León XIV y la misa tradicional: un encuentro que pasó desapercibido

Hoy, 13 de marzo de 2026, el blog amigo Messa in Latino ha publicado un artículo que reflexiona sobre el tema que se insinúa en esta entrada: el Papa León está buscando una solución para la misa tradicional.

El 5 de marzo de 2026, León XIV se reunió en privado con los autores del mayor estudio sociológico jamás realizado sobre los católicos vinculados a la misa tradicional. Una audiencia que pasó desapercibida. Pero quizás mucho más importante de lo que parece.

Sin rueda de prensa. Sin comunicado oficial sobre el contenido de la reunión. La mayoría de los medios católicos apenas lo han mencionado, relegándolo a las notas al margen de la agenda pontificia.

Sin embargo, para comprender lo que realmente ocurrió en esa sala, basta con plantearse una sola pregunta: ¿quiénes son estos dos hombres y a qué se dedican?

I. Quiénes son Bullivant y Cranney

Stephen Bullivant es profesor de teología y sociología de la religión en la Universidad St Mary’s de Londres. Es uno de los principales estudiosos contemporáneos de los fenómenos de secularización y abandono de la fe católica en Occidente.

Su nombre se ha hecho famoso sobre todo gracias al libro Mass Exodus: Catholic Disaffiliation in Britain and America since Vatican II (Oxford University Press, 2019), un estudio sociológico muy citado que analiza el drástico descenso de la práctica católica en las décadas posteriores al Concilio. En 2022 publicó Nonverts: The Making of Ex-Christian America, también para Oxford, una investigación sobre la formación de la primera generación estadounidense que creció sin ninguna afiliación religiosa.

Stephen Cranney es sociólogo y científico de datos en la Catholic University of America, especializado en el estudio cuantitativo de las comunidades religiosas y en la dinámica demográfica de la fe.

Dos académicos serios. Sin agenda ideológica declarada. Solo datos.

II. El libro que está a punto de salir

Bullivant y Cranney son los autores de Trads: Latin Mass Catholics in the United States, un gran estudio sociológico sobre la realidad de los católicos vinculados a la liturgia tradicional en Estados Unidos. El volumen se publicará en 2026 por Oxford University Press.

El estudio se basa en encuestas a gran escala, entrevistas en profundidad e investigación etnográfica de campo. Representa uno de los primeros intentos sistemáticos de analizar empíricamente el mundo de la misa tradicional con las herramientas de la sociología académica.

Los resultados preliminares son interesantes.

Según los datos recopilados, alrededor de dos tercios de los asistentes a la misa tradicional declaran aceptar en cierta medida el Concilio Vaticano II. Los grupos realmente cismáticos representan una minoría muy pequeña en comparación con el mundo tradicional en su conjunto. En Estados Unidos hay cientos de parroquias con misa tradicional, muchas más que las capillas de la Fraternidad San Pío X.

En otras palabras: la imagen que a menudo se difunde en el debate eclesial, la de los tradicionalistas como un enclave marginal y rebelde, no se corresponde necesariamente con lo que dicen las cifras.

III. Por qué es importante esta audiencia

El Vaticano no ha dado a conocer ningún detalle sobre el contenido de la conversación. La reunión fue privada.

Pero una cosa es evidente.

El Papa ha decidido reunirse con dos estudiosos que analizan con datos empíricos una de las cuestiones más controvertidas de la Iglesia contemporánea: la crisis de la práctica religiosa en Occidente, la relación con el Concilio Vaticano II, el crecimiento de las comunidades vinculadas a la liturgia tradicional.

Y aquí surge la pregunta que muchos evitan desde hace décadas.

¿La crisis de la Iglesia en Occidente se debe a las reformas posteriores al Concilio? ¿O es el resultado de cambios culturales mucho más profundos que han afectado a toda la sociedad occidental, independientemente de la liturgia?

Esta pregunta no es polémica. Es una pregunta sociológica legítima. Y es precisamente lo que estudiosos como Bullivant llevan años tratando de analizar.

IV. Datos que no se pueden ignorar

Basta con observar algunas realidades históricas difíciles de negar.

El colapso de la práctica religiosa en Europa y América del Norte. La drástica disminución de las vocaciones sacerdotales y religiosas. La secularización acelerada a partir de los años sesenta del siglo XX.

Atribuir todo esto exclusivamente al Concilio Vaticano II sería probablemente una simplificación.

Pero negarse a estudiar seriamente el período posconciliar sería igualmente ideológico.

Durante décadas, el debate sobre el Concilio ha estado dominado por contraposiciones estériles. Progresistas contra tradicionalistas. Reforma contra tradición. Eslóganes contra eslóganes.

Pero la historia de la Iglesia no se estudia con eslóganes. Se estudia con documentos, con datos, con análisis históricos, con investigaciones sociológicas.

V. Una Iglesia que no teme a la realidad

Si el papa León XIV ha decidido recibir en audiencia privada a dos sociólogos que trabajan precisamente con estos datos, no es necesariamente una señal de ruptura con el pasado reciente.

Podría ser algo mucho más sencillo.

La señal de una Iglesia que no teme mirar la realidad tal y como es. La señal de un pontificado que quiere comprender los hechos antes de tomar decisiones. La señal de que, tal vez, tras años de polémicas, alguien en el Vaticano ha decidido que es hora de escuchar a los números.

Y tal vez sea precisamente aquí —en los datos, no en los eslóganes— donde pueda comenzar un debate más honesto sobre la relación entre el Concilio, la tradición y el futuro de la Iglesia.

Fuente: Paracleto.

