¿Hacia el exterminio del Opus Dei?

[Sin dejar de valorar sus grandes méritos, siempre he sido crítico de varias facetas de la Obra. En el sitio antiguo de este blog pueden encontrarse varios posts en los que discutimos esos temas. Sin embargo, una cosa es tener diferencias, aún cuando sean profundas, y otra es promover su exterminio, el que comenzó a gestar el Papa Francisco con su canonista de cabecera, Gianfranco Ghirlanda, al que hizo cardenal. Es por ese motivo que publico con gusto el siguiente artículo, escrito por un gran conocedor del tema, que señala la enorme injusticia que se cometería si se aprueba lo que se dice que se aprobaría.]

por Almadébil

Con el papa Francisco comenzó un proceso de intervención arbitraria a múltiples instituciones de la Iglesia Católica. Algunas han sido forzadas a realizar modificaciones estatutarias por nadie solicitadas, pese a que desarrollaban pacíficamente su vida espiritual y apostólica en el seno de la Iglesia. Otras fueron víctimas de nombramientos de comisarios pontificios, malvado fenómeno intervencionista que, los seguidores de estas cuestiones eclesiales, designan en la jerga peyorativa con el término comisariamiento. También hay instituciones víctimas de la disolución directa (extinción forzosa) con absoluto desprecio a cómo seguiría en el futuro la vida de centenares o miles de miembros de excelente conducta y buena fe que formaban parte de ellas; fieles que durante décadas de sus vidas vivían felices su vocación…. hasta el arribo del Papa Francisco al trono pontificio.

  A lo dicho se suman seminarios cerrados, ordenaciones prohibidas, religiosos de clausura amenazados en la esencia de sus mismos carismas milenarios (con casas arbitrariamente comisariadas), más una ingente cantidad de sacerdotes ladinamente cancelados, o expulsados del ministerio… e incluso excomulgados, y casi un centenar de obispos escandalosamente expulsados de sus diócesis sin causa alguna. Todas estas víctimas de la arbitrariedad del anterior pontífice, bajo el reinado de León XIV siguen excluidos del sistema judicial eclesiástico sin poder ejercitar una justa defensa que les permita volver al ejercicio regular de su propia vocación (como si los sacerdotes en la iglesia sobraran). Confiamos en que el nuevo Papa se ponga manos a la obra en su tarea de juez supremo.

  Una de las víctimas de estas arbitrariedades es el Opus Dei, el cual, si bien no pareciera estar amenazado con su extinción o disolución, enfrenta la inminente amenaza de ser dañado gravemente en su espíritu, inspirado por Dios en el alma de su Fundador (san Josemaría Escrivá), tal como afirmó la Iglesia católica, de modo solemne al promulgar la Bula Apostólica Ut Sit (19-III-1983).

  En esta amenaza destaca alevosamente la incertidumbre que padecen miles y miles de fieles laicos que viven su vocación en el Opus Dei en celibato apostólico (numerarios/as y agregados/as), en base a un compromiso asumido libremente, en conformidad con todas las leyes de Iglesia, y desde hace décadas. De estos, hay quienes cuentan con más de noventa años, y sin que falten unos pocos que superaron la centuria; también los  hay de más de ochenta o setenta, y multitudes de sesenta, cincuenta o cuarenta…; es decir, la amenaza de la incertidumbre sobre qué es lo que finalmente hará León XIV, recae sobre miles de personas que han invertido toda su vida (o una inmensa parte de ella) en servir a la Iglesia conforme a sus leyes, tratando de vivir los compromisos bautismales en plenitud, con una vida ordinaria en medio del mundo.

  Para el lector e investigador de noticias eclesiásticas, es inocultable el hecho de que, el Cardenal Gianfranco Ghirlanda (muy influyente ante el papa Francisco… y aún no sabemos hasta qué punto capaz de manipular al actual Papa León XIV), se ha propuesto, desde hace décadas, destruir al Opus Dei deformándolo canónicamente en su carisma fundacional. Su metodología propuesta consiste en alterar sustancialmente la normativa jurídica del Opus Dei para convertir la vocación de los laicos de la Prelatura en un hecho sociológico sin connotaciones jurídicas para la vida de la Iglesia. Esto mismo lo ha hecho con otras instituciones intervenidas.

  El método empleado por Ghirlanda tiene raíz irónica, puesto que ha promovido que el papa Francisco redactase un motu proprio dirigido explícitamente contra el Opus Dei, y al que él (Ghirlanda, no otro) ha bautizado con el título Ad charisma tuendum (Traducción: Para proteger el carisma); título cínico  cuyo objetivo exclusivo es deformar y/o destruir todo lo que se pueda del carisma (espíritu) del Opus Dei, y que si bien no goza aún de ejecución, amenaza de modo directo e inminente a la paz y tranquilidad de miles y miles de laicos, que vivían su vocación con paz, y fructuosamente, antes de que llegara al  gobierno de la Iglesia el tándem Francisco-Ghirlanda.

  Hace 75 años (16 de junio de 1950; entonces fiesta del Sagrado Corazón de Jesús), el Opus Dei recibió la aprobación definitiva de su carisma, consagrado en los estatutos correspondientes que entonces fueron presentados y extensamente examinados durante tres años por parte de la Santa Sede.

  Téngase en cuenta que, la aprobación definitiva de los estatutos de una institución de la Iglesia universal (como fue el caso del Opus Dei en 1950), para la Teología Fundamental clásica constituye un hecho dogmático (junto con las sentencias de canonización) que compromete la infalibilidad papal. Y si bien la calificación de hecho dogmático recae sólo sobre la naturaleza del espíritu de la institución (carisma), y no sobre lo organizativo, no debemos olvidar el decir popular: El orden de los factores no altera el producto, pero sí altera todo lo demás, por lo que lo organizativo debe ser examinado en detalle si se pretende evitar que dañe el carisma.

  De por sí es una pena que sea cuestionado (a petición de nadie con interés jurídico y legítimo) un espíritu que logró su aprobación con el apoyo explícito e infalible de Pío XII (1950), más las bendiciones incesantes de san Juan XXIII, y el apoyo incondicional de san Pablo VI, San Juan Pablo I (siendo Cardenal de Venecia escribió un maravilloso artículo sobre el carisma del Opus Dei, que sería muy oportuno leyera León XIV, antes de tomar una decisión), San Juan Pablo II, y el entonces Cardenal Ratzinger… quien siguió minuciosamente este proceso en todos sus detalles. Pero mayor pena produce saber que hoy, el hecho de que  esté puesto en jaque el espíritu del Opus Dei, esté fundado simplemente en  los caprichos intelectuales y los problemas digestivos del Cardenal Ghirlanda, más su capacidad de manipulación diabólica dentro de la Santa Sede. 

  Los numerarios y numerarias, agregados y agregadas, que viven el celibato apostólico en el Opus Dei, son personas que han decidido  no formar una familia humana y carnal, y lo han hecho en base a una decisión libre que adoptaron por amor al Reino de los Cielos. Estas personas, en estos días son interrogadas por sus familiares y amigos, una vez y otra, acerca de la existencia de una posible amenaza papal (léase León XIV), cuyo objetivo consistiría en la extinción unilateral de los derechos y deberes jurídicos institucionales adquiridos años atrás por estos miles y miles de laicos (varones y mujeres). ¡Esto no puede ser! La misión de un Papa es aportar certidumbre; no incertidumbre. Su misión es confirmar los derechos y respetar los acuerdos, sin violarlos.

    La inocultable amenaza institucional que padece el Opus Dei, de consumarse, significaría que el Papa León XIV diría, por ejemplo, a una numeraria de 70 años cumplidos (la misma edad del Romano Pontífice): Ya no eres lo que pactamos con tus compromisos hace años, de mutuo acuerdo y conforme al Derecho Canónico, y no lo eres porque aquí se hace lo que a mí me da la gana (léase Cardenal Ghirlanda). 

  Este modo irreverente de alterar compromisos institucionales de modo unilateral, constituye una clara y flagrante violación del ius naturale, que además de no obligar en conciencia a ningún ser humano, afecta compromisos internacionales de la Santa  Sede vinculados al respeto de los derechos fundamentales. Es más, decirle a una masa humana de miles y miles  de fieles laicos (como sería el caso de los numerarios/as y agregados/as del Opus Dei): Ya no sóis nada para el Derecho Canónico. Ya no seréis lo que habíamos acordado. Si queréis podéis seguir viviendo dónde y como lo estáis haciendo, pero sin derechos ni deberes avalados dentro de la Iglesia… o al menos no como lo acordamos, al principio, bilateralmente. Y esto es así porque Yo (Romano Pontífice), unilateralmente os modifico vuestro estado canónico de vida.

  Las presentes líneas pretenden hacer llegar a León XIV tres súplicas: 

Que acalle cuanto antes las dudas generadas en los mass media vinculadas a la fulminación pontificia del Opus Dei, o su dispersión en tres instituciones distintas, conforme al lema siniestro del Cardenal Ghirlanda: ¡Divide y vencerás!

