León XIV. El primer año de su pontificado

Se cumple hoy el primer aniversario del pontificado del Papa León XIV, y creo que no ha dado ninguna sorpresa: es más o menos lo que esperábamos. Las luces y alivios que esperábamos, y las sombras y pesadumbres que también esperábamos.

Dije en su momento que era un progresista de baja intensidad, y me ratifico. Es progresista porque fue formado en la peor ebullición del posconcilio, pero el desarrollo histórico de la Iglesia en las décadas posteriores y su amplia experiencia de gobierno pastoral, moderaron ese progresismo inicial y lo hicieron más realista y coherente con la fe católica de la que es el testigo instituido por Nuestro Señor.

Si nos atenemos a los hechos públicos que hemos conocido a lo largo del año que pasó, debemos decir que es un hombre profundamente institucional, con lo bueno y lo malo que esa característica posee. Luego del pontificado despótico de Francisco, en el que su voluntad se había convertido en norma más allá de lo que dijeran las leyes y costumbre, León se apega fuertemente a ellas. Esa es su personalidad, esa es su cultura americana y adhiriéndose a ellas, gana en seguridad. No es fácil ser Papa; él era CEO regional en el Perú y lo nombraron CEO global de la multinacional; más vale ir despacio y caminar como pisando huevos.

Por eso mismo, y porque es «hombre de escucha», como les gusta decir al mundillo progre, se toma todo el tiempo del mundo para escuchar y mucho tiempo más para llegar a una decisión. A los superiores del Opus Dei, por ejemplo, los recibió dos veces, y recibió también a sus detractores y, un año después, aún no decide qué hacer con los famosos estatutos. Y algo análogo sucede con la misa tradicional: recibió a los cardenales Burke y Sarah; a Mons. Schneider, a Mons. Rifan, a los superiores de la FSSP y a los sociólogos que le presentaron el mapa del mundo tradicional en Estados Unidos; pero también recibió a los cardenales Roche y Cupich, y a varios adversarios más del antiguo rito romano. Y aún no decide nada. Más todavía, el tema de la liturgia desapareció de la agenda del próximo consistorio de junio.

Y esto, su lentitud y reflexión para tomar decisiones, parece ser una constante. Quizás se deba a que una regla no escrita de los obispos americanos establece que el primer año de gestión debe ocuparse para ver y conocer, sin hacer cambios. Por eso, son sólo dos los cambios importantes realizados en la Curia: el alejamiento del limosnero pontificio, cardenal Krajewski, a una diócesis de tercera categoría en su Polonia natal, y el nombramiento en su lugar de un amigo cercano, el agustino español Luis Marín de San Martín, y el desplazamiento de Mons. Edgar Peña Parra como Sustituto de la Secretaría de Estado y el nombramiento en ese cargo de Mons. Rudelli. Los nombramientos de Mons. Iannone en el dicasterio de Obispo y de Mons. Rajic en la Prefectura de la Casa Pontificia no cuentan porque eran cargos vacantes. El resto de la Curia Romana sigue tal cual como estaba en la época de Francisco, y todos saben que no es el gusto del actual pontífice, pero éste está decidido a no hacer ningún cambio que pueda humillar al despedido por lo que esperará, en mi opinión, a que se cumplan los plazos previstos.

El Papa sabe que esta política conlleva el riesgo de seguir conviviendo con el enemigo, pero es la que ha elegido y sabrá él por qué lo hace. Sin embargo, ha sido muy claro en marcar en lo simbólico que el suyo no será una continuación del pontificado de Francisco, más allá de lo que pueda decir en el ámbito discursivo. Un detalle que pasó casi inadvertido, que en su momento me llamó la atención y que luego escuché señalar al P. Santiago Martín: León no estuvo en el Vaticano el día del aniversario de la muerte de Bergoglio. Estaba en África, un viaje programado con meses de anticipación y que bien podría haberse arreglado para terminar dos días antes para que el pontífice pudiera hacer el panegírico de su antecesor y algunos gestos más en Roma. Dijo, como correspondía, algunas fracesitas de ocasión en Angola, pero no más que eso. Para quienes saben leer los multiseculares símbolos vaticanos, es un gesto más que evidente.

