Et tu quoque? Reflexiones sobre un teólogo archifamoso con sospechas fundadas de posible modernismo

por Eck

Amicus Plato, sed magis amica veritas. Aristóteles

“Amigo es Platón pero más amiga es la verdad” solía decir el gran Aristóteles cuando le preguntaban por qué se apartaba de las opiniones filosóficas de su maestro. Más amiga es la verdad, podemos decir en este artículo cuando debamos exponer los errores ocultos de un amigo, de un maestro, de un teólogo de renombre, de una persona con tal fama de santidad. Pero más amiga es la verdad y a ella nos debemos al ver como esta persona admirada cae de lleno en las condenas contra el modernismo, en un modernismo tan solapado que lleva años y décadas sin mostrarse a la luz, es más, es celebrado sorpresivamente por todo lo alto por aquellos que se dicen sus mayores detractores.

No obstante, hemos de definir someramente los rasgos principales de lo que podemos llamar el sospechoso filomodernista modelo, ya que sus opiniones son, en apariencia, totalmente católicas. No difunde, pues, directamente herejías ni proclama abiertamente los errores sino que, a cencerros tapados, crea una atmósfera favorable a su recepción y corrosiva a la conservación de la pureza de la fe. Estos rasgos son los siguientes:

-Uso positivo y laudativo de autores poco fiables o condenados.

-Condena de iglesias locales u otras autoridades de algunas de sus tesis.

-Resistencia a denunciar cismas o ambigüedad respecto a sus sotenedores.

-Afirmaciones piis auribus offensivae

Como veremos, nuestro autor los cumple plenamente e, incluso, podríamos añadir un quinto: el uso entusiasta por parte de algunos de los enemigos de la Sede Romana de su teología. Por lo tanto, es un deber el desenmascararlo ante la opinión pública, advertir de sus ocultos errores y combatirlo en su raíz.

Pega pero escucha

Levantémosle, pues, la capucha, mostremos su corpulenta figura a la luz y dejemos hablar a los textos mudos para que resuenen por el mundo con los mugidos de su escándalo. Como en una buena novela policiaca que, como vio tan bien Chesterton, es siempre metafísica, nuestro asesino es el más inesperado, el más increible, el más insospechado. Quién lo iba a decir, quién lo iba a pensar. Se trata de Santo Tomás de Aquino, nuestro filomodernista preferido. Antes de fulminarme con un rayo de santa ira, condenarme como un dominico de parodia inquisitorial o mandarme al infierno, relee lo que he escrito y piensa si hasta que he tocado al idolillo no ibas dándome la razón, asintiendo, y ahora te digo, como Temístocles al general espartano: pega pero escucha. Quizás no es del todo cierta la historia que no han contado, la descrita en los resecos manuales; quizás nuestros conceptos, como el de modernismo, no son tan fuertes como creemos sino muchas veces un cajón de sastre donde metemos lo que no nos gusta. Quizás esas falsas creencias y tan creidos dogmas son los que nos impiden atacar radicalmente los males de la Iglesia.

Elenco de pruebas de un filomodernista modelo

-Uso de autores poco fiables o condenados.

La recepción de la obra completa de Aristoteles y sus comentadores arábigos causó una conmoción en una teólogia latina en plena ebullición por la primera escolástica. Frente a la síntesis agustiniana del platonismo, el averroismo y el aristotelismo subvertía los cimientos de la Fe cristiana. Era el modernismo del siglo XIII. Viendo el peligro que para la fe suponía, se prohibió el estudio y enseñanza del Peripatético. Así el Sínodo de Paris en 1210:

“Que no se lean los libros de Aristoteles sobre filosofía natural ni sus comentarios en París públicamente o en secreto, y esto lo prohibimos bajo pena de excomunión.” (DENIFLE- H., CHATELAIN, A., Chartularium Universitatis Parisiensis, vol. I, nº11, Delalain, París, 1889, p. 70.)

y el Papa Gregorio IX, aunque dio un permiso temporal a una comisión para expurgarlo

Estas cosas mandamos (…) que no se usen en Paris de aquellos libros naturales, que habían sido prohibidos por causa cierta en el concilio provincial, hasta que fueran examinados y purgados de todo error y sospecha. (Gregorio IX, bula Parens scientiarum, abril de 1231)

¿Que hizo el amigo Tomás? ¿Obedecer las condenas papales y jerárquicas?¿Centrarse en otros autores menos sospechosos, no condenados y más ortodoxos? No, al revés, comentó toda la obra aristotélica, la asumió como andamiaje de su teología y usó numerosísimas veces de su comentador, Averroes, padre de graves errores. Todo lo contrario a lo que debe hacer un fiel ortodoxo.

-Condena de iglesias locales u otras autoridades

Frente al cuento que nos han contado de un Santo Tomás triunfador en vida y en muerte, su teología fue duramente contestada en su época, tanto por los tradicionalistas como por la escuela rival franciscana, e, incluso, no aceptada en su totalidad por los dominicos. Y lo que menos se dice es que fuera condenada por obispos y sínodos.

Así en 1277 el arzobispo Tempier condenó solemnemente las siguientes tesis tomistas:

  • 1ª) Sobre la unidad del mundo: Nº 34 y 77;
  • 2ª) Sobre el principio de individualización: Nº 27, 81, 96, 97 y 191;
  • 3ª) Sobre la localización de las substancias separadas y su relación con el mundo fisico: Nº 69, 218 y 219.
  • 4ª) Sobre la excelencia del alma en las operaciones que se realizan con cierta dependencia del cuerpo: Nª. 124 y 187.
  • 5ª) Teorías en torno a un cierto determinismo en los actos por los que la voluntad ejecuta sus operaciones: Nº. 129, 163 y 172. (ver: DE ANDRES, Teodoro, “Un problema de hoy, hace stecientos años. Entorno a los acontecimientos del Paris de 1277”, Cuadernos salmantinos de filosofía; Nº 4, 1977, pg. 6 y 7; los artículos condenados se pueden ver en DENIFLE- H., CHATELAIN, A., Chartularium Universitatis Parisiensis, t. I, nº11, Delalain, París, 1889, p. 544-555).

En el año 1286 el arzobispo de Canterbury, Juan Peckham, condenó las tesis tomistas sobre la unidad de forma. El arzobispo franciscano la veía como contrarias a S. Agustín, de presuntuosa novedad, de sospechoso origen y fuente de muchos errores heréticos y, por ende, las anatematizó. El caso descrito se encuentra en la siguiente monografía: (A. CALLUS O.P., Daniel; The condemnation of St. Thomas at Oxford, de. Newman, 1946.)

La anulación de la condena de Tempier se debe a un decreto del arzobispo Esteban de Bourret: cfr.H. DENIFLE-AEM. CHATELAIN, Chartularium Vniversitatis Parisiensis, t. II, sectio prior, p. 281, y los Papas han elogiado su doctrina hasta hoy. Muy bien, excelente pero ¿Acaso no pasó lo mismo con Rosmini, condenado en 1849, levantada por Pio IX en 1854, vuelto a condenar por León XIII en 1887 y levantada en 2001 con gran escándalo de muchos? ¿Qué hubieran dicho en 1325?

-Resistencia a denunciar cismas o ambigüedad respecto a sus sostenedores.

