Lo que no sabíamos del Consistorio de León

por Nico Spuntoni

Ha pasado casi una semana desde el Consistorio extraordinario y sigue habiendo curiosidad por saber qué se dijeron el Papa y los cardenales a puerta cerrada en la nueva sala del Sínodo.

Como Il Giornale adelantó el 16 de diciembre, los cuatro temas tratados en las veinte mesas de trabajo fueron la relectura de la exhortación apostólica Evangelii gaudium, el Sínodo y la sinodalidad, la profundización de la constitución apostólica Predicate Evangelium y la liturgia. Sin embargo, solo los dos primeros fueron el centro de los trabajos del Consistorio. Esto se debe a que durante la primera sesión se pidió a los cardenales que hicieran una elección dictada por el poco tiempo disponible.

Así, las dos sesiones de la jornada final fueron introducidas por las relaciones del cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, y del cardenal Mario Grech, secretario general de la Secretaría General del Sínodo, respectivamente sobre Evangelii gaudium y la sinodalidad. Il Giornale puede revelar el contenido de estos textos, que esbozan en cierta medida un programa de gobierno.

No a la proclamación obsesiva de la doctrina

Fernández, uno de los hombres de mayor confianza de Francisco, escribió (y leyó en la sala) que «ciertamente puede haber cambios con respecto al pontificado anterior, pero que el desafío planteado por Evangelii Gaudium no puede quedar enterrado». El llamamiento del jefe del antiguo Santo Oficio es a «releer» la primera exhortación apostólica, según la cual el anuncio no es «una proclamación obsesiva de todas las doctrinas y normas de la Iglesia»Según el prefecto argentino, para la evangelización «se necesita creatividad». La reflexión sobre el Evangelio conlleva «dos peticiones concretas», que son «la necesidad de permanecer abiertos a la reforma de nuestras prácticas, estilos y organizaciones, conscientes de que a menudo nuestros esquemas podrían ser los mejores» y «la necesidad de revisar con frecuencia el contenido de los sermones e intervenciones» para no acabar «siempre hablando de las mismas cuestiones doctrinales, morales, bioéticas y políticas».

El consenso del Sínodo

El otro informe que se leyó en la sala es el del cardenal Grech dedicado al Sínodo. El cardenal maltés dijo que «siempre corresponde al obispo de Roma convocar, acompañar, concluir y, si es necesario, suspender el proceso sinodal. De ninguna manera el Sínodo de los Obispos y el ejercicio de la sinodalidad limitan el ejercicio del primado». Para Grech, rostro simbólico de la Iglesia sinodal del pontificado bergogliano, «es posible hipotetizar también un ejercicio de la sinodalidad a varios niveles, que prevea una participación diferenciada de los sujetos en función de las cuestiones a tratar». Grech pide una especie de multiplicación de la sinodalidad en la que incluye la propia convocatoria del colegio cardenalicio, así como la «deseable reunión periódica del Santo Padre con los presidentes de las Conferencias Episcopales». Según el cardenal, el Sínodo debería «ofrecer al obispo de Roma un consenso en torno a la cuestión tratada». Además, llega a desear «una modalidad informal de ejercicio de la sinodalidad» y defiende el trabajo realizado en estos años sosteniendo que «el ejercicio ordenado de la sinodalidad ya muestra sus frutos», entre los que, según dijo, se encuentra una«evidente repercusión en el impulso misionero».

Los informes no leídos

Pero, al no saber cuál de los cuatro temas se elegiría, sobre la mesa de los cardenales también se encontraban los informes sobre Predicate Evangelium y la liturgia que habían sido preparados por el cardenal Fabio Baggio y el cardenal Arthur Roche, prefecto del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. En el primer caso, parece relevante que el Papa haya confiado a Baggio, actualmente simple secretario del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, la tarea de informar sobre la reforma de la Curia deseada por Francisco. Una elección que podría anticipar un posible avance en la carrera del cardenal Baggio, muy estimado por León XIV. En el texto, revisado por Il Giornale, se propone una «Curia romana al servicio de la misión de la Iglesia». Para Baggio, la reforma deseada por Bergoglio dota a «la Iglesia universal de una estructura de servicio que responda de manera más adecuada y eficaz a los retos misioneros de nuestro tiempo, un ejercicio renovado de esa «actualización» iniciada por el Concilio Vaticano II».

