Declaración del cardenal Robert Sarah sobre las consagraciones episcopales de la FSSPX

«Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo» (Mt 16, 16). Con estas palabras, Pedro, interrogado por el Maestro sobre la fe que tiene en Él, expresa en síntesis el patrimonio que la Iglesia, a través de la sucesión apostólica, custodia, profundiza y transmite desde hace dos mil años: Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios vivo, es decir, el único Salvador. «Estas palabras tan claras del papa León XIV sobre la fe de Pedro, al día siguiente de su elección, resuenan todavía en mi alma». El Santo Padre resume así el misterio de la fe que los obispos, sucesores de los apóstoles, no deben dejar de proclamar. Ahora bien, ¿dónde podemos encontrar a Jesucristo, el único Redentor? San Agustín nos responde con claridad: «Donde está la Iglesia, allí está Cristo». Por eso nuestra preocupación por la salvación de las almas se traduce en nuestro empeño por conducirlas a la única fuente que es Cristo, que se entrega en su Iglesia. Solo la Iglesia es el camino ordinario de la salvación; es, por tanto, el único lugar donde la fe se transmite íntegramente. Es el único lugar donde la vida de la gracia se nos da plenamente por medio de los sacramentos. En la Iglesia existe un centro, un punto de referencia obligatorio: la Iglesia de Roma, gobernada por el Sucesor de Pedro, el Papa. «Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella» (Mt 16, 18).

Abandonar la barca de Pedro equivale a entregarse a las olas de la tormenta

Quiero expresar mi profunda preocupación y mi honda tristeza al conocer el anuncio de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, fundada por Mons. Lefebvre, de proceder a ordenaciones episcopales sin mandato pontificio.

Se nos dice que esta decisión, que desobedecería la ley de la Iglesia, estaría motivada por la ley suprema de la salvación de las almas: suprema lex, salus animarum. Pero la salvación es Cristo, y Él solo se da en la Iglesia. ¿Cómo se puede pretender conducir las almas a la salvación por otros caminos distintos de los que Él mismo nos ha indicado? ¿Es querer la salvación de las almas desgarrar el Cuerpo místico de Cristo de manera quizá irreversible? ¿Cuántas almas corren el riesgo de perderse a causa de esta nueva ruptura?

Se nos dice que este acto pretende defender la Tradición y la fe. Sé cuánto el depósito de la fe es hoy despreciado a veces por aquellos mismos que tienen la misión de defenderlo. Sé que algunos olvidan que solo la cadena ininterrumpida de la vida de la Iglesia, del anuncio de la fe y de la celebración de los sacramentos, que llamamos Tradición, nos da la garantía de que aquello en lo que creemos es el mensaje original de Cristo transmitido por los apóstoles. Pero también sé, y creo firmemente, que en el corazón de la fe católica está nuestra misión de seguir a Cristo, que se hizo obediente hasta la muerte. ¿Podemos realmente prescindir de seguir a Cristo en su humildad hasta la Cruz? ¿No es traicionar la Tradición refugiarse en medios humanos para mantener nuestras obras, aunque sean buenas?

Nuestra fe sobrenatural en la indefectibilidad de la Iglesia puede llevarnos a decir con Cristo: «Mi alma está triste hasta la muerte» (Mt 26, 38), al ver las cobardías de cristianos e incluso de prelados que renuncian a enseñar el depósito de la fe y prefieren sus opiniones personales en materia de doctrina y moral. Pero la fe nunca puede llevarnos a renunciar a la obediencia a la Iglesia. Santa Catalina de Siena, que no dudaba en amonestar a los cardenales e incluso al Papa, exclamaba: «Obedeced siempre al pastor de la Iglesia, porque es el guía que Cristo ha establecido para conducir las almas hacia Él». El bien de las almas nunca puede pasar por una desobediencia deliberada, porque el bien de las almas es una realidad sobrenatural. No reduzcamos la salvación a un juego mundano de presión mediática.

¿Quién nos dará la certeza de estar realmente en contacto con la fuente de la salvación? ¿Quién nos garantizará que no hemos tomado nuestra opinión por la verdad? ¿Quién nos preservará del subjetivismo? ¿Quién nos garantizará que seguimos irrigados por la única Tradición que nos viene de Cristo? ¿Quién nos asegurará que no nos adelantamos a la Providencia y que la seguimos dejándonos guiar por sus indicaciones? A estas preguntas angustiosas solo hay una respuesta, dada por Cristo a los apóstoles: «Quien a vosotros escucha, a mí me escucha. A quienes les perdonéis los pecados les quedan perdonados; a quienes se los retengáis les quedan retenidos» (Lc 10, 16; Jn 20, 23). ¿Cómo asumir la responsabilidad de apartarse de esta única certeza?

Se nos dice que se hace por fidelidad al Magisterio precedente, pero ¿quién puede garantizarlo sino el propio Sucesor de Pedro? Aquí hay una cuestión de fe. «Quien desobedezca al Papa, representante de Cristo en la tierra, no participará de la sangre del Hijo de Dios», decía también santa Catalina de Siena. No se trata de una fidelidad mundana a un hombre y a sus ideas personales. No se trata de un culto a la personalidad del Papa. No se trata de obedecer al Papa cuando expresa sus propias ideas u opiniones personales. Se trata de obedecer al Papa cuando dice, como Jesús: «Mi doctrina no es mía, sino del que me ha enviado» (Jn 7, 16).

Se trata de una mirada sobrenatural sobre la obediencia canónica, que garantiza nuestro vínculo con Cristo mismo. Es la única garantía de que nuestra lucha por la fe, la moral católica y la Tradición litúrgica no se desvíe hacia la ideología. Cristo no nos ha dado otro signo cierto. Abandonar la barca de Pedro y organizarse de manera autónoma y en círculo cerrado equivale a entregarse a las olas de la tormenta.

Sé bien que a menudo, incluso dentro de la Iglesia, hay lobos disfrazados de corderos. ¿Acaso el propio Cristo no nos lo advirtió? Pero la mejor protección contra el error sigue siendo nuestro vínculo canónico con el Sucesor de Pedro. «Es el mismo Cristo quien quiere que permanezcamos en la unidad y que, incluso heridos por los escándalos de malos pastores, no abandonemos la Iglesia», nos dice san Agustín. ¿Cómo permanecer insensibles a la oración llena de angustia de Jesús: «Padre, que sean uno como nosotros somos uno» (Jn 17, 22)? ¿Cómo seguir desgarrando su Cuerpo con el pretexto de salvar las almas? ¿No es Él, Jesús, quien salva? ¿Somos nosotros y nuestras estructuras quienes salvamos las almas? ¿No es a través de nuestra unidad como el mundo creerá y será salvado? Esta unidad es ante todo la de la fe católica; es también la de la caridad; y es, finalmente, la de la obediencia.

Quisiera recordar que san Padre Pío de Pietrelcina fue durante su vida injustamente condenado por hombres de Iglesia. Cuando Dios le había concedido una gracia especial para ayudar a las almas de los pecadores, se le prohibió confesar durante doce años. ¿Qué hizo? ¿Desobedeció en nombre de la salvación de las almas? ¿Se rebeló en nombre de la fidelidad a Dios? No; guardó silencio. Entró en la obediencia crucificante, seguro de que su humildad sería más fecunda que su rebelión. Escribía: «El buen Dios me ha hecho comprender que la obediencia es lo único que le agrada; es para mí el único medio de esperar la salvación y de cantar victoria».

Podemos afirmar que el mejor medio para defender la fe, la Tradición y la auténtica liturgia será siempre seguir a Cristo obediente. Cristo jamás nos mandará romper la unidad de la Iglesia.

88 comentarios en “Declaración del cardenal Robert Sarah sobre las consagraciones episcopales de la FSSPX

  1. Avatar de Desconocido Anónimo

    Yo soy un fan del Cardenal Sarah y respeto mucho su opinión.

    Pero no soy tan idiota para no ver las maniobras del bergoglista León XIV.

    Creo que hasta que por lo menos León XIV fallezca y sea elegido otro pontífice no podremos saber si la SPPX sigue siendo necesaria o no.

    Mientras tanto necesitamos que la SPXX siga existiendo y, por tanto, que ordene los obispos que considere oportunos, porque eso garantiza su supervivencia.

