63 comentarios en “La opinión del Dr. Peter Kwasniewski (y la mía) sobre las consagraciones de la FSSPX”
En el número 3 de Ecclesia Dei, Juan Pablo II dijo que Lefebvre realizó un acto cismático al consagrar obispos sin permiso de la Santa Sede. No entiendo qué más hay que discutir.
Un acto cismático es diferente de un cisma propiamente dicho, y por lo tanto existe un debate amplio y abierto que nunca se ha cerrado, al contrario de lo que los hipócritas fariseos pretenden juzgar sin ninguna autoridad.
¿Cómo es que un acto cismático pueda ser otra cosa que «un acto que provoca un cisma»?
El debate existe porque muchos quieren que las cosas sean otra cosa que lo que son, y esos son los «hipócritas fariseos» que juzgan «sin ninguna autoridad».
Por ejemplo, los que tomando un concepto del derecho canónico, como el «estado de necesidad», lo extrapolan a principios teológico, haciéndolo significar algo completamente distinto…
Dos cosa voy a decirles:
1°) Ustedes no han vivido dentro de la FSSPX como para «opinar» de lo que harían ni en 10 ni en 100 años porque yo sí viví 40 años en ella como para opinar de su futuro: Me casé en su seminario y eduque a mis hijos en su escuela, yo sí puedo dar ese testimonio que los dos falsos tradicionalistas del video jamás podrían hacerlo.
2°) Tampoco han conocido y escuchado a Monseñor Lefebvre. Espero que lo hayan leído por lo menos como para opinar de su obra. Como yo sí escuché sus sermones y conferencias, lo vi, saludé, besé su anillo y leí todos sus libros, algunos de ellos cuando recién salían de su edición y pude, a Dios gracias, escuchar de sus propios labios la claridad y la sinceridad de su posición frente a Roma (Les comento que era mucho más dura que la del actual autoridad (Paglarani) y muchísimos más que de la anterior de monseñor Fellay) Si tuvieran esos conocimiento se darían cuenta de la realidad que se vive dentro de la congragación y tendrían una visión más acertada y clara de la situación futura.
Por eso le digo que se dejen de inventar estupideces que lo único que hacen en confundir más a los fieles. Cuando Roma vuelva a la «normalidad», la Fraternidad va dejar de existir y monseñor Lefebvre y De Castro Mayer serán, por lo menos, beatificados y ustedes tendrán que golpearse el pecho, no 3 veces sino por el resto de su vida por proferir tantas mentiras.
«Ustedes no han vivido dentro de la iglesia luterana, como yo viví ahí 40 años, para especular qué harán dentro de 100 años. Cuando Roma vuelva a la normalidad el cisma terminará.», circa 1600.
«Ustedes no han vivido dentro de la iglesia veterocatólica, como yo viví ahí 40 años, para especular qué harán dentro de 100 años. Cuando Roma vuelva a la normalidad el cisma terminará.», circa 1910
Cuando San Atanasio fue desterrado, le paso 5 veces, no fundo o se separo de la iglesia sino que persevero. Su ejemplo creo que hoy más que nunca es necesario evocar. la iglesia, a la que amo, lejos ha estado de un purismo doctrinas y teológico, muy al pesar de lo que uno desea, las herejías convivieron dentro de la misma iglesia durante siglos.La Iglesia no nació con un manual de instrucciones único; la «ortodoxia» se fue desarrollando y aun lo hace. Separarse por las razones que fueran no son otra cosa que bajarse del barco y lo que esta en juego no es otra cosa que la salvación de las almas razón suficiente para continuar dentro de la iglesia. El cisma no debiera ser una opción bajo ningun concepto.
Yo pienso que los viejos católicos tenían desde el principio una inclinación latente por el protestantismo y por eso rechazaron la definición dogmática de la infalibilidad papal. Nada que ver con Monseñor Lefebvre y sus seguidores.
Le van a contestar que no hay hechos, sino interpretaciones.
La opinión del Dr. Kwasniewski presupone algo que veo muy difícil, y humanamente imposible: que Roma vuelva a la Tradición. La mayoría de los obispos actuales hacen la guerra a la Tradición, por tanto, nos queda muchos lustros para volver a ver obispos 100% católicos.
La única posibilidad es que Dios intervenga, o que en unos 50 años el catolicismo sea tan residual o inexistente en la mayoría de países Occidentales, que solo queden comunidades Tradicionales.
