La Cristiandad Occidental y el Rito Romano

Don Javier Aizpún Bobadilla es arquitecto, teólogo y canónigo de la catedral de Pamplona. Y además, muy activo en las redes sociales. Recomiendo su cuenta en X, que siempre tiene intervenciones brillantes. Una de ellas, de hace ya algunas semanas, me pareció genial, y se lo dije. Y de allí nació un intercambio que él mismo explica y que dio como resultado que escribiera un breve tratado sobre la cuestión líturgica que pueden bajar gratuitamente desde aquí. En él, don Javier desarrolla ideas muy interesantes y novedosas; por ejemplo, la aproximación que hace al problema litúrgico desde la arquitectura. Sostiene que los cambios litúrgicos desde los comienzos mismos de la Iglesia, se debieron a su adaptación a previos cambios arquitectónicos de los templos. Es una tesis muy sugerente, aunque puede ser también muy discutida. Pero en este blog no tenemos miedo a las discusiones, que siempre preferimos a los productos envasados por más «Doctrina segura» que aparezca en sus etiquetas. El ejercicio de pensar es saludable, también para los católicos.

Les copio la introducción de don Javier a su trabajo y algunos párrafos sueltos que me parecen más que suficiente para incentivar la lectura.

Al hilo de dos artículos de Wanderer que me parecieron especialmente brillantes, hice este comentario en la red social X:

«No solo estamos asistiendo al fin de la Modernidad, estamos al final de la época que comenzó con la reforma gregoriana y que dio lugar a la Cristiandad occidental. Un cambio de época de dimensiones colosales. A veces tengo la sensación de que los tradicionalistas no pretenden exactamente volver a la Tradición, sino al sistema neoescolástico surgido del Concilio de Trento, y no es exactamente lo mismo. Este sistema será bueno o malo… pero es un hecho inevitable su final, puesto que muere con la Modernidad, porque forma parte de ella. Los tradicionalistas, muy a su pesar, forman parte de la Modernidad. Esto lo descubrí investigando la vida de mi abuelo materno, que fue carlista y murió torturado en las checas de Madrid del 36. Murió el carlismo durante la transición española y ahora está muriendo el liberalismo. Nunca se había oído hablar tanto de liberalismo en la política española como ahora, pero todo suena a epitafio. Si los tradicionalistas quieren sobrevivir, tendrán que defender la Tradición y olvidarse del sistema. Es complejo, porque todos formamos parte del sistema y, a veces, es difícil deslindar lo que pertenece al sistema o a la verdadera Tradición…».

Recibí esta respuesta por parte de un seguidor de Wanderer: 

«¿Qué es la Tradición entonces? ¿Rito oriental en arameo?»

Y esta fue mi respuesta:

«También. Desde Pentecostés hasta nuestros días. Incluido el Concilio de Trento, que fue grandioso y nos ha dado gran parte de la doctrina de la Iglesia que es dogma de fe. Y el Concilio de Nicea, y el de Éfeso, y el de Constantinopla, y el de Calcedonia y todos los que se han celebrado a lo largo de la historia de la Iglesia. Y el rito hispano, y el rito romano (espléndido), y el rito ambrosiano. Y el novus ordo, aunque necesite algunas correcciones, la principal, la orientación del sacerdote y la corrección de la plegaria II para que quede claro el carácter sacrificial de la Eucaristía. La Tradición milenaria de la Iglesia».

A raíz de este debate, Wanderer me envió un mensaje en privado proponiéndome desarrollar estos dos comentarios en un artículo. Respondí afirmativamente, ya que es un tema que me interesa mucho y que llevo estudiando varios años. 

El problema es que en estos breves comentarios se citan de pasada una multitud de cuestiones bastante complejas, que tampoco se pueden zanjar en un artículo breve. Por lo menos, si se quieren tratar con cierta seriedad y con la mínima profundidad. En ellos se plantean temas tan diversos y tan complejos como:

  1. La Tradición que viene de Dios y las tradiciones elaboradas por los hombres: la relación entre liturgia, Tradición y tradiciones.
  2. Rito romano, Cristiandad Occidental y Modernidad: la relación entre ellas y su situación en el momento presente. 
  3. La relación del tradicionalismo con la Modernidad, con la Tradición divina y con las tradiciones de los hombres.