Pero según el cardenal, Praedicate Evangelium no solo dice que la Curia está al servicio del Papa, sino que «también está al servicio de los obispos, tanto individual como colectivamente, y de las Conferencias Episcopales». La reforma utiliza como «criterio la «descentralización saludable» y quiere que la Curia deje «a la competencia de los obispos la facultad de resolver (…) las cuestiones que conocen bien y que no afectan a la unidad de la doctrina». Además, en este informe también se habla de una «reforma (…) que pretende dar a la Iglesia el rostro de la sinodalidad» y pide que «los dicasterios y oficinas de la Curia romana estén llamados a ser principalmente «centros de escucha»».

Roche y la misa tridentina

El informe de Roche, en cambio, ha suscitado debate, aunque se ha quedado solo en el papel. De hecho, un cardenal anónimo dijo a Niwa Limbu, de The Catholic Herald, que el documento del prefecto era «bastante negativo con respecto a la misa tradicional». Estas palabras han despertado mucha curiosidad sobre el informe, que hasta ahora no se ha publicado. También en este caso, Il Giornale puede revelar hoy su contenido y confirmar que, efectivamente, no era nada benévolo con la llamada liturgia antigua. El texto afirma que «la intervención de reforma de la liturgia querida por el Concilio Vaticano II no solo está en plena sintonía con el sentido más verdadero de la tradición, sino que constituye una forma elevada de ponerse al servicio de la tradición para que esta, como un gran río, conduzca a la Iglesia al puerto de la eternidad». El cardenal británico añade que «sin un progreso legítimo, la tradición se reduciría a una colección de cosas muertas, no siempre sanas; sin la sana tradición, el progreso corre el riesgo de convertirse en una búsqueda patológica de novedades, que no puede generar vida». Pero las «andanadas» contra los amantes de la llamada misa tridentina aparecen al final. Roche reconoce que «la aplicación de la reforma ha sufrido y sufre una falta de formación y esta es la urgencia que hay que abordar, empezando por los seminarios», pero luego pasa a reivindicar las restricciones que él mismo ha impuesto a la celebración en forma extraordinaria.

Para ello, cita la carta apostólica «Desiderio desideravi» de Francisco, que había rechazado aún más la liberalización concedida por Benedicto XVI en 2007, y escribe que «no podemos volver a esa forma ritual que los padres conciliares, cum petro y sub petrosintieron la necesidad de reformar, aprobando, bajo la guía del Espíritu y según su conciencia de pastores, los principios de los que nació la reforma». Y así, el documento reivindica lo que archivó de una vez por todas Summorum Pontificum de Benedicto XVI: «He escrito Traditionis Custodes para que la Iglesia pueda elevar, en la variedad de lenguas, una única y misma oración capaz de expresar su unidad». En el informe sobre la liturgia, Roche no solo no cede, sino que redobla las restricciones de Francisco y escribe:

«El uso de los libros litúrgicos que el Concilio quiso reformar ha sido, desde San Juan Pablo II hasta Francisco, una concesión que no preveía en modo alguno su promoción. El papa Francisco, aunque concede, según lo establecido en Traditionis Custodes, el uso del Missale Romanum de 1962, ha indicado el camino de la unidad en el uso de los libros litúrgicos promulgados por los santos pontífices Pablo VI y Juan Pablo II, de conformidad con los decretos del Concilio Vaticano II,única expresión de la lex orandi del rito romano».

El informe concluye citando de nuevo la controvertida «Desiderio desideravi» y sosteniendo que «sería trivial interpretar las tensiones, lamentablemente presentes en torno a la celebración, como una simple divergencia entre sensibilidades respecto a una forma ritual. La problemática es ante todo eclesiológica. No veo cómo se puede reconocer la validez del Concilio (…) y no aceptar la reforma litúrgica nacida de la Sacrosanctum Concilium» . Una posición que no comparten las comunidades vinculadas a la misa tridentina y que se han mantenido fieles a Roma, ya que siempre han reconocido la validez del Concilio Vaticano II y de la constitución conciliar sobre la liturgia, cuestionando más bien que, tras el Concilio, no se hayan respetado las indicaciones de Sacrosanctum Concilium.