Este distacco simbólico es muy evidente en otros aspectos que hemos repasado ya en alguna ocasión: uso de la muceta, sobremanga y del escudo de armas en la faja; preferencia por ornamentos bellos; uso de un vehículo adecuado a su rango en sus desplazamientos; regreso al Palacio Apostólico; día de descanso semanal en Castelgandolfo y reapertura del palacio como su morada, cerrando consecuentemente el museo que allí había instalado Bergoglgio, y muchos más. Y la Curia, como es de rigor, se ha habituado rápidamente a los nuevos ritmos. La foto de la derecha es muy elocuente al respecto: en ambos casos, el pontífice se retrata junto a los superiores y alumnos de la Pontificia Academia Eclesiástica; Francisco en 2021 y León en 2026. No es necesario comentar los cambios.

Algunos han dicho que es un «atentado contra la inteligencia» fijarse en esos detalles. Yo creo que no fijarse en ellos es un atentado contra los principios y costumbres más elementales no sólo de la Curia vaticana sino de cualquier monarquía. Otros dicen que «nos compró [a los línea media, tal como somos calificados] con un trapo colorado», refiriéndose a la muceta. Nuevamente, creo que es un desconocimiento del real poder que posee los símbolos y del lenguaje que ellos expresan, un lenguaje, es verdad, que es «sólo para entendidos», y que los entendidos enseguida ha sabido descifrar. Por otro lado, si este regreso a usos y costumbres de la Iglesia romana que habían sido abandonados con desprecio por Francisco no hubieran sido retomados por León, se habrían ya perdido para siempre.

Hay que decir también que el Papa León nos ha deparado varias decepciones, algunas causadas por su progresía teológica y otras por su incapacidad o debilidad para romper estructuras, es decir, por ser demasiado institucional. Uno de los casos más clamorosos, desde mi punto de vista, es que no haya recibido en audiencia al P. Davide Pagliarani, superior de la FSSPX, y haya nombrado como interlocutor del caso al cardenal Víctor Fernández. Es verdad que fue siempre, desde la época de Pablo VI, el prefecto de Doctrina de la Fe el encargado del «asunto Lefebvre», pero es verdad también que aunque Tucho no es el peor candidato, es ciertamente el más irritante. Bien podría el Papa haber designado otro interlocutor con instrucciones precisas de evitar las consagraciones y la excomunión. El Papa Francisco nombró a Mons. Athanasius Schneider como visitador del seminario de la Fraternidad, y recibió más de una vez a Mons. Bernard Fellay en visita privada. ¿Por qué no hizo León algo análogo si realmente busca la unidad de la Iglesia?

Otros hechos muy cuestionables desde mi punto de vista son:

  1. Que haya accedido a autorizar la promulgación del documento Mater populi fidelis. No tengo objeciones teológicas al documento ya que no soy partidario de otorgar títulos a la Virgen Santísima que, al ser Madre de Dios, reúne en sí el más digno y abarcador que criatura alguna puede alcanzar. Pero se trató de un documento innecesario e inoportuno, debido exclusivamente a los berrinches histéricos que el cardenal Fernández arrastra desde su época de profesor en Buenos Aires. ¿Es que el Papa León no se dio cuanta la reacción y el daño que despertaría?
  2. Los nombramientos episcopales en Estados Unidos que, si hacemos caso a la prensa, tienen más intencionalidad política que eclesial. Es verdad que a lo largo de la historia de la Iglesia, en un sinfín de ocasiones, se recurrió a estos medios para favorecer o entorpecer el actuar político de un monarca, pero si somos tan modernos y liberales, podría desecharse esa costumbre.
  3. Gestos torpes que generan confusión. Por ejemplo, poco después de advertir en África sobre los peligros de las religiones paganas, recibe en el Vaticano a la Sra. Sarah Mullaly, pretendida arzobispa de Canterbury. Es verdad que, como dijimos aquí, se trata de una laica en lugar de laico que había sido lo habitual en pontificados anteriores, y es verdad también que el cardenal Koch afirmó categóricamente que el Vaticano no reconoce y no reconocerá las órdenes anglicanas. ¿Por qué, entonces, no estableció la Casa Pontífice un dress code pidiendo que la Mullaly acudiera vestida de negro y no disfrazada de obispo? Torpezas que generan escándalo.
  4. No puedo olvidar la brutal gafe de septiembre de 2025, cuando declaró: «Quien dice «Estoy en contra del aborto, pero a favor de la pena de muerte» no es realmente provida. Quien dice «Estoy en contra del aborto, pero estoy de acuerdo con el trato inhumano a los inmigrantes en EE.UU.», no sé si eso es ser provida». Es verdad que cuando le señalaron la gravedad de sus declaraciones hechas a tontas y a locas a la salida de Castelgandolfo, trató de evitar encerronas periodísticas y, cuando no tiene más remedio, lleva sus respuestas perfectamente memorizadas, pero lo que dijo lo dijo, y muestra un aspecto de su pensamiento bastante problemático y revela una inquietante deficiencia teológica.
  5. Es verdad que en las últimas semanas el Papa León aclaró que «la Santa Sede ya ha hablado con los obispos alemanes» con respecto a las bendiciones de parejas irregulares, y dijo también que «no estamos de acuerdo con la bendición formalizada de las parejas homosexuales… más allá de lo que el Papa Francisco permitió específicamente al decir que todas las personas reciban la bendición». Y es verdad que ordenó publicar una nota de 2024 del dicasterio para la Doctrina de la Fe prohibiendo un ritual para bendiciones de parejas irregulares. Pero podría ser un poco más fuerte y definitorio con respecto a Fiducia supplicans. No pido que queme el documento en la plaza de San Pedro, que sería lo que corresponde, pero al menos podría correr de su puesto al cardenal Fernández. Sería un signo más que elocuente, de esos que a él le gustan.
  6. Si bien con un modo mucho más mitigado, sigue con la cantinela del cambio climático. La imagen de su bendición de un bloque de hielo fue ridícula y seguramente él mismo se apercibió de este hecho. ¿Por qué, entonces, lo hizo?

En fin, podríamos agregar varias bolillas blancas más y muchas bolillas negras. Lo importante, creo yo, es recordar que lleva apenas un año en el poder, y un año es muy poco tiempo para los ritmos de una Iglesia dos veces milenaria.

Dóminus conservet eum, et vivíficet eum, et beatum fáciat eum in terra, et non tradat eum in ánimam inimicorum eius.

26 comentarios en “León XIV. El primer año de su pontificado

  1. Avatar de Desconocido Messerschmidt

    El año pasado en estas mismas páginas algunos especulaban muy impaciente y a veces fantasiosamente sobre cómo serían, debían ser y, algo más tarde, habían sido los cien primeros días de pontificado de León XIV. Ahora al cabo de un año se confirma lo que era de esperar y muy fácil de prever: no estamos ante un pontífice que tenga prisas, sino ante alguien que hace y hará tan pocos cambios como sean imprescindibles para evitar el naufragio y tomar, precavidamente, el rumbo que le parece correcto. En este sentido es un verdadero conservador, un hombre gris, más bien aburrido y con limitaciones (¿quién no las tiene?); pero también serio, responsable, equilibrado, sensato y, muy importante, una persona que parece confiar más en la divina providencia que en las pretensiones y decisiones humanas, sean propias o ajenas. Por otra parte, los Papas rara vez llevan adelante cambios revolucionarios dentro de la Iglesia. Nos hemos acostumbrado demasiado a reformadores con prisas, como Pablo VI, a personajes demasiado seguros de sí mismos y de su propia capacidad, como Juan Pablo II, y a figuras como Francisco, que suman todas esas características y las llevan al paroxismo. Los obispos han ido en estos años por el mismo camino. No todas las “bolas negras” mentadas en el artículo me parece que lo sean, ni blancas las que son presentadas como tales, pero sin duda las conclusiones finales del autor son muy acertadas y convincentes.

  2. Avatar de Desconocido Anónimo

    Respecto de Francisco, León alterna los gestos de continuidad y de discontinuidad. Es cierto que se ausentó del Vaticano el primer aniversario de su fallecimiento, pero también lo es que durante su viaje a España visitará las Islas Canarias, uno de los principales destinos de la inmigración ilegal africana, como era deseo del papa anterior, que no pudo cumplir por su enfermedad y muerte.