Son muchos temas muy complejos y cada uno de ellos merece no solo un artículo, sino un libro entero. Y todo para responder a la siguiente pregunta: ¿Cuál es el futuro del tradicionalismo –de la defensa de la Tradición– si el mundo al que pertenece, el de la Modernidad, desaparece? Parto de la premisa de que el tradicionalismo pertenece a la Modernidad, ya que promueve la vuelta al sistema neoescolástico establecido por el Concilio de Trento. Y la respuesta, desde mi punto de vista, es evidente: para tener futuro, debe olvidarse de ese sistema que surge tras el Concilio de Trento –que es un mundo que pertenece a la Modernidad y desaparece con ella– y aferrarse a la Tradición con mayúsculas. A la Tradición bimilenaria de la Iglesia que es perenne, eterna y el cimiento sobre el que debemos construir la nueva época que se nos viene encima.

Y como la liturgia es uno de los pilares esenciales de la Tradición, lo que se dice de los concilios se dice también de los ritos litúrgicos. Forman parte de la Tradición todos los ritos litúrgicos de la Iglesia a lo largo de la historia, tanto los orientales como los latinos. Dentro de los orientales, el rito bizantino, el alejandrino (tanto en su versión copta como en su versión etiópica), el antioqueno (tanto en su versión maronita como en su versión siriaca), el rito caldeo y el rito armenio; y en los latinos, el rito hispano (y su versión Bracarense), el rito ambrosiano, el rito de los cartujos y del resto de órdenes religiosas con rito propio. Y, por supuesto, el rito romano, tanto en su versión tridentina (o Vetus Ordo) como en su versión del Vaticano II (o Novus Ordo). O dicho en el lenguaje oficial, forma extraordinaria y forma ordinaria.

Pero junto a este corpus de verdades eternas que pasaron a formar parte de la Tradición (con mayúscula), surgió un sistema de tradiciones (con minúscula): una teología, una cultura y una sensibilidad estética que forman parte del sistema que se organizó en el posconcilio de Trento. Este sistema fue sustituido en la segunda mitad del siglo XX por uno nuevo que cristalizó en lo que se ha llamada el posconcilio del Vaticano II, que muchos lo suelen escribir con mayúscula porque tienen la sensación de que es el único posconcilio que ha existido a lo largo de la historia. O por lo menos, porque creen que es el posconcilio que sigue vigente. Pero lo cierto es que ambos posconcilios forman parte de la Modernidad. Y como veremos en el artículo, la Modernidad ha muerto y está dando paso a una nueva época que todavía no sabemos cómo será. Lo que sí sabemos es que ambos posconcilios forman parte de un pasado que no volverá. Como todo nuestro pasado, ambos posconcilios forman parte de nuestra historia, de nuestra biografía y, por lo tanto, de nuestra forma de ser. Pero vivimos en un presente que es distinto del pasado, aunque se cimente sobre él. Y tenemos que construir un futuro que está por escribir. Así que, en realidad, esta encrucijada del tradicionalismo es la encrucijada de todas las corrientes eclesiales y la del cristianismo en su conjunto. No solo hay vida más allá del posconcilio de Trento, también hay vida más allá del posconcilio del Vaticano II. 

El Tradicionalismo y las Vanguardias no son mundos ajenos. El tradicionalismo pertenece de pleno derecho a la Modernidad, aunque parezca una contradicción en sus propios términos. Además, el Tradicionalismo está envuelto en un romanticismo que sirvió para dar paso a las Vanguardias y al Movimiento Moderno.

Prosit!

51 comentarios en “La Cristiandad Occidental y el Rito Romano

  1. no se, decir «arquitectura» ya se las trae con sus saturaciones, es una palabra que se proyecta para todos lados, como unos rayos de sol, también podríamos decir que la reforma tenía que ver con la geopolítica con una «arquitectura de la geopolítica de la época». Pienso en la abadía de Randol, hecha «con los materiales de la época» como dijo el querido abad de Fontgombault. Si, Randol se parece más a un bunker que a una típica construcción románica. Y entonces en unos años los monjes se transformarán como en el cuento de la princesa y el sapo en unos Bugninis?

  2. Avatar de Desconocido Anónimo

    Yo pienso que no hay que esperar restauraciones sino un declive acelerado por momentos hacia la situación de «pequeño rebaño» La jerarquía de la Iglesia está al servicio de la élite del nuevo orden mundial que es una élite absolutamente anticristiana con su promoción de la inmigración musulmana, agenda lgtbq+, vacunas, eutanasias, calentamientos globales etc.

    La suerte para nosotros es que esa élite se ha encontrado con una reacción que la ha frenado en seco, Rusia, China, los brics con valores mas tradicionales según su cultura, incluso Estados Unidos con los republicanos se opone a esta agenda. La derrota de Ucrania y la decadencia de Europa, paradójicamente puede abrir una brecha en la elite europea con un cambio del liderazgo progre-liberal por liderazgos de derecha mas afines al cristianismo. Hay que ver qué hace el Vaticano, hasta ahora totalmente pegado a las políticas NOM, quizás si se da vuelta el viento se permita cierto revival tradicionalista.

