Consagraciones episcopales. Otra perspectiva

Como dije en la entrada anterior, me encuentro en estado de perplejidad en cuanto a dar una opinión con respecto a las consagraciones episcopales anunciadas por la FSSPX. Por una parte, la gravedad de la situación de la Iglesia todos la conocemos y la venimos denunciando en este blog desde hace casi 20 años. La cuestión es que si esa gravedad justifica una medida tan grave como consagrar obispos sin mandatos pontificio a fin de que aseguren a los fieles los sacramentos según el rito inmemorial de la Iglesia latina. A mi entender, no puede compararse con la situación de 1988, cuando Mons. Lefebvre hizo las primaras consagraciones: en ese momento, no había liturgia tradicional en ningún lugar del mundo, excepto en algunos lugares de Inglaterra en razón del indulto llamado “de Agatha Christi”. Pero desde hace ya muchos años, los institutos y parroquias Ecclesia Dei aseguran la liturgia tradicional y, más aún, en ciertos lugares como Francia, cada vez hay más parroquias en las que celebra la misa tradicional. Nunca han tenido problema en conseguir obispos para celebrar las ordenaciones sacerdotales ni para impartir la confirmación. La pregunta natural es, entonces, por qué la FSSPX no sigue la misma regla, bajo el formato canónico que sea.

La respuesta que dan muchos (no sé si también es la respuesta oficial) es que para eso, la Fraternidad debería aceptar el Concilio Vaticano II y el Novus ordo missae. Pero si es así, el problema es más grave aún: ¿cómo puede un católico rechazar in toto un concilio ecuménico interpretado a la luz y en continuidad con la Tradición? ¿Cómo negar la validez de un rito, por más imperfecto que sea, que ha sido aprobado por los pontífice y es celebrado en toda la Iglesia?

La periodista Luisella Scrosati publicó un artículo, en la Brújula Cotidinana, que aquí reproduzco, y que señala un nuevo argumento que contribuye aún más a mi perplejidad, de tal modo que no veo yo una salida próxima a mi desconcierto.

Quiera Dios que las conversaciones entre la Santa Sede y los superiores de la FSSPX lleguen a buen puerto.

La Santa Sede vuelve a abrirse a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) con la propuesta de un debate estructurado sobre algunos puntos doctrinales con “el fin de poner de relieve, en los temas debatidos, los mínimos necesarios para la plena comunión con la Iglesia católica y, en consecuencia, para delinear un estatuto canónico de la Fraternidad, junto con otros aspectos que deben profundizarse aún más”.

Éste es el núcleo del comunicado del Dicasterio para la Doctrina de la Fe sobre la reunión de ayer, 12 de febrero, entre el prefecto, el cardenal Víctor Manuel Fernández, y el superior general de la FSSPX, Davide Pagliarani, a quien se le ha pedido como condición previa para poder proceder a este diálogo, “que la Fraternidad suspenda la decisión de las ordenaciones episcopales anunciadas”. Pagliarani llevará esta propuesta al Consejo de la Fraternidad, que deliberará si confirma la fecha del próximo 1 de julio o si acepta la propuesta del Dicasterio, ordenada no para aprobar el statu quo de la FSSPX, sino para dar a los lefebvrianos una configuración canónica que restablezca los vínculos jurídicos con la Iglesia.

Entre los temas que podrán ser objeto de debate, el comunicado menciona “la diferencia entre el acto de fe y la ‘obediencia religiosa de la mente y la voluntad’”, “los diferentes grados de adhesión que requieren los distintos textos del Concilio Ecuménico Vaticano II” y otros temas que la FSSPX había propuesto en una carta del 17 de enero de 2019. No se menciona explícitamente el tema de la liturgia.

Durante la reunión, la Santa Sede ha reiterado “que la ordenación de obispos sin mandato del Santo Padre […] implicaría una ruptura decisiva de la comunión eclesial (cisma) con graves consecuencias para la Fraternidad en su conjunto”. El comunicado hace referencia al respecto tanto a la Carta Apostólica Ecclesia Dei con la que Juan Pablo II condenaba el acto cismático cometido por monseñor Marcel Lefebvre y monseñor Antonio de Castro Mayer el 30 de junio de 1988, como a la Nota explicativa del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, presidido en aquel momento (1996) por el cardenal Julián Herranz, en la que se precisaba que “nunca existe la necesidad de ordenar obispos contra la voluntad del Romano Pontífice, Jefe del Colegio Episcopal. De hecho, esto significaría la posibilidad de ‘servir’ a la Iglesia mediante un atentado contra su unidad en materia relacionada con los fundamentos mismos de esta unidad”.

El importante artículo del padre de Blignières ilustraba las razones doctrinales que fundamentan la imposibilidad de ordenar obispos contra la voluntad del Papa, con el fin de garantizar una autonomía jurídica total respecto a la jerarquía de la Iglesia católica. Sin embargo, en Internet siguen difundiéndose artículos que sostienen que una eventual ordenación de este tipo no constituiría un cisma.

Algunos se basan en el hecho histórico de que no siempre ha sido necesario el mandatum del Pontífice para las ordenaciones episcopales y que la actual disciplina canónica sería el resultado de una centralización bastante reciente que ha llevado a castigar con la máxima sanción (la excomunión) el acto de consagrar obispos sin mandato, mientras que incluso en el Código anterior (1917), se sancionaba con la pena menor de la suspensión a divinis. Entonces, ¿por qué ir contra la FSSPX?

No hay duda de que en muchas regiones eclesiásticas durante siglos no fue necesario un mandato formal de la Sede Apostólica. Los obispos podían ser elegidos por los cabildos catedralicios, por el episcopado local o por los sínodos locales, como sigue ocurriendo hoy en día en las Iglesias católicas orientales. Pero se trata de modalidades electivas acordadas con la Santa Sede, a la que debían transmitirse los actos y a la que siempre correspondía el derecho de confirmar o vetar al candidato. Nunca se concedió la consagración de obispos contra la voluntad del Papa, por el simple hecho de que éste es, por derecho divino, el único jefe del Colegio Episcopal que tiene la facultad de aceptar y excluir a un obispo del Colegio.

Quienes utilizan estos precedentes históricos para justificar las consagraciones anunciadas para el 1 de julio no comprenden que hay además un aspecto macroscópico y decisivo. Ya se trate de capítulos catedralicios, obispos o sínodos locales, se trata siempre de miembros legítimos de la jerarquía, que han recibido facultades de la Santa Sede para consagrar a un candidato que pertenece jurídicamente a la Iglesia y que ejercerá su episcopado en la misma comunión jurídica. Ahora, en cambio, ni los obispos de la FSSPX que consagrarán ni los candidatos que serán consagrados pertenecen jurídicamente a la Iglesia y, de hecho, serán ordenados con el propósito específico de ejercer el ministerio fuera de esta comunión jurídica.

Por esta razón, es totalmente erróneo y engañoso referirse a las diferentes modalidades históricas y actuales de elección de obispos como precedentes que justificarían las consagraciones anunciadas por la FSSPX (como las ya realizadas en 1988 y 1991), porque en este último caso tenemos la consagración de obispos: 1. contra la voluntad del Papa (y no simplemente sin mandatum), 2. por parte de obispos que no tienen jurisdicción en la Iglesia 3. para ejercer un ministerio que quiere ser declaradamente independiente de la comunión jurídica con la jerarquía católica.

En cuanto al cambio de sanciones, es necesario hacer una precisión. El pecado de cisma se “traduce” en el plano jurídico como delito canónico al que le corresponden sanciones que pertenecen al derecho eclesiástico, no al divino. Lo que implica la posibilidad, y a veces la oportunidad, de modificar dichas sanciones. En la práctica, la consagración de un obispo contra la voluntad del Papa con el fin de perpetuar un ministerio independiente de la jerarquía es siempre un cisma, sea cual sea la pena que disponga el derecho.

Otro grupo de argumentos se basa en los cánones 1323-1324, que recogen las circunstancias que eximen de la pena o requieren la atenuación de la pena de quien comete un delito canónico. En particular, se hace referencia al punto 4 del canon 1323 (quinto del canon 1324), que exige la exención de la pena o una pena atenuada para quien haya violado la ley o el precepto “obligado por un temor grave, aunque solo sea relativamente, o por necesidad o por un grave inconveniente, a menos que, sin embargo, el acto fuera intrínsecamente malo o perjudicial para las almas”. La FSSPX estaría impulsada por la necesidad y, por lo tanto, la sanción de excomunión al obispo que consagra a otros obispos sin mandato estaría lejos de ser “automática”.

