1.La educación no-católica de las escuelas «católicas”

por Atanasio

Quienes hemos pasado una vida dentro de las instituciones católicas, como alumnos y luego como docentes, no podemos mirar sino con tristeza la situación actual en la que siempre se puede caer más bajo y donde nunca terminamos de tocar el fondo.

Creo que deberíamos de una vez por todas aceptar la premisa de que actualmente no hay escuelas católicas. Por eso, esas instituciones que llamamos escuelas “católicas” no pueden sino brindar una educación no-católica. Tratándose de un concepto de los que en la lógica se clasifican como infinito, “no-católico” incluye cualquier cosa que no sea católico. Para alguno podrá resultar exagerada la afirmación de que no hay escuelas católicas, pero la realidad es que las escuelas católicas hace rato dejaron de existir. Las escuelas que todavía hoy podemos seguir llamando “católicas” pueden contarse con los dedos de una mano. Las escuelas parroquiales y las que regentean congregaciones religiosas son instituciones que de católicas sólo conservan, por ahora, el nombre de algún santo o algo parecido.

Desarmar la madeja para intentar ver dónde se inició todo este desbarajuste es algo complejo por lo que me limitaré a exponer algunas ideas de lo que observo en este ambiente.

Tendríamos, en primer lugar, que decir qué es una escuela católica. Las escuelas católicas no se constituyen como tales sólo por el hecho de que tengan un par de horas a la semana una materia que puede llamarse “Catequesis”, “Religión”, “Formación Religiosa” o alguna otra denominación.

La escuela católica, además de transmitir la fe y educar en las virtudes cristianas (hablo de virtudes y no de vaporosos valores), debe comunicar una visión de conjunto que permita al alumno, que pasa entre 14 y 15 de los primeros años de su vida, una cosmovisión armónica del saber profano y la vida cristiana. Y aquí está una de las dificultades.

Para poder transmitir a los alumnos una cosmovisión cristiana de la vida y del saber se necesita contar con personas preparadas para llevar adelante la tarea. Y desde hace tiempo esto viene haciéndose cada vez más difícil. No hay personal en las ciencias profanas capaz de enseñar esa cosmovisión cristiana del mundo. Estos docentes deberían salir de los centros de formación docente con los que también cuenta la Iglesia. Pero estos centros tampoco forman docentes católicos. El mismo problema que tenemos en las escuelas católicas lo encontramos en los centros de formación docente que pertenecen a la Iglesia. Con docentes que no sólo no comparten sino que en muchos casos hasta son adversos a una enseñanza católica es imposible pretender escuelas católicas. Pretenderlo sería, expresado en términos más gráficos, como pretender armar un equipo de fútbol contando con un arquero manco, un medio-campo de ciegos y los delanteros en sillas de ruedas. Hoy la Iglesia no cuenta con docentes con esa cosmovisión que permita sostener una escuela católica.

Como la presente entrada pretende estar en línea con la anterior sobre la “Sinodalidad en las escuelas católicas”, vayamos en algunos puntos que posibiliten que puedan realizarse en estas instituciones las imbecilidades planteadas.

  1. Fe y Espíritu

    Aquí vamos a comenzar refiriéndonos a dos temas que subyacen a varias cuesiones vinculadas a la formación religiosa. 

    Lo que puede observarse es una arraigada y confusa concepción sobre la doctrina católica. El Dios sobre el que hablan me recuerda a lo que decía Charly García en Confesiones de Invierno: “Dios es empleado en un mostrador, da para recibir”. Es el bendito “Dios que acompaña”. O sea, un monigote de la divinidad, un ser que viene a consentir todos los caprichos del hombre. Se espantan si uno les dice que Dios es un ser trascendente. Lo ven como algo lejano, frío, malo, indiferente. No niego que en algún momento haya existido esta visión de Dios que tampoco es católica. Pero lo que tenemos hoy es un Dios que ha sido destronado. Un ser al que se le ha perdido el respeto de su divinidad. La catequesis actual no enseña que la vida cristiana tiene unos deberes con Dios. Suena a rigorismo. Hoy no se habla de mandamientos, de pecado, de virtudes, de dones, de absolutamente ningún tema que era de lo más común aprender cuando no hace mucho éramos alumnos. Mientras fuimos alumnos en la primaria y la secundaria son las cosas que recibimos en la escuela, en mi caso, entre fines de los ‘60 y la década siguiente. Traigo una anécdota para que se vea el fuerte contraste. Cuando estaba en la primaria la directora hacía la oración de la mañana y ahí aprendí la “Salve” y el “Acordaos”, la bella oración de San Bernardo. Hace unos años atrás, en una fiesta mariana, le pedí a una catequista que rece la Salve y me respondió “¡Uh, estamos al horno! ¿cómo es?” Un profesor de Historia Contemporánea ya retirado de la Universidad de Alcalá solía decir en sus programas que la catequesis actual es “Pinta y colorea”. Parece que el fenómeno no se da sólo aquí.

    Si avanzamos un poco más para seguir buscando la punta del ovillo, encontramos que padecemos la interesante esquizofrenia de gente que estudió para enseñar y predicar que la doctrina católica no hay que estudiarla. Sí, es así aunque usted no lo crea. Se baja línea en el sentido de que a Dios no hay que enseñarlo sino que se trata de hacer la experiencia de dios. Es en las vivencias, en el compartir la vida, en las mateadas de la pastoral donde se puede experimentar el amor de Dios. Cuando esta gente me explica lo que para ellos es la fe, no puedo no pensar en un Schleiermacher al que, obviamente, no han leído, pero del que toman esta forma de entender la fe. Para esta gente la fe no puede ser un acto de la inteligencia y de la voluntad. Es muy intelectual. No, se trata de la vivencia de Dios. Schleiermacher era panteísta y para él la fe era la intuición que funde al sujeto humano en la totalidad. Aquí no se animan a ser explícitamente panteístas pero la vivencia los pone en contacto con ese “Dios que acompaña”. Y si algún desprevenido piensa que la “pastoral” hace referencia al pastor que guía al rebaño, el pueblo fiel, lamento decirle que no. La pastoral consiste en tener buen trato con la gente, reunirse a tomar mate (esto es algo que no pueda faltar) y cuando la pastoral sale a misionar, es para ir a repartir polenta, paquetes de yerba y tener un acercamiento a las periferias.