    Jorge

  3. Avatar de Desconocido Anónimo

    El canciller de la diócesis de Joliet, nombrado personalmente por el nuevo Arzobispo de Nueva York en. 2021, ha dejado el cargo repentinamente para casarse con otro hombre. ¿Error de discernimiento al nombrarlo? ¿Monseñor Hicks ignoraba hasta ahora que mantenía una relación homosexual?

  4. Avatar de Desconocido Anónimo

    Me ha parecido esclarecedora la determinación cultural de occidente bajo el rasgo del «ver». Eso me llevó a realizar una serie de asociaciones libres, que van desde el satánico «se les abrirán los ojos» hasta lo significativo de que occidente sea el sitio donde «muere el sol». Notable inversión con la Noche en la que nace, desde el oriente. Y de donde ha de retornar, lo que también puede tener connotaciones simbólicas a nivel antropológico y civilizatorio, sin negar el sentido escatológico que es el primer analogado. Esa misma pulsión de ver, de capturar, aunque desplazada al ámbito de la palabra (capturar naturalezas en conceptos), quizás sea uno de los motivos por los cuales el aparataje metodológico y conceptual de la escolástica como «forma mentis» ha degenerado en cáscara vacía. Los Santos Padres advertían muy bien que «solo el estupor conoce». Las adoraciones eucarísticas «a la Hakuna» son el summum de este arquetipo humano del homo videns.

    Por cierto, comparto con el autor del tratadillo la corazonada de que esto (sea lo que sea) que se llama occidente está muerto. Seguimos insistiendo con la decadencia, pero, en mi opinión, eso ya es historia pasada.

    Gracias por compartirlo, Wanderer.

    Feliz Navidad a los paisanos d’este territorio digital.

    G. Marivs

  5. Avatar de Desconocido Anónimo

    «Dejar como Novus Ordo puramente posconciliar las celebraciones del Camino Neocatecumenal, puesto que la experiencia también nos dice que este camino da buenos frutos pastorales.»

    ¿Seguro? ¿Puede dar buenos frutos pastorales una liturgia protestantizada? ¿O más bien esos frutos, en caso de que existan, se producen a pesar de esa liturgia?

  6. Avatar de Desconocido Anónimo

    He leído el post y el tratadito que es sumamente interesante. No hay cosa más evidente que la necesidad de corregir el NO, especialmente en cuanto a su sacralidad.

    El fin de semana participé de un casamiento con misa NO en un colegio de la alta sociedad porteña.

    La entrada fue con una música en inglés (mucha gente de esa sociedad está idiomáticamente colonizada).

    La ceremonia, bastante bien o muy bien, especialmente el cura, primo del novio, que insistió sutilmente -pero varias veces- con la necesidad de estar abiertos a recibir los hijos que Dios les mande. Los cantos acompañaron, con el coro y el salmo cantado bellamente.

    Pero, como no todo lo que reluce es oro, algunas señoras, “pendeviejas” diríamos, mascando chicle toda la celebración; muchas charlas entre dos o tres como si se tratara de un cine o un teatro; algunas espaldas excesivamente sugerentes para la ocasión; un murmullo sonoro en la postcomunión, hasta el “Oremos”; y la frutilla del postre: salida de los novios al son de “Crazy Little thing called love”.

    Y juro que es gente excelente, y quizás de las mejor educadas de Argentina, o de las que más caro pagan su educación. Pero están, estamos, flojos con la sacralidad del lugar y de los dos sacramentos que allí se celebraron.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Yo ya estoy empezando a pensar que el problema es el rito en si. Es plano, sin sentido trascendente y le hace pensar al fiel que la misa e para el. Aún bien celebrado. El centro es la homilía. Parece un parlamento y a mí me resulta muy muy aburrido.

      Tengo la sensación de que poniendo el NO y la misa tradicional en una parroquia de esas que parecen salón de actos, tiene efectos muy diferentes en los fieles. Ahí está la diferencia

      AJ

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Al respecto, está tarde en misa se puso el cura previo al «señor, ten piedad» a dar una mini homilía previa de 5 min. Y es que el rito te permite eso. Y esto es más común de lo que parece: parar la liturgia para un minisermon (o entero)