Ahora bien, la cuestión radica precisamente en la última frase. Ordenar obispos contra la voluntad del Papa con el fin de constituir un ministerio totalmente independiente constituye un cisma, lo que supone un acto intrínsecamente malo y conlleva un grave daño para las almas, que así se ven arrastradas fuera de la comunión visible con la Iglesia. La necesidad puede empujar a un obispo a ordenar a otros obispos sin el mandato del Papa, como ha ocurrido en los países en los que la Iglesia es y ha sido perseguida, pero no puede hacerlo contra la voluntad del Pontífice y menos aún para constituir un “episcopado” jurídicamente autónomo de la jerarquía católica. Cada vez que en los países bajo el régimen soviético se consagraban obispos sin mandato pontificio, por la necesidad de mantener la jerarquía local diezmada por arrestos y ejecuciones, evitando el riesgo de ser “interceptados” por el poder totalitario, ni los obispos consagrantes ni los consagrados pretendían constituir un episcopado jurídicamente autónomo de la jerarquía católica. Éste es el gran y grave problema fundamental de la FSSPX.

77 comentarios en “Consagraciones episcopales. Otra perspectiva

  1. Avatar de Desconocido Anónimo

    Estimado Wanderer

    Lo que más asombra del texto juridicista que reprodujo es la locución “comunión jurídica”.

    El cura correntino que “casó” el otro día a un trans de blanco está en “comunión jurídica”. Los que bendecían anillos desde antes de Los Amores de Leticia, también; los que bendicen las uniones de los chicos del silabario atrasado, también. “Todos, todos, todos” están en “comunión jurídica”. Los oficiales obispos chinos, James Martin, el “cardinal inversus” Radcliffe “oq”, “tuita” la hacienda en “comunión jurídica”.

    ¡Bravo! Justo lo que precisamos en este momento de crisis eclesial es resolver todo con “comunión jurídica”. ¡El positivismo eclesiástico nos salvará a todos!

    Tan genial es la “comunión jurídica” que, antes de viajar a algún sitio, un católico con cierta formación, un poco de sentido común y algo de decoro, tiene que preguntar “dónde se puede ir a misa”. Y después tiene que rezar para que “el” cura ese no esté justo de vacaciones. ¡Vamos, que en cualquier parroquia hay curas en “comunión jurídica”! ¿O mejor no vamos?

    Hablando en serio, la gente que tiene la gracia de templos con misas nuevas decorosas o de asistir con frecuencia a la misa de siempre de algún cura sin permiso o con él, vive en una burbuja. No pueden reconocer que esos casos, aunque correspondan a su maravillosa experiencia, representan menos del 1%.

    Esto me recuerda a los que andaban esgrimiendo “objeciones de conciencia” antes de la aprobación de la inicua ley de aborto en Argentina en lugar de atacar e ir por todo. Hay que ir por todo para conseguir algo. Es gente que no ve la realidad. Desean una paz que no van a obtener de todos modos.

    Pero bueno, habría que llamar a San Atanasio para que declarase sobre su“comunión jurídica”. Seguro que con estos juridicistas ad hoc saldría perdiendo. Y no vale decir que el Papa Liberio estaba siendo torturado. San Martín I fue torturado y murió mártir apoyando a San Máximo Confesor.

    ¿Que la crisis que enfrentaron estos Padres no se puede comparar? ¿Que el tema de la misa no es para tanto? Manteniendo lo que hay que mantener y considerando las diferencias, ya que la misa nueva es válida, podemos preguntarles a los mártires ingleses de la época de Cranmer si valía la pena el tema…

    A propósito, veamos la “comunión jurídica” de San Atanasio con el Papa y los obispos arrianos:

    “Carta «Studens paci» del Papa Liberio a los obispos orientales, en la primavera del año 357.

    En el compromiso por la paz y la concordia de las Iglesias, después de haber recibido la carta de vuestra caridad sobre la persona de Atanasio y de los demás, dirigidas a la persona del obispo Julio de buena memoria, siguiendo la tradición de los predecesores, mandé desde aquí a Lucio, Pablo y Heliano, presbíteros de la ciudad de Roma, a Alejandría al mencionado Atanasio, para invitarlo a venir a la ciudad de Roma, a fin de que en su presencia fuera establecido respecto a él lo que se ha desarrollado como disciplina de la Iglesia. Mandé a él por medio de los mencionados presbíteros también una carta en que se explicaba que, si no viniese, supiera que quedaba excluido de la comunión con la Iglesia romana. Al regresar, pues, los presbíteros refirieron que no quería venir. Entonces he seguido la carta de vuestra caridad, que nos habéis mandado a propósito del mencionado Atanasio, y saber por medio de dicha carta, mandada a fin de mostrar unanimidad con vosotros, que estoy en paz con todos vosotros y con todos los obispos de la Iglesia católica, mientras el susodicho Atanasio queda excluido de la comunión conmigo, o sea con la Iglesia romana y de la conformidad de los escritos y de las incumbencias eclesiásticas.”

    Denzinger, (El Magisterio de la Iglesia”), Enchiridion symbolorum, definitionum et declarationum de rebus fidei et morum, nº138. Edición 36 de 1976.

    (Por las dudas, hay que buscar en la edición latina)

    Muchachos juridicistas, con el derecho positivo eclesiástico, con la “comunión jurídica” blandida ad hoc por los que buscan ese tipo de paz y que nadie piense que ellos son como los “réprobos”, no van a resolver la crisis.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Coincido, sobre todo en lo que respecta a las ordenaciones de obispos chinos, si es tan fácil para el vaticano reconocer como obispos válidos a los que nombra el pcc, para la iglesia denominada patriótica que tiene menos en común con la Iglesia católica que el vaticano representa, dado que se ha cambiado las cruces por fotos de Xi, por qué no podría reconocer los obispos nombrados sin mandato de la fsspx, que han tenido la transparencia de avisar, no como los chinos que los «consagran» y después avisan y encima van destruyendo los templos de la Iglesia clandestina. ¿No ven la contradicción? Nadie ha declarado a la Iglesia patriótica en cisma, o es que Fernández se va a hacer el macho alfa, diciéndolo?

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Los de la SSPX están muy cómodos dentro de ella, en su no comunión jurídica. No son distintos ni menos egoístas que el 1%.

      La cuestión, sí, no es jurídica sino de Fe: la sujeción al Romano Pontífice y a la Iglesia visible fundada por Cristo. Y eso, de facto, se niega.

      Aunque estuviera un Lutero -que no es el caso- sentado en la cátedra de Pedro sería necesaria su aprobación para ordenar obispos. No es difícil ni complicado, es tan fácil como que fornicar fuera del matrimonio es pecado mortal. Salvo que algunos le quieren dar vueltitas porque no ven algo elemental, distinto de la fe católica: el Papa.

  2. Avatar de Desconocido Anónimo

    Estimado Wanderer

    Lo más notable del juridicismo del artículo que reprodujo es la locución «comunión jurídica». El cura correntino que «casó» a un trans de blanco el otro día está en comunión jurídica; los que bendecían anillos desde antes de los Amores de Leticia, también; los que bendicen a los chicos del silabario atrasado, también… ¡Qué grande la «comunión jurídica»!

    ¡Bravo! Justo lo que estábamos esperando en medio de la crisis espantosa de la Iglesia actual es la «comunión jurídica».

    Hablando en serio, la gente que niega el estado de necesidad, la crisis, etc., porque tiene a mano un cura que celebra una misa nueva reverente o una de siempre «sin permiso (o con él)», vive en una burbuja. Se conforman con la «comunión jurídica» y no soportan que otros quieran algo más que legislación positiva.

    La «comunión jurídica» es tan genial que los católicos con cierta formación, sentido común y mínimo sentido del decoro tienen que investigar antes de viajar a algún sitio dónde «se puede» ir a misa… Después tienen que rezar para que «el» cura que «garantiza» ese decoro no esté justo de vacaciones… ¡Pero vamos! En cualquier templo hay comunión jurídica, andá a cualquiera… ¿O mejor no?

    Esto me recuerda a aquellos que, antes de ser aprobada la inicua ley de aborto en Argentina, andaban esgrimiendo «objeciones de conciencia» en lugar de atacar con todo. Hay que ir por todo para que quede algo.

