«Santísimo Padre, conceda el Mandato Apostólico para las consagraciones episcopales de la FSSPX. Usted es también el padre de los numerosos hijos e hijas de esta institución; son ya dos generaciones de fieles que, hasta ahora, han sido atendidos por la FSSPX, que aman al Papa y que desean ser verdaderos hijos e hijas de la Iglesia romana.
Por ello, aléjese de las parcialidades ajenas y, con un gran espíritu paternal y verdaderamente agustiniano, demuestre que está construyendo puentes, como prometió ante el mundo entero al impartir su primera bendición después de su elección.
No pase a la historia de la Iglesia como quien no supo construir este puente —un puente que podría edificarse en este momento verdaderamente providencial con voluntad generosa— y que, en cambio, permitió una división ulterior realmente innecesaria y dolorosa dentro de la Iglesia, al mismo tiempo que se desarrollaban procesos sinodales que se presentan como expresión de la mayor amplitud pastoral e inclusión eclesial posible.»
[Ver el texto completo en este enlace]

Se le pide que “construya puentes”. Admirable metáfora. Aunque conviene recordar que un puente requiere dos orillas que quieran tocarse; de lo contrario, no es puente, sino pasarela privada. Ubi Petrus, ibi Ecclesia.
Se invoca el amor al Papa, pero el amor, en teología católica, no es mera afección lírica sino obediencia concreta. Roma locuta, causa finita —o, al menos, eso creíamos.
Y si negar el Mandato Apostólico fuera “causar división”, tal vez habría que revisar la premisa. Porque en la Iglesia la unidad no nace de multiplicar obispos, sino de permanecer en comunión. Non numerus, sed unitas.
Con respeto filial, el joven que come asados para el vulgo eclesial.
Para ser un mero joven engullidor de asados, hay que decir que escribe muy bien y conoce el latín.
Además de que algo de la frágil argumentación de Schneider ya había sido rebatida por un artículo anterior de L. Scrosati (este: https://brujulacotidiana.com/es/roma-econe-hay-que-suspender-las-ordenaciones-para-continuar-el-dialogo), hoy la lúcida periodista italiana ha sacado otro artículo que no tiene desperdicio: https://brujulacotidiana.com/es/poder-de-orden-y-jurisdiccion-el-malentendido-de-los-lefebvrianos. La FSSPX parece que no sabe leer el CVII…
Augustinus
Muy bueno. Magnífico artículo
Leí el post original de Diane Montagna.
Sinceramente, de lo más flojo que le he visto a Mons. Schneider, de quien por otro lado tengo la más alta consideración (lo he conocido personalmente).
Tanto, que salvo la petición propiamente dicha, el resto del post no parece de la pluma de Mons. Es como si se hubiera atorado con el discurso de la FSSPX, cayendo en casi todos los errores de bulto que en este blog ya han sido respondidos de una u otra manera… ¡incluso llega a usar una variación de la «analogía del incendio»! Llamativo.
Si fuera conspiranoico, diría que esa parte la escribió otra persona, y le han jugado una mala pasada al buen Athanasius.
PD: por favor, por favor, los FSSPX no anden ahora haciendo brindis por Mons. Schneider. Se han cansado de despreciarlo junto a todos los demás Obispos «no-FSSPX». No hagan el espectáculo bochornoso de salir a hacerle «hurras» ahora.
Este hombre Batistella se ha tornado un tanto molesto durante los últimos post.
Tiene un sesgo muy marcado y odio sutilmente oculto ( siendo moderado)contra la FSSPX lo cual impide cualquier perspectiva, aunque sea de suplica, a su favor.
Es claro que las pasiones nublan el juicio
Es raro que el moderador permita todo tipo de comentarios.
Advierte a los fieles de acá y allá. Responde a todos creyendo que es su labor. Y lo mejor , cree infalible sus respuestas.
Es difícil argumentar por aquí, no todos gozos de su tiempo.
JJ.
Cordialmente
Le aseguro que no permito todo tipo de comentario. Elimino al menos el 20%.
En cuanto a Andrés Battistella, se podrá estar más o menos de acuerdo con él, pero fundamente lo que afirma.
Qué disparate de Schneider
Más aún cuando León lea esto temo que todas las cosas buenas que decía quedarán desacreditadas entonces el efecto será peor
wanderer sorprendido a lo que ud se rebajó al compartir este desvarío
soy sacerdote argentino
Suscribo
Estimado sacerdote argentino, yo creo que Mons. Schneider está haciendo lo posible, bion o mal, para tratar de evitar la catástrofe. Como dije ayer, tengamos paciencia.
Estimado Padre
¿Qué pasaría si aceptando la petición de Monseñor Schneider el Santo Padre autorizara el nombramiento de esos obispos, usted diría que el Papa se ha equivocado?
Fuenteovejuna
Le veo graves problemas:
– Pide una concesión unilateral y extraordinaria a cambio de nada.
– No pide ni sugiere nada a la propia FSSPX. ¿Es que ellos no están haciendo nada mal, o siquiera mejorable?
– El escrito pierde su objeto por la justificación que hace de las consagraciones. Él afirma que el mandato no es necesario de derecho divino, que hay estado de necesidad, etc., las tesis centrales de la FSSPX. ¿Entonces por qué le pide Schneider a León un mandato que Fellay y Galarreta de todos modos no necesitan? ¿Por qué pide a León tomar medidas excepcionales para evitar la ruptura, si de todos modos lo que planea hacer la FSSPX no es cisma?