Si se considera seriamente partir en tres la institución, que sepa que será muy difícil no dañar la sustancia carismática del Opus Dei, que tras su aprobación definitiva (y pontificia) en 1950 teológicamente es hecho dogmático. Porque como la unidad de vocación en el Opus Dei radica en el Bautismo, y no el Orden Sagrado, todos los fieles del Opus Dei (también sus sacerdotes) quieren formar parte de una misma institución en razón de su condición común de bautizados; o, como diría San Agustín (al que León XIV conoce muy bien): Para vosotros soy obispo, con vosotros soy cristiano.

Si fuera el caso de que el Santo Padre pretenda avalar  una modificación organizativa que no afecte el hecho dogmático (la aprobación infalible del carisma en 1950), entiendo que sería conveniente que primero consulte a un par de centenares numerarios/as y agregados/as que hoy están dando sus vidas para vivir este espíritu (y desde hace décadas), algunos de los cuales habrá conocido como obispo de Chiclayo. Se sorprendería con los testimonios. 

  Finalmente, en lo referente a los miembros supernumerarios, si bien todas las cuestiones a que aludo tienen vinculación directa,  aquí hemos optado por manifestar nuestra preocupación por la amenaza de una normativa pontificia, surgida de un conocido capricho histórico del Cardenal Ghirlanda, que podría afectar la paz y la serenidad, en el camino de la vida cristiana, de muchos laicos célibes del Opus Dei que hoy por hoy llevan una vida fructuosa y en paz.

93 comentarios en “¿Hacia el exterminio del Opus Dei?

  1. Avatar de Desconocido Anónimo

    Una aclaración, si se me permite: Para vivir los compromisos bautismales en plenitud no hace falta ser del Opus Dei. Dicho sea con todo respeto al carisma de los miembros del Opus Dei. Pero las cosas son como son. De otro modo, apañados hubieran estado todos los fieles laicos de la Iglesia Católica durante los 1928 años de Historia de la Iglesia en que no hubo Opus Dei.

  2. Avatar de Desconocido Anónimo

    Ironías de la vida. Ghirlanda fue el Comisario de los Legionarios de Cristo, y los sacó adelante contra el actual criterio del pontífice,:si el fundador es un estafador, no se justifica el carisma y se disuelve. Simple.

    Jamas se vio un cuadro de demencia colectiva fingida tan amplio. Nadie vio ni oyó ni por supuesto, habló. Cuando deseen leer un texto revulsivo, lean la declaración de mea culpa de la Legión post Maciel. Los macielitos siguen con el carisma del fundador, aunque en forma discreta. Lo paradójico es que Maciel hasta plagiaba obras de autores del Opus. Hay denuncias. Y mientras la obra de Maciel sigue tan oronda, la institución plagiada y con fundador santo, es agraviada desde la Santa Sede. Bravo Ghirlanda!

  3. Avatar de Desconocido Anónimo

    El Opus Dei no es independiente de los obispos de las diócesis en que trabajan. De hecho no va a ningún lugar nuevo sin el permiso del ordinario de ese lugar. Otra cosa diferente es que el obispo del lugar no puede controlar a los laicos. Y casi todos los apostolados del Opus Dei lo promueven y dirigen los laicos. De ahí que la intervención de la diócesis en los mismos sea pequeña, pues no es suyo. Cosa distinta es que los laicos promuevan los mismos fines e intenciones que el obispo del lugar, como es lógico.

    1. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      «el obispo del lugar no puede controlar a los laicos.»

      Mire, como poder, puede. No sólo los sacerdotes son súbditos del Obispo, sino todo los fieles de la Diócesis. De ahí viene el «Monseñor».

      Por ejemplo, puede excomulgarlos.

      ¿Y no es control lo que hacen los Obispos con (o contra) los católicos tradicionalistas? (o que asisten y quieren asistir al Rito Romano, aunque no compartan el tradicionalismo católico o la mentalidad/ideología tradi).

      «casi todos los apostolados del Opus Dei lo promueven y dirigen los laicos»

      Eso es sólo una argucia de tantas que usa el Opus. Como que ninguna propiedad esté a su nombre y demás chanchullos. Y eso de esconderse no es ninguna buena señal.

  4. Avatar de Desconocido Anónimo

    A mí me parece que el Opus Dei fue un dique frente al mal progresismo y la deformación del dogma y la moral católica de los años 60 y 70. Al menos en España e Iberoamérica. Se mantuvo firme en el dogma, la moral y la liturgia. Y con él, mantuvo firmes a mucha gente. Eso molestó a muchos. En cuanto a los jesuítas siempre estuvieron en contra del Opus Dei. Al principio por unas cosas, y a partir de los 60 porque se pasaron como institución al bando progresista (y en él siguen). Por eso, que Francisco y sus adláteres pretendan acabar con el Opus Dei no es nada nuevo. No creo que lo consigan porque los laicos viven como les da la gana y acuden para los sacramentos y demás a quienes quieren. Nadie les puede encorsetar. Así que, de una manera o de otra, con Prelatura o sin ella, creo que hay Opus Dei para rato.

    1. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      Si tanto dique fue, ¿de dónde lo que tenemos ahora?

      «los laicos viven como les da la gana»

      ¿Usted cree que eso es una defensa del Opus? Porque más bien es lo contrario, y es la negación del carácter de «dique» que usted le dio unas líneas más arriba.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Efectivamente.

      Pero el problema con los jesuitas es muy anterior.

      Normalmente se ha explicado esto por celos, porque el Opus Dei estaba «robando» miembros a los jesuitas».

      Algo de ello habrá, porque hubo socios que efectivamente estudiaron en colegios jesuitas y ellos tienen sus propias congregaciones. Ídem con la ACP -Asociación católica de propagandistas-, fundada por el Padre Ángel Ayala s.j. (que escribió también «Formación de selectos»; obra o idea de que acusan a Escriva de inspirarse en él para su orden)

      Naturalmente Escriva en Madrid tuvo a un confesor jesuita (precisamente el que un día le preguntó en plan de «small talk» sobre sus actividades misionales diciendo «¿cómo va esa obra de Dios?» -una frase muy castellana y civil, no religiosa -)

      Pero pienso que toda la idea del Opus Dei era extraña en su época y tampoco había ahí una teología normal. Hoy estamos acostumbrados al subjetivismo en la teología y a la teología creativa; pero hasta el Concilio la teología era una ciencia exacta muy racional controlada por las cátedras de teología y el Santo Oficio.

      En cuanto empezó a tener poder político (cuando algunos de sus socios fueron hechos ministros; sin contar con que controlaban el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, hubo varios miembros que fueron catedráticos…etc) pues tendría la natural oposición de los que se quedaban fuera.

      Hay que recordar que varias órdenes religiosas tienen órdenes terceras (la orden primera, de varones; la orden segunda, de religiosos; la orden tercera, de laicos).

      Para unos el Opus Dei era una orden tercera; cosa que precisamente Escriva hacía todo lo posible para evitar.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Error calami:

        Naturalmente las órdenes segundas NO son de religiosos, sino de religiosas, como muchos habrán reconocido en el acto.

        Así las claridad, benedictinas, mercedarias etc son las ordenes segundas de la orden franciscana, de la orden benedictina y de la orden de la Merced respectivamente.

  5. Avatar de Desconocido Anónimo

    1° entiendo que siempre la «beatificación» nunca fue infalible; la canonización SI.

    2° Incomprensible cómo este «comisariamiento» implacable no se da en las Universidades e Institutos «Católicos», Seminarios, escuelas de catequesis, etc. etc donde enseñan a mansalva herejías, principios contra la misma moral católica, contra el Catecismo de la Iglesia, la doctrina social, etc… regentadas por laicos concubinos, pro LGTB, abortistas, etc. etc…. Para esto los obispillos argentinos se hacen los mismísimos bolu*…. siendo SUPREMOS MODERADORES DE L CUSTODIA DEL DEPÓSITO DE LA FE. Tendrán que rendir cuenta los «perros mudos»…

  6. Avatar de Desconocido Anónimo

    A principios de noviembre de 2023, Heraldo de Aragón publicó el siguiente artículo:

