El episcopado argentino I. La catástrofe y la negación de la realidad

La semana pasada, Mons. Sergio Buenanueva, obispo de San Francisco en Argentina, siempre muy activo en las redes sociales, recordó acertadamente en su cuenta de X un texto del Papa León XIV en el que advertía que la falta de sacerdotes en Francia (y el obispo pedía leer “Argentina”) es una gran desgracia. Razón tiene este obispo, como buen pastor, de estar preocupado: su diócesis, de 250.000 fieles, tiene solamente un seminarista; pasarán años o décadas antes de que la catedral franciscopolitana vea una ordenación sacerdotal. Reconozco que es reconfortante que un obispo argentino esté alarmado por una situación que amerita la desazón episcopal, no sólo en esa diócesis sino en todo el país. Lo muestran los siguientes gráficos realizados con datos del CELAM aunque no hay que prestar demasiada atención a la cantidad de seminaristas que se indican. Sucede que los obispos inflan artificialmente le número de sus seminaristas porque de ello depende el monto de los subsidios que reciben del gobierno nacional y de la iglesia alemana. Entonces, según el gráfico, en Argentina habrían en torno a los 500 seminariastas diocesanos; un generoso número más realista indica que no serían más de 200.

Evolución de la cantidad de seminaristas en Argentina

El problema es hasta qué punto los obispos argentinos son responsables de la catástrofe que muestran estas curvas. Muchos dirán con cierta razón que no lo son en absoluto porque la caída de las vocaciones es algo que se ha dado en toda la Iglesia a partir de los años ’70. Sin embargo, lo son indirectamente porque, desde los años ’80, se dedicaron a sofocar y finalmente exterminar a todos los seminarios que poseían numerosas vocaciones y que, curiosamente, eran de carácter conservador. Los seminarios progresistas se vaciaron y nunca fue posible poblarlos nuevamente. Negando la evidencia de la realidad, o pecando contra el Espíritu Santo, los obispos prefirieron que los seminarios argentinos se vaciaran a que florecieran los que eran conservadores; prefirieron llevar al país a un punto de no retorno; se negaron a aceptar el dato incontrastable de que los jóvenes se entregan a ideales “rígidos” e “indietristas” y, en cambio, no se interesan, y mucho menos entregan su vida, por la religión mistonga del “todos, todos, todos”, de la «iglesia en salida» y del «hospital de campaña». Veamos el desarrollo de la catástrofe provocada por los obispos argentinos en relación con las vocaciones sacerdotales.

1. Seminario Arquidiocesano de Buenos Aires

Es uno de los más antiguos e importantes del país y en 1930 tenía 370 seminaristas. La curva de deserciones comienza en 1955. En 1960 había 156 seminaristas mayores, 116 menores y 44 en pre-seminario. Pero en esa década, debido a las corrientes ideológicas, especialmente el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, se produjeron numerosas deserciones sacerdotales y el virtual vaciamiento del seminario. Se cerró el pre-seminario y el seminario menor. 

Actualmente habitan el edificio que cubre 4 manzanas, sólo 36 seminaristas (para una arquidiócesis que tiene 3.120.612 habitantes. Ratio: 1 seminarista cada 104.000 habitantes). La mayor parte del histórico edificio se ha convertido en un museo y se hacen visitas guiadas. En 2024 se regaló o malvendió la mayor parte de la biblioteca, que era una de las mejores del país. 

2. Seminario conciliar de Córdoba 

El seminario más prestigioso del Argentina fundado en 1719. Como los otros del país, entró en crisis en la década del 60, en que los elementos subversivos de la teología de la liberación y los Sacerdotes para el Tercer Mundo hicieron de Córdoba uno de sus centros de operaciones, organizando desde adentro del seminario una revuelta de sacerdotes y pueblo que forzaron a renunciar al arzobispo Mons. Castellano en 1965. Siempre estuvieron estrechamente ligados a la organización peronista armada “Montoneros”. 

En 1975 comenzó una restauración del orden con un plan de estudios, formación y disciplina acordes a los deseos de la Iglesia a cargo del P. Luis Alesio. En los años de su rectorado el seminario llegó a contar con 200 seminaristas entre los seculares de la arquidiócesis y las diócesis sufragáneas y los seminaristas de distintas órdenes religiosas. Esto se pudo mantener aproximadamente hasta 1983 en que comenzó a decaer, y mucho más a partir de 1994 con el cambio de profesores y planes de formación. En 1997 quedaban solo 70 seminaristas. Reformas más liberales y radicales en el plan de formación en 1999 y 2006 lo llevaron prácticamente a la extinción. Actualmente, bajo la gestión del cardenal jesuita Ángel Rossi, solo hay 5 seminaristas de Córdoba, San Francisco y la prelatura de Dean Funes y otros tantos de la diócesis de La Rioja. Una ratio para la región de un seminarista cada medio millón de habitantes.