  3. Avatar de Frater Abelardus Frater Abelardus

    Por cierto, Wanderer, ¿De dónde obtuvo que la liturgia desapareció del temario del consistorio? Personalmente, desconocía el dato.

    Fraternalmente.

  4. Avatar de Desconocido Anónimo

    Muchos, entre los que me cuento, éramos conscientes de que León XIV no iba a ser capaz de desmontar rápidamente el desastre que dejó PP Franciscus, aún si se hubiese tratado del más conservador o tradicionalista de los cardenales.

    ¿Era razonable pensar que, por ejemplo, en un mes derogara TC? ¿o que echara a algunos de los miembros de la curia así, sin más, en los primeros meses? Todos estamos sorprendidos de que Tucho siga en su puesto, pensamos que iba a volar en los primeros meses. Pero, con los pies en la tierra, era prudente hacerlo? Más aún, podía hacerlo?

    Como bien comenta Abelardus, el mismo Francisco se tomó años en desmontar la estructura que recibió e imponer la suya, aún cuando él mismo era un tirano y traía una agenda completamente revolucionaria. Los primeros tiempos de Bergoglio fueron de gestos y frases fuertes y medidas de antemano: su salida al balcón y el «Buona Sera», su famoso «quién soy yo para juzgar?», el abandono de los ornamentos papales. León no nos ha dado ninguna frase escandalosa (salvo la que resalta aquí Wanderer sobre el aborto y la inmigración, que parecen más bien metidas de pata). No perdamos de vista sus viajes a Oriente (que tan bien reseñó el autor de este blog y al norte de África (la tierra de su amado San Agustín). Me quiero detener en su visita al Libano: durante las largas décadas de guerra en medio oriente entre israelíes y árabes diversos (con especial intensidad en estos últimos tiempos, Trump mediante), este pequeños país con, quizás, la mayor comunidad cristiana de esa región, ha sido devastado en una guerra civil y luego con la constante intervención israelí con la excusa de atacar a no sé cuál de los tantos grupos político-terroristas musulmanes locales. El Papa se ha hecho presente y se ha conmovido de un pueblo verdaderamente mártir que mantiene su fe aún en medio de ese horrible conflicto, incluyendo ataques a símbolos cristianos que hemos visto en los últimos tiempos.

    Respecto de su injerencia en la política interna yanqui y el tema de los inmigrantes, creo que debemos ser prudentes y reconocer que desconocemos bastante del tema. Estados Unidos es un país históricamente receptor de extranjeros, las primeras comunidades católicas lo eran en sus inicios y fueron perseguidas por los protestantes, por lo que la postura de no pocos obispos no parecen tan disparatadas. Distinto es el caso en Europa: quienes hemos vivido allí sabemos que están llegando oleadas de musulmanes que están infestando ese continente. Supongamos que el gobierno argentino, sólo para seguir la onda trumpista, empieza a deportar extranjeros (sudamericanos principalmente) como algunos proponen. ¿Cuál sería nuestra postura como cristianos? ¿De verdad nos parecería correcto, en nombre de una inexistente Argentina blanca?

    Finalmente, sobre la misa tradicional, tengamos paciencia: más de diez años le llevó a Francisco derogar SP, no será de un día para el otro que León pueda borrar TC y sus injustas consecuencias.

    DD

  5. Avatar de donutdope35b78100a0 donutdope35b78100a0

    Las diócesis cercanas a Malvinas e Islas del Atlántico Sur, se largaron con las «Asambleas Sinodales» en cambio en la Arquidiócesis de Cordoba en un «mutatis mutandi» las «re- nombraron como «Asambleas Pastorales», algunos perciben el «cambio de vientos»

  6. Avatar de Desconocido Anónimo

    Es indudable que el Papa León heredó una Iglesia plagada de conflictos internos entre progres y tradicionalistas fruto de la confusión que Francisco no se cansaba de alimentar, como aquel consejo de «hagan lío» que le dio a la juventud buscando siempre dividir para reinar. Con esa pesada mochila, es evidente que este Papa se ha propuesto priorizar la unidad de la Iglesia, un objetivo sin duda loable que a mi juicio le resultará imposible de alcanzar porque las posiciones de los bandos en pugna son irreductibles. Ante esa cruda realidad, todo indica que el Papa sólo tiene dos alternativas que apuntan a un mismo final. Si el día que muestre sus cartas nos enteramos que es un continuador de Francisco, sospecho que el cisma es inevitable, y si se revela como un continuador de la Tradición y el Magisterio de los Papas y excomulga a los obispos alemanes rebeldes, el cisma también será inevitable. Si hay algún optimista convencido de que el Papa León finalmente podrá salvar la unidad de la Iglesia conformando a tirios y troyanos, me gustaría mucho conocer sus argumentos.