51 comentarios en “León XIV y la misa tradicional: un encuentro que pasó desapercibido

  1. Pingback: Le Pape veut régler le problème de la messe traditionnelle | Benoit et Moi

  2. Avatar de Desconocido Anónimo

    Hay que agradecer una y mil veces a Monseñor Lefebvre y a la fraternidad porque gracias a su pelea por la fe y las almas es que los demás grupitos llámense fraternidad san Pedro , eclesia dei, y todos los que puedan existir, tienen oxígeno y pueden lograr su paz y seguir dando los sacramentos a sus fieles. Sin el 1 de julio nadie hablaría de la cuestión. Sin la postura de monseñor Lefebvre y de Castro Mayer no habría existido la solución que cerró para eclesia dei. La fraternidad es la voz que clama en el desierto así que los demás guardianes de la tradición deberían sacarse el sombrero y agradecer mucho su existencia que hace más fácil sus vidas.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Ese es el discurso que no cierra, usted asegura que la Iglesia necesita de Fraternidad y de los demás grupitos eclessia dei, para ser medio de salvación.

      Que queda para el resto de la Iglesia, no estamos recibiendo realmente los sacramentos??

      1. Respuesta para quienes refutan con el argumento de que es contrafáctico:

        Hay un estudio sociológico serio por detrás, uno de los investigadores es analista de datos. La estadística no miente, es objetiva, incluso en su grado de incertidumbre. Dicho ésto: No se trata de cuantificar lo que pudo ser o no ser, se trata de cuantificar cuanto tuvo que ver un hecho tan relevante como fue el concilio vaticano II, o no, en la crisis posterior de la Iglesia, no es contrafactico, es ciencia probabilistica aplicada a hechos, en este caso, sociológicos. Disculpen si les pincho el globo a los contrafácticos.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Estimado, entiendo que ese análisis es contrafactico.

      Podría haber sido así o no, lo sabe Dios

      Conocemos la historia de lo que pasó, no de lo que hubiera pasado.

      Ud preocupese por sus salvación y deje al resto en su realidad, sin exigir nada, ya que la historia sigue si curso y no sabemos cual puede ser el desenlace

  3. Avatar de Desconocido Messerschmidt

    No está mal escuchar a dos sociólogos, pero hay que tener en cuenta que se trata de estadounidenses que dan cuenta de la experiencia en su país a un compatriota, ciertamente comsopolita, pero yanqui al fin y al cabo. Verdad es que la globalización, por medio de su típico totalitarismo cultural, ha eliminado bastantes diferencias entre sociedades y países, pero no todas. No se puede extrapolar la experiencia de los EE.UU. al resto de la cristiandad católica. Ni Europa ni Iberoamérica son los EE.UU., mucho menos los continentes africano y asiático. Además de que el tradicionalismo católico no es nada homogéneo. En este sentido lo que pueden aportar estos sociólogos es sin duda interesante y digno de ser tenido en cuenta, pero también relativo y limitado. Por otra parte, los datos sociológicos son secundarios, aquí se trata de algo muy diferente y que debe considerarse principalmente en dos ámbitos: el de la fe y lo sobrenatural y el de un contexto histórico-cultural muy amplio, que se extiende por todo Occidente y por buena parte del resto de la humanidad y a lo largo de siglos. Frente a estas realidades el enfoque sociológico, con todo el valor que pueda tener y que no se le puede negar, se queda corto.

    En este sentido es significativo el dilema que se plantea en las preguntas ¿La crisis de la Iglesia en Occidente se debe a las reformas posteriores al Concilio? ¿O es el resultado de cambios culturales mucho más profundos que han afectado a toda la sociedad occidental, independientemente de la liturgia?”. Esta formulación disyuntiva me parece tan ingenua como errónea. Las reformas decretadas por el Concilio, así como las posteriores a él, estuvieron determinadas por los cambios culturales que pusieron en marcha la Revolución Francesa y la Revolución Industrial y que empezaron a manifestarse muy explícitamente después de la Primera Guerra Mundial. La crisis de 1929,  el advenimiento de los totalitarismos y la Segunda Guerra Mundial retrasaron y enmascararon estos cambios, que tras 1945 se aceleraron, ganaron en vigor y se volvieron imparables. Precisamente en la década de 1960 fue cuando triunfaron definitivamente, se consolidaron y se universalizaron. Por ello no es ninguna casualidad que el Concilio tuviera lugar en esos años. El plan conciliar de Pío XII y de Juan XXIII era dar una repuesta a esos cambios sin perder el rumbo, restaurando la influencia que la Iglesia estaba perdiendo. Ya sabemos lo que pasó. Pero por otro lado, el Concilio y las reformas posteriores a él también ejercieron una gran influencia en el conjunto de la cultura, incluso en la más alejada del catolicismo. La cultura es el marco en el que se desenvuelve toda religión y toda cultura se ve determinada por las religiones que en ella se practican. Ambas son inseparables. El cristianismo no habría sido lo que es sin las invasiones bárbaras del siglo V, la caída del Imperio Romano de Occidente y las consecuencias culturales de estos hechos. Muy distinto sería el cristianismo actual si el Imperio de los siglos siguientes hubiera continuado siendo el de Constantino y Teodosio.

  4. Avatar de Desconocido Anónimo

    Medir la Fe y la espiritualidad del Alma de los que aman y sienten a Dios en sus corazones con fríos números y estadísticas de sociología humanística universitaria… el libro podrá quedar muy pomposo y bonito por fuera pero es totalmente hueco por dentro. La espiritualidad no se discierne, no se estudia ni se proyecta desde el rigorismo técnico de la ciencia y el iluminismo de la humanidad.

    «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios e inteligentes, y las revelaste a los niños» (Mateo 11:25; Lucas 10:21)

    Nuestro Señor también parece ser poco afecto a las estadísticas de fieles, basta con recordar el censo de David a su pueblo en Israel (2° Samuel 24) y lo que ocurrió después.

    Y por último, el «estudio» tiene un sesgo ya que quiere implicar al CV II, por lo que hay una intencionalidad manifiesta que probablemente derive en una desviación estandar estadística.