    Sería bueno llamar a declarar a San Atanasio y revisar su «comunión jurídica». Seguro que con los juridicistas sale perdiendo. Y no vale decir que lo reivindicaron, que el Papa fue torturado, etc.

    «Carta «Studens paci» del Papa Liberio a los obispos orientales, en la primavera del año 357.

    En el compromiso por la paz y la concordia de las Iglesias, después de haber recibido la carta de vuestra caridad sobre la persona de Atanasio y de los demás, dirigidas a la persona del obispo Julio de buena memoria, siguiendo la tradición de los predecesores, mandé desde aquí a Lucio, Pablo y Heliano, presbíteros de la ciudad de Roma, a Alejandría al mencionado Atanasio, para invitarlo a venir a la ciudad de Roma, a fin de que en su presencia fuera establecido respecto a él lo que se ha desarrollado como disciplina de la Iglesia. Mandé a él por medio de los mencionados presbíteros también una carta en que se explicaba que, si no viniese, supiera que quedaba excluido de la comunión con la Iglesia romana. Al regresar, pues, los presbíteros refirieron que no quería venir. Entonces he seguido la carta de vuestra caridad, que nos habéis mandado a propósito del mencionado Atanasio, y saber por medio de dicha carta, mandada a fin de mostrar unanimidad con vosotros, que estoy en paz con todos vosotros y con todos los obispos de la Iglesia católica, mientras el susodicho Atanasio queda excluido de la comunión conmigo, o sea con la Iglesia romana y de la conformidad de los escritos y de las incumbencias eclesiásticas

    Denzinger El Magisterio de la Iglesia”, Enchiridion symbolorum, definitionum et declarationum de rebus fidei et morum, nº138. Edición 36 de 1976.

    (Por las dudas, hay que buscarlo en el Denzinger en latín…)

    Muchachos del derecho, esto no lo van a resolver con positivismo eclesiástico, ese que esgrimen rápidamente los que se desesperan por estar en paz y que nadie piense que podrían no estarlo.

  3. Avatar de fresh41f6d6949b fresh41f6d6949b

    Tombino

    Mire Don Wanderer, bien conoce la Arquidiócesis de Mendoza. Si Ud., que no es un lego como yo, que me dedico a las ciencias liberales, se imagina el estado de perplejidad en que nos encontramos mi familia y yo. Por un lado Mons. Atanasio Schneider que los conoce por experiencia les tiene la vela con reservas y por otra el Federico Highton saca un ensayo sobre sus errores que los destruye: ¿Señor a dónde iremos…?

  4. Avatar de taniquetil taniquetil

    El Vaticano exige pero ¿qué va a ceder?, ¿se derogará lo de Asís y Dubai, se reinterpretará Nostra Aetate? No ceder nada implicaría que la Iglesia está para tirar manteca al techo desde 1965 y que la FSSPX son niños malcriados que deben devolver lo robado.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Primero: no es el Vaticano, es la Santa Sede. Segundo, la Santa Sede no tiene obligación de ceder en nada porque no está al mismo nivel que la FSPX. A la fraternidad se le está ofreciendo la posibilidad de no incurrir en un delito, no se le está rogando que se quede. Es al revés: el bien es para ellos. Por lo visto no se enteran.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Bueno, algo de «ruego» hay, puesto que es la Santa Sede la que los buscó ¿no? Yo creo que en la Santa Sede están viendo el problema desde una perspectiva equivocada. Básicamente les están diciendo a la FSSPX «si quieres, dialoguemos, pero primero suspende las consagraciones». Cuando es al revés: es la Santa Sede la que quiere dialogar. La Fraternidad perfectamente podría contestar a eso: «si TÚ quieres, dialoguemos, pero primero autorízanos las consagraciones». El solicitante no puede ser el que ponga las condiciones. Sentido común.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      El sello oficial de comunión, potestad de ignorar Traditionis como los otros institutos, quizá levantar de manera simbólica la excomunión a Lefebvre (quien murió sin pedir perdón cuando se lo pidieron, así que sería una victoria moral) ¿no sería suficiente?

  5. Avatar de Desconocido Anónimo

    En esta ocasión no se le puede achacar a Fernández ninguna ambigüedad. Dice explícitamente que si las ordenaciones proceden eso implicará una ruptura decisiva de la comunión eclesial. Por si quedan dudas, aclara entre paréntesis que habla de cisma, llanamente, y no de hecho cismático ni nada vago por el estilo. Al menos hay que agradecer una cosa a la FSPX, y es que han logrado que la Santa Sede hable claro. Lástima que les ha salido el tiro por la culata.

    https://www.doctrinafidei.va/content/dam/dottrinadellafede/news/2026/2026-02-12-Comunicato-Incontro-FSSPX.pdf

    È stato ribadito da parte della Santa Sede che l’ordinazione di Vescovi senza mandato del Santo Padre (…) implicherebbe una decisiva rottura della comunione ecclesiale (scisma) con gravi conseguenze per la Fraternità nel suo insieme (…).

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Estimados:

      A mi esto me enerva
      ¿O sea que si la fsspx ordena obispos ya amenazan con excomuniones y con declararlos cismaticos?
      No esperaba menos del Tucho, que sigue en su puesto, él que tendría que ser el primer excomulgado.
      Espero que la fsspx no se acobarde y ordene los obispos, como anuncio.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      No hay como el hablar claro de Tucho, al pan pan y al vino vino. Nada de corredención de Nuestra Señora, bienvenida la bendición more uxorio de los/la /les homosexuales, destrucción total de varios sacramentos de un plumazo con Leticia de mis amores.

      Eso si, como el poder lo tengo yo, nada de andar cuestionando lo que dice mi magisterio y mucho menos en nombre de 2000 años de historia.

      Hilbert

  6. Avatar de Desconocido Anónimo

    Concilio de Trento, Sesión XXIII, Canon VII:

    «Si alguno dijere, que los Obispos no son superiores a los presbíteros; o que no tienen potestad de confirmar y ordenar; o que la que tienen es común a los presbíteros; o que las órdenes que confieren sin consentimiento o llamamiento del pueblo o potestad secular, son nulas; o que los que no han sido debidamente ordenados, ni enviados por potestad eclesiástica, ni canónica, sino que vienen de otra parte, son ministros legítimos de la predicación y Sacramentos; sea anatema»

    Lo pongo más fácil:

    «Si alguno dijere, que los Obispos (…) que no han sido (…) enviados por potestad eclesiástica, ni canónica (…) son ministros legítimos de (…) sacramentos; sea anatema»

    Espero ansioso la opinión de los Doctores de la Fraternidad para que nos expliquen por qué este canon quiere decir lo contrario de lo que dice.

  7. Avatar de Desconocido Anónimo

    Alguien habló de necesidad y urgencia?

    Primera Misa pública de León XIV asistido por monaguillas

    Primera Misa pública de León XIV asistido por monaguillas

    por Redacción | 15 febrero, 2026

    En la mañana del domingo, el Papa León XIV celebró la Santa Misa en una parroquia del litoral de Ostia, en una visita pastoral sobria, como obispo de Roma, de carácter ordinario y dinámica habitual diocesana. La liturgia contó con la participación directa de los fieles de la comunidad y se desarrolló en un ambiente discreto. Eso sí, un detalle concreto ha concentrado la atención: el servicio del altar fue desempeñado, en parte, por monaguillas. La imagen no es inédita en la Iglesia, pero sí poco frecuente en celebraciones presididas por el Romano Pontífice y hasta la fecha no se había dado en el pontificado de León XIV.

    …….

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      ¿Poco tradicional? ¿Desagradable? Sí.
      ¿Invalida la liturgia? No.
      ¿De alguna manera la monaguilla invalida el cisma en el que entraría la Fraternidad si sigue con las ordenaciones pronto? No veo cómo.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        No todo pasa por la validez o invalidez de un rito. Las Misas con el cura vestido de payaso, o envuelto en la bandera LGTB, etc. etc. no invalidan el rito tampoco. Y en este caso lo de las monaguillas no se trata de algo «poco» tradicional: es algo que va totalmente en contra de veinte siglos de tradición. La situación es más compleja de lo que usted la hace parecer.

  8. Avatar de Desconocido Anónimo

    Estimado don Guander.

