Las obras completas del P. Osvaldo Lira

La editorial chilena Tanto Monta comenzó a editar hace ya algunos años las obras completas del P. Osvaldo Lira, intelectual de peso en su país pero, lamentablemente, poco conocido en el exterior. Su figura ocupa un lugar destacado en el pensamiento filosófico y teológico Hispanoamericano del siglo XX. Sacerdote, profesor y ensayista, su vida estuvo marcada por una profunda vocación intelectual al servicio de la verdad, especialmente en el marco de la tradición tomista.

Osvaldo Lira Pérez nació el 25 de diciembre de 1904 en Santiago de Chile. Desde joven mostró una inclinación notable hacia el estudio y la reflexión filosófica. Ingresó a la Orden de los Sagrados Corazones (SS.CC.), donde recibió su formación religiosa e intelectual. Su vocación sacerdotal estuvo siempre unida a una intensa actividad académica, orientada a la enseñanza y difusión de la filosofía, particularmente la de Santo Tomás de Aquino.

Fue ordenado sacerdote en 1928 y rápidamente comenzó a destacarse como docente. Durante décadas ejerció la enseñanza en diversas instituciones, pero su nombre quedó especialmente ligado a la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde fue profesor de filosofía. Allí formó a generaciones de estudiantes, influyendo profundamente en el desarrollo del pensamiento filosófico chileno. Su estilo docente era exigente, riguroso y, al mismo tiempo, apasionado: buscaba no solo transmitir contenidos, sino formar inteligencias capaces de pensar con profundidad.

Lira se inscribió dentro del tomismo, pero no fue un mero repetidor de doctrinas, sino un pensador original que dialogó con los problemas de su tiempo. Defendió la capacidad de la razón para alcanzar la verdad, sin negar los límites propios del conocimiento humano, en una línea muy cercana a la que se ve en la Suma contra Gentiles. Para él, la filosofía debía estar al servicio de la verdad y no subordinada a modas intelectuales pasajeras.

Además de su labor docente, desarrolló una intensa actividad como escrito, con trabajos filosóficos y políticos. En ellos abordó temas que van desde la metafísica hasta la crítica cultural, pasando por reflexiones sobre la sociedad, la política y la crisis de la modernidad. Su pensamiento se caracterizó por una postura crítica frente al liberalismo y ciertas corrientes modernas, defendiendo una visión más tradicional y orgánica de la sociedad.

Uno de los rasgos más distintivos de Osvaldo Lira fue su capacidad para integrar fe y razón. Consideraba que no existe una verdadera oposición entre ambas, sino una complementariedad: la razón puede alcanzar ciertas verdades, mientras que la fe ilumina aquellas que la superan. Esta postura lo llevó a insistir en la importancia de la formación intelectual sólida dentro del ámbito religioso, así como en la necesidad de que la filosofía conserve su autonomía sin desligarse de la verdad última.

En el ámbito personal, quienes lo conocieron destacan su carácter fuerte, su claridad intelectual y su compromiso con sus convicciones. No era un pensador neutral ni acomodaticio: defendía con firmeza sus ideas, incluso en contextos adversos. Esto le valió tanto admiración como críticas, especialmente en el ámbito político e ideológico, donde sus posiciones eran claramente definidas.

También tuvo influencia fuera del ámbito estrictamente académico. Participó en debates culturales y políticos de su tiempo, aportando una mirada filosófica a cuestiones sociales. En este sentido, su figura puede entenderse como la de un intelectual comprometido, que no se limitó a la especulación abstracta, sino que buscó incidir en la realidad concreta de su país.

Osvaldo Lira falleció el 20 de julio de 1996.

Las obras completas de Lira serán publicadas en 14 volúmenes. Gasta la fecha, se han publicado los siguientes:

  • Tomo II (2019)
    • Ontología de la ley
    • Escritos de Filosofía del Derecho
    • Escritos de Filosofía de la Historia
  • Tomo III (2019)
    • Nostalgia de Vázquez de Mella 
    • Catolicismo y Democracia
  • Tomo IV (2022)
    • El orden político 
    • Escritos sobre la hispanidad
  • Tomo V (2022)
    • Escritos de Filosofía política

Se trata de una edición particularmente cuidada, como es habitual en Tanto Monta, en los que todos los detalles están contemplados: desde el papel hasta el diseño. Pero más allá de estas cuestiones que siguen siendo relevantes a la hora de decidirse a comprar o a comenzar la lectura de un libro, el contenido presenta una enorme riqueza. El volumen V, por ejemplo, recopila en casi 400 páginas, 17 escritos sobre diverssos temas políticos, en los que estudia particularmente el pensamiento político de Maritain y de Vázquez de Mella, o analiza los aspectos relevantes de acontecimiento históricos como la Guerra Civil Española o la infiltración marxista en Chile.