  5. Avatar de Desconocido Anónimo

    Desde el interior —donde uno todavía tiene el hábito de mirar las cosas con cierta calma— resulta simpático descubrir que, después de veinte siglos de teología, la clave para comprender a la Iglesia podría estar en las planillas de un par de sociólogos. Los datos, por supuesto, siempre ayudan; pero conviene no olvidar que la verdad no suele decidirse por estadísticas. Como decían los antiguos: non numerantur, sed ponderantur. Escuchar números está bien. Solo habría que evitar que, en el entusiasmo, terminemos confundiendo la sociología con el magisterio. Ecclesia non ex statisticis vivit.

    El joven enguillador de asados.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Son importantes para saber si se están haciendo las cosas bien. Si los católicos en vez de aumentar disminuyen, a pasos agigantados y a la vez la propia Iglesia excomulga a fieles devotos; y se queda y regodea con los pasteleros y pseudo catolicos que tienen la sartén por el mango; bueno sirve darse cuenta que están haciendo todo mal.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Desde el exterior del interior, o sea desde Buenos Aires –donde uno tiene ese hábito enfermizo de analizar todo con rapidez para obtener resultados, tomar decisiones y accionar– dato mata relato. Se acaban los mitos, quedan expuestos los sesgos. León, como buen yanqui, se acerca a la figura del policymaker que gobierna con sus valores pero con los números en la mano.

      Y ojo que el artículo dice que es una investigación cuali y cuanti. O sea, no es una encuestadora que te hace un multiple choice por teléfono, son tipos haciendo relevamientos en profunidad, que suelen llevar mucho más tiempo y atacan temas de fondo. Quotiens hominum stultitiae finem cogito, aliquis me mirum in modum surprendit (me tira chatgpt para darle más altura al comentario).

      El ucaboy

    3. Avatar de whoro whoro

      Totalmente de acuerdo. Casi parecen una parodia, el reporte ese y su enfoque. Por lo demás, acaso el sociologismo no ha sido una de las lacras características del secularismo posconciliar? Sería cuasiirónico que se produjera una ‘validación’ de la misa tradicional no por cuestiones teológicas, ni litúrgicas, sino por…. adaptación al mundo, vamos, por aggiornamento. en cierto modo casi sería la mueca perfecta para cerrar el ciclo del extravío posconciliar. Eso si, hasta que caiga otra vez la demanda de tradición, claro, y se vuelva a rearggiornar el asunto a golpe de constataciones sociológicas. Un saludo.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Estimado whoro: el razonamiento es interesante, aunque descansa en una reducción algo apresurada: convertir la historia litúrgica de la Iglesia en mera sociología de la “demanda”. La tradición, para bien o para mal, suele moverse por motivos algo más densos que las categorías de moda. Mutatis mutandis, el diagnóstico parece exagerado.

        Joven enguillador de asados

    4. Avatar de Desconocido Anónimo

      Hombre de paja. Nadie dice dice que este estudio sirve como «clave para entender la iglesia». Es difícil de entender para el público lego, pero gestionar cosas grandes (una ciudad, una empresa de miles de empleados, etc) es difícil justamente porque no se puede conocer todos los pormenores de la cosa. Con miles de personas, la probabilidad de que alguien esté haciendo algo ilegal en cada momento es bastante alta, por ejemplo. Cuando tenés cientos de decisores intermedios, no sabés de inmediato quién le está errando en algo. Se parece más al trabajo del legislador que visualiza situaciones posibles y trata de regularlas todas (sabiendo que no lo logrará).

      Jesucristo mismo marca cómo se gestiona el gobierno de la coyuntura práctica: medir si tengo más tropas que el rey enemigo, calcular cuánto cuesta la torre que voy a construir etc. (Esto no es contradictorio con «no preocuparse por el futuro y confiar en la providencia», pero la disgresión es demasiado larga para un comentario del Wanderer diría Fermat)

      La epistemología platónica no funciona para la coyuntura, no sirve el puro práctico pero tampoco sirve el puro teórico.

      Y sí: en ámbitos muy grandes la verdad sí suele decidirse por estadísticas. La contabilidad de YPF es necesariamente aproximada. Una aproximación muy buena, pero nunca podrás valuar muchas cosas más que por estimaciones y estadísticas (previsión por daños a terceros, valor de participaciones minoritarias, etc etc etc). Los estados nacionales y provinciales operan muchas veces a ciegas. Etc.

      Te aseguro que ni Coca Cola sabe a ciencia cierta cuántos kioskos hay en tu provincia (hoy seguramente abrió uno nuevo, también habrá cerrado otro). Sin embargo, opera intentando llegar a todos.

    5. Avatar de Desconocido Anónimo

      Tiene razón en su crítica, pero contra ella, respondo: es perfectamente coherente que el pontificado posconciliar sea tan ciego como para querer recurrir a sociólogos y personajes profanos y recién tomar una decisión, en vez de escuchar a sus propios autores sagrados y al magisterio bimilenario. Ya ocurrió esto cuando Pablo VI tuvo que prestar oídos en 1971 a los reclamos de famosos, entre ellos la escritora Agatha Christie, para recién darse cuenta de que estaba cometiendo excesos y, por fin, disminuir en algún grado sus políticas hostiles contra la misa tradicional, en lugar de escuchar a Dios mismo, quien pide la salvación de las almas, y para lo cual juega un papel importante la misa tradicional y por ende, lo exige la necesidad de los fieles. No le pida mucho a Leoncio ni a sus predecesores recientes. Este tipo de análisis y encuentros, como aquel con los sociólogos, están bien para su nivel de ceguera. No se juzga su intención papal, sino su situación: tengan o no un odio los papas posconciliares por la Tradición, lo cierto es que en su mentalidad, tiene que haber una justificación de seglares para que algo sea verdad, ya que andan muy en actitud de ‘escucha al mundo’, ‘diálogo’ y, en estos últimos años, ‘sinodalidad’. Sabemos muy bien que es una actitud incorrecta y que se equivocan, pero no le podemos pedir peras al olmo.