    Francisco Gayé, el aragonés que le salvó la vida a Escrivá de Balaguer

    … «El encuentro en las Ramblas fue providencial para el grupo, que no podría haber huido a Francia si no llega a ser por Francisco Gayé –asegura Carlos Urzainqui–. Tomás Alvira le prometió que iría con un sacerdote a su casa y que celebraría misa y confesaría y daría la comunión a su madre. Y así lo hizo. Quedaron en un punto concreto de la playa de Badalona, donde vivían. Desde allí, comprobando que no les habían seguido, se desplazaron a su casa. Pilar Monzón, la madre de Gayé, quedó muy confortada. Días después, cuando ya estaba todo organizado para escapar de la España republicana, los cinco descubrieron que tenían un problema irresoluble. La red les pedía 2.000 pesetas por cada uno de los que ayudaran a pasar los Pirineos. Lograron reunir el dinero, incluso solicitando préstamos. Pero el problema es que esas 2.000 pesetas debían ser de las ‘buenas’». Y es que tras estallar la guerra el Gobierno republicano había impreso mucho dinero y las autoridades franquistas habían anunciado por Radio Nacional que no reconocían los billetes a partir de un determinado número de serie. La red de evasión solo aceptaba dinero que fuera válido en ambas Españas.
    «Necesitaban billetes impresos antes de 1936, algo que era casi imposible de conseguir porque todo el mundo los buscaba o se los guardaba, y los que se conservaban en los bancos estaban vigilados –añade Urzainqui–. Alvira le pidió el favor a Gayé, que se jugó la vida. Tuvo que entrar en la caja fuerte del banco varios días para ir cambiando billetes ‘malos’ por billetes ‘buenos’ sin que se notara. En cualquier recuento podría destaparse la operación».
    Fue la forma que tuvo el joven de agradecer el gesto que Escrivá de Balaguer había tenido con su madre…

    https://shorturl.at/uvhU0
    https://shorturl.at/OseBc
    https://carlosurzainqui.blogspot.com/2023/11/francisco-paco-gaye-monzon.html

  7. Avatar de Desconocido Anónimo

    Es que este tema del OD es un encaje de bolillos de tantos hilos que tiene…

    1. Ghirlanda y Francisco son parte de la gran tradición jesuita de odio con el OD. Creer que lo que les importaba con Ad Charisma Tuendum era la santidad y sanidad del derecho canónico es de risa. Eligieron un punto del que el OD estaba muy orgulloso, el haber logrado la prelatura, y se lo hicieron estallar por los aires como una humillación pública.
    2. La prelatura que Escrivá y del Portillo querían era *con pueblo* y esto se les negó. La estrategia fue intentar una política de hechos consumados, pero que no logró efectivamente la consolidación jurídica. En ese sentido, la «solución jurídica» estaba pegada con moco y no es completamente honesto decir que los laicos tenían un status jurídico firme en la prelatura. En ese sentido una cierta corrección canónica en una dirección o en otra es razonable.
    3. El OD ha tenido no menos de tres configuraciones jurídicas distintas en su historia (Pía Unión, Instituto Secular, Prelatura) y ha vivido y se ha transformado a través de todas ellas. Que ellos hayan tratado la prelatura como solución final y definitiva no hace *en la realidad* que una reconfiguración jurídica vaya a asesinar a la institución como familia espiritual. Los que se rasgan las vestiduras (y los que festejan, como infovaticana) con la idea de las tres instituciones distintas (prelatura para los curas numerarios/agregados, sociedad sacerdotal para los diocesanos, asociación de fieles para los demás), no los entiendo. Las dos primeras ya existen jurídicamente como entidades distintas, en las que el prelado de una es el presidente general de la otra, y las asociaciones de fieles son jurídicamente tan amorfas que pueden ser cualquier cosa, y en efecto nada impide que un clérigo pueda ser presidente de ellas. Ocáriz puede reunir en su persona la autoridad sobre las tres instituciones tranquilamente. Ya lo han hecho otras «realidades eclesiales», por cierto.
    4. Unido a esto, el OD puede tomar la oportunidad de este sacudón para hacer ciertas transformaciones que le son necesarias y que lo lastran. El OD ha pretendido en los últimos 40 años que siempre ha sido monolíticamente de la misma manera, pero basta leer la biografía de alguien como Álvaro del Portillo para darse cuenta de que eso solo se puede admitir como cierto en un sentido muy cualificado. Que se hayan querido cristalizar y reforzar un montón de costumbres secundarias y que se haya establecido un nivel de control altísimo en los 70s y 80s es entendible… en el contexto de lo que era la Iglesia en los 70s y 80s. Si he de perdonarle a mons. Lefebre y otros las macanas que hayan cometido de buena voluntad por encontrarse en situaciones extremas, es medio hipócrita que no esté dispuesto a perdonar otras equivocaciones a otros simplemente porque tomaron un curso de acción que yo no hubiera tomado. A lo que voy es que creo que el meollo del OD como idea es rescatable y operable aún como algo relativamente propio y original (a diferencia de cosas como el IVE o la Legión, que eran/son la Compañía de Jesús Made in China), y que el OD ha mostrado mayor flexibilidad y apertura que los que han mostrado estos dos y otros. Los problemas reales desde el punto de vista de lo que es confusión del fuero interno y el externo, control y manipulación de las conciencias, etc, han disminuido porque ha habido cambios. Léase si no con atención la diferencia que hay entre los testimonios de Opuslibros de los 80s y 90s vs. 2010s en adelante (y en esto va incluido parcialmente el tema de que los numerarios nieguen en redondo ser consagrados, pero que vivan una vida prácticamente indistinguible de la de los consagrados… en muchos casos cómicamente siendo más observantes y regulares que los que son religiosos en congregaciones).
    5. De manera general hay que promover en Iglesia una comprensión mucho menos «entusiasta» de las fundaciones, institutos y vocaciones. Toda esta idea de los carismas como voluntades divinas manifiestas y distintivas, lo mismo que la vocación como iluminación y mandato revelado al alma (ideas que preceden en el tiempo y bastante al OD y otros institutos del siglo XX) ni terminan de cuajar como interpretación histórica honesta, ni son conducentes a una comprensión razonable de la relación ente Iglesia y carisma (¿¡hechos dogmáticos?!)
    6. Sectores tradicionalistas le tienen ojeriza al OD por la creencia de que son la causa fundamental de lo magro del tradicionalismo en el mundo hispánico, de que los abandonaron en su momento de necesidad, de que son modernistas encubiertos, etc. Lo primero es darle demasiada fe a lo que es esencialmente Historia ficción. No hay manera de saber si hubiera sido de otra manera, y por tanto es un poco de más presentarlo como prueba contundente de la «maldad» del OD. Lo segundo es más entendible, pero tampoco es que le debieran lealtad al tradicionalismo como un pacto de sangre, es decir, no es una traición en sentido real. Puede entenderse como una (mala) decisión prudencial… de la que evidentemente el supernumerario de la esquina en 2025 no tiene culpa alguna y es raro tratarlo como si las instituciones in toto fuesen responsables absolutos de las decisiones de algunos de sus individuos concretos. Lo tercero, en este blog se ha discutido hasta el hartazgo el tema de la devotio moderna, y por lo demás el modernismo se ha vuelto una especie de cuco indefinido en el discurso, aunque no lo sea en la realidad, y eso oscurece la discusión.

    Dos corolarios:

    1. Llámenme lo que quieran, pero la negativa de algunos de caminar una cuadra con el que puedes caminar una cuadra y dos con el que dos y solo admitir en cualquier capacidad al que caminará todo el camino contigo, exactamente como lo harías tú, es estratégicamente estúpida.
    2. De la arbitrariedad y ojeriza comisariativa del amado predecesor no se sigue que los intervenidos no mereciesen ser intervenidos. Los Heraldos del Evangelio están empezando a querer blanquearse en la opinión católica como pobres víctimas (este mes mismo en Infocatólica). Institución nefasta si las hay, por mucho que quiera revestirse de medievalismo, cruzadas y queyoquesequé.
    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Comentario 10/10. Magníficamente expuesto.

      Concuerdo prácticamente en todo.

      Respecto a los «disfrazados» del Evangelio, efectivamente ni tanto ni tan poco. Ni tan santos ni tan perversos. El problema de origen es que el control e inspección de estos años fue casi siempre malintencionado y caótico con el simple objetivo parece que atemorizar o reprimir realidades eclesiales que disgustaban a nivel personal a algunos con poder en Roma.

      Dicho eso, tanto para unos como para otros es necesario una sana inspección transparente limpia con proceso contradictorio y proporcionada porque en general, la explosión fundacional del siglo XX, aunque en algunos fuera grandes frutos, ha contribuido al individualismo y la conciencia de grupos. Lo que hay que tener es ecuanimidad y realismo para no cometer injusticias.

      Cierro recordando que quien necesita de verdad un sano comisariamiento es el Camino Neocatecumemal, que personalmente a mí me desagrada muchísimo, pero con el objetivo de salvar lo mucho que hay de salvable y extirpar los tres males (no sé si fundacionales) de los kikos:

      • Exacerbado individualismo en grupo.
      • Cierre del grupo
      • Heterodoxia litúrgica.

      Pero como digo todo esto siendo necesario revisarlo hay que gestionarlo BIEN y para ello hacen falta personas sanas y buenas en Roma sin prejuicios y con el Derecho en la mano.

      Cisneros

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Hace poco leía un libro de los pioneros del Opus Dei en un país de Asia. Lo llamativo de los testimonios eran lo escueto de los pormenores y que los conversos eran casi todos invariabememente captados en meses a ser numerarios. Es como que en la mentalidad del OD el laico de a pie tiene que ser numerario o como mucho supernumerario.

      Del corolario b, concuerdo en todo.