    A pesar de que, en relación al artículo transcrito, creo que este sigue por el camino del positivo normativo, lo que realmente me tiene perplejo a mi es la polémica que han suscitado las futuras Consagraciones, y estoy perplejo ya qué día a día vemos como en la Iglesia pasan cosas mucho más graves, cosas que rompen, alteran o modifican con lo que en otra época se consideró sagrado, cosas que deforman o falsean el Deposito de la Fe.
    Me parece sumamente extraño el nivel de alteración y escándalo en algunos ¿A que viene tanta alteración si día a día, durante décadas, vemos como el clero y la jerarquía actúa de manera más que escandalosa? ¿No hay escándalo al ver a la Iglesia, la Única, dando a diario un paso más hacia el naturalismo religioso?.
    No creo que en las condiciones actuales una «plena comunión» sea viable. No sin el grave riesgo de «contaminación» para la sana doctrina, y no sin el riesgo de que, por un acto administrativo, se arranque de raíz cualquiera manifestación de «Tradicionalismo».

    JLI

  9. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

    En este post dejaré sólo un comentario. Un aporte (más) para el estudio serio del asunto. Estoy seguro que a Wanderer, y muchos otros, les ayudará (como a mí) a resolver la perplejidad, al menos a nivel intelectual (puesto que a nivel afectivo es obvio que sufrimos indeciblemente por la situación actual de la Iglesia).

    https://www.infocatolica.com/?t=opinion&cod=54466#_ftnref1

    PD: lo lamento por quienes siguen insistiendo en pseudo argumentos sentimentales o emotivistas (actitud muy modernista por cierto), y deploro la ligereza con que otros se avienen a intervenir, mucho más la reacción furibunda que emplea insultos (velados o no) y descalificaciones desleales y deshonestas. A quien le quepa el sayo que se lo ponga.

  10. Avatar de Desconocido Anónimo

    Don Wanderer, no me parece que sea novedoso este nuevo artículo. Es cierto que hay muchos de un lado y de otro y es útil escuchar ambas campanas.

    Ayuda a pensar y formar un criterio.

    De todas formas, que el este artículo vuelve a argumentos un tanto trillados .

    Convengamos, ciertamente, que no es simple el tema y reviste varias artistas.

    Pero lo que yo veo en el artículo es que los puntos de crítica los hace sin atender a lo que la FSSPX ha argumentado al respecto desde hace años. Esto embarra un poco la cancha de nuevo.

    No digo que lo haga por malicia, quizás sea ignorancia nada más.

    Saludos

  11. Avatar de Desconocido Anónimo

    Para afirmar que en 1988 hubo estado de necesidad y ahora ya no, cabe responder:

    1. Hubiese habido Motu Proprio de Benedicto sin la FSSPX?
    2. Los institutos Eclesia Dei, sin el temor de que sus parroquionos se vayan a la FSSPX en caso que mañana a un Papa o a un nuevo obispo se les ocurra borrarlos de un plumazo, están a salvo si la FSSPX no consagra obispos y queda bajo la bota de la Santa Sede (como el resto de los institutos hoy lo están? No garantiza la paz en estos institutos la situación de la FSSPX?
    3. Que haya muchas misas tradicionales en Francia y otros países, hace caer el estado de necesidad? Y si vivís en Argentina, Paraguay o Brasil, a dónde vas?
    4. Aún pudiendo ir a misas tradicionales, alcanza con esto, o también es necesaria la recta doctrina que allí se enseña?
    5. Pueden los instutitos Eclesia Dei enseñar la verdad sin ambajes, levantando santa ira ante errores del clero y jerarquía moderna, como es su obligación? O si lo hacen, los rajan? (por ejemplo la Declaración de Abu Dhabi que por mucho menos la Iglesia se regaba de mártires años atrás).
    6. Todo esto hay que responderlo, para afirmar que ya no hay estado de necesidad. Fair play!
    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      sacando las preguntas contrafacticas, es muy oportuno plantear esto.

      las preguntas c y d son las que realmente están en juego.

      el resto son suposiciones y caen bajo la prudencia, hay tantas respuestas como personas.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Gracias por recalcar el punto c). Es facil despreciar el estado de necesidad cuando uno tiene acceso a misas reverentes y/o tradicionales por otros medios. Pero en ciertos lugares del norte argentino por ejemplo, ya no es siquiera un problema de misa tradicional. No hay directamente Novus Ordo que no dañe al alma asistir.

    3. Avatar de Desconocido Anónimo

      a) Como siempre, la historia ficción es historia ficción y no sirve como argumento para un lado o para el otro, pero SP fue hijo del modo particular en que +Ratzinger maduró su comprensión de la Liturgia y su desarrollo a lo largo de los años, no el fruto de meras presiones político pragmáticas dadas por la existencia de la FSSPX y los institutos Ecclesia Dei.

      b) Comprendo y simpatizo con el sentimiento de fondo, pero se puede contraargumentar que no puede hacerse un mal para sacar de ello un bien. Además, habría que sopesar también cuánto la misa tradicional ha sufrido en sospecha, resistencia y mala imagen dentro de la Iglesia precisamente por la existencia de la FSSPX.

      c a f) Como decía en un comentario en el post anterior, es necesario definir claramente qué haría cesar el estado de necesidad, por la simple razón de que si vamos a apelar a abusos, herejías y corrupción moral como signos, no hay momento de la Iglesia en que no se hubiese podido justificar un estado de necesidad para cualquier cosa. Argumentos similares a los que usted presenta aquí podrían haber servido a los Jesuitas ante su supresión, por ejemplo.

      exveteranova

    4. Avatar de Desconocido Anónimo

      Son imponderables que no llevan a nada. Perfectamente podemos discutir una eternidad y preguntar de la misma manera si el movimiento tradicionalista hoy no estaría tan mal visto en la Iglesia si no hubiese existido esa decisión de Lefebvre. Tampoco llegaríamos a resolver el asunto de fondo. Esas preguntas no sirven de nada.

  12. Avatar de Desconocido Anónimo

    A ver hay católicos que no concurren a misa en dia domingo porque no puede ir el padrecito de la fsspx a celebrar a la capilla. Qué fe es esta? La de siempre?

    La fsspx lleva demasiado tiempo con su iglesia paralela,sin importar lo que haga Roma salvo que se convierta a la tradición…!?

    Hay muchas cosas anómalas: un sacerdote que en la fraternidad tiene más autoridad que un obispo a la hora de tomar decisiones, se rigen por el derecho canónico de 1917 según palabras de un sacerdote de La Reja que enseña en el seminario. Veneran a un obispo desobediente como si fuera un santo. Viven al margen de la Iglesia Católica como si fuera un grupo especial, mirando de reojo al resto de la Iglesia modernista y liberal.

    Habría mucha tela para más para cortar , Dios permita que la fsspx haga un acto de humildad y quiera ingresar y comprometerse de lleno en la vida eclesial. Aún a riesgo de que la fsspx deba ser purificada y hasta destruida porque así lo permite Dios.

    Lamentablemente hay problemas no sólo doctinales sino también con la autoridad suprema de la Iglesia a la que no se quieren sujetar.

    Saludos en Cristo.

  13. Avatar de Desconocido Anónimo

    Ayer durante los avisos de la misa en el Priorato de calle Venezuela, el Padre anunció una peregrinación por Francia que terminará en Écône el día de las ordenaciones episcopales. No creo que den marcha atrás. Y como usted, aún no sé si eso es bueno o malo.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      El César está validando su mandato por aclamación popular, será como ver la fila de escolares llenos de hinchas llendo a calentar la previa del superclásico.

      Será la Procesión del Cisma. Los Protestantes del Concilio.

  14. Avatar de Desconocido Anónimo

    No podemos hacer un contrafáctico de qué cosa hubiera pasado si Lefebvre no consagraba a esos obispos, si se hubieran permitido institutos ecclesia dei, pero sospecho que no.

    Coincido que el problema no es legal, sino de doctrina y liturgia. El Vaticano (y evito el término Iglesia porque es mas amplio) quiere aplastar el tradicionalismo, eso significa traditionis custodes, y la Fraternidad quiere reconquistar la Iglesia. Las consagraciones y las excomuniones son las armas si lo queremos ver en términos bélicos. Mantener su episcopado independiente es una necesidad existencial de la Fraternidad, no puede desarmar su episcopado y esperar luego sobrevivir gracias a la benevolencia del Vaticano.

