Fraternidad San Pío X: «En la Iglesia, ¿por qué no habría también un lugar para los “tradis”?»

Este artículo, escrito por un sacerdote diocesano de Francia, fue publicado ayer en La Croix, el órgano semi-oficial de la Conferencia Episcopal Francesa. Todo un signo alentador.

P. Pierre Amar. Sacerdote de la diócesis de Yvelines

¿Conoce la cuenta de Instagram «Catholic trash»? No entre: ¡es una máquina para lanzarlo en brazos de la Fraternidad San Pío X! Administrada por católicos italianos, recopila —con pruebas— lo que puede hacerse (realmente) peor en liturgia. Iconografías dudosas, objetos piadosos kitsch, productos de marketing religioso extremos, decoraciones de iglesias horrendas, vestimentas escandalosas de celebrantes… En definitiva, se encuentra allí la encarnación de lo que Benedicto XVI denunciaba un día como una «creatividad [que] a menudo ha conducido a deformaciones de la liturgia al límite de lo soportable».

He aquí el problema de fondo. Porque el movimiento iniciado por mons. Lefebvre no nació de la nada: encuentra su fundamento en los abusos y en la brutalidad con que algunos aplicaron la reforma litúrgica tras el Concilio Vaticano II. ¿Por qué hay, por ejemplo, muchos menos prioratos de la Fraternidad San Pío X en Polonia que en Francia? Porque allí la reforma litúrgica promulgada por el papa san Pablo VI se llevó a cabo pacíficamente, sin voluntad de destruirlo todo. De modo que hoy, en ese país todavía profundamente creyente, se puede celebrar la misa de espaldas al pueblo (por ejemplo en Czestochowa, «el» santuario nacional), llevar sotana y entonar un canto en latín sin ser acusado de integrista.

Examen de conciencia

¿Y si comenzáramos por un examen de conciencia eclesial? Ayer como hoy, las deformaciones arbitrarias de la liturgia hieren profundamente a personas arraigadas en la fe de la Iglesia. En otras palabras, ¿no somos nosotros mismos responsables de nuestra propia desgracia? Como Frankenstein, hemos fabricado nuestro propio monstruo. El malestar es tanto más intenso cuanto que esta criatura proviene de nuestra propia familia. Como ayer con Lutero, producido por los obispos corruptos del siglo XVI, no somos ajenos a la aparición de Marcel Lefebvre. El malestar litúrgico del posconcilio fue alimentado por mezquindades, faltas de caridad, innovaciones desafortunadas. Y también por un «espíritu del Concilio» que simplemente no era el Concilio.

¿El resultado? Una historia de la que no logramos desprendernos, un poco como la tirita del capitán Haddock. Y una historia dolorosa, porque ya no se trata de la unidad entre cristianos —que ya es un tema en sí mismo— sino de la unidad entre católicos.

Desde luego, como en toda disputa familiar, las culpas son compartidas. Por ejemplo, estas recientes declaraciones del padre Davide Pagliarani, superior de la FSSPX, son particularmente hirientes: «Es un hecho: en una parroquia ordinaria los fieles ya no encuentran los medios necesarios para asegurar su salvación eterna». Después de una afirmación semejante, resulta tentador reconocer que realmente ya no hay nada que decir y que la ruptura está consumada.

El problema es que la Fraternidad San Pío X no se equivoca cuando denuncia, además de las innovaciones litúrgicas, cierta confusión doctrinal que erosiona la claridad del mensaje de la fe. Incluso se tiene la impresión de un «doble rasero»: ¿por qué habría que ser particularmente severos con la Fraternidad San Pío X cuando, desde mi punto de vista, se muestra una sorprendente paciencia con el camino sinodal alemán o con la Asociación Patriótica de los Católicos Chinos? En una época en que se acepta casi todo, ¿por qué no habría lugar, dentro de la familia, para hermanos y hermanas —ciertamente muy turbulentos— pero hermanos y hermanas al fin?

