Trump y León XIV: la querella de las investiduras en clave tardomoderna

por un lector del blog

Hay polémicas que envejecen en una semana y polémicas que llegan con mil años de retraso. El reciente choque entre Donald Trump y León XIV pertenece, me parece, a la segunda clase. Bajo la apariencia de un cruce coyuntural entre un presidente vociferante y un pontífice vacilante, ha reaparecido una de las tensiones constitutivas de Occidente: la rivalidad entre el poder universal y la autoridad universal; entre el Imperio y el sacerdocio; entre quien pretende mandar sobre el mundo y quien se arroga todavía el derecho de juzgarlo.

No se trata, desde luego, de un retorno literal al siglo XI. Estados Unidos no es el Sacro Imperio, Trump no es Enrique IV y León XIV no es Gregorio VII. Las diferencias saltan a la vista. Pero quedarse en ellas sería no ver lo esencial. Porque las épocas cambian, pero ciertas estructuras profundas perduran. Ayer como hoy, existe un poder temporal que tiende a presentarse como centro ordenador del orbe; ayer como hoy, existe una sede romana que, aun debilitada, se percibe a sí misma como depositaria de una normatividad superior, capaz de interpelar moralmente a los dueños de la fuerza. Cambian los ropajes; permanece la estructura.

En este sentido, Estados Unidos ocupa hoy, mutatis mutandis, el lugar que en otro tiempo ocupó el Imperio: no como repetición institucional, sino como heredero funcional del dominium mundi. La vieja intuición de Daniel —la del poder universal que se desplaza a través de la historia— conserva aquí una fecundidad hermenéutica nada desdeñable. El imperio mundial no ha desaparecido: ha mudado de forma. Ya no se reviste de los atributos sacros del César cristiano, sino de los lenguajes de la técnica, de la seguridad, de los mercados, de los derechos humanos y de la gobernanza global. Pero sigue siendo, en sustancia, una pretensión de universalidad política. Y allí donde hay una pretensión semejante, reaparece inevitablemente la pregunta por el principio superior que ha de juzgarla.

También el papado, por su parte, ha cambiado de registro sin dejar de ocupar un lugar análogo. Es evidente que el romano pontífice ya no comparece ante el mundo como vértice jurídico de la res publica christiana. Su lenguaje es otro; su función, en parte, también. Pero aun despojado de la plenitud teocrática medieval, el papa sigue siendo el garante universal de la religiosidad propia de Occidente. Que esa religiosidad ya no sea específicamente cristiana en sentido pleno no invalida la observación; antes bien, la vuelve más interesante. Nuestro Occidente tardomoderno profesa una religión apostática: una religión nacida del cristianismo, penetrada por él hasta la médula, pero separada de sus dogmas, de sus fines sobrenaturales y de su lógica sacramental. Conserva la sensibilidad moral del cristianismo, pero la desplaza a un plano inmanentista, sentimental y político. El pontífice, incluso cuando abdica parcialmente del lenguaje clásico de la Iglesia, continúa representando ante el mundo la instancia suprema de ese humus espiritual. Por eso sus palabras importan todavía, incluso para quienes ya no creen.

Quien estudia la historia del papado advierte enseguida que esta mutación no es nueva. Durante buena parte de los siglos XVIII y XIX, los pontífices parecieron hablar desde un mundo que ya no existía. Conservaban la memoria de una soberanía universal, pero habían perdido el suelo político sobre el cual ejercerla. Su discurso, a menudo rígido y desfasado, mantenía el recuerdo de una potestad extinguida, pero no siempre la inteligencia estratégica necesaria para habitar el nuevo escenario. Había en ello una grandeza trágica, pero también una cierta impotencia. No era ya la palabra políticamente lúcida de un Gregorio VII o de un Inocencio III, que sabían medir fuerzas, leer coyunturas y hablar desde una conciencia nítida de la superioridad de lo espiritual sobre lo temporal.

Algo cambia, sin embargo, a partir de León XIII. Sin restaurar la Cristiandad medieval, el papado recupera entonces una forma nueva de centralidad: ya no la del gobierno directo de lo temporal, sino la del magisterio moral con repercusión geopolítica. El pontífice deja de ser príncipe entre príncipes para volver a ser, en cierto modo, conciencia del mundo. Pero esta recuperación tuvo un precio. Para conservar incidencia sobre el orden histórico, el papado contemporáneo hubo de aproximarse peligrosamente a las categorías dominantes de la modernidad. Ganó presencia, pero al precio de tensar su relación con aspectos nucleares de la doctrina. Renunciar a esa presencia habría supuesto, sin embargo, una dimisión igualmente grave: la Iglesia habría abandonado su vocación de sal de la tierra, dejando el mundo enteramente a merced de los nuevos ídolos políticos. La alternativa nunca fue sencilla.

Francisco llevó esta lógica a uno de sus puntos máximos. Devolvió al papado una visibilidad geopolítica extraordinaria, pero lo hizo mediante un estilo pastoral y discursivo que con frecuencia rozó la ambigüedad doctrinal o puso en tensión el discurso pontificio con la ortodoxia tradicional. Tras él, León XIV aparece como una figura menos vigorosa, quizá menos dotada para la gran arquitectura política. Y, sin embargo, incluso un papa pusilánime puede verse arrastrado por la lógica misma del oficio petrino a salir al cruce del poder universal cuando éste invade el terreno de la conciencia moral, banaliza la guerra o absolutiza sus prerrogativas. El hecho de que Trump haya reaccionado con tanta dureza confirma, paradójicamente, que reconoció en el papa algo más que un líder religioso entre otros: percibió un rival simbólico.

Eso es, en el fondo, lo decisivo. La querella de las investiduras no fue sólo una disputa medieval sobre báculos y anillos. Fue la gran controversia acerca de quién tiene derecho a investir de sentido el orden político. Quién corona a quién. Quién legitima a quién. Quién juzga, en última instancia, la espada. Ese problema, lejos de haber desaparecido, persiste hoy bajo máscaras nuevas. Trump encarna una forma contemporánea del poder imperial: plebiscitario, mediático, postinstitucional, pero imperial al fin. León XIV encarna una forma tardía, atenuada y muchas veces desnaturalizada de la autoridad espiritual universal. No son Gregorio VII y Enrique IV. Son sus sombras. Pero las sombras también revelan la figura.

Y acaso allí resida la clave más honda de este episodio. No vivimos ya en la Cristiandad, pero tampoco vivimos enteramente fuera de ella. Habitamos sus ruinas, sus prolongaciones y sus caricaturas. Seguimos pensando con categorías que ella elaboró. Seguimos ordenando la realidad según reflejos morales que ella imprimió en nuestra civilización. Seguimos asistiendo, aun en versión degradada, al drama entre sacerdocio e imperio. La diferencia es que hoy el Imperio ya no se confiesa cristiano, y el sacerdocio ya no se atreve siempre a hablar como tal.

Por eso el choque entre Trump y León XIV produce una impresión extraña: la de asistir a una escena a la vez nueva y antiquísima, trivial y tremenda, grotesca y recognoscible. Como si de pronto, en medio del teatro tardomoderno, se hubiera alzado sobre el escenario el espectro de una vieja querella occidental. No ya la Cristiandad en su vigor, sino su eco; no ya su forma plena, sino su parodia; no ya el cuerpo entero de una civilización, sino su sombra proyectada sobre un mundo que aún vive de ella mientras la niega. Y, sin embargo, los espectros no aparecen porque sí. Vuelven cuando los muertos no han sido del todo sepultados. Trump y León XIV lo recuerdan a su manera. Creíamos habitar un mundo postcristiano; acaso habitamos, más bien, la fase espectral de la Cristiandad.