    Es como pedirle a Irán que desarme su programa de misiles y enriquecimiento de uranio y que vivan de ahí en adelante a la merced de Israel y Estados Unidos, no lo van a hacer porque su existencia estaría en peligro seguro de ser borrada del mapa. Tiene que mantener su capacidad de disuasión para poder existir.

    Por el lado del Vaticano, que en este caso sería la superpotencia hostil, tiene que deslegitimar a la fraternidad, para eso están las excomuniones y el cisma. Son como las sanciones y el bloqueo que hace USA a Irán conjuntamente con una campaña en los medios calificando de Régimen al gobierno, induciendo revueltas internas, crisis económicas, provocando una balcanización etc. Estratégicamente es la misma situación.

    Todas estas negociaciones no son de buena fe, son enemigos y cada uno hará lo que tenga que hacer.

  15. Avatar de Desconocido Anónimo

    El autor dice: «Por esta razón, es totalmente erróneo y engañoso referirse a las diferentes modalidades históricas y actuales de elección de obispos como precedentes que justificarían las consagraciones anunciadas por la FSSPX (como las ya realizadas en 1988 y 1991), porque en este último caso tenemos la consagración de obispos: 1. contra la voluntad del Papa (y no simplemente sin mandatum), 2. por parte de obispos que no tienen jurisdicción en la Iglesia 3. para ejercer un ministerio que quiere ser declaradamente independiente de la comunión jurídica con la jerarquía católica.»

    ……..

    No entiendo, qué diferencia hay entre Slipij, Juan Pablo II y Lefebvre? Consagraron sin mandato y en contra del mandatum, unos por salvarse de la ospolitik otro por la necesidad de continuar una obra fundamental en conciencia. Benedicto XVI , siendo Prefecto falló en un caso llamado » los seis laicos de Hawai» : no han incurrido en excomunión por recibir el sacramento de la confirmación de manos de monseñor Williamson porque la fsspx no es cismatica.(1991) -el obispo local los había excomulgado- Después ya sabemos quién levantó las excomuniones.

    Me parece wanderer, que su desconcierto va a continuar, aquí cada maestrillo con su librillo.

  16. Avatar de gustavowasi gustavowasi

    APARTE ¿ QUE PROBLEMA SERIA EL DEL CISMA? SI SE SALVAN LOS JUDIOS LOS ORTODOXOS LOS PROTESTANTES LOS ISLAMICOS Y HASTA LOS ATEOS MIENTRAS SEAN BUENOS…POR LO MENOS ES LO QUE DICE HACE RATO EL VATICANO. O NO

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Gustavo se está burlando de los extremos ecumenistas de la curia romana actual, o de las palabras públicas del finado Francisco «los ateos se salvan si son buenas personas» ante algún periodista. O sea el por qué no aplicar ese ecumenismo para los lefes también.

  17. Avatar de Desconocido Anónimo

    Los que venimos de movimientos neoconservadores agradecemos a Don Wanderer el tema del ultramontanismo, muy difundido en esos Institutos. Ahora bien, que haya Misas tradicionales en mayor cantidad que en los años de Lefebvre es una nota de color y no el problema real, ya que o actúan para sobrevivir sabiendo el manejo oscuro que tiene el Vaticano para con los grupos conservadores —que siempre terminan diezmados o eliminados (y hablamos de grupos neocon la mayoría de las veces, o absorbidos como los de San Pedro, que se tragan el sapo de los nuevos santos, entre otros bichos que caminan en nuestra Iglesia…)— o, quizás, en el fondo la verdad sea otra, y es que sostengan el estado de necesidad doctrinal de la Iglesia; a saber, la herejía material de su magisterio desde el Vaticano II, ya que parvus error in principio…, lo que podría ayudar a una porción de católicos a seguir luchando para que, alguna vez, se pueda realmente pensar y considerar que en el Vaticano II algo non del tutto correcto desde el punto de vista doctrinal sucedió. Esto ya valdría la pena.

    En todo caso, si entramos en cuestiones de legalidad canónica (a mi entender, por el estado de necesidad entendido como caos interno en la misma Santa Sede desde el punto de vista doctrinal, ya que desde otro punto de vista más o menos siempre lo fue), el punto “obligado por un temor grave, aunque solo sea relativamente, o por necesidad o por un grave inconveniente, a menos que, sin embargo, el acto fuera intrínsecamente malo o perjudicial para las almas” es lo que supondría un punto clarificador.

    Fraternalmente,
    Fabio.

  18. Avatar de Desconocido Anónimo

    Aquí se está olvidando todo lo que implica aceptar el novus ordo como válido -y hablo desde mi perspectiva como cura- porque implicar aceptar la comunión en la mano, que a muchos nos repugna creo que justificadamente, aceptar las monaguillas que ya están instaladas en muchas parroquias, aceptar la eventual bendición de parejas homosexuales y los ministros/as extraordinarias de la Comunión sean o no necesarias (lo he vivido en carne propia) y aceptar ñas peticiones espontaneas antes del ofertorio y el ofertorio mismo que es una bendición judía. Y todo esto -y algo más que me olvido- lo tienen que aceptar los grupos regularizados. No es tan sencillo.

    Gastón

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Pero, ¿y si su obispo se lo ordena? ¿Van a obedecer, no más?

        Esa es la situación en la que la FSSPX no tiene que quedar.

        Hay flagrante estado de necesidad.

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Dónde wanderer? Cerraron el seminario san Rafael por desobedecer al obispo en el tema de la comunión en la mano. Aquí en Mendoza, no hay parroquia donde no se dé la comunión en la mano. Usted conoce alguna donde no?

  19. Avatar de Desconocido Anónimo

    Me parece que para completar el panorama habría que decir que los mismos que detentan la autoridad, afirman doctrinas ambiguas inaceptables (más allá del CVII) y usan y usaron de su autoridad para perseguir a aquellos que señalan esa desnudez del rey y que creen y celebran lo que siempre se creyó y celebró, menos la novedosa ambigüedad.

    ¿Puede haber acaso persecución más furibunda que la del propio padre? ¿No crea eso un estado de necesidad, desconfianza, duda, perplejidad?

    Parece que todo es un capricho de la autoridad por sostener su derecho (¿existe ese derecho?) a cambiar la Fe y la Liturgia a cierta velocidad frente a una parte de sus hijos mientras hace la vista gorda a los cambios que de hecho introduce otra parte de sus hijos a la fe y la liturgia a mayor velocidad.

    Parece que la resistencia al «progreso» sería un grave pecado mientras la aceleración alocada hacia la pared, una mera travesura.

    Para unos excomuniones renacentistas, para otros sinodalidad, a lo sumo un chas chas y a seguir jugando con cosas que no tienen arreglo.

    Hilbert

  20. Avatar de Desconocido Anónimo

    Sentido común: la falta de jurisdicción es consecuencia de las sanciones, no causa del delito. Cuando Monseñor Lefebvre fundó la FSSPX, en épocas de Pablo VI, obtuvo todos los permisos y tenía la jurisdicción correspondiente. Esta le fue quitada al ser suspendido por sus críticas al CVII y al NO. Y ustedes insisten con los argumentos legales. El aparato legal es la encerrona en que nos quiere la jerarquía.

    Yo sí soy miembro de la FSSPX, en mi carácter de terciaria, y les aseguro que ni estamos contentos, ni estamos felices en nuestros gettos. Sufrimos mucho todo esto, sobre todo las ofensas, el desprecio, los insultos. No desobedecemos a la jerarquía porque nos place sino porque estamos convencidos de que si lo hiciéramos, en este caso concreto, nos apartaríamos de la verdadera Iglesia de Cristo, sin la cual no hay salvación.