  6. Avatar de Desconocido Anónimo

    Hay que esperar unos años, y el Concilio Vaticano II será un tema de conversación tan relevante para los católicos como lo es el Concilio de Roma del año 382 d.C. ¿Qué paso ahí? Nada de otro mundo, solo se decreto cual era la lista de libros que componían el texto sagrado que nosotros creemos que es la palabra del Dios verdadero, la Santa Biblia.

    Imagínate si nadie se acuerda de ese concilio, que le pasara al Vaticano II que ya solo lo recuerdan los que lo vivieron, y esos no tienen mucho hilo en el carril.

    -Lobo de Cryn

  7. Avatar de Desconocido Anónimo

    El Concilio de Trento 1545-1563 se propuso tres fines -tomo el dato de Franco Amerio- 1) el de fijar la doctrina, 2) el de restaurar la disciplina y 3) restablecer la unión de la Iglesia. Logró ciertamente el 1º, parcialmente el 2º porque, por ejemplo en Francia tardaron muchísimo en aceptar los decretos disciplinares y nada o muy poco el 3º porque dado lo tardío de su conclusión, entre otras cosas, la ruptura doctrinal iniciada en 1517 ya había cristalizado. Parecido fracaso se puede decir de algún concilio unionista con la iglesia oriental que no fue aceptado por los de aquel lado del mundo. ¿Por qué este estudio histórico no se puede hacer con el Vaticano II sin que más de uno te llame cismático o cosa similar? Máxime cuando alguno de los «frutos» del V II han sido tan desastrosos como, por ejemplo, las conferencias episcopales regidas por la ley del nº y no por la de la excelencia, sin valor magisterial en cuanto a sus publicaciones pero con enorme peso mediático, configuradas por razones político geográficas y dada su estructura estable y permanente sin ningún apoyo institucional en el evangelio. La guinda de este pastel se encuentra en cómo de hecho han funcionado dichas conferencias en sus décadas de historia. Por ejemplo, la española. Un desastre

  8. Avatar de Desconocido Anónimo

    «Y aquí surge la pregunta que muchos evitan desde hace décadas. ¿La crisis de la Iglesia en Occidente se debe a las reformas posteriores al Concilio? ¿O es el resultado de cambios culturales mucho más profundos que han afectado a toda la sociedad occidental, independientemente de la liturgia?»