70 comentarios en “Trump y León XIV: la querella de las investiduras en clave tardomoderna

  1. Avatar de Desconocido Anónimo

    No me gusta como opera el Estado de Israel, no porque sean especialmente malévolos, sino porque se manejan con el realismo amoral de un Bismarck o un Richelieu, mientras a la vez usan al holocausto y a las acusaciones de antisemitismo para extorsionar moralmente al resto de occidente.

    Si sólo fueran moralistas sería tolerable, si sólo fueran amorales ejecutores de realpolitik, también sería tolerable. Lo insoportable es que hagan las 2 cosas a la vez.

    El mejor ejemplo es lo que sucedió recientemente en Siria, donde Israel apoyó a islamistas como el frente Al Nusra contra el gobierno del dictador socialista secular Assad (perteneciente a una minoría religiosa, los alawitas, tan heterodoxa, que muchos musulmanes no los consideran musulmanes), dictador que gobernaba con el apoyo de las minorías religiosas, como los alawitas, cristianos y drusos, y de los sectores más seculares de la sociedad. Por años Israel apoyó a los islamistas contra el «carnicero» Assad.

    Tan pronto Assad fue derrocado por islamistas ex-Isis ex-Alqaeda, los israelíes pasaron a horrorizarse porque islamistas controlaran al país, a preocuparse por los cristianos y drusos, y establecieron un protectorado en el sur de Siria bajo excusa de proteger a los drusos que extendió las fronteras de Israel hasta casi los suburbios de Damasco.

    Israel también colaboró con Azerbaijan en su guerra reciente contra Armenia que terminó con la evacuación-limpieza étnica de Nagorno Karabakh.

    Sin embargo, podemos ver a Israel, pero no podemos ver lo que habría si no existiera desde 1948. Israel ha sido una fuente constante de devastación y humillaciones para el mundo islámico. Tal vez los musulmanes serían una amenaza mucho mayor sin Israel haciéndoles tanto daño. Los mongoles no fueron buenos, pero occidente se benefició de lo que los mongoles le hicieron a los musulmanes.

  2. Avatar de Desconocido Anónimo

    Al leer bastantes de estos comentarios llego a la conclusión de que la Iglesia está muchísimo peor de lo que creía. En los palacios episcopales las huestes de Francisco y aquí las de Trump y Netanyahu. ¡Dentro de la Iglesia!

    Recuerdo a San Jerónimo y su pesadilla: Ciceronianus es, non christianus.

    Yo diría: Trumpiani estis, non christiani.

  3. Avatar de Desconocido Anónimo

    Estimado don Guander

    Muy interesante el postulado del artículo que comparte, muy bien planteado.

    Pero lo que en verdad me llama la atención de toda esta parodia no es tanto su similitud con la Querella sino que el Papa mismo, el cual, anda viajando por el mundo, no proclamando el Evangelio, convirtiendo y bautizando en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, (no, eso no, eso es proselitismo!), anda por ahí predicando la fraternidad universal, el derecho a migrar, y un pacifismo tolstoiano bastante añejo. Critica implícita pero fuertemente, a las derechas, pero es condescendiente, busca la aprobación y es aplaudido por los eternos «come curas»; se irrita con los gringos por la guerra en Irán y medio oriente, pero no dice nada, o muy poco y tímidamente, de la situación de los católicos chinos.

    El carácter que ha puesto el Papa en estos asuntos me hace temer que poco a poco se nos vaya desvelando un agustino sesentero, medio hippie, medio revolucionario, promotor de un humanismo humanitarista, ideólogo de un cristo ideológico.
    Así las cosas ¿Que es lo que se nos exige cuando nos piden que estemos en plena «comunión» con el Papa?¿Es la misma «comunión» que nos pide el Papa con respecto a los musulmanes?

    JLI

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Eso es exactamente lo que creemos o deberíamos creer. ¿Pero cual es esa «comunión» de la que habla el vicario de Cristo?¿Se refiere al que se gestó en el vientre de María Santísima, al que colgó del leño de la Cruz por nuestra salvación, al que venció al mundo y al sepulcro, y ahora está sentado a la diestra del Padre o a aquel se gestó en la mente de ciertos teólogos, ese que esta subordinando a la experiencia subjetiva, a la evolución y a la historia?¿A cual se refiere el vicario, al Trascendente o al inmanente? Espero no se enoje por mis preguntas, pero usted, a estas alturas, sabe que es una pregunta valida, de buena fe.

        Una vez más, gracias por publicar mi comentario, y por su respuesta.

        JLI

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Efectivamente, la pose del joven Prevost también muestra que no pertenece a la escena de la foto. Esta maniobra pone en evidencia con qué poderes ha chocado. Veremos muchas y variadas campañas en su contra. A no tragárselas.

  4. Avatar de Desconocido Anónimo

    Perdón si es el caso que algún comentarista ya lo haya mencionado, pero tratando estas cuestiones creo inevitable recordar algún párrafo esencial del lúcido Schmitt de «Teología política»:

    «Todos los conceptos significativos de la teoría moderna del Estado son conceptos teológicos secularizados.»

    «[…] convirtiéndose, por ejemplo, el Dios omnipotente en el legislador todopoderoso […] El estado de excepción tiene en la jurisprudencia análoga significación que el milagro en la teología.»

    Armando W. Eimar

  5. Avatar de Desconocido Anónimo

    El problema con Israel de algunos comentaristas es digno de análisis.

    Ochenta años después que el régimen de un país 90% cristiano y 45% católico, encabezado por un bautizado católico que nunca fue formalmente excomulgado por la Iglesia, asesinó la mitad de los judíos del mundo, se escandalizan porque el país que los judíos construyeron para librarse de futuros intentos de exterminio trata de evitar que un régimen que todas las mañanas promete literalmente borrar ese país del mapa adquiera armas nucleares.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Irán no está buscando armas nucleares y unos meses atrás la mismísima inteligencia de EE.UU. lo reconoció. Basta ya con la propaganda sionista. También, un poco de respeto por todos los poloneses, británicos, franceses, estadounidenses, brasileños, griegos, rusos bajo un regimen ateo, que eran bautizados y murieron para derrotar Alemania.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        No importa que Irán esté buscando o no armas nucleares (yo creo que sí ); eso es un peligro y no deben tenerla, como no la tienen la gran mayoría de los países del mundo y por ello no les pasa nada.

        Concedo que desde que Israel se las arregló para que Estados Unidos y sus «aliados» peleles les neutralizasen sus enemigos (guerra y desestabilización Irak, Siria, Libia; acuerdos comerciales y de defensa con Egipto, Marruecos y Turquía ), sus denuncias sobre armas atómicas no son creíbles.

        Aun así es mejor para todos que Irán no las tenga, porque siempre hay un peligro que las utilice.

        Creo que Irán debe concentrarse en que su pueblo prospere dando estabilidad económica, jurídica y social y asegurando que tenga agua y llegue ésta a todos los que la necesiten.

      2. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

        ¿»Siempre hay un peligro» que Irán utilice armas nucleares?

        Cómo se ve que no sabe nada de la Doctrina Sansón de Israel (y no, no es conspiranoia, es información oficial).