      AJ

  7. Avatar de Desconocido Anónimo

    “Una plena e integral adhesión a la filosofía de Santo Tomás implicaba el rechazo de la filosofía moderna en todas sus expresiones, de Descartes a Kant hasta las corrientes idealistas, historicistas y evolucionistas que se asomaban al alba del siglo XX. El núcleo de la filosofía moderna, como bien había observado San Pío X, era el inmanentismo, el principio según el cual la fuente y la medida del ser brotan de la conciencia del hombre.” (…) “El error de la neoescolástica de los años 20 y 30 era el de suponer que era suficiente volver a presentar los principios metafísicos tradicionales para enfrentar el proceso revolucionario de laicización de la sociedad. Muy frecuentemente la neoescolástica de aquellos años careció de una Teología de la Historia y renunció a la lucha contra el adversario, refugiándose en una torre de marfil intelectual. En realidad, el modernismo circulaba no sólo en los libros, sino sobre todo en el cuerpo social (arte, literatura, costumbres, etc.), envenenando todos los ámbitos. Lo que permitió a la naciente “nouvelle théologie” presentarse como una teología y filosofía “viva”, relacionada con la historia, en oposición a la abstracción libresca de la escolástica.” (da “Concilio Vaticano II: Una historia nunca escrita Spanish Edition” di “Roberto de Mattei”).

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      ¿Pues ahora la culpa la tiene la Neoescolástica por no hacer una Teología de la Historia? Un Garrigou-Lagrange, tomista y neoescolástico de pura cepa, vaya si saltó a la palestra contra el modernismo. Y no fue el único. ¿De Mattei ha hecho una Teología de la Historia, acaso?

  8. Avatar de Desconocido Anónimo

    Este hombre está mezclando churras con merinas; probablemente con un propósito inconfesado:

    Una cosa es la palabra «tradicionalista» y otra cosa muy distinta los diversos significados a que se aplica; aunque siempre, es verdad, haciendo relación a algo del pasado (el que a mi me guste la arquitectura georgiana no significa que no me agrade el culto evangélico ni que vaya a conciertos metal)

    También este «arquitecto» da por sentado que tenemos que cambiar con las modas («¡Ya es primavera en el Corte Inglés!»)

    ¿Por qué ?

    Una cosa es tener que renovar el guardarropa y otra muy distinta tener que renovar la verdad.

    Por otra parte la Iglesia Católica es verdaderamente universal; esto es, que no todos los católicos son como los occidentales ni tienen sus pecados ni necesidades; partiendo siempre que el hombre es siempre uno y que su condición esencial es igual en todas partes y en todas las edades.

    «Santo Tomás» no es otra cosa que la mejor y más avanzada versión de la teología que se enseñaba en las escuelas de teología de las universidades europeas. Es una especie de aristotelismo cristianizado. Su virtud estaba en que daba una educación rigurosa y altamente racional en filosofía y teología (y que la Iglesia era controlada por un dogma centralizado, aunque no caprichoso).

    Es posible que hoy, en que después del «Concilio» y con el ecumenismo y el sentimentalismo («happy clappy») la razón ya no sea necesaria (después de todo, todos nos vamos a salvar, no importa el camino o religión; porque ¿qué Padre bueno permitiría que uno sólo de sus hijos se condene y sufra por toda la eternidad? (salvación por la fe) ) )

    Aun así, si queremos dar una educación a los sacerdotes/directores del culto es necesario que sirva para algo (entrenar la mente y cerrar la carrera a los que no tienen la inteligencia media necesaria)

    De modo que mientras tengamos las mismas necesidades, es conveniente que los líderes naturales de las comunidades cristianas -los sacerdotes- tengan la mejor educación intelectual, moral y religiosa que se les pueda dar. Una inversión nuestra a futuro….

    …aunque para los arquitectos esto no sea «moderno» (o, mejor, «posmoderno»)

    Si el Santo Cura de Ars lo hizo, también lo podrán hacer los demás.

  9. Avatar de Desconocido Anónimo

    Parece que el autor del artículo sigue la «Teología del Misterio Pascual», al que alude en diversas ocasiones. Se trata de una Teología novedosa que es el fundamento del Novus Ordo de Pablo VI. Para sus seguidores no se debe hablar de la muerte de Cristo sin unirle resurrección. No ven la muerte del Señor como sacrificio expiatorio y por eso quitaron la palabra «deuda» del Padre Nuestro. Simplemente, Cristo habría muerto para resucitar y una vez que Él resucita, entonces nos hace resucitar a todos con Él. Confunden resurrección con salvación – vida eterna; es lo que llevamos años escuchando en el Novus Ordo.

    1. Me parece que usted está simplificando mucho la llamada teología del misterio pascual. Detrás de ella, hay mucho más que versión distorsionada por el modernismo o por algunos sectores tradicionalistas. Creo que en muchos aspectos, la teología patrística, sobre todo la Oriental, podría muy seeer calificada de teología del misterio pascual.
      No me aprece sabio generalizar sin conocer con cierta profundidad un tema.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Súscipe, sancta Trínitas, hanc oblatiónem, quam tibi offérimus ob memóriam passiónis, resurrectiónis, et ascensiónis Iesu Christi, Dómini nostri: et in honórem beátæ Maríæ semper Vírginis, et beáti Ioannis Baptistæ, et sanctórum Apostolórum Petri et Pauli, et istórum et ómnium Sanctórum: ut illis profíciat ad honórem, nobis autem ad salútem: et illi pro nobis intercédere dignéntur in cælis, quorum memóriam ágimus in terris. Per eúndem Christum, Dóminum nostrum. Amen.