Cierto que es muy preocupante alguna deriva sectaria de la FSSPX, pero son la única garantía de que Roma no se atreva a intervenir todas la Comunidades Tradicionales, para reorientarlas al Novus Ordo. Para mí, la prueba de esta afirmación es que no hay voluntad de derogar la Traditionis Custodes.
En mi diócesis de España el 80% de los curas tienen más de 75 años. Solo el 5% de la población asiste a Misa los domingos. Los curas progres casi están solos, y los conservadores cada día tienen menos feligreses. En mi opinión, Iglesia Católica tal como la conocemos tiene los días contados. Dentro de 50 años Europa tendrá mayoría musulmana. Sólo desde la persecución, es posible un renacer, pero será un camino largo y difícil, tal como fue en los principios del cristianismo.
¿Como en Túnez (patria de San Agustín), Egipto (patria de Orígenes y de los santos padres de la Tebaida), Siria (patria de San Juan Damasceno, de San Juan Crisóstomo y de San Ignacio de Antioquía)…?
Hoy el cristianismo ha desaparecido del norte de África; y en Egipto y Siria son minorías perseguidas/toleradas; en Turquía ha desaparecido también.
También en Europa y Canadá el cristianismo es perseguido desde la política (aunque protegen activamente el islamismo y el judaísmo)…
Yo creo que es esencial conservar lo que se tiene y, desde ahí, favorecer lo que interesa, como hacen todos por otra parte.
Y recuerde que en esto, todos tenemos responsabilidad y obligaciones, empezando por dar ejemplo y no promover el parasitismo social; pero unos tienen más responsabilidad y obligaciones que los demás:
Los obispos, las órdenes y congregaciones religiosas y los responsables de los colegios y Universidades católicos.
Creo que comparar la FSSPX con los veterocatólicos no tiene ningún sentido, ya que estos se han vuelto completamente modernistas y la razón de ser de la Hermandad es el antimodernismo.
No tiene sentido si los compara con los veterocatólicos actuales. Sin embargo, ellos nacieron como una comunidad tradicionalista que se oponía a las innovaciones del Concilio Vaticano I. Y decían: «Nosotros no nos separamos de Roma; es Roma la que se separa». Y así terminaron.
No sé cómo va a terminar la FSSPX, pero no parece que vaya a caer en manos del modernismo. No existe ningún indicio de eso, que sería el final de la Hermandad.
A nadie le parecía tampoco en el siglo XIX que Döllinger y lo suyos fueran a caer en el modernismo, siendo tradicionalistas como eran. Y ellos no cayeron. Pero con el paso de las décadas, el grupo que fundaron, desgajado de Roma, sí cayó. Ese es mi temor.
La actitud de la FSSPX no es la misma. Continuamente estan mirando a Roma y en sus filas están claras las cosas en ese aspecto. Su aversión al sedevacantismo es marcada.
Quizás a usted le inquiete que la situación se prolongue por tantos años y no se pueda regularizar( cosa que ciertamente a todos nos preocupa). De ahí que propongan la regularización a cualquier precio, total después se verá. No entiendo cómo este árbol puede taparnos el bosque.
Eso sería contrario al espíritu de la Fraternidad. Su bandera es claramente otra.
Coincido plenamente con su apreciación. Argumentar que Roma se ha desviado de la tradición para justificar un cisma es un lugar común que se repite sin fin. No hay cismático que no lo sea en nombre de una tradición según él «auténtica» y de la que pretende ser único depositario.
creo que precisamente que la fraternidad garantice su perseverancia mediante la consagración de obispos garantiza también que el Vaticano tolere a católicos tradicionalistas en la Iglesia oficial
Estimado Wanderer Es muy dicil en un ambiente eclesial tan convulso dar una razón una u otra posición. Los motivos que llevaron a Mons Lefevre a separarse ( lo suyo fue profetico), de la Iglesia post conciliar, son mucho mas válidos hoy, además cada semana el Vaticano aporta “su granito de arena” (o piedra), a la confusión, cito solo algunos: la Procesión LGBT en San Pedro, bendiciendo “on ice”, el retirar títulos a Nuestra Madre, la “Obispa” anglicana (with blessing included), Prevost genuflexo a la Pachamama. Ciertamente algunos se negaran a considerar la diferentes advertencias de Nuestra Señora sobre el Papado, Santa Bernardita Soubirous, al transmitir el mensaje de Nuestra Señora a las autoridades les dice: “Nuestra Señora me dijo que se los diga; no que lo crean” Ciertamente parecería que para los hombres es imposible resolver esto pero “no hay nada imposible para Dios” Lc 1:37
¿Qué más se puede agregar? En síntesis, esto refleja el sentir general.