  2. Avatar de Ramón Ramón

    El Cardenal Sarah en los últimos 10 años se mostró seriamente imprudente. Eso no lo hace mala persona, sino que conviene saber que lo es.

    Cuando propuso que a partir del primer domingo de Adviento de 2016, y siendo prefecto de la Congregación para el Culto Divino no logró que eso pudiera llevarse adelante ni siquiera por los pocos voluntarios que pudiera haber.

    Luego se mandó la del libro que habrían escrito a cuatro manos junto a Benedicto XVI que dejó en off-side a Raztinger frente a Francisco.

    Convengamos en que sus consejos prudenciales pueden ser muy eclesiales, pero también poco confiables.

    La comparación con el Santo Padre Pío no tiene mucho que ver. Es cierto que el P. Pío como muchos santos sufrió persecución de manos de la jerarquía de la Iglesia, pero en este caso no se trata de persecuciones sino de continuar la misión que la Fraternidad San Pío X viene llevando adelante. La misma que viene llevando adelante ahora con obispos consagrados de manera similar a la que se pretende hacer el 1º de julio.

    1. Avatar de Luis Jeme Luis Jeme

      Claro, la comparación con el Padre Pío no procede. Dónde va a parar, la Fraternidad es mucho más necesaria y santa que un capuchino que vivía los estigmas de Nuestro Señor y en ocasiones durante la Misa su rostro se transformaba en el de Jesús.

      1. Avatar de Ramón Ramón

        Son dos misiones distintas, por eso no tiene nada que ver en esta argumentación. Lo que usted plantea implicaría prestarle más atención a una gracia extraordinaria y en cierto modo exterior que a la dispensación de la gracia santificante (cfr. Garrigou-Lagrange, R. Las tres edades de la vida interior, Buenos Aires 1945; tomo I. pág. 10).

        De todos modos considero que el Cardenal Sarah no puede prometer la colaboración de los obispos diocesanos con la Fraternidad San Pío X. La prueba es que siendo prefecto del Culto Divino no logró ni siquiera garantizar la realización de su propuesta de que quienes así lo desearan pudieran celebrar el Novus Ordo ad orientem sin ser perseguidos por sus obispos. Imaginemos lo que puede prometer ahora que está retirado.

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Recuerde que el mensaje de Cristo, que por otra parte mandó expresamente hacer («id y predicar»), es necesario para la salvación; los estigmas del P. Pío, no.

        Los estigmas del Padre Pío (no creo que creer en milagros sea dogma católico), solo muestran ser un elegido de Dios; pero el P. Pío, por su condición de capuchino, está vinculado por su voto de obediencia. La mayoría de los católicos no lo están.

      3. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

        ¿Entonces por qué la FSSPX se jacta siempre de tener los mitones del Padre Pío?

        A vueltas con la hipocresía.

        Cuando me conviene lo saca a relucir, cuando no me conviene lo relativizo. Pónganse de acuerdo con ustedes mismos, che. Parecen esquizofrénicos.

      4. Avatar de Luis Jeme Luis Jeme

        Ramón, peor lo pone. La promesa de la gracia santificante SÓLO la tiene la Iglesia. ¿Me está diciendo que, en realidad, solo la tiene la fraternidad porque cumple con el rito antiguo y los rituales anteriores para los sacramentos, aún estando jurídicamente fuera de la Iglesia?

      5. Avatar de Ramón Ramón

        Luis: no dije eso.

        Ahora le pregunto, si, como usted afirma, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X está jurídicamente fuera de la Iglesia, ¿cuál sería la preocupación? Sacamos posteos por las consagraciones de los Obispos cismáticos de Constantinopla o de Alejandría?

  3. Avatar de Luis Jeme Luis Jeme

    Como dice el cardenal Sarah solo la Iglesia tiene la plenitud gracias, con lo cual, la Iglesia es la necesaria para la salvación, no la Fraternidad. Hasta ahora había un hilo que las unía jurídicamente, pero ahora ya no va a existir ese hilo, con lo que no quiero ni pensar qué pasará con las almas de los componentes de la Fraternidad.

    La Iglesia no es solo una institución espiritual, también es social y jurídica, es algo esencial a ella, si no seríamos protestantes. Fuera de la unión y la comunión jurídica de la Iglesia no se está en plena comunión con Dios, o directamente se está en Su contra.

  4. Avatar de Desconocido Anónimo

    Yo no entiendo mucho de cánones, me parece todo un gran entuerto y un gran revoltijo. No agarro una.. como diría alguno. Lo que yo recuerdo es que siendo adolescente tuve un acercamiento a la FSSPX en una provincia del norte. Los había de todas las posturas, pero me llamaba la atención la de un grupo en particular: Los que optaban por salir de la cama el domingo para ir a la misa Novus ordo no teniendo más que una tradicional al mes. Eso sí, siempre a la de un sacerdote que hubiera sido ordenado con el rito anterior, porque la validez del orden actual es «dudosa». No sólo, en el momento de la comunión prestaban particular atención si el sacerdote distribuia la comunión del copón que acababa de consagrar, porque si iba al sagrario y luego distribuia de ahí, no sabían si estaban consagradas o no esas hostias.. a ese nivel. No me lo contó nadie. El problema parece muy difícil, y a la vez pareciera muy facil. Si no creen en lo mismo que la «iglesia oficial», listo, confirmen su tesis y dejen de pedir permisos y cosas así. A otra cosa, por mas doloroso que sea. Sino, parece esto una pelea de niños que hacen un berrinche bárbaro por algo que al fin y al cabo no quiere, y un padre primerizo que lo quiere contentar para que deje de berrear y al final más chilla. Dios nos mande alguna otra «novedad» que nos haga pensar y hablar de otra cosa.

  5. Avatar de Desconocido Anónimo

    El testimonio de Mariana Calderón de Puelles es un espejo de la tragedia de muchos católicos tradicionales: sinceros, devotos, deseosos de preservar la fe, pero que han terminado por identificar su fidelidad con un grupo particular y han perdido la confianza en la Iglesia visible. Su opción es comprensible humanamente, pero teológicamente errónea.

    Por eso muchos estamos aquí denunciando una deriva sectaria en la FSSPX. Han llevado a muchos de sus miembros a pensar en categorías equivocadas con respecto a la eclesiología católica, y se han servido de la sinceridad y perplejidad de tantos hijos de la Iglesia para usarlos de ladrillos en su edificio de «iglesia paralela».

    Bien pensado, uno se siente movido a indignación contra los irresponsables que llegan a decir desde los púlpitos «escúchennos sólo a nosotros, los demás no entienden ni velan por sus almas» (como dice el cura Rubio).

    A lo mejor es que he estado leyendo mucho sobre los narcisistas y desarrollé un «sexto sentido» para detectarlos, pero un discurso así me sabe a manipulación…

    Demetrio Constanzi

  6. Avatar de phenomenaled9625e2fc phenomenaled9625e2fc

    Uf. Muchos comentarios muy eruditos. Cuando los amish y los menonitas llegaron a América, se vestían, comían y tenian casi las mismas costumbres que el resto de los protestantes. Hoy ellos siguen fieles a lo que creían entonces, los otros han cambiado, y mucho. Me pregunto: ¿Después de ordenar obispos sin la autorización del Papa, nos convertiremos en los futuros menonitas?, ¿estamos dispuestos a ir hasta el final, es decir hasta que Roma se convierta? Los cambios en la Iglesia se dan con pasos largos y cortitos. Ayer fue la bendición a quien la pida y de la manera que quiera, anteayer la comunión de pie, hoy las monaguillos mujeres. Todos los días la gota sigue agrandando la ya muy horadada piedra. Y seguimos aguantando. ¿Ha llegado el momento de decir basta o hay que estirar el piolín un poco más?

  7. Avatar de Desconocido Anónimo

    Fijémonos que ni siquiera estamos en la situación de los primeros siglos en que un obispo, al ver próximo su fin o su imposibilidad, proveía a consagrar su sucesor. Estamos ante el caso en que un presbítero, asesorado por sus consultores, decide mandar a que unos obispos ordenen otros obispos. Consideran que no es necesario el mandato del Papa ni vale su denegatoria, pero vale el mandato de un presbítero y su consejo asesor !!!!