    Hasta aquí el autor de Paracleto. Ahora, digo yo quien poco soy. Me parece OBVIO… sí, OBVIO, EVIDENTE que los cambios culturales de hace unos 5 siglos para cá impulsaron un tsunami cultural que remeció todo Occidente. Quien está en su capillita, en la la orilla del mar recitando latín, husmeando incienso y balanceando turíbulo, patéticamente (lo siento) ve las olas llegar a la costa y dice: ya ves? Es el Concilio Vaticano II y sus herejías y modernismos. Tontitos. La Iglesia ya acusaba el golpe sufrido y desde el siglo XIX, recibió tantos golpes, que empezó a moverse con su neotomismo, renovación litúrgica, mariana, patrística, pneumatológica entre otras. Y, como no fue suficiente, Pío XII idealizó el Concilio sin poder convocarlo; cosa que hizo su sucesor. Los tontitos de la orilla son tan ciegos. Es como creyeran que el Vetus Ordo y la tal «Tradición» sería una represa contra el secularismo, el agnosticismo, el humanismo ateo, entre otros. Mientras que los tontos piensan que la están rompiendo con sus manípulos, mitras, vestimentas litúrgicas y fidelidad a documentos, el mundo arde. Mientras se toman su té vespertino y rezan en algún lugar bucólico y bien abastado, millones de millones de personas viven en favelas, con el aguaje a cielo abierto. Que conste que no opongo tradición y pobres. La TL jamás fue una solución; a penas una sensibilidad. Lo que quisiera ver (desculpen si ando sin contenerme porque todo me parece un gran hipocresía) es la sotana de los lefebrvistas tocando los charcos y la lama de las favelas. Quiero verles lidiar con negros, con gente muy pobre y favelizada, evangelizar a cualquiera sin distinción. Es demasiado fácil estar bonito y bien oliente y no «untarse de pueblo», como dicen en Colombia. Es muy fácil imaginar que nada pasaría si no fuera el Concilio, es muy fácil no plantearse la pregunta. O plantearse y meter la cabeza en la tierra con miedo de la respuesta. Es OBVIO que la Liturgia no es el punto. Ella es «un» punto y solo esto. Los cinco siglos cambiaron los paradigmas en los cuales la Iglesia nadaba dando brazadas. Y le quedó gustando. A varios les gusta todavía cuando llenan el pecho llenos de triunfalismo y ven ataque por todos los lados contra la «Santa Iglesia». Se parecen cruzados que se quedaron huérfanos pero que todavía tienen estandartes para enarbolar. Cómo no logran ver que ya en inicios del siglo XX, la ola del tsunami ya venía a caerse en la cabeza de la Iglesia, sea por el protestantismo descontrolado, masonería, darwinismo y tantas cosas más. Uno necesita ser muy cortito para creer que un cambio litúrgico hizo todo entrar en crisis. En crisis, ya estábamos; en crisis, PERMANECEMOS. Si el problema fuese estrictamente católico o estrictamente litúrgico, los protestantes clásicos estarían de maravillas. Y creo que cualquiera que sea honesto, no se importa con el crecimiento vertiginoso de neopentecostales porque sabemos que la mayor parte no lee la Escritura, es «ex algún vicio» que aceptó Jesús, son personas llevadas por emociones y que no demuestran, muchas veces, conversión alguna. Y es que lo que ya pasa y pasará con esta suerte de moda conservadora actual. Yo soy muy a favor de que liberen el Vetus Ordo pero no sé cómo hacer para que la gente verdaderamente cismática no friegue la vida.
    Todo el cristianismo, pienso yo, está contra las cuerdas hace siglos. Unas denominaciones crecen a costa de otras porque no suelen convertir budistas. Ellos van al cuello de gente de otras «iglesias». Y pienso que si el Islan no fuera tan represivo, si su cultura no obligase la práctica religiosa, estarían en las mismas.
    En mi perspectiva, lo que desafía las religiones es una suerte de «crítica de la razón práctica y religiosa». Lo que está en juego es lo que pasó antes en la historia cuando filosofía y religión cuestionaron los mitos y la razón iluminista y positivista cuestionó todo lo anterior. Comte creía que la religión acabaría en la medida en que la ciencia hiciera progresos. Hoy vemos que esto no sucedió. O no sucedió todavía una vez que el mundo es lleno de ignorancia, falta de estudio, supersticiones. Delante de todo ello, hay gente que prefiere quedarse sentada en su prestigio de antaño y negar el presente: no pasa nada. El crecimiento de tal o cual no es para preocuparse. O entonces: sí, pasa, pero la culpa es de otros porque nosotros lo hacemos muy bien. En nuestra «fórmula mágica y matemática», sabemos cuantos centímetros deben tener los corporales con tal de impedir que el desastre ocurra. Naturalmente, la Iglesia está en crisis por causa del tamaño irregular de los corporales, porque antes se decía: Dominus vobiscum y ahora: el Señor esté con ustedes. Pobre ciegos. La lucha por la misa tradicional debe ser una lucha válida por la belleza, por el patrimonio, por el bien estar espiritual y NO debe ser motivo de disputas. Si el problema fuera solo la Liturgia, estaríamos regios. Perdemos tiempo peleando con esas cosas. El desafío verdadero, a mi modo de ver es: cómo mostrar al mundo que nuestra fe no es una tonta superstición, que es pasible de ser profesada por una persona con mente abierta a la ciencia y coordinadas del siglo 21. Cómo mostrar a los jóvenes con la propia vida que es posible ser católico inteligente, sin ser caricato, ignaro, fanático o piadosón? Cómo trasparecer una fe robusta, confiante en Dios, sólida y equilibrada?
    Yo hago un ejercicio casi a diario: conversar con ateos, incrédulos y agnósticos. Me encanta ver cómo nos ven. Me encanta entenderlos. Y es muy aleccionador. Cada vez que veen un cristiano cualquiera hablando tonterías, se les viene en la mente un: pobrecito, tan retrasado. No estudió. Es un tipo que vive de magias. Para entenderlos basta imaginar alguien que se nos acerque y nos cuente alegremente que la cigueña les regalo un hijo. O alguien que piense que el Espíritu Santo es un literalmente una paloma que fecundó a la Virgen. Nos causa náuseas; a los ateos por veces, cuando son inteligentes, les causamos náuseas delante de tanto desconocimiento. Es contra eso, contra la racionalidad materialista que estamos luchando. Pero ya sé que seguirán diciendo que el problema es el Concilio. Es cómodo, facilista escoger un blanco y machacarle al muerto. Así, uno vive con tranquilidad sin necesitar considerar que el problema es mucho más grande que un concilio. No tengo lástima de decir: siento pesar de triunfalistas y sus blasones y estandartes. Es muy fácil quedarse en las formas o en contenidos «eternos». Uno se apoya ahí, repite lo mismo de siempre y reprueba los otros. Ruego a Dios que no sea demasiado tarde. El desafío al cristianismo es paradigmático y cultural. Pero queda la impresión de algunos solo ven el desafío como algo burgués, proprio de sus comodidades. Si en mi capillita, rezan con Vetus Ordo, incienso y me siento arrulladito, qué se frieguen los otros. Estoy camino a salvarme en la «Tradición» (sic), en mi mundito bien chiquitito.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      La liturgia es parte de. No me imagino que los asiáticos sientan curiosidad si vieran una Novus Ordo normalita en su idioma, que pareciera una asamblea de poca mística en comparación a sus ritos paganos como el shinto. Incluso en Occidente, la mayoría de personas nacidas después los 70s no sabe de la existencia del Vetus y si apostataron fue de una fe y disciplina deformadas. ¿Hubieran apostatado de todos modos si se criaran en una comunidad tradicional? Algunos sí, porque el mundo sigue siendo el enemigo, pero otros se hubieran quedado porque cultivaron la fe y a cómo oramos, creemos. Alguien histórico como Voltaire renegó del catolicismo tradicional pero nuestros ateos modernos no conocieron de la tradición para renegarla.
      Y es verdad que la capilla como oasis no frena nada, pero fueron las órdenes desde Roma las que redujeron los usos viejos a capillitas, no un abandono orgánico de apostasía.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Estimado:

      Yo no creo que el ateísmo actual sea tan letrado como usted piensa. No estamos ante el ateísmo intelectual y racionalista de los ilustrados, aunque no niego que eso pueda existir. El ateísmo actual es un ateísmo práctico. No es que la gente se pregunte si Dios existe, es que se da por hecho que no existe. Y si existe, influye muy poco o nada en mi vida. Dicho en castellano castizo: «me importa una higa si Dios existe». Esto tiene muchas causas, pero creo que la principal no es de un esfuerzo filosófico y racional irrefutables. Es más, si uno hoy por hoy pone las evidencias de lo que sabemos sobre el Universo y la Creación, creo que el ateísmo es irracional. La principal causa es un asunto moral. Es decir: «si Dios existe, tengo que actuar en consecuencia. Quiero hacer lo que a mi me da la gana. Por tanto, Dios no existe». Al menos en el contexto español en el que yo vivo. Y ya les puedes hablar de la historicidad de los Evangelios, la Creación, las matemáticas, la causa incausada y miles de cosas. Aunque vean un milagro no creerían porque no quieren creer. No hay más. Con decir «eso son presuposiciones» se contentan. Sin más argumento, aunque le pongas los argumentos en la cara.