Es conocido el amor, puede que insano, del Aquinate por los Padres Griegos. Siempre se cuenta la frase de que cambiaría todo París por un comentario de S. Juan Crisóstomo… Quizás por esto, siempre trata muy deferentemente a los cismáticos griegos, a los focianos, sin casi advertir de sus errores y herejías, o excusándolos por diferencias idiomáticas como lo hace en su opúsculo, no titulado por él, Contra errores graecorum.. Un hecho sorprendente del Aquinate es el uso sistemático de un autor cismático, Teofilacto de Ócrida, príncipe de los comentadores evangélicos bizantinos. Le usa nada menos que ¡1017 veces! casi a la misma altura que San Jerónimo, con 1074 veces…(CONTICELLO, Carmelo G., Théophylacte de Bulgarie, source de Thomas d´Aquin(Catena Aurea in Ioannem)”, Orientalia Lovaniensia Analecta, Lovaina-Paris-Dudlet) nº 137, 2004, pg. 64). Y como perla, Santo Tomás fue alabado hasta las alturas por el patriarca cismático Genadio II (+1468), discípulo dilecto del que descarriló la Unión de Florencia, Marcos de Éfeso, y palamita confeso. Así, en una apostilla a su queridísimo compendio de Santo Tomás puso:

Si tan solo, excelentísimo Tomás, no hubieras nacido en Occidente, entonces no te habrías visto obligado a justificar los errores de esa Iglesia (…) Entonces habrías sido tan infalible en materia teológica como lo eres en este tratado de ética. (https://journal.orthodoxwestblogs.com/2019/01/10/aquinas-in-the-orthodox-tradition/)

Sobran las palabras ¿Qué diriamos si un luterano hablase así de un teólogo del sg. XX….?

-Afirmaciones piis auribus offensivae

En estos tiempos tucheros, donde se lapida al cardenal pornógrafo y se le llama blasfemo por haberse opuesto al titulo de Corredentora y de Mediadora de la Santísima Virgen, ¿qué deberíamos decir de aquellos que se opusieron a la Inmaculada Concepción? Anatema y hoguera. El primero a considerar es Juan Duns Scoto, padre de los herejes modernistas…ejem, ejem, defendió a la Inmaculada. Quienes la negaron fue San Bernardo y… Santo Tomás. Tan escandalosas eran las afirmaciones que hasta suscitó la censura, como en la edición castellana del Compendio de Teología, traducción de Carbonero y Sol, que elimina directamente el cp. 224 sobre la santificación de la Virgen y le añade un comentario donde se afirma que se alteró y se corrompió la doctrina del Aquinate (!ja¡, cuando es al revés, encaja como un guante en la física aristotélica de las tres fases de animación del hombre y dio lugar a la polémica de la embriología sagrada) aunque no sabemos por quien… Con tal de no admitir que su ídolo tenía un fallo, todo vale.

Si sólo fuera ese pasaje pero es que el santo niega la Inmaculada Concepción en: Scriptum super Sententias, III, dist. 3, quaest. 1, art. 1 y 2 y en la Summa Theologiae, pars. III, quaest. 27, art. 2, ad. 2-4. Ya sabemos de donde tomaron ejemplo en Doctrina de la Fe…

Coda: San Pio X y condena implícita de una doctrina de Santo Tomás en la Pascendi

En la Pascendi, nº 5, se encuentra el siguiente pasaje donde condena el origen de la religión entre los modernistas:

Por esta razón, siendo Dios el objeto de la religión, síguese de lo expuesto que la fe, principio y fundamento de toda religión, reside en un sentimiento íntimo engendrado por la indigencia de lo divino. Por otra parte, como esa indigencia de lo divino no se siente sino en conjuntos determinados y favorables, no puede pertenecer de suyo a la esfera de la conciencia; al principio yace sepultada bajo la conciencia, o, para emplear un vocablo tomado de la filosofía moderna, en la subconsciencia, donde también su raíz permanece escondida e inaccesible. (San Pio X, Pascendi, 5.)

Compárese con lo afirmado por Santo Tomás sobre si es de ley natural el sacrificio a Dios y véase las coincidencia de raíz si las hay:

La razón natural dicta al hombre supeditarse a algo Superior, por las limitaciones que en sí mismo siente (in se ipso sentit), en las cuales necesita (indiget) ser ayudado y salvado por Algo Superior. Y esto, sea lo que fuere, llamamos Dios. (Sto Tomas, SummaTheologiae. 2ª2ª, 85, 1º )

Conclusión

Juzgue el lector si el Ángel de las Escuelas no puede ser acusado de filomodernista avant-la-lettre. El problema no esta en el santo Doctor ni en las herejías modernas sino en la construcción de ese concepto omniabarcante del modernismo donde cabe de todo, sobre todo lo que no nos gusta, en la erección de ídolos, cuyas palabras son oráculos divinos en contra de su propio pensamiento y en los problemas actuales que han de ser respondidos hic et nunc. Con ello perdemos el remedio a la grave crisis actual de la Iglesia al construir y combatir gigantes de molinos de viento en vez de los problemas reales y presentes. Perdemos la verdadera grandeza de los Padres, de sus ejemplos provechosos y hasta de sus consejos al convertirlos en conjuros supersticiosos y fórmulas mágicas.

Pero esto veremos en el siguiente artículo.

74 comentarios en “Et tu quoque? Reflexiones sobre un teólogo archifamoso con sospechas fundadas de posible modernismo

  1. No hay nada más lindo que decir a otro que es un «moderno», mientras cacarea alguna iluminación común; no veo el problema de seguir usando una categoría que ha sobrevivido al de «posmodernismo». Claro está que «modernista», «modernismo» obedece a algo más específico dentro de la historia de las herejías en el Catolicismo, pero en tal caso habrá que habilitar en el fondo de esa linda etiqueta, un poco más de espacio. Digo esto a riesgo que me censure el Wanderer, pero ¿acaso donde ubicaríamos sino a cierta derecha conservadora encantada con los proyectos de mini-ciudades católicas sino entre cátaros y el neocristianismo minarquista?

  2. Avatar de Desconocido Anónimo

    Potente artículo. Como era de esperar, las personas a las que va dirigido no lo captan.
    También he pensado recientemente que hace falta un fenómeno de adoptar artefactos de culturas aún paganas y a filosofías modernas, o al menos redefinirnos en oposición de aquellas que no sean cristianizables, así como en ese entonces fue novedad el aristotelismo medieval. Eso de copiar y pegar citas del mismo santo doctor escolástico para todo no va a convertir a nueva gente en el mundo postcristiandad 8 siglos después

  3. Avatar de Desconocido Anónimo

    Me gusta el olor a napalm teológico por la mañana, que le voy a hacer. Uno está educado en las nobles tradiciones españolas de discutir y debatirlo todo, desde las polémicas públicas en Cortes y Universidades hasta el patio de vecinos más recondito donde abuelas, vecinos, tios y demas hablaban de lo divino y humano. Ya decía Unamuno que la cultura española estaba más en los cafes y las tertulias que en las clases universitarias y tenía razón como demuestra la historia cultural desde 1750 por lo menos.

    No sé por qué todos estos razonamientos de la prudencia, no dividir, no ayudar al enemigo me recuerdan a la mítica contestación del filósofo Gustavo Bueno al comunista Santiago Carrillo cuando este le reprochaba que su libro desmoralizaba, que ayudaba al enemigo de derechas cuando el filósofo queria que fuera un revulsivo y que no se durmiera en la memoría histórica: “No, no, pues que espabile la izquierda, que espabile la izquierda, joer, espabilad la izquierda, no os argumenteis con a memoria histórica, espabilad un poco los veteranos de la izquierda, no os consoleis con la memoria histórica, hace falta un revulsivo”

    Esto mismo digo yo.

    Eck

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Yo te felicito Eck. Hay que hurgar en la herida para curarla y la herida tradi es el orgullo. Estas reflexiones pican pero son muy necesarias.

      PD, ya decía yo que eras español.

