultura y la sociedad en las que vivíamos que habíamos perdido el contacto con el mundo real. Antes de poder abordar los estudios serios —como los que ustedes emprenden aquí en Thomas Aquinas College, el estudio de los grandes libros— era necesario un tipo de introducción medicinal, una especie de reeducación de la imaginación.

Durante los años en que el Integrated Humanities Program floreció —en los setenta y principios de los ochenta— lo que hacíamos era, en gran medida, una educación en lo que se llamó “el modo poético”. Esto incluía memorizar y recitar poesía, lo cual hacíamos semanalmente en sesiones con otros estudiantes dirigidas por un tutor. También incluía cosas como mirar las estrellas: salir en la noche fuera de Lawrence, Kansas, y contemplar el cielo estrellado, prestando atención a cosas que la mayoría de nosotros, quizá por haber crecido en la ciudad, nunca habíamos mirado con detenimiento. Admirarse, mirar las estrellas con asombro.

También aprendíamos a bailar vals; cada primavera se organizaba un baile. Era a comienzos y mediados de los setenta, así que tenías a muchachos con el pelo hasta los hombros —auténticos hippies— vestidos con esmoquin, y a jóvenes con vestidos largos de gala, acercándose unos a otros con cierta torpeza. Las chicas llevaban tarjetas de baile, y parte del método consistía en enseñar modales, cortesía, una forma respetuosa y elegante de comportarse. Aprendíamos a invitar a una dama a bailar, y ella aprendía a aceptar. A veces eso suponía cierto desafío.

Todo esto formaba parte de una empresa educativa innovadora y, al mismo tiempo, muy tradicional, que preparaba el terreno para los estudios más profundos: los grandes libros de la cultura griega y romana, la Edad Media cristiana y la época moderna. Fue, para mí, un tiempo notable y transformador. Puedo decir sinceramente que no sería sacerdote hoy si no hubiera sido por mi inmersión en aquel “experimento en la tradición” que fue el Integrated Humanities Program; y lo mismo podría decirse de cientos de otros. Literalmente hubo cientos de conversiones a la fe católica en la Universidad de Kansas durante los años setenta y ochenta.

Tuve el privilegio de conocer al Venerable Frank Duff, fundador de la Legión de María, durante un semestre del programa en Irlanda. Conversé con él, y me dijo que lo que estaba ocurriendo en la Universidad de Kansas con el Integrated Humanities Program recordaba al Movimiento de Oxford, por el número de jóvenes que se convertían a la fe. De aquellas conversiones surgieron muchas vocaciones, decenas al sacerdocio y a la vida consagrada. Evidentemente, los benedictinos de la Abadía de Clear Creek son también fruto directo de esa experiencia. En mis años de estudiante, el Integrated Humanities Program servía como “semillero” para la abadía de Fontgombault, del mismo modo que Thomas Aquinas College se ha convertido, por así decirlo, en un “semillero” para Clear Creek Abbey. Muchos de los monjes fundadores de Clear Creek fueron alumnos de aquel programa.

Así que venir aquí hoy es, de algún modo, como volver a casa, aunque sea la primera vez que estoy aquí. Siento que somos primos hermanos, y estoy verdaderamente emocionado por la experiencia que ustedes, los nuevos estudiantes, están comenzando hoy. Y para los que ya han comenzado a beber de estas fuentes: ¡qué oportunidad tan extraordinaria se les ofrece! Les animo de todo corazón a beber profundamente de estos manantiales de sabiduría y aprendizaje, del Evangelio, de la filosofía, de la teología, de la poesía y de todo lo que se les presenta aquí. Creo sinceramente que esto es una luz en medio de la oscuridad. El eclipse ya ha pasado, pero todavía tenemos trabajo por hacer antes de que el eclipse de la civilización occidental se complete y podamos salir al otro lado, hacia la luz de la verdad, la bondad y la belleza.

Gracias, pues, por esta oportunidad de conocer personalmente el Thomas Aquinas College y de celebrar la Misa con ustedes y por ustedes. Sepan que están en mis oraciones. Que Dios, que ha comenzado esta buena obra en ustedes, la lleve a su cumplimiento de maneras que aún no pueden comprender ni imaginar. Que Dios los bendiga».