    Y también el Espíritu Santo. Como somos todos buenos amigos de este Dios que acompaña, no vamos a andarnos con tantas formalidades: es el Espíritu a secas. Cuando se los escucha hablar del Espíritu, todo  lleva a pensar que lo conciben como una especie de Geist al estilo hegeliano. Da la impresión de que se trata de una fuerza impersonal que “mueve” y “arrastra” y sobre todo sirve para justificar cualquier cosa  porque todo surge del Espíritu que ha iluminado e inspirado. Para el católico el Espíritu Santo es una Persona divina.

    Y no extrañe la despersonalización del Espíritu Santo que también va acompañada de una pérdida de sus rasgos divinos. Con Cristo tampoco es claro que lo entiendan como Persona divina. En realidad, pocas veces se refieren a Él como Cristo; se trata más bien del amigo Jesús. Son arrianos, pero sin saberlo. Si se presta debida atención a cómo hablan, ninguno niega que sea hijo de Dios; pero es así, hijo con minúscula y entre líneas puede entenderse que lo conciben al modo de las herejías adopcionistas de los primeros siglos. Inconscientemente arrianos, porque para darse cuenta de ello habría que estudiar; mas no se trata de estudiar sino de “hacer la experiencia de Dios”.

    Las clases de catequesis, en definitiva, no son más que momentos de autoayuda, para pensar en cómo se siente cada uno, reflexionar sobre la convivencia escolar. Y nunca puede faltar una “dinámica” que anime el encuentro. Si el catequista asistió a algún centro de formación y obtuvo un título en “Ciencias Sagradas” se corre el riesgo de que introduzca en el alumnado ideas contrarias a la fe católica. Si no estudió “Ciencias Sagradas”, concurre a llenar un momento de dinámicas y juegos.

    Es difícil remontar esto cuando quienes dirigen están totalmente convencidos de estas nuevas formas de catequizar “haciendo la experiencia de Dios”. Es también difícil que en puestos directivos ocupados por personas no creyentes vaya a importarles las cuestiones de la fe. Aunque el panorama podría ser más completo, esto es lo que a diario se ve en las “escuelas católicas” de la provincia de Buenos Aires. No me lo han contado sino que “hago la experiencia” desde adentro.

    2.Cosmovisión católica y los curricula

      Habíamos dicho más arriba que no basta con que se enseñe la catequesis en la escuela para que ésta sea católica. Debe haber una unidad, una armonía entre el saber profano y la fe.

      Es verdad que hay unos diseños curriculares que prescriben las materias, los temas que deben enseñarse en cada una, el cómo enseñar incluyendo sugerencias sobre la evaluación y la bibliografía.

      Es verdad que está la ESI y la presión es fuerte: el estado provincial envía a las escuelas libros, folletos y carteleras, convocan a reuniones para directores, para docentes, etc. Pero, el que quiera ver a la ESI como algo que se impone puramente desde fuera a las escuelas católicas, tenga presente que no es tan así. No fue la ESI la que introdujo temas como, entre otros, la anticoncepción. Hace rato que esto estaba instalado en las escuelas “católicas”. Y sobre todo lo vinculado al llamado “género” y las desviaciones contra natura introducidas, se calló. No sé de escuelas “católicas” que hayan salido a plantarse frente la ESI. Lo hicieron agrupaciones de padres. No se escuchó la voz de las estructuras eclesiales.

      Es verdad que los diseños curriculares no ayudan. Pero antes de estos diseños la cosmovisión ya no era católica. ¿Se enseña la Historia como el quehacer del hombre en el tiempo?, ¿como el entrecruzamiento de las acciones libres de los hombres?, ¿Se habla del plan de Dios, la Providencia, el fin supratemporal de la historia? Se la trata y se la trató como una cronología comentada de hechos selectos que justifiquen la política educativa de turno. ¿Se le muestra al alumno la riqueza que nuestra civilización heredada de Grecia y Roma? ¿Se les enseña el pío respeto a la tradición? El lector adivinará cómo se presenta al medioevo o la evangelización de América. Cuando se estudia la Revolución Francesa ¿se les explica la guerra de la Vendée?

      Lo que en otros momentos era “Castellano” o “Lengua” se trocó en “Prácticas del Lenguaje”. Y con estas “Prácticas” el inicio de la destrucción del lenguaje. Ya no se estudia la gramática porque es un rigorismo normativo. Cada uno puede hablar según su propio argot. Y como esto se extiende a los profesorados y no pueden faltar, por supuesto, los “especialistas” en ciencias de la educación que avalan todo esto, terminamos en que muchos docentes de las últimas camadas no pueden escribir en cursiva, son incapaces de redactar y expresar una idea con claridad; desconocen los signos de puntuación, las reglas ortográficas y la diferencia entre mayúscula y minúscula.

      Y así podríamos seguir recorriendo otras áreas que se enseñan en la escuela. Tal vez podría ser materia de otra entrada.