    Fuenteovejuna

    1. Avatar de Frater Abelardus Frater Abelardus

      No presentaré argumentos para tal posición, porque tampoco la creo posible. Sin embargo sí es factible que se mantenga una cierta unidad aplicando un indeseable juego de concesiones. Una política de transacciones que puede ser tolerable en áreas más inocuas. Pero dado el statu quo, en este caso equivaldría a una complicidad con el delito.

      Oremus.

      Fraternalmente.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Estimado Frater, usted considera «factible que (León) mantenga una cierta unidad aplicando un indeseable juego de concesiones». A mi juicio eso es justamente lo que el Papa ha venido haciendo en su primer año de pontificado. ¿Y cuál ha sido el resultado? Que no ha logrado dejar satisfechos ni a progres ni a tradicionalistas, todos han quedado con un indisimulado sabor a poco en la boca. De seguir con esa política ambigua, lo más probable es que la ansiedad irá creciendo en progresión geométrica al punto de no saber si el Papa podrá celebrar su segundo aniversario sin que antes se produzca algún acontecimiento volcánico que convierta el sueño de esa anhelada unidad en una utopía imposible que descorra el telón del escenario tan temido que todos queremos evitar pero para el que nadie tiene la solución.

        Fuenteovejuna

  7. Avatar de Desconocido Anónimo

    Wanderer, su análisis es muy ecuánime y acertado. Yo añadiría que otra lacra de la Curia es el Cardenal Parolin, que no sólo no ha sido removido sino que se ha fortalecido al tener las manos libres para colocar a sus peones en puestos de máxima relevancia.

  8. Avatar de Desconocido Anónimo

    A mi juicio, más bien que mal. Si nos fijamos todos los errores señalados (muy bien señalados) parecen ser meteduras de pata, cag*das como decimos en España. Importante tenerlo en cuenta.

    Por otra parte, habría que completarlo con afirmaciones en sermones y discursos que jamás le oímos a Francisco, véase su primer sermón en la Sixtina o lo de hoy mismo en Pompeya acerca del Rosario. Paciencia. No creo que llegue a ser un Papa extraordinario pero si tendremos un Papa, con sus aciertos y errores, pero Papa al fin y al cabo, abierto a la acción de la gracia en él.

  9. Avatar de Frater Abelardus Frater Abelardus

    Hay muchas cosas que no podemos esperar de León XIV. Y no podíamos esperarlas tampoco. Considerando únicamente razones generacionales, los papabiles formados en el preconcilio ya escaseaban a fines de los 80 y hoy no existen. Quienes esperen de la nueva generación el lenguaje, espíritu y actitud de la antigua ya pueden renunciar a tales pretensiones. Desde luego, queda a salvo la Gracia de Dios, pero las manifestaciones sorprendentes de aquélla, son extraordinarias, no pan de cada día.

    Por ello, en mi personal opinión, las bolillas negras que se le apuntan al Papa por carecer del lenguaje claro y el actuar decidido de otros tiempos, podrían quitárseles con misericordia.

    Considerando lo dicho, después la regla prudencial no escrita de los estadounidenses, luego aquél decir conforme al cual, para entender un Papado, hay que esperar cuatro primaveras y por último el innegable cariz institucional de León XIV, pienso que para calificar su primer año de pontificado debemos dirigir la mirada a todo aquello que realmente pudo hacer con libertad y criterio propio, sin estar condicionado -y en algunos casos atado- por su poco feliz predecesor en el ministerio petrino. Y fue poco. Muy poco.

    Hay que ver qué sucede de aquí en adelante. No digo que esperemos maravillas (a salvo queda la Gracia) pero quizás veremos más claramente el criterio y el actuar propios y libres de Su Santidad.