      Cisneros

  4. Avatar de Desconocido Anónimo

    Respecto a la polémica inmaculista y su comparación con la corredención (también se puede con la cuestión infabilista), he de decir que antes de la nota tuchera era imparcial por desinterés e, incluso, me inclinaba levemente a favor de esa creencia, que no dogma. Hoy no, no porque me hayan convencido sus adversarios sino por las razones de sus partidarios: una mezcla de histerismo, terrorismo verbal para aplastar, superstición, sentimentalismo barato e intereses espurios. Llamar herejes, decir que blasfeman e insultan a la Sma. Virgen, que son modernista y ecumaniacos, que si se define como dogma, vendrá no sé que maravillas del Cielo, juzgar las intenciones como se hace etc. Lo malo es que la Virgen María quizás piense muy distinto, como se puede ver en caso de S. Bernardo. Que diferente a la Edad Media y Renacimiento y no me vengan con cuentos, que ya se estilaba en esos tiempos las componendas con herejes cuando convenía (Oriente, vanguardia de pensamiento teológico nos da una muestra muy amplia desde el Credo nicenoconstantinopolitanao hasta el II Concilio de Constantinopla así como los intentos de acuerdo con focianos, husitas, luteranos y demás, no una invención de Pablo VI y sucesores).

    Mucho ruido de bandera partidistay pocas nueces de teología, espiritualidad y Santa Escritura y encima por los que se dicen defensores de la Tradición y la sacralidad de la Fe. El Dogma convertido en el premio mayor de la loteria devota y sentimental en vez de la cosa más seria y delicada de la Iglesia, que es obligar a aceptar una verdad por la autoridad religiosa a las conciencias hasta violentarlas. Por eso se ebatía, se argumentaba y se profundizaba teológicamente antes y despues de la definiciónEs bien conocido la reticencia tradicional de la Iglesia a la definición dogmática hasta el punto que sólo un grave peligro la obligaba a decretarlo y con gran prudencia pues el dogma como el juramento es comprometer a Dios como testigo, no se hace en vano y se castiga. En esto el Vaticano II es mucho más tradicional que Pio IX y Pio XII. Ya con la Asunción se concibió como fin de fiesta y broche de oro histórico para el Año Mariano…comparese con la Maternidad Divina del Concilio de Éfeso.

    Exveteronova da en uno de los problemas principales, este modo de actuar entenebrece la unidad esencial de las verdades: “me han puesto cara muy fea cuando di a entender que la corredención en este caso es Nuestra Señora participando de forma superlativa de lo que todos los cristianos hacen para «completar lo que falta a los sufrimientos de Cristo»” sustituida por meros títulos honorificos y banderas contra la Iglesia modernista. Ideologia, no fe.

    Son estas cosas lo que cada vez me refuerzan en el pensamiento de que muchos tradicionalistas son modernistas o modernos sin saberlo, como monsieur Jourdain hablaba prosa sin saberlo.

    Eck

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Le recomiendo leer las tragedias griegas y, en especial, la de «Edipo Rey» de Sófocles. Hay mucho irenismo con la verdad, cuando esta puede ser terrible, fuego devorador, abrasador. Una verdad dicha a destiempo puede ser peor que una mentira y más destructora que esta. Un dogma a destiempo, adelantando los tiempos, por motivos inadecuados, me da igual si devotos o políticos, puede causar un terrible daño.

        Como Dios, la Verdad Suprema, el Amor, llena de espanto, pánico, a quienes le rozaban:

        «Nuestro esposo no es el Cristo sonriente que representan las imágenes piadosas, es el rey de los espantos del que hablan los libros sagrados.»

        Esto es lo que le contesta la madre priora a una novicia en «Diálogo de Carmelitas» cuando esta le muestra sus miedos en la conversación más profunda de toda la película.

        Así hay que temblar y llenarse de miedo cuando se compromete una verdad que toca al Altísimo y Le compromete. Hay que andarse con mucho cuidado y no por motivos fútiles por muy buenos y bonitos parezcan sino por pura necesidad y humildad de las almas.

        Eck

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Dice Eck: «Una verdad dicha a destiempo puede ser peor que una mentira y más destructora que esta.«

        Ontológicamente es una barbaridad, si es que no perverso. Le vendría bien repasar un poquito los trascendentales del ser.

        Pero Eck no se conforma con atentar sólo contra la sana filosofía y metafísica, sino que va por más y ataca directamente aspectos teológicos: «Un dogma a destiempo, adelantando los tiempos, por motivos inadecuados, me da igual si devotos o políticos, puede causar un terrible daño«

        ¿Un dogma puede causar un terrible daño? Es decir, una verdad relativa a Dios, que debemos creer para poder salvarnos, ahora resulta que nos puede dañar.

        Una vez más, como tantas otras que se han visto por estos lares, en el afán de ser novedosos, se llevan puesta la sana doctrina.

        L.J.

      3. Avatar de Desconocido Anónimo

        Es extraña esta última respuesta de Eck, parece estar refutandose a si mismo.

        A menos que no haya entendido y tenga un tono irónica la misma.

      4. Avatar de Desconocido Anónimo

        Estimado L.J.:

        por supuesto que una verdad dicha a destiempo puede ser extremadamente dañina. Una madre que revela a sus niños el comportamiento adúltero del padre probablemente los dañe gravemente. Si lo revela cuando adultos, puede incluso ayudarlos a sanar heridas familiares. Un político que revela secretos de estado hoy puede estar cometiendo un crimen gravísimo contra su patria. Si los revela en 30 años puede estar haciendo un servicio al conocimiento histórico.

        El mismo Dios guardó silencio acerca de la verdadera dignidad del matrimonio hasta que el Señor la reveló: «debido a la dureza del corazón suyo…»

        Saludos,

        G.

  5. Avatar de Desconocido Anónimo

    Voy a intentar contestar a algunas opiniones.

    Sobre la intención del artículo: El artículo sencillamente quiere demostrar que ciertas metodológias teológicas, formas de pensamiento, denuncias, justificaciones o modos de actuar de mucha gente del tradicionalismo, de los insaciables que hablé en otro artículo, son malas e incorrectas. Apliqué todo esto a uno de sus autores favoritos, Sto Tomás, y secuestrado por ellos para reducirlas al absurdo. De nada sirven todos esas luchas contra el modernismo, concepto que, lo siento, para mi cada vez cobra menos sentido y que cada vez se parece más al término de fascista, una palabra carcelera que sirve para aplastar lo que no nos gusta aunque nada tenga que ver con Rena, Loisy, Tirrell and Company, si aplicadas a un bastión de la ortodoxia como el Aquinate le hace parecer herético. Del acierto de mi intento es que, menos la comparación forzada con las condenas de la Pascendi, nadie ha rebatido los testimonios aportados por mi parte y que mas que en desdoro del Águila de las Escuelas son un timbre de gloria: el dominico era tan amante de la verdad que la acogía viniese de donde viniese, tan humilde que lo reconocía y tan caritativo que siempre intentaba corregir el error de sus adversario intentando entenderles y hacerles ver donde fallaban sin concesiones al error. El Doctor común era tan santo por su persona como por su doctrina, más nos valiera seguir su ejemplo que repetir como loros sus formulas amojamadas y mohosas de manual resobado.

    Eck

  6. Avatar de Desconocido Anónimo

    esto es una estupidez del tamaño de una casa
    cualquier cosa es cualquier cosa si distorsionas la realidad y la razon. El chiste del articulo es una defensa encubierta de los que son llamados modernistas o de la SSPX? No se entiende. Mucho purupuspu, poca sustancia

  7. Avatar de Desconocido Anónimo

    Creo que un factor importante en todo esto es la confusión (o al menos el desdibujamiento) de las fronteras entre la teología como disciplina, la divulgación, la apologética y la enseñanza en los seminarios y facultades de teología. Tiene sentido controlar con cierta estrechez lo que se produce y publica en estas últimas, por las finalidades que tienen y su público objeto. Pero la teología, en orden a poder entender, explicar y explorar en mayor profundidad el saber teológico, tiene que tener cierta libertad para especular. Que no es un «todo vale», pero que requiere una actitud distinta frente a lo dudoso y a las posibilidades de error. Traigamos de nuevo el ejemplo de la correndención, de la que hablamos en una de las líneas de comentarios. Si unos teólogos se pusiesen a buscar y a discutir un término alternativo, tienen que tener algún margen para especular y errar, de lo contrario, no hay discusión. Pero esa discusión no estaría orientada a la divulgación teológica general, y no tiene sentido que se levanten en armas los teólogos de salón buscando la manera de probar que cualquier lenguaje nuevo o exploración distinta en teología es un ataque herético a la enseñanza de las verdades de la fe.