      Los Heraldos son una secta temible. Recuerdo siempre el testimonio (público) del hijo del fundador de la TFP en Argentina. Y esto lo digo con un pie en el mundo diocesano y otro pie en el mundo tradi. Los Heraldos son un monstruo que viven en una realidad paralela de ellos y para ellos.

  8. Avatar de Desconocido Messerschmidt

    A lo largo del último siglo el Opus consolidó su posición y su ascendiente, especialmente sobre los papas, de tal modo que la Iglesia que tenemos hoy es, en muy gran medida, un resultado de su influencia, sea por el logro de algunos de sus objetivos, sea por la reacción contraria que éstos han provocado. En todo caso el Opus ha determinado, de uno u otro modo, buena parte del curso de la Iglesia al menos desde el Concilio. Con Juan Pablo II llegó a la cima de su poderío. Durante bastante tiempo una gran parte de las discusiones en la Iglesia fue determinada por la cercanía o lejanía de los argumentos defendidos respecto a las posiciones doctrinales, pero también desinhibidamente políticas y profanas, que marcaba la obra. Al parecer el Opus está perdiendo su posición de privilegio (¿Por qué ese privilegio? ¿Era justo? ¿Estaba justificado?), que lo convertía en una iglesia dentro de la Iglesia y le otorgaba una posición dominante dentro de ésta. Lo que sucede ahora no es extraño, es una lucha de poder que al Opus por sus mismos antecedentes y formas de actuación no debería sorprender de ningún modo, es el curso de una historia cuyo rumbo el propio Opus contribuyó a imponer. El tono victimista del artículo es propio de un mal perdedor y contrasta con el triunfalismo y con la arrogancia que el Opus ostentó durante décadas. Lo del “hecho dogmático” me ha dejado perplejo, pero paradójicamente no me ha sorprendido, es muy del Opus atribuirse títulos y privilegios extraordinarios (el mismo Escribá reclamó por vía judicial un título de marqués y lo obtuvo). Si hay en el Opus algo de bueno, ésta es la ocasión para que salga a relucir en forma de penitencia y de modestia. Desgraciadamente si todos sus miembros reaccionan como el autor del artículo hay poca esperanza. No es bueno hacer leña del árbol caído, pero tampoco hace falta poner el grito en el cielo por la caída de quien es víctima de sus propias maquinaciones.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Podría usted explicar esta frase?
      “el Opus ha determinado, de uno u otro modo, buena parte del curso de la Iglesia al menos desde el Concilio. Con Juan Pablo II llegó a la cima de su poderío. Durante bastante tiempo una gran parte de las discusiones en la Iglesia fue determinada por la cercanía o lejanía de los argumentos defendidos respecto a las posiciones doctrinales, pero también desinhibidamente políticas y profanas, que marcaba la obra.”

      1. Avatar de Desconocido Messerschmidt

        Muchas gracias por su pregunta y por favor disculpe que haya tardado tanto en responder. Circunstancias muy contrarias a mi voluntad me lo han imperido hasta ahora. El Opus Dei desde su nacimiento intentó redefinir el papel de los laicos en la Iglesia y el de ésta en el mundo. Décadas más tarde y con el Opus ya consolidado, estos asuntos fueron centrales en el Concilio Varicano II. Directa e indirectamente el Opus marcó pautas y aportó temas a las discusiones conciliares, obligando a quienes tomaron parte en ellas a definirse a favor o en contra de las líneas marcadas por el Opus. No digo que el CV II haya sido un concilio del Opus, pero sí uno en el que esta organización tuvo una influencia muy grande, que frecuentemente se pasa por alto. El Opus se interesa sin tapujos por el poder económico y político y ha tenido una fuerte influencia en estos ámbitos, sobre todo en España y no sólo, como es bien sabido, durante el franquismo. Ha dado así lugar en sus filas a un clero muy interesado por asuntos mundanos, a un laicado clericalizado y a un concepto muy ideologizado y politizado de Iglesia. Este modelo ha influido no sólo en grupos ideológicamente afines al Opus, sino también, de modo simétricamente opuesto, en otros de signo contrario. El papel de los laicos en el denominado camino sinodal alemán me parece difícil de explicar sin el precedente de los laicos clericalizados en el Opus. No sería mal tema para una tesis doctoral el de la influencia del Opus, por ejemplo, en la teología de la liberación, pues aunque parezca absurdo a primera vista, hay puntos comunes, si bien las respectivas tendencias políticas son antinómicas. En el pontificado de Juan Pablo II, que es el verdadero responsable de la aplicación de las resoluciones del Concilio tal como ha sido llevada a cabo, la influencia del Opus fue enorme. Y aquí debe señalarse que estas resoluciones pudieron ser interpretadas de modo diferente, como lo demuestran las posiciones de teólogos como Dietrich von Hildebrandt o Joseph Ratzinger, hombres muy “conciliares”, pero que interpretaban los resultados del Vaticano II de modo bastante diferente a como se ha venido haciendo habitualmente. Por todo esto escribí que el Opus no solamente ha tenido mucho peso en las decisiones de un papa como Juan Pablo II, sino que ha determinado también en buena medida los asuntos que la Iglesia ha considerado dignos de atención y de debate en los últimos sesenta años.

  9. Avatar de Desconocido Anónimo

    En relación a lo que escribe Almadébil me parece bastante confuso tanto respecto del itinerario jurídico como del peso del factor carismático del OD.

    Luego, es una institución muy cuestionable desde todo punto de vista, y en ese punto entiendo que hay un deber de las autoridades eclesiásticas de corregir y rectificar, luego si lo hacen acertadamente o no es otra conversación, que está en ciernes.

    Lamentablemente la creación de la Prelatura Personal sólo empeoró las cosas, porque habilitó un engendro jurídico que convalidó los desvíos más graves del OD respecto de su pretendida autonomía de los obispos locales. Aunque el OD no podía erigir centros sin permiso del Ordinario, lo real es que respecto de la Iglesia local estaba en una situación de excepción, que se manifestaba en su dimensión interna de modo muy nocivo.

    Lo del «hecho dogmático» no existe, es ciencia ficción. Y es un cuento chino lo de la unidad del OD, la Sociedad Sacerdotal tiene su estatuto, siempre lo ha tenido -desde su inicio en 1943-, y los laicos quedaron en ese lugar ridículo del «contrato», porque el que el OD se comprometía a dar los medios para la santidad y el fiel a dedicar su vida a los fines del OD; para sintetizar.

    Si hay numerarios/as de 80 años espantados por su destino, bueno, en rigor cuando pidieron la admisión, «pitar» en la jerga, todavía no había salido la famosa «intención especial» de Escrivá, y no había Prelatura, y el OD era un Instituto Secular. Cuando en 1950 se materializó la aprobación definitiva fue como Instituto Secular de derecho pontificio, en 1982 cuando se concedió la figura de la Prelatura, entonces se atentó contra el carisma?…en el 1982 no y ahora sí…Se supone que van a quedar en la calle? En rigor el OD no tiene bienes, así que técnicamente, como fieles de la Prelatura ya están «en la calle».

    Escrivá se cansó de decir que no quería ser obispo y que no hacía falta que hubiera ningún obispo en el OD -más allá de si bajo las cuerdas intentó serlo o no-. Tanto fueron por la Prelatura, aquí tienen las consecuencias.

    Se enfurecieron con Ratzinger porque, sabiamente, no consideraba a la Prelatura personal como una Iglesia particular sino una como una asociación de fieles para determinado fin pastoral, por eso en CDC se ubica en la primera parte dedicada a los fieles cristianos y no en la segunda que se ocupa de la constitución jerárquica de la Iglesia.

    Yo no sé qué se supone que quiere o qué no quiere la Santa Sede y no sé quién es o quién no es el tal Ghirlandi. El problema no es ad hominem, el OD tiene un descalabro interno mayúsculo, que ha creado la misma institución, y que la Iglesia, sobre todo en el pontificado de JP II ha convalidado o dejado pasar.

    Hoy conocí la noticia del cierre de Mundo Cristiano, la revista creada por don Jesús Urteaga, se la acabaron las suscripciones multitudinarias y entonces ya no vale la pena comunicar lo que sea que comunicaran… El OD es así, juega con la cancha inclinada, si no no juega. Dudo de tal carisma, y santificarse en el trabajo cotidiano nos santificamos todos, no sé qué especificidad tiene, ni a qué viene tanto escándalo.

    Bien podrían corregirse a sí mismos y dejarse de cultivar conspiraciones todo el tiempo, y vivir cristianamente, en justicia y en verdad, lejos de ese amor a las novedades y a las singularidades tan propio del falso Marqués de Peralta.

  10. Avatar de Desconocido Anónimo

    Hace 44 años asistí en Roma a la defensa de una tesis de Derecho Canónico sobre la figura jurídica del OD. Entre los presentes estaba el obispo del joven neo-doctor. Este obispo me contó en esa oportunidad que, en visita a un cardenal, le refirió con orgullo que un sacerdote suyo había redactado una tesis sobre esa realidad eclesial tan pujante. El cardenal le dijo «la Iglesia no está preparada para hacer frente a algo así como el OD». Me quedó grabada la frase. Hoy veo que, cambiadas las circunstancias de pontificado, funcionan las estructuras y las cosas tienden a acomodarse.