Hay personas dentro de la fraternidad que se muestran abiertamente entusiasmadas ante la posibilidad de que Roma adopte medidas extremas en su contra; al mismo tiempo, se vuelve cada vez más evidente la magnitud de la contumacia y el dolo en los que están involucrados.
Estimado, los actos humanos en concreto o están bien o están mal. Non tertium datur. Y si están bien, ciertamente, hay prudencia en sentido auténtico, no su «prudencial» relativismo, ese sí «de una ignorancia inmensa». Por lo demás, el punto es que la apelación a los casos de Slipyj y Wojtyła no hace al caso, contra lo que insinuaba Kwasniewski.
Estimado Wanderer: leyó la última entrevista de Pagliarani? Pues eso es lo que opinan las autoridades de la FSSPX y esta es muy sacerdotal y verticalista. Además, Kwasniewsky supone algo que nunca se dió: una propuesta de prelatura sin CONDICIONES. Eso simplemente no existe. Ni siquiera con Bergoglio. Lo de Kwasniewsky es contrafáctico, una ilusión, una ficción. No diga que usted opina lo mismo. Piénselo más detenidamente.
Por otro lado, si la FSSPX sólo persiguiera su «cortijo personal» ya hubiera arreglado como hicieron los institutos Ecclesia Dei.
«No hay que buscar una regularización canónica ahora, ni tampoco empujar al Papa a un acto unilateral […]. En este contexto nuestro objetivo último debe ser no firmar nada doctrinal, ni siquiera un juramento antimodernista. La cosa puede parecer exagerada, pero, en el actual contexto muy pragmático, una firma adquiere un valor político: “es un paso, una señal de que vuelven al redil, una señal de obediencia, una señal de rechazo del cisma”. “Finalmente han firmado”. Poco importa el contenido objetivo del texto». (P Pagliarani)
Muy claro el texto. De cualquier modo, intentar dialogar con lefebvrianos, en mi experiencia, es gastar pólvora en chimangos.
Un problema no menor de la FSSPX, a mi juicio, es que corre el riesgo de cauterizarse (en el plano humano) lo que le impedirá recibir el flujo de sangre viva y vivificante de la Iglesia.
Un ejemplo: como quedaron detenidos para siempre en el calendario de 1962, están auto-obligados a no celebrar la Misa en honor de ningún santo posterior.
A San Pío de Pietrelcina -de cuya santidad no dudan – sólo le llaman «el Padre Pío de Pietrelcina» (porque si le llamaran santo estarían reconociendo un proceso postconciliar de canonización). No pueden -quizás a su pesar – celebrar su fiesta, y deben conformarse con venerar sus mitones al final de una Misa cualquiera.
Para que no brote cizaña, tampoco están sembrando trigo. El Evangelio, curiosamente, dice otra cosa.
Unos domingos atrás yo estaba en Roma. Antes de la Divina Liturgia en el Russicum, dado que también me gustaba oír la Misa romana en Roma, fui a la capilla de la FSSPX (las iglesias «Ecclesia Dei» estaban demasiado lejos). En la homilia el padre trató extensivamente la figura del beato Miguel Pro. Claro que sobre Pablo VI o Juan Pablo II el tono sería muy diferente.
No he planteado eso como argumento para posición alguna. Tan sólo es un hecho que, en mi parecer, podría constituir un signo de anquilosamiento.
Fraternalmente.
Una cosa es desconocer por diversas razones, otra rechazar todo lo postconciliar… Esto segundo no es católico.
En tant que fidèle français de la FSSPX, j’aurais plusieurs objections à faire à ce qu’énonce le Dr. Kwasniewski, dont j’apprécie par ailleurs le travail (et pour lequel j’ai même indirectement un peu travaillé).
Je précise préalablement que je ne suis pas excessivement favorable aux sacres, pour plusieurs raisons que je ne développerai pas ici. Mon propos n’est donc pas de me faire l’avocat à tout prix de la politique ecclésiale de la FSSPX dans une logique de parti qui n’est certainement pas la mienne.