    Dra. Mariana Calderón de Puelles

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Estimada Dra. Creo que a la Santa Iglesia la sufrimos todos los que tenemos fe , y puedo asegurarle que fuera de la Fraternidad también hay salvación .No dudo que usted piensa igual . Del otro lado del guetto sufrimos lo mismo que usted ,incluida la persecución ,sobre todo a fieles y santos sacerdotes . No nos apartamos de la verdadera Iglesia de Cristo ,permanecemos en Él y en su Iglesia con todos los auxilios de la gracia ,y no nos faltan. Si un miembro de la Iglesia se separa de Ella ,todo el cuerpo de la Iglesia sufre y en eso la Fraternidad tiene una gran responsabilidad , porque considerándose verdadera Iglesia falta gravemente a la caridad con la Esposa de Cristo .¿O acaso los demás miembros no merecemos el bien que pueden hacer ? Quedamos perplejos e indignados por las noticias que llegan a diario de Alemania ,Roma y del mundo desde hace décadas ; pero no somos capaces de estar unidos entre los fieles por la Santa Iglesia de Cristo . Ustedes y otros también con el Vetus Ordo , otros con el Novus Ordo ,y otros con sus propios ritos católicos milenarios ,podemos en el silencio ,el desierto ,la oración consolar a Nuestro Señor Jesucristo y santificar el cuerpo místico de la Iglesia. Sobre eso tendremos que rendir cuenta todos y cada uno de nosotros . Santísima Virgen Madre de la Iglesia ,ruega por nosotros .

  21. Avatar de Desconocido Anónimo

    Estimado Wanderer: ahora saca usted otro argumento legalista? El problema es dictrinario, ese es el fundamento del estado de necesidad. Respecto de las críticas al CVII, ya se han nombrado miles de veces. No es un rechazo a TODO el concilio, pero sí a estos tres puntos básicos: libertad religiosa, ecumenismo y colegialidad (como democratismo) Respecto del NO, todos acá saben por qué está imbuido de espíritu protestante. Argüir, a estas alturas, que la falta de status jurídico de la FSSPX agrava el acto cismático es seguir en la encerrona y callejón sin salida que nos coloca Roma. Es decir, la frater acusa a la jerarquía de modernista, la jerarquía la suspende y la deja sin jurisdicción , la frater necesita obispos, la jerarquía se los da si deja de acusarla de modernista, la frater no puede aceptar, la jerarquía la excomulga. Y la culpa la tiene la falta de jurisdicción en que nos dejó la jerarquía???? No, la culpa la tiene la jerarquía que es modernista.

  22. Avatar de Desconocido Anónimo

    16. Hoy, en numerosos países, grupos ajenos a la Fraternidad se benefician todavía del uso del Misal de 1962. Esa posibilidad apenas existía en 1988. ¿No sería esta una buena alternativa, por el momento, que haría prematuras nuevas consagraciones episcopales?

    La pregunta que debemos plantearnos es la siguiente: ¿corresponden estas posibilidades a lo que la Iglesia y las almas necesitan? ¿Responden de manera suficiente a la necesidad de las almas? Es innegable que allí donde se celebra la Misa tradicional, irradia el verdadero rito de la Iglesia, con ese profundo sentido de lo sagrado que no se encuentra en el nuevo rito. Pero no se puede hacer abstracción del marco en el que tienen lugar estas celebraciones. Con independencia de la buena voluntad de unos u otros, el marco parece claro, especialmente desde Traditionis custodes, confirmado por el cardenal Roche: se trata del de una Iglesia en la que el único rito oficial, «normal» es el de Pablo VI. La celebración del rito de siempre se realiza, por consiguiente, bajo un régimen de excepción: quienes se adhieren a este rito reciben, por benevolencia gratuita, dispensas que les permiten celebrarlo, pero estas se inscriben en una lógica que es la de la nueva eclesiología y presuponen, por tanto, que la liturgia nueva sigue siendo el criterio de la piedad de los fieles y la auténtica expresión de la vida de la Iglesia.

    17. ¿Por qué dice Vd. que no se puede hacer abstracción de este marco de excepción? ¿No se hace, pese a todo, un bien? ¿Qué consecuencias concretas habría que lamentar?

    De esta situación se derivan al menos tres consecuencias nocivas. La más inmediata es la de una profunda fragilidad estructural. Los sacerdotes y los fieles que gozan de ciertos privilegios que les permiten usar la liturgia tridentina viven en la angustia del mañana: un privilegio no es un derecho. Mientras la autoridad los tolera, pueden dedicarse a sus prácticas religiosas sin ser molestados. Pero en cuanto la autoridad formula determinadas exigencias, impone condiciones o revoca de repente, por una razón u otra, las autorizaciones concedidas, sacerdotes y fieles se encuentran en una situación de conflicto, sin medio alguno de defenderse para garantizar eficazmente los auxilios tradicionales que las almas tienen derecho a esperar. ¿Cómo evitar de forma permanente semejantes casos de conciencia, cuando entre dos concepciones inconciliables de la vida de la Iglesia, encarnadas en dos liturgias incompatibles, una goza de pleno derecho de ciudadanía mientras que la otra es sólo tolerada? En segundo lugar –y esto es sin duda más grave–, ya no se comprende la razón misma del apego de estos grupos a la liturgia tridentina, lo que compromete gravemente los derechos públicos de la Tradición de la Iglesia y, con ello, el bien de las almas. En efecto, si la misa de siempre puede aceptar que la misa moderna se celebre en toda la Iglesia, y si no reclama para sí más que un privilegio particular ligado a una preferencia o a un carisma propio, ¿cómo comprender entonces que esta lisa de siempre se oponga de manera irreductible a la misa nueva, permanezca como la única verdadera liturgia de toda la Iglesia y que a nadie se puede impedir su celebración? ¿Cómo saber que la misa de Pablo VI no puede ser reconocida, porque constituye un alejamiento considerable de la teología católica de la santa misa, y que nadie puede ser obligado a celebrarla? ¿Y cómo son eficazmente apartadas las almas de esta liturgia envenenada para apagar su sed en las fuentes puras de la liturgia católica? Por último, una consecuencia más lejana que se desprende de las dos anteriores: la necesidad de no comprometer, mediante un comportamiento considerado perturbador, una estabilidad frágil, reduce a muchos pastores a un silencio forzado cuando deberían alzar la voz contra tal o cual enseñanza escandalosa que corrompe la fe o la moral. La necesaria denuncia de los errores que están demoliendo la Iglesia, exigida por el propio bien de las almas amenazadas por este alimento envenenado, queda así paralizada. Se ilumina en privado a uno u otro, cuando aún se logra discernir la nocividad de tal o cual error, pero no es más que un murmullo tímido, en el que la verdad apenas logra expresarse con la libertad requerida… Especialmente cuando se trata de combatir principios tácitamente admitidos. Una vez más, son las almas a las que ya no se da luz y a las que se priva del pan de la doctrina del que, sin embargo, siguen hambrientas. Con el tiempo, esto modifica progresivamente las mentalidades y conduce poco a poco a la aceptación general e inconsciente de las diversas reformas que afectan a la vida de la Iglesia. También respecto de estas almas, la Fraternidad siente la responsabilidad de iluminarlas y de no abandonarlas.

    No se trata de lanzar reproches ni de juzgar a nadie, sino de abrir los ojos y constatar los hechos. Ahora bien, estamos obligados a reconocer que, en la medida en que el uso de la liturgia tradicional sigue estando condicionado por la aceptación al menos implícita de las reformas conciliares, los grupos que se benefician de ella no pueden constituir una respuesta adecuada a las necesidades profundas que experimentan la Iglesia y las almas. Por el contrario, para retomar una idea ya expresada, es necesario poder ofrecer a los católicos de hoy una verdad sin concesiones, servida sin condicionamientos, con los medios para vivirla íntegramente, para la salvación de las almas y el servicio de toda la Iglesia.

  23. Avatar de Desconocido Anónimo

    Excelente artículo. No hay lugar para la perplejidad. Está claro que, de hecho, son un grupo cismático. Y si reconocieran lo que usted acertadamente señala, Wanderer, dejarían de tener razón de existir. Por eso incluso desaconsejan ir a la Misa según el usus antiquus si no es en la FSSPX.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Usted es más papista que el Papa. Dónde se ha visto que un Papa le dé jurisdicción universal a cismaticos para confesar y casar? Pues eso hizo Francisco con la fsspx. Acaso hizo eso con los ortodoxos?

  24. Avatar de Luis Jeme Luis Jeme

    No hay ningún estado de necesidad que justifique la rebeldía de la FSSPX. En los institutos de Ecclesia Dei tampoco comulgan con el Vaticano II. Lo aceptan sin más porque es un Concilio de la Iglesia, se dedican a predicar la doctrina tradicional, y ya está. No están mareando a Roma con debates estériles. Hay que mirar adelante anunciando la Fe sin modernismos, íntegramente, con la liturgia tradicional, y los frutos vienen solos. Es mucho mejor estrategia que la confrontación, que acarrea siempre el estigma y una imagen distorsionada de la Tradición.