3: El Seminario metropolitano de la arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz

Funcionó desde 1865 hasta 1976, cuando se debió cerrar por la infiltración marxista y guerrillera (tenían armas, fabricaban bombas molotov, etc.) ocasionada por el Movimiento de sacerdotes para el tercer mundo y contaba ya con muy pocos seminaristas. Se reabrió en 1978 y comenzó a crecer de a poco hasta llegar a tener unos 50 seminaristas, todos de la Arquidiócesis con una buena disciplina de vida y una buena formación filosófica. A partir del 2005 se cambiaron los planes de formación y se liberalizó la disciplina, política que se profundizó en 2018. Actualmente hay solo 12 seminaristas de Santa Fe y dos de Rafaela, con muchos abandonos de seminaristas y de sacerdotes jóvenes. 

Conclusión apresurada: los obispos no tuvieron nada que ver. Los sacerdotes tercermundistas más el ambiente de la época provocaron el vaciamiento de los seminarios, dirán muchos. Sin embargo, se trata de una conclusión falsa: resulta claro, cuando se estudian las estadísticas y se observa la curva del segundo gráfico, que a comienzos de los años 80 el número de seminaristas sube de un modo abrupto, y de ese mismo modo cae. ¿Qué ocurrió en el medio? La liberalización de los planes de estudio y de la disciplina de vida promovida por obispos progresistas que poco a poco habían reemplazado a los anteriores de corte más clásico. Y, paralelamente, comienza la persecución hacia aquellos (pocos) obispos que decidieron mantener o fundar seminarios con una enseñanza clásica. Veamos los casos.

4. Seminario arquidiocesano de Paraná

En 1972 Mons. Adolfo Tortolo, arzobispo de Paraná, comenzó a reformar su seminario que había sido invadido por sacerdotes de la teología de la liberación y aliados a los movimientos terroristas. Puso buenos formadores de doctrina conservadora a cargo y comenzó a ordenarlo según los documentos de la Iglesia. En 1986 el seminario fue intervenido por el obispo coadjutor, el recientemente fallecido cardenal Estanislao Karlic. En ese momento tenía 120 seminaristas mayores y 120 menores. Karlic dijo explícitamente que su intención era destruir ese modelo de formación sacerdotal. Y lo logró. Los formadores fueron expulsados y reemplazados por otros dóciles a las nuevas corrientes teológicas sostenidas por el cardenal Karlic; particularmente se comenzó a enseñar la teología de Karl Rahner en lugar de la de Santo Tomás. Mas de 60 seminaristas dejaron el seminario, otros fueron expulsados. En la actualidad solo hay 17 seminaristas, de dos diócesis. El seminario menor se cerró por escándalos de abuso sexual por parte del formador que había sido nombrado por el cardenal Karlic.

5: Seminario arquidiocesano de La Plata

El seminario San José de la arquidiócesis de La Plata, en 2012, llegó a tener 97 seminaristas. En 2015 comenzaron las presiones sobre el arzobispo Mons. Héctor Aguer para que cambiara los formadores que eran de corte clásico. En 2018, al quedar Mons. Aguer emérito por edad, asumió como arzobispo el actual cardenal Tucho Fernández y el cambio en el seminario fue completo. Con las políticas del nuevo ordinario, los seminaristas descendieron a 40 y las deserciones continuaron. En la actualidad solo hay 3 seminaristas de La Plata (arquidiócesis que tiene 4 obispos), y 4 de la diócesis de Mar del Plata.

6. El Seminario diocesano de San Rafael

Fue fundado en 1983 en una de las diócesis más abandonadas del país por Mons. León Kruk. Mantuvo hasta 2020 un promedio de 30-40 seminaristas, sosteniendo un muy buen nivel académico. Gracias a esto, la diócesis que solo tiene 301.150 habitantes y 31 parroquias, cuenta con 106 sacerdotes (1 sacerdote cada 2.841 habitantes). En 2020, sin ninguna causa grave, el seminario fue cerrado por Mons. Eduardo Taussig, que solo dio como explicación que “seguía órdenes”. En ese momento había 35 seminaristas. Algunos fueron reubicados en otros seminarios. Solo quedaron unos 15. A Mons. Taussig se le pidió la renuncia, posiblemente por causa de la fuerte indignación que suscitó el cierre del seminario en los laicos de la diócesis. El obispo que lo sucedió, Mons. Domínguez, tuvo que renunciar al ser acusado de comportamientos gravemente deshonestos a principios de 2025. Actualmente hay solo 9 seminaristas repartidos en tres seminarios.

7. Los seminaristas de la diócesis de Gregorio de Laferrere

En 2013, al terminar el pontificado de Mons. Juan Horacio Suárez, tenía 15 seminaristas estudiando en el seminario San José de La Plata. El nuevo obispo, Mons. Gabriel Barba (actualmente obispo de San Luis) los retiró de La Plata, seminario al que consideraba muy conservador, y los envió al de la arquidiócesis de Buenos Aires. Cuando dejó la diócesis, sólo quedaba un seminarista.

8. Diócesis de Santa Rosa en La Pampa

En 2008, al quedar emérito Mons. Rinaldo Fidel Brédice, la diócesis tenía 340.000 habitantes y 7 seminaristas estudiando en San Luis. Con el cambio de obispo, el actual cardenal Poli, fueron sacados de San Luis y trasladados a otro seminario. Desde que fueron ordenados en 2011 los últimos sacerdotes formados en San Luis, solo hubo 3 ordenaciones. Actualmente solo quedan 2 seminaristas.