Je suis frappé de la récurrence dans le débat de l’argument selon lequel avec le temps la Fraternité serait de plus en plus séparée du reste de l’Église. En France, où le district de la Fraternité est pourtant historiquement «dur», cette assertion est sociologiquement fausse. Jamais la porosité n’a été aussi forte entre les différentes composantes du monde traditionnel. La pratique occasionnelle dans l’une ou l’autre chapelle est un fait répandu, la reconnaissance mutuelle, malgré la persistance de débats un peu éculés, a fortement progressé, et déborde même désormais les frontières du monde traditionnel.
Institutionnellement, la Fraternité n’a jamais été aussi intégrée du fait des mesures prises par le précédent pontife relativement aux mariages et aux confessions.
Il est beaucoup question de la frange dure de la Fraternité. Il ne s’agit pas de nier son existence, mais cette tendance me paraît beaucoup moins forte qu’elle ne l’était encore en 2012-2013 (et même alors, c’est Rome, et non la «résistance», qui a fait échouer les projets de régularisation canonique). Lui attribuer exclusivement le projet des sacres, qui suppose a priori, au moins moralement, le concours de Mgr Fellay, ne me paraît pas vraisemblable.
Enfin, je suis frappé, alors même que les sacres annoncés me laissent perplexe, du soutien qu’ils reçoivent de la part de nombreux fidèles d’instituts traditionnels «réguliers», certains ayant même l’intention de faire le voyage d’Écône le 1er juillet : ce qui veut bien dire que, même sur cette question grave, il n’existe pas de séparation étanche entre la mouvance de la FSSPX et les autres fidèles traditionnels.
Je suis frappé de la récurrence dans le débat de l’argument selon lequel avec le temps la Fraternité serait de plus en plus séparée du reste de l’Église. En France, où le district de la Fraternité est pourtant historiquement «dur», cette assertion est sociologiquement fausse. Jamais la porosité n’a été aussi forte entre les différentes composantes du monde traditionnel.
Entiendo su argumentación, que aporta una información muy interesante sobre la situación real en Francia, que es la cuna de la FSSPX y donde ella seguramente está más amplia y hondamente afianzada. Sin embargo, sospecho que desgraciadamente el aspecto sociológico aquí es secundario. Tal vez el mayor cisma, si finalmente los obispos son consagrados en julio, no sea el que vaya a sufrir la Iglesia en su conjunto, sino el que se dará inevitablemente en la Fraternidad y que podría acabar definitivamente con la porosidad a la que usted se refiere. Seguramente los más extremistas en la FSSPX están cometiendo un gran error de cálculo, igual que Roma, que si se mostrase más propensa al diálogo con los tradicionalistas «canónicos» e iniciara el camino para abolir Traditionis custodes y restaurar Summorum Pontificum dejaría a esos mismos intransigentes sin algunos argumentos de peso. Es muy posible, sin embargo, que ambas partes busquen la radicalización del oponente para justificar la suya propia y que en el fondo les importe poco un cisma. Así la FSSPX buscaría y lograría su total emancipación de las cortapisas que ponen el Vaticano y el CVII al tradicionalismo transigente, mientras que para Roma significaría sacarse definitivamente de encima a un grupo que resulta incómodo. Algo así como un divorcio de común acuerdo, pero disimulado por la cortina de humo de una disputa…
Hermano Abelardo, no sé en qué momento detecta que mi afirmación alcanza a todos los miembros de la Fraternidad, ni tampoco se puede extraer de mi afirmación que excluya de ese defecto a otros grupos.
En el contexto del artículo me lo pareció. Si no es así, disculpe usted.
Fraternalmente.
Si fuera así hubieran aprovechado otros vientos a favor para ordenar obispos y seguir con la suya, y no lo hicieron. Evidentemente les interesa otras cosas. Su apreciación es muy superficial.
No es evidente que a la Fraternidad le interesen otras cosas, es más que razonable pensar que se mueven por intereses espurios. Y el momento escogido para consagrar precisamente corrobora mi apreciación. Si Roma ya no es tan terrible con Francisco, la FSSPX deja de ser ese espacio de refugio. Pierde atractivo, por eso hay que tirar por la calle de en medio y mostrarse como auténtica oposición.
Pero vaya, que todo esto es mucho más fácil. Si la FSSPX tiene buena voluntad solo tiene que aplazar las consagraciones y ya si eso, luego las retoma.
El ejemplo de los veterocatólicos es oportuno. Si bien no creo que ni ahora ni en cien años vayan a caer en sus peores disparates que todos conocemos. También están los ejemplos de las iglesias nacionales jansenistas que se fueron por su lado en el siglo XVIII. La analogía por el elemento «rigorista» es clara. Yéndonos al este, pienso en los veterocalendaristas rusos, que se separaron por algunos cambios litúrgicos que les quisieron imponer (infinitamente menores a los que nosotros hemos soportado, todo hay que decirlo) y todavía siguen por ahí.