Dos caminos

El primero consiste en caminar juntos. ¿No podríamos mostrar una generosidad histórica, permitiendo al menos una integración parcial de la Fraternidad en la vida de la Iglesia sin que la cuestión doctrinal se convierta en el primer y principal obstáculo? Un obispo observaba recientemente cuánto la experiencia histórica demuestra que los procesos de reconciliación e integración no siempre comienzan con una resolución doctrinal completa. Pueden, por el contrario, progresar de modo gradual, favoreciendo primero la comunión visible y dejando espacio a un diálogo teológico posterior más sereno y fecundo.

Claro que no a cualquier precio. Y corresponde a Roma fijar los mínimos. Pero tampoco sin apostar por el largo plazo y por la gracia del Espíritu Santo.

El segundo camino consiste en favorecer una alternativa. Fue la obra audaz de san Juan Pablo II, algo debilitada luego por Francisco. Existen lugares donde la liturgia tradicional se celebra pacíficamente, en comunión con el obispo. Es el caso, por ejemplo, en mi diócesis de Versalles, con serenidad, lejos de los reflectores y los comunicados. Muchos jóvenes de nuestras parroquias navegan con gusto de un misal a otro. Algunos incluso descubren la fe gracias a una misa en latín. En la iglesia Saint-Georges, en la diócesis de Lyon, donde se celebra diariamente la misa de san Pío V, ¡hay actualmente sesenta y tres catecúmenos! En algunas diócesis de Francia, casi los únicos sacerdotes jóvenes son los que celebran la misa tradicional latina. No podemos ignorar esta realidad. ¿No es hora de hacer las paces con este mundo tradicionalista que acepta el Concilio Vaticano II? Y si el papa Francisco mismo decía que hay un lugar para todos en la Iglesia («¡todos… todos!»), ¿por qué no habría también uno para los «trados»?

Porque estas divisiones son tiempo perdido frente a la verdadera tarea que espera a todos los bautizados desde Pentecostés: la evangelización.

12 comentarios en “Fraternidad San Pío X: «En la Iglesia, ¿por qué no habría también un lugar para los “tradis”?»

  1. Avatar de Desconocido Anónimo

    Por cuanto veo, el tradicionalismo está bastante en crecimiento en Polonia en los ultimos años, como también aquí en Italia. En ambos paises hay cerca de 120 centros de Misa tradicional «regular» (Latin Mass Directory), terceros después de Estados Unidos y Francia. Esto antes que también considerar la FSSPX.

  2. Avatar de Desconocido Anónimo

    Sacando los artículos de cardenales, creo que es el primer escrito que denota un celo apostólico y un mensaje real de evangelización, que en el fondo evoca deseo de unión y no tanta discusión de sillón. Bienvenido sea.

  3. Avatar de phenomenaled9625e2fc phenomenaled9625e2fc

    Insistencia

    Va de nuevo y perdone que sea pesado amigo. En muchos lugares de la Argentina los curas de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X son los únicos que dan misa tradicional y no nos obligan a comulgar de pie y en la mano. Hieren el oído las misas con un sacerdote hablando de lo que quiere fuera del sermón, diciendo palabras dulces a las beatitas y los pocos jóvenes que quedan, entonando cantos cuasi heréticos como: “¿Dónde está Dios?, Dios está en ti. ¿Cómo es Dios? Como Cristo en ti”. O el muy estúpido (tarúpido) de: “Si cada día es Navidad”. Entre otros.

    Disculpe, muchos no estamos para eso ni para que a la misa le digan “celebración de la palabra”, la confesión sea “el sacramento del perdón” y la extremaunción se llame “unción de los enfermos”. No se banca la ordinariez de las misas en cualquier templo católico, los curas refiriéndose a la Cuaresma como algo ajeno, sin ninguna importancia o minimizándola.