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      ¿Está usted echando la culpa de la «Shoá» (y evidentemente no del Holocausto) a los cristianos alemanes, especialmente a los católicos (45% ?) y a los luteranos, calvinistas y otras denominaciones (45% ?)? (había por lo menos el doble de luteranos que de católicos, distribuidos principalmente en zonas históricas diferentes )

      Hitler estaba bautizado católico, pero no era católico, sino un libreoensador agnóstico nacionalista que estaba intentando desplazar el cristianismo («una religión de esclavos» (!!!) ) por una filosofía del «hombre fuerte» y un neopaganismo germánico.

      Aun así, el voto a los nazis, como partido nacionalista que era, fue mayoritario entre los luteranos y minoritario entre los católicos. ¿Eso no le sugiere nada?

      También hubo oposición activa al nazismo entre los cristianos, especialmente entre los católicos. Y hubo también exterminio de sacerdotes católicos en campos de concentración (1.992 sacerdotes polacos (fuera, 3.000), En Dachau hubo 2.700 sacerdotes, de los que murieron 1.034)

      ¿No tuvieron que sufrir los católicos el cierre de sus partidos, organizaciones y asociaciones, el cierre de sus escuelas y periódicos, la propaganda sistemática de difamación de sacerdotes y religiosos?

      ¿No calcula el judío Pinchas Lapide que entre 700,000 y 860,000 judíos fueron salvados de la muerte por la Iglesia («Three Popes And The Jews» 1967)?

      En cualquier caso ¿qué tiene que ver eso con Palestina?

      Palestina ya tenía población, árabe.

      ¿La persecución que sufrieron los judíos en su patria les legitima para echar de sus casas y tierras a millones de árabes que no tiene arte ni parte en este drama?

      ¿Cuántos palestinos han muerto ya en esta invasión que dura ya más 58 años y que no parece terminar nunca?

      ¿Qué tienen que ver los palestinos con la persecución de los nazis?

    3. Avatar de Desconocido Anónimo

      Adolfo estaba bautizado pero no era católico. Incluso persiguió al catolicismo y promovió el neopaganismo esotérico, como todas las facciones políticas del régimen nacional-socialista. Especialmente las S.A. y las S.S., éstas últimas responsables de los campos de concentración y de exterminio.

      Los católicos estaban más bien representados en el Ejército regular, que peleó con honor, intentó múltiples veces quitar al tirano, y era presionado y chantajeado por las SS.

      Tampoco comprendo qué relación pueda tener que uno, como argentino, respecto a la nación alemana de 1940. Lo que sí puedo ver es que desde hace 80 años los judíos proclaman su genocidio, pero no han tenido empacho en limpiar etnicamente Gaza, y en la matanza sistemática de libaneses. Justamente los judíos que vienen clamando sobre su genocidio al que llaman Holocausto. Es como que los armenios invadieran Azerbaiyan y mataran decenas de miles de civiles; con qué autoridad moral podrían reclamar sobre el genocidio que sufrieron a manos de los turcos?

  6. Avatar de Desconocido Messerschmidt

    A su modo es fascinante la defensa de Trump que hacen algunos comentaristas. Evidentemente, su rechazo del aborto, por ejemplo, es digno de todo elogio, en este punto coincido totalmente con ellos. También añadiría que ha sido muy loable su desgraciadamente fracasado intento de acabar con la guerra entre rusos y ucranianos, y no alargarla hasta el infinito, como pretende la Unión Europea por intereses inconfesables y como quería su antecesor, el lamentable Biden.

    Ahora bien ¿cómo puede alguien que se denomina a sí mismo católico y que está convencido de su propia fidelidad a la tradición y la ortodoxia cerrar los ojos y callar cuando el mismo Trump blasfema escandalosamente presentándose a sí mismo disfrazado de Jesucristo? ¿Cómo se lo puede considerar tan cristiano precisamente por combatir el aborto, si al mismo tiempo su ejército bombardea una escuela y mata a 140 niñas el primer día de la actual guerra y él sigue tan orgulloso de las hazañas de su tropa? Y no me digan que fue un error: el ejército que sabía dónde estaba escondido el hombre mejor protegido del Irán, Jamenei, ¿no sabía que aquello era una escuela? ¿Es cristiano amenazar con destruir una civilización a bombazos, como hace Trump? ¿Es cristiano prohibir a otro utilizar la energía atómica cuando mi país es una de las mayores potencias en armas nucleares del mundo y la única que hasta ahora ha hecho uso de tales medios de destrucción masiva? ¿Es cristiano apoyar incondicionalmente a un gobierno israelí que está barriendo a los cristianos de Tierra Santa?

    En realidad Trump es lo de menos, pues no es más que un desquiciado, mascarón de proa de un barco que manejan otros seguramente peores que él. Tampoco se trata de política. Hablamos de moral y de ortodoxia, de qué es ser cristiano y qué no. Curiosamente hace un tiempo alguien en este mismo foro ponía en duda mi ortodoxia religiosa porque considero tan malo a Trump como a Kamala Harris… Tengo la impresión de que entre nosotros algunos caen en una idolatría que los ciega. ¿No confunden la ideología con la fe? ¿No están adorando a un becerro de oro y traicionando lo más sagrado? No lo digo con ánimo de afrenta, lo digo como llamada de atención, pues creo que están extraviados y que hacerlos reflexionar es un deber de amigo.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      » ¿Es cristiano prohibir a otro utilizar la energía atómica cuando mi país es una de las mayores potencias en armas nucleares del mundo y la única que hasta ahora ha hecho uso de tales medios de destrucción masiva?»

      El uranio enriquecido al 60% sirve SOLAMENTE para construir bombas atómicas. Impedir que un régimen de fanáticos religiosos deseosos de desencadenar una guerra apocalíptica adquieran guerras nucleares es simplemente sensato, tanto para un cristiano como para un musulman sunni. En el caso de un judío lo es mucho más, porque ese regimen proclama su intención de borrar a Israel de la tierra.

      «¿Es cristiano apoyar incondicionalmente a un gobierno israelí que está barriendo a los cristianos de Tierra Santa?»

      No voy a refutar este disparate en detalle porque se aplica la ley de Brandolini: refutar bullshit requiere un gasto de energía un orden de magnitud superior al requerido por enunciarlo.

      1. Avatar de Desconocido Messerschmidt

        Estimado anónimo, gracias por su respuesta. Me alegro de que usted tenga información tan exacta y segura sobre el tipo de uranio que tienen los iraníes. Pero parece que no tiene usted ningún problema con el arsenal atómico de Israel, ni con el de los EE.UU., ni con que este país se el único hasta hoy que ha realizado bombardeos atómicos. Usted mira la paja en el ojo iraní, pero no la viga el el ojo yanqui.

        Disculpe que tenga la poca modestia de recomendarle la lectura de un texto escrito por mí mismo, que creo le ayudara a entender cómo Israel ha ejercido y ejerce una inaceptable hostilidad hacia los cristianos de Tierra Santa. Si no quiere creerme a mí, puede comprobar los datos que aporto confrontándolos con incontables fuentes que puede encontrar en internet:

        https://conversesacatalunya.cat/es/israel-contra-los-cristianos/https://conversesacatalunya.cat/es/israel-contra-los-cristianos/

        Gracias también por su gentil calificación de uno de mis párrafos. ¿No sería mejor guardar un poco las formas y nos mostráramos corteses? Creo que era San Francisco de Sales quien decía que la cortesía es la flor de la caridad. Y como usted bien sabe, la caridad es una virtud teologal. Ah, y no hace falta que escriba “bullshit”, en buen español hay más de un equivalente para esta palabreja. También en esto conviene guardar las formas. Un cordial saludo.