    No olvidemos que hoy, en su aniversario de elección, se dirigió a Pompeya a orar muy especialmente ante la Madre de Dios.

    Terminó el año de observación estadounidense. Ya se puede actuar.

    En cualquier caso, el análisis de su segundo año de pontificado -que gustosos estaremos esperando si Wanderer lo tiene a bien- será mucho más certero y concluyente que el presente.

    Fraternalmente.

  10. Avatar de Desconocido Anónimo

    hay una frase que lo define pidiéndole ayuda al papa Francisco que esta en el cielo…tipico concepto modernista …que invalida todo el sentido de ser cristiano

  11. Avatar de Desconocido Anónimo

    Sobre la tardanza de León en renovar la Curia, una nota que quizás sea relevante. Incluso Francisco, siendo quien era y como era, mantuvo durante largos años a varios altos cargos clave nombrados por Benedicto o de su línea. Müller, Prefecto de la DDF, no dejó de serlo hasta 2017. Cuatro años. Incluso Ladaria, el que le siguió, fue de línea media bastante soportable. Francisco no terminó de recrear el Dicasterio a su imagen y semejanza hasta 2023. Diez años. El Cardenal Sarah, nombrado por Francisco (¿quizás preparado ya por Benedicto?), fue Prefecto del Culto divino hasta 2021. Ocho años hasta que nos llegó Roche el Terrible.

    Si por su naturaleza la Curia se mueve con tanta lentitud que incluso un revolucionario necesitó tantos años para rehacerla, ¿no se puede esperar el juego a largo plazo de León, que es de carácter institucional y tiene la perspectiva de un pontificado más largo? Esperemos un poco más. Aunque ciertamente desearía que las cosas fueran de otra manera.

    Ahora bien: dentro de poco se le presenta a León una prueba para la reforma de la Iglesia. El Cardenal Roche termina su mandato de cinco años como Prefecto. Y ya ha cumplido 75 años, así que no sería particularmente humillante relevarlo. Se está aireando cada vez más la posibilidad de relajar TC y superarlo eventualmente, tanto por parte de Roma como de los obispos franceses. Pues bien, si esas intenciones son reales, este es el momento de jubilar a Roche de forma exquisitamente institucional, sin golpes sobre la mesa que a León parece que le desagradan. Si alarga el mandato de Roche otros cinco años, o nombra a alguien de su línea, será una gran decepción. Aun así creo que se podría esperar un relajamiento en la aplicación de TC, y un cambio de fondo en cinco años. Pero sería una gran decepción y ciertamente no deberíamos conformarnos con ello.

    Loretar

  12. Avatar de Desconocido Anónimo

    Algunas notas:

    1. Sobre las relaciones con la FSSPX, es realmente infeliz que no se reúna con Pagliarani. Incluso si no llega a nada y todo termina como parece que lo hará, a la Santa Sede debería interesarle que no se le pueda echar en cara que no ha hecho todo lo posible. Ahora bien: creo que una buena parte del problema, y quizás la razón por la que León ha decidido no reunirse, está en el rechazo del diálogo por parte de Pagliarani. Tucho ofreció un diálogo abierto sin límites a priori bajo la condición de que se suspendieran las consagraciones. Creo que fue correcto y hábil, y obligaba a la Fraternidad a posicionarse. Rechazando incluso intentar ese diálogo, creo que Pagliarani cometió un error. Aquí también, siquiera de cara a la galería, sirve mal a la Fraternidad no poder decir que han hecho todo lo posible. Incluso con la intención de hacerlo de todos modos, más le habría valido a Pagliarani, desde un punto de vista cínico, suspender las consagraciones un mes, intentar el diálogo, y retomar las consagraciones con el mismo calendario tras comprobar que ese diálogo no es posible. El haberse negado siquiera a eso habla mal de su pretensión de comunión con Roma. Temo que lo que León ha pensado al respecto es que con ello han demostrado no ser interlocutores de buena fe y que no merecen que se los legitime con una reunión de la que ellos mismos han confesado, al decir que el diálogo es imposible, que no servirá para nada. Pero aunque así fuera creo que es un error no concederle una audiencia a Pagliarani.