      La cuestión sobre la misa tradicional no es tanto como usted la propone. Muchos de nosotros no vemos incompatible arrastrar la sotana por el barro con celebrar la misa tradicional. Ejemplos hay a lo largo de la historia. Lo que pensamos no pocos de nosotros, es que hoy por hoy a poca gente puedes convencer con la vía filosófica que busca la verdad. Tampoco por la vía del bien, pues todo es relativo y no hay un bien y mal objetivos. Es más, sin Dios veo bastante difícil determinar qué es moral y qué no. Aunque haya gente que se puede convertir por estas vías. Pero sí pensamos que la vía de la belleza puede atrapar a más gente. Nadie puede negar que la capilla sixtina, un cuadro del Greco, el canto gregoriano o el silencio tiene su belleza. Y lo visible nos lleva a lo invisible.

      En un mundo actual va con prisas constantemente, materialista y con el paso del tiempo te deja vacío cuando no destruido por dentro y rodeado de fealdad. En este entorno, creo que el silencio, la estabilidad y la Tradición, pueden dar una identidad que el individuo necesita. Y eso es muy atractivo. Porque no buscan venderte nada, solo eres un privilegiado de estar ahí. Y además transmite una catequesis que han formado las mentes durante siglos. Y ahí está el quid de la cuestión. Si los primeros que no respetan y embellecen lo sagrado son los propios creyentes, ¿a quién vas a convencer de que lo que está pasando ahí es algo extraordinario?

      Evidentemente no es el único problema que tenemos. Existe el problema de la formación del clero, que no dice más que gansadas en muchas ocasiones. Había una época en que gente como Chesterton se convertía al escuchar al cura o Agustín escuchando a Ambrosio. Ahora escucha uno al obispo o cura habitual y es que se le cae el alma a los pies. No te dan motivos para convertirte. Es todo un «bla, bla» que no lleva a ningún lado. Incluso, como le pasó a un amigo mío que se quiso bautizar con 30 años, los hay que pasan de darte los sacramentos y una formación adecuada. Total, «eso de bautizarse tiene sentido cuando eres joven pero ahora…». Dicho por el cura. No hay pujanza. Lo mismo pasa con las catequesis. Mucha gente perdió la fe porque surgían artículos, preguntas, películas y programas que ponían en duda la fe católica, y nuestros pastores en vez de rebatir con argumentos, exhortar, corregir y enseñar que eso es erróneo y por qué, pues se limitaron a confiar en dar los sacramentos a todos sin ninguna raíz y confiar en que la tradición religiosa de siglos hiciese el resto. El enemigo catequizó y evangelizó. Nosotros, no. Nos enviaron a la guerra con un palito mientras el enemigo tenía ametralladoras y panzer. Si a eso le suma homilías horribles, falta de oración y penitencia (total, para qué sirve), rebajar todo a la nada (véanse las normas cuaresmales actuales), la liturgia aguada y centrada en lo humano sin ningún sentido sobrenatural, cuando no quitar la piedad popular… Pues tiene la receta para el desastre

      AJ

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Comparto en todo. Especialmente aquello que no hay tantos intelectuales brillantes entre los ateos y agnósticos que tanto maravillan al amigo colombiano (eso parece).

        En general esta cofradía recitan frases hechas que van desde los lugares comunes de la leyenda negra, a un cientificismo que no debiera pasar del primer año de la secundaria (si no fuera porque muchos profesores están en este segmento del mercado).

        Sí es cierto que la repetición ad nausean de mentirillas sin ninguna respuesta de parte de un clero que tiene alergia a la apologética porque prefiere «llevarse bien y no confrontar» a debatir…, a la larga hace su efecto.

        Pero no estamos para nada frente a los ateos y agnósticos del siglo XIX. Y la mayoría sólo son vagos, anticristianos en general, anticatólicos en particular y cultivadores de cuanta superstición ande suelta (amuletos, horóscopos, tarot, adivinos, etc.)

    3. Avatar de Desconocido Anónimo

      Qué sarta de mescolanzas y estupideces con tono de vieja indignada que mira TN; lo que ocurre afuera del templo es una cosa: lo que ocurre adentro es otra.

      Adentro debe suceder lo que debe suceder y no las muchas monstruosidades y deformaciones que existen ahora. La FSSPX existe por ese problema y eso es más que infinitamente válido; para los que todavía piensan como hombres de fe.

      FIN

    4. Avatar de Desconocido Anónimo

      Cuando soltó lo de «millones de millones de personas viven en favelas…» me empecé a cagar de risa. Pobrecito acomplejado porque los ateos, incrédulos y agnósticos lo ven como un tontito, un retrasado. Entonces llama tontitos a los tradicionalistas, lógico si usted se ve a sí mismo como un tontito y sale corriendo a las favelas para mostrarse útil donde NADIE lo ha llamado. Siga corriendo como gallina sin cabeza.

      Jorge

    5. Avatar de Desconocido Anónimo

      Estimado.

      Durante siglos las congregaciones religiosas no jesuitas dieron una importancia capital a la liturgia, y estás mismas congregaciones misionaron en lugares de extrema pobreza con grandes frutos.

      No pongo ejemplos concretos, es la historia de la iglesia durante siglos.

      No entiendo cómo ahora, en la modernidad, no se puede salir a misionar a un barrio de carencias extremas luego de rezar la antigua lituriga por la mañana….

      O rezar el antiguo oficio en latín, con cantos, y luego preparar comidas comunitarias, obras de caridad, o simplemente quedarse cuidando enfermos graves todos la noche

      Realmente veo en comentarios como los de su tipo un alejamiento de la realidad mayúsculo, de la realidad humana, que quiere acercarse a Dios sin importar su miseria y que Dios le da los medios por la gracia de hacerlo

  9. Avatar de Pampeano Pampeano

    Desconozco, y tal vez Ud. me pueda desburrar, a quién recibe el Papa -o cualquier Papa- en audiencia y porqué. Si es producto de una petición de audiencia, que a de tener muchas, o alguien les manda a llamar para que se presenten. Es posible que pueda ser producto de una petición de audiencia, y en este caso, cómo se decide, y quién, que audiencias se conceden y cuáles no. Es un hecho, o hechos, que pueden aportar otros elementos para la «reflexión».