  7. Avatar de Desconocido Anónimo

    Es geopolítica y no es mucho más lo que queda de la Iglesia visible. Es entonces que me parece que el Vaticano va a la rastra de Europa y de los organismos internacionales, la ONU en el paquete. Y que el Vaticano perdió todo peso geopolítico propio, otra vez, a la rastra de Europa. Y me parece que no hay que rebuscar mucho el asunto este de la reacción de Trump, pues entiende que se trata, ni más ni menos, que del amasijo europeo. Quiero decir que el fastidio del presidente de los EUA es el mismo que tiene con la Europa parasitaria, la de los Macron, Starmer y tutti quanti. Y la ligó Prevost.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      El Vaticano no debe tener ningún peso político, sino religioso para los católicos (justamente para eso está ) y, si a caso, moral para el resto.

      Y la mejor manera de enseñar es dando ejemplo.

      Debe concentrarse pues en facilitar que el mandato salvífico de Cristo de «id y predicad» se cumpla y sea efectivo.

      La pregunta entonces es, de acuerdo con las palabras y ejemplo de Cristo, ¿cuál sería el comportamiento correcto de un discípulo suyo en esta situación de emergencia?

      Si ese consejo evangélico tiene valor objetivo, como debería de ser por venir de quien viene, ¿podrían aprender algo valioso los no católicos?

      Evidentemente la paz es un valor en si mismo, aunque no siempre (ej. legítima defensa). ¿En este caso pedir la paz es correcto ?

      Todo esto no tiene nada que ver ni con Trump, ni con el lobby judío.

      A veces estas declaraciones pontificias beneficiarán a Trump y a sus amigos y a veces, no.

      Desde nuestro punto de vista, que no somos estadistas ni políticos, si vemos a unas personas en la calle peleándose, ¿cual sería el comportamiento correcto?

      ¿Pasar de ellos, que puede ser peligroso?, ¿animar a uno o a ambos a que se peguen más fuerte o con más técnica ?, ¿hacer apuestas sobre quién gana?…

      También habrá alguien que ayude a separarlos e intente mediar entre ellos.

      Usted, si estuviese metido en una de estas peleas callejeras, ¿qué comportamiento le gustaría que hiciesen con ustedes los viandantes ?

  8. Avatar de Ludovicus Ludovicus

    Lo esencial del artículo es la subsistencia de pretensiones de universalidad, tanto del poder temporal como del espiritual, y el subsiguiente conflicto entre ambos. Esa es la historia de Occidente, desde las persecuciones romanas pasando por Constantino, Enrique IV, Barbarroja, güelfos y gibelinos,los Enriques de Inglaterra, Napoleon, Hitler, y un largo etcetera.

    Y eso, paradójicamente, en relación con un enemigo que ni siquiera concibe la separación de ambos ámbitos.

  9. Avatar de Desconocido Anónimo

    Saludos CW. Le pido disculpas por salirme del tiesto, si no quiere publicar esto le ruego que no lo haga. Visito su blog y le leo desde hace años, no soy tan sabio ni de lejos como usted y sus comentaristas pero aprendo mucho con ustedes. De hecho, creo que no abundan los blogs de su nivel. Soy de España, y me atrae la cuestión de la misa tradicional pese a no haber asistido a ninguna en mi corta trayectoria; aún así sigo las discusiones y debates relacionados con este tema. Vi que se dice que el prefecto Roche va a dejar el cargo. No sé si va a ocurrir o no, pero planteo una hipótesis tras haber leído este artículo:

    https://www.la-croix.com/religion/messe-tridentine-la-france-va-t-elle-trouver-la-solution-a-la-question-tradi-dans-l-eglise-20260330

    «…según nuestras informaciones, el papa León XIV habría confiado personalmente al cardenal Aveline, durante el consistorio de enero, el deseo de que reflexionara sobre posibles vías para resolver las tensiones en torno a la liturgia tridentina…»

    ¿Podría el papa confiarle el cargo a Aveline? Según tengo entendido, es receptivo a esta cuestión y no es abiertamente hostil. Si el papa se fía más de él que de Roche y quiere tener en cuenta la realidad francesa para proponer una solución, su conocimiento y su experiencia en su archidiócesis -podría sucederle Bustillo, por cierto; ya es cardenal y obispo de una sede sufragánea- podría ser útil en este dicasterio. ¿Qué opinan? Gracias.

  10. Avatar de sensationallytriumphe10a9e8112 sensationallytriumphe10a9e8112

    Me parece que el comentario del Papa Leon XIV tiene un sesgo que los papas que anteriormente luchaban por el glaudium spritualis seguramente no se hubieran aceptado a si mismos- Para retar a Trump, el Papa debio haber deducido que la sola eleccion cardenalicia no lo entroniza en quien debe esgrimir el gaudiun stiritualis. se necesita más, se necesita que cuando a un cristiano en Nigeria, Sudan, España, Centro america o China, en lugar de negociar con hablar con palabras de «politica correcta» asuma el rol y trate de confundirse no con el Francisco (que Dios perdone sus herejias) sino que sea un Urbano II que entregue indulgencias plenarias a los soldados norteamericanos e israelies que estan luchando contra los mismos que aquel Papa heroico convoco a derrotar. Es vergonzoso que Leon XIV no diga una palabra del martirio diario de cristianos realizado por los musulmanes y se atrevva a enfrentar a quienes luchan contra los que amenazan nuestra Fe en todo el mundo

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Después del fracaso del interdicto y excomunión de Pablo V a la República de Venecia, los Papas no volvieron a usar más gladios espirituales.

      Eso se debe a que el fortalecimiento de los Estados y el auge de las clases medias hace que sus oligarquías se sientan seguras de autoridades ajenas.

      Por otra parte, a pesar de lo que pudiéramos pensar, la acción pontificia/eclesiástica no puede ser caprichosa, sino sujeta a derecho (canónico ); por lo que aquellos que se sientan perjudicados por una decisión pontificia siempre podrán estudiar si está de acuerdo a derecho (y obedecerla) o en contra (y desobedecerla).

      Los reyes Carlos I y Felipe II, en sus conflictos con el papado, tuvieron que pedir dictámenes periciales al formidable teólogo Melchor Cano O.P. sobre si era legítimo desobedecer ciertas pretensiones pontificias.