20 comentarios en “Odiosas comparaciones. Humanos frente a Neanderthales

  1. Avatar de Desconocido Anónimo

    Otra disposición perversa de TC es que los nuevos sacerdotes necesitan permiso de Roma para celebrar la Misa tradicional. No sé si está disposición se está cumpliendo en la práctica ni qué es lo que Roma suele contestar, pero si del Cardenal Roche depende, ya sabemos cuál será la respuesta.

  2. Avatar de Desconocido Anónimo

    Respetuosamente creo que la opinión «benevolente» del Papa poco vale si en los hechos no se plasma o se refleja en algún documento de alcance fáctico. De lo contrario, se corre riesgo de que todo sea una «fachada»: Si, se permiten Misas tradicionales en San Pedro y en alguna que otra diócesis, pero nada sabemos del 99.99% restante de las diócesis donde tranquilamente pueden seguir persiguiendo y avanzando con TC.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Coincido plenamente, el problema está en que las solicitudes dependen del obispo y deberían ser optativas, es decir tanto un obispo, como los fieles seglares, deberían poder solicitar y así no verse perseguidos por obispos opositores. Mientras esto no tenga lugar, será papel mojado; la otra cosa es que dónde ya se venía celebrando y el obispo se opone pero los fieles solicitan, debería permitirse seguir en el lugar y modo anterior a tc. Otro detalle no menor es que los sacerdotes deban pedir autorización a Roma, lo cual no permite que jóvenes sacerdotes puedan suceder a los que envejecen sin permiso romano, esa parte debería dejarse en suspenso por lo menos.

  3. Avatar de Desconocido Anónimo

    Mi impresión del catolicismo estadounidense es que son superiores a nosotros en todos salvo en dos cosas:

    La primera es que allá las anulaciones son divorcio express, a piacere, hace muchos muchos años, la «controversia» de Amoris Laetitia de hacer que los divorciados rejuntados puedan comulgar, allá nunca podría haber tenido tracción porque están todos anulados-recasados.

    Lo otro es que es un país en el que todas las generaciones adoptan modas, de forma muy intensa, pero de forma pasajera. También es muy común que la gente cambie de religión, como si se fueran de shopping a ver qué religión les calza mejor. Entonces hay que ver cuál es la intensidad en el tiempo del catolicismo estadounidense que por ahora parece floreciente.

  4. Avatar de Desconocido Anónimo

    El problema es que TC deja en manos del obispo la decisión de tener o no misa tradicional y no en manos del sacerdote. Obviamente que la gente de Francia, EEUU, Inglaterra, etc., que tienen buenos obispos estarán muy cómodos con estas concesiones (y es muy bueno que ocurran). Pero son insuficientes para quienes vivimos de este lado del charco (Hispanoamérica). Nosotros estamos acostumbrados a obispos de muy baja formación que dudo que pidan libertad a la misa tradicional (pues la odian). Todas estas noticias son buenas, pero insuficiente para nosotros. La única manera en que se liberalice la misa tradicional en nuestros países es con una derogación de TC (dejando en manos de sacerdotes el poder).

  5. Avatar de Desconocido Anónimo

    Entre los obispos estadounidenses hay de todo. El de Charlotte, por ejemplo, ha prohibido en su diócesis los reclinatorios para comulgar de rodillas, a pesar de que la gran mayoría de sus seminaristas proviene de parroquias donde existen esos reclinatorios.

  6. Avatar de Desconocido Anónimo

    Con respecto a lo del nuncio:

    GN Nuncio somewhat downplays rumours of Latin Mass easing.Notes “regret” that details of the confidential mtg were leaked & “caused confusion to the faithful.”Adds regarding Traditionis Custodes “the norms of the Motu Proprio will be carefully studied & applied in each case.”

  7. Avatar de Desconocido Anónimo

    Las dispensas que Roma concede no son para poder celebrar la Misa tradicional, decisión que queda al libre criterio de casa obispo según «Traditiones Custodes», sino para celebrarla en iglesias parroquiales.

    Pero si a un obispo le sale de la nariz cancelar la Misa tradicional que se celebra en su diócesis, Roma en principio no intervendrá. Por eso es necesario derogar el referido documento.