En todos los volúmenes se han recuperado artículos, capítulos de libros u otro tipo de producciones escritas de Lira, por lo que, además de ser una labor particularmente valiosa porque de ese modo se impide que se pierdan en el olvido, facilita también la lectura hace que los textos sean fácilmente abordables. De esa manera, pueden servir para la formación personal de los más jóvenes o para la profudización del conocimiento en quienes poseen una trayectoria mayor en las distintas temáticas que el autor aborda. Particulamente relevante me parece el hecho de que pueden ser un excelente instrumento para trabajar en grupos de estudio. Por ejemplo, introducirse en el rico pensamiento tradicionalista de Juan Vázquez de Mella, en el clásico Ernest Hello o en Menédez y Pelayo. O bien, acoemter un pequeño tratado sobre la guerra justa que integra el volumen II, o un estudio profundo de la Hispanidad, que aparce en el volumen IV.

En tiempos de distracciones y de adicción a las distracciones, es decir, en tiempos de pérdida permanente de tiempo, la obra del P. Lira es un buen modo de encarar el agere contra, con el aditivo de que se trata de una lectura ágil y, sobre todo, formativa.

23 comentarios en “Las obras completas del P. Osvaldo Lira

  1. Avatar de Desconocido Anónimo

    Tuve el gran honor de conocerlo cuando formé parte de uno de sus grupos de discípulos.

    Era un superdotado en cuanto a la inteligencia y en cuanto a la voluntad, pero ante todo era un sacerdote santo.

    Fue amigo de otro grande: el General Pinochet.

    Profundamente antiliberal, al final de su vida, menos en dos ocasiones, nos dijo «ahora me declaro lefebvrista».

    Un sacerdote.

  2. Avatar de Desconocido Anónimo

    No quiero patearle el asado a nadie y menos a los amigos chilenos. El p. Lira tenía sus excentricidades, algunas muy desconcertantes. Me parece también que su falta de formación propiamente universitaria y el hecho de que, a pesar de ello, fuera docente de prestigio, lo hacía propenso a saltarse las formas y las jerarquías. La ausencia de la disciplina que integra la vida académica, sobre todo en el ambiente de libertad y pluralismo propio de las instituciones no confesionales, genera la falta de limado de las posiciones recalcitrantes y de una cierta anarco-genialidad socio-eclesial. Está bien: era un buen sacerdote, muy inteligente, excelente docente e hizo mucho bien. Lástima que no se ahorró esas boutades., que no hacen bien a sus seguidores. Porque más uno se cree con derecho a imitarlas y no le da el largo de la soga. Feliz Dominica in Palmis. M. de G.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      De nuevo, no quiero herir a nadie, especialmente los muchos castellinianos. La excelente biografía de Randle nos mostró un padre Castellani real, con sus grandes luces y sus sombras. Entre otras cosas, allí aparece que el padre Castellani nunca mostró sus títulos académicos. Un sacerdote argentino se ocupó de escarbar en la Universidad Gregoriana y no encontró registro de que se hubiera doctorado. No me extrañaría que, en realidad, hubiera abandonado Roma sin escribir ni, menos, presentar la tesis. De hecho, nunca publicó la tesis, lo que sería de rigor en esa Universidad si la hubiera presentado y fuese aprobada. Con esto quiero marcar la coincidencia con el p. Lira en la condición de personalidades excéntricas; me sospecho que Castellani más que Lira. La autoexclusión de los cauces académicos (y, en el caso de Castellani, también de los eclesiales) fue la expresión de personalidades indómitas. Sin duda, ellos hicieron su gran aporte y les debemos gratitud y piedad. El argentino sufrió mucho por su propio carácter; me consta. Los que se reconocen muy fácilmente castellinianos no hacen bien en querer imitar esos rasgos, porque no les da el cuero y porque se anulan solos. Buona Pascua. M. de G.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      …»La ausencia de la disciplina que integra la vida académica, sobre todo en el ambiente de libertad y pluralismo propio de las instituciones no confesionales»…

      No sé de dónde sale usted, pero ciertamente no de este mundo; o por lo menos no de este siglo.

      La vida académica (básicamente, las Universidades) tienen una disciplina, el temario que tienen que enseñar y los rankings entre universidades (ej ARWU) donde debe figurar.

      Además en general las instituciones no confesionales lo serán desde el punto de vista católico, pero no desde el punto de vista WOK, la comunista o la censura de «lo políticamente correcto», que obligan a todos, todas y toses.