Esta es la situación actual de las vocaciones sacerdotales del clero diocesano en Argentina. Y la catástrofe presente, y sobre todo futura, no puede atribuirse exclusivamente a un fenómeno mundial. En muy buena medida, los culpables han sido los obispos argentinos que se han dedicado sistemáticamente a destruir las iniciativas exitosas, por ideología, por envidia o por maldad. No lo sé. Y esto no es una suposición; ellos mismo lo admitieron públicamente hace dos años: «Hay seminarios numerosos de congregaciones muy conservadoras…. Nos preocupa que en estos lugares, con estructuras muy rígidas, hayan muchos más pibes».

Por eso mismo, sería interesante que, si Mons. Sergio Buenanueva desea que el número de vocaciones se acreciente, haga “la experiencia de la tradición”. Es muy posible, por no decir seguro, que si fundara un seminario de corte clásico en su diócesis, pronto tendría una buena cantidad de jóvenes dispuestos a entregar su vida a la Iglesia en el sacerdocio. 

En el próximo artículo, profundizaremos en el caso de San Luis, ejemplo paradigmático de destrucción de una obra de décadas.

62 comentarios en “El episcopado argentino I. La catástrofe y la negación de la realidad

  1. Avatar de Desconocido Anónimo

    Wanderer… se ha olvidado del Seminario de Mercedes Luján que comparte con la Diócesis de 9 de Julio. Estaría bueno saber cuantos seminaristas han quedado allí… ya que dicen que de 9 de Julio no ha quedado ninguno. In Domino -Solitario de María-

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Atinado comentario. El Seminario de Mercedes supo albergar en su momento a gran parte de las diócesis del interior bonaerense (Azul, Bahía Blanca, Chascomús, 9 de Julio), incluso a la conurbanesca San Justo y al Ordinariato Castrense. En la etapa de su reapertura en la década del ’90, bajó el episcopado de Mons Emilio Ogñenovich hubo seminaristas hasta del sur de Brasil. Etapa rodeada de polémica por el financiamiento del mismo con aportes del Tesoro Nacional con Menem. Y luego con su sucesor, Di Monte, y sus famosos «bolsos» vinculados a la corrupción kirchnerista.

      No sé cómo estará hoy con Carapa, muy adepto a sus videos auto referenciales, pero con cada vez menos seminaristas.

  2. Avatar de Desconocido Anónimo

    Un comentarista, queriendo analogar con las corrientes episcopales, propone «ni Braden ni Perón».

    Le recuerdo que quienes derrocaron a Perón fueron los «Braden», Churchill y toda la masonería liberal nacional e internacional que re introdujeron en la Patria el anticatolicismo y el odio por las tradiciones hispánicas heredadas.

    El episcopado argentino apesta no por pretender ser «peronistas», cosa verdaderamente hilarante y que confirma su pobreza intelectual, sino por ser espirituales hijos de liberales y socialdemócratas, o sea, apestan por no tener fe católica.

    Junkers Stuka

    1. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      ¿La masonería derrocó a Perón? Puede ser, a veces las Logias tienen disputas entre ellas…

      Perón fue masón, y la masonería lo trajo de vuelta desde España.

      Por lo demás, el episcopado argentino… ni es episcopado ni es argentino, podríamos decir, más allá de los papeles y salvando la validez del Sacramento del Orden.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Vomito al leer que un católico (supongo) firma como Stuka, cuando los Stukas asesinaron civiles adultos y niños en naciones católicas como Polonia y Croacia para sembrar el terror nazi pagano y anticatólico. Debería darle profunda vergüenza.

      En cambio prefiere decir estupideces, cuando Perón metió presos a decenas de sacerdotes, a Mons. Tato, persiguió a la Acción Católica, destruyó los sindicatos católicos y la prensa católica, pretendió anular la fiesta de Corpus, vio impasible profanar los altares y arder las iglesias del centro de Buenos Aires cuyo fuego era alimentado por camiones de YPF, legalizó la prostitución y debió peregrinar a Roma para que le levantaran la excomunión. No me extrañaría que fuera usted un termo ñoqui de San Miguel. Le recomiendo ver los videos de Perón de los 1970s cuando alababa el socialismo revolucionario ateo de los Países No Alineados.

    3. Avatar de Desconocido Messerschmidt

      El peronismo, la desgracia capital de la historia argentina, ha sido siempre profundamente anticristiano: nació de la admiración de Perón por el fascismo y el nacionalsocialismo, con los montoneros fue marxista, tuvo su fase satánica con López Rega, se volvió neoliberal con Menem y se convirtió al “wokismo” con los Kirchner. Es decir, sus fuentes de inspiración ideológica son todas radicalmente anticristianas.