      Ya se está haciendo largo, así que voy terminando con una última reflexión sobre los docentes. Llama la atención la poca convicción de los docentes más viejos. Puedo entender que un joven recién salido del profesorado venga a exponer en las aulas sus ideas de “avanzada” que no son más que pura ideología. Pero los docentes viejos se han acoplado a muchas cosas que se impusieron en los últimos años sin inmutarse. Esto debiera hacernos ver que el problema de las escuelas católicas viene de bastante antes, y como puede advertirse, no es ni de fácil ni de inmediata resolución. 

      54 comentarios en “1.La educación no-católica de las escuelas «católicas”

      1. Avatar de Desconocido Anónimo
        • Hice la catequesis de 1a.Comunión en una de las parroquias más grandes de Rosario en la década del #50,y para entretener a los catecúmenos después de la misa ,pasaban películas de….Superman.El Problema viene de lejos…
      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Aún así y todo, hace unos pocos años leí que había un boom (positivo) de las escuelas católicas en Australia porque es el único lugar al que se puede enviar a los hijos para educarse sin recibir adoctrinamiento de «género» y otras pestes progresistas de la época. Algo similar ocurrió en Francia donde incluso ateos mandan a sus hijos a escuelas católicas.

        Nosotros nos quejamos de nuestros grandes defectos, pero nos equivocamos al creer que hemos caído al mismo nivel que los demás. Hace unos años visité la escuela + profesorado conocido como el Lengüitas, una de las zonas más ricas de la ciudad, no sé si es Palermo o Recoleta, pero Del Potro vive en una torre cercana, y adentro había un mural, pintado por los propios alumnos, de jovencitas desnudas (una con pene, trans) vestidas sólo con un pañuelo verde abortista, y algún tipo de consigna o rememoración feminista.

        1. Avatar de Desconocido Anónimo

          Pasa lo mismo en Gran Bretaña y Estados Unidos, en que hay padres (hindúes, judíos) que se hacen pasar por católicos para que sus hijos puedan estudiar en escuelas católicas; porque son de más calidad que las pública. Esto es una cosa que denuncia la prensa una y otra vez.

          (no sé cómo lo harán, porque normalmente se exige para la matrícula una recomendación del párroco de la familia)

      3. Avatar de Desconocido Anónimo

        Llamo la atención sobre un punto que, si bien no es central al artículo, me parece importante: adopcionismo y arrianismo son esencialmente diferentes entre sí.

        En el arrianismo el Hijo de Dios es un ser espiritual sobrehumano, una suerte de super-ángel (como el Logos de Filón de Alejandría) que fue creado por Dios al principio de los tiempos y se encarnó en el seno de María.

        En el adopcionismo Jesús es un mero ser humano que fue concebido virginalmente y que Dios adoptó como Hijo, ya sea en su Resurrección o en su Bautismo o en su Concepción. Dentro del adopcionismo están los ebionitas y los socinianos.

        1. Avatar de Atanasio.Niceno Atanasio.Niceno

          Estimado, es verdad que no son lo mismo. Le agradezco la observación. No expresé, en esa parte del texto, de modo correcto lo que venía diciendo. Sobre lo que quería llamar la atención es el hecho de que a nivel de directivos, coordinadores o encargados de pastoral, catequistas, etc. no se reconoce o no se tiene muy claro que Jesús es Hijo natural de Dios. Más bien ni se lo preguntan. Y bajo la denominación de «hijo» cada uno lo entiende como le parece. Repito, como le parece, y ese parecer poco tiene que ver con lo que la Iglesia enseña. Y allí les da lo mismo concebirlo como Arrio, como Pablo de Samosata, como los ebionitas, socionianos, etc.
          Una clase de catequesis o una reunión de pastoral ni se asemeja a un debate teológico. Sí, de acuerdo, la escuela no es la Facultad de Teología. Más llano: en la clase de catequesis no se habla de religión.
          Para mayor claridad, describiré lo que es un tema de debate en las clases de catequesis o en las reuniones de la pastoral. Al enseñarles el cambio climático debatirían si hacer una actividad por el barrio juntando botellas plásticas o armar una cartelera exhortando al cuidado del planeta. Y en las reuniones de la pastoral, entre mate y mate, debatirían sobre las acciones institucionales para concienciar a toda la comunidad sobre este grave problema que afecta a la casa común: los niños de inicial estamparían sus manitas en signo de aprobación sobre un gran afiche referido al cuidado del planeta. Los de primaria harían una gran representación vestidos unos de árboles y otros de animalitos mostrando cómo la naturaleza se siente feliz sin humanos perturbadores y los de secundaria podrían hacer una colecta de pilas y otros elementos contaminantes para llevarlos a un lugar seguro para su reciclado. Ahora estamos en julio. En diciembre el debate se inicia con la pregunta disparadora: «¿qué pedimos a los chicos que traigan para la ?»

      4. Avatar de Desconocido Anónimo

        Fui al San Román en los años 90 y la catequesis era mala. No había grandes herejías o degeneraciones, pero era una materia que exigía nada, no enseñaba nada y era imposible de reprobar. Mi impresión es que no era 100% culpa de la escuela, ya que si catequesis fuera algo como introducción a la teología católica y los chicos tuvieran que explicar la Trinidad o la transubstanciaciónn en un examen que pudieran reprobar, el padre promedio se habría puesto furioso (pago tanto de cuota bla bla bla) y la escuela hubiera tenido un problema muy grave.

        Yo soy de los que creen que el mayor problema de la educación moderna no son los docentes, sino los pedagogos y los padres de los alumnos. Si una docente le dice a una madre que debería llevar al hijo a un fonoaudiólogo porque no pronuncia bien la R, las chances de que la madre se ponga furiosa son altísimas.