      Es cierto que hubo históricamente una fuerte presión de la masonería para que hubiera «libertad de enseñanza», pero era solo para que fuese anticatólica, no para que fuese objetiva.

      Por otra parte, a partir de la llamada «Land O’Lakes Statement (por la reunión que en 1967 hubo en ese lugar de Wisconsin de los rectores de las universidades católicas estadounidenses) las universidades católicas norteamericanas dejaron de ser católicas, para adoptar la doxa del momento, que no es precisamente científica ni objetiva.

      El valor de cualquier producción intelectual no está en su autor ni en sus estudios universitarios, sino en los resultados.

      Entonces la recomendación de la obra del P. Lira se basará en el valor que pueda tener para el mundo de hoy y, específicamente, para los católicos hispanos.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        le respondo a su pregunta: entre otras universidades estuve en Marquette University y el asunto Wisconsin lo conozco muy bien, no por oídas, sino por vida. Me parece que a Usted se le escapó lo que quise decir: i.- tanto Lira como Castellani (a éste lo conocí personalmente y bien) fueron geniales, pero la ausencia de vida académica institucional pública y los roces que ésta implica favoreció en ellos la excentricidad. En el caso del argentino, que conozco de cerca, este rasgo era proverbial. ii.- entre los seguidores de Lira y de Castellani es frecuente pensar que hacerse excéntricos forma parte del discipulado de su maestro y da patente de profundo. iii.- esto no es un rasgo positivo, porque la excentricidad es tolerada en el genio, pero no en el imitador. Take care. M. de G.

  3. Avatar de Desconocido Anónimo

    Magnífica semblanza del P. Osvaldo Lira, una bendición para la Iglesia y un ejemplo como pocos de esos que ya no quedan. Una prueba elocuente de cómo han cambiado las cosas que revela la deriva al garete en la que hoy navega la Nave de la Iglesia, fue la elección fue la elección de Sarah Mullally como nueva Arzobispa de Canterbury. Si bien su nombramiento fue desconocido por el 85% de los pocos anglicanos que quedan en el mundo dado que se trata de una feminista declarada que acepta la homosexualidad y bendice tanto a las parejas de hombres como de lesbianas, eso no fue óbice para que a raíz de su asunción oficial ocurrida hace 48 horas el Papa León enviara en su representación al Cardenal Koch. Según informa Vatican News, al término de la ceremonia de asunción Koch le entregó una misiva de felicitación con motivo del 60° aniversario del encuentro entre Pablo VI y el Arzobispo Ramsay en Roma en 1966 y confirmó que el Papa recibirá a la nueva Arzobispa en abril. Mullally agradeció profundamente su amable carta y sus oraciones a la vez que le aseguró las suyas. Finalmente, cerró con estas palabras: «Espero con sumo interés conocer pronto a Su Santidad y seguir fortaleciendo los lazos de amistad y nuestro compromiso compartido». Es curioso, los anglicanos huyen y el Papa la recibe con honores…

    Fuenteovejuna

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Recibir a la doña esta es lo mismo que recibir a cualquier líder religioso musulmán, budista, hindú, shintoísta o adorador de la Pachamama. Y en ese sentido da lo mismo que sea mujer, hincha de Chacarita o jugador de waterpolo. No quiera ver más de lo que hay.

      A menos que usted en el fondo piense que los anglicanos no son la Iglesia, pero un poquito sí. Y entonces es más progre de lo que cree.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Estimado anónimo, si Ud. cree que «aunque sea un poquito» los anglicanos también son la Iglesia, me parece que entonces no es católico. Sólo así puedo entender que le parezca muy bien que el Papa reciba con honores a esta arzobispa cuando ni los propios anglicanos la quieren recibir.

        Fuenteovejuna

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Ay ay ay Fuenteovejuna, usted me va a sacar canas verdes. Todo hay que explicarselo varias veces. Lo que puede parecerle mal es que el Papa reciba a un alto representante anglicano, pero que los anglicanos «ordenen obispos» a mujeres, perros o inteligencias artificiales es totalmente irrelevante para nuestra fe católica. ¿Se entendió mejor? Los anglicanos que rechazan a su «papisa» o como la llamen no están mas cerca del catolicismo que los otros.