      (parece ser que sí )

  11. Avatar de Desconocido Anónimo

    No me convence mucho el análisis. Lo de que la sede romana se percibe como «depositaria de una normatividad superior» suena a chiste, pues la pregunta es cuánta gente en la santa sede cree en Dios…Desde luego si por normatividad superior entendemos la cuestión de una naturaleza humana que no puede ser modificada por leyes de los gobernantes, Trump, con las medidas que ha tomado contra la ideología de género (sin entrar en sus motivaciones) está bastante más cerca de esa «normatividad superior» que la santa sede, que parece vivir entre el planteamiento marxista (de los hermanos Marx), de estos son mis principios, pero si no le gustan tengo otros, y la dictadura de la políticamente correcto. Por lo demás, y especialmente en esta página en que tanto se ha fustigado la deriva de la sede de Pedro, me gustaría saber qué papa de los primeros siglos quiso mediar entre romanos y persas, por ejemplo, o se opuso sistemáticamente a las guerras emprendidas por los emperadores…

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      «me gustaría saber qué papa de los primeros siglos quiso mediar entre romanos y persas, por ejemplo, o se opuso sistemáticamente a las guerras emprendidas por los emperadores…»

      ¿Ha oído usted hablar de León I y de Atila? Pues ahí tiene usted el papa por el que pregunta. Por otra parte, tampoco sé de ningún papa de aquellos tiempos que se ocupara del aborto, cosa que ya entonces existía, y no por eso vamos a esperar que los papas actuales ignoren el tema.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        San León Magno lo que hizo fue defender Roma (muy posiblemente ofreciendo dinero a Atila, aunque no está claro) para que no la destruyera, lo cual es bastante distinto de una guerra entre Roma y los Persas. Respecto a lo del aborto, los testimonios antiguos cristianos, por citar la carta a Diogneto, son bastante elocuentes; de nuevo el problema es querer considerar al papa como si fuera el resumen de la Iglesia, cuando simplemente está al servicio de que se mantenga la fe, por lo cual no hace falta que hable siempre y de todo. Por otra parte, no me ha respondido a lo fundamental si hay más constancia de la ley natural en la sede de Roma o en el gobierno de los EEUU; yo sigo pensando que siendo ambos deficitarios en ese punto hay más en el segundo que en la primera. Por supuesto jamás hay que confundir la sede de Roma con la Iglesia católica, confusión que es uno de los santos y señas del ultramonatnismo…

  12. Avatar de Desconocido Anónimo

    La verdadera tragedia es que Trump y León lo que están repitiendo es el papel de Carlos V y Clemente VII: Carlos V lucha contra el Turco, y Clemente VII lo apoya indirectamente (al apoyar a los franceses de Francisco I contra España, pues los franceses se aliaron con los turcos). De nuevo haría falta un S. Ignacio que corrija el rumbo del Papado. El problema no es EEUU. El problema es la mal llamada Doctrina Social de la Iglesia que desde León XIII acá es un remedo de socialismo. Nada que ver con la clásica Visión Social Católica.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      No coincido. Trump no es Carlos V peleando contra los otomanos para salvar la cristiandad. Trump pelea por Israel y le vale un bledo los cristianos. Sino veamos como quedo encantado con el nuevo dictador sirio, un terrorista asesino de cristianos.

      Por su lado, Papa León XIV aboga por una paz mundial idealista que nunca va a existir. Pero no podemos pedirle peras al olmo, es la formación pacifista que recibió.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      ¿Cuál sería la clásica Visión Social Católica? Lo pregunto desde la ignorancia porque jamás había escuchado a alguien decir: «El problema es la mal llamada Doctrina Social de la Iglesia que desde León XIII acá es un remedo de socialismo.»

      Es una frase muy osada y, amén de no quedar como un idiota, habría que dar fundamentos serios.

      Ojalá pueda responder porque el tema me interesa bastante.

  13. Avatar de swiftlyadventurous6b420716f4 swiftlyadventurous6b420716f4

    El rol de la Iglesia es proteger la Tradición y salvar las almas. Es como dice la epístola “columna de la Verdad” (1 Timoteo 3, 15) Esto no debe olvidarse, no es ni la paz, ni el fin de la pobreza, ni la justicia social ni nada parecido.

    Uno puede criticar a Trump por las formas pero por los hechos pocos presidentes han hecho más por el cristianismo que él. Por citar algunas: nombró tres jueces conservadores en el Tribunal Supremo, prohíbe financiar ONGs que promuevan el aborto, orden ejecutiva (2017) que da libertad a las iglesias para influir en la política, regla del HHS (2019) que protege a médicos para que rechazan prácticas contrarias a su fe (aborto etc.), guía federal (2020) que protege la oración en las escuelas, durante el covid declaró las iglesias como servicios esenciales, White House Faith Office (2025) una oficina en la Casa Blanca dedicada a temas religiosos etc. Eso sin contar las menciones explícitas que hace a la fe públicamente.

    Bueno pues parece que el Papa tiene que hacer leña de Trump en lo que se denomina como “Trump bashing”, para decirlo en castizo: leña al mono que es de goma.

    Es de un infantilismo pasmoso. Parece que ha querido sumarse a una campaña internacional en contra de Estados Unidos y ha querido sacar redito. Sin embargo, a los católicos nos deja un regusto amargo porque nos recuerdas las horas más negras de Bergoglio y nos da miedo porque nos tememos un bergoglianismo 2.0.

    Lo que les cuesta que les entre en la mollera a muchos es que fuera de Trump hace frio, hace mucho frio…

    Constantino no fue un dechado de virtudes, pero sin él la Cristiandad hubiera sido impensable.  

    De parte de un católico tradicional

  14. Avatar de Ludovicus Ludovicus

    Muy interesante la analogía.

    Una primera observación que salta a la vista es la importancia que se le ha dado a las declaraciones de León XIV. Mientras que su antecesor llegó a llamar no cristiano a Trump sin que pasara nada, el bastante medido comentario de León lo hizo estallar. La Iglesia vuelve a tener relevancia, paradójicamente con un papa gris y contenido contra uno explosivo y clownesco.

    Segundo y obvio, aquí el Hegemón no opera contra el cristianismo y la Iglesia, sino contra un mundo islámico que la propia Iglesia llamó a combatir durante siglos. Se parece más a San Ambrosio reprendiendo a Teodosio por la masacre de Tesalónica, una barbaridad excesiva en un contexto de uso del poder.

    Tercero, el papa se está desmarcando de su propia ciudadanía. De algún modo debe desprenderse de la sombra de ser un ¨papa de Avignon¨, y esta es una buena oportunidad (dicen que mentaron el tema los mismos funcionarios norteamericanos que hablaron con el nuncio).

    Cuarto, sería de lamentar que León quedara instrumentado como capellán de la Europa de Sánchez, Starmer y Macron, al hilo de la política bergogliana. Para evitarlo deberá alzar la voz contra todos los abusos del poder, sean geopolíticos, sean ideológicos.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      No es que el Hegemón combate al mundo islámico, sino que combate para el Estado de Israel. Cuyos enemigos sí son el Islam y el cristianismo. Esto se ve clarísimo en Gaza y en los pueblos de Cisjordania, pero sobre todo en el sur del Líbano.

      El Evangelismo republicano lo apoya política, religiosa y financieramente.

      Si hay algo que logró esta guerra fue abrirme los ojos sobre todo esto. A mí y a centenares de miles de personas en todo el mundo. Trump y Vance son una gran decepción tanto como Milei cuando va a homenajear a Israel. Lo sorpresivo fue ver a Barron, Strickland, Carlson, Marshall, Sample y tantos otros, salir a decirlo explícitamente. Es una lección de fondo sobre los costos del pragmatismo de elegir al mal menor. El mal menor es terriblemente insuficiente, lamentablemente.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      El Hegemón no opera «contra un mundo islámico» sino contra un subconjunto definido y minoritario de ese mundo: el bloque chiita (Irán, Hezbollah y hutíes). La estrategia inmediata de ese bloque es derrotar a USA e Israel y la mediata es, en base a ese triunfo, posicionarse como el «verdadero Islam» frente al bloque sunnita.

      La alianza de Hamás, que es sunnita, con el bloque chiita es táctica, y se explica por el lado de Hamás porque los chiitas le enviaban dinero y armas y por el lado de los chiitas porque Hamás combatía a Israel.

