León XIV y la misa tradicional: un encuentro que pasó desapercibido

El 5 de marzo de 2026, León XIV se reunió en privado con los autores del mayor estudio sociológico jamás realizado sobre los católicos vinculados a la misa tradicional. Una audiencia que pasó desapercibida. Pero quizás mucho más importante de lo que parece.

Sin rueda de prensa. Sin comunicado oficial sobre el contenido de la reunión. La mayoría de los medios católicos apenas lo han mencionado, relegándolo a las notas al margen de la agenda pontificia.

Sin embargo, para comprender lo que realmente ocurrió en esa sala, basta con plantearse una sola pregunta: ¿quiénes son estos dos hombres y a qué se dedican?

I. Quiénes son Bullivant y Cranney

Stephen Bullivant es profesor de teología y sociología de la religión en la Universidad St Mary’s de Londres. Es uno de los principales estudiosos contemporáneos de los fenómenos de secularización y abandono de la fe católica en Occidente.

Su nombre se ha hecho famoso sobre todo gracias al libro Mass Exodus: Catholic Disaffiliation in Britain and America since Vatican II (Oxford University Press, 2019), un estudio sociológico muy citado que analiza el drástico descenso de la práctica católica en las décadas posteriores al Concilio. En 2022 publicó Nonverts: The Making of Ex-Christian America, también para Oxford, una investigación sobre la formación de la primera generación estadounidense que creció sin ninguna afiliación religiosa.

Stephen Cranney es sociólogo y científico de datos en la Catholic University of America, especializado en el estudio cuantitativo de las comunidades religiosas y en la dinámica demográfica de la fe.

Dos académicos serios. Sin agenda ideológica declarada. Solo datos.

II. El libro que está a punto de salir

Bullivant y Cranney son los autores de Trads: Latin Mass Catholics in the United States, un gran estudio sociológico sobre la realidad de los católicos vinculados a la liturgia tradicional en Estados Unidos. El volumen se publicará en 2026 por Oxford University Press.

El estudio se basa en encuestas a gran escala, entrevistas en profundidad e investigación etnográfica de campo. Representa uno de los primeros intentos sistemáticos de analizar empíricamente el mundo de la misa tradicional con las herramientas de la sociología académica.

Los resultados preliminares son interesantes.

Según los datos recopilados, alrededor de dos tercios de los asistentes a la misa tradicional declaran aceptar en cierta medida el Concilio Vaticano II. Los grupos realmente cismáticos representan una minoría muy pequeña en comparación con el mundo tradicional en su conjunto. En Estados Unidos hay cientos de parroquias con misa tradicional, muchas más que las capillas de la Fraternidad San Pío X.

En otras palabras: la imagen que a menudo se difunde en el debate eclesial, la de los tradicionalistas como un enclave marginal y rebelde, no se corresponde necesariamente con lo que dicen las cifras.

III. Por qué es importante esta audiencia

El Vaticano no ha dado a conocer ningún detalle sobre el contenido de la conversación. La reunión fue privada.

Pero una cosa es evidente.

El Papa ha decidido reunirse con dos estudiosos que analizan con datos empíricos una de las cuestiones más controvertidas de la Iglesia contemporánea: la crisis de la práctica religiosa en Occidente, la relación con el Concilio Vaticano II, el crecimiento de las comunidades vinculadas a la liturgia tradicional.

Y aquí surge la pregunta que muchos evitan desde hace décadas.

¿La crisis de la Iglesia en Occidente se debe a las reformas posteriores al Concilio? ¿O es el resultado de cambios culturales mucho más profundos que han afectado a toda la sociedad occidental, independientemente de la liturgia?

Esta pregunta no es polémica. Es una pregunta sociológica legítima. Y es precisamente lo que estudiosos como Bullivant llevan años tratando de analizar.

IV. Datos que no se pueden ignorar

Basta con observar algunas realidades históricas difíciles de negar.

El colapso de la práctica religiosa en Europa y América del Norte. La drástica disminución de las vocaciones sacerdotales y religiosas. La secularización acelerada a partir de los años sesenta del siglo XX.

Atribuir todo esto exclusivamente al Concilio Vaticano II sería probablemente una simplificación.

Pero negarse a estudiar seriamente el período posconciliar sería igualmente ideológico.

Durante décadas, el debate sobre el Concilio ha estado dominado por contraposiciones estériles. Progresistas contra tradicionalistas. Reforma contra tradición. Eslóganes contra eslóganes.

Pero la historia de la Iglesia no se estudia con eslóganes. Se estudia con documentos, con datos, con análisis históricos, con investigaciones sociológicas.

V. Una Iglesia que no teme a la realidad

Si el papa León XIV ha decidido recibir en audiencia privada a dos sociólogos que trabajan precisamente con estos datos, no es necesariamente una señal de ruptura con el pasado reciente.

Podría ser algo mucho más sencillo.

La señal de una Iglesia que no teme mirar la realidad tal y como es. La señal de un pontificado que quiere comprender los hechos antes de tomar decisiones. La señal de que, tal vez, tras años de polémicas, alguien en el Vaticano ha decidido que es hora de escuchar a los números.

Y tal vez sea precisamente aquí —en los datos, no en los eslóganes— donde pueda comenzar un debate más honesto sobre la relación entre el Concilio, la tradición y el futuro de la Iglesia.

Fuente: Paracleto.

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