– Su argumentación contra la necesidad del mandato es débil: no es lo mismo consagrar sin el mandato expreso de Roma (en tiempos en los que esto era logísticamente imposible, para empezar) que hacerlo contra su mandato expreso.
– Su defensa del rechazo de la FSSPX a aceptar la professio fidei del 88 es terriblemente mala. Esta profesión es perfectamente ortodoxa en cada línea, cualquiera puede leerla. ¿En qué queda la jurisdicción del Papa si los sacerdotes y obispos pueden rechazar incluso disposiciones justas y ortodoxas, con tal de que sean posteriores a X fecha que a ellos les parezca?
– Pide un mandato extraordinario a cambio de nada, con el objetivo de continuar un diálogo doctrinal… que la propia FSSPX dijo la semana pasada que es imposible.
– Hace manifiestamente de menos los puntos de división entre la FSSPX y Roma. La Fraternidad no dice que el Novus Ordo tiene «imprecisiones», o que haya que «examinar ambigüedades», y que haya textos del CVII que «levantan dudas y dificultades doctrinales». No. La FSSPX dice que el NO es ilegítimo y se debe evitar como culto no católico, y que el CVII contiene herejías gravísimas que hacen imposible en conciencia escuchar la predicación o ponerse bajo la disciplina efectiva de los que aceptan sus doctrinas.
– El planteamiento básico es falso e injusto: parece que la Fraternidad lo estuviera haciendo todo perfectamente bien, no hubiera problemas doctrinales y canónicos que resolver, y Roma fuera a provocar innecesariamente un cisma por negarse a dar el mandato sin ningún motivo. Decir que «si la FSSPX se separara completamente, la responsabilidad recaería principalmente sobre la Santa Sede» me parece una mentira cruel, que no sirve en nada a la unidad ni a la caridad. ¿Se cree que Robert Prevost no está sufriendo? ¿Que no quiere evitar la ruptura de la Fraternidad? Yo creo que sí. Y digo yo que un mínimo de responsabilidad habrá por parte de la FSSPX, si son ellos los que van a realizar las consagraciones, han rechazado el diálogo doctrinal y han decidido no suspender siquiera temporalmente las consagraciones.
En conjunto, el problema está en que esto no parece una petición filial, sino las alegaciones del abogado defensor de la FSSPX. Y para eso no hacía falta escribir nada, ellos ya se defienden solos.
Loretar
«Santo Padre, autorice las consagraciones, pues igual la FSSPX lo hará con o sin su autorización, y pretende consagrar nada menos que para que sobreviva la Tradición, pues, según ellos, fuera de la FSSPX no hay Tradición, ni siquiera seguridad respecto de la validez de los sacramentos, y por eso enseñan que no se reciban sacramentos fuera de nuestra FSSPX, y que ni siquiera se consulte a los que no son de la Fraternidad; y también para constituir un orden episcopal paralelo, sin ninguna dependencia de su autoridad pontificia, salvo en lo que ellos determinen, para hacer un poco lo que les dé la gana, incluso con su propio derecho canónico, salvando así la Tradición de la Roma que es la «Iglesia Conciliar», como dijo su fundador, M. Lefebvre, que está gobernada por anticristos. Incluso usted mismo, si fue ordenado o consagrado según la forma nueva conciliar, quizá no tiene el Orden».
Sinceramente, ¿a alguien con siquiera un poquito de sentido común le parece sensata esta petición? ¿A alguien con siquiera un poquito de sentido común le parece que el Papa accederá a esta petición? ¿Schneider ha perdido la cabeza?
Bien lejos está de lo que escribió el Card. Sarah, que rebosa elevación moral y no tiene desperdicio.
Ah, por cierto, a Schneider se le olvidó citar muchos pasajes de Lefebvre…, como ese de los anticristos, de que la Iglesia subsiste en la FSSPX y otros varios.
Augustinus
Agustincito, acaso no toleraron esas minucias Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI y «nuestro» Francisco el «bueno»? ¿y por qué le da a Usted ser más papista que el Papa?
Hilbert
Estimado, ¿Ud. está al tanto de los Pontificados de los primeros tres? Francisco bien sabemos que toleró cualquier cosa, desde la pachamama hasta los matrimonios y confesiones de la FSSPX. La cual, por tanto, en rigor, hasta entonces, según la Santa Sede, no había sino convalidado uniones fornicarias y dejado a los pecadores igual de pecadores. Mire qué tradicionales los supuestamente garantes de la Tradición…
Por lo demás, si se llegara a tolerar esto, pues la disciplina se iría literalmente al garete. Cualquiera podría ir a su aire, consagrando obispos e instituyendo sus propios tribunales eclesiásticos.
Realmente un «santo varon», providencial en estos tiempos de la Iglesia, su «compendio de Fe Católica -CREDO- un libro «de cabecera», su nombre: Athanasius, nos recuerda al otro. Dios permita sea «escuchado»
NICO
Vale la pena leer el artículo completo de Diane Montagna
https://dianemontagna.substack.com/p/exclusive-bishop-schneider-appeals
Don Wanderer , no se ve el enlace dónde se encuentra en texto completo.
Me parece que , además de la petición, sería provechoso leer toda la opinión previa del Obispo, así como leímos la de los cardenales Müller y Sarah.
Saludos cordiales