      Arabia Saudita, Emiratos Arabes Unidos y Bahrein tienen tanto interés como Israel en que Irán no adquiera armas nucleares, aunque por diferentes motivos (asegurar supervivencia por el lado de Israel, evitar hegemonía iraní por el lado de los árabes sunnitas).

  15. Avatar de Desconocido Anónimo

    No puedo dejar de comentar su artículo de modo crítico, muy crítico. Le ruego que disculpe la extensión de mi escrito, pero el asunto requiere espacio y yo no tengo una gran capacidad de síntesis. Por último y antes de entrar en materia, quiero dejar claro que mis críticas, aunque duras, de ningún modo implican falta de respeto o de aprecio.

    Usted escribe:

    El imperio mundial no ha desaparecido: ha mudado de forma. Ya no se reviste de los atributos sacros del César cristiano, sino de los lenguajes de la técnica, de la seguridad, de los mercados, de los derechos humanos y de la gobernanza global.

    Esta argumentación me ha llamado bastante la atención. Inmediata e inevitablemente me ha traído a la memoria ciertos viejos discursos de extrema izquierda en los que se presentaba a todo poder y a toda autoridad no surgidos de una revolución proletaria como instancias opresivas al servicio de una clase dominante y explotadora que cambia de disfraz, pero no sus estructuras, métodos ni fines. En este tipo de discurso el Egipto faraónico, la talasocracia ateniense, el Imperio Romano, el Sacro Imperio, el colonialismo británico, los EE.UU. y cualquier otro poder estatal no socialista aparecían siempre como expresiones de un mismo “imperialismo” opresivo que sólo tendría fin cuando triunfase la gran revolución mesiánico-marxista. Desde luego, las potencias de este mundo tienen todas unos cuantos rasgos en común, necesarios e inherentes a su condición de potencias. Pero desde un punto de vista político e histórico, si consideramos las cosas con una cierta seriedad, se trata de una tesis que el mismo curso de la historia ha mostrado como errónea. No creo que haga falta decir aquí por qué.

    Que los Estados Unidos y el Sacro Imperio no pueden ser equiparados es evidente. Recordar que, como grandes estructuras de poder, tienen similitudes y ambiciones universales es una obviedad. Intentar establecer un paralelismo entre el conflicto actual y la querella de las investudiras es una empresa muy temeraria. La querella de las investiduras giró en torno a un asunto central, precisamente las investiduras, al ejercicio de poder en relación a las mismas y se extendió a otros ámbitos sirviendo de excusa para justificar una lucha entre el Papa y el Emperador por el poder tanto espiritual como político (con todo lo que esto conlleva). Por otra parte, la querella de las investiduras empezó con la reforma gregoriana iniciada en 1073 y terminó con el Concordato de Worms de 1221. El conflicto entre Trump (y Vance) de un lado y León XIV del otro comenzó hace menos de una semana ¿Y usted ya cree poder compararlo con una querella, que duró casi medio siglo? Ante tal falta de perspectiva histórica para evaluar el alcance de la actual disputa, sólo queda suponer que usted es profeta y sabe qué curso seguirán los acontecimientos. Pero lo que me deja más perplejo es que en su artículo el contenido, el objeto y la causa de ambos contenciosos o bien no son tenidos en cuenta o son considerados equivalentes, tal vez irrelevantes, como si las diferencias entre ambos fueran sólo cuestión de forma. ¿Considera usted que lo que se discutía en el año 1100 y lo que se discute ahora es equiparable o tiene algún parecido aunque sea remoto? No se trata aquí de explicar la querella de las investiduras, lo que requeriría un libro. Puede que a quienes están flojos en historia y no tienen ganas de romperse la cabeza pensando, su comparación les convenza, encandilados por el espejismo de unas estructuras presuntamente paralelas y arquetípicas, pero si examinamos la historia y empleamos el sentido común muy difícilmente llegaremos a la misma conclusión.

    También me ha sorprendido el siguiente párrafo:

    Tras él [Francisco], León XIV aparece como una figura menos vigorosa, quizá menos dotada para la gran arquitectura política. Y, sin embargo, incluso un papa pusilánime puede verse arrastrado por la lógica misma del oficio petrino a salir al cruce del poder universal cuando éste invade el terreno de la conciencia moral, banaliza la guerra o absolutiza sus prerrogativas. 

    Este párrafo me deja atónito. ¿Cree usted que Francisco estaba más dotado para la gran arquitectura política? ¿Lo cree de verdad? ¿En serio? Pero aún más perplejo me deja el que usted califique a León de pusilánime y de vacilante precisamente cuando por primera vez en todo un año de pontificado da muestras de no serlo y con autoridad hace oír la doctrina de Cristo enfrentándose a un poder insolente y profundamente hostil a los principios de nuestra fe.

    No negaré que la mayor parte de su artículo es una interesantísima reflexión sobre las relaciones entre el poder secular y el espiritual. Pero tampoco que la relación que usted quiere establecer entre la querella de las investiduras y el conflicto actual entre la Casa Blanca y el Vaticano me parece insostenible. Lo más preocupante es que tal discurso sirva para enaltecer indirectamente a un hombre tan nocivo como Trump, evidentemente un perturbado que cae en la blasfemia a causa de su vesania (me refiero a su delirante autorrepresentación como Cristo taumaturgo). No se lo puede comparar, aunque sea indirectamente con unos emperadores que tal vez no fueran gran cosa, pero que tampoco habían perdido el juicio. Sin duda a Trump le encantaría ser equiparado a un monarca del Sacro Imperio, pero no veo por qué tenemos que concederle tal honor. Todavía más lamentable me parece el modo en el que se infravalora la ejemplar combinación de mesura y firmeza que ha demostrado León en estos días, sin siquiera considerar la oportunidad y la loable ejemplaridad de su mensaje en la situación actual. Igual de triste es la falta de crítica a la indecencia y la barbarie de Trump y sus compañeros de aventura, incluido ese vicepresidente Vance, de 41 años, católico desde que tenía 34, pero que ya se atreve a decirle al papa que tenga cuidado cuando habla de teología, materia de la que él mismo sabe tanto como yo de ingeniería espacial.

    Como le decía antes, espero que no se sienta ofendido por esta réplica. Ya que hablábamos de la Edad Media, tómela por favor como un embate en un caballeroso torneo.

    Un muy cordial saludo

    Messerschmidt

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Estimado, agradezco su comentario.

      A la primera objeción le contestaría diciendo que tales sospechas se deben, quizás, al anonimato. En efecto, no soy marxista ni adhiero a esa lectura que usted ha sintetizado muy bien. Creo que basta como aclaración. He utilizado la expresión «dominium mundi» en el sentido que la exégesis tradicional de la profecía de Daniel tuvo a lo largo del pensamiento cristiano. Exégesis que se llama «translatio imperii» y que habla de la sucesión, de Oriente a Occidente, del imperio mundial. Ese reconocimiento no implica ni aprobación ni rechazo en los autores medievales, es simple constatación.

      Respecto a lo segundo, creo que tampoco es necesario aclarar demasiado. Me he dedicado a estudiar esos temas precisamente. Ud no tiene por qué saberlo, claro está. Pero considero que la analogía existe si uno atiende a la esencia misma de los hechos, aunque medien enormes diferencias. Si usted no está de acuerdo me parece muy bien, es opinable.