  10. Avatar de Desconocido Anónimo

    Dice don Javier Aizpun que los distintos desarrollos de la estructura básica y otros elementos de la celebración forman parte de las tradiciones culturales locales. Sin embargo, no parece que el rito romano, el propio de la Iglesia primada universal, que celebran la inmensa mayoría de las católicos del mundo en los cinco continentes desde hace muchos siglos, pueda ser despachado como una simple tradición cultural local que cambia con los tiempos.

    Por otra parte, el P. Uwe Michael Lang, especialista en la historia del rito romano, no menciona en su breve historia del rito que éste sea fruto de ninguna evolución arquitectónica ni que se fusionara con el rito galicano. El rito galicano derivaba precisamente del romano y tuvo alguna influencia en éste, pero ya con Carlomagno los liturgistas francos adoptaron el Ordo Romanus I como norma y medida de la celebración de la Misa. No hubo, por tanto, ninguna fusión ni cabe hablar de ruptura en el rito romano tras el Edicto de Tesalónica.

    1. Estimado, creo que acierta usted al decir que la tesis del P. Aizpún sobre la evolución conjunta de la arquitectura con la liturgia es discutible.
      No acierta en cuanto a la historia del rito romano. Tenga en cuanta que don Javier utiliza en su trabajo la expresión «rito galicano» para referirse al rito que se utilizaba en la Galia en el siglo VIII, y no a los ritos galicanos del siglo XVII. Y es cosa probada y más que probada por todos los historiadores de la liturgia que el rito romano fue una fusión del rito que se celebraba en la corte papal (y no en la ciudad de Roma) con el rito de las Galias del siglo VIII. Lo explica muy bien el padre Lang en su obra «The Roman Mass: From Early Christian Origins to Tridentine Reform». La «Historia de la misa romana» no es más que una excelente síntesis, muy abreviada, del libro que le indico.

  11. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

    Pues me parece muy interesante la postura del autor, aunque no estoy seguro de compartirla plenamente.

    Lo que sí es un error es cuando dice que el Novus Ordo es Rito Romano. Eso sí que no. Sus mismos autores dejaron claro que el Novus Ordo lo hicieron para destruir el Rito Romano. Llámeselo «Rito Vaticano» si se quiere, pero Rito Romano no es.

    Ya está bien de fumarnos la pirueta teológica de «las dos formas del rito», por más respetable que sea quien la lanzó al mundo por vez primera.

      1. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

        No, no lo dijeron así literalmente.

        Pero dígame, don Wanderer, si de las «revelaciones» traídas por las memorias de Bugnini, y otros, no se puede columbrar un ánimo destructivo en al menos algunos de los principales responsables.

        En cuanto a que el Novus Ordo no es el Rito Romano, me remito a un autor que cito frecuentemente en estos temas, el Dr. Kwasniewski.

        https://www.newliturgicalmovement.org/2022/10/are-we-justified-in-calling-paul-vis.html (artículo con un par de años y que para nada agota el tema, pero que referencia a otras fuentes más extensas)

  12. Avatar de Desconocido Anónimo

    ¿Tiene futuro el Novus Ordo?  Es una pregunta que me hago últimamente.  Porque tiene 2 problemas graves: el primero es que, en la práctica es un rito filo protestante y desacralizador, y esto se comprueba en que se ha perdido el sentido de lo sagrado en muchísimas celebraciones; el segundo es que en Occidente cada día hay menos fieles que asisten, y muchos de estos fieles tienen una Fe deformada.

    El N.O. es un rito que tiene 60 años, se impuso y seguirá por la fuerza, pero está languideciendo. ¿no será que está viciado de raíz? ¿no fue un fruto envenenado? No olvidemos que el padre de la criatura fue Bugnini. Los intentos de Juan Pablo II de evitar los muchos abusos, fracasaron. Benedicto XVI restauró la Misa Tradicional entre otras cosas, porque se daba cuenta de la debacle litúrgica. Ahora lo quiere intentar León XIV; no creo que lo consiga.

    En España, si no fuera por los movimientos neocones, en las Iglesias solo quedarían las abuelas. He visto que incluso los neocones se han ido amoldando a la “modernidad”: han quitado reclinatorios, incorporado música poco sacra, normalizado la comunión en la mano, etc. etc.  En España, dentro de 20 años, habrá solo 1 sacerdote por cada 20.000 habitantes, y en muchas diócesis españolas, 20 sacerdotes para 500 parroquias.