    Si no hay más sacerdotes que ofrezcan la misma misa de nuestros padres, de nuestros abuelos, seguiremos yendo a las de la Fraternidad, aunque sean a 20 kilómetros de casa, porque no nos queda otra. Y también porque no estamos seguros de la validez de la misa, al menos como la ofrecen los sacerdotes en cualquier parroquia de la Argentina.

  4. Avatar de Ludovicus Ludovicus

    Para poner un ejemplo y por favor tomarlo análogicamente. Una persona queda atrapada en una pierna por una roca en medio de una inundación, sube el agua y la única solución es cortar la pierna. De ahì no se puede fundar que todas las veces que estés atrapado, física o moralmente, proceda la amputación.

  5. Avatar de Desconocido Anónimo

    Una Iglesia dialoguista y democrática deberia hacer lugar a los hermanos que sin duda alguna profesan la Fe verdadera y no abandonan el espíritu crítico por mas que les duela el orgullo.Que los dejen celebrar la liturgia tranquilos y los dejen defender la doctrina ortodoxa.El tema es. Los obispos…de donde los van a sacar? Me parece que la firmeza en su postura del padre Pagliarani tiene que ver mas con la posibilidad de contar con obispos «propia tropa», para seguir trabajando como lo vienen haciendo, sin interventores ni infiltrados. Ahí es donde no puede ceder…y con razón; el deseo de la fsspx de estar en plena unión con roma existió siempre desde Mons. Lefebvre hasta nuestros días.

    Pero si va a implicar una entrega total para alcanzar la situacion canónica «adecuada» en desmadro de todo el trabajo realizado y empezar a ver como se destruye la fsspx, no creo que valga la pena.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Es que no importa los documentos que firmen en algún tipo de acuerdo, la fraternidad va a ser «absorbida» por la Iglesia y su espíritu conciliar y va a terminar siendo destruida junto con su obra. Ya sea que le impongan obispos o que le prohíban cualquier cosa que pueda ocurrirseles y ahí si se plantan, tendrá Roma la excusa perfecta para decir que hicieron su parte en pos de la unidad pero que fue unilateral y ahí ya no habrá vuelta atrás.

        Por otro parte el argumento del «estado de necesidad» responde más a una necesidad de cerrar filas contra la doctrina modernista que otra cosa, lo que se lee como: nuestra liturgia, nuestros obispos, nuestro rito de ordenacion, nuestro tribunal de nulidades matrimoniales y todo sirve solamente para sacar a relucir la cuestión cismatica nuevamente.

        Me encantaría una opción que contemple el desarrollo de la fsspx y la unidad de la Iglesia.

        no se como seria posible sin que ocurra alguna de las dos cosas.

  6. Avatar de Ludovicus Ludovicus

    Lo que hace ruido es la utilización de un concepto fundamentalmente jurídico como ¨estado de necesidad¨, que implica algo provisorio, necesariamente restrictivo y temporario, como un parámetro general, amplio y constitutivo. El estado de necesidad requiere un remedio ante un grave peligro inminente, inevitable por otro medio y proporcionado a sus efectos no deseados. El estado de necesidad no funda, justifica puntualmente un apartarse provisorio del régimen general.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Sobre esto, remarco que debiera ser algo temporario. Si un desvío se perpetúa por más de 40 años, ¿es realmente tan necesario? Seguro hay excepciones, pero son casos muy puntuales y no parece que aplique aquí.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Bien apuntando. Lo cual no quiere decir que ese estado aludido deba desaparecer en pocos meses o pocos años. Los procesos de la iglesia y los tiempos de Dios no son los nuestros.

      Cuántos cismas, herejías y/o conflictos encontraron solución ( algunos, no todos ) en el transcurso de más o menos un siglo. Incluso algunos más.

      Es decir, que sea provisorio, temporal o restrictivo no trae de suyo cuánto tiempo dure.

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