      Al parecer, el anónimo que escribe bajo el pseudónimo “Junkers Stuka”, seguramente no muy bien informado, ignora o quiere ignorar la participación de los católicos en el derrocamiento de Perón. Fueron católicos que, precisamente a causa de su fe, entre 1946 y 1955 lucharon y arriesgaron sus vidas para expulsar a Perón del poder. Es cierto que tampoco faltaron católicos descarriados, incluso en las más altas jerarquías eclesiásticas, que trabajaron por el levantamiento de la excomunión a Perón y por desgracia la consiguieron; y otros, también muy extraviados, que después quisieron, y aún quieren, convertir a la Iglesia en un instrumento del peronismo por medio de la equívocamente llamada “teología del pueblo”, que de teología sólo tiene el nombre.

      Y hablando de nombres, el mío no es pseudónimo.

  3. Avatar de Desconocido Anónimo

    Decir que la biblioteca de Villa Devoto fue malvendida no representa quizá la gravedad de lo que ocurrió. Los libros fueron vendidos por peso para su «reciclado» (es decir, ser triturados y convertidos en pulpa de papel).

  4. Avatar de Desconocido Anónimo

    Fui seminarista de Villa Devoto hace ya bastantes años, no hay odio, hay ideología, y una visión dialéctica de la realidad, están convencido de que aún vivimos en tiempos de implementación del CVII y piensan «contra» todo aquello que crean que se le pueda oponer. Ya sabemos lo errada que es la dialéctica como método y lo destructiva que es.

    Pero, más aún, y es lo que hace casi imposible que cambien, hay una necedad pertinaz, propia de quien ejerce el poder, como es el caso de los Obispos, prefieren morir en su ley antes que reconocer su error.

    HUIDA. P. Castellani.

    Una vez atraparon a un monje que venía huyendo a toda furia mirando hacia atrás.
    -¡Párese! ¡Párese, don! ¡Adonde va!
    El anacoreta estaba que no lo sujetaban ni a pial doble.
    -¿Qué le pasa? ¿Quién lo corre?
    -¿Lo persigue alguna fiera?
    -Peor- Dijo el ermitaño.
    -¿Lo persigue la viuda?
    -Peor.
    -¿Lo persigue la muerte?
    El anacoreta dio un grito:
    -¡Algo peor que la demencia!- Y siguió huyendo.
    Venía atrás al galope un necio con poder.

    Ellos tienen la necedad de su ideología, contra ello, nosotros, los ingenuos, tenemos la promesa del Señor «las puertas del infierno no prevalecerán».

    Atte.,

    Costia

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Tal cual, un sacerdote diocesano de Mendoza, de una importante parroquia godoycruceña me dijo una vez: «desde el seminario, lo que sentimos nosotros siempre fue un odio a todo lo de «San Rafael»…. Muy infundido por el siempre famélico y nefasto seminario diocesano de esta hermosa ciudad cuyana. El motivo? Las vocaciones in crescendo en el sur y las persistentes desersiones (hasta hoy) de seminaristas, curas recién ordenados y hasta uno que otro rector de esa casa de bajos estudios…, ahora devenido en «periodista» porteño instrascendente… El odio sigue….insttitucionalizado y esterilizante de toda pastoral menduca mercenaria…. Mientras tanto los laicos buenos perdidos, acobachados y hasta peleados entre ellos… Sálvese quien pueda! Oremos….

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Tendría que hacer un post de seminario de Rosario.

      Siguen los mismos formadores

      Mons. Eduardo Eliseo Martín ha dejado todo como estaba y destruyó la arquidiocesis.

      Nadie habla de Rosario. El dinero que junta el Arzobispo de Rosario junto con su vicario general.

      Ni hablar de Masramón un peligro.
      Hablen, investiguen.

  5. Avatar de Desconocido Anónimo

    La negación de la realidad es a todos los niveles, estos días vemos la continuidad de las doctrinas de Francisco al mas alto nivel. Honestamente, ya no me importa, es evidente que el señor ha puesto el hacha en la base de la higuera que no da fruto.

    1. Si por continuidad de las «doctrinas» de Francisco se refiere a que el Papa León recibió al jesuita James Martin, tenga presente que las únicas declaraciones fueron la de este personaje y, como dice Santo Tomás, Quod quid recipitur ad modum recipientis recipitur, o «Todo lo que se recibe, se recibe según la manera del que lo recibe». No prejuzgue. No hubo ninguna declaración doctrinal por parte del pontífice. Cuando la haya, que quizás la haya, seguimos hablando.

  6. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

    La realidad es que el episcopado argentino es inframediocre, pusilánime, emasculado.

    Aunque esto que digo no sorprenderá a nadie aquí, como no me sorprendió a mí al enterarme, vaya por si alguno se desayuna.

    En estos días, hubo cierta reunión aquí en Santa Fe, donde participó un cura que, entre otras cosas, dijo que la orden del Obispo, Sergio Fenoy, es que «mientras no hagan escándalo…». Ése es el nivel. Aquí se está apostatando abiertamente con el tema de la Reforma Constitucional y los Obispos acordando con los masones, pero si hay un curita joven que «descubre» la Tradición, lo mandan al ostracismo.

    Aquí no tenemos Obispos – Epíscopos -, estos no tienen Fe porque no tienen humanidad, la Gracia no arraiga sobre el plástico, diría Castellani, necesita una naturaleza dispuesta.