  8. Avatar de Desconocido Anónimo

    Todo muy cierto, lo de Muller y Sarah y aún así, a Santa Catalina de Siena se le puede contraponer a San Vicente Ferrer y a lo del P. Pío, el escape de San Juan de la Cruz que ciertamente no obedeció «perinde ac cadáver». No parece que sea tan linealmente aplicable aquello de que el que obedece no se equivoca. Yo tampoco celebró las consagraciones episcopales ilícitas, pero…¿Acaso no se levantaron las excomuniones anteriores? Si el acto (las consagraciones ya ocurridas) fuera en sí tan perverso y contrario a la «unidad» bajo Pedro ¿cómo podría avanzarse en una regularización canónica? Si el superdogma del CVII (Ratzinger dixit) puede someterse a discusiones doctrinales ¿Por qué ponerlas como condición para otorgar lo que se concede sin ninguna discusión ni condición al PC chino? Creo que en este entuerto se juntan el hambre con las ganas de comer y pareciera que es la autoridad romana la que se muestra como un Jano bifronte. Quiera Dios ablandar el corazón del Papá y considerar, más allá de las autoridades de la fraternidad, la necesidad espiritual de miles de hijos fieles de la Iglesia.

    Y sino, por lo menos, si se trata de sostener la unidad y la autoridad y todo el bla bla del Card. Sarah y Müller, que empiece a pegar palos y excomuniones para todos lados.

    Hilbert

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Tanto Santa Catalina como San Vicente obedecían a quien reconocían como Papa.

      San Juan de la Cruz no obedeció a los superiores de la Orden porque un superior a ellos (el Nuncio – con poder del Papa) lo había autorizado a realizar la reforma (de hecho, esa fue la defensa del santo). Ley superior deroga la inferior.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Estimado anónimo, como primera aclaración, aunque me repita, no soy entusiasta de las consagraciones episcopales sin mandato pontificio. Simplemente digo que la cuestión es tan peluda que agradezco no me toca juzgar ni decidir y por eso planteo mis dudas frente a todos aquellos que, con el sólo argumento de la unidad y la obediencia parecen querer zanjar la cuestión. Traje a colación lo de San Vicente Ferrer, sabiendo que él «obedecía» al que consideraba Papa legítimo, aunque no lo fuera. Lo que importa en la comparación es que NO ERA UN PAPA LEGÍTIMO y por lo tanto aunque él obrara virtuosamente, objetivamente obedecía a un antipapa. Si él pudo ser santo, y sus obras encomiables, no veo por qué, la historia no podrá hacer otro tanto con Pagliarani o con los obispos de la Fraternidad. En cuanto a San Juan de la Cruz, no es tan así como ud. señala. Fíjese que él se escapó de su prisión en Agosto de 1578 y la disputa entre descalzos y calzados recién se resolvió a favor de los primeros en 1580. Hasta entonces, todo era dudoso y ambos partidos esgrimían legítimos derechos a su favor.

        Por lo demás, e independientemente de la cuestión de las consagraciones episcopales permanece la cuestión mucho más profunda, grave y permanente de los gravísimos errores que se promueven desde la más alta autoridad en la Iglesia y que muy pocos ven con claridad y, sobre todo, se atreven a combatir (más allá de las lavadas críticas generales que hace Muller o los lamentos de Sarah). Lo cierto es que la dañina reforma litúrgica sigue haciendo estragos, el CVII ha quedado superado por el post-Concilio y por los escándalos posteriores y que no pueden consentirse no ya sin peligro para la fe, sino directamente sin riesgo de apostasía (como dice Pagliarani, un católico debería preferir morir antes que afirmar lo dicho y firmado por un Papa en Abu Dabhi).

        Yo no me considero un «puro» ni mucho menos, pero no querría tener ningún tipo de «comunión» con obispos promotores de la bendición de la sodomía, de la comunión a la carta para divorciados, de la fusión de las religiones, del festejo conjunto de cuaresma y ramadán, etc.

        Si alguien me demuestra que se puede comulgar con esas ideas anticristianas sin peligro para la Fe, entonces revisaré mi postura, hasta entonces prefiero no ser tan duro con la FSSPX, sus superiores, obispos, sacerdotes y fieles y por eso creo que sigue vigente lo de Lefebvre a Pablo VI: que los dejen hacer la experiencia de la Tradición.

        ¿Tan imposible es que el Papa, tal como hace con la Iglesia China, les conceda un status de excepción? No me parece imposible en una Iglesia en la que caben todos, todos, todos, en una iglesia Pachamamesca, pro-homosexualista, reivindicadora de Lutero, abierta a los LGBT, donde cantidad incontable de obispos adhieren a la agenda anticristiana, donde el camino sinodal hace lo que se le canta (no de ahora, sino de hace décadas), ¿vamos a rasgarnos las vestiduras por lo que hace la FSSPX? A mi me suena un poco raro.

        Y el hecho de que sea así, que las amenazas de excomunión, represalias, o el recuerdo «amoroso» de la unión, la comunión, la sumisión a la jerarquía, se haga sólo cuando se habla de los tradis, me parece un tanto sospechoso. Para el otro lado se usa la escucha, la sinodalidad, los acuerdos prácticos (China).

        Por eso reitero, si San Vicente Ferrer pudo llegar a los altares a pesar de apoyar a un antipapa, si Atanasio no consintió las heréticas proposiciones de Liberio y aunque no erigió ninguna iglesia paralela, sí ordenó obispos a mansalva (por otro lado en la época al parecer no era delito de cisma), parece que la cuestión es más dudosa que lo que se la pinta. Nada más. Y que si es dudosa, lo mejor es no blandir juicios excesivamente categóricos.

        Cordialmente,

        Hilbert

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Estimado Hilbert. No se sulfure. Estoy en una posición similar a la de Ud. Si aclaré lo de los santos, fue simplemente porque se utilizan con mucha frecuencia para justificar desobediencias que, a mi entender, no existieron.

        Está claro lo de San Vicente (alguna vez lei -si no recuerdo mal, que mi memoria falla bastante- un sermón de él explicando como se iban al infierno los que no seguían al verdadero Papa, je). Lo de San Juan de la Cruz (algun carmelita lo podrá aclarar), por lo que entiendo, durante el proceso que concluyó en su prisión el argumento del santo fue ese: tengo permiso del Nuncio. Así que de desobediencia, nada. (Y vale aclarar que se escapó con ayuda de María Santísima).

        En cuanto a lo demás, le sintetizo mi posición actual: «Confía en el Señor con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia». (Proverbios 3,5):

        1. «Confía en el Señor»… Cuando a Dios le plugo restaurar la Iglesia, lo hizo. Le habló a un hombre y se lo dijo directamente. Y ese hombre fundó una orden y la llevó al Papa para su aprobación porque se negaba a actuar sin su permiso. (Incluso, cuando algunos obispos no les dejaban predicar, y sus hermanos le sugirieron pedir al Papa licencia para poder hacerlo en todos lados, San Francisco se negó aduciendo que primeramente había que convertir a los prelados mediante la humildad, y que los privilegios especiales solo los llevarían a ensoberbecerse). Y además confirmó todo con milagros durante y después de su vida. De momento no veo nada de eso en la FSSPX: ni Dios les habló directamente (punto a favor de Mons Lefebvre que no era un macaneador); ni tienen aprobación del Papa; ni han hecho milagros (al menos que yo sepa).

        (Sigo en otro comentario)…

        Tirosa Laire (varón, para mas datos, que algunos no han entendido el pseudonimo, y van a creer que soy de esos que están «casando» por ahí).

      3. Avatar de Desconocido Anónimo

        (Continúo):

        2. Pero…. «No te apoyes en tu propia inteligencia». Si revisa mis comentarios anteriores (en este y otros blogs), verá que estoy pidiendo que el Papa defina ex cathedra la cuestión. Yo no soy teologo ni nada. Me puedo estar equivocando (lo que no descarto para nada). La FSSPX tiene un argumento muy válido: los puntos en debate no están resueltos definitivamente. Y así como yo considero que el Papa se equivoca tremendamente al permitir a los adúlteros comulgar, del mismo modo la FSSPX considera que el Papa se equivocó tremendamente en la Misa Novus etc etc etc. (Hay un artículo en Adelante la Fe que lo expone: «Magisterio no normativo»). No entiendo cómo se les puede exigir sometimiento a algo no definitivo.