    Claro que, como la teología tiende a alimentar las otras formas de discurso teológico, la influencia y solapamiento es a veces inevitable. Pienso dos ejemplos:

    1. El definir la conversión como «un encuentro con la persona de Cristo que me cambia la vida». En un autor como Ratzinger, esta expresión procura presentar en lenguaje sencillo la idea de que la conversión no es primeramente una elección personal, ni un fenómeno puramente intelectual y/o emotivo, sino que hay una primacía de la gracia y una respuesta libre de la persona, en la cual se da una transformación real de tipo espiritual. Uno puede hacerse muchas preguntas acerca de su claridad, especificidad, contextos en que la misma expresión significa algo completamente distinto, pertinencia de su uso, etc, etc. Y obviamente uno también puede preguntarse si el lenguaje en sí mismo ha de ser así más comprensible que otro en el catecismo de san Pío X… o si en el fondo no pueden ser fórmulas complementarias.
    2. Teología desarrollada en bases fenomenológicas y personalistas. Uno puede cuestionar la prudencia u oportunidad de que JPII haya hecho las catequesis de la teología del cuerpo (de la que han salido sucedáneos bastante lamentables de autores con poca y nula autoridad y comprensión de las bases de lo que están hablando); otra cosa distinta sería prohibir la discusión teológica sobre esas bases porque… «something, something, Max Scheler, something something Husserl, something something». Un campo posible de interés (que ignoro si ya ha sido abordado) desde una teología del cuerpo podría ser la cuestión del sacerdocio masculino exclusivo a través del in persona Christi, visto que los sacramentos como signos tienen una dimensión corporal (la voz, las manos). Después se podrá, o no, contrastar con otros sistemas como el tomista, ver diferentes modos de justificación, convergencias, etc. Todo eso puede ser trabajo teológico, y que los de a pie lo podamos ver, porque todo se ve en la internet hoy en día, no significa que seamos los destinatarios o interlocutores de esa conversación específica. O que lo sea doña Maricarmen que vive todo el día en Facebook.

    Cuando santo Tomás discute con Siger de Bravante acerca de la unidad del intelecto (tema, por cierto, mucho más grueso y más obvio que otras cosas que habitualmente se denuncian), el foco de su ira con Siger es que en lugar de discutirlas con él y otros teólogos, se dedica a captar discípulos y enseñarlas entre los jóvenes estudiantes:

    Estas cosas son, pues, las que escribimos para destruir estos errores, no por la doctrina de la fe sino por las razones y las palabras de los mismos filósofos. Pero si alguno, gloriándose bajo el falso nombre de la ciencia, quiere decir algo en contra de esto que escribimos, que no hable a escondidas por los rincones ni al corazón de los niños que no saben juzgar sobre cuestiones tan arduas; sino que escriba contra esto, si se atreve. Y no sólo me encontrará a mí, que soy el menor de todos, sino a muchos otros protectores de la verdad, por quienes su error será resistido y en su ignorancia será aconsejado.

    exveteranova

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Muy interesantes sus puntos y concuerdo parcialmente. Lo que me preocupa es la claudicación ante la tendencia a la pobreza del lenguaje humano conforme pasa el tiempo. Cada vez más estudios rigurosos, y la experiencia diaria misma, confirman que la humanidad se está volviendo más estúpida. No es que los medievales y escolásticos hayan sido todos hijos de una época demasiado pedante y farisaica centrada en los términos y definiciones complejas que nadie entiende y carentes de caridad y amor, sino que en aquel entonces había generalmente más cultura que hoy, incluso entre quienes no sabían leer ni escribir. Obviando que, desde luego, han habido excesos en algunos que, ya sea en homilías o en libros, abusaban de la disputación escolástica sin necesidad de presentar términos muy complejos al público al que se dirigían.

      Por ejemplo, cuando ud. en el punto b dice «esta expresión procura presentar en lenguaje sencillo la idea de que la conversión no es primeramente una elección personal», puede parecer que presentar cosas en lenguaje sencillo es bueno para su divulgación. Creo que sí y no. En parte, es verdad que a la gente ‘hay que hablarle en su idioma’ de vez en cuando para que capte y espabile, porque si no, se resiste ante cosas muy desconocidas, pero uno de los problemas es el contexto. ¿Es oportuno decir las cosas así aquí y ahora? Y si no ¿cuándo conviene? Muchos santos se caracterizaron por ser más coloquiales que sus contemporáneos en el momento de la homilía, consiguiendo así muchas conversiones, pero ese era un contexto específico de su diario vivir. Habría que preguntarse si se dirigían así a todo público o no; siendo lo más probable que no. Lo mismo en el caso de Benedicto XVI: ¿es oportuno que Benedicto XVI -infiero, ud. me corregirá, en la encíclica Deus caritas est, es decir, un documento pontificio, oficial de la Iglesia- se exprese así para definir algo?, ¿no sería mejor hacerlo ante una audiencia específica y de reducida inteligencia en algún evento abierto? Por otro lado, un problema importante es el ya mencionado: la pobreza del lenguaje. La proliferación de conceptos nuevos y ‘progresistas’ -y estéticamente horribles, además- como ‘resiliencia’, ‘deconstrucción’, ‘empoderamiento’ y de más, se debe a un rechazo de la filosofía escolástica, que manejaba conceptos más precisos para referirse a las cosas; no tenía la soberbia de renegar de sus antepasados, como sí la tenemos generalizadamente hoy, creyendo que reinventamos la rueda y que los grandes autores son dignos de ignorar.

      Como hablen las autoridades y personas de renombre, terminará hablando la mayoría de la población; lo mismo con la conducta y de más actos, por ejemplo, así como muchos siguieron a Clodoveo o a Constantino en su conversión. Considero importante exigir a nuestras autoridades eclesiásticas que no abandonen el uso de un lenguaje riguroso y preciso a título de ‘acomodarse al entender del pueblo’ todo el tiempo, sino más bien que sepan distinguir contextos y darle mayor prioridad a revitalizar la inteligencia de la población. Eso sin tomar en cuenta que, por supuesto, la estupidez colectiva no es culpa única de la jerarquía eclesiástica, sino también de la difícil situación de secuestro de las mentes por la contracultura en la que la TV y el teléfono ‘educan’ a los niños y jóvenes muchas veces con más ‘autoridad’ que el párroco, el obispo o la mamá.

  8. Avatar de Desconocido Anónimo

    Me parece correcto que se insista en precisar los términos, entre ellos el de modernismo, pero la comparación con santo Tomás resulta bastante desafortunada. La cuestión fundamental es si lo que decía santo Tomás es verdad o no lo es; por ejemplo, lo que cita de la oposición de Peckham a la unidad de forma sustancial ¿Hay un única forma sustancial o no? o dicho con otras palabras, ¿lo que santo Tomás entiende por forma sustancial es algo único en las cosas o no? ¿o no se acepta la noción misma de sustancia? Porque la respuesta es independiente de lo que dijera santo Tomás, Peckham o el sursum corda. La verdad depende de la adecuación (no ecuación) a la realidad, igual que la verdad del teorema de pitágoras en geometría euclídea es independiente de quien lo formulara. Obviamente, si no se acepta que se pueda alcanzar la verdad, o se dice que vale lo mismo una afirmación que otra, cualquier discusión carece de sentido. Creo que respecto a santo Tomás conviene dejar de lado los encomios de sermón, que han dado lugar por reacción a oposiciones igualmente retóricas, y aprovechar su enorme riqueza. Esa riqueza no depende de qué papas lo recomendaran, que fueron bastantes antes del siglo XIX, ni depende de la leyenda de haber sido puesta la Summa en el altar de Trento (leyenda que se originó a mediados del XVII), sino que depende de la verdad de lo que dice santo Tomás. En muchas cuestiones tiene enseñanzas que se han mostrado verdaderas, aunque sean perfectibles, en otras muestra limitaciones o depende de la cosmovisión de su época, pero en conjunto yo al menos no he encontrado un autor del que se pueda aprender tanto y sirva para adquirir una correcta visión de la realidad y una explicación muy lograda de la Revelación.