Fuente: Il giornale

30 comentarios en “Lo que no sabíamos del Consistorio de León

  1. Avatar de Desconocido Anónimo

    Esta época del año suele ser rica en información sobre temas de fondo. Quienes tienen oficio en buscarla y saben esperar los días la recogen. Hay una fuente singular: las fiestas y múltiples reuniones de amigos, familiares, compañeros de trabajo, etcétera, en torno a navidad y Año Nuevo, tiene un efecto secundario. La alegría de los encuentros, la buena comida y la mejor la bebida hacen caer las reticencias, se distiende la confianza y se afloja la lengua. Entonces se cuentan cosas. Cosas que suelen ser reserva de oficio o, al menos, que sólo se cuenta entre los que están en el asunto. Pues bien, entre esas informaciones de mesa de fin de año, de una fuente muy bien emplazada he sabido algo de las relaciones de Milei con los obispos argentinos. Por empezar, Milei piensa y nada lo cambia de opinión que la Iglesia por definición es pro socialista; el tema de la justicia social lo pone verde y más lo enfurece que digan que son principios morales. Con el papa Francisco hizo las paces, pero hasta ahí nomás. La institución y su prédica le resultan insoportables y no lo puede ni quiere esconder. Además, él y algún otro del círculo más estrecho dicen que algunos obispos argentinos en privado suelen reconocer la necesidad de las medidas de fondo de su programa, pero que luego en las declaraciones y documentos no lo apoyan, sino que insisten con la doctrina social y los pobres. Con este fondo se puede entender que el presidente hasta ahora no haya recibido a la CEA, que se muestre muy cercano a iglesias cristianas de menor porte, que haya ninguneado la fiesta y el significado de la Navidad y que de vez en cuando resalte su para-filiación en una secta judía. Como tantas cosas gubernamentales, son asuntos en desenvolvimiento y de incierto pronóstico.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Lo que relata cuadra muy bien con lo que se observa en los hechos y dichos del presidente y sus colaboradores más identificados con él. Me quedo con el final: el pronóstico es incierto. Todo este asunto, como el resto de las cosas de nuestro país en las presentes circunstancias puede virar en cualquier sentido y en cualquier momento.

  2. Avatar de Desconocido Anónimo

    No es un problema de «conocer».

    Es un problema de PONTIFICAR.

    Y usted no me negará que cuando el porteño sj tuvo la oportunidad, no dejó pasar la ocasión y se vengó lo que pudo.

    Eso sí, siempre AMDG arrupista.

  3. Avatar de Desconocido Anónimo

    Estimado Wanderer y comentaristas.

    Voy a ser un poco duro con mi comentario porque entiendo que es necesario, por caridad a mis hermanos.

    D. Félix Sardá y Salvany en su obra «liberalismo es pecado» decía que para detectar si un clérigo era liberal lo mejor que se podía hacer es acudir a los medios de prensa liberales y revolucionarios para ver qué decían de él, dado que el problema de los conservadores es que la mayoría de las veces son unos incautos que se dejan engañar por exceso de benevolencia y condescendencia (no son mis palabras, son de D. Feliz). Sigue diciendo que los medios liberales y revolucionarios identifican rápido a uno de los suyos, y si no es de los suyos, le hacen guerra sin cuartel. Sin medias tintas.

    Partiendo de esto, muchos están siendo muy incautos con León XVI.

    El informe del Cardenal Roche se debe interpretar a la luz de las palabras de León XVI pronunciadas el 8 de enero (en pleno consistorio) y que recoge el medio digital RELIGIÓN DIGITAL. Las palabras que se pronuncian son un espaldarazo al citado informe, o si se quiere, una ratificación que se hace públicamente tras haber sido descartado de los temas del consistorio. Así León XIV dijo:

    «Concilio Vaticano II ha redescubierto el rostro de Dios como Padre», señaló, «ha mirado a la Iglesia a la luz del Cristo» y «ha iniciado una importante reforma litúrgica poniendo en el centro el misterio de la salvación y la participación activa y consciente de todo el Pueblo de Dios», al mismo tiempo que, abundó, «nos ha ayudado a abrirnos al mundo y a acoger los cambios y los desafíos de la época moderna en el diálogo y en la corresponsabilidad, como una Iglesia que desea abrir los brazos hacia la humanidad, hacerse eco de las esperanzas y de las angustias de los pueblos y colaborar en la construcción de una sociedad más justa y más fraterna»

    Lo de «importante reforma litúrgica» y conectarlo con el CVII cuando èste no versó sobre la reforma liturgia que se impuso más tarde (como todos saben), conecta de forma evidente con Mons Roche, ratificado en el cargo por León XIV.