  25. Avatar de Desconocido Anónimo

    Pienso que el axioma en disputa entre la fsspx y Roma es el «primado» y todo lo que se desprende de él. O bien, toman por decir que se puede consagrar sin mandato pontificio, y en eso menguan el dogma de dicho primado, o bien caen en el sedevacantismo en todas sus posibles variantes (podría darse el estado de necesidad urgente como una persecusión similar a la soviética en un estado de sedevacante, y consagrar obispos siendo que tarde en ocuparse el trono de Pedro, y eventualmente ser reconocidos y refrendados a posteriori? ). Y si llegasen a un acuerdo con Roma, la dicha fraternidad se fragmentaría y desaparecería, los pocos que acepten el pacto quedarán medio «absorvidos» y los demás se diluirán en cuantas sectas sea posible formar con las muchas combinaciones de teorías que tienen.

  26. Avatar de Desconocido Anónimo

    A mi modesto entender, esa perplejidad se soluciona fácil: el Papa tiene que definir ex cathedra las cuestiones en disputa.Es la Misa Nueva buena o no?Son válidos los sacramentos según el nuevo rito? Son buenos? Son ofensivos a Dios? Etc etc etc. (La misma solución requiere el cisma alemán).

    Yo no estoy de acuerdo con los argumentos de la FSSPX… pero no tengo autoridad alguna para obligarlos a nada (ellos tampoco a mí), y entonces cada cual hace lo que mejor entiende que agrada a Dios (lo cual es bueno) y al mismo tiempo nos acusamos mutuamente de herejes, cismáticos, etc etc (lo que considero peligroso, puesto que sin darnos cuenta cada uno se va volviendo un Papa: qué va a pasar cuando el Papa al fin defina y diga algo contrario a lo que yo defendía…?).

    Roma locura, causa finita.

    Más que estar pidiendo al Papa que permita o no las consagraciones, hay que pedirle que defina. Creo que el pedido de Mons Schneider apunta a eso… Apoyo su solicitud.

    Tirosa Laire

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        «El ultramontanismo papal es la creencia de que todos los hechos, palabras y la misma persona de un Papa son inspiradas directamente por Dios y tienen el aura de infabilidad en la práctica aunque no se acepte en la teoría» (Definición de Eck).

        No entiendo qué tiene que ver eso con la infalibilidad papal cuando define ex cathedra. Son dos cuestiones distintas. Una cosa es creer que todo lo que hace el Papa es bueno (yo no lo creo, aclaro. Al contrario: soy muy crítico), y otra cuestionar que el Papa, cuando habla de modo definitivo sobre una cuestión de Fe o moral, no sea infalible. Lo primero es ultramontanismo, lo segundo es de Fe.

        Por tanto, entiendo que lo que daría solución al tema (según expuse) no es con ultramontanismo, como Ud afirma.Como dije: no veo otra solución. Si el Papa no define, entonces cada cual seguirá haciendo lo que le parece. Si no es la FSSPX, serán los de Williamson, etc etc. Y cada cual creyéndose Papa y condenando a los demás, generando en muchos la perplejidad que compartimos varios.

        Tirosa Laire

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        ¿Todo ya está suficientemente definido? Distingo: en sí mismo, sí; para la FSSPX y para quienes apoyan sus tesis en alguna medida, no. Y la FSSPX no reconoce en la práctica los actos magisteriales no-infalibles del Papa, o a lo menos se sienten perfectamente libres de rechazarlos. De manera que parece que, si fallan todos los otros medios, la disputa sólo podría resolverse con un acto definitivo de la Sede Apostólica. Lo cual no creo que sea ultramontanismo: no es abusar de la autoridad de Roma, es usarla para lo que Dios la ha puesto, a saber, resolver las cuestiones en última instancia.

        Para alejar cualquier fantasma de ese peligroso ultramontanismo, y en consonancia con el Vaticano II, creo que sería muy necesario que hubiera una amplia consulta con el colegio episcopal antes de lanzar decretos definitivos.

        En la antigüedad las grandes decisiones del Papa estaban precedidas de un sínodo romano, en el que consultaba a los obispos de Italia, para terminar por ratificar su resolución con la autoridad especial de la Sede Apostólica. Podría también a día de hoy hacerse algo así: un sínodo de los obispos (de verdad, no la porquería de los últimos años) en Roma dedicado a esta cuestión, en el que los líderes de la FSSPX puedan exponer su posición libremente, y se termine por definir conclusiones doctrinales sobre las grandes cuestiones (en particular, si es contrario a la fe decir que el nuevo rito de la misa es de suyo ilícito). Evidentemente, los obispos que el Papa debería convocar a ese sínodo local habrían de ser serios, ortodoxos y favorables a la misa tradicional.

        Si un sínodo de resultados parcialmente predefinidos a través de la elección de sus miembros no es lo suficientemente representativo de la Iglesia universal, todavía se podría hacer después una consulta global a los obispos, como hicieron Pío IX y XII con los dogmas de la Inmaculada y de la Ascensión. Que los resultados se condensen en una serie corta de proposiciones, y se pregunte a los obispos del mundo a ver si alguno está en desacuerdo.

        Y después de eso, que el Papa ratifique esas conclusiones con fuerza definitiva, al tiempo que desarrolla la cuestión en su Magisterio ordinario con alguna larga Encíclica o Constitución Apostólica, de esas que tanto gustan en Roma.

        Planteado en esos términos, no se me ocurre nada menos unilateral, menos ultramontano, más acorde con las prácticas del primer milenio, o que asegure de forma más firme el acuerdo de la Iglesia universal. El ejercicio del ministerio de Pedro tal y como lo quiso y lo quiere el Señor, ni más ni menos. Y solucionaría de una vez por todas la cuestión: si el Papa con el consenso universal de los obispos decretaran definitivamente sobre los puntos nucleares del actual conflicto, y la FSSPX no quisiera aceptarlo, estarían perdidos y ya no cabría duda de que están fuera de la Iglesia; y si lo aceptan, los puntos centrales del conflicto doctrinal estarían resueltos, y se podría proceder a la solución canónica.

        No entiendo por qué tiene Vd. tanta aversión a que la Sede Apostólica use los poderes que Dios le ha dado. Que se abuse de ellos en las formas de su ejercicio es otra cosa; eso es profundamente indeseable. Pero si el uso existe es porque esos poderes pertenecen a la constitución divina de la Iglesia. Y si pertenecen a su constitución, no podemos sin grave culpa dejar de recurrir a los medios que Dios ha puesto para resolver las disputas en su Iglesia, según imponga la necesidad. Yo creo que todo esto ya ha ido demasiado lejos, estando como estamos a cincuenta años de la primera suspensión a divinis de Mons. Lefebvre.

        Loretar

      3. Avatar de Desconocido Anónimo

        Don Wanderer, usted ha vuelto, en un giro de 180 grados, al tema jurídico puro y puntilloso.

        No es que esto sea despreciable, esto se ha repetido hasta el cansancio.

        El tema es que hay situaciones que lo trascienden. Hay que definir si este es el caso o no.

        Volviendo al tema jurídico, usted repite varias veces en el blog, el tema de la jurisdicción.

        Tanto monseñor Lefebvre como ahora los superiores de la fraternidad insisten en qué las consagración NO pretenden dar un orden juridiccional. Especifican en aclararlo. No pretenden hacer una iglesia paralela. Es solo a fines de dispensar los sacramentos

      4. Avatar de Desconocido Anónimo

        Continúa del anterior. Es preciso que usted lea todos los argumentos de la FSSPX. Todo lo que usted dice está contemplado.

        No quiere decir que esto esté agotado y que la respuestas hayan sido satisfactorias para todos.

        Incluso para caso de los institutos Eclesia Dei, tienen sus objeciones y ponen sus reparos e indican cuál es el problema a tener en cuenta.

        En la entrevista del 2/2 de Pagliarani hay una escueta aproximación

        No es una cuestión simple, ciertamente

      5. Avatar de Desconocido Anónimo

        Estoy de acuerdo con usted., pero entonces no pida o demasiadas definiciones y precisiones de cisma, estado de necesidad y demas…

        Las cosas no suceden en los libros de eruditos y ni en los cánones.

