por Guillermo Villa Trueba Las preguntas son unos bichejos fascinantes, que vienen en todos los tamaños y tonalidades. Las hay muy elementales, aquellas que casi cualquier chiquilín podría responder sin dificultad: ¿qué edad tienes? ¿Te gusta el helado de fresa? ¿Cuál es tu dinosaurio preferido? Existen otras patudas y colmilludas, de esas que exigen mucho seso y …