      La tercera objeción me resultó más atendible. No estoy seguro de que, personalmente, Francisco fuera más dotado para la geopolítica. Pero sí creo que, por su carácter más decidido y sus objetivos más claramente políticos, atrajo sobre sí el universo mundo de la élite mundial, de los medios de comunicación, de los mandatarios globales. No quiero decir con esto que Francisco tuviera poder real, sino solamente que atrajo la atención de los poderes reales. Y reafirmo lo que dije en el artículo: los papas recientes se han convertido en la voz de la «religiosidad propia de Occidente», aunque esa religiosidad no sea ya «específicamente cristiana», sino más bien apostática. Esa es, en definitiva, la religión que se disputan Trump y León XIV. Con esto no afirmo que la sede esté vacante ni nada por el estilo (con lo que espero responder al comentarista de las 11:36), sino más bien señalar algo más complejo: el papa puede ser, al mismo tiempo, Vicario de Cristo en su Iglesia y representante global de una «religiosidad occidental» de raíces cristianas y convicciones apóstatas. Lo que digo no es muy nuevo y ya lo han afirmado otros varios, con más autoridad.

      En cuanto a si León XIV es dubitativo o no, creo que no tiene demasiada importancia. Considero que sí, pero si a usted le resulta injusto, me apeo del caballo.

      Un gusto.

      El autor.

      1. Avatar de Desconocido Messerschmidt

        Estimado Anónimo:

        Le agradezco sinceramente su muy interesante y amable respuesta. De ningún modo he pensado que fuera usted marxista o sedevacantista. Simplemente quería hacer hincapié en algo así como una contradicción en su discurso. Personalmente no puedo dejar de distinguir de modo tajante entre poder espiritual y material, por mucho que a veces se sobrepongan. La Iglesia actual se diferencia, y de modo sustancial, de la medieval en que desde hace mucho ha dejado de ser potencia territorial lo que ha modificado de raíz su enfoque político. Ello también ha cambiado totalmente sus relaciones con los poderes políticos, lo que a mi juicio imposibilita el símil que usted propone. Por otra parte la translatio imperii no fue nunca una simple sucesión de traspaso del poder de facto. Por el contrario se trata de un concepto que siempre busca su justificación y legitimación en la continuidad (material o simbólica) de una tradición venerable. Ahí están como ejemplos clarísimos el Imperio Romano de Oriente, los reyes merovingios que decían ser de ascendencia troyana, el Imperio Carolingio (y sus sucesores el Sacro Imperio y el Imperio de Austria), Moscú como Tercera Roma, la Monarquía Hispánica como heredera de la casa de Austria y hasta los emperadores etíopes, pretendidamente sucesores de una dinastía salomónica.  El simple poderío de facto no establece ninguna translatio imperii. En puridad, ni el mal llamado Imperio Británico, ni el Imperio Alemán de 1870 (Segundo Reich), ni los EE.UU. son verdaderos imperios, sino sólo grandes potencias, aquí no hay ni rastro de la translatio imperii.

        Lamentablemente disiento también de su visión de la Iglesia actual y de su pontífice como “de convicciones apóstatas”. La Iglesia está contaminada por un mundo apóstata (¿Cuándo la Iglesia no ha estado contaminada por las apostasías del siglo?), pero no lo es ella misma ni lo es León. Considero que habría que matizar más. Una cosa es heterodoxia, otra más grave herejía y otra todavía peor apostasía. La heterodoxia campa a sus anchas en la Iglesia, en algunos ámbitos se llega seguramente a la herejía y en otros incluso a la apostasía. Pero de ahí a su afirmación hay un buen trecho ¿no cree? Por otra parte, una verdad en boca de un apóstata no deja de ser verdad. Y León, en su defensa de la paz y su abominación de la guerra, ha actuado como un papa absolutamente ortodoxo. Benedicto XV se negó a bendecir a los ejércitos de Francisco José (un monarca católico y cuerdo) cuando éste se lo pidió en 1914, respondiéndole algo así como que el papa no bendice las guerras. Y mientras duró la contienda no hizo más que pedir paz y condenar la violencia. León XIV está haciendo exactamente lo mismo.

        Una vez más muchísimas gracias por este interesante debate. Un muy cordial saludo.

  16. Avatar de Desconocido Anónimo

    Dos comentarios sobre la cuestión en sí que dio pie al choque.

    Primero, el “A whole civilization will die tonight, never to be brought back again.” fue una instancia clara de hipérbole. La amenaza concreta era destruir puentes y centrales eléctricas, no usar armas nucleares contra las ciudades.

    Segundo, la cuestión de si la guerra es justa o no es de orden prudencial, y para discernirla el hecho relevante es la evolución del stock de uranio enriquecido al 20% y 60%, que doy abajo en kg a partir de los informes de la IAEA:

    Año Mes Día: 20%, 60%

    2020 Nov 02: 000, 000

    2024 Oct 26: 839, 182 (justo antes de la reelección de Trump)

    2025 Jun 13: 184, 441

    Dado que el único uso posible de uranio enriquecido al 60% es construir una bomba nuclear, esta evolución permite inferir sin sombra de duda la intención del régimen. La única objeción que se puede plantear a una acción militar que frustre esa intención es por qué no debe permitirse a Irán tener bombas nucleares si Corea del N. las tiene. Y la respuesta es que Corea del N. no está gobernada por fanáticos religiosos que creen tener un mandato divino de desencadenar una guerra total para así dar pie al retorno del Duodécimo Imán o Mahdi.

    Informes de la IAEA

    Haz clic para acceder a gov2020-51.pdf

    Haz clic para acceder a gov2024-61.pdf

    Haz clic para acceder a gov2025-50.pdf

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        «Si Irán no pensaba hacer bombas atómicas,»

        El uranio enriquecido al 60% sirve SOLAMENTE para eso.

        A partir de la reelección de Trump se pusieron a enriquecer a toda prisa a 60% el stock que tenían de enriquecido a 20% .

        El que a partir de esto no percibe claramente la intención, tiene un problema.

        «ahora lo han puesto en una posición donde está forzado a hacerlas si o sí.»

        Distingo entre intención y posibilidad física.

        En cuanto a intención, por lo dicho antes ya la tenían.

        En cuanto a posibilidad física, ahora ya no la tienen, como resultado de la destrucción de toda la cadena de producción de componentes.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Esos informes son conjeturas, no testimonios directos de la realidad; apreciaciones del instituto en cuestión, que no sabemos bien quiénes son ni a quienes responden.

      Realmente, un país que tiene el arsenal atómico más grande del mundo y que ha sido el único que arrojara dos bombas atómicas contra la población civil de un país que no tenía arsenal atómico, a mí no me merece ninguna confianza. Israel tiene armas atómicas y los yankis no lo bombardean. Corea del Norte tiene un arsenal atómico y es un país comunista, y no es atacado. Conclusión: hay que tener un arsenal atómico para no ser atacado por Yankilandia.

      Todo esto suena como las «armas de destrucción masiva» a las que aludiera Bush hace más de 20 años para destruir Irak y matar más de un millón de irakíes, las cuales, por supuesto, nunca pudieron ser halladas…

      o sea que en materia de guerras justas, Irán llevaría la delantera y los yankis vendrían a ser los adláteres de la criminal política del hiena Bibi.

      ¿Que esto es lo que dicen los zurdos? ES claro, tontos no son.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        «Esos informes son conjeturas, no testimonios directos de la realidad; apreciaciones del instituto en cuestión, que no sabemos bien quiénes son ni a quienes responden.»

        Lo felicito por la amplitud y profundidad de su conocimiento de cómo la IAEA realiza sus inspecciones. ¿Podría decirnos cómo lo adquirió? ¿Trabaja Ud acaso para la CNEA?