    Dios nos libre.

  7. Avatar de Desconocido Anónimo

    Que tristeza!!

    Cuántos atropellos y persecusion a manos de la propia jerarquía eclesiástica!!Por cierto esto ya había sido profetizado y sabemos que las puertas del infierno no prevaleceran pero no deja de ser una realidad que nos golpea fuerte a todos.

    Rezar rezar y rezar para que no se pierdan tantas almas!!

  8. Avatar de Desconocido Anónimo

    Otro tema, que daría para muchos artículos, es el empleo de técnicas de sicoanálisis para examinar a seminaristas, religiosos y postulantes al seminario y a la vida consagrada. El historiador tradicionalista chileno, Julio Retamal Favereau, recientemente fallecido, en su libro «Y después de Occidente ¿qué?», al analizar los efectos del CVII afirma: «En algunos lugares se introdujeron métodos sicoanalistas freudianos para examinar la fe de novicios y religiosos, con resultados nefastos». Por ejemplo, el Seminario Pontificio Mayor de Santiago de Chile es asesorado en estos temas por un sicólogo freudiano-lacaniano. En principio no me parece mal que se recurra a la sicología, pero siempre que no se funde en una antropología incompatible con el cristianismo. Hay sicólogos tomistas (muy pocos, pero hay) a los que se podría recurrir ¿Por qué acudir al sicoanálisis. Imagino que es parte de la «apertura al mundo», Ahí estan los resultados. No sé si es para llorar o reír, o ambas cosas a la vez.

    1. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      Para dar un ejemplo concreto de este comentario muy a propósito, cuento una experiencia personal.

      En el tiempo que fui seminarista diocesano, me enviaron dos veces a realizar el «psicodiagnóstico» (algo de rutina por lo que pasan todos), por un error de la burocracia administrativa (sí, tan brutos son). Ambas veces con psicólogas (menos mal que no con la misma).

      La primera de ellas era famosa entre los seminaristas porque decían que todo te lo interpretaba, digamos, «sexualmente»… y yo pudo comprobarlo. Que si iba de buen humor y le hacía un chiste: era un avance mío (la vieja tenía como 80 años…), que si si iba serio: tenía algún problema en el placard, y así. Terminé tomándomelo a broma, inmaduro como era pero con algo de sentido común.

      La segunda era como una abuelita bonachona (sin dudas una buena mujer por lo demás) que hacías test de «qué piensas cuando ves esta imagen» y «dibuja tal cosa».

      PD: jamás me mostraron ninguno de los informes, entiendo que contra el derecho, pues son cosas personales que el interesado debe conocer.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Estimado Battistella: Fui seminarista y no tuve que pasar nunca por esos psicodiagnósticos, aunque le digo algo: No con psicólogos, sino con psiquiátras serios deberían haber hecho estos diagnósticos. Mi seminario (muy retrancado por cierto) era un tupido poncho peruano. Eramos cerca de 100 (entre varias diocesis) de los cuales al menos el %70 seguramente padecía de algun problema mental. Había de todo, no lo niego. Desde el buen tipo que evidentemente fue mandado por algún párroco pescador de almas, y que como era un «buen y noble tipo» lo quiso hacer cura, hasta los piadosos escandalizables, pero en fin, buena gente, y terminando por los psicópatas capaces de matarlo a uno en un brote. Me ahorro los intermedio entre los buenos tipos y los psicópatas porque no terminaríamos mas. En ese caso, la estadística también sería engañosa. Ví ordenarse a muchos con el alzacuello bien almidonado y las manos pegadas y que no duraron un año en el ministerio. Que los mandaban a parroquias con parrocos malos, y esto y lo otro… no lo sabían antes de entrar al seminario? Y ahora que me pongo a pensar, haciendo una «estadística», de los que conocí, desertaron mas «tradicionales» que «progres». Es todo muy confuso, cuando cree que va entendiendo algo, pum, se da cuenta que no entiende nada de lo que pasa. Es todo un embrollo bárbaro.

      2. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

        Estimado Anónimo.

        Como ignoro en qué época y en qué seminario ha estado usted, realmente no puedo decirle nada sobre los psicodiagnósticos que no le hicieron. Yo sé que en el seminario donde yo estuve y en la época, eran obligatorios y se hacían de rutina con una de las dos psicólogas (no es que uno pudiera elegir, tampoco, y si se podía, no se avisaba).

        Entiendo que un psicodiagnóstico ha de hacerlo un psicólogo, y que un psiquiatra se ocupa de otro tipo de diagnósticos. Aunque, viendo cómo estamos actualmente, lo ideal sería un diagnóstico conjunto.

        Por lo demás, comprendo perfectamente su experiencia y lo que vio, pues yo vi más o menos lo mismo.

        haciendo una «estadística», de los que conocí, desertaron mas «tradicionales» que «progres».