    No soy fiel de Misa Tridentina por x circunstancias, pero admiró y es inapelable que es una Liturgia superior al Novus Ordo. Pero veo en la obligación de advertir que poco se puede esperar de León XIV. Está demostrado que es un liberal y un Irenista, y estos, en labores destructivas son más comedidos y más efectivos a largo plazo que los revolucionarios como Francisco.

    Sinceramente, espero equivocarme, pero los indicios probatorios se están acumulando de forma acelerada.

    1. No entiendo la tendencia de muchos buenos católicos de considerar a Sardá y Salvany como un doctor de la Iglesia; un oráculo al que se recurre como argumento de autoridad suprema para apoyar los propios argumentos.

      1. Avatar de spooky549ac3ed5a spooky549ac3ed5a

        Ese anónimo no hace más que recordar un principio básico prudencial, muy claramente expuesto en este caso por Sardá y Salvany… El hecho de que lo cite no desmerece su apreciación.

        Saludos.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Tiene en parte razón. Pero precisamente por ese irenismo puede dejar en paz la misa tradicional. Tampoco gana mucho enfrentándose a los fieles. Limitándola más aún creo que se ganaría el rechazo de parte de la Iglesia que incluso la misa tradicional les resulta desconocida o ajena. Y eso es una guerra estéril que un irenista tiene a evitar

      AJ

    3. Avatar de Desconocido Anónimo

      Ese método epistemológico no es algo infalible. Es más, es una ocurrencia que puede funcionar o no. La izquierda e incluso la derechita más centrada pone a parir a Feijoo y eso no lo hace uno di noi.

      A parte, saca usted una evidencia entre una cosa y la otra solamente porque ambos hablan del CVII. La realidad es que todo el mundo habla apelando constantemente al CVII, sin que ellos implique una misma posición.

  4. Avatar de Desconocido Anónimo

    Estimado cardenal Roche, a esta altura del partido el problema no es que usted «No veo cómo se puede reconocer la validez del Concilio (…) y no aceptar la reforma litúrgica nacida de la Sacrosanctum Concilium».

    El problema es que usted (y un montón de tipos que ya pisan la tumba) sigan creyendo que el Concilio Vaticano II sea relevante para el siglo XXI, igual algo los comprendo.

    Mi papá también se está haciendo viejo, y un síntoma de vejez es creer que el mundo hoy funciona mal, porque no se usan las herramientas de antes. El problema es que esas herramientas de antes eran para arreglar carruajes, y nosotros ahora usamos autos. Ya de por sí que la herramienta conciliar no arreglo el carruaje de la Iglesia en 1960 sino que lo dejo peor que como estaba en 1950.

    Lobo de Cryn

  5. Avatar de Desconocido Anónimo

    La mayoría de las páginas de noticias sobre la Iglesia recogen con asombro el traslado del Nuncio y todas se preguntan por qué. Algunas dicen que fue porque era incondicional al papa Francisco. Pero no me cuadra. Es cierto que muchas veces se limitaba a anunciar los nombramientos episcopales que le venían de Roma. Pero no dependía de él hacer lo contrario, pienso yo. don G.

  6. Avatar de Desconocido Anónimo

    Estimados:

    He aquí el gran aporte de los cardenales Tucho, Roche y cía:

    Ya no es necesaria la tradición, ahora lo importante es, -lo resumo-:

    «La evangelización creativa sinodal»

    ¿Que carajo será esto?

    ¿Por este camino la iglesia irá a alguna parte, que no sea el hundimiento de la misma?

  7. Avatar de Desconocido Anónimo

    …»Para Baggio, la reforma deseada por Bergoglio»…

    Bergoglio está muerto y enterrado.

    Sus deseos murieron todos con él y no vinculan a nadie; lo que es normal cuando la estructura de la Iglesia es una monarquía absoluta, cuyos autócratas son libres de imponer a sus súbditos sus payasadas, como el mismo Bergoglio dio testimonio y ejemplo siempre que tuvo la oportunidad.

    Parece que hay malvados que quieren que Bergoglio, como el Cid Campeador, siga ganando batallas después de muerto.

    Necesitamos para esto no un exorcismo, sino dos y en latín.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Es que no eran las payasadas de Bergoglio. Bergoglio era el instrumento para imponer esas payasadas. Me parece que los malvados siguen moviendo los hilos.

      Jorge

  8. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

    «los cuatro temas tratados en las veinte mesas de trabajo fueron la relectura de la exhortación apostólica Evangelii gaudium, el Sínodo y la sinodalidad, la profundización de la constitución apostólica Predicate Evangelium y la liturgia.»