    En cuanto a la preocupación del articulista por el posible desamparo de los numerarios añosos. Aunque no conocemos el texto en su última redacción, no hay problema para que las asociaciones civiles paralelas actuales (o las que se generen) cumplan las obligaciones de asistencia que tienen con sus miembros. A veces se dice que esto no ocurre y se transfieren miembros en dificultad a sus familias.

    En cuanto a las necesidades espirituales, cualquier tipo de asociación eclesial podrá seguir ocupándose. Lo que no hace falta es eso tan extraño de parecerse a las órdenes exentas pero teniendo un obispo o vicario suyo propio. Es decir salirse de la jurisdicción del propio obispo sin tener ninguna situación que lo amerite, como por ej. la condición militar, sino solamente un acto de voluntad. Todo el lío actual es un asunto de ubicación en la estructura canónica de gobierno, es decir de poder. Señores: les han tocado donde más les duele, porque habían crecido como un cuerpo extraño en el organismo de la Iglesia. La Santa Madre toma su tiempo, pero tiene historia y experiencia. Como diría don Josémaría: Nada ! Que la Iglesia sabe. Rézale a la Virgen y adelante!!!

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      La expresión del cardenal me llevó a aquellos tiempos en que el OD era avasallante, poderoso muy poderoso, emanando un espíritu demasiado terreno. Esta purificación puede ser su kairós para reubicarse no sólo canónicamente, sino – sobre todo- espiritualmente

  11. Avatar de Desconocido Anónimo

    Por una razón difícil de explicar y menos en pocos párrafos, pero que podemos llamar el Sitz im Leben, las fundaciones del s. XX padecieron vicios comunes. Dolorosamente se están purificando. Veinte siglos vivió la Iglesia sin OD. Una institución muy joven para la pretensión de ser indispensable, de pertenecer al diseño de la misma Iglesia y absurdos como querer insertarse en un contenido dogmático. Los siglos han aquilatado órdenes con votos explícitos, no escondidos. Los tiempos recientes han generado asociaciones de laicos que llevan su tiempo dando frutos: allí están disponibles la Legión de María, los Vicentinos y tantas otras. Con más humildad y amor a la Iglesia hacen lo suyo y con gusto recibirán a quienes quieran acogerse.

  12. Avatar de Desconocido Anónimo

    Nunca había leído o escuchado la expresión «hecho dogmático».

    Me pueden ilustrar, por favor.

    Una determinada configuración jurídica ¿es infalible? ¿el Papa se juega la infalibilidad en algo tan instrumental?

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Esta noción se aplica a ciertos actos donde se juega la infalibilidad papal, como las canonizaciones. Sin embargo, es discutible: ¿Por qué se juega la infalibilidad papal en las canonizaciones? ¿Qué vínculo hay entre esta canonización y el depósito de la fe? A mi entender, la infalibilidad está al servicio de la Revelación; pero no veo qué relación hay entre ésta y las canonizaciones (o la aprobación de una congregación). De allí que me cuesta pensar que la noción de «hecho dogmático» sea correcta.

      Si me equivoco, espero que me lo hagan saber por aquí.

  13. Avatar de Desconocido Anónimo

    Adjunto enlaces sobre miembros pioneros e importantes de la Obra que la abandonaron…

    Miguel Fisac Serna, arquitecto y miembro elector:
    https://www.opuslibros.org/prensa/mentiras_fisac.htm
    https://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=13698

    Antonio Pérez Tenessa, letrado del Consejo de Estado, fue secretario general del Opus Dei y consiliario de esta institución en España:
    https://www.opuslibros.org/prensa/nohablare_antonioperez.htm

    Manuel Sainz de los Terreros Villacampa, ingeniero de Caminos, C. y P. y pionero:
    https://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=25964

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      También abandonaron el O.D. algunas de las pioneras. Un caso bastante sonado fue el de María del Carmen Tapia (1925-2016). Entró en el Opus Dei como asociada numeraria en 1948. Vivió en las casas del Opus Dei en España hasta 1952, en que fue llamada a Roma para trabajar directamente a las órdenes de monseñor Escrivá. En 1953 fue nombrada en Roma superiora de la Asesoría Central de la sección de mujeres, donde trabajó también como primera directora de la imprenta del Opus Dei. En 1956 fue destinada a Venezuela como directora regional de la sección de mujeres. Vivió en Caracas hasta 1965, año en que monseñor Escrivá la llamó a Roma. En 1966 dejó de pertenecer al Opus Dei.

      De su libro TRAS EL UMBRAL (UNA VIDA EN EL OPUS DEI):
      … Otras veces aprovechaba monseñor Escrivá estas visitas para contarnos cosas
      de la Obra. Concretamente más de una vez nos repitió respecto a las mujeres:
      «Sois como las cebollas, por muchas capas que se os quiten, siempre queda
      otra.» También refiriéndose a la fundación de la sección de mujeres solía
      decirnos que él no quería mujeres en el Opus Dei y que en algún documento de
      primera hora del Opus Dei él escribió que «una diferencia del Opus Dei con
      otras formas de vida de entrega es que no tendrá mujeres». A lo que solía
      añadir: «Yo no os quería. No quería mujeres en la Obra. Bien podéis decir que
      fue de Dios.» Y seguía contando: «Empecé la misa sin saber nada y acabé
      sabiéndolo todo.»
      Tengo que decir con toda verdad que el colofón de mi fanatismo en el Opus Dei
      fue mi ida a Roma y el pertenecer al gobierno central de la sección de mujeres…

      https://www.opuslibros.org/libros/Tras_umbral/capitulo_I.htm

      Libro en pdf:

      https://www.opuslibros.org/PDF/tras_umbral.pdf

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Apreciado Wanderer:
        En su libro lo detalla, sobre todo en el capítulo VIII. ROMA II: RETORNO A LO DESCONOCIDO, donde fue sometida a un proceso, con «secuestro» mediante…

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Para mi, esto define bastante bien al personaje, junto con ciertos detalles:

      «En el programa de televisión «La Clave» titulado El Opus Dei (7-2-92) (está publicado el youtube) yo (el famoso arquitecto Miguel Fisac) dije refiriéndome al Sr. Escrivá:

      -No recuerdo haberle oído hablar bien de nadie.

      Reconozco que era una afirmación muy fuerte. Y el periodista de la Vanguardia, Ricardo Estarriol que había visto al padre Escrivá sólo en visita o, tal vez, en horas de trabajo comentó:

      -Yo no dudo de lo que dice Fisac. Pero yo en cambio le oí hablar bien de todo el mundo.

      Entonces yo debí explicarle que lo que ocurría es que yo había tratado a este señor más de cerca; en la intimidad. Yo había desayunado con él, almorzado con él, cenado con él y no un día sino muchos días de muchos años. Yo había recorrido España entera, mano a mano con él en coche, habíamos cantado a dúo. Incluso yo le había cargado a mis espaldas, al cruzar los ríos, en el paso del Pirineo, y hasta el día de la famosa rosa de madera que él encontró en Rialp había dormido con él bajo la misma manta. Es decir, que yo no había estado con él en visita.

      El periodista, lo mismo que el teólogo Illanes estaban acostumbrados a oír lo que el padre decía, pero de cara a la galería, como se ha podido ver en los vídeos que le grabaron para presentarle al público en los últimos años de su vida.

  14. Avatar de Desconocido Anónimo

    Estimado Wanderer,

    “Que el árbol no nos deje ver el bosque”

    No tengo el suficiente conocimiento para hablar con propiedad de las luces y de las sombras del O.D., pero hay que ser consciente que se inscribe en la “demolición sin prisa y sin pausa” de la Iglesia Católica, a partir del Vat II, que en forma atrabiliaria, sin respetar derechos o formas establecidas, en procedimientos de neto corte marxista, arremeten contra organizaciones y congregaciones religiosas con larga historia.

    Pensaba en nuestro mártir Carlos Sacheri, y su obra “La Iglesia clandestina”, a primera vista se podría pensar es diferente y no es así, lo que Sacheri denuncia sigue en pie, y quienes realizan las actuales tropelías son discípulos de aquellos.

  15. Avatar de Desconocido Anónimo

    Otra vez el doble juego. Don Ocáriz escribe cartas y hace declaraciones de confianza en la decisión del Papa. Pero los curas y los numerarios no cesan de asustar a las señoras mayores supernumerarias con el riesgo que viene de los consejeros del Papa, que no entienden el carisma, que no conocen bien al Obra, que la quieren perjudicar…… Bueno, bueno !!! Que recen más rosarios no está mal, pero no que piensen y hablen mal de la jerarquía de la Iglesia (otra vez, como en tiempos de Pablo VI).