    Por contra, cada día hay más jóvenes interesados en la Misa Tradicional.

    ¿Tiene futuro el Novus Ordo?

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Pero si el rito está «desacralizado», ¿para qué son necesarios los sacerdotes?

      (se entiende «sacerdotes católicos romanos» ordenados según mandan los cánones)

      No hacen falta para nada.

      Ni para consagrar, porque ya no es sagrado, ni para enseñar, porque para eso está el you tube, ni para «proclamar la Palabra de Dios» (para eso ya están las aplicaciones en tu teléfono móvil).

      Basta cualquier aficionado de buena voluntad o incluso algún espontáneo (¿y si se elige al azar sacando la pajita más pequeña?) para leer.

      O incluso mejor: hacer servicios ecuménicos con protestantes, judíos y musulmanes…

  13. Avatar de Desconocido Anónimo

    Mientras leía el acertado artículo se me venía a la mente la frase:

    «Nos sumus tempora: quales sumus, talia sunt tempora».

    San Agustín. Sermón 80.

    Dejo al oportuno lector su reflexión.

  14. Avatar de Desconocido Anónimo

    Desde que me ordené sacerdote decidí celebrar Novus Ordo coram Deo cuando se puede y algo que decidí no hacer, es la «presentación de los dones» elaborada por la reforma litúrgica, allí no hay ofertorio, no hay víctima que se ofrezca, yo hago el Ofertorio del Vetus Ordo, hasta me atreví con otro colega sacerdote que es profesor de latín, traducirlo al castellano, y así lo hago en cada Misa, en cuanto a la Plegaria II la hago sólo entre semana y aveces tampoco. Recen por mí.

    Un Cura de Pueblo

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Dios lo bendiga padre, y lo bendiga aún más si un día directamente se olvida que la Plegaria II existe, o mejor aún algo llamado «plegaria + número» para ser reemplazado por lo que nunca debió moverse, cómo su nombre así lo indica: el Canon Romano de la Misa.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Te digo que me olvido bastante seguido de la «Plegaria II», los domingos y solemnidades uso el Canon Romano y también la Plegaria III en otras oportunidades, las demás Plegarias Eucarísticas no existen para mi. Pero bueno, hay que ser pillo para no atraer la mirada de ningún Sauron. Bendecida y Santa Navidad +

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      No sea simplista. Una cosa es que al N.O., se le señalen las carencias (bastantes) sabiendo de lo que se habla.

      Otra cosa distinta es que no guste y se rechace por una cuestión de afectos y sensibilidades como, si me lo permite, sospecho que le ocurre a usted.

      Hay quien no le gusta «afectivamente» el V.O. y aún así defiende su vigencia y libertad. Igualmente hay quien «afectivamente» no le gusta como rito el N.O. y entiende su vigencia e incluso conveniencia en un contexto más alto que su propia cotidianeidad.

      Hay que tener perspectiva, amigo.

      Léase el documento, haga el favor

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        «verdades eternas que pasaron a formar parte de la Tradición (con mayúscula)».

        El escrito parece manejar una noción heterodoxa de Tradición. Pues la Tradición divina, en sentido amplio (i.e., incluyendo la misma SE [mucho más en sentido estricto]), no es sino el depósito de la revelación sobrenatural, en sí mismo ya concluso. Ergo, no se le puede añadir algo desde afuera. Lo único que cabe es una cierta evolución homogénea, es decir, una profundización y explicitación, quoad nos. Pero es obvio que los distintos ritos litúrgicos en cuanto plurales no forman parte de la Tradición divina, en cuanto no han sido divinamente revelados.

        Augustinus

  15. Avatar de Desconocido Anónimo

    «Y como veremos en el artículo, la Modernidad ha muerto y está dando paso a una nueva época que todavía no sabemos cómo será. Lo que sí sabemos es que ambos posconcilios forman parte de un pasado que no volverá.»

    «Pero vivimos en un presente que es distinto del pasado, aunque se cimente sobre él. Y tenemos que construir un futuro que está por escribir.»

    Evidentemente, desde que el mundo es mundo. Quite la palabra Modernidad y ponga cualquier otra etapa histórica y le vale exactamente igual.

    En lo que discrepo es en el tono involuntariamente pagano de la afirmación. No sabemos el futuro de forma concreta, pero si lo sabemos de forma abstracta por tres vías: por la Historia de la humanidad, por lo revelado en el Apocalipsis y porque el pecado del hombre merece un castigo.