        Los hechos están a la vista, quién pueda juzgar que lo haga

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      ¿Está diciendo que el Papa debería definir ex cathedra que son válidos todos los sacramentos dados por la Iglesia Católica en los últimos 60 años (toda mi vida)? ¿Qué tal declarar ex cathedra que Jesucristo es Dios y hombre? ¿O que Dios existe? Poco serio lo suyo.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Hummm. Pues se responde Ud mismo, estimado 18:38. En su momento fue necesario definir que Jesús es Dios. (Y el debate duró más de 60 años).

        Entiendo que ahora ocurre lo mismo. Hay un escrito de un laico de la FSSPX en Adelante la Fe (el título dice algo de «magisterio no normativo»), donde plantea justamente eso: que mientras el Papa no comprometa su infalibilidad, no se sienten obligados a obedecer. Y estoy de acuerdo en ese punto: del mismo modo, yo, si fuera sacerdote, no me vería obligado a darle la comunión a un adúltero, por más que Francisco haya agregado al magisterio Amoris Laetitia y la carta a los obispos de Bs As.

        Que el Papa defina, y recién después que exija.

        Tirosa Laire

  27. Avatar de Desconocido Anónimo

    No puedo entrar en el debate legal, pero noto que se pregunta a la FSPX cuál sería el problema de aceptar el concilio correctamente interpretado y también la misa del N.O.

    Desconozco la respuesta oficial a la primera pregunta, pero a mi modo de ver, si un concilio necesita una correcta interpretación, significa que hay partes de este que son ambiguas, lo cual ya es fuente de error. Viene rápidamente a la memoria el asunto «subsiste».

    Respecto a la misa N. O. desde que conozco la fraternidad, esta siempre ha dicho que es válida, pero infectada de protentasttismo. Como dicen, la misa negra es válida como tal, pero nadie va el domingo a una de esas para cumplir el precepto.

    No es legal el problema, el origen del problema no son las ordenaciones de 1988 o las de 2026, el origen está en el CV II y en la autoridad terrenal suprema de la Iglesia.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Algunos apuntes:

      «si un concilio necesita una correcta interpretación, significa que hay partes de este que son ambiguas, lo cual ya es fuente de error»

      En la larga historia de la Iglesia, los Concilios que han necesitado una «correcta interpretación» son incontables. Creo que Wanderer estará de acuerdo sobre este punto, que sólo se podría negar desde una visión muy ingenua de la historia de la Iglesia. ¿No seguimos discutiendo con los ortodoxos sobre la correcta interpretación del Credo Niceno-Constantinopolitano, o sobre el Canon 28 del Concilio de Calcedonia, o sobre el Octavo Concilio Ecuménico (¡e incluso sobre cuál merece realmente ese título, si el del 869 o el del 879!)? Los ejemplos pueden multiplicarse. Y, particularmente, hasta el Concilio Vaticano I estuvo en disputa la interpretación del Concilio de Constanza, que los galicanos defendieron durante cinco siglos (!) que habría aprobado las tesis conciliaristas. Dios nos guarde si tenemos ante nosotros cinco siglos de discusiones sobre el CVII.

      A lo que quiero llegar con lo anterior es que la disputa sobre la interpretación de un Concilio es lo habitual y de suyo no prueba nada. Y ciertamente no soy un entusiasta del CVII, pero tal y como ese argumento se utiliza por algunos, uno pensaría que los 20 concilios anteriores fueron todo paz, unanimidad, sencilla interpretación y eficaz aplicación. Y nada más lejos de la verdad.

      Sobre lo segundo, claro que la Fraternidad siempre ha reconocido que la misa nueva es válida. Lo que faltaba, que se niegue también eso. Pero es una cuestión grave si es lícita o no, si obliga, si cumple el precepto, si transmite la fe, etc. Y la posición que quisiera negarlo para todos los casos (aun cuando se sigan puntualmente las rúbricas y se apliquen según los principios fundamentales de la liturgia católica) es inaceptable. Es contraria a la indefectibilidad de la Iglesia la idea de que pueda promulgarse y recibirse universalmente un rito herético de la misa. En cambio, sí que es posible que se promulguen varios cambios imprudentes y se generalicen los abusos en ciertos contextos; que es lo que ha ocurrido.

      Loretar

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Estimado Loretar:

        Si usted sabe Historia de la Iglesia —cosa que hoy en día es una excepción, dado que hace décadas que no se enseña en los seminarios—, podría comparar e ir a fondo para darse cuenta de que no podemos cotejar pacíficamente los enredos de éstos con lo que ocurrió luego del Concilio Vaticano II. Sobre dicho período sobran trabajos para todos los gustos, y de excelente calidad científica. Así que le recomiendo que siga estudiando.

        Segundo, le voy a dar un caso concreto. Mi familia va a Misa todos los domingos y, lo que veo con los años, es que su fe se degrada cada día más. No solo en su práctica religiosa (de pequeño guardábamos la abstinencia de carne los viernes en casa y, al parecer, un cura dijo alguna sandez por la cual mi padre comenzó a comer carne luego de casi cincuenta años de no hacerlo; lo digo simplemente como botón de muestra), sino también en sus opciones “según el mundo” (basta hablar con mi hermana, quien nunca falta a Misa y aun así acepta el adulterio de nuestra otra hermana, diciéndome que me sorprenderá cuando la encuentre en el Cielo). Y ni hablar en lo doctrinal, ya que no tenemos la misma fe.

        Ante estos frutos, ¿qué le diría usted a un familiar suyo? ¿Que siga yendo a esa Misa solo porque un precepto eclesiástico obliga a oír Misa el domingo, cuando debería fundamentarse en el mandamiento de santificar las fiestas sin perder la fe y ayudando, claro está, al propio crecimiento espiritual? No y mil veces no.

        Mi familia vive en una diócesis —como casi toda la Argentina— donde es difícil encontrar una Misa medianamente bien celebrada según el nuevo Ordo. Así que, ante la evidencia del caos total —que, si usted no es argentino, quizá no lo entienda del todo (agradecemos a Pancho el legado que nos dejó, obviamente)—, creo que buscar una Misa tradicional que nos brinde el verdadero alimento de la fe es lo más sensato.

        PD: Cuando me refiero al caos litúrgico no aludo únicamente a la homilía, durante la cual uno podría practicar rezar el Rosario para evitar infestarse de herejía o, simplemente, perder el tiempo.

        Fraternalmente,
        Fabio.

      2. El problema estimado Fabio, es que no está dicho que si no hubiese existido la reforma litúrgica del Vaticano II, la Iglesia estaría ahora floreciente de vocaciones y con asisitencia multitudinaria a misa. No lo sé; me parece que no.

      3. Avatar de Desconocido Anónimo

        Zuma- Loretar, a mi modesto entender, no son comparables las contradicciones de algunos textos del VII con las controversias e interpretaciones de tantos concilios que se han dado y se darán; nunca se pudo decir como afirmó Benedicto XVI que un texto nuevo era un AntiSyllabus- por ejemplo – El principio de no contradicción sigue vigente. El Novus Ordo supuso ruptura total,osea invención en cuanto a lo que era el Rito latino, a diferencia de la evolución en los ritos de las otra épocas – este tema litúrgico está muy tragado en el blog- en las que los cambios eran homogéneos con y en el Rito.

      4. Avatar de Desconocido Anónimo

        ¿Cómo no lo sabe, Wanderer? Deberían retirarle los permisos de escritor. En efecto, en uno de los libros secretos de la SSPX, en el que se recopilan todos los contra-fácticos habidos y por haber, se puede leer eso que usted dice que no está dicho ¡y mucho más! Verlo para creerlo. Sí. Sin el CVII ni el Novus Ordo, la Cristiandad hubiera resucitado, Macron sería San Luis, Milei sería Carlomagno, y Sánchez, San Fernando. Todo el orbe iría a la Misa celebrada en latín y no habría más precepto dominical, por breve pontificio, pues todos irían diariamente motu proprio al Santo Sacrificio. Francisco hubiera sido en realidad Pío XIII y hubiera emitido el Syllabus II contra neomodernismum. Incluso el mundo se habría vuelto vegano de tanta abstinencia. No existirían más adulterios: hasta los animales tendrían sólo una pareja de por vida. En realidad, no habría ni posibilidad de ello en el mundo de los animales racionales, al no haber matrimonios: todos serían curas, religiosos y religiosas. ¡¿Cómo no lo sabía, Wanderer?! Lo suyo no tiene disculpa.

        Augustinus

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