        Sobre eso, pues, seguramente hay una cantidad de razones diversas, entre las cuales se podrían mencionar:

        • Que los «tradicionales» puede ser que llevaran una máscara, la cual se cayó al contacto con la realidad. (Otras veces ya he dicho que Francisco Papa no decía puras tonterías cuando criticaba ciertos aspectos del tradicionalismo, o tradismo)
        • Que no basta ser «buena gente» para ser apto al Sacerdocio.
        • Que las vocaciones impostadas no pueden terminar bien, y en el mejor de los casos, sólo dan vidas mediocres y ahogadas, por lo cual los curas «pescadores» son tan peligrosos como un mono con navaja.
        • Que la «perseverancia» de los «progresistas» puede que no sea una virtud, sino simplemente que no tienen conciencia ni fe, y entonces les da igual, se acomodan a la buena vida del clérigo regalón y, como los Obispos aquí no hacen nada si no hay escándalo, la pasan bien.
        • Que hay «tradis» y «progres» y lo que sea, que tienen algún resquicio de conciencia y entonces puede suceder que se conviertan, y luego o bien dejan el ministerio por concluir que nunca tuvieron vocación, o bien sí la tenían y se vuelven más fieles a ella.
        • Que, en general, en los ambientes «modernistas» (anchísima palabra) suele encontrarse más humanidad que en los ambientes «tradis», lo cual tiene capital importancia, porque tampoco la «ortodoxia» seca basta para hacer un buen cura, ni mucho menos. La vida es difícil en esta época (y cada época tuvo lo suyo, seguramente), y aunque la pureza doctrinal es importante porque la herejía es un error y un pecado gravísimo, la realidad no se puede afrontar a base de citas de la Summa (menos si se la ha estudiado desde el neotomismo rancio).
        • etc., etc., etc.
  9. Avatar de Desconocido Anónimo

    En la época de Mons. Martini en San Justo se ordenaban sacerdotes 8 sacerdotes en 10 años,en 2010 se traslada el seminario de San Justo a Mercedes.Casi todos los sacerdotes usaban sotana. En la diócesis de San Justo los abandonos ministeriales meten miedo.Ni hablemos de Mons. Garcia (El wanderer te propongo a que escribas algo de él).

    Atte. Dr. M. Fioti

  10. Avatar de Desconocido Anónimo

    Es llamativo que en el Seminario de Buenos Aires la curva de deserciones comenzara en 1955, cuando en los demás seminarios argentinos y del resto del mundo la crisis se manifestó una década después.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      El «seminario de San Isidro» ahora es una casa de retiro, Los seminaristas ahora viven en una casita de barrio donde conviven media docena de seminaristas (no tengo actualizado el número al día de hoy). Mi impresión es que la inmensa mayoría de los jóvenes de San Isidro se van a congregaciones religiosas. Están hartos de la sarasa progre e insulsa que predican los curas que podrían ser el tío divorciado psicólogo o el abuelo amargo y misógino. Por suerte hay un par sub 45 años que se nota que tienen fe y poco prejuicio o hasta inesperada curiosidad por el mundo tradi.

  11. Avatar de Desconocido Anónimo

    Ver cosas que uno ha sabido gota a gota a través del tiempo así todo junto, azora todavía más.

    Se vuelve más fuerte también el capítulo 60 de Isaías, especialmente un verso que me saltó hace un par de años, considerando con tristeza precisamente este asunto: «En ti se reunirán los ganados de Cedar; los carneros de Nabayot estarán a tu servicio. Subirán como (víctimas) gratas sobre mi altar, y yo glorificaré la casa de mi gloria.»

    Si no lo hace el Señor, con mano poderosa y brazo extendido…

  12. Avatar de Desconocido Anónimo

    Estimado Wanderer

    Con respecto a Córdoba, hay que hacer un poco de historia para comprender lo que vino luego, y es harto difícil hacer una síntesis.

    Monseñor Ramon Castellano El 26 de marzo de 1958 fue promovido a arzobispo de Córdoba, y como tal participó de la primera y la segunda sesión del Concilio Vaticano II, donde militó dentro del pensamiento de Pio XII opuesto a las reformas propuestas por los papas Juan XXIII y Pablo VI. Su postura inflexible ante los reclamos del clero de su arquidiócesis provocó una crisis inédita en la Argentina, ya que un tercio de los sacerdotes de Córdoba se negaron a aceptar sus posiciones frente a las enseñanzas del Concilio. El nombramiento por parte del papa Juan XXIII de Enrique Angelelli, como obispo auxiliar para Córdoba en 1960 y la resistencia de éste a aceptar los criterios pastorales conservadores del arzobispo llevó a una lucha que culminó con la renuncia del arzobispo. El 19 de enero de 1965 Castellano dejó su sede en Córdoba, fue nombrado arzobispo titular de Iomnium, a la que renunció en 1970 y murió el 27 de enero de 1979, en el mayor ostracismo. Quizá el hecho más destacable de su vida episcopal es la ordenación de un sacerdote jesuita en 1969, Jorge Bergoglio.