Ahora bien, una separación permanente de la comunión jerárquica con Roma parece que es a la larga imposible si se quieren mantener los dogmas (no sólo el posiblemente exagerado «espíritu») del Vaticano I. Pongámonos, como propone el Doctor K, dentro de cien años. ¿Será sostenible para los fieles de la Fraternidad no sólo adherirse al Vaticano I, sino seguir presentándose como sus mayores y más estrictos defensores? ¿No podría llegar al punto de que la disonancia cognitiva que eso supone estalle? Y sería de temer que no estalle precisamente en pro de una feliz reconciliación. La resistencia permanente a Roma acaba haciendo más coherentes otras opciones, como el rechazo al CVI, o incluso una adhesión a las iglesias del este, o el sedevacantismo pleno (con Cassiciacum o sin él), o algún otro punto medio neogalicano.
Esto puede parecer un disparate. ¿Pero quién puede dar su palabra por lo que pase en cincuenta o cien años? ¿Quién puede poner la mano en el fuego no sólo por los fieles actuales de la Fraternidad, sino por sus nietos? Si terminan encontrando su posición incoherente, ¿acaso no podría haber un movimiento hacia nuevas tesis? ¿Y quién puede prometer por los cuatro o cinco obispos que ahora se consagren? Recordemos que de la terna de Mons. Lefebvre uno salió rana y anduvo consagrando por ahí con toda liberalidad, incluyendo, si lo tengo entendido bien, a algunos sedevacantistas. Y, además de los nuevos obispos de 2026, ¿quién puede asegurar de lo que hagan sus sucesores? Temo lo peor. Porque al único al que dijo Cristo «he rezado por ti, para que tu fe no falle» es a San Pedro, y con él a sus sucesores. No a Mons. Lefebvre, que Dios tenga en su gloria, ni menos a Don Davide Pagliarani.
Que el Señor se apiade de su Iglesia y la mantenga en plena unidad.
Si es por eso, quién puede asegurar que el próximo papa no caiga también en la herejía (,Pachamama, aceptar «bendiciones» de la obispesa, bendiciones a parejas homosexuales, comunión a divorciados vueltos a juntarse, etc etc)????
Puede decírnoslo Cristo, que ha prometido hacer a la Iglesia romana columna de la verdad.
«He rezado por ti, para que tú fe no falle»
«Sobre está piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Infierno no prevalecerán contra ella»
«Confirma a tus hermanos»
Loretar
La carta de Pagliarini rechazando la restauración canónica de la fsspx indica que esos «sectores que no desean acercarse nunca jamás al Vaticano» incluyen la cúpula de la organización. En tal caso la minoría que desea existir dentro de la Iglesia Católica visible y existente, tendrá que saltar de balsa a la FSSP, ICRSS, Buen Pastor y compañía.
Es muy bueno el análisis del profesor, pero me gustaría hacer una observación.
Dice el profesor: «aunque el Papa León dijera ¡aquí tenéis una prelatura personal. Podéis tener vuestros propios obispos, ya hablaremos del Concilio Vaticano II más adelante, pero solo queremos llegar a algún tipo de reconciliación’, sigo pensando que gran parte de la Fraternidad diría: ‘no queremos tener nada que ver con eso jamás, jamás, jamás’ «.
Creo que es cierto. De todos modos jamás el Papa León ni ningún Papa dijo eso. Ni lo van a decir porque en realidad no creen en eso.
Lo del profesor es una ilusión.
Ao Instituto do Bom Pastor, além da exclusividade do Rito Tridentino foi outorgado o direito à «críticas construtivas» ao Concílio Vaticsno II… está em seus estatutos.
O IBP não tem bispo próprio; pode ser dissolvido, ou ter seus estatutos violados, com uma canetada de Roma. Para tudo depende da autorização do ordinário local – e não poucas vezes é perseguido.
Me llama la atencion que el Dr. no distinga cuando habla de comunion o unidad.
Habla de que merece la pena luchar por a unidad o comunion . Ciertamente es asi , pero ¿de qué unidad habla? . La canónica???
Por lo que vale la pena luchar primero es por la Fe, y eso dara la union y comunion. Estemos o no de acuerdo con las decisiones concretas de la FSPPX.