  8. Avatar de Desconocido Anónimo

    Estimado Wanderer

    Recuerdo hace unos años conversaba con un SDB, ya fallecido, sobre el estado actual del clero y congregaciones religiosas, y le dije: -Padre a Ustedes los forjaron en un yunque y a martillo-, su primera Misa, fue la “la Misa de siempre”, obvio con una sólida formación en humanidades, y letras clásicas, una filosofía y teología bien hecha, que si bien ya estaba la herejía con algunos entusiastas de “Telar de Chardon” (dijera el P.Castellani), lo que siguió fue una filosofía y teología sino “agarrada con alfileres” o “pegada con saliva”; se quitaron las humanidades y letras clásicas, cierto es compensado por formación extracurricular:  psicología, asistencia social, zen, eneagrama, mindfulness, biodanza, yoga, e incluso constelaciones familiares.

    Asocio algunos temas de vuestro articulo con el publicado por “La Cigüeña de la Torre” 15.11.2025

     “En tren de confidencias, agregó: «Es patético cómo ha caído el episcopado argentino. Hace tan solo 25 años teníamos prelados de la talla de Quarracino, Primatesta, Karlic, Aguer, Di Stéfano, Ogñénovich, y hasta Casaretto y Bianchi Di Cárcano. Hoy tenemos a Colombo, Rossi y compañía; que son un derroche de kilos, pero no de ideas ni de fe sólida”

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      La gran diferencia de la debacle está, creo yo, en que John Senior y sus compañeros supieron ver el riesgo de la modernidad y encarar los problemas y quasi soluciones que ofrecía con lo tradicional (filosofía, literatura, costumbres, cultura, culto, liturgia).

      El caso de Argentina es ejemplar, ya que aquí la modernidad se intentó combatir con una suerte de contrarreforma apologética, donde los libros y rios de tinta corrieron, pero a décadas no logramos ver un cambio o una semilla siquiera de quieres lideraron la batalla. Muestras de esto son el estado deplorable de la Iglesia, la deriva izquierdista de los centros de pensamiento y las parroquias, la caída libre de los colegios «católicos», la falta de referentes políticos, etc etc.

      En España sucedió algo similar, pero al ser una nación mas vieja y con experiencia de siglos, hay costumbres que son muy difíciles de extirpar.

      Lo que quiero decir, el Programa de Humanidades fue y es fecundo porque no se funda solo en palabras, sino en las obras que nacen de las ideas, la cultura y el culto.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        También es cierto que aquí tuviste a don Bergoglio, que por poco se lleva puesta a toda la Iglesia, y veremos en que termina. Y eso lo hizo en tiempo récord y a pesar de dos pontificados como el de JPII y BXVI que dejaron una situación con un clero con bastante «resistencia».

        En argentina, todas las acciones, seminarios e iniciativas conservadoras y tradicionales fueron destruídas, quedando solamente la fraternidad porque mucho no pudieron hacer.

        Lo aclaro para que sepamos quienes son los enemigos y estemos preparados porque siguen presentes y con bastante poder.

        Peter A.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Al anónimo de las 9:16… En su último párrafo coloca una lista de obispos…. Por favor, Karlic está de más……, destruyó en seminario de Paraná y el legado valiosísimo de Mons Tortolo. ….. Faltan obispos preclaros como Mons León Kruk.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Duda.

        Puede un sacerdote celebrar lícitamente en privado la Forma Extraordinaria aka Tradicional aka Tridentina?

        Y lo mismo, puede celebrar lícitamente en privado rito Mozárabe/Ambrosiano etc o cualquier otro cuyas rúbricas hoy estén vigentes aunque para una celebración pública ordinaria sea necesaria autorización o incluso las que son propias de Iglesias de derecho propio?

        No me refiero a la validez, pues por supuesto se que hay validez, me refiero hasta donde alcanza la licitud.

        Por ejemplo. Un sacerdote en su casa, con capilla celebra solo con un acólito misa según el misal de Juan XXIII. Tiene que pedir permiso? Si si esa celebración se da en una ermita privadamente para la familia del sacerdote por por ejemplo un aniversario o en sufragio de un familiar es necesario autorización previa?

        Por curiosidad. Yo entiendo que no, pero solo quiero saber cómo está el tema.

      2. Yo entiendo que sí, pero hay otros que saben más que yo sobre el tema.
        Me refiero, claro, a la misa de rito romano tradicional, y no misas de otros ritos para los que obviamente se necesita autorización.

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