    Eduardo Vadillo

    1. Estimado P. Vadillo,
      No creo que Eck quiera poner en duda o arrojar sospechas sobre Santo Tomás y su obra. Lejos de él, y de mi, esa actitud. Es más bien, todo lo contrario.
      El meollo es que el Aquinate tuvo una amplitud de criterios y una apertura a filosofías que en su época era consideradas peligrosas que hoy probablemente provocaría que algunos lo incluyeran en el index de los modernistas.
      En el fondo, el artículo es un crítica a la cerrazón de criterios de muchos contemporáneos que, por algún motivo que desconozco pero que probablemente sea inseguridad, prefieren quedarse con lo que dice el manual de metafísica que heredaron de algún cura de la primera mitad del siglo XX, que atreverse a pensar y cuestionar el propio pensamiento.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Apreciado Wanderer, muchas gracias por su respuesta; comparto esa preocupación que señala. El problema es que alguno salga diciendo, como ha pasado, que igual que el Aquinate asimiló a Aristóteles, hoy habría que asimilar a Derrida, o algo así. La clave es la cuestión de la verdad. En Aristóteles hay muchisimo más de aceptable que en Derrida, por seguir con el ejemplo. Personalmente me inclino mucho más por asimilar el pensamiento científico que lo que hoy se denomina filosofia…

        Eduardo Vadillo

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Claro que hay que asimilar a Derrida y la deconstrucción, pero para refutarlo mejor. No hay error que no contenga una verdad cautiva ni herejía que no sea una respuesta equivocada a una pregunta real. Mire las verdades que ha logrado descubrir René Girard meditando la deconstrucción derridiana o Castellani con el existencialismo de de Kikegord.

        Cosa muy diferente es el embobamiento por el pensamiento moderno y convertirlo en una maquina para crear teología «actual» como muchos creyeron y siguen creyendo. Toman cualquier filosofía a la moda como receta y se ponen a disparatar teologia.

        Eck

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Estoy de acuerdo con usted en que la gran cuestión es la verdad. La mayor gloria de Sto. Tomás no está ni en su sistema ni en sus explicaciones sino en su amor a la verdad. Donde veía la verdad, veía a Dios pues «vestidos los dejó de su hermosura» ya que las verdades son figuras de la Verdad y participaciones de Él.

      Mucha verdad hay en Sto. Tomás pero no la agota. La mayor traición y falseamiento esencial de toda su labor es convertir su pensamiento en una carcel del pensamiento por seguridad. Hay nuevas verdades que conquistar fuera de lo que pensó Sto Tomás pero se han de contar con él para llegar poco a poco a una mayor plenitud.

      Eck.

  9. Avatar de Desconocido Anónimo

    Construyó su teología sobre la filosofía de Aristóteles. Quizás ahora habría que reconstruirla sobre la Mecánica Cuántica. O quizás sería mejor olvidarse de especulaciones y hacer lo que Jesucristo dice que hay que hacer.

    Jorge

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Pero es que el hilemorfismo de Aristóteles desarrollado por santo Tomás es perfectamente compatible con la física cuántica (la mecánica es sólo una parte y secundaria respecto a la teoría cuántica de campos). Me atrevería a decir que es la ontología que subyace a muchas explicaciones de la física actual, y que si se entiende correctamente, al estar en las antípodas del mecanicismo, permite ofrecer una visión coherente de la naturaleza, sin necesidad de la interpretación de Copenhague que sólo complica las cosas. Por si le resulta útil puede ver esto en esta obrita mía: https://www.academia.edu/attachments/125700999/download_file?s=portfolio

      Eduardo Vadillo

  10. Avatar de taniquetil taniquetil

    Comprendo el espíritu del artículo, ya que la herejía original, el gnosticismo, como hidra que muta de cabeza en las edades, tuvo en el modernismo su versión s. XIX nomás. El error que denunciaría Eck es el de hacer el modernismo en retrospectiva y olvidar la raíz gnóstica de toda herejía.

  11. Avatar de gustavowasi gustavowasi

    es obvio que la sabiduría y la erudición , nada tienen que ver con la santidad.

    por eso se sabe que Santo Tomás de Aquino tuvo su experiencia religiosa famosa y definitiva el 6 de diciembre de 1273, poco antes de morir. Mientras celebraba misa en Nápoles, experimentó una intensa visión mística tras la cual dejó de escribir la Summa Theologiae, declarando que todo lo que había escrito parecía «paja» frente a lo que había visto. 

    Y no escribió mas por eso la humildad es una virtud superior que la erudiccion

    1. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      La sabiduría y la santidad son una y la misma cosa.

      Otro cantar es la erudición, que suele degenerar en pedantería y «saber libresco», si no está moderada por la humildad.

      Pero Sabiduría y Santidad son lo mismo.

      1. Avatar de Desconocido Messerschmidt

        Se suele confundir la ciencia con la sabiduría, pero tampoco se debería equiparar sabiduría con santidad, hay diferencias. Puede ser santo un insensato y puede que el sabio no llegue a actuar en consecuencia con su sabiduría.

      2. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

        La ciencia más acabada
        es que el hombre en gracia acabe,
        pues al fin de la jornada
        aquel que se salva, sabe,
        y el que no, no sabe nada.

        No niego que en el lenguaje coloquial (hodierno), «ciencia», «sabiduría» y «santidad» no son lo mismo. Tal vez gracias al cientifismo y al sabihondismo de los iluminados.

        ¿Puede ser santo un insensato? En cuanto obra la santidad, ya no es un insensato. (Otra cosa es ser un «simple» o un ignorante inculposo, pero eso no es insensatez necesariamente).

        ¿Puede un sabio condenarse? En cuanto obra su perdición, ya no es sabio, sino insensato. Y si se sigue creyendo sabio, tanto peor: se convierte en necio.

      3. Avatar de Desconocido Messerschmidt

        Apreciado Battistella, no sólo en lenguaje hodierno existe tal diferencia, yo diría que scientia y sapientia siempre han sido conceptos distintos. La posición que usted defiende es muy convincente y socrática, personalmente me gusta y espontáneamente le doy todo mi asentimiento. Lo que me preocupa es que con tal planteamiento podemos acabar por negar el libre albedrío y con él la culpa. Si quien obra su perdición es un necio carente de sabiduría, resulta que no puede obrar de otro modo y por lo tanto carece de culpa. Y viceversa. Podríamos pues decir que la sabiduría es una gracia, pero que no suficiente para la redención si el libre albedrío no concuerda con ella. Y viceversa. Pero si ni Báñez ni Molina lograron resolver el dilema, difícilmente lo conseguiremos nosotros. Un afectuoso saludo.

      4. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

        Bueno, estimado.

        A lo que de la sabiduría es una gracia pero no suficiente para la salvación… tenemos el ejemplo de Salomón, ¿no? Allá fue, enredóse en las faldas de sus numerosas esposas paganas, y derrochó un grandísimo Don.

        A lo de que quien obra su perdición, si lo llamamos necio, hemos de admitir que no tiene culpa porque no puede obrar de otro modo… no sé, yo no he entendido nunca la necedad como ignorancia, ni siquiera como falta de inteligencia.