  16. Avatar de Desconocido Anónimo

    Como muchos saben fui numerario casi 17 años en la Argentina. Conozco y sufrí por algunos de los problemas propios de la Obra que en esta página web se han debatido. No ignoro ni niego que muchas cuestiones de la institución fundada por San Josemaría deben ser mejoradas de acuerdo a la Tradición de la Iglesia Católica y a la mismísima Ley Natural. Yo frecuenté la Obra desde antes de los 15 años y lo seguí haciendo – más el carisma fundacional que las actividades formativas- desde que salí a los 31 años hasta la actualidad en que tengo 57. No soy quién para juzgar a los que habiendo sufrido dentro del Opus Dei y se han alejado, llevan años haciendo críticas que parecen acertadas algunas pero exageradas otras. Yo he capitalizado de modo positivo mis años en la Obra y agradezco en especial la buena formación doctrinal-religiosa y filosófica recibida, que en mis años (1983-1999) era de una línea fundamentalmente tomista, en la tendencia de Gilson, Fabro, Pieper, García de Haro, Pinckaers, entre otros. He seguido trabajando después de 1999 en labores personales llevadas a cabo por miembros del Opus Dei como son los colegios de APDES y entre 2010-2020 en la Universidad Austral. Debo reconocer que, además, me tocó vivir una época en la cual se cuidaba con esmero la Liturgia, se procuraba interpretar el Concilio Vaticano II a la luz de la Tradición, se pedía rezar para que «acabara el tiempo de la prueba de la Iglesia» (en palabras textuales del Fundador del Opus Dei), se insistía en la ortodoxia doctrinal respecto de la verdad católica y en la libertad personal en todo lo opinable, y pude tener como profesores o formadores a excelentes personas, de las cuales destaco en especial a Mons. Livieres, Ricardo Rovira Reich, Juan Claudio Sanahuja y Danilo Eterovic entre los sacerdotes, y a Juan José García o Ricardo Álvarez entre los laicos. Y de los que se fueron, a Fernando Miguens e Iván Pittaluga. Como toda institución, el Opus Dei debe corregir ciertos enfoques y algunas prácticas. Pero hoy no parece que haya voluntad de hacer reformas para que la Obra y otras instituciones de la Iglesia cambien en orden a ser más fieles a la Tradición de la Iglesia. Para quienes hemos leído a John H. Newman, Leonardo Castellani, Klaus Gamber o los aportes positivos (no sus errores) de Bouyer o Ratzinger, nada de esto nos asombra. Sí nos duele y nos obliga a rezar más por la Iglesia. Pero no perdemos la paz interior porque la única institución necesaria para la Salvación es precisamente la Iglesia, respecto de la cual profetizó Nuestro Señor que «las puertas del Infierno no prevalecerán contra ella». Mal que les pese a los Ghirlanda, Tucho, Roche y un largo etcétera. Del resto sabemos que si Dios permite un mal – como bien lo explica el Doctor Angélico- es porque puede sacar del mismo un bien mayor. Así que yo recomendaría a todos y siguiendo en esto al querido Padre Alberto Ezcurra, que no pierdan el sentido sobrenatural pero tampoco el sentido común y el sentido del humor.

    Cordiales saludos

    Fernando Romero Moreno

  17. Avatar de Don Pelayo Don Pelayo

    Se me chispoteó el comentario, lo termino:
    Cuando el Vaticano I habla de «moral o costumbres» no se refiere a las costumbres de la Iglesia; se refiere a la palabra mos-moris, origen etimológico de la palabra Moral. La moral sobrenatural es irreformable porque la naturaleza humana es la misma que la de Adán y Eva. Los preceptos morales Revelados por Dios son irreformables.
    La Iglesia no inventa nada: descubre más verdades implícitas en la Revelación ya clausurada y las explicita. Eso es la declaración de dogmas o las afirmaciones ex-catedra en materia moral.
    No puede ser dogma un hecho acontecido después de la muerte del último apóstol. Salvo que San Juan efectivamente no haya muerto, y la Revelación siga abierta…

  18. Avatar de Don Pelayo Don Pelayo

    Nunca entendí eso de los «hechos dogmáticos». Necesitaría una aclaración.
    Si la Revelación es la «de-velación» el quitar el velo de realidades sublimes divinas inalcanzables por la razón, y esa revelación en la historia se acabó con la muerte del último apóstol, ¿cómo puede haber hechos dogmáticos posteriores a esa muerte?

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        No veo, por mi ignorancia seguramente, qué vínculo hay entre la aprobación de una regla de vida en particular o la canonización de un santo en particular con la Revelación al punto de que ponga en juego la infalibilidad. Suena un poco dogmático lo de «hecho dogmático».

  19. Avatar de Desconocido Anónimo

    Señor Almadébil: 1.- Lo de «hecho dogmático» es un abuso del lenguaje. La teología más tradicional y seria no reconoce como dogmática ni siquiera la canonización. Por jugar con los excesos del lenguaje se pierde la respetabilidad. Además, quienes inventaron ese exceso lo hicieron para las órdenes religiosas, que no es el caso. 2.- Si el objeto de fondo en la aprobación es el carisma, como modo de vida EN la Iglesia, y no su organización jurídica que es cambiante desde su misma fundación, no hay intérprete y custodio más alto del carisma que la suprema autoridad de la Iglesia. Es lo que declara el Papa Francisco que guía la revisión de los instrumentos jurídicos respectivos. 3.- El OD forzó las normas canónicas para su regulación. El CIC de 1983 no preveía lo que luego se hizo, pero se fabricaron categorías excepcionales, incluso pretendiendo ser la UNICA prelatura personal en toda la Iglesia. Los favores y las excepciones que obtuvieron en el pontificado de Juan Pablo II sólo se sostenían en la voluntad personal del Pontífice y la penetración de miembros del OD en los organismos de la Santa Sede. Cambiado el Pontífice, cambiada la voluntad del Pontífice, cambiada la composición del personal en los organismos de la Santa Sede, cambian la cosas. SIC TRANSIT GLORIA MUNDI. 4.- Un cambio positivo será si logran dejar de lado las ficciones jurídicas. Si los laicos son laicos. Si los curas son curas. Si los bienes figuran a nombre de quienes son sus dueños. 5.- Es difícil esperar solidaridad en la desgracia propia cuando no se la ejerció en la desgracia ajena. A la mayor parte de los fieles no le llegan las aflicciones que estén pasando; siempre dieron imagen de poder y de identidad con el poder vaticano, de modo que a nadie se le cruza que les puedan soltar la mano. En la nueva situación será bueno que se integren en las comunidades donde está la mayoría y sientan con ella. Si les parece. 6.- También será bueno que deje Usted de llamar «diabólico» al cardenal Ghirlanda y a quienes piensan distinto de usted/es; asimismo de decir que el Papa no sabe lo que decide o que decide manejado por algunos. ¡Cómo les dolía cuando eso se decía del papa Juan Pablo II cuando los protegía y les daba todas las excepciones, cargos y reconocimientos! HISTORIA MAGISTRA VITAE. Su hermano Almafuerte

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      De acuerdo, la organización jurídica del OD y otras organizaciones se hizo en una lógica contraria a la que se venía siguiendo hasta ese momento. Muchas congregaciones tienen una rama laical sin las características del OD.

  20. Avatar de Desconocido Anónimo

    Saludos Don Wanderer…¿una pica en flandes por el Opus?…me sorprende pero es su Blog al final. Fuera del bien que pueden llegar a hacer, que es fruto de la Gracia, de Dios, no de su «carisma» ni sus exclusivos medios de formación, tienen sus cosillas… demasiadas. Últimamente han salido muchas cosas a la luz que denotan prácticas perversas a lo interno; en todos lados y casos se detecta un patrón, por lo que no parece una desafortunada excepción. Suena por su país el caso de 43 ex-numerarias auxiliares. Podríamos hablar de Escrivá, el marqués de Peralta…pero para qué hacer largo el cuento. Eso sí, son enemigos de la Tradición y de los Tradicionalistas, del grupo que sean. Se tragaron las ruedas de molino de los documentos francisquistas y hasta los justificaron. Son tan obedientes al Papa que suspendieron su congreso de modificación de estatutos mandado por el Pontífice por el «luto» por la Muerte del PP Francisco, creyeron que se la iban a colar a Prevost pero al parecer no. Yo diría que están cosechando lo que sembraron.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Exactamente. El problema es que no se puede afirmar un día «x es dogma» y al otro «x no es dogma». O lo es, o no lo es, aquí no hay posibilidad tercera. Si siempre se trató de una mera opinión teológica, ¿para qué se esforzaron en calificarlo como «hecho dogmático»? Y, si se quiere precisar el sentido, debe precisárselo también categóricamente, bajo qué condiciones, en qué sentidos y en cuáles circunstancias. El caso es que esa precisión no existe en ningún lado con la propiedad de ser inapelable.

      Estas idas y vueltas solamente generan confusión, con lo cual terminan hartando al punto de desautorizar cualquier cosa que se diga. ¿Qué diablos es un hecho dogmático, a fin de cuentas? Todo lo sólido se desvanece en el aire… quién hubiera dicho que esa sentencia podría aplicarse tan fácilmente a la católica.