    A ver, básicamente, que los 3 primeros temas son lo misma (casi digo «la misma m…»). Comparto lo que dice Gastón, que esto es pura cháchara y marear la perdiz.

    La hipertrofia de la Curia Romana es monstruosa… ¿qué demonios es el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral? ¿alguien puede explicar qué es ese «Desarrollo Humano Integral» y cómo es el «Servicio del»? Y luego, peor aún, tenemos al cardenal Mario Grech, secretario general de la Secretaría General del Sínodo… puestos para los amigotes, títulos para que parezca que hacen algo en lugar de sólo vivir a cuerpo de rey (o de reina, vaya uno a saber).

    La jerga vaticana está tan llena de flatus vocis, que no es raro que la Curia esté llena de culattonis…

  9. Avatar de Desconocido Anónimo

    Hoy se ha publicado el traslado como nuncio apostólico en Albania a monseñor Miroslaw Adamczyk, arzobispo titular de Otricoli, hasta ahora nuncio apostólico en la Argentina. A nadie se le escapa que este traslado es una deminutio capitis y no sigue la tradicional secuencia del personal diplomático de la Santa Sede. Buenos Aires es una nunciatura importante, por ello , si no se alcanzó ya la jubilación, de aquí se sigue para otra capital de mayor calado, por ej. Washington o hasta Brasilia. Luego puede caber el cardenalato.

    El caso de Santos Abril Castelló fue singular, de nuncio en la Argentina pasó a nuncio en Bosnia. Se dijo que era un castigo por haber capitaneado la persecución del IVE. Luego fue reivindicado por el papa Benedicto y fue colaborador de confianza del papa Francisco.

    Mi pregunta es qué pasó con el nuncio saliente mons. Adamczyk. Me dieron un par de versiones. Una, que había marcado distancia con la CEA ante el gobierno nacional, dejando solos a los obispos argentinos. Esto habría motivado una queja de mons. Colombo. Otra versión es que sus informes sobre candidatos al episcopado no eran ágiles en el tiempo y que no habría apoyado una candidatura promovida por el card. Fernández, que terminó saliendo sin su aval y él habría comentado en voz alta esta situación.

    Pero no sé si estas versiones tiene base real o no. ¿Alguien sabe algo? No es pura curiosidad. La respuesta nos diría algo sobre cómo ve la nueva gestión vaticana a nuestra Argentina. C.J.B.

    1. El único obispo nombrado por el Papa León en Argentina es Jorge Bosco, como auxiliar de Río Cuarto, la diócesis de Tucho Fernández.
      https://aica.org/noticia-el-papa-nombro-un-obispo-auxiliar-para-villa-de-la-concepcion-del-rio-cuarto
      Ciertamente, este obispo ha sido recomendado, vaya uno a saber por qué, por el mismísimo cardenal prefecto. ¿Será aventurado pensar que Mons. Adamczyk, que fue un excelente nuncio en Argentina, no haya apoyado esta candidatura?

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Cuando escuché la noticia se me cruzó por un momento la idea de que pahora venía el nombramiento de Tucho como nuncio en Argentina. Sé que no es posible, pero ese instante que duró el pensamiento fue una especie de anticipo del infierno. ¡Dios no libre de algo así!

  10. Avatar de noticiasdefondo noticiasdefondo

    curiosa relativización de la doctrina establecida por un Prefecto y la ratificación de la ortodoxa primacía papal del Secretario Grech respecto de las atribuciones del Sínodo de la sinodalidad. Una de cal, una de arena

  11. Avatar de Desconocido Anónimo

    Hace poco leía una relación de las actividades de un sacerdote argentino, el P. Federico Highton, que está actualmente reviviendo en Pakistan la gesta redentora de mercedarios y trinitarios, y la comparo con esta mole charlatanesca y sólo puedo sentir un profundo disgusto por tanta pérdida de tiempo y energías. Eso sin entrar a analizar la exposición del cardenal Tucho que sigue impertérrito desbarrando de lo lindo.

    GASTÓN

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        ?????? «sacerdotes que miran para otro lado»??? … y a éste qué le pasó? Justamente, miran hacia Cristo Crucificado y la misión efectiva como esencial a la Iglesia, … y no andan entreverados entre grupitos juveniles cantando «jntos como hermanas»…. Necio.

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