        Lo único que recuerdo de catequesis era que una vez el catequista se enojó conmigo porque él decía que Dios no castigaba y yo creo le mencioné al libro de Job y a los Israelitas y judíos siendo destruidos por Asiria o Babilonia. Y algún trabajo práctico sobre parábolas.

        1. Avatar de Desconocido Anónimo

          Estimado, yo también hice la secundaria en el San Román en los ’90, promoción 1995, Bachiller turno tarde. La catequesis, malísima. Pero muy buenas las clases de historia con Colina y Meroni.

      5. Avatar de Desconocido Anónimo

        Hice la secundaria en los 80’s con varios hermanos, la vieja nos mandaba a un colegio «católico» de San Isido pero «como ovejas entre los lobos». En casa nos daba el Catecismo de SPX. Este problema tiene más de cincuenta años.

      6. Avatar de Desconocido Anónimo

        El catolicismo “políticamente correcto” es una fábrica de acedia. ¿Cómo esperan que los jóvenes se sientan atraídos?
        En los colegios no se transmite nada, porque nadie puede dar lo que no tiene…

        Recordemos lo que se canta en misa:

        Aquí van mis trabajos y mi fe,
        mis mates, mis bajones y mis sueños,
        y todas las personas que me diste,
        desde mi corazón te las ofrezco.

        Como decía en el post anterior: una trolada total.

        Hace un tiempo, Shia LaBeouf se convirtió al catolicismo después de conocer a los franciscanos capuchinos. Un tipo que estaba completamente perdido… y ahí lo tenés.
        En Israel, cada vez más judíos se convierten al cristianismo al leer Isaías 53 —no pueden creer que eso esté en la Torá.

        Mientras tanto, la parroquia de la esquina es un mamarracho. Los cantos son directamente repulsivos.
        Y del otro lado, los sectores “conservadores” insisten en convertir el sexto mandamiento en el centro de todo, ignorando por completo la parábola del Buen Samaritano.

        La conversión auténtica vendrá de figuras como el padre Highton o de los misioneros en Medio Oriente. No de los que buscan agradar al mundo ni de los que reparten culpas en nombre de una moral sin misericordia.

        Nestor

      7. Avatar de Desconocido Anónimo

        Si las cosas son en otros lados como en cierto país latinoamericano que yo me sé, no es que no hay docentes católicos (aunque no son un montón), sino que los colegios «católicos» los expulsan sistemáticamente a través del acoso laboral y matufias similares, cuando alguno logra el milagro de entrar (habitualmente, por ser ex-alumno o tener amistad con los religiosos que nominalmente tienen el colegio). Los colegios «católicos» en su mayoría son anti-católicos; si yo tuviese hijos hoy en día, preferiría mandarlos a público. Tendrían allí más chances de conservar la fe recibida en casa.

      8. Avatar de Desconocido Anónimo

        La falta de una cosmovisión armónica del saber profano y la vida cristiana no da solamente en el ambito de la educación. Se ve lamentablemente con la actitud de la Iglesia frente al problema del cambio climático y el problema ambiental. Sobre todo con la aceptación pasiva de Laudato sii.

        1. Avatar de Desconocido Anónimo

          Es muy difícil ser Catequista en una escuela catolica cuando la propia CEA avala la destrucción de la Iglesia Católica, callando en vez de ser profetas. Los Lineamientos curriculares son el año 1994 y tienen errores graves de metodología que muchos catequistas advertimos en su momento y no fuimos escuchados. No es solo el silencio ante la Ley de ESI sino ante la maldita «Ley» que permite matar a un niño en el vientre de su madre y llamarlo «derecho». La mansa aceptación de la «sinodalidad» evidencia la falta de formación en nuestro Pueblo fiel. No es inocente, como yo lo veo. Desde el CV II viene este desastre.

      9. Avatar de Desconocido Messerschmidt

        Aquí en realidad se están tratando dos temas diferentes, pero íntimamente relacionados. Uno es la autodestrucción del catolicismo o, si se prefiere, su corrupción y disolución promovida desde dentro y llevada adelante por católicos, tanto laicos como clérigos. El otro es el vaciamiento de contenido en  el sistema educativo en general, desde la guardería hasta los cursos de postdoctorado. Con respecto al primer problema, es cierto que con catequizar no basta y que la fe es una experiencia personal. Pero también es verdad que sin orientación ni conocimiento de la doctrina esa experiencia, si se da, se pierde al no poder ser interpretada correctamente. Por su parte, la destrucción del sistema educativo, sea o no católico, afecta a prácticamente todo Occidente. El “pintar y colorear” está en auge en Francia, Alemania, España, etc. y se va extediendo a los niveles más altos de la enseñanza y la investigación universitaria.

        Estamos ante un proceso de barbarización mediante la pérdida de la cultura y de la fe. No es la primera vez que sucede, ya en los siglos oscuros posteriores a la caída del Imperio Romano hubo una espantosa pérdida de cultura, aunque no de fe, además de que la Iglesia fue capaz de rescatar y preservar una parte del legado cultural de la Antigüedad. Ahora la Iglesia ya no cumple esa función, ni siquiera la de transmitir la fe. Infiel a sus deberes, deja al hombre solo y desprotegido. Un hombre de fe vaga y superficial (o simplemente sin ella), aislado por un egoísmo y un individualismo despiadados, carente de cultura, privado de la capacidad de crítica y apabullado por una tecnología que no puede controlar, se halla inevitablemente en situación de profunda desorientación y debilidad. De este modo se convierte en el candidato ideal a ser un esclavo perfecto. De eso se trata. La demolición de nuestra fe y de nuestra cultura no es casual, es teleológica.