        Pero estoy de acuerdo que no vamos a resolverlo, ni falta que hace. Por eso hice una apelación a la poesía.

        «Sabiduría de Dios» y «el Santo» son nombres de Cristo.

  12. El texto obviamente hace un uso excesivo de un recurso, que tiene una dudosa validez, el «anacronismo». Suponer que, por ejemplo, «los tradicionalistas» de esa época tienen algo que ver con los de ahora, y ahora habría que especificarlos también bastante, es una analogía que nos haría dar la razón hasta al «moderno» y desgraciado Descartes. Seguramente alguna vez han escuchado que «Jesús fue el primer socialista», el mismo recurso.

  13. Avatar de Desconocido Anónimo

    no matizaría tanto , porque Santo Tomás fue canonizado en 1323, lo cual no tiene sentido si la Santa Sede lo hubiese calificado como un autor dudoso, más en esos tiempos, y el propio concilio de Trento es principalmente tomismo. El siglo XIX es más bien un revival para volver a lo que había, desvirtuada la filosofía de Santo Tomás en sus tesis centrales, al haber sido expuesta a un proceso dialéctico con la filosofía moderna, especialmente el racionalismo.

    Esto lo explica muy bien Juan Vallet de Goitizolo en un artículo sobre cómo el tomismo, ya desde los mismos autores del renacimiento, se fue desvirtuando (Juan Pablo II sin duda fue influido por Marechal, un “tomista” kantiano) hasta su recuperación moderna en autores como Gilson o Fabro.

    1. La discusión no es si Santo Tomás fue considerado alguna vez por la Santa Sede como autor dudoso. Eso no ocurrió nunca. La cuestión que discutimos es si siempre su doctrina fue privilegiada por la Santa Sede, y eso ciertamente fue así desde el siglo XIX, y no antes.
      En cuanto a Trento, si usted lee las actas -yo lo hice-, verá que los padres conciliares se preocuparon permanentemente en su asignar ni pegarse a ninguna escuela teológica en los documentos oficiales.

      1. Avatar de Don Pelayo Don Pelayo

        Pero en los textos del Concilio hay una evidente influencia de Santo Tomás en algunos temas. Por ejemplo en la Eucaristía. La palabra transubstanciación es de Santo Tomás y pasó al Magisterio con Trento.

      2. Avatar de Desconocido Messerschmidt

        Ese no encadenarse a una escuela teológica es una muestra de gran sensatez. El problema es que en un determinado momento la Iglesia elevó la teología tomista a los altares y casi puso a la Summa a la misma altura que la Biblia, de modo que discrepar del tomismo podía ser sospechoso de herejía. Fue un error inmenso y de ahí surgen muchísimos de los males que nos aquejan. Santo Tomás pudo ser un muy gran teólogo, pero no libre de errores, como cualquier ser humano. Además, hay que considerar que no tuvo tiempo de revisar su ingente obra (toda ella en realidad algo así como una «obra de juventud»), no pudo hacer unas Retractationes como sí hizo San Agustín. El mismo aristotelismo, con su aspiración a formar un sistema enciclopédico cerrado con respuestas más o menos para todo es muy problemático, deja poco margen para corregir. La aporía de Platón, que San Agustín supo asumir a su modo, y la falta de pretensiones totalizadoras de estos dos sabios permiten un progreso hacia la verdad que los sistemas filosóficos monolíticos y monumentales muchas veces dificultan, pues tienen la pretensión de haber llegado a puerto y de poder dar respuestas definitivas.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Eso que dice de la «recuperación» es bastante discutible. Vaya una pequeña muestra de la supuesta fidelidad de Gilson a Santo Tomás nada menos que en lo que hace al ser:

      https://www.infocatolica.com/blog/praeclara.php/gilson:

      Algunos ingenuos se creen que entre Santo Tomás y esos dos illuminati del siglo XX (y algún otro que sigue vivo) el tomismo se mantuvo en estado latente como una babosa en invierno y que, por tanto, habría que ponerse las botas de siete leguas para pegar un buen salto de unos seis siglos para volver a encontrar el auténtico tomismo. Es el mismo injusto y estúpido principio pseudo ilustrado aplicado no ya a la Edad Media, sino al tomismo. Incluso a algunos hasta les chirría el hablar de tomistas y han acuñado lo de «tomasianos». Con tal menosprecio hacia la tradición no hacen sino poner en evidencia que de tomistas (o tomasianos) tiene bien poco…

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Yo pensaba igual que usted y estuve a punto de quemar mi «Filosofia en la Edad Media» hasta que leí a Pierre Aubenque y su «Problema del ser en Aristoteles» y en las reflexiones de Julián Marías sobre las limitaciones de una metafísica basada en las «cosas» frente a realidades metafísicas distintas y superiores como la de «persona».

        No estoy de acuerdo con Gilson en algunas de sus manifestaciones pero si en que el esse (más bien en est) no puede ser abstracto, es decir, una cosa cuando es superior. Es, creo, el principal problema de la metafísica, que estamos atados a una concepción cosificada del ser de clara raigambre griega mientras que nuestra teologia es personal. como muestran los padres griegos y latinos, tensión que da lugar a problemas de calado. Solo hay que ver el párrafo dedicado a Julio Cesar (el último) que muestra uno de las mayores debilidades del tomismo: no deja apenas espacio al ser en la historia, a una teología de la historia. Sencillamente esencia y accidentes contingentes referidos al romano no encajan bien y se desquician: Cesar no sería Cesar sin su decisión libre de cruzar el Rubicón

        Eck

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Entonces admita que Gilson no es tomista en eso. Ni usted, Eck.

        Por lo demás, esas tesis extrañas que no distinguen sustancia y accidentes no llevan a ningún lado.

      3. Avatar de Desconocido Anónimo

        Anónimo, quien le ha dicho que yo sea tomista en esto. Ni el mismo Tomás lo fue en algunas de sus tesis, que más de una vez cambió de opinión.

        Respecto al caso Julio Cesar, no me sirven la distinción entre sustancia y accidentes. ¿Cual es la esencia de Julio Cesar, su «juliocesaridad» distinta a accidentes como el cruce del Rubicón, su cambio del Kalendario o su muerte en la curia de Pompeyo? ¿No nota que aquí dejan de ser inteligibles las distinciones aristotélicas? Julio Cesar no es solo una idea en la mente de Dios, al modo platónico, ni una sustancia con sus accidentes, una mera potencia que se va actualizando sino algo más, una persona propia y única, imagen de la Trinidad. Aquí se encuentra el límite del aristotelismo-tomismo como en su falta, relacionado con lo anterior, de una falta de una teología de la historia. S. Agustín lo vio con el platonismo y lo transcendió asumiendo las verdades de Platón y Castellani con el existencialismo de Kikegord.

        Hay que asumir el aristotelismo-tomista pero hay que ir más allá.