        Por eso, aunque no esté de acuerdo, los trato con respeto y caridad. No creo que tengan mala voluntad como algunos dicen (o al menos, no todos, que muchos comentan como si fueran el Papa lanzando anatemas sin tener autoridad alguna).

        A futuro, temo que la actitud de la FSSPX va a terminar mal para muchos si el Papa define ex cathedra en su contra… cuantos agacharán la cabeza? Esa es mi mayor preocupación con la FSSPX. Han generado una actitud de «nosotros la tenemos clara» sin la salvedad de la declaración ex cathedra, que deriva fácilmente a secta.

        Imagínese si, al principio de cualquier declaración, la FSSPX dijera algo así:

        «A pesar de entender algo distinto, nos sometemos de antemano a lo que el Papa defina ex cathedra en el futuro. Por ahora nuestro entendimiento nos dice que …(todo lo que afirman)… y por eso obramos como obramos. Pero si en algún momento, el Papa definiera otra cosa distinta, que se tenga por no dicho lo dicho y desde ya pedimos perdón. Mientras tanto, tenemos que obrar coherentemente con lo que pensamos.»

        Eso lograría, estimo, los siguientes efectos:

        A. Demostraría buena voluntad por parte de ellos, y reconocimiento de que el Papa es el Papa. Humildad ante el magisterio infalible aunque su inteligencia le muestre lo contrario.

        B. Los fieles de la FSSPX, o mejor dicho, muchos de aquellos que comentan por internet, serían más modestos al comentar.

        C. Lograría que todos nos sumáramos al pedido de definiciones, y presionaría al Papa a obrar. (Aunque visto lo que ha hecho León hasta ahora, no creo que haga nada, salvo un milagro que no descarto).

        Tirosa Laire.

    2. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      San Vicente Ferrer y San Juan de la Cruz tuvieron sus razones (y si alguien argumentara razonablemente que se equivocaron, no lo vamos a matar), pero ¿acaso cometieron actos cismáticos?

      No nos corra con la vaina del «perinde ac cadaver», que nadie lo ha invocado, ni tiene nada que ver. «El que obedece no se equivoca» es perfectamente válido aplicado a lo que se está aplicando, que es la ley divina.

      Tampoco le es lícito jugar la carta de «las excomuniones anteriores se levantaron», porque según la FSSPX, igual esas excomuniones eran inválidas, y además, una cosa es la excomunión y otra el cisma.

      No sea tan pronto a pedir «palos y excomuniones», no sea que el tiro le salga por la culata.

    3. Avatar de Desconocido Anónimo

      Roma nunca ha pedido aceptar el CVII como «superdogma», sino como Magisterio auténtico según sus grados de autoridad. Véase la carta de Müller de 2017. Lo que me parece más criticable es tratarlo como lo hace la FSSPX, como una «superherejía» que cualquiera que no la rechace según la interpretación lefebvrista ni puede ser obedecido ni puede escucharse su predicación sin peligro de la fe. No me lo invento: véanse los artículos en su página oficial recomendando no ir a ninguna misa indultada, ni diocesana ni de Eclessia Dei, porque esos curas aceptan el Concilio y eso les hace un peligro para la fe.

      En segundo lugar, olvidamos demasiado rápido que otra de las condiciones de Roma que ellos rechazan es el aceptar que el rito nuevo es «válido y legítimo» (Müller, 2017). Razones para criticar la reforma hay muchas, pero es un disparate y una impiedad (y una herejía, seamos claros) decir que el 99% de los católicos cometen pecado mortal por ir a misa, y que todas las misas de todos los papas y obispos desde 1970 han sido sacrilegios.

      Por último, el levantamiento de las excomuniones fue un acto de gracia unilateral; acto de gracia que ha sido despreciado y manipulado por sus beneficiarios, al pretender, como los lefebvristas repiten, que con eso Roma reconoció que en el fondo tenían razón, o que las excomuniones habían sido nulas desde un primer lugar. Ese acto de misericordia supuso además un papelón para Ratzinger por culpa del anormal Williamson, y desató una tormenta en su contra que fue de las más fuertes de su Pontificado. Despreciar ese acto de buena voluntad volviendo a incurrir en el mismo delito me parece muy grave y muy triste.

      Loretar

  9. Avatar de Desconocido Anónimo

    Estoy de acuerdo con Sarah y Müller, no hay que estar fuera de la Iglesia. Pero no es el caso de fsspx. En esto me guío más por Benedicto XVI, por monseñor Schneider, monseñor Mercant Simó, monseñor Isidro Puente y el padre Murr, muchos otros. Todos los que nombré son eruditos en el tema. En el caso de Murr quizá no erudito pero conoce desde dentro de la curia romana lo que se dijo siempre de la fsspx y la defiende. El título de cardenal no es sinónimo de sabiduría.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      sarah y muller conocen más la curia, y de ser obedientes sin perder la cabeza, los sacerdotes que nombra son de cabotaje (un canal en you tube de mil seguidores no te hace sabio, mas soberbio seguro) cuando la Iglesia es universal pero sobretodo….romana.

  10. Avatar de Desconocido Anónimo

    Grandes contribuciones de los cardenales Sarah y Muller, creo que la cosa ahora está clara para mí. Sarah ha tocado un punto fundamental: la humildad. Ser humildes es de lo más difícil y al padre Pagliarani le falta eso, humildad, Sarah ha dado el ejemplo del Padre Pio y le ha dado en el clavo.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Estimado anónimo de las 18.25: Don Davide Pagliarani no es para nada humilde? Usted lo conoce? Yo no lo conozco y soy terciaria de la FSSPX. De todos modos, aún cuando fuera muy soberbio, habría que ver si tiene o no razón en su planteo.

      Atentamente, MCP

  11. Avatar de noticiasdefondo noticiasdefondo

    VARIAS veces con amigos progresistas expresé la siguiente situación: El Papa (cualquiera de un futuro incierto) sale a la ventana para el Ángelus y anuncia urbi et orbi que Dios no existe pero que la religión tiene sentido en la promoción de la fraternidad y la convivencia terrestre. ¿Deberemos los católicos seguir al Papa o qué? ¿No significará esto un cisma? No existiendo en el código canónico norma alguna de destitución, el papa en cuestión acusará a quienes insistan en que Dios existe, de cismáticos y exigirá obediencia al Papa. ¿Deberemos dársela? Por siglos nos preparamos para la situación de herejías internas, cismas y esas cosas pero nunca para la situación de que quien produce un desvío tal es el propio Papa.

    Esto, al menos en nuestra generación, solo se ha planteado durante el pontificado de Francisco y por motivos aceptados por más católicos que los de la FSSPX y tales motivos se encuentran supérstites en el actual pontificado. La Fraternidad viene a razonar así: la Iglesia Católica hoy se encuentra en error en diversidad de temas: la doctrina del pecado (vueltos a casar que comulgan); la relatividad de la Iglesia («todas las religiones son queridas por Dios; todas llevan a Dios»); la renuncia católica a que Lutero haya sido quien fue y pasó a ser un «testigo del evangelio»; el cambio de doctrina sobre la pena de muerte. Y otras cuestiones tanto doctrinarias como pastorales.

    Consecuente con tal situación, Francisco estipuló normas con el evidente propósito de extinguir al Opus Dei y a la propia FSSPX. Que eso significa que el Vaticano no les designe obispos, al menos si no renuncian a sus principios rectores y dan sumisión pública al progresismo que rechazan en forma íntegra.

    Que el Cardenal Müller exponga lo estrictamente canónico con la solvencia propia de su trayectoria, ¿no es acaso convalidar el estado de situación de desvíos pontificios y contribuir a la aniquilación de quienes sostienen la doctrina y la Fe sempiterna de la Iglesia?. Toda la actuación ortodoxa apegada a las normas existentes está haciendo el caldo al progresismo que ya ha introducido troyanos doctrinarios además de la tolerancia litúrgica de todo tipo, menos la misa de siempre. Por hacer ver al progresismo que como buenos ortodoxos defienden al Papa, se unen al progresismo en la aniquilación de los pocos quienes exhiben la situación interna. Es la consolidación del pontificado de Francisco, la nueva iglesia de rupturas y revoluciones de la mano de una ortodoxia enfocada en la forma mas no el fondo.