    La Iglesia de Córdoba sufrió uno de los ensayos revolucionarios con los que el “postconcilio” arrasó la unidad religiosa en la misma doctrina de la Fe. Una tarde, el vespertino diario “Córdoba” sacó un insólito reportaje al presbítero Erio Vaudagna, quien denunciaba a la “Iglesia de los ricos contra la Iglesia de los pobres”, por negarse, supuestamente, a aplicar las reformas del Concilio Vaticano II, aún en marcha […] Al otro día, salió otro artículo, reportaje al padre Nelson Della Ferrera, y luego un tercero, del Padre Gaido. El Arzobispo, Monseñor Ramón J. Castellano, no podía permitir semejante actitud escandalosa. El obispo auxiliar, Angelelli, no defendía al Arzobispo, y se reunía con el clero opositor, entre los cuales había muchos que seguían su línea de pensamiento […] Llegó el Nuncio Apostólico, y se entrevistó con el Arzobispo, con el Obispo Auxiliar, con los “articulistas” y con muchos personajes más o menos clericales. La presencia del Nuncio se parecía y fue presentada como una “intervención” en la arquidiócesis. Como si estuviera investigando la conducta del obispo, y escuchando a sus acusadores. Se decía que había un frente común detrás de Angelelli, para promoverlo en reemplazo del titular. El desenlace fue increíble: Monseñor Castellano debió renunciar a la sede episcopal, y se retiró a una celda conventual, hasta el fin de sus días.

    A fines de los años 60 y principio de los 70, retornó a la arquidiócesis de Córdoba un importante grupo de sacerdotes que habían emigrado a Europa por motivos de formación: Víctor Acha, Erio Vaudagna, Nelson Dellaferrera, Nagib Nasser, Milán Viscovich, Carlos Fugante, Rivarola, Gaido, volvieron como profesores del Seminario mayor de Loreto.Ellos, se transformaron en el «caballo de Troya» que permitió sortear los celosos muros del Seminario de Córdoba.

  13. Avatar de Desconocido Anónimo

    Un caso terrible es el del Seminario de Azul, vasto grupo arquitectónico notable y numeroso que permanece cerrado desde hace añares. Me gustó el comentario de una persona que expuso la necesidad de averiguar la condición masónica de algunos obispos argentinos, aunque sepamos por experiencia que Paulo VI y Juan Pablo II no mosquearon al enterarse que el prefecto de la Congregación para los obispos era un masonazo «de aquellos» y que ninguno de los dos papas removió. Hay que pensar que si el problema, o un elemento grave del problema, son los obispos, no poca culpa la tiene Roma, el Nuncio, los cardenales locales, etc. que son los que influyen para las designaciones y las deciden.

    Artemio

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      En realidad, el prefecto de la congregación de obispos sí fue removido por Juan Pablo II, aunque algunos años después de asumir el pontificado: fue nombrado gobernador de la ciudad del Vaticano y, en su reemplazo, fue nombrado en dicha congregación el cardenal africano Bernardin Gantin.

  14. Avatar de Desconocido Anónimo

    Uno no sabe qué es peor: que sean masones trabajando a conciencia, o meros brutos obrando con torpeza. Ignoro cuál sea el caso, aunque sí tengo por seguro algo: no hay modo de rescatar la buena fe de esta gente. Dios tenga piedad de todos nosotros, hasta que decida que la hora de la purificación se haya cumplido y decida restituirnos o disolvernos.

    Vidi sub sole in loco iudicii impietatem et in loco iustitiae iniquitatem.

    G. Marivs

  15. Avatar de Desconocido Anónimo

    Nadie puede sorprenderse, mas allá de la destrucción posconciliar ( que consagró de derecho lo que de hecho venía pasando), hay que destacar que se ve prácticamente en todos los sacerdotes un desconocimiento de la función sacerdotal. Las nuevas directivas pastorales están lejos de buscar salvar almas y evangelizar. Su preocupación es «ayudar a los pobres» . Entonces, las Iglesias son ONGS de izquierda que ni siquiera se preocupan de convertir a las pobres almas que «asisten». A eso se suma que la función sacerdotal está siendo cada vez mas reemplazada por laicos/as que llevan la comunión a enfermos y hasta donde me enterado no solo bautizan si no que se encargan de la extremaunción. En particular he visto mujeres dar «misa» «Celebración de la palabra».- Saludos Guillermo A.

  16. Avatar de Desconocido Anónimo

    Creó que sería muy bueno como Laicos Comprometidos, que se haga una investigación sería de la adherencia de obispos argentinos a la masoneria y fundaciones afines… eso aclararía muchisimo el apnorama, y sobre todo sería la punta de un iceberg que Roma no debería obviar.

  17. Avatar de aledelmillo aledelmillo

    Y también la peronización de la iglesia argentina espanta a muchos. El viernes pasado escuché a Angel Rossi en el programa de Fernando Bravo justificar la agresión a Milei bajo la excusa «la violencia verbal engendra violencia física». Lamentable. Cada vez que habla encuentra una arista para pegarle al gobierno y pedir el retorno del pobrismo.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Dice cuántos seminaristas había en 1970, 1975, 1980, etc.

      No se ven los números en el eje vertical: entonces hay que compararlo con el primer gráfico.

      Allí se puede ver que en el año 2000 había cerca de 1450 seminaristas, y en 2010, cerca de 1000…

      Entonces, al parecer, en 1970 había 250 seminaristas en todo el país, y en 1985, cerca de 1800.