Las leyes estan para darle un marco a la realidad y no al revés.
Toda unidad hetetogenea o aparente (el todos, todos, todos) no hace mas que seguir socavando la fe de los critianos.
Muy extraño punto de vista. Ciertamente no es de las objeciones mas interesantes que he escuchado.
El tema parece no tener una conslusion definitiva. Es una opinion, que depende de un punto de vista. En mi punto de vista, por mas de que haya leido todo ,como el dice, no comprende el sentido de la fraternidad. El pretende (y usted) un acuerdo a como de lugar. Hay matices , ciertamente, que hacen dificil la situacion.
Pienso que la fraternidad no haya avanzadao con las cosagracionaes en tiempo de Franciso (en donde iba a conseguir un si facil ) me parece que habla bien de sus intenciones.
“Full regular canonic” no es “plena comunión”, como mal traducen en el video. Una es estar en la legalidad formal canónica, conforme al derecho positivo. La otra es una expresión heterodoxa que sólo se entiende dentro del ecumenismo, donde conciben la pertenencia a la Iglesia de Cristo como una gradualidad, de ahí la actitud con la “obispesa” anglicana y todas las aberraciones que vienen practicando desde el Vaticano II.
Me parece correcto lo que dice Kwasniwski, en cuanto a que es necesario que alguien se mantenga dentro de la estructura a efectos de evangelizar a los no tradicionales (entiéndase, no católicos, pero que creen que lo son). También pienso que tiene razón en el peligro de mantenerse siempre fuera de la estructura regular de Iglesia. Sin embargo, la Fsspx de alguna manera parece protegida por la providencia: todo cisma real tiene por fundamento una herejía. La Fsspx no sólo no ha caído en esta, sino que se ha preservado del modernismo. Y cuando parecía que ya estaban fuera, vinieron los acercamientos de Fellay al Vaticano. Y, ahora, Pagliarani pone a toda la Iglesia a hablar de ellos, eso no parece de un grupo que se desentiende del resto. En fin, creo que el estado de necesidad es real, pero que la Fsspx debe mantenerse siempre en contacto con Roma, aunque sea para pelear, para evitar el riesgo cierto de lo que señala el autor.
No me parece que la FSSPX esté libre de herejía, hay varias de sus suposiciones que son disparatadas y rozan, por no decir que entran totalmente con conflicto con la indefectibilidad de la Iglesia, en otras épocas más tradicionales, ya habrían sido excomulgados y con razón.
Para no quedar en vaguedades un solo punto: en la página oficial de la fraternidad dice que en necesario (recomendable) que todos los sacerdotes se vuelvan a ordenar según el antiguo rito, eso significa que por ejemplo el papa y todos los obispos no son auténticamente sacerdotes? Como eso se puede congraciar con la indefectibilidad de la Iglesia?. Salvo que la Iglesia sea únicamente la FSSPX…
Todos los últimos pontífices han reafirmado que los sacramentos Novus Ordo son válidos y canales de salvación, para la FSSPX, no es así. Quien tiene la autoridad para decidir eso? La FSSPX, según la fraternidad y no el papado.
En cada punto conflictivo, es la fraternidad la que decide y tiene el don de discernimiento, no hay autoridad superior. En el último caso, Pagliarani tiene la última palabra, bueno sí eso es tradicionalismo…
Y puedo seguir con bastantes más puntos. En mi opinión, ya están mentalmente afuera de la la Iglesia, no canónicamente y es posible incluso que al excomunión sea inválida, pero lo que veo es que su dirección es hacia afuera de la Iglesia y es irremediable.
La FSSPX no niega la validez de los sacramentos celebrados con los ritos «nuevos» (aunque en pasado unos de sus membros lo hicieron). Pero por supuesto la liturgia es un bloque unificado; la reforma de los ritos de ordinación fue parte de la reforma de todos los ritos sacramentales, y por encima de todo de la Misa. En este sentido, es perfectamente logico desear que se vuelva a los ritos tradicionales en la celebración de todos los sacramentos, sacramentales y de la liturgia de las horas, porque la Misa no existe aislada.
Totalmente de acuerdo con el comentario. Da la clave.
Según explican ellos, el volver a ordenar a los sacerdotes ya ordenados por el Novus Ordo se debe a que el nuevo rito no garantiza la intención objetiva de conferir el sacerdocio católico, sino que depende del ordenante y en la Iglesia actual tampoco existen garantías de que todo obispo quiera conferir el sacerdocio católico tal como es.