    Complejo tema del que no puede separar los aspectos prácticos de los canónicos, las consecuencias profundas de seguir la norma favoreciendo una iglesia ya en franco desacople con la tradición y la continuidad.

  12. Avatar de Desconocido Anónimo

    ¡Este tema está grueso!

    No puede uno sustraerse del texto del padre Pagliarini: el ecumenismo, la sinodalidad, Amoris Laetitiae, Traditiones custodes y otros similares, son una unidad con el Concilio Vaticano II, son sus desarrollos armónicos y están armónicamente diseñados para destruir la Fe.

    Pero, ¿cómo no saber que al salirse De la Iglesia, simplemente ya no hacen parte del Cuerpo de Cristo?, ¿será por esto, de manera profética, que la FSSPX en su constitución solicitaba que su superior no fuera obispo? será que era una manera profética de, llegado este momento, abandonarse en la Providencia, y esperar en ella, que no en Roma y sus dispensas para ordenar obispos para la sociedad sacerdotal?

  13. Avatar de Desconocido Anónimo

    Cristo pudo haberse rebelado legítimamente y en conciencia a la pasión y la crucifixión, pues Él era inocente, pero obedeció al Padre y como dice las carta a los Hebreos: «Y, aun siendo Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer» (Hb 5, 8). Según la exégesis católica,  no significa que Jesús fuera desobediente o inexperto en virtud, sino que, en su humanidad, experimentó el costo de la obediencia al Padre a través del sufrimiento extremo. Aprendió de manera existencial y práctica lo que implicaba ser el Redentor sufriente.

    Quienes quieren justificar la actitud de la Fraternidad San Pio X invocando la conciencia y todo tipo de subterfugios, como el de la «salvación de las almas», no han comprendido quién es Jesucristo, a qué vino al mundo y por qué fundó su Iglesia sobre la roca, que es Pedro.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Estimado de las 16.08: Cristo era el Verbo Encarnado y vino a redimirnos!!!!! El Verbo, que es Dios, obedece a Dios Padre. No obedeció contra su conciencia y contra la verdad, simplemente Él es la verdad!!!!! No puede usar esa comparación!!!!

      Con todo respeto, MCP

  14. Avatar de Desconocido Anónimo

    La perspectiva de Sarah es la católica.

    Sin desconocer tanta gente buena que son de la FSSPX, veo con preocupación actitudes sectarias de parte de personas que pertenecen a la Frater, pero ignoro si es una tendencia local, casos aislados, o un posición institucional.

    Fieles que no cumple el precepto de la Misa dominical si no hay Misa tridentina, gente que tampoco asiste si la reza un sacerdote birritual, calificativo espurio si los hay, Gente que piensa que tampoco se puede celebrar válidamente en un templo donde se célebre la Misa Novus Ordo (por un especie de contaminación?), gente que es aconsejada por sacerdotes a tratar este tema únicamente con sacerdotes de la Frater, ni asistir a Misa celebrada por birrituales. Todo lo cual tiene un tufillo a Secta.

    Esta posición se oculta porque no resiste la luz del sol pero sobre la cual tiene que haber un sinceramiento.

  15. Avatar de Desconocido Anónimo

    Es que estamos ante la cuestión fundamental y ya llevamos demasiado tiempo sin resolver, y no se ha hecho más que darle largas.

    ¿Cómo se concibe a sí mismo la Iglesia Católica?

    Antes del concilio, El Arca. Después del concilio, una más.

    Fácil… si se tiene fé.

  16. Avatar de Desconocido Anónimo

    Hay un par de reflexiones que me se ocurren:

    1- el anuncio de las ordenaciones ha logrado sacar a la superficie con mayor fuerza la crisis doctrinal y que esta no es una idea difusa, sino que hay nombres específicos y textos puntuales que la motivan

    2- dice Sarah: «Se nos dice que se hace por fidelidad al Magisterio precedente, pero ¿quién puede garantizarlo sino el propio Sucesor de Pedro? Aquí hay una cuestión de fe.»

    Esta expresión me hace mucho ruido. Las normas de credibilidad resumidas de San Vicente de Lerins es quod ubique, quod ab omnibus, quod semper….si la doctrina precedente es recta, hay necesidad de que Pedro garantice lo que ya está confirmado?

    3- No se está discutiendo lo fundamental: todo lo nuevo traido por el CVII, sobre todo el cambio de paradigma y lenguaje para transmitir las verdades de la fe católica y la apertura de las ideas no dogmáticas (ver Romano Amerio, las declaraciones de JPXXIII y Pablo VI), son o no vinculantes? fueron realmente un bien para la Iglesia?

    Otra vez la realidad se impone, tal vez para muchos no sea un motivo de grave necesidad, pero las denuncias están.

    1. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      Las normas de credibilidad resumidas de San Vicente de Lerins es quod ubique, quod ab omnibus, quod semper….

      Prueba de que muchos no saben ni de lo que hablan. Eso de San Vicente de Lerins se refiere a la Tradición. La Tradición con «T» mayúscula, por cierto, que es una de las fuentes de la Revelación. No cualquier tradición ni tradicionalismo.

      Precisamente a la Tradición pertenece la necesidad de que Pedro garantice.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      la realidad es que Jesús le.dijo a PEdro sobre esta roca construire la Iglesia, si no se reza no se entiende lo fundamental, que puede haber mucho barullo pero el vice cristo es león y los que no obedecen y se creen más inteligentes, formados y garantes de la tradicion que el.mismo vice Cristo, tienen un problema grave.

  17. Avatar de Desconocido Anónimo

    Non è un caso che la FSSPX si sia mossa con tanto anticipo. Vuol lasciare a papa Leone il tempo di riflettere sulla linea da seguire. Se la linea fosse la stessa del suo predecessore, il distacco avrebbe un valido fondamento. Certo maggiore di quelli avvenuti in passato.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Pareciera que lo único que espera la FSSPX es que no haya excomuniones. De cualquier modo no les interesa la regularización canónica ni cualquier otra cosa de la Roma de la Iglesia conciliar pueda ofrecerles. Ya dijeron que no es posible un acuerdo doctrinal.

  18. Avatar de Desconocido Anónimo

    «Mi alma está triste hasta la muerte» (Mt 26, 38)

    Es así como yo y otros más nos sentimos en este momento ¿Cómo saldremos de esta situación? Sólo Dios lo sabe

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Deberian estar tristes y angustiados los que se acercaron a la FSSPX especialmente despues de Traditiones custodes y que ahora tendrán que elegir poniendo blanco sobre negro si continúan yendo a un entorno que afirma institucionalmente que no puede ponerse doctrinalmente con la Iglesia católica. Ya no es la Misa, es rechazo doctrinal.

  19. Avatar de Desconocido Anónimo

    Coincido con algunos comentarios en línea con la cuestión de conciencia y de contexto.

    Ejemplo práctico, que no es exacto y puede carecer de precisión; sólo a modo ilustrativo.

    Si yo contemplo esta escena:

    Un joven en una casa, rompe las ventanas, arrastra a su hermano del brazo por el piso y grita a su padre de modo enérgico… a prima facie yo diría que rompe con la armonía familiar y hasta desobedece explícitamente a la autoridad de la casa. El hecho, absolutamente reprensible.

    Esto sucede si yo no digo que la casa se estaba incendiando y el joven quería salvar a su familia y despabilando a su padre adormecido por el monóxido.

    El mismísimo e idéntico hecho contemplado en distintitas circunstancias puede implicar consecuencias totalmente diferentes.

    Por eso, depende como se lo mire en conciencia, si se acepta, o bien, si uno percibe el incendio o si no se ve como tal y es algo menor, salvable por otros medios. Ahí está la cuestión a mi humilde parecer.

    Pero si me parece apropiado no juzgar el hecho aislado. No es adecuado ni justo.

    1. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      A vueltas con las analogías desproporcionadas al caso. Hombre, a ver, que así no sirve.

      Si nos ponemos en este plan, haremos un mamotreto de 5000 páginas con ejemplo y contraejemplos… para nada, porque ni son necesarios ni son realmente ilustrativos del asunto que está en discusión.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Usted no dice porqué la analogía es inapropiada. La descalifica así sin más.