    2. Sobre los nombramientos en EEUU, yo no veo tan claro que sean políticos. El problema es que casi todo el clero está en contra, en distintos grados, de una política dura en inmigración. Lamentablemente. Y también los que son conservadores para lo demás. Creo que hay muchos nombramientos que pueden verse «políticos» porque los obispos recién ordenados o ascendidos han criticado alguna política de Trump, pero entre las ternas de obispables yo creo que será difícil encontrar alguno que no choque en nada con el Presidente. Así que no estoy seguro de que sea algo que se busque activamente. Por lo demás, los ataques delirantes en fondo y forma de Trump no han ayudado en nada.

    3. Sobre FS y los delirios alemanes y ultraprogresistas en general, la indecisión para hacerles frente es ciertamente el aspecto más frustrante de la política romana. Creo que hay signos que señalan que se tiene la intención de hacer algo: la corrección expresa del Papa, la publicación de una carta de 2024 rechazando sus propuestas, el desmentido de Tucho en Vatican News a las afirmaciones de los alemanes según las cuales en este asunto actuaban de común acuerdo con Roma, y los comentarios de Parolin de que «esperan que no haya que llegar a las sanciones», o algo así. Todo esto es MUY lento y MUY flojo. Que no se me entienda mal, no es la política deseable. Pero creo que sí significa que han puesto pie en pared y se preparan para algo. El Papa les ha corregido explícitamente. Tucho les ha llamado no muy veladamente mentirosos. Y Parolin, aunque sea de la forma más meliflua posible, al decir que la Santa Sede quiere continuar el diálogo y no espera que sean necesarias sanciones, ha aireado que las sanciones pueden ser procedentes eventualmente. Y todo esto, no lo olvidemos, en entrevistas preparadas: hasta donde sé, las preguntas del avión requieren aprobación previa, y lo que sale en Vatican News en asuntos tan relevantes ha sido planeado y deseado por los altos cargos de la Curia implicados. El mensaje que eso transmite por parte de Roma creo que es que los alemanes han pasado una línea roja y que la Santa Sede está dispuesta a escalar. AHORA BIEN: el problema es que se empiecen a tomar los primeros pasos para amenazar con una intervención en uno o dos años, cuando hace años o décadas que se debería haber hecho algo decisivo contra esta gente. Cualquier acción que se tome será tardía, porque ya debería haberse hecho algo. Pero eso no debe hacer que dejemos de alegrarnos si se marca la línea roja y se toman algunas primeras acciones.

    Loretar

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Tucho hace una jugarreta, ¿cuál es el acierto? Algo similar le hicieron a Lefebvre: «hablemos, hablemos, más adelante es mejor… ud se muere y asunto terminado, ganamos sin despeinarnos», Tucho les dice «Nada del CVII se discute»… entonces de qué van a hablar, no hay buena voluntad de su parte, me parece, y Papa León tampoco los recibe… vaya desacierto.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Tucho dijo que no se puede cambiar la letra del CVII, que es la que es y fue aprobada por el Papa y el episcopado mundial. En la carta ofrecía diálogo sobre los grados de adhesión que requiere el Concilio y el Magisterio postconciliar, y «una serie de temas enumerados por la FSSPX». Pagliarani respondió rechazando el diálogo porque «sabemos de antemano que no podemos ponernos de acuerdo». Quien ha rechazado el diálogo es, tristemente, Pagliarani. Sobre lo de la «jugarreta» de esperar a que mueran, no es verdad. Fellay y Galarreta están sanos. ¡No tienen ni 70 años! Mons. Lefebvre cuando las consagraciones tenía 83 años y estaba ya declinando su salud. No hay ni punto de comparación. Pensar que Fellay y Galarreta no pueden retrasar ni un mes las consagraciones, siquiera para que conste que han intentado dialogar con Roma, es un insulto a la inteligencia. De hecho, no tendrían ni que retrasar nada: bastaría con haber aceptado la oferta que se les presentó en febrero, y tendrían meses para negociar, pudiendo luego consagrar el 1 de julio si las negociaciones fracasan. Lefebvre intentó verdaderamente negociar. Estuvieron meses de tira y afloja y al final hasta llegaron a un acuerdo el 5 de mayo. NADA que ver con lo que se ha hecho ahora. Por lo demás, tampoco es verdad que en el 88 estuvieran esperando a que Lefebvre muriera. Eso es lo que él pensó, porque después de tantos años de malas relaciones no se fiaba. Pero es infundado atribuirle esas maquinaciones maliciosas a Ratzinger. Y hay un punto que siempre se olvida: la FSSPX recibió una última oferta por la que Mons. Lefebvre pudo haber consagrado un obispo el 15 de agosto de 1988, bajo las condiciones del protocolo de acuerdo del 5 de mayo. Por lo tanto, la idea de que Ratzinger firmó el acuerdo del 5 de mayo de mala fe y quería esperar a que Lefebvre muriera es una mentira calumniosa.