En el número 3 de Ecclesia Dei, Juan Pablo II dijo que Lefebvre realizó un acto cismático al consagrar obispos sin permiso de la Santa Sede.
No entiendo qué más hay que discutir.
Un acto cismático es diferente de un cisma propiamente dicho, y por lo tanto existe un debate amplio y abierto que nunca se ha cerrado, al contrario de lo que los hipócritas fariseos pretenden juzgar sin ninguna autoridad.
¿Cómo es que un acto cismático pueda ser otra cosa que «un acto que provoca un cisma»?
El debate existe porque muchos quieren que las cosas sean otra cosa que lo que son, y esos son los «hipócritas fariseos» que juzgan «sin ninguna autoridad».
Por ejemplo, los que tomando un concepto del derecho canónico, como el «estado de necesidad», lo extrapolan a principios teológico, haciéndolo significar algo completamente distinto…
Dos cosa voy a decirles:
1°) Ustedes no han vivido dentro de la FSSPX como para «opinar» de lo que harían ni en 10 ni en 100 años porque yo sí viví 40 años en ella como para opinar de su futuro: Me casé en su seminario y eduque a mis hijos en su escuela, yo sí puedo dar ese testimonio que los dos falsos tradicionalistas del video jamás podrían hacerlo.
2°) Tampoco han conocido y escuchado a Monseñor Lefebvre. Espero que lo hayan leído por lo menos como para opinar de su obra. Como yo sí escuché sus sermones y conferencias, lo vi, saludé, besé su anillo y leí todos sus libros, algunos de ellos cuando recién salían de su edición y pude, a Dios gracias, escuchar de sus propios labios la claridad y la sinceridad de su posición frente a Roma (Les comento que era mucho más dura que la del actual autoridad (Paglarani) y muchísimos más que de la anterior de monseñor Fellay) Si tuvieran esos conocimiento se darían cuenta de la realidad que se vive dentro de la congragación y tendrían una visión más acertada y clara de la situación futura.
Por eso le digo que se dejen de inventar estupideces que lo único que hacen en confundir más a los fieles. Cuando Roma vuelva a la «normalidad», la Fraternidad va dejar de existir y monseñor Lefebvre y De Castro Mayer serán, por lo menos, beatificados y ustedes tendrán que golpearse el pecho, no 3 veces sino por el resto de su vida por proferir tantas mentiras.
No sabíamos que Lefebvre era Jesucristo.
Perdón por la blasfemia.
Esto se llama falacia de autoridad.
«Ustedes no han vivido dentro de la iglesia luterana, como yo viví ahí 40 años, para especular qué harán dentro de 100 años. Cuando Roma vuelva a la normalidad el cisma terminará.», circa 1600.
«Ustedes no han vivido dentro de la iglesia veterocatólica, como yo viví ahí 40 años, para especular qué harán dentro de 100 años. Cuando Roma vuelva a la normalidad el cisma terminará.», circa 1910
etcétera
Su comentario podría servir a algunos para justificar el mote de sectarios que le atribuyen.
De acuerdo con su comentario. Bendiciones!
Dr. Peter Kwasniewski (y la suya):
«Para gustos, los colores»
y
«Dos no regañan si uno no quiere»,
Yo pienso que los viejos católicos tenían desde el principio una inclinación latente por el protestantismo y por eso rechazaron la definición dogmática de la infalibilidad papal. Nada que ver con Monseñor Lefebvre y sus seguidores.
Lo que vale no es lo que usted piensa, sino lo que las cosas fueron en su realidad histórica.
Le van a contestar que no hay hechos, sino interpretaciones.
La opinión del Dr. Kwasniewski presupone algo que veo muy difícil, y humanamente imposible: que Roma vuelva a la Tradición. La mayoría de los obispos actuales hacen la guerra a la Tradición, por tanto, nos queda muchos lustros para volver a ver obispos 100% católicos.
La única posibilidad es que Dios intervenga, o que en unos 50 años el catolicismo sea tan residual o inexistente en la mayoría de países Occidentales, que solo queden comunidades Tradicionales.
Cierto que es muy preocupante alguna deriva sectaria de la FSSPX, pero son la única garantía de que Roma no se atreva a intervenir todas la Comunidades Tradicionales, para reorientarlas al Novus Ordo. Para mí, la prueba de esta afirmación es que no hay voluntad de derogar la Traditionis Custodes.