        De hecho es un recurso que se usa mucho en muchos ámbitos. Lo ha hecho Wanderer, lo hacen los canonistas y/ o abogados comentado este caso y otros.

        Se aclara, al principio, que puede no ser municiosamente preciso pero es totalmente legítimo el recurso.

        Usted no fundamental nada.

        Lo de la circunstancias y el contexto en los hechos también lo explica Santo Tomas

        En fin, no comprendo su descalificación

      2. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

        Bueno, vamos a ver la analogía, entonces, y demostrar su desproporción…

        Un incendio doméstico es una emergencia física, evidente y urgente. La «crisis de la Iglesia» es una cuestión espiritual y doctrinal, cuya gravedad es objeto de debate. No es un hecho empírico incuestionable como un incendio.

        En la analogía, el joven no pretende sustituir al padre ni crear una «familia paralela». Simplemente actúa para despertarlo. En cambio, la FSSPX consagra obispos para perpetuar su propia estructura, independiente de la jerarquía.

        Romper ventanas es una medida temporal y excepcional. La FSSPX pretende hacer de la excepción una regla permanente: consagrar obispos ahora (y siempre?) sin contar con el Papa.

        En un incendio, si hay otras salidas o bomberos disponibles, el joven no necesita romper ventanas. En la Iglesia, existen alternativas lícitas (institutos Ecclesia Dei, posibilidad de diálogo, ofertas de Roma) que la FSSPX ha rechazado sistemáticamente.

        Salvar a la familia no exige desobedecer al padre; se puede intentar despertarlo sin romper la armonía familiar. En el caso eclesial, la FSSPX podría haber seguido el ejemplo de los santos (Padre Pío, Catalina de Siena) que sufrieron persecución sin romper la comunión.

        Las analogías son legítimas cuando los términos comparados son proporcionados. Aquí no lo son. Un canonista serio no aceptaría esta analogía sin antes demostrar que la «crisis» es tan objetiva y urgente como un incendio, y que no hay alternativas.

        Lo de la circunstancias y el contexto en los hechos también lo explica Santo Tomas

        Cierto, pero Santo Tomás también enseña que hay actos intrínsecamente malos, que no pueden justificarse por ninguna circunstancia. Consagrar obispos contra la voluntad expresa del Papa atenta contra la unidad de la Iglesia, que es un bien constitutivo. Las circunstancias pueden atenuar la culpa subjetiva, pero no cambiar la naturaleza objetiva del acto.

        Ahora, un par de cositas que revelan la mentalidad (en mi opinión) de quien propuso la analogía:

        1. El joven de la analogía es el único que ve el incendio; el padre está inconsciente. Esto refleja la auto-percepción de la FSSPX como el «resto fiel» que ve lo que otros no ven.
        2. La analogía encubre la soberbia de creerse el único que puede salvar la situación.
        3. ¿En la analogía el padre está dormido, drogado, alcoholizado, incapacitado de algún modo… o es lento para reaccionar, que necesita que el hijo le grite enérgicamente?
        4. No veo como «arrastrar al hermano del brazo por el piso» vaya a salvarlo del incendio de la casa… qué sé yo, a lo mejor si es el hermano menor puede hacerle upa y sacarlo de la casa, y si es grandecito y entiende lo que se le dice, pues le habla para que salga por propio pie… pero bueno, ahí está la cosa, la analogía, como está dicho, da por supuesto que el joven en cuestión es el único que ve el incendio y es capaz de salvar a la familia… lo cual indica la permanente petición de principio de la FSSPX a la hora de defender su posición y su actitud.
      3. Avatar de Desconocido Anónimo

        A ver don Andrés Battistella. Con su modo de criticar las analogías no se salvan ni las parábolas de Nuestro Señor. «Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron«. ¿Pero cómo? Si la semilla es la palabra de Dios… los pájaros no pueden comer palabras!

      4. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

        Anónimo 10:20

        Estimado macaneador: las parábolas no son analogías. Son otro género: parábolas.

        Si mezclamos todo, no queda nada inteligible.

        No haga el ridículo.

        Cambio y fuera.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      La analogía sería más bien: el hijo desvalija la casa mientras esta está en llamas, y le grita al padre que tiene que dejarle hacer, porque desde que está en llamas la casa no es la casa sino la que él se armó al lado y necesita los muebles.

  20. Avatar de Desconocido Anónimo

    El problema de los argumentos del estado de necesidad y la supremacía de la salvación de las almas es que implican que ahora mismo la constitución divina de la Iglesia no basta para salvar las almas.

    No creo que esto pueda ser así en absoluto. Con respeto a todo lo bueno que hace la Fraternidad, yo estoy de acuerdo con Sarah y Müller.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      El estado de necesidad cobra mas fuerza cuando se entiende que la Fraternidad no actúa como un cuerpo misionero sino que se mueve a pedidos particulares.

      Si un grupo de fieles no pide a la fraternidad los sacramentos y catesismo, estos no van al lugar. Y luego de admitir la solicitud, hay un periodo de prueba bastante extenso para ver si realmente lo que piden los fieles es admisible.

      Lo mismo con los sacerdotes y comunidades, no hay una admisión directa.

      En este sentido la fraternidad se mueve con respecto al estado de necesidad, donde está es porque la llamaron y verificaron que en conciencia los fieles no estaban recibiendo integra la fe católica.

      Esto es asi al menos durante las ultimas décadas.

      Si alguien tiene otra información que la comparta

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      No, creo que usted no tiene en cuenta que la tradición está viva, muy viva y dentro de la Iglesia, porque reconoce la autoridad de la jerarquía. Es verdad que el panorama es casi apocalíptico. pero puede ser sólo una etapa de terrible crisis y pasar como pasaron otras.

  21. Avatar de Desconocido Anónimo

    La prudencia dice: la guerra uno sabe cómo empieza, pero no como termina. El ejemplo de San Pío es excelente ya que él estaba confirmado por muchos milagros y aún así obedeció.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Totalmente de acuerdo, por eso no es bueno iniciar una guerra, mucho menos una revolución. Pero piense en esto, estimado amigo: quién comenzó la guerra? quién hizo estallar la revolución?

      Respecto de San Pío de Pietrelcina, obeció porque lo que se le ordenó era algo injusto contra él, no contra la fe de la Santa Madre Iglesia. Por otro lado, murió un año antes de la promulgación del NO Missae, nunca se hubiera encontrado con este dilema.

  22. Avatar de Desconocido Messerschmidt

    Después de lo escrito por los cardenales Müller y Sarah, seguir debatiendo sobre este asunto sería una necedad. Estos prelados han puesto las cosas en su lugar. Sería de locos o de analfabetos o de bellacos poner en duda sus sabios argumentos. A nosotros solamente nos queda reconocerlos, acatarlos y callar.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Tal cual. Las repuestas de Müller se complementan y dan en el punto. Falta una carta de Burke? Lo veo más enfocado en los institutos Ecclesia Dei que en los lefes.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Estimado Messerschmidt: Ni Müller, ni Sarah están asistidos por el Espíritu Santo (ni usted ni yo, obvio) Todo lo que aquí se discute se puede seguir debatiendo sin temor al anatema y si bien puede haber algunos locos, analfabetos o bellacos en la Fraternidad, le aseguro que no es el caso de las autoridades. No puede cerrarse una discusión con un argumento de descalificación moral del contrincante.

      Con todo respeto.

  23. Avatar de Ludovicus Ludovicus

    El problema es de consciencia, tal como lo era en la época de Monseñor Lefebvre. Se puede resumir en lo siguiente: ¿es o no es la Fraternidad un medio providencial, eclesial, para mantener viva la Tradición?

    Si lo es, todo medio no intrínsecamente malo y proporcionado es lícito y en cierto modo obligatorio. Y por cierto, ordenar obispos sin mandato no es un intrinsece malum, de modo que no aplica lo de que el fin no justifica los medios. Proporcionado, es discutible, porque los efectos son deletéreos como muchos comentaristas han observado.

    Si no lo es, la ordenación de obispos no es lícita, pues Dios tiene los medios, como señala el cardenal Sarah, para rescatar legítimamente a su Iglesia, y éste, el camino de la desobediencia y la quiebra del principio jerárquico, no aplica.