        Eck

  14. Avatar de Desconocido Tóner

    Vamos a ser un poco serios. Los pasajes reproducidos de Pascendi y la Summa están sacados de contexto. Santo Tomás jamás afirmó que la fe sea un «sentimiento íntimo», y Pascendi no afirma (en absoluto) que el hombre carezca de la percepción de su propia indigencia. Lo que está condenando Pascendi en ese apartado, que por lo demás es bastante largo, es la negación de la teología natural por parte de los modernistas y su consiguiente sustitución por un fideísmo inmanentista. En ese punto la encíclica está en perfecta sintonía con Santo Tomás de Aquino.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Cuanto más leo y releo la Pascendi, más me asombra por los problemas que suscita. En primer lugar por la falta de definición de muchos conceptos como «ciencia» o «fe». Vamos al primero. Afirma S. Pio X lo siguiente: «Por lo tanto, es incapaz de elevarse hasta Dios, ni aun para conocer su existencia, de algún modo, por medio de las criaturas: tal es su doctrina.» Todos estamos de acuerdo con esta sentencia en el sentido de que es condenable:  «Si alguno dijere que la luz natural de la razón humana es incapaz de conocer con certeza, por medio de las cosas creadas, el único y verdadera Dios, nuestro Creador y Señor, sea excomulgado»

      Pero es que continua: «De donde infieren dos cosas: que Dios no puede ser objeto directo de la ciencia.. (Deum scientiae obiectum directe nullatenus esse posse)» ¿Mande? ¿Dios puede ser objeto directo de la ciencia? ¿De que «ciencia» estamos hablando? Ya que el Papa lo pone en el apartado de filosofía, suponemos que cuando habla de ciencia, se refiere a las naturales y a las de razón natural pero, entonces, es una burrada de calibre mayusculo lo afirmado por el pontífice e insalvable. Dios nunca puede ser objeto directo de estas ciencias sino indirecto, no tenemos conocimiento directo de Dios fuera de la revelación pública y personal. No se puede demostrar a Dios por medio de experimentación en un laboratorio ni se puede partir filosóficamente de Él. La misma definición dogmatica del Vaticano I lo expone claramente: por medio de las cosas creadas…

      Respecto a la fe, lo mismo. Es lo que conocemos como Fe o como conocemos como fe cuando hablamos de fe musulmana, budista o, incluso, atea. Me inclino por la segunda pero creo que las confude y las mezcla con la religión, que tampoco define ni sé si se refiere a la religión como es o como la creen los modernistas. Sto. Tomas es más claro e inteligible en dos frases que todo un párrafo larguísimo de Sarto, que, a mi parecer, parece que da saltos de un tema a otro sin mostrar las vias que le llevan a esas conclusiones.

      Eck

  15. Avatar de Frater Abelardus Frater Abelardus

    A propósito de este interesantísimo artículo de Eck, sólo diré una obviedad:

    Cuando ocurrió el Concilio de Trento, ya había más de mil años de Tradición en la Iglesia.

    Fraternalmente.

  16. Avatar de Desconocido Anónimo

    Cierto que se abusa bastante de la calificación de «modernista». El modernismo es algo muy serio. En todo caso, lo que sí abunda son posiciones más o menos afines con el mismo, al menos en algún punto. Dicho lo cual, observo lo siguiente.

    1) La negación por parte de Santo Tomás de la inmaculada concepción de la Virgen no se debe a su doctrina de la animación racional retardada. Y en esto Santo Tomás siguió la tradición teológica, por más que fuera errada. Y tuvo en cuenta la costumbre de la Iglesia Romana: «Romana Ecclesia et plurimae aliae, considerantes conceptionem virginis in originali peccato fuisse, festum conceptionis non celebrant» (Quod., VI, q. 5, a. 1, c.).

    2) Lo de la Coda y la condena implícita es una soberana estupidez. Basta leer el tratado de fide de la Summa Theologiae para percatarse. La Pascendi se refiere a la fe.

    3) Por lo demás, bien puesto está el título de su obra «Contra errores Graecorum«. Basta leerla.

    4) Santo Tomás sometió toda su obra a la Iglesia en el momento de su muerte. Y no consta que haya desobedecido en algo a la misma. A algún «tradi» se le olvida la gran importancia que el Aquinate daba a la obediencia, no sólo teóricamente.

    Augustinus

    1. Augustinus, con respecto al «Contra errores graecorum», como bien dice Eck, el título no se lo puso Santo Tomás, pero lo más intersante de todo es que para el Aquinate, según lo explica en el prólogo, los «errores» de los griegos no son tales puesto que se trata de términos mal traducidos. En todo caso, se trata de errores de traducción del grego al latín, y de allí viene la confusión.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Gracias, Wanderer. Lo de quién puso el título a la obra no lo cuestioné. Digo que me parece acertado, aun cuando no lo haya puesto Santo Tomás. Pues, aun concediendo eso que dice en el Proemio, en la obra se trata sobre errores de los orientales separados. En efecto, en el Proemio el Aquinate se refiere a los Padres antiguos («in dictis antiquorum sanctorum«), no directamente a los contemporáneos cismáticos (por más que la segunda razón, la idiomática, hay que ver si podría tener algún valor o aplicación para los contemporáneos). Básicamente, en el siguiente pasaje el Angélico menciona dos grandes errores de los cismáticos orientales:

        «Similis autem error est dicentium Christi vicarium, Romanae Ecclesiae pontificem, non habere universalis Ecclesiae primatum, errori dicentium, spiritum sanctum a filio non procedere» (Contra errores Graecorum, II, 32).

        Sí me parece muy acertado lo de Eck de que Santo Tomás no tenía problema alguno en asumir la verdad de cualquiera que la hubiera dicho: «Omne verum…«, aunque tuviera pinta de hereje y hasta quizá lo fuera.

        Augustinus

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Al primero estoy de acuerdo

      Al segundo, depende. Creo cada vez mas que la Pascendi es confusionaria en sus conceptos. Las condenas son correctas pero las explicaciones y justificaciones para mi son fallidas. Quien une fe y religion es S. Pio X y no Sto. Tomas, que en el pasaje que yo puso solo se refiere a la religión y es tan prudente que el objeto de religación lo define asi: Y esto, sea lo que fuere, llamamos Dios. 

      Al tercero y juntándolo con su respuesta a Wanderer: el primer error, la falta de sujeción al Pontifice romano asiento aunque he de decir que con matices. Respecto al filioque, no. Los griegos tienen razón: la adición de «y (procede) del hijo» en el credo griego es una herejía y afirma dos principios en la Trinidad mientras que en latin manifiesta una verdad. ἐκπορευόμενον significa salir de su principio, tomar origen de, mientras que procedit es más general y se traduciría en griego como προϊέναι y está de acuerdo con lo afirmado en el Concilio de Lyon.

    1. Avatar de Frater Abelardus Frater Abelardus

      Que tenemos por asumidas muchas cosas, sin haberlas indagado suficientemente. Que ninguna época, en la historia de la Iglesia, ha estado exenta de problemas doctrinales. Que la filosofía tomista es más amplia -o al menos toca más puntos – de lo que pareciera después de Trento. Que, mutatis mutandi, el Aquinate podría en nuestros días estar sufriendo la baba difamatoria del «tradismo». Etc…etc…etc.

      En fin…son varias y muy interesantes las conclusiones.

      Fraternalmente.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      se pueden sacar muchas

      Una de ellas es que no todo puede ser tachado de modernismo a priori

      Otra, que hay que estudiar más

      La tercera, que si se acusa a alguien de modernismo( una herejía), la acusación debe ser sobre terminos y sentencias específicos, como es costumbre en la Iglesia, y no sobre personas o textos kilometricos.

  17. Avatar de Desconocido Anónimo

    Polémico y acertado como siempre. Mal que pese a algunos, hay más de una forma de hacer teología y la teología siempre es un reflejo más o menos aproximado de la Verdad, pero un pobre reflejo en comparación con la inefable Verdad de Dios. El mismo Santo Tomás después de su visión beatífica quiso quemar todo lo que había cambiado.

    En fin, que debemos tener espíritu generoso. No somos los centinelas feroces de ninguna ortodoxia que cadai conculcamos con nuestros pecados. Debemos ser humildes siervos de esa ortodoxia más que San Pedro cortando orejas, niños escuchando al Maestro.

    Todo ello son perjuicio de no ser ingenuos ni dejarnos colar gato por libre.

  18. Avatar de Desconocido Anónimo

    El problema, Eck, es que en las personas se distingue la capadidad de memoria del raciocinio. Alguien de raciocinio mediano o bajo puede memorizar gran cantidad de información, aprobar exámenes, y titularse en teología o filosofía. Estos son los peores, pentium 4 con 1 tera de memoria, pues son capaces de citar pero no de conectar.