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Asi como el presidente Milei no lee personalmente todas las cartas de niños y señoras que llegan a Balcarce 50 (y si alguien de peso quiere enviarle una carta a Milei no lo hace por correo) similarmente sucede con las audiencias papales. León manda llamar al que quiere: levanta el teléfono y hace aparecer hasta al obispo de Roque Sáenz Peña! Y si alguien de peso quiere reunirse con el Papa, se lo hace llegar. Por ejemplo, por la vía diplomática, donde va a ser filtrado por el nuncio y por varios funcionarios curiales antes. La función del nuncio es filtrar a los miles de Castellanis que quieren apelar a Su Santidad para enderezar todos los entuertos y curar todas las heridas.

  10. Avatar de Desconocido Anónimo

    Un punto que puede reforzar lo planteado en el artículo es que a los estadounidenses les encantan los números y las estadísticas. Para tomar una decisión, se sienten culturalmente más seguros, cuando tienen cifras que respaldan su postura. Así como en otros lugares se busca el respaldo conceptual o de las ideas, en eeuu la estadística es casi más importante que un buen razonamiento. Es para ellos la forma de aproximarse a la realidad de manera certera y tomar decisiones prácticas.

    Peter A.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Estimado, Ud plantea una falsa dicotomía. El respaldo conceptual a priorístico no puede responder preguntas de coyuntura. Cuando la pregunta es «¿acaso tal cosa funcionó en tal ocasión?» el análisis correcto es el empírico, en este mundo sublunar. (O sea salvando el caso de las inteligencias angélicas y etc…)

    2. Avatar de Ottaviani Alfredo Ottaviani Alfredo

      El Papa actual recuerdo que también es estudioso de las Matematicas. Pero las matematicas serias.

      Seguramente serán amigos personales además.

      En cambio el difuntito solo era diplomado en Quimica……… y lo unico que hizo fuer revolver los tubos de ensayo eclesiologicos y así dejó a su Iglesia.

    3. Avatar de Desconocido Anónimo

      Diría que eso es más propio del espíritu anglosajón que de los estadounidenses solo; los latinos preferimos los conceptos.

      Por supuesto que se trata de generalizaciones en ambos casos.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Qué manera de decir burradas. Cómo van a oponer un concepto a una estadística? Si justamente la estadística sirve para analizar los indicadores de las variables de los conceptos operacionalizados. Y encima le adjudican espíritus anglosajones y latinos.

  11. Avatar de Desconocido Anónimo

    Me deja mal sabor eso de que acepten el dogmaconcilio Vat II, porque tiene ambigüedades por lo menos que no son correctas. Oajalá saliera algo bueno de esta reunión, pero después de las noticias de los útimos nombramientos de obispos que ha permitido el Papa, no es muy alentador. Para los que somos fieles de la FSSPX, no espero otra cosa más que represalias.

    1. El Concilio Vaticano II fue un concilio ecuménico. Nacesariamente debe ser aceptado. Podrá discutirse, como se ha discutido en todos los concilios, algunos aspectos, e interpretar correctamente las ambiguedades, pero no puede rechazarse.
      En cuanto a su predicción de represalias, es probable. Pero no me parece que se tomen con los fieles e institutos «en comunión plena».

      1. Avatar de dovalleguilherme dovalleguilherme

        ¿Qué del VII Concilio debería aceptarse? Como mínimo, fue un concilio sui generis, que permite la «crítica constructiva» de sí mismo e incluso la negación de las afirmaciones contenidas en sus declaraciones. Y no me refiero a los «tradicionalistas»: cardenales ya han negado proposiciones del concilio, como la que afirma que los musulmanes adoran al mismo Dios que los católicos.

        ¿Sería este cardenal cismático?

        Lo que hacen los «tradicionalistas cismáticos» es rechazar un concilio en la medida en que contradice el propio magisterio, por razones de conciencia. Uno más uno no puede ser igual a dos, la obediencia no puede oponerse a la verdad, y tachar de cismático a quien señala esto no es, como mínimo, la actitud correcta. La fe católica no puede haber cambiado —por ejemplo, en las declaraciones del Syllabus— en su contenido después del VII Concilio, como afirmó Yves Congar, por ejemplo.

        Y no basta con afirmar que tal o cual declaración del Concilio ya ha sido «explicada», porque los teólogos discrepan infinitamente entre sí sobre el verdadero significado de, por ejemplo, la libertad religiosa en la «Dignitatis Humanae». Y los problemas de la reforma litúrgica son evidentes. Así pues, «cállate y obedece, o eres cismático» no resuelve esto. La conciencia católica, o mejor dicho, la religión católica, no es esto; ¡no es fideísmo!

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Mons. Schneider, Alcuin Reid, y el propio Vaticano (en la persona del inefable Tucho) parecen señalar en recientes intervenciones que no hay ninguna necesidad de aceptar el CVII para ser católico. Es lo más lógico si aquél resulta discutible con la FSSPX para el Prefecto besuqueiro.

        Hilbert

      3. Avatar de Desconocido Anónimo

        Disculpe Don Wanderer pero en mi comentario anterior hay un error que quisiera corregir y es que mi fuente no es Franco sino ROMANO AMERIO.

        Gastón

      4. Avatar de Desconocido Messerschmidt

        Respuesta a dovalleguilherme

        Si los musulmanes adoran a Dios, debe necesariamente ser el mismo que el que adoramos los cristianos. Si adoran a otro dios es que hay más de uno. En tal caso, el cardenal del que usted habla será politeísta. No sería raro, viendo los cardenales que andan por ahí.