    He ahí el dilema. Desde mi simple óptica, me inclino por lo segundo.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Un viejo amigo, ya fallecido, solia decir: “vinieron los sarracenos y nos molieron a palos, que Dios ayuda a los buenos cuando son mas que los malos”, y esto lo refiero a la votación del último conclave. “in pectore” el Cardenal Sarah era mi candidato para la Catedra de Pedro….pero Un sacerdote africano una vez dijo: “el hijo de Dios busco refugio en Africa”, es un Cardenal africano el que habla, y Monseñor Lefevre paso 40 años de su vida como misionero en África, alguna vez manifestó que ello lo salvó de la herejía en la que fueron cayendo sutilmente sus compañeros de Seminario que quedaron en Europa. Hoy el Cardenal Sarah, en buena conciencia brega por la unidad, y releyendo el reportaje de Malachi Martin sobre este tema, ilumina lo complejo de las actuales circunstancias:

      “Es demasiado tarde para tratar de encontrar excusas. El Papa debe utilizar su autoridad para salvar a la Iglesia de sus enemigos internos. El problema dentro de la Iglesia de hoy es la apostasía, el haberse apartado de los dogmas fundamentales, especialmente por aquellos que ocupan altos puestos. Esto no es lo mismo que la herejía y el cisma. Los apóstatas deberían ser expulsados. Cuando se les permite seguir dentro, el pueblo poco a poco cae en la misma apostasía”

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Lo segundo sin duda.

      En Santo Tomás, la licitud de un acto que afecta directamente al orden jerárquico de la Iglesia no se decide primariamente por un juicio privado sobre si una obra es “providencial”. La conciencia personal no crea por sí misma títulos de legitimidad en materias que pertenecen al régimen de la Iglesia visible.Que una acción no sea un intrinsece malum no basta para concluir que sea moralmente lícita. En la ética tomista, además del objeto, intervienen la autoridad, el orden y las circunstancias. Hay actos que, sin ser malos por su especie física, pueden ser desordenados por contradecir la estructura de la autoridad legítima en un ámbito que le es propio.La consagración de obispos toca precisamente un punto constitutivo del orden eclesial. No es un asunto prudencial menor ni una simple elección de estrategia apostólica. Por eso, en la tradición clásica, la referencia a la misión y al mandato de la autoridad suprema no es accidental sino estructural.El argumento del “medio providencial” introduce además una dificultad lógica: ninguna instancia particular puede, por autodiagnóstico, atribuirse una función extraordinaria que relativice el principio jerárquico. La providencia divina, en la visión tomista, no opera al margen del orden que Dios mismo instituyó.

      Aun admitiendo crisis, abusos o tensiones históricas, la apelación a la necesidad o a la utilidad percibida no basta para legitimar actos que alteran el régimen jerárquico. La cuestión no es solo si el medio es intrínsecamente malo, sino si es conforme al orden de la Iglesia, que en la teología tomista posee un peso moral propio

      saludos, @vinodeaquino

    3. Avatar de Desconocido Anónimo

      Que no sea intrínsecamente malo lo que hizo Lefebvre y lo que están determinados a hacer ahora Fellay y Galarreta es lo que está en cuestión. Y lo que, los que sostenemos, con Ecclesia Dei, que se trata de un acto cismático, negamos. Pues todo cisma es intrínsecamente malo.

    4. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      Estimado, la cosa es que no se trata de «ordenar obispos sin mandato», sino «consagrar Obispo contra la prohibición expresa». Ese «pequeño» detalle cambia todo, porque ahora sí que nos encontramos con un intrinsece malum. De ahí que jamás sea proporcionado, ni lícito, ni rescata nada.

      Encima de eso, la justificación que se alega es nebulosa, y está plagada de falacias lógicas, falsedades históricas y una actitud excesivamente belicosa (y con frecuencia violenta y despreciativa hacia los que «no son de los nuestros»).

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Este mismo debate se trasluce en el comunicado original, cuando dice que la FSSPX no busca su propia supervivencia sino la de la Tradición: excusatio non perita. Entre ellos mismos (las cúpulas de la frater) deben estar discutiendo fuertemente este tema. Es el fondo de la cuestión: ¿acaso la FSSPX es y será para siempre el instrumento único, suficiente y necesario para la supervivencia de la Iglesia? Muchos movimientos neocones se autoperciben así. Y como dice Ludovico: si la respuesta fuese positiva habría que hacer todo lo moralmente posible por salvaguardar su supervivencia.

        Trazando un paralelismo, la institución del monacato como tal, sobrevivió a pesar de la extinción de los monasterios pacomianos, de Cluny, etc. Instituciones que fueron muy importantes en tal tiempo y lugar pueden dejar de serlo. Las iglesias de Africa y Asia Menor desaparecieron. ¿Cómo no va a poder desaparecer la FSSPX? Y Dios se las arregla porque ni aún la infidelidad de los hombres es capaz de impedir que se cumpla su voluntad

        Sorprende la ausencia prácticamente de la cuestión litúrgica en este debate, todo se ciñe a lo estrictamente doctrinal. Más allá de todo, es bueno poner en tela de juicio a Amoris Laetitia. Me recuerda a un think tank liberal argentino que eligió ser levemente crítico de Milei porque siempre hace falta empujar más para el extremo e impedir que incluso «el nuestro» se ablande. Es mucho más importante lo doctrinal que lo litúrgico y es la batalla correcta, aunque parezca que la están peleando mal.

  24. Avatar de Desconocido Anónimo

    Se declara que estas consagraciones rompen la unidad de la Iglesia, en base a eso se concluye que la FSSPX es cismática. Pero lo que se rompe es la unidad jerárquica, la línea de mandos, no se rompe la unidad doctrinal.

    Por el contrario, los que rompen la unidad doctrinal como los alemanes, los modernistas de todo colores, los del espíritu del Concilio, etc. esos estarían en perfecta comunión, mientras mantengan una apariencia de obediencia al Papa.

    No se quiere ver que justamente es la unidad doctrinal el cimiento sobre el que se edifica todo el castillo de la «unidad». El tema de la obediencia, de cuándo hay que obedecer y a qui{en se debe obedecer primero, está mas que analizado y sí, no queda mas remedio que formar el criterio propio rezando por recibir las luces necesarias para ver el camino a seguir.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        La Fsspx no desconoce la sujeción al Papa, ni su jurisdicción universal. Sólo hace una resistencia motivada y justificada a la autoridad, para no obedecer órdenes injustas. Lo mismo que ud. habrá hecho recientemente con Amoris, Fiducia y Abu Dhabi. O también hay que obedecer esos documentos?

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        También podría recurrirse al caso de Atanasio y su condena por el papa Liberio y la posterior rehabilitación del primero. ¿Atanasio debió obedecer y someterse a Liberio? Curiosamente Atanasio es santo y Liberio, no.

        Pareciera que la unidad jurídica no está por encima de la unidad de Fe y que la cuestión es discernir si la sumisión a tal o cual papa puede o no ser peligrosa para la Fe (con Liberio claramente lo era, ¿Lo es con León?, no lo sé y gracias a Dios no estoy en los zapatos de Pagliarani).

        Hilbert

      3. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

        Anónimo 14:54 ¿Cuál es exactamente la «orden injusta» que se está rechazando? ¿acaso el Papa no tiene la potestad, la jurisdicción, y el deber, de aprobar o no aprobar, o de prohibir, de dar mandatum (y missio) o negarla, a cualquier candidato al episcopado que se le presente? Que alguien explique por qué sería injusto que León XIV, como Juan Pablo II en 1988, prohíba a la FSSPX consagrar Obispos.

        Hilbert, ya todos sabemos que el caso de San Atanasio es un caballito de batalla de la retórica FSSPX. Pero San Atanasio obedeció y no creó una iglesia paralela. Sin embargo, hay un Obispo que apoyaba a San Atanasio, que sí lo hizo. ¿Conoce el caso del Obispo Lucifer de Calgari? A lo mejor se lleva una sorpresa…

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Lindas y conmovedoras palabras las del buen Cardenal, en un mundo ideal, estaría plenamente de acuerdo… pero no estamos en un mundo ideal, esto es la tierra baldía, y los últimos papas, junta a la jerarquía y el clero, nos han mostrado la desesperación en un puñado de polvo. Los que, cómo dice el Cardenal, deberían mantener el recto Magisterio, han sido fuente de todo tipo de errores y horrores (en el mejor de los casos, han sido contendientes con ellos).