      G. Marivs

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Pues en el suyo y en el otro comentario se nota un grado notable de ignorancia teológica. Si la Iglesia no es infalible en los hechos dogmáticos, no se puede sostener su infalibilidad tal como ha sido definida. En este blog, así como hay buenos comentarios, hay otros que sobran.

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Mire, anónimo de 13:18, yo sé muy bien que soy un ignorante religioso, y no lo oculto. Por eso le doy la oportunidad de hacerme la caridad de enseñarme. Vea que en mi amplia ignorancia, hasta hoy, he creído tener la suficiente claridad como para distinguir lo que es una opinión teológica reputada respecto de una verdad de fe, incluso de una declaración infalible. Hasta donde supe hasta hoy, la infalibilidad era una propiedad de declaraciones, no de «hechos», no sabía que el Vaticano I había incluido esa expresión. Pero, vamos, ilústreme de qué va eso de facta dogmatica. Le ruegonque tenga a bien trazar la genealogía del concepto, precisar cuál es el alcance de la infalibilidad con el rigor de sabedor que presumo que será, y respóndame si acaso es un hecho revestido de infalibilidad la declaración de un amigo de montoneros como Enrique Angelelli como beato.

        G. Marivs

      3. Avatar de Desconocido Anónimo

        Estimado G. Marivs: Si no hubiera infalibilidad de la Iglesia sobre los hechos dogmáticos, no habría infalibilidad ninguna. Porque el que un Papa o un Concilio definan algo, para que eso sea vinculante, implica el hecho de que son legítimos, de que el Papa ha sido ordenado válidamente, de que el Concilio es válido, etc. Lo de los hechos dogmáticos quedó más que claro con la condena de las tesis jansenistas. Algunos comentarios parece que no se dan cuenta que rechazar la noción de hecho dogmático los vuelve cercanos a esos herejes…

      4. Avatar de Desconocido Anónimo

        Muy bien, continúe usted con su manual si eso le sirve. En cuanto a mí, le aseguro que puedo dormir muy tranquilamente prescindiendo de esa nomenclatura indeterminada que usted bastante inexactamente hace pasar por piedra de toque de la ortodoxia. Por usar su retórica de mal gusto, le diré que algunos comentaristas parece que se disparan en el pie con las boberías que comentan.

        G. Marivs

  21. Avatar de Desconocido Anónimo

    No sé qué percepción tendrán los católicos de otros países pero en España se puede decir que el OD ha significado para la Iglesia Católica lo que el Partido Popular para la vida política de nuestra Patria hoy por hoy seriamente comprometida como nación. Al igual que el PP el OD lo que ha hecho es “conservar…la revolución” Me refiero a la revolución conciliar. Y tal vez por eso ya hace años se aprecian las consecuencias desastrosas de la influencia del OD en regiones donde su influencia es particularmente intensa, en concreto Navarra. El OD, cuyo escudo es un círculo en el que está incrustada una cruz, después de décadas de colegios de chicos y chicas, de una Universidad prestigiosa y una Clínica universitaria no menos prestigiosa asiste al espectáculo de una región gobernada por lo peor de lo peor, ateos, abortistas, separatistas. Si se habla de estados fallidos el OD es una organización fallida lo que no impide la presencia en el OD de muchas personas excelentes que merecen un tratamiento respetuoso. Otra cosa es que el tal Girlanda no sea la persona indicada para dicho tratamiento y por eso entiendo que acierta  Don W. defendiendo dicha institución ante el comisariamiento

  22. Avatar de Desconocido Anónimo

    ¿Quién hubiera dicho que iban a ser los tradicionalistas, considerados archienemigos por la Obra desde siempre, los que iban a pedir por ellos?

    La naturaleza está sanando.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Un enroque perfecto: la consagración episcopal de Chiqui Tapia y la reducción de mons. Ghirlanda al estado laical, para que asuma la conducción de la AFA. Tendrían que juntar firmas en citizen.org

  23. Avatar de Desconocido Anónimo

    Refiero la doctrina teológica tradicional sobre la infalibilidad de la Iglesia en la aprobación de las Órdenes religiosas, tal como la expone el P. Reginald Maria Schultes, O.P., en su excelente De Ecclesia Catholica praelectiones apologeticae (Lethielleux, París, 1925):

    La Iglesia es infalible en la solemne aprobación de las Órdenes religiosas.

    El estado religioso es «un modo estable de vida en común por el cual los fieles, además de los preceptos comunes, se imponen también la obligación de guardar los consejos evangélicos mediante los votos de obediencia, castidad y pobreza, y así tienden a la perfección»[1].

    Este estado religioso comprende diversas sociedades, en las que cada uno de sus miembros practica los consejos evangélicos según sus propias leyes y tiende a la perfección. Aquellas sociedades en las que los votos se dicen «solemnes», se denominan propiamente «Órdenes religiosas».

    La aprobación de alguna religión u Orden religiosa puede ser o bien únicamente episcopal y para un lugar determinado, o bien del Romano Pontífice, la cual puede ser, a su vez, simplemente permisiva, recomendativa o definitiva. La cuestión que nos ocupa es acerca de la infalibilidad de la aprobación definitiva por parte del Romano Pontífice. Hay que distinguir, sin embargo, en este caso, entre el juicio doctrinal y el juicio prudencial. El juicio doctrinal establece que tal instituto es un medio apto para alcanzar la perfección cristiana. El juicio prudencial se refiere a la utilidad o necesidad de la institución de alguna religión u Orden religiosa. En cuanto al juicio prudencial, esto es, sobre la utilidad o necesidad de alguna religión, ciertamente deben presuponerse motivos suficientes y verdaderos[2]: así, las Órdenes de los Hermanos Menores, de Predicadores y la Compañía de Jesús tuvieron al principio muchos adversarios en la misma Iglesia; sin embargo, el juicio prudencial de los Romanos Pontífices aprobando estas religiones se confirma por los inmensos frutos que las mismas aportaron luego a la Iglesia. De modo que la cuestión que nos ocupa se refiere, propiamente, a la infalibilidad del juicio doctrinal. Y la sentencia hoy común es afirmativa: la Iglesia es infalible en la solemne aprobación, i.e., mediante un juicio definitivo doctrinal por parte del Romano Pontífice, de las Órdenes religiosas.

    La razón es clara. En efecto, la Iglesia es infalible en la determinación de las reglas morales o de las costumbres. Ahora bien, la aprobación de alguna Orden es una cierta determinación sobre las reglas morales. Pues, al aprobar alguna Orden, la Iglesia declara que tal instituto o modo de vida es conforme a la doctrina revelada y es un medio apto para alcanzar la santidad y la perfección. Por tanto, un error en la aprobación de las Órdenes implicaría un error en cuanto a las cosas de moral o costumbres.

    Y no se diga que esta aprobación se refiere sólo a algunos hombres, mas no a la Iglesia universal. En efecto, como dice Silvio, «aunque una religión contiene a ciertas personas de cierto tipo y mira a un modo de vida determinado, sin embargo, pertenece a toda la Iglesia: no sólo porque sirve a toda la Iglesia, sino también porque toda la Iglesia debe aprobarla y admitirla como buena y útil por sí misma para alcanzar la perfección evangélica, después de que el Sumo Pontífice la ha aprobado como tal»[3].

    Tampoco va contra la infalibilidad de la Iglesia en esta materia el que algunas Órdenes religiosas hayan luego decaído un poco o, incluso, hayan sido suprimidas por la misma Iglesia. En efecto, el juicio de la Iglesia se refiere al instituto mismo, no a su evolución histórica. Además, una y la misma Orden, con el cambio de las circunstancias, puede volverse menos útil, manteniendo su excelencia intrínseca. Finalmente, debe distinguirse entre las mismas leyes aprobadas y la observancia perfecta de ellas.

    Ciertamente, los Romanos Pontífices, por la aprobación de las Órdenes religiosas, han atendido de manera excelente al bien de la Iglesia.

    [1] C.I.C., can. 487 y ss.

    [2] No obsta a esto la posición contraria de Melchor Cano (De locis theol., l. V, c. V, n. 46).

    [3] Controv., l. IV, II, a. 6. El C.I.C., can. 487, determina: «El estado religioso… debe ser tenido por todos como honorable». Y santo Tomás enseña: «Cuando algunas religiones han sido instituidas por la Sede Apostólica… se hace manifiestamente condenable cualquiera que intenta condenar tal religión» (Contra impugnantes, II, c. III, c.).

    1. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      Bien, pero esto se refiere a las Órdenes religiosas.

      El Opus siempre ha reclamado que NO es eso, y que sus laicos «numerarios» y «agregados» no son religiosos.

      Luego, no pueden apelar a esta doctrina para sí.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        En derecho, aunque sea derecho canónico, lo importante no es lo que digan las partes respecto a la institución/acto; sino lo que la realidad es de acuerdo con la técnica jurídica, en cuyos conceptos debe subsumirse. Y es a partir de esa operación cuando, de acuerdo también a derecho, se le aplique la Ley a que haya lugar,

        Por tanto, si de acuerdo a derecho esa institución es una orden religiosa, una pía unión, una sociedad civil o lo que sea…eso será; aunque haya que purgar los defectos de incorporación y adaptarlos a la realidad jurídica.