        Las negociaciones fracasaron por varios motivos, pero Lefebvre sí que intentó agotar las posibilidades. Yo creo que podría haberse llegado a un acuerdo, y se estuvo cerca. Comparando aquellos hechos con lo que ahora vemos, lo que pienso es que se han acostumbrado a vivir independientes de Roma, y, frente a aquellas negociaciones que fueron reales, ahora Don Davide no quiere ni intentarlo seriamente, y se piensa que para mantener la comunión basta con hacer un intento de diálogo formal y protocolario para luego hacer lo que le dé la gana.

        Loretar

    2. Avatar de Frater Abelardus Frater Abelardus

      Al punto 1: A título personalísimo, pienso que aún podría tener lugar una audiencia entre el Papa y Pagliarani. Tiempo queda. No logro entender por qué tantos -incluido el mismo Pagliarani – ya asumieron como un hecho que no se realizará.

      Su nota, sin embargo, toma un punto interesante que yo, al menos, no había visto: que la negativa de la FSSPX se entienda como pura hostilidad. Lo cual, habida cuenta de que León XIV es un hombre institucional, deja en pésimo pie a los hijos de Monseñor Lefebvre. Desde esa óptica, la Fraternidad rechazó el conducto regular pacífico que se le ofreció, quedando como «los malos de la trama». Y es que no se puede razonar en términos de paz con voluntades hostiles.

      Pero desde el lado de la FSSPX, ¿qué se puede esperar de una institución que está hastiada de la dilación? Se podrá deplorar su actitud. Pero se la puede entender.

      No hay motivo para denegar la audiencia papal, salvo que a León XIV le baste y sobre el conducto regular ya ofrecido. Repito: tiempo queda. Oremus.

      Al punto 3: Creo que la blandura y lentitud se debe que la Curia sigue estando conformada con elementos que miran con buenos ojos los delirios progresistas. Aún no hay cambios significativos al respecto. Pero podrían darse pronto. Nuevamente, oremus.

      Fraternalmente.

  13. Avatar de Desconocido Anónimo

    Agrego otra bolilla negra, continúa con el relativismo religioso de los pontificados anteriores: «en este lugar excepcional, en donde se yerguen uno junto al otro minaretes y campanarios de iglesias, ambos elevándose hacia el cielo— da testimonio de la fe inquebrantable de esta tierra y de la firme devoción de su pueblo al único Dios. Que en esta amada tierra, cada repique de campana, cada adhān, cada llamada a la oración se armonice en un único y grandioso himno, no sólo para glorificar al misericordioso Creador del cielo y de la tierra, sino también para elevar una sincera oración por el don divino de la paz» Discurso en el Libano.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Siendo que desde hace al menos 3 pontificados el ecumenismo se expresa muy muy mal, yo ni lo contaría como bolita negra porque como digo, ya es habitual. Es bolita negra propia del marco mental de los últimos 60 años, no tanto de los Papas personalmente. Benedicto, a quien venero, habría dicho exactamente lo mismo y aún tardaremos un poco a tener no solo papas, sino sacerdotes que tengan claro que decir chorradas como esas son una pérdida de tiempo, una nefasta estrategia ecuménica y una consideración respetuosa (porque todo esto va de respetos humanos) que ninguna religión en el mundo se merece.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Respecto de Francisco, León alterna los gestos de continuidad y de discontinuidad. Es cierto que se ausentó del Vaticano el primer aniversario de su fallecimiento, pero también lo es que durante su viaje a España visitará las Islas Canarias, uno de los principales destinos de la inmigración ilegal africana, como era deseo del papa anterior, que no pudo cumplir por su enfermedad y muerte.

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