    2. Avatar de Ottaviani Alfredo Ottaviani Alfredo

      Estoy de acuerdo que la Misa en latin no depende de «los lefebvrianos». También estoy de acuerdo que la Misa postconciliar también puede llevarse a cabo en estricto latin tradicional: Tridentina.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Eso de «estricto latín tradicional» no creo que exista (dudo mucho que la cabal montinista haya traducido la misa de latín posconciliar a latín ciceroniano)

        La misa posconciliar tiene su misal oficial en latín (y se supone que de ahí se ha traducido a las diversas lenguas vulgares ). De hecho cualquiera que haya estudiado un poco de latín (por lo menos si ya habla una lengua románica ) descubrirá con ayuda de un misalito que lo entiende todo (porque es el nuevo misal paulosixtino que conocemos todos en nuestras respectivas lenguas nacionales )

        Por cierto, que la misa mayor en los filipenses de Londres (Reino Unido) se hace en latín, «de espaldas al pueblo» y con el misal moderno.

        No es un problema de latín, sino del texto, porque cada ritual es la expresión de una teología determinada, que así transmite e incultura en los asistentes.

        Me pregunto qué pasaría si alguien reivindicase la liturgia tradicional, pero en lengua vulgar, tal como aparece en los misales bilingües de los fieles.

        ¿Lo permitiría el Vaticano, aunque el texto lo puedan entender todos los fieles ?

        ¡Naturalmente que no!

        Porque no es un problema exactamente de «entender», sino de «ecumenismo» (unión con las iglesias nacionales protestantes europeos; de ahí la protestantización de la liturgia -y por tanto de la teología- tantas veces denunciada )

        Por cierto que León dijo que no entendía el problema con el latín, porque el misal de Pablo VI está en latín y está permitido.

        Creo que todos, empezando por León, deberíamos estudiar el llamado «Breve examen crítico del Novus Ordo Missæ» presentado a Pablo VI por los cardenales de la SRI Ottaviani y Bacci en 1969; teniendo siempre en cuenta que, aunque es un estudio perital, no es exhaustivo, como indica lo de «breve».

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Lo lamento, pero el dueño original de su nombre afirmó casi exactamento lo contrario de lo que Ud. dice. Lea el Breve exámen crítico…

    3. Avatar de Desconocido Anónimo

      Están como los veterocatólicos con el Vat I. Ese barco ya zarpó y no va a volver. Personalmente a uno no le gusta cómo se redactó pero institucionalmente es y será parte de la Iglesia.

  12. Avatar de Desconocido Anónimo

    Ah, qué bocanada de aire fresco, tener un Papa que comprende de desvío estándar y covarianza de variables.

    Los hunos dirán «necesitamos un Papa que sea santo, no docto» los hotros dirán «queremos pastores y no doctores». Pero realmente es importante que la autoridad sea capaz de captar la realidad.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      El Papa es un rey absoluto en un reino multinacional espiritual.

      Sus funciones no son exactamente «ser santo», ni «pastorales», ni dar clases o investigar en ciencias eclesiales.

      Sus funciones son gobernar una institución mundial con miles de millones de fieles de distintas culturas y nivel socioeconómico.

      Eso no significa que no necesite dar ejemplo de vida, conocer de primera mano algo relativo a la cura de almas y, si es posible, de misión o que tenga un buen conocimiento de teología (y derecho canónico ). Por lo menos el mínimo para ejercer sus funciones.

      Entonces, para esa labor de gobierno necesitará prudencia, humildad, objetividad, dirección, firmeza y caridad.

      Precisamente una de las cosas que le achacaban a su antecesor en el solio fue que parece que regía la Iglesia Universal al capricho personal sin darse cuenta de las consecuencias de sus palabras y actos.

      La Iglesia no es propiedad privada de los Papas y lo que hacen o dejan de hacer tiene una influencia directa en millones de personas.

      No es fácil ser jefe.

      Por eso hay que rezar para que Dios le otorgue los dones que necesite para ejercer el ministerio pretino en beneficio de Dios y Su santa iglesia

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        «El Papa es un rey absoluto en un reino multinacional espiritual.»

        Esto es incorrecto.

        El Papa es rey absoluto pero del Estado vaticano, no de la Iglesia. La Iglesia católica no es un reino, sino una entidad jurídica separada, cuyo sujeto de derecho internacional es la Santa Sede. La Santa Sede, integrada por la Curia romana que hace al gobierno central de la Iglesia, tradicionalmente está sita dentro de la Ciudad del Vaticano pero puede no estarlo, como sucedió en la época en que el Papa vivía en Avignon (Francia), mientras era monarca de los Estados Pontificios (el Estado anterior al Vaticano).

        Tampoco podemos decir que la Iglesia sea una entidad multinacional. Más bien es universal porque no se predica de Estados nacionales sino de Iglesias particulares que a su vez pueden coincidir con el pueblo fiel de una nación pero también con diversas naciones dentro de un Estado.

        Por lo cual, el Papa es secundaria y accidentalmente monarca, independientemente de su rol primario como Obispo de Roma. Podría dejar de ser monarca e incluso jefe de Estado, como lo era anterior al surgimiento de los Estados Pontificios, y no habría inconveniente alguno.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Tal cual. Y la validez de los datos, la importancia del tipo de muestreo, etc. Porque la estadística es como la física cuántica, a veces deja más preguntas e incógnitas que respuestas. Lo curioso es que estos muchachos encuestadores están enfocados únicamente en USA. ¿Será el botón de muestra de León para tomar decisiones a nivel global? ¿Es el único estudio pormenorizado basado en estadística sin sesgo que existe sobre el mundo tradi? Si no lo fuera, ¿habrá más reuniones con otros estudiosos sobre otras regiones del mundo? Habría que pedirle a chatgpt que arme una alerta basado en la agenda vaticana a ver si aparece algún otro de estos tipos.

Replica a Messerschmidt Cancelar la respuesta