      3. Avatar de Desconocido Anónimo

        Estimado anónimo, sospecho que nunca nos vamos a entender. Cuando digo que si el 85% de los anglicanos huyen de esta papisa y el Papa la recibe con honores, es evidente que algo no anda bien en la Iglesia. Sin embargo, eso a Ud. le parece lo más normal del mundo porque sólo se trata de relaciones diplomáticas. ¿Cree acaso que San Pío X o San Pío V también la hubieran recibido con honores? ¿Y qué tal San Pablo, también la hubiera felicitado por su elección y recibido en Roma con la Guardia Suiza en formación militar? Si me dice que exagero porque me voy muy para atrás, ¿quién es el progre entonces, usted o yo? Siga durmiendo tranqui, que el Angel de la Guarda proteja su descanso. No me venga con reproches si tiene un amargo despertar.

        Fuenteovejuna

      4. Amigo Ovejuna, en este caso creo que el anónimo tiene razón.
        A mi no me gusta el el Papa ande felicitando y recibiendo a una enfermera abortista que se autopercibe como arzobispa de Canterbury. Sin embargo, hay que ser realista en todo.
        El mundo cambió, nos gusté o no, desde la época de San Pío X, y mucho más desde la época de San Pablo.
        Por otro lado, ya Pablo VI, en 1966, recibió al entonces primado de la Iglesia anglicana, y da lo mismo que el tal sea hombre o mujer, porque en ambos casos son falsos. La arzobispa actual no tiene el orden sagrado por ser mujer, lo cual ya sería un impedimento, sino porque los anglicanos no tienen sucesión apostólica.
        Si el Papa, por las exigencias o razones que quiera, accede a recibir a personajes disfrazados, allá él.

      5. Avatar de Desconocido Anónimo

        Estimado Don Wander, ya sabe cuánto aprecio sus publicaciones en este blog, sin embargo, me parece que en todo esto hay un detalle que tal vez le pasó desapercibido. Con motivo de la ceremonia oficial en la que Mullally asumió sus nuevas funciones el Papa envió al Cardenal Koch en nombre suyo. Yo creo que con ese gesto ya estaba cumplido. Ocurre que además le entregó una carta personal en la que, según después publicó Vatican News, nos enteramos que también hubo una invitación para encontrarse con él en Roma en abril. Yo creo que eso no era necesario, las cuestiones diplomáticas primero se manejan en forma reservada y si son exitosas, recién después se publican en los diarios, pero si no lo son, nunca toman estado público y nadie se entera de nada. Así ocurre en la política y sin duda también en la Iglesia dado que el Vaticano es un Estado como cualquier otro que envía sus nuncios y recibe embajadores de todos los países con los que mantiene relaciones diplomáticas cordiales. Lo usual entonces es que todo se maneje a través de esos canales. No obstante, por lo que se sabe de este caso particular fue el Papa quien tomó la iniciativa, algo que no me pareció acertado, porque si la flamante arzobispa es sumamente resistida hasta dentro de su propia Iglesia Anglicana, lo del Papa León me parece un paso en falso. El ya tiene de sobra bastantes dolores de cabeza dentro de la propia Iglesia Católica como para ir a buscarse otros nuevos afuera.

        Fuenteovejuna.

  4. Avatar de José J. Escandell José J. Escandell

    Pude conocer al P. Lira en 1995. En septiembre de ese año fue invitado Antonio Millán-Puelles a Chile para ser investido Profesor Honorario de la Universidad Adolfo Ibáñez, en aquel tiempo dirigida por Gonzalo Ibáñez, discípulo de Lira. Comprobé el afecto mutuo entre Lira y Millán-Puelles. Me pareció un personaje de gran categoría, merecedor de continuidad en sus enseñanzas.

  5. Avatar de Desconocido Anónimo

    Le conocí en septiembre de 1995, cuando acompañé a Antonio Millán-Puelles en su viaje a Chile para ser investido Profesor Honorario de la Universidad Adolfo Ibáñez. Estuvimos con el P. Lira varias veces, quien hizo de anfitrión en alguna comida en la Universidad. Un hombre extraordinario, muy vivo y de gran amabilidad. Pude advertir que ha sido maestro y mentor de grandes personajes de la vida pública chilena. Dios quiera que su enseñanza tenga continuidad.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      pude conocerlo como invitado de mis padres. Sabía desde reconocer un buen cognac, una obra de arte contemporánea o una grabación de calidad de Beethoven. Era descendiente del general Carrera y aborrecía el mundo anglosajón en general.

      Se refería a Juan Pablo II como “el polaco nihilista”, a quien despreciaba profundamente, y al final de su vida decía que no veía absolutamente nada objetable en la Fsspx.

      Tenía mala impresión de Esriba y del Opus. Los que lo conocieron sabe que decía de ellos.