    Así como Dios propuso varios castigos al pecado de David, nosotros no sabemos qué mal particular nos espera en el futuro: otra guerra horrible, hambre y carestías, esclavitud, etc. Que algo así vendrá es seguro. El problema es que en este mundo todavía hay mucha gente que vivió el desarrollo material del siglo pasado como identificación del verdadero progreso humano. La inmensa mayoría de esta gente piensa, incluida en la Iglesia, que si, que hay crisis, problemas y guerras, pero el progreso prevalece. No se ha entendido nada.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      El mayor peligro, fuera de una guerra nuclear total, es una mutación del virus A/H5N1 (gripe aviar) que lo haga transmisible entre humanos. La tasa de mortalidad en humanos entre 2003 y Feb 2025 ha sido 48% (468/972). Sin vacunación masiva la mortandad sería similar a la de la peste de 1347-53.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        El día y la hora, es decir, lo concreto, no lo sabemos. La mayor parte de las veces, salvo excepciones, tampoco nos está permitido escrutarlo al detalle. Sabemos que el mal merece un castigo, el bien un premio, de Dios nadie se ríe, etc.

        Suficiente.

  16. Avatar de Desconocido Anónimo

    Cuando el autor dice: «Parto de la premisa de que el tradicionalismo pertenece a la Modernidad, ya que promueve la vuelta al sistema neoescolástico establecido por el Concilio de Trento» Promover no es imponer. En Trento coexistían tomistas, escotistas, agustinianos y otros como Cayetano. Yo creo que se están llevando los orígenes de las terribles consecuencias que hoy padecemos con lo que originó la neoescolástica de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Roberto De Mattei lo explica muy bien y sucintamente en uno de sus primeros capítulos en su famoso libro sobre el Vaticano II. Con respecto a lo litúrgico, todo muy bien menos con lo que dice el autor sobre el rito inventado que hoy sufrimos. No vale la pena ahondar sobre esto dado que la mayoría de los lectores de este blog conocen bibliografía suficiente y seria sobre este ápeiron litúrgico. Agradezco su blog, Don Wanderer.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Estimado, su frase no se entiende: «Yo creo que se están llevando los orígenes de las terribles consecuencias que hoy padecemos con lo que originó la neoescolástica de finales del siglo XIX y principios del siglo XX». Si pretende culpabilizar a la neoescolástica que menciona, pues lo que dice es injusto: hay que distinguir. Muchos neoescolásticos han sido grandiosos.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        los orígenes del problema serían a finales del siglo XIX y XX y cito a De Mattei. Me parece que la raíz del problema es una deformación que se dio de la neoescolástica (y no pongo a todos en la bolsa) Me refiero que llevar el problema tan atrás, es decir, a una promoción de la misma por Trento, es exagerado. Solo eso. Atentamente.

      2. Avatar de Atanasio.Niceno Atanasio.Niceno

        Pero la deformación en la neoescolástica tiene antecedentes. El espíritu de sistema que conlleva la neoescolástica le viene de la influencia del racionalismo. Y el espíritu del racionalismo se va cocinando desde el medioevo. El nominalismo (sobre el que se trató en varios artículos en este blog); ciertos purismos de las diputaciones escolásticas. La veta antiintelectual de la devotio moderna. Esto por sólo citar algunos aspectos que hay que, obviamente, completar con otros y que merecen un desarrollo mayor a estas líneas.

  17. Avatar de Desconocido Anónimo

    Yo compro la tesis del autor. Esa época y pasó, tanto que leyendo noticias económicas, por ejemplo, todas las naciones están quejándose del descenso de la natalidad, siendo como lo fueron, artífices de la política que enseñaba desde las escuelas que mejor no tener hijos, o poquitos, o directamente un perro, es decir desligándose de los resultados de sus propias decisiones, basadas en una aparente continuidad del mundo que venía.

    Como el mundo está en caos, realmente en caos, debe necesariamente venir un orden nuevo. Esto es porque el Señor hace nuevas todas las cosas, y nosotros hijos de Dios, somos como su semejanza, debemos empezar a construir con la Tradición, ese nuevo mundo. No será poco traumático, porque hay otro que también quiere construir en ese desorden.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Yo personalmente creo que estamos como el cristianismo del siglo I.

      Los apóstoles no odiaron a Israel tras la ascensión del Señor, al contrario se entristecieron porque sus compatriotas dieron la espalda al Hijo enviado. Dios entonces los mando a los paganos.

      Europa nos odia porque ya no es la tierra de Carlomagno sino la Casa del Sanedrin, ellos decidieron dejarnos vivir por lastima y que perezcamos por cosechar en la tierra estéril europea. Y Claro que nos entristece ver cómo el viejo mundo que se forjo con la Cruz y el monasterio ahora perece por su propia apostasía.