        Un cordial saludo

        Messerschmidt

      10. Avatar de jparedes51 jparedes51

        Gracias por la cita. Le voy a copiar la frase completa para que se vea el tamaño de la estupidez en que se han convertido la catequesis en muchos colegios de España. Esta es una frase que aparecía una de las actividades de catequesis:

        «Pinta y colorea la chancleta de Jesús y ten un gesto de solidaridad con tus compañeros»

        Javier Paredes

        Catedrático emérito de Historia Contemporánea de la Universidad de Alcalá

        1. Avatar de Atanasio.Niceno Atanasio.Niceno

          Salve Magister
          Un honor que se moleste en comentar.
          Disfrutábamos en familia de su programa. Es allí donde conocí el «Pinta y Colorea». Le agradezco la frase completa.

        2. Avatar de Desconocido Anónimo

          «Solidaridad» es la laicicación de la caridad («amados los unos a los otros como yo os he amado» y «Cuanto hicisteis a unos de estos hermanos, a mí me lo hicisteis» etc)

          Esa es una de las muchas razones por las que el cristianismo es superior a otras religiones y por qué es una religión humanista.

          Pero no hay que olvidar que el que se quite el elemento religioso o teológico no garantiza que se mantenga en el tiempo (porque el mandato religioso es un mandato directo del Salvador; las consignas buenistas, aunque sean laicas, no)

          Especialmente cuando las ideologías que lo suplantan (socialismo, comunismo) se basan en la envidia de clase, el odio y el resentimiento.

          De modo que nos vamos a sorprender mucho cuando estos ilustrados terminen de demoler la religión cristiana, porque desde luego que no nos iluminaremos más, sino que seremos de otra religión -tal vez el Islam- y, como ha sucedido en los países comunistas sin excepción, más malos.

          Por eso no entiendo que la misma Iglesia Católica colabore con esta ingeniería social; ni pienso tampoco qué va a conseguir des-cristianizando la sociedad.

          La caridad es una virtud cristiana que nace de la orden personal de Cristo de amarnos y de tratar al débil, al pobre y al enfermo como si fuesen Él.

          Y las ordenes de Cristo se obedecen por amor de Dios.

      11. Avatar de Anónimo Anónimo

        Estimado, me borró mi comentario sobre el Vaticano II. Veo que no le gustó lo que puse. Sé que en todo no podemos coincidir. Tendrá sus razones. Le agradezco su blog igualmente al cual sigo con mucho interés aunque, evidentemente, como se da cuenta por el borrón que hizo de mi comentario, no estemos del todo de acuerdo. Saludos desde Tailandia.

          1. Avatar de Anónimo Anónimo

            Le agradezco su sinceridad, Don W., aunque, aclaro, no podemos estar de acuerdo en todo. Con respecto a «explicarlo en privado» lamentablemente no me es posible. Así como no llego bien a saber quién es usted, aunque estoy muy cerca de saberlo por gente que conocemos en común (el ambiente nuestro, se dará cuenta, no es muy extenso) sin embargo, no lo puedo hacer en estos momentos. Vuelvo a agradecerle su blog. El bien que hace es enorme. Le ofrezco mis oraciones y me encomiendo a las suyas. En Cristo.

      12. Avatar de Desconocido Anónimo

        A propósito del medio local: 1. «no podemos mirar sino con tristeza la situación actual en la que siempre se puede caer más bajo y donde nunca terminamos de tocar el fondo.» No tiene caso lo de tocar fondo, tampoco la tristeza. Eso ya ocurrió. Ahora se trata del final y comenzó con los propios adolescentes mediante lo que el Estado infravalora como «abandono escolar».  2. «Creo que deberíamos de una vez por todas aceptar la premisa de que actualmente no hay escuelas católicas.» Así es, si nos referimos a las escuelas sometidas al sistema escolar. No ocurre con aquellas que lo driblean con un currículum (real) católico. Hasta donde yo sé inexistentes, porque tal singularidad suele integrarse en una comunidad de intereses, incluso a un tipo de vida en comunidad, que no hay en el páis.  3. «Hoy la Iglesia no cuenta con docentes con esa cosmovisión que permita sostener una escuela católica.» Es notable cómo la cosmovisión de tantos sacerdotes es cualquier cosa, ni tan siquiera armónica «del saber profano y la vida cristiana», ¡cómo vamos a pretender que NO se realicen punto por punto las imbecilidades planteadas por Atanasio en las escuelas autoproclamadas católicas » ! 4. «Llama la atención la poca convicción de los docentes más viejos.» Es cierto, porque es de nosotros que se podría esperar otra disposición, y no de los docentes millenials subsumidos a izquierda y derecha en el capitalismo cognitivo, al menos los alfabetizados. Si los hay, nos dimos cuenta que el sistema de encierro escolar tuvo su golpe final en 2020 con el lockdown global y su versión polpotiana argenta. Que el remanente escolarizado, en particular los mejores alumnos, manifiesta física, comportamentalmente, al límite del cuadro clínico, el sinsentido de sentarse horas frente a un sujeto para obtener información disponible al alcance de todos en red ¿Y qué aprendizaje ocurre con la tan mentada socialización que defiende la propaganda educativa? Una serie de estrategias de supervivencia para no dormirse, para sobrevivir en una sociedad de vigilancia y para no terminar reventando. 5. Pero la rebelión silenciosa está en marcha, mal que nos pese. Se desató el éxodo juvenil …a la estasis ni-ni-ni, a la economía negra, o al homeschooling.

        1. Avatar de Desconocido Anónimo

          NICO

          Me parece que no estamos considerando, que en estos colegios se imparte una preparación alineada con los requisitos para ingresar y egresar exitosamente de las universidades «católicas» y «pontificias»…

          NICO

      13. Avatar de Desconocido Anónimo

        Es evidente que la Iglesia del Concilio no cumple con su función y que ha decidido suicidarse.