      Pero a partir de entonces, fueron disminuyendo: cada 10 años que pasan, tenemos 500 seminaristas menos en todo el país.

      O sea, 50 seminaristas menos por año.

      Hasta llegar a 2025: año en el que tenemos 600 seminaristas.

      Hemos vuelto a 1977.

      Y en 12 años no tendremos ninguno.

      1. Estimado, tenga en cuenta que no hay que prestar demasiada atención a la cantidad de seminaristas que se indican en los gráficos. Sucede que los obispos inflan artificialmente le número de sus seminaristas porque de ello depende el monto de los subsidios que reciben del gobierno nacional y de la iglesia alemana. Entonces, según el gráfico, en Argentina habrían en torno a los 500 seminariastas diocesanos; un generoso número más realista indica que no serían más de 200.

    2. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      A ver, que no voy a negar lo de la peronización ni lo del pobrismo, ni mucho menos voy a justificar un intento de magnicido (supuesto el caso que haya sido real y no actuado, porque hay de todo).

      Pero «la violencia verbal engendra violencia física» es una verdad de perogrullo, de lo cual no tiene la culpa el mediocre Rossi.

      Tampoco vamos a canonizar a Milei por haber dicho que Francisco Papa era un demonio o algo así como dijo una vez, eh.

      1. Avatar de Desconocido Messerschmidt

        Muy acertado el comentario del señor Battistella. Que uno sea malo de ningún modo significa que su adversario sea bueno. A lo largo de la historia el demonio se ha servido una y otra vez de una estratagema que consiste en crear dos partidos enemistados, pero igual de nefastos el uno que el otro, engañando así al público de esta farsa y haciéndole creer que asiste a una lucha entre el bien y el mal. Deslumbrados por la perversidad de uno de los dos duelistas, muchos ingenuos toman partido por el contrario (y viceversa), convencidos de que es necesariamente el representante del bien. No advierten que es Satanás quien mueve a los dos títeres, uno con cada mano. Ya pasó con la rivalidad entre comunismo y capitalismo, con Milei y los peronistas sucede lo mismo. Hubo tiempos en los que se decía “o Braden o Perón”, cuando lo correcto era “ni Braden ni Perón”. Desgracidamente entre los católicos y dentro de la Iglesia se da el mismo fenómeno con trágica insistencia

  18. Avatar de Desconocido Anónimo

    Destruyeron todo. Estaba estudiando en Santa Rosa cuando era obispo Mons. Fidel Bredice. Fines de los 90 y principio de los 2000. Los seminaristas pampeanos se formaban en San Luis con Monseñor Laise (y algún que otro en San Rafael). Cuando venían a Santa Rosa se los vaía siempre de sotana. En esa época no había ministros extraordinarios de la comunión ni se comulgaba en la mano. Padilla hacía poquito que había fundado los Capuchinos Recoletos, en General San Martín, un pueblito al oeste de La Pampa.
    En la catedral había dos sacerdotes de Cuenca, España de la Servi Trinitatis. De Poli en adelante cambió todo.

  19. Avatar de Desconocido Anónimo

    En el caso del grupo al que pertenezco, el porcentaje de vocaciones es alto. Tres sacerdotes en unos treinta años (si fuera una parroquia, sería una muy digna estadística: 1 nuevo sacerdote cada 10 años soporta un plantel estable de 4 sacerdotes, si la carrera sacerdotal se estima en 40 años). Por supuesto los que cometieron el error de ir a seminarios en la Argentina no les permitieron ordenarse. Vocaciones hay. Rezar por las vocaciones es un acto de hipocresía.

  20. Avatar de Desconocido Anónimo

    https://www.lanacion.com.ar/sociedad/iglesia-en-crisis-el-derrumbe-de-las-vocaciones-obliga-a-los-seminarios-a-alquilar-sus-instalaciones-nid26062024/#/

    No sé si se permite compartir vinculos. Si no corresponde, va de suyo mis disculpas. Me parece oportuno recordar este artículo «profano» de un diario como La Nación (o La Mason, como prefieran) indagando sobre la crisis de los seminarios en nuestro país. No puedo dejar de destacar el siguiente párrafo, el cual viene a continuacion de abundantes declaraciones planideras sobre la falta de vocaciones: «La tendencia no impacta de la misma manera en todo el país, ni en todos los grupos. De hecho, preocupa particularmente a la Iglesia argentina el crecimiento de congregaciones religiosas conservadoras “muy rígidas”, dicen. Éstas no tienen problemas de falta de vocaciones. Todo todo lo contrario.»

    Creo que no es necesario hacer mayores comentarios. Saludos cordiales.

    M.M.N.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      don Wanderer, falta el desastrozo seminario de Mercedes/Luján a lo que podría agregarse el desastre que ha dejado el progresismo cuyo fruto más amargo es que en 2 años han dejado el ministerio por lo menos 6 sacerdotes, todos progre, obvio, los que resisten curiosamente hasta usan sotana.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        y tampoco dejemos atrás el seminario diocesano de Lomas de Zamora y la gran recesión de sacerdotes y religiosas de la Obra Don Orione en Argentina. Un desastre.

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