      Así están las cosas. Por eso habrá consagraciones.

      JLI

  25. Avatar de Desconocido Anónimo

    non sono d’accordo e me ne dispiace, perché il card. Sarah era il mio candidato preferito alla cattedra di Pietro.

    L’unità della Chiesa non deve avvenire a tutti i costi.

    i lobos disfrazados esistono già e si chiamano Anglicani ed Ortodossi e si sono formati con motivazioni molto meno gravi di quelle attuali.

    Nessuno prima dapa Francesco era mai arrivato a dire che una religione vale quanto un’ altra e che le coppie omo vanno benedette, eppure l’unità si è frantumata!

  26. Avatar de Desconocido Anónimo

    Es que la unidad de Fe de la iglesia está rota.

    Existe hace tiempo un cisma material . Nadie, con sentido común, puede negarlo ya.

    Por eso, no comprendo este tipo de intervenciónes.

    Ciertamente, lo que dice esta bien pero está fuera de contexto, lo que condiciona determinantemente lo que está diciendo.

    No se puede enfocarse solamente en el acto de las consagraciones sin enmarcarlo adecuadamente.

    Queda , en fin, está repuesta cómo una frase fuera de contexto.

    De nuevo, cómo Müller, nombran a la crisis al pasar,cómo cosa aislada y parecen no darle el tenor que corresponde.

    PS. Digo esto más allá de la conveniencia o no de las consagraciones. Hecho que reviste de particular y complejo discernimiento

  27. Avatar de Desconocido Anónimo

    Bien, pero el señor cardenal podría apelar a Roma para que sea generosa y transigente y dé el «placet» a esas consagraciones episcopales. Igual que chirría mucho que estando la FSSPX en una situación canónica irregular les concediese jurisdicción para confesar y casar ¿no podrían hacer ahora algo parecido respecto a las consagraciones?

    Hay margen de aquí a julio.

    Es más, será lo menos dañino para el bien de todos, visto lo enconado de la situación.

    Aunque es cierto que no es lo mismo, habría que hacer ver a Roma cuál es su forma de proceder con los obispos alemanes que sostienen verdaderas herejías y a los que no se les retira jurisdicción, ni se les aplica sanción canónica alguna.

    Animo a los señores cardenales, como estrechos colaboradores del Papa, que lo aconsejen parq que se dé el mandato pontificio.

    1. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      Roma ya fue «generosa y transigente» con el Protocolo de 1988 (ideado por Ratzinger), y Mons. Lefebvre lo rechazó.

      Es una caradurez venir ahora a pedir generosidad, cuando la FSSPX pretende poner una pistola en la sien de León XIV… «o me das lo que quiero o hay cisma». Así no funcionan las cosas en la Iglesia de Cristo.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        No diga pavadas, quiere.

        Nada es igual a 1988.

        Todos hablan como si estuviéramos en «condiciones normales de presión y temperatura»

      2. Avatar de centroculturalsanjernimo centroculturalsanjernimo

        Battistella, con muy mala fe escribiste tu respuesta. Lo ideado por Ratzinger no era para nada generoso, y ahora nadie pretende poner una pistola en la cabeza de Leon. La Fraternidad se ha cansado de ir de rodillas a Roma. No te veo tan indignado con los que de hecho ya produjeron un cisma en la Iglesia.

      3. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

        Bueno, a ver.

        Aunque me repita más que el ajo y termine siendo más pesado que un tanque a pedales, voy a poner de nuevo lo del Protocolo «nada generoso» de 1988.

        Mejor aún, voy a ponerlo tal como lo presenta la propia Fraternidad:

        https://fsspx.org/en/protocol-agreement-may-5-1988-31095

        Cualquiera con un mínimo de honestidad intelectual se puede dar cuenta de lo generoso que era el ofrecimiento. Y de hecho Lefebvre lo firmó. Nada más que luego no quiso aceptar que le pospusieran las consagraciones episcopales (Roma había prometido 1 Obispo), y tiró todo al traste porque, básicamente, la gente se le iba a enojar… ah, y ya se habían gastado una pasta en alquiler de hoteles y el armado de carpas (¡carpas!) para la ceremonia. Muy religiosos no parecen los motivos.

        No sé dónde está la «mala fe» de mi parte, ni por qué lo que digo es una «pavada»… pero ya se sabe, cuando no hay argumentos, pues a tirar de falacias ad hominem, señores.

        ¿Nada es igual a 1988? Cristo es el mismo ayer, hoy y siempre, y la constitución divina de la Iglesia viene de Él, así que los reclamos a Quien corresponda. Por mi parte, no pienso que Nuestro Señor no haya previsto estas crisis cuando decidió fundar la Iglesia como la fundó. A lo mejor hay que tener un poco más de confianza en la Providencia, ¿no? Que es lo que tenía Mons. Lefebvre unos años antes de cometer el error de 1988 (según su propia biografía).

        ¿La Fraternidad se ha cansado de ir de rodillas a Roma? Ah, pero bien que les gustó florearse hace unos meses cuando se le permitió a al FSSPX celebrar en San Pedro… hay que ser caradura, che.

  28. Avatar de Desconocido Anónimo

    Que el Card. Sarah reduzca las motivaciones de la FSSPX a salvar instituciones para salvar así almas, habla de un cabal desconocimiento de lo que la FSSPX es. Resulta comprensible, pues no la conoce. Pero si no la conoce, no hay quien le aconseje no escribir esto?

    No obstante, hay algo comprensible en Muller, Sarah y otros que escribirán en los próximos días. Podemos entender que al clero sano y en perfecta comunión esto le chirrie a los oídos. Que digan: “se puede dar pelea, si yo mismo la doy. O es que acaso no la estoy dando? “ Pasa lo mismo con los laicos.

    Como digo, los comprendo y creo en la sincera y buena voluntad. Pero eso no quita que discutir con Roma hasta el día del arquero, para no llegar a nada y que en el medio muera otro obispo y con ellos sea el principio del fin de la FSSPX, no es algo, en la actual situación de la Iglesia, aceptable.

    1. Avatar de campesino zestful97a18384df

      Usted habla de la Roma terrena (solamente), Sarah habla de la Roma terrena y eterna. Ese es el punto de inflexión, el borde que ya atravesó la FSSPX, y por lo que veo usted también.

      Es evidente la falta de una visión sobrenatural de la Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo, que los santos sí tuvieron (el Cardenal nombra solo a dos). Falta Fe, sobra soberbia.

      Como dijo el Señor: el que tengo oídos para oír que oiga.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Con todo el respeto que tengo por la figura digna del Cardenal Sarah, reconozco, sin embargo, que representa la opinión de los conservadores ultramontanos: obediencia ciega al Papa. Él fue formado así y es un hombre de gran fe y coraje, pero no aborda el tema de la verdadera crisis de la jerarquía de la Iglesia, que es, justamente, lo que vuelve a esa obediencia ciega en un acto imprudente y en un peligro para la fe.

      No quiero ni debo juzgar a nadie, sólo puedo actuar según mi conciencia de católica y afirmar que no puedo obedecer y admitir la libertad religiosa, la igualdad de religiones, la democratización de la Iglesia y, sobre todo, no puedo admitir en conciencia, la Nueva Misa, aún cuando sé que es válida. Y sé que Dios me va a pedir cuenta. Y no estoy condenando a nadie porque el juicio particular es de Dios. Y creo que el Cardenal Sarah es un hombre santo, quizás en este punto esté equivocado. Prefiero seguir a Monseñor Lefevbre, que también fue un hombre santo.

      La FSSPX, a diferencia de los institutos Ecclesia Dei, siempre ha hecho públicas sus críticas contra el Modernismo y esto es lo que no se le perdona. Y lo ha hecho porque persigue el bien de la Iglesia y la salvación de las almas. Y eso es la caridad.

      Dios tenga misericordia de mí si actúo con imprudencia, pero estoy totalmente convencida de esto que he declarado.

      Mariana Calderón de Puelles

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