        Pero eso son buenas noticias, no malas, porque tarde o temprano dejaran de contagiar la herejía.

        Una vez insignificantes, será la oportunidad de los fieles de cumplir con el mandato de Cristo de ir y predicar.

        Si a caso hay que rezar mucho para que Cristo acelere el proceso.

      14. Avatar de Desconocido Anónimo

        Guillermo.

        Evidentemente , es el problema mas grave. Ya cuesta encontrar docentes que lleven una vida católica ( o al menos que se hayan casado) . El asunto es mas profundo: la crisis de la vocaciones religiosas llegó mas fuerte y primero a los Colegios. Al menos en el mío ( Maristas de Luján) hace años que no hay hermanos . Entregarle la Administración a Laicos ( por mas buena voluntad que haya), logró , por lo poco que sé, que se impartiera yoga en el Colegio. De todas maneras , aunque hubiera religiosos, no sería de sorprender que estuvieran mas preocupados por «problemas pastorales» que por la educación cristiana de los jóvenes.

      15. Avatar de Desconocido Anónimo

        Estimado Sr Wanderer

        A través de sus presentaciones, hace que nos preguntemos sobre nuestro camino en la vida de Fe y sobre la Escuela.  Agradezco a mis padres que con mucho esfuerzo me enviaron en la escuela primaria a un buen colegio católico, recibí allí la Catequesis de Primera Comunión, y parece ser que fue bien hecha, entre las actividades extracurriculares, fui miembro de las “Cruzadas Eucarísticas” aprendí a acolitar en latín, con 9-10 anos me sabia de memoria las mismas (y no se me han olvidado), cierto es también que en mi casa se vivía un ambiente cristiano. Los fines de semana participaba en la vida parroquial en Acción Católica, empecé como niño, los fines de semanas catequesis por laicos, (de feliz memoria), un fin domingo por mes a pasar el día en una casa de formación de religiosos (todas estaban llenas), de las muchas que había en Córdoba, catequesis, futbol y misa. Una vez por año los campamentos en la montaña que duraban al menos dos semanas, con caminatas, catequesis, fogones. La mayoría de mis compañeros de la escuela participaban de las actividades parroquiales. Ya en la escuela secundaria seguíamos en Jóvenes de Acción Católica, básicamente con las mismas rutinas, pero hubo un punto de inflexión hacia fines de los 60, se borra casi de un plumazo Acción Católica, los curas hablaban de política, las monjas dejaban los colegios y se iban a vivir “en las periferias”. En la secundaria, recuerdo haber tenido, profesor de religión, un Seminarista, que luego será jefe de Montoneros, y morirá en la guerrilla. Creo que mi derrotero, ha sido el de muchos, pero probablemente mi Fe sobrevivió, ante todo por la Gracia de Dios y porque la buena semilla ya había sido plantada con anterioridad. Creo que la Escuela Católica era parte de “un todo”. Los grandes colegios de Córdoba que eran referencia, ya no lo son más, las congregaciones religiosas al quedarse sin vocaciones, “entregaron” las obras a los laicos, que en la mayoría de los casos no estaban preparados para ello. Sumado a ello, veo que en las instituciones de “formación permanente” de religiosos viven glorificando las epopeyas de los 70.

      16. Avatar de Pablo Casaubon Pablo Casaubon

        Hijos de amigos y parientes que van a supuestos colegios católicos de Belgrano o Zona Norte no saben los Mandamientos, ni los Sacramentos, ni los Pecados Capitales, ni mucho menos los Preceptos de la Iglesia. Ninguno tiene la costumbre de ir a Misa los Domingos, no porque pequen voluntariamente, sino que ni se les ocurre, ni se les pasa por la cabeza, ni se acuerdan, ni se lo han enseñado, ni en el colegio, ni en el hogar, o simplemente les parece opcional e innecesario.

        Justo me agarra leyendo la “Divini illius magistri” y veo que ya estaba todo pronosticado por la Iglesia en cuanto a las consecuencias de la intromisión del Estado en la enseñanza (que corresponde a la familia y a la Iglesia en primer lugar, y solo accesoria, supletoria o complementariamente al  Estado); pero que la laicización de la enseñanza se dé en supuestos colegios católicos no solo es consecuencia de la intromisión del Estado sino también, y primordialmente, clara consecuencia de que muchos de los miembros consagrados y laicos de la Iglesia ya no creen ni enseñan lo que cree y enseña la Iglesia Católica.

        Mis hijos van a los mismos colegios católicos de Buenos Aires a los que íbamos mis hermanos y hermanas y yo, y ahí si se mantiene la fe, la cultura y la formación católica, con materias como Doctrina Social de la Iglesia, Historia de la Cultura, Visión Cristiana del Mundo (algunas han cambiado de nombre), Religión, Catequesis, retiros anuales, peregrinación a Luján -fuera de la general-, Misa entre semana en los colegios y siempre los primeros viernes, con curas disponibles para confesión, peregrinación al Jubileo a Roma (mi hijo se va el lunes), grupos misionales, etc.. Muchos profesores son exalumnos y exalumnas de ambos colegios, que no son mixtos, ni mixtos separados.

        A algunos, quizás a los que mandan sus hijos a esos colegios más por cercanía que por convicción, les puede parecer exagerado, pero creo que es la mejor educación que se les puede dar (mejor que el mejor colegio laico), porque además tienen muy buena formación humanística y buena base científica en matemáticas y gran camaradería entre generaciones.