      Por último, sostenía que” el Concilio debía ser borrado de un plumazo”.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Gracias por su comentario, ilustrativo de lo peor de la actitud tradi: la lista de medallas de Osvaldo Lira o cualquier otro cura se supone que son los prelados, naciones, personas y movimientos que despreciara, los insultos que lanzara contra las autoridades eclesiásticas y lo mucho que apoyara la consagración de obispos contra el mandato pontificio.

        ¿Qué tiene de laudable aborrecer al mundo anglosajón? ¿Los matamos a todos entonces, o basta con reeducarlos? ¿Con los católicos anglosajones qué hacemos?

        Y aunque se tenga la peor opinión del Pontificado de JPII, ¿exactamente qué mérito tiene si le «despreciaba profundamente», lo que para usted parece motivo de orgullo? Me parecer muy triste que después de muerto lo primero que alguien quisiera subrayar como alabanza es lo mucho que despreciaba a nadie, y menos al Papa.

        ¿Sabe si este ha sido el modus operandi en alguna causa de canonización, empezar con la lista de todos los hermanos (equivocados o no) a los que despreciaba el candidato, y los insultos que lanzaba contra ellos?

        Por lo que respecta al Concilio, ¿quién debería borrarlo de un plumazo? ¿El Papa? No se me ocurre nada más archiultramontano que la idea de que un Papa deshaga un Concilio ecuménico de un golpe y unilateralmente sin y contra el episcopado mundial. Estoy seguro que esa clase de acción (incluso hecha contra un Concilio con defectos, como creo que lo fue el CVII) es la clase de ejercicio colegial del Pontificado que ayudaría a que nuestros hermanos separados del este vuelvan con entusiasmo a la barca de Pedro.

        Sobre lo de la FSSPX, ¿veía entonces algo de objetable a lo que dijo Mons. Lefebvre en 1990, que «Es un deber estricto, para todo sacerdote que quiera permanecer católico, el separarse de esta iglesia conciliar»? ¿Se salió entonces de la Iglesia Católica (o «conciliar»)? ¿Cometió alguna vez el «pecado mortal» de administrar alguno de los nuevos sacramentos o participar en su culto? Porque, con todo respeto, esos son algunos de los errores que decía y dice la Fraternidad. Entonces no sé por qué es meritorio rechazar lo malo que haga o diga el Opus o el Papa, y en cambio la FSSPX hay que aprobarla incondicionalmente y eso es prueba de no sé qué integridad doctrinal.

        Estoy seguro de que Osvaldo Lira tenía muchas cualidades buenísimas, mucho mejores de las que yo vaya a alcanzar jamás. Tendría también defectos y errores. Pero parece que el verdadero mérito no está en su teología y predicación, y su fe, esperanza y caridad, sino en ver «quién la dice más gorda», y trata con más desprecio a los hermanos en la fe y al Santo Padre.

        Loretar

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Me había dado alguna inquietud por averiguar sobre la obra del padre Lira, pero gracias a su semblanza se me pasó. Le agradezco por el trabajo ahorrado.

      3. Avatar de Desconocido Anónimo

        si, Osvaldo Lira era un cura tradicional de verdad, la antítesis del amaneramiento neocón.
        Escribió obras científicas en el ámbito de la estética y la meta política, que son el no va más de la materia, Era muy incisivo contra la democracia y el liberalismo, que veía personificado en el concilio, el 1789 de la “Iglesia”.
        obviamete que un hombre así no puede ser del gusto de la beatería farisaica de los conservadores.

      4. Avatar de Desconocido Anónimo

        Loretar:

        ¿Se da cuenta de lo que dice con:

        «¿Qué tiene de laudable aborrecer al mundo anglosajón? ¿Los matamos a todos entonces, o basta con reeducarlos? ¿Con los católicos anglosajones qué hacemos?»

        Ridiculizando ad absurdum no se va a salir con la suya.

        En todo caso (y yo soy un anglófilo pertinaz y bilingüe anglo-español locuaz), recuerde:

        «todo buen español debe mear mirando a Inglaterra»

        (Blas de Lezo, el héroe ojo, manco y tuerto que en 1741 defendió con éxito Cartagena de Indias de la invasión masiva del malvado Edward Vernon, almirante de HBM)

  6. Avatar de Desconocido Anónimo

    Gran noticia.

    En Argentina apenas logré leer su obra sobre Mella y de alguna edición chilena algo sobre filosofía del arte, lo que me alcanzó para descubrir un autor inteligentísimo y divertido.

    Ojalá llegen todos los tomos a nuestro país, sin tener que pedirlos al exterior, que no lo sé hacer, ni a esta edad lo lograré aprender.

    Avisen si llegan.

    AVISTADOR DE CHIMANGOS.

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