  19. Avatar de Desconocido Anónimo

    Estimado, me parece que los teologos del Medioevo que se opusieron a la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora, no fue porque no fueran devotísimos hijos suyos, sino mas bien que no podian entender cómo encajaba la IC en la caida del pecado original. Creo que despues de los debates teológicos lo comprendieron y la Inmaculada Concepción pasó a ser parte integral de la vida católica.

    En el caso actual de aquellos que se oponen al privilegio de la Corredención Mariana no son devotos de Nuestra Señora, sino que buscan la union con los protestantes, los judios, los musulmanes y los ateos y quieren su beneplácito. Buscan la destrucción de la Iglesia no su edificación.

    En el primer caso el debate era para buscar la verdad.

    En el segundo caso, los opositores a la Corredencion buscan la confusion, no les importa el error y menos la inmoralidad.

    1. Ya responderá Eck a este mensaje, pero yo, como administrador del blog, no puedo menos que expresar mi asombro ante las barbaridades que mucha gente piensa y dice sin más fundamento que una religiosidad que se acerca mucho más al fanatismo que a la fe verdadera.
      De errores históricos -que los Medievales, después de los debates teológicos, comprendieron la Inmaculada Concepción: no comprendieron nada- hasta las escandalosas afirmaciones acerca de la rectitud de intención de quienes son cautos con respecto a la Corredención Mariana, como si supieran qué es lo que ocurre en el interior del corazón de esas personas.
      Si fanáticos de este calibre hubisen vivido en la época de Santo Tomás, que se opuso claramente a la Inmaculada Concepción, a no dudar que lo habrían acusado también de «buscan la union con los protestantes, los judios, los musulmanes y los ateos».

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Jaja. Faltó decir «con los modernistas». Hasta en la Liturgia se observa cierto «desorden mariano», me parece, cuando al nombre de la Virgen en el Canon algunos (sacerdotes o laicos) se inclinan (y algunos mucho), y al nombre de N. S. Jesucristo, justo después… pues a veces nada. Ahí hay ciertamente un problema. Jesús está muy por encima de la Virgen.

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        ¿Sabe lo que hace usted, Wanderer, repitiendo infinitamente sus temas, que son como los pelos de un calvo? Darle sopa a quienes quieren mantenernos a todos bien lejos de poder hacer algún bien. Al final, usted les hace el caldo gordo a los modernistas y a los poderosos del poder, que se matan de risa viendo cómo nos peleamos entre nosotros.

        En vez de unir, usted desparrama y, por momentos, se observa en usted un desliz del espíritu de querer amalgamar el posconcilio con la realidad doctrinal perenne.

        Pius.

      3. Estimado, de eso se trató desde su nacimiento este blog: poner el cuestión lo que se da por sentado e incitivar el pensamiento católico. Y tal mal no me ha ido, porque justamente mañana cumplirá 19 años de existencia.
        Si a usted no le gusta, si le provoca inseguridad en sus convicciones o en su, pues es libre de no leerlo. Encontrará en la web infinidad de sitios que repiten puntual y religiosamente todos los dogmas, semi dogmas y opiniones pías que han aparecido en la Iglesia en el último siglo.

      4. Avatar de Desconocido Anónimo

        Es cierto lo que dice don Wanderer, siempre fue el estilo del blog. Polémico , si se quiere, dese su inicio. Yo lo leo al menos hace 13 años y me consta que siempre fue así.

        Por otro lado, razón no le falta al comentarista cuándo apunta a la prudencia en tratar ciertos temas puntillosos.

        Hay que tener en cuenta a quién va dirigido lo que se dice, no se le puede dar carne a los lactantes, parafraseando a San Pablo. Sería imprudente.

        Ciertamente, a penas comenzó el blog, lo leia un círculo pequeño de intelectuales, podríamos decir. Incluso eran más o menos conocidos entre si, lo cual le daba un contexto a las discusiones y habían presupuestos.

        Hoy en día el blog es masivo y lo lee cualquier hijo de vecino ( me incluyo) ,por ende no esta mal el llamado a la prudencia. No siempre y en toda circunstancia conviene ser tan osado o intrépido al abordar este tipo de temas.

        Especialmente cuando el autor está particularmente ofuscado con el tema ( me refiero a Eck). Puede llevar a sutiles excesos sin que el autor se percate. ( Ej: comparaciones inadecuadas y forzadas)

        PS: perdón por lo extenso, siempre me ha encantado el blog y se que el señor W alguna que otra vez pensó en colgar los botines por este y otros motivos. Supongo que ha sabido pedír consejos apropiados.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      El hecho de que yo no afirme una hipótesis teológica inventada en el siglo XIV (corredención) no me hace menos tradi ni católico que usted. El insulto gratuito se rechaza gratuitamente.

    3. Avatar de Desconocido Anónimo

      Esto de la corredención es un ejemplo típico: con lo atravesado que me cae el Tucho, el documento en ningún momento niega la verdad teológica que se encuentra en la doctrina, simplemente que el término se presta a confusión (y todos los malabares para pretender que co- inequívocamente implica subordinación son… bueno). He tenido más de una conversación con más de un indignado con el documento, que me han puesto cara muy fea cuando di a entender que la corredención en este caso es Nuestra Señora participando de forma superlativa de lo que todos los cristianos hacen para «completar lo que falta a los sufrimientos de Cristo». Que según, la participación de María tendría que ser cualitativamente, por naturaleza diferente a la nuestra; lo que hace pensar que los tales o bien tienen la vaga idea de que la Virgen es efectivamente divina, o en todo caso de que es una tercera cosa que no es ni divina ni humana. Ni tengo que explicitar que eso es herético.

      Pero para qué ponerse con sutilezas, si acá lo que importa es gritar desde la tribuna y llamar gallina, hereje y vendido a todo el que no se suma a los slogans. Y a esto justamente, a mi parecer, es a lo que apunta el post de Eik.

      exveteranova

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        exveteranova: usted se sorprendería con la variedad de definiciones que hay acerca de corredención y «mediación universal». Algunos autores consideran que la Correndención produce la mediación universal. Otros afirman lo contrario (¡imagínese qué ensalada conceptual es necesaria para poder afirmar exactamente lo contrario!) y el rutilante caso de Royo Marín es el mejor de todos: da una definición circular donde ambas cosas se causan mutuamente.

  20. Avatar de Desconocido Anónimo

    Si me atreviera a poner sólo un pero a este escrito tan brillante sería para mencionar que la exégesis más acertada de la doctrina inmaculista tomasiana es la del P. Mariano Spada. Pero entiendo que el ejemplo es correcto en cuanto a los malabarismos que durante siglos tuvieron que hacer los tomistas.

    Francisco J. Delgado

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Santo Tomás no negaba la concepción inmaculada porque creyera que la Virgen tuvo pecado en algún momento de su ser, sino porque, al sostener -siguiendo la biología aristotélica – que el alma humana advenía en un momento posterior a la concepción, no podía ser concebida sin pecado, pues a la concepción aún no era un ser humano.

      Por otro lado, es muy distinto decir que la Fé en cuanto tal, surge de un sentimiento íntimo a señalar la indigencia inherente a la razón humana, que la hace comprender, en términos meramente naturales, la necesidad de al trascendente. El propio Garrigou Lagrange explica las coincidencias y diferencias entre la necesidad de lo sobrenatural, tesis herética de los modernistas y la incapacidad de la inteligencia finita de verse colmada por algo que no sea Dios.

      El tomismo, como explica Osvaldo Lira, si bien resistido por el colero local, gozó siempre del favor del magisterio pontificio, mientras que el modernismo fue condenado en términos categóricos por el mismo.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Falso lo del primer párrafo. Conviene leer el artículo enlazado, en el que se dan las razones. Resumiendo, Sto. Tomás dice que la santificación de la Virgen se dio con posterioridad a la animación racional. Eso implica que, según él, contrajo la culpa. Afirmar eso hoy sería herético.

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