        1. Avatar de Anónimo Anónimo

          No sé si era su padre quien daba Lógica en la UCA. Yo tuve uno como profesor en filosofía. Un grato recuerdo. Me llama la atención el comentario qué hace sobre el buen nivel religioso y humanístico de los colegios que van sus hijos. ¿Me podría decir cuáles son? Muchas gracias.

        2. Avatar de Desconocido Anónimo

          Un par de mis hermanas mías fueron al Sagrado Corazón hasta que mi madre las sacó porque las monjas se hicieron progresistas. Un tiempo después el Colegio, que era inmenso y con una capilla espectacular, desapareció para dar lugar a una pajarera de lujo con cancha de tenis y pileta. Progreso?

        3. Avatar de Desconocido Anónimo

          Me huele a colegio del Opus Dei, por lo que, sin entrar en detalles sobre la formación (muy pocos siguen practicando la fe una vez que terminan), agregaria el detalle de los mas de mil dolares que sale la cuota mensual por alumno, lo que los hace inaccesibles para la inmensa mayoría.

      17. Avatar de Desconocido Anónimo

        Esto viene de muy lejos. Yo hice primaria y secundaria en el colegio San José de Tandil (primera obra de los Hermanos de la Sagrada Familia de Belley en la Argentina, abrió sus puertas el 9 de marzo de 1908). Bueno, en 117 años del colegio no salió ninguna vocación para la congregación de los hermanos de la Sagrada Familia y solo un par para sacerdote. Y eso que, en la época preconciliar, se enseñaba la doctrina con todo el rigor, por lo que contaban los viejos alumnos.

        Si tomamos las vocaciones como medida del éxito de la predicación no hubo resultados antes con doctrina y convicción ni ahora con pastoral matera y catequesis new age. De echo, yo creo que la pastoral matera y la catequesis new age son un último recurso para tratar de sostener un catolicismo de masas que ya se venía cayendo a pedazos por el cambio cultural de la sociedad occidental, lo que ya sabemos: humanismo, ilustración, racionalismo, individualismo, inmanentismo, panteísmo, etc.

        Jorge

      18. Avatar de futuristicallymagazine0cdfee344e futuristicallymagazine0cdfee344e

        Me parece sumamente importante el dato que da Atanasio sobre el arrianismo que está incorporado entre nosotros, los católicos. Emotivismo, subjetivismo y un arrianismo que, aunque no explícito, también aparece en el «magisterio» de Francisco, junto con su teología del pueblo. Todos estos aspectos encajan perfectamente y se difunden en toda la estructura eclesiástica. Es una verdadera «revolución «. Nos queda resistir con otras instituciones educativas, donde se cumplan los fines de la educación católica, y rezar muchísimo.

      19. Avatar de Desconocido Anónimo

        De acuerdo en todo. Hace pocos días comentaba yo justamente que me llamaba la atención y me disgustaba enormemente, que ya no dicen Espíritu Santo sino solo espíritu. Se va copiando el lenguaje y poco a poco se hace costumbre hasta despojar lo divino a la nada.

      20. Avatar de Desconocido Anónimo

        La crisis de la escuela católica va pareja a la crisis o extinción de la vida religiosa.

        La situación de la escuela católica que conocemos es irreversible. En España (y en Argentina seguramente) las escuelas de Salesianos, Dominicos, Maristas, Escolapios, Lasalle, Teresianas, Esclavas etc etc etc tienen en cada centro una comunidad de como máximo 3 o 4 religiosos de al menos 60 años.

        Para empezar, no hay presencia de religiosos en el colegio ni contacto con el alumnado pues no dan clase, solamente son titulares del centro. Por eso se tuvo que tirar de contratación con requisitos católicos al mínimo (miren las facultades de magisterio, con pedir respeto ya es mucho). Los profesores no tienen por lo general ninguna vinculación sentimental ni de conciencia a los fundamentos del colegio concreto y menos aún al aspecto católico.

        Debido a la edad y el escaso número, los religiosos o bien no pueden enderezar ya nada o en el peor de los casos son los más entusiastas en rebajar la identidad católica del centro. Como digo, en estas órdenes ya no hay solución porque es un círculo vicioso. Que joven con vocación va a querer formar parte de algo así?

        Nada, nada. Cuanto antes desaparezca mejor, aunque duela.

        Luego están los padres… y es que en España se lleva a los niños antes a los concretados que a los públicos por el solo hecho del entorno social de los niños y evitar contactos indeseables con moros, panchos y gitanos, aunque eso cada vez es más difícil de evitar. A los padres por lo general les es indiferente la formación religiosa, nunca van a exigir al centro fidelidad al espíritu fundacional.

        1. Avatar de Desconocido Anónimo

          Salvemos la fama de aquellos a los que corresponde. Me consta personalmente que los PP. Escolapios, al menos en la Argentina, están haciendo un trabajo excepcional. Mi fe es fruto del colegio al que fui. Ignoro sus dificultades internas y los desafíos que atravesarán, pero es innegable que ellos están haciendo un gran trabajo. Tienen vocaciones y logran atraer a las familias. Forman a sus docentes y logran que algunos padres de familia se involucren más y mejor en la educación de sus hijos.

          Salido de esa experiencia, me cuesta creer que sean los únicos. En cualquier caso, si hay padres de familia viendo dónde mandar a sus hijos, aquí hay una opción que agradecerán más pronto que tarde, y tarde también.

          1. Avatar de Desconocido Anónimo

            Ahí hay que ser justos y es cierto que depende mucho de la provincia. Yo hablo de lo que hay en España y es verdad que no tienen nada que ver los salesianos de Sevilla (fieles) con los Valencia (progres) y en general ocurre así con todos. En la televisión entrevistaban hace poco a agustinos a raíz del Papa León y solo era ver al padre agustino de Bilbao (vestido de paisano) y el de Madrid (con clergyman, al menos).