        «Israel tiene armas atómicas y los yankis no lo bombardean. Corea del Norte tiene un arsenal atómico y es un país comunista, y no es atacado.»

        Puede agregar la India y Pakistán a la lista. Parece que no entendió que ninguno de esos países está gobernado por fanáticos religiosos que creen que desencadenando una guerra total contra el «Gran Satán» (USA) y el «Pequeño Satán» (Israel) darán lugar al retorno del Duodécimo Imán o Mahdi.

    2. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      Y la respuesta es que Corea del N. no está gobernada por fanáticos religiosos que creen tener un mandato divino de desencadenar una guerra total para así dar pie al retorno del Duodécimo Imán o Mahdi.

      ¿Sabía usted que el difunto Líder Supremo había prohibido el desarrollo y uso de armas nucleares con una fatwa, por considerarlo un instrumento desproporcionado en la guerra, o sea algo intrínsecamente malo?

      Digo, a lo mejor usted cree que todos los musulmanes son lo mismo… menos TV, señor.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Si Ud no puede inferir intención a partir de los hechos, en particular a partir del enriquecimiento febril de uranio al 60% desde la reelección de Trump, tiene un problema.

      2. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

        El que tiene un problema es usted, que infiere intenciones de los iraníes pero no ve las clarísimas intenciones de Trump y Netanyahu.

        Además, ¿usted quiere que tomemos como certísima la información de la OIEA sobre el uranio de Irán? ¿en serio?

        Según Trump, ya habían destruido toda la capacidad nuclear iraní… ¿entonces?

  17. Avatar de Desconocido Anónimo

    Me interesa la opinión que Wanderer, del autor de este artículo y de los más versados de este sitio, sobre lo siguiente (tal vez puedan darla):
    ¿Qué piensan del tan criticado «Agustinismo Político» de San Agustín?
    ¿Se equivocó San Agustín o no?
    Lo que he notado, es que la crítica al Agustinismo Político se hace interpretando correctamente lo afirmado por el Obispo de Hipona y no haciéndole decir lo que en rigor no dijo.
    Pero, ya dirán ustedes, si andan con tiempo.

  18. Avatar de Desconocido Anónimo

    Tiene cierta gracia porque Leon XIV y Trump son los dos líderes de sus respectivas potencias en decadencia. La unipolaridad religiosa católica en occidente hace tiempo se esfumó. Y la unipolaridad política occidental conseguida aparentemente después de la caída del muro de Berlín, basada en una autoproclamada superioridad moral por los valores de democracia liberal, igualdad de sexos, ateísmo práctico etc. también se está derrumbando aceleradamente. El impulso de Trump termina fallando: Fracasa en terminar la guerra de Ucrania donde Rusia decidió poner límite a la expansión insaciable de la OTAN (que entra en proceso de disolución) Fracasa en aplastar a China con los aranceles, fracasa en cambiar de régimen en Venezuela (solo consiguió al simio maduro para su zoológico de NY). Fracasa en destruir a Irán como nación, también en robarse Groenlandia a los daneses. Lo que le queda a USA son las grandes corporaciones tecnológicas y el poder financiero que se basa en la economía del petrodolar como monda de referencia, y a ver cuanto dura, porque el déficit y la deuda norteamericana está llegando a un punto que ya no va a haber mas magia financiera que la sostenga. Algo tan grande tiene que hacer necesariamente mucho ruido al caer y Trump es perfecto para hacer ruido, solo le falta nombrar a su caballo ministro, por lo menos León XIV no hace el ridículo continuamente.

    Jorge

  19. Avatar de Desconocido Anónimo

    Me parece interesante el planteo. Coincido en la visión de lo que atañe a Trump y lo que representa, y si bien creo que el papado hoy en día efectivamente a nivel mundano no ostenta la autoridad que solía, y que la figura de León XIV es más bien gris en muchos aspectos, me parece que no queda claro que el autor reconozca la autoridad universal intrínseca del Papa (sea que se use o se reconozca a nivel mundial o no) y que es un error calificar al actual Sumo Pontífice de pusilánime.

    Con respecto a esto último, creo que es evidente que su Santidad no es el Papa más santo, brillante, erudito o carísmatico de la historia, pero la herencia que recibió ameritaba un ataque de pánico no unas lágrimas en el balcón del palacio vaticano, y que el hecho de que haya asumido hace casi un año semejante tarea sin que la Iglesia se degarrara en cismas por todos lados (que es a lo que íbamos) habla de su valor y su prudencia. No digo que estemos en el mejor momento de la Iglesia, no sé si es el mejor Papa, no coincido con todas sus decisiones, pero tampoco tengo la experiencia, la información, ni la tarea, y por lo tanto la Gracia, que él tiene. Y emitir esos juicios habiendo pasado poco tiempo, sin tener todos los elementos y considerando lo delicado de la situación, me parece francamente simplista, y en el peor de los casos, soberbio. Quizás la Iglesia necesitaba alguien que tuviera la paciencia y la prudencia para empezar a poner orden sin dar rebencazos.

  20. Avatar de ejcanevari ejcanevari

    En realidad no hubo ningún enfrentamiento. Igual que Benedicto XV, Pio XI, Pio XII, Juan Pablo II -por citar algunos- León XIV reclama por la paz en tiempos de guerra. Todos hicieron los papas nombrados también lo reclamaron. Y no hubo ningún enfrentamiento con los dirigentes de turno. Una sola frase del actual pontífice -que creo que no debió pronunciar- se refiere al presidente de EEUU casi directamente «No le tengo miedo a la administración de Trump», frase que fue sacada de contexto y que es la respuesta a la insistencia de un periodista que buscaba, justamente, que se refierierra a Trump. Si se lee con atención el magisterio ordinario de Leon XIV -no declaraciones a periodistas- se puede advertir que en su inmensa mayoría se opone a las decisiones de los dirigentes actuales, y a nadie se le puede ocurrir que está en medio de una querella con alguno al modo de las de tiempos idos. Por otra parte, tampoco comparto lo de que la Iglesia «se percibe a sí misma como depositaria de una normatividad superior, capaz de interpelar moralmente a los dueños de la fuerza», porque la Iglesia ES depositaria de una nomatividad superior. Un abrazo.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Estimado, claro que la Iglesia «es» la depositaria de una normatividad superior. No lo estoy negando. Simplemente menciono, en el trajín del análisis, que también se percibe a sí misma como tal.

      Quedamos de acuerdo.

      El autor.

  21. Avatar de Desconocido Anónimo

    Todo estará muy bien si la querella contra el Imperio se reproduce en otros contextos en exactamente la misma virulencia y tono. Lo que no sería aceptable, y lamentablemente me temo que así será, es que León XIV se ponga estupendo contra Trump (en su derecho está), pero cuando venga a España pase de puntillas sobre las barbaridades del actual gobierno socialista (¿cuántos abortos ha practicado España desde que Sánchez es presidente? No tengo claro que Prevost lo pregunte o lo mencione en sus alocuciones).

    Personalmente pienso que León XIV tiene la misma enfermedad que Francisco, es un sesentón rojete bastante bocachancla, la diferencia es que el primero viste como Papa y el 2º hacía lo que le salía del níspero. Y no tengo ningún problema en que practique eso del “truth to power” (total, no es ex-Cathedra), pero si quiere hacerlo tiene que decir verdades a TODOS los poderes, no solo a los que personalmente le caigan mal a él.

Replica a ejcanevari Cancelar la respuesta