    2. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      «… para que no pudiera originarse ni difundirse ninguna falsa opinión sobre nuestra vocación específica, nunca quisimos -con conocimiento de la Santa Sede- formar parte de las federaciones de religiosos, o asistir a los congresos o asambleas de los que se dice que están en estado de perfección».

      José María Escrivá de Balaguer, Carta Non ignoratis, 1958

      A confesión de parte relevo de pruebas.

      El Opus no es una Orden religiosa.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Esa Carta Non Ignoratis del Padre y Fundador ¿qué es exactamente ?

        ¿Una encíclica, una constitución apostólica, una exhortación, una bula, o una carta apostólica?

    3. Avatar de Desconocido Anónimo

      «En efecto, la Iglesia es infalible en la determinación de las reglas morales o de las costumbres. Ahora bien, la aprobación de alguna Orden es una cierta determinación sobre las reglas morales. Pues, al aprobar alguna Orden, la Iglesia declara que tal instituto o modo de vida es conforme a la doctrina revelada y es un medio apto para alcanzar la santidad y la perfección. Por tanto, un error en la aprobación de las Órdenes implicaría un error en cuanto a las cosas de moral o costumbres.»

      Esta es la forma en la que se introduce una falsedad en la cabeza de una persona. Primero se le dice una verdad : «la Iglesia es infalible en la determinación de las reglas morales o de las costumbres» y luego que se bajaron las defensas del sujeto se le manda la falsedad como si fuera una deducción lógica lineal : «la aprobación de alguna Orden es una cierta determinación sobre las reglas morales «pues la Iglesia declara que tal instituto o modo de vida es conforme a la doctrina revelada» Y se remata: «un error en la aprobación de las Órdenes implicaría un error en cuanto a las cosas de moral o costumbres.»

      Si fuera así cualquier declaración de la Iglesia no dogmática, es decir por fuera de lo que el Vaticano I estableció como declaración dogmática, al tener una implicación moral terminaría siendo dogmática. Cualquier discurso del Papa o de Tucho de turno sería dogma, ya que todo lo que declaran tiene implicaciones morales o de costumbres. Cualquier decisión administrativa como permitir la publicación de un libro, convertiría el contenido de ese libro en dogma, etc. . Esto es el ultramontanismo que no va mas.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        No le vendría mal a usted repasar los rudimentos de la Lógica. Y, antes de condenar lo que ignora, considerar todo lo que se dice al respecto, de lo cual lo citado es un extracto. Porque lo que usted dice no se sigue del texto, rectamente entendido.

  24. Avatar de Desconocido Anónimo

    No se que tanto defender lo indefendible, una «comunidad» de lo más rara en su estructura ideada por el «santo» Escrivá, que se sacó de la galera tremendo mamotreto, que, no es ni una comunidad religiliosa, ni un instituto secular, donde para más inri muchisimos de sus miembros han padecido todo tipo de vejaciones y abusos, usandolos como sirvientes y en público mostrar que son los paladines de la moral, la doctrina y todo lo correcto. Han sobrevivido y escalado a lo más alto gracias al amparo de los Papas, que supieron con astucia y dinerillo colarse en los faldones de la Santa Sede, hasta lograron canonizar a su amado fundador. Francisco no era de mi agrado, pero que bien que con él se les terminó la protección papal.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Me parece a mí o usted no sabe leer o interpreta lo que le parece, o peor, es miembro del Opus Dei. Cómo me va a molestar que haya otras personas con vocación cuando yo mismo soy religioso. Lo que digo es que el Opus Dei es una cosa rara dentro de la Iglesia, que ha forzado hasta la ley canónica para poder existir. Quede usted con Dios.

  25. Avatar de Luis Jeme Luis Jeme

    Todas estas instituciones de la Iglesia que presumen de conservadoras pero faltan gravemente a la Caridad y ejercen el abuso de conciencias están, tarde o temprano, destinadas a desaparecer.

    La única institución católica que tiene la garantía de que no desaparecerá es la propia Iglesia.

  26. Avatar de Desconocido Anónimo

    Sin duda que el ataque contra el Opus Dei está movido por los resentimientos ideológicos y sociales de un Papa de izquierda y esto conlleva las tremendas injusticias que el marxismo ha cometido siempre contra las instituciones de media o alta condición social.

    Pero, los que hemos conocida la Obra en su desarrollo histórico y social en nuestra posición tradicionalista, reconocemos en ella un enemigo sutil de la tradición verdadera, una barrera contra todo movimiento hacia la recuperación de la inteligencia teológica del catolicismo, un modelo civilizado de escalamiento social y económico con aspecto religioso, un modo conservador de caminar hacia el modernismo sin que se note mucho y, por último, un camino de «buen gusto» para vivir el progresismo quedando bien con Dios y con el mundo.

    Pío XII no vio todo esto porque esto no existía. Esto se fue creando con el tiempo. H

  27. No entiendo la nota, parece que hay muchos numerarios algunos ya ancianos y que el malvado Ghirlanda quiere dividir el Opus Dei en tres. Pero no puedo entender más que eso.

    Por favor almadébil ¿podría aclarar un poco más?

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Yo creo que la reforma de Ghirlanda está bien orientada. El Opus Dei siempre ha pretendido ser una Iglesia particular, como un ordinariato, algo que el Derecho Canónico no le permitía. Ahora se trata de adaptar sus estatutos a esta realidad: una prelatura personal no es una iglesia particular, sino un modo de incardinarse sacerdotes seculares que no son diocesanos. Los laicos sólo colaboran con la Prelatura para los fines que le son propios, pero no pertenecen a ella. Las prelaturas personales no tienen fieles como sí tienen las diócesis o los ordinariatos.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        El sacerdote Escriva, a partir de cierto momento, intentó que su organización fuese lo más independientemente posible (es decir que él no estuviese controlado por nadie ); es posible que el origen de esto fuera el que al principio sus socios eran universitarios (cuando muy poca gente entonces estudiaba en la Universidad ) y los sacerdotes que logró reclutar para su atención espiritual, no. De ahí que buscase algo especial para su nueva orden laical, que presentaba como algo radicalmente nuevo.

        Por otra parte, los cambios teológicos que se impusieron en la Iglesia con la excusa del Concilio no le gustaron y es notorio que la formación que daba a sus socios los obviaban (lo cual no podría hacer si no fuera independiente del ordinario del lugar)

        El problema que encontró siempre desde el principio fue que, en un régimen clerical como es la Iglesia Católica, no se ve con buenos ojos que los sacerdotes dependan de laicos, porque el Opus Dei, a pesar de la evidencia en contrario, se presenta como una asociación laical.

        Para lograr sus fines de independencia canónica, a parte de formar canonistas del Opus, se fijó en ciertas realidades históricas (la Abadesa de las Huelgas Reales, sobre la que hace una tesis, la jurisdicción mundial (matrimonial) que tiene el Arzobispo de Toledo sobre los mozárabes, la del Obispo Prior de las Órdenes Militares sobre los miembros de éstas, la del Obispo del Vicariato castrense, sobre los miembros de las Fuerzas Armadas, los abades mitrados…y las Misiones de Francia, cuya jurisdicción es mundial…). De aquí lo de la «prelatura personal».

        Y efectivamente logra «algo» con Juan Pablo II (Dios sabe realmente lo que es, porque ellos lo interpretan de una manera y los que no son de su orden, de otra)

        Bergoglio tenía razón en que para lograr sus fines el Opus Dei no necesita tener a un Presidente-Obispo. Y la prueba está en que Escriva no fue obispo.

        Por otra parte ¿una organización tan problemática y tan poderosa debe ser independiente de los obispos de las diócesis en que desarrolle su misión?

        Hasta ahora han demostrado que no.

      2. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

        «los cambios teológicos que se impusieron en la Iglesia con la excusa del Concilio no le gustaron»

        Qué curioso, porque yo escuché de boca de un sacerdote opusino, y no uno cualquiera, que la causa de canonización de Escrivá pivota sobre el hecho de que «el Padre» fue PRECURSOR DEL CVII, así tal cual.

        Parece que Escrivá descubrió a los laicos, y todo eso.

        Digamos la verdad, Escrivá quiso que su organización fuese lo más independiente posible precisamente porque él no quería ser controlado por nadie, es decir no quería obedecer en nada, de lo cual dio muestras patentes en su vida. Por ejemplo, ¿el Obispo de su Diócesis no quería ordenarlo sacerdote por juzgarlo no apto? Pues se buscó un Obispo que lo ordenara entre gallos y medianoche. ¿Su confesor le aconsejó que no tomara el nombre «Opus Dei» para su fundación, pues en la Tradición de la Iglesia, «Opus Dei» es un nombre de la Liturgia? Pues nada, cambió de confesor. Y así toda su vida.

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