      21. Avatar de Desconocido Anónimo

        Yo sigo el análisis de Gabriel Calvo Zarraute que él lo aplica a todo y, por tanto, seria aplicable también a la enseñanza católica. Lo que Calvo dice es que la Institución no está tras nosotros apoyándonos porque, como dice en otro lugar, no es la Sociedad quien ha abandonado la Iglesia sino ésta quien ha abandonado a la Sociedad. Y lo que queda, también para esos heroicos docentes católicos que sobreviven es algo así como lo que hicieron los combatientes españoles de la División Azul cuando el 10 de febrero de 1943 en Krasny Bor se encontraron aislados de su mando y en grupos separados entre sí: combatir «en bolsas». El resultado entonces fue una victoria defensiva, costosísima pero victoria. Y si a alguno le parece que Calvo exagera hace pocos días un conocido político conservador, Jaime Mayor Oreja, describía a la actual Iglesia española como «un gigante dormido». ¿Qué se puede esperar de un durmiente? Ya será otra cuestión que «las bolsas» se apoyen entre sí en la medida de lo posible. En fin…

        1. Avatar de Desconocido Anónimo

          Estoy de acuerdo con usted. Y sobre todo con lo que dice el padre gabriel calvo, al que tambien sigo con frecuencia. Miren, mi abuela era católica tradicional, claro de aquellas no habia otro catolicismo, y era maestra de escuela. Siempre enseño el catolicismo como Dios manda, y sus hijos y sus alumnos, fueron educados como verdaderos católicos.

          En los colegios catolicos en que estudie, el «exito» de su enseñanza ha sido que no cayeramos en las drogas, y convertirnos en «buenas personas». Pero de «buenas personas» esta el infierno lleno.

          De preocuparnos por la salvación de nuestra alma y por la vida eterna, esto ha desaparecido. ¿Como no va a ser así, si muchos sacerdotes no creen en el pecado, ni en el demonio ni el infierno? Y menos en santos o milagros. Esto lo consideran además «creencias mediavales» -esto me han llegado a decir a la cara-

          No me gustaría estar en su lugar el Día del Juicio

      22. Avatar de Desconocido Anónimo

        En síntesis: los chicos están en manos de perversos, brutos, estúpidos, degenerados, torpes, insensibles, avaros e indiferentes. ¿Que no saben la lengua? Pues que eso se llama barbarie. Ni siquiera sabría si a los docentes les da para bárbaros. Parecen más bien salvajes vestidos de yuppies.

        1. Avatar de Desconocido Anónimo

          Me permito dudar que efectivamente existan tales colegios, digo, con la descripción que usted hace. Al menos que los mencione y efectivamente poder verificarlo para bien de muchos, ¿o es que Argentina ya es China, o Nicaragua? No digo que mienta usted deliberadamente. Sospecho que se alienta a sí mismo como padre de familia e idealiza, que no audita tales instituciones, cosa que hoy en día no se puede dejar de hacer al menos cada tres años, y que se conforma con la narrativa de la que hacen parte sus propios hijos.

      23. Avatar de Desconocido Anónimo

        Estimado, yo curse el secundario entre 1970 y 1973 en un colegio catolico de San Isidro muy reconocido historicamente por su formacion humana y religiosa y ya en esa epoca no se lo podia considerar «catolico». La formacion religiosa era casi nula. Tuvimos la suerte algunos de hacer en 5to un Retiro de conversion al estilo Cursillos (se llamaba «Partida») y realmente nos movilizo al punto de sentir que era una conversion. Pero esa actividad era externa al Colegio. Estoy hablando de hace medio siglo.

        1. Avatar de Atanasio.Niceno Atanasio.Niceno

          Estimado, hicimos la secundaria más o menos en la misma época. Yo no tuve esa experiencia en el Secundario. Al comenzar la facultad sí pude advertir que no todos los que compartíamos el aula habíamos recibido la misma formación. Con sus más y con sus menos, había una base común. También encontré que alguno había recibido enseñanzas heterodoxas. No voy a traer aquí el caso concreto que a mis compañeros y a mí nos llamó la atención. Y era que justamente lo heterodoxo nos llamó la atención. El problema actual es que no se enseña la fe. Y esto sí que es algo generalizado. Y lo que llama la atención hoy es que quien dice alguna verdad que está en catecismo es mirado como un bicho raro. Todo al revés.

          1. Avatar de Desconocido Anónimo

            Recuerdo que en una diócesis bonaerense, que publicaba un boletín electrónico, se daba cuenta de un encuentro pastoral de catequistas parroquiales y de colegios en el que elaboraron una serie de proclamas con el título «Basta ya». Una de esas proclamas fue: «Basta ya de Catequesis Doctrinal». Lo que, de hecho, ya no se hacía más en esa diócesis hacía unos cuantos lustros. Pero los catequistas igual quisieron ponerle los puntos al Obispo de ese momento, quien en lugar de volarlos a todos, permitió que se publique en el panfleto de marras. Lo que les importaba era la vivencia de la fe. ¿Cuál fe, si no la enseñaba ni la aprendía nadie? Nada que no sepamos, pero traigo el recuerdo para apoyar lo que Usted dice: «El problema (…) es que no se enseña la fe».

            PB

      24. Avatar de Desconocido Anónimo

        Totalmente de acuerdo. Esa ha sido mi experiencia como padre en España. He llegado a encontrarme a Hermanos Maristas, ateos en la práctica, que consideraban la Fé como una creencia mítica que ayudaba a la convivencia humana.

      Replica a Pablo Casaubon Cancelar la respuesta