      Pienso que también deberíamos mirar los imperios paganos que no rodean. El mundo que se viene en el futuro no es el del estado nación liberal, sino el de las confederaciones imperiales (esferas de influencia le dicen algunos), y sinceramente me aterra pensar que el destino político de la humanidad este en manos de China o la India el día de mañana. Dos super potencias que no tienen una pizca de cristianismo en sus cosmovisiones.

      No lo veré yo, quizás lo vean mis nietos, pero tal vez centrar el esfuerzo en salvar a la Jerusalén apostata (Occidente) mientras nuevamente los romanos (ahora chinos) la destruirán, no depara un buen futuro.

      -Lobo de Cryn (algo soñador)

  18. Avatar de Desconocido Anónimo

    ¿Tradición? ¿Occidente? ¿Modernidad? ¿Fin de la Modernidad? ¿Nueva época? ¿Sistema de tradiciones? Que el autor haga el favor de definir aunque sea tentativamente los términos con los que discurre.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Buen Wanderer: leído está. No define. De hecho, un defecto capital del artículo (que pese a mi amargo señalamiento no es recusable en bloque) es eso de hablar de «Tradición con mayúscula». El artículo del Sr. Aizpun Bobadilla posee intuiciones valiosas, pero están defectuosamente expuestas. Por ejemplo: habla del decurso cronológico en términos de rupturas, pone en juego un concepto de tradicionalismo al modo peninsular sin avisarlo, es innecesariamente repetitivo en su referencia a la Iglesia armenia, no queda clara su postura sobre el novus ordo no la teología escolástica, su sugerencia de contraste entre el rito romano reformado con las liturgias orientales quedó sin ilustrar, al igual que su declaración de concordancia milimétrica entre el rito armenio y el Apocalipsis, y su idea de «Civilización con mayúscula» tampoco termina de entenderse. Lo disculpa la misma naturaleza dificultosa y actual del tema.

        El fuerte del trabajo, sin embargo, no está en sus conjeturas o sus términos, sino en que posee buenas indicaciones históricas, i.e.: la referencia al Edicto de Tesalónica, a Cluny, a la planta armenia y a la Reforma gregoriana. Hubiese sido bueno que las desarrollase más.

        No tome a mal la observación, por favor. Tenga una bendecida Octava.

  19. Avatar de Desconocido Anónimo

    En mi opinión, y habiendo leído solo el post, los cambios de época son como un cambio de «alma» en el mundo. Y el Señor también da un «nuevo ser» a su Iglesia, aunque hablando de un modo muy impropio pues la Iglesia es siempre la misma; pero al igual que el hombre, siendo el mismo, puede manifestarse de formas diferentes según su edad y condiciones, la Iglesia va afrontando las diferentes épocas y el Señor siempre la reviste de cosas nuevas y antiguas.

    Por tanto, si el arte expresa el ser de cada época, un cambio de época viene ligado a nuevas expresiones (por eso el arte presente es tan feo, porque el Mundo se ha vuelto horrible en lo moral).

    Y siguiendo a saltos y de forma esquemática, yo creo que lo que corresponde a nuestra época es pedir un nuevo Pentecostés. Sí, sé que suena terrible después de la matraca de CVII y su ambiente posterior, pero, ¿acaso lo hemos pedido realmente?

    Lo que se pidió fue un Nuevo Pentecostés pero a nuestra manera, din cruz, simplemente que el Señor «solucionara todo el tinglado», y volviéramos a una Iglesia exitosa, numerosa y por supuesto muy modernista.

    Pero Pentecostés fue otra cosa. Fue ponerse ante el Señor avergonzados, querer seguirle pero reconociendo que no sabían cómo y que eran cobardes. Y luego recibir de Dios la Gracia que les permitió salir a evangelizar y a ser martirizados (no olvidemos esto último).

    Es decir, Pentecostés fue volverse hacia el Señor con humildad, conscientes del pecado, y dispuestos a que el Señor hiciera. Y el Espíritu Santo como Paráclito les llevó a donde ellos no podían llegar.

    Y esto no ha pasado solo una vez. En todas las crisis de la Iglesia surgieron personas que no es que fueran extraordinarias, es que fueron conscientes de su miseria pero se pusieron frente al Señor y a través de ellos la Iglesia recibió cambios extraordinarios. Porque el Señor da el querer y el hacer, lo da todo.

    Mientras que nosotros andamos buscando la salvación «en Egipto». Y Egipto bien puede acabar siendo el tradicionalismo, si ponemos la esperanza en Él en lugar de en el Señor. Egipto es cualquier cosa, buena o mala, que se ponga por delante del Señor que salva. Mientras que si anhelamos su salvación el Señor tiene mil medios para lograrla (pero no sin cruz).

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