En mi diócesis de España el 80% de los curas tienen más de 75 años. Solo el 5% de la población asiste a Misa los domingos. Los curas progres casi están solos, y los conservadores cada día tienen menos feligreses. En mi opinión, Iglesia Católica tal como la conocemos tiene los días contados. Dentro de 50 años Europa tendrá mayoría musulmana. Sólo desde la persecución, es posible un renacer, pero será un camino largo y difícil, tal como fue en los principios del cristianismo.
¿Sólo desde la persecución es posible renacer?
¿Como en Túnez (patria de San Agustín), Egipto (patria de Orígenes y de los santos padres de la Tebaida), Siria (patria de San Juan Damasceno, de San Juan Crisóstomo y de San Ignacio de Antioquía)…?
Hoy el cristianismo ha desaparecido del norte de África; y en Egipto y Siria son minorías perseguidas/toleradas; en Turquía ha desaparecido también.
También en Europa y Canadá el cristianismo es perseguido desde la política (aunque protegen activamente el islamismo y el judaísmo)…
Yo creo que es esencial conservar lo que se tiene y, desde ahí, favorecer lo que interesa, como hacen todos por otra parte.
Y recuerde que en esto, todos tenemos responsabilidad y obligaciones, empezando por dar ejemplo y no promover el parasitismo social; pero unos tienen más responsabilidad y obligaciones que los demás:
Los obispos, las órdenes y congregaciones religiosas y los responsables de los colegios y Universidades católicos.
Creo que comparar la FSSPX con los veterocatólicos no tiene ningún sentido, ya que estos se han vuelto completamente modernistas y la razón de ser de la Hermandad es el antimodernismo.
No tiene sentido si los compara con los veterocatólicos actuales. Sin embargo, ellos nacieron como una comunidad tradicionalista que se oponía a las innovaciones del Concilio Vaticano I. Y decían: «Nosotros no nos separamos de Roma; es Roma la que se separa». Y así terminaron.
No sé cómo va a terminar la FSSPX, pero no parece que vaya a caer en manos del modernismo. No existe ningún indicio de eso, que sería el final de la Hermandad.
A nadie le parecía tampoco en el siglo XIX que Döllinger y lo suyos fueran a caer en el modernismo, siendo tradicionalistas como eran. Y ellos no cayeron. Pero con el paso de las décadas, el grupo que fundaron, desgajado de Roma, sí cayó. Ese es mi temor.
La actitud de la FSSPX no es la misma. Continuamente estan mirando a Roma y en sus filas están claras las cosas en ese aspecto. Su aversión al sedevacantismo es marcada.
Quizás a usted le inquiete que la situación se prolongue por tantos años y no se pueda regularizar( cosa que ciertamente a todos nos preocupa). De ahí que propongan la regularización a cualquier precio, total después se verá. No entiendo cómo este árbol puede taparnos el bosque.
Eso sería contrario al espíritu de la Fraternidad. Su bandera es claramente otra.
Coincido plenamente con su apreciación. Argumentar que Roma se ha desviado de la tradición para justificar un cisma es un lugar común que se repite sin fin. No hay cismático que no lo sea en nombre de una tradición según él «auténtica» y de la que pretende ser único depositario.
creo que precisamente que la fraternidad garantice su perseverancia mediante la consagración de obispos garantiza también que el Vaticano tolere a católicos tradicionalistas en la Iglesia oficial
Estimado Wanderer Es muy dicil en un ambiente eclesial tan convulso dar una razón una u otra posición. Los motivos que llevaron a Mons Lefevre a separarse ( lo suyo fue profetico), de la Iglesia post conciliar, son mucho mas válidos hoy, además cada semana el Vaticano aporta “su granito de arena” (o piedra), a la confusión, cito solo algunos: la Procesión LGBT en San Pedro, bendiciendo “on ice”, el retirar títulos a Nuestra Madre, la “Obispa” anglicana (with blessing included), Prevost genuflexo a la Pachamama. Ciertamente algunos se negaran a considerar la diferentes advertencias de Nuestra Señora sobre el Papado, Santa Bernardita Soubirous, al transmitir el mensaje de Nuestra Señora a las autoridades les dice: “Nuestra Señora me dijo que se los diga; no que lo crean” Ciertamente parecería que para los hombres es imposible resolver esto pero “no hay nada imposible para Dios” Lc 1:37
Que se lo diga, no que se los diga.
¿Qué más se puede agregar? En síntesis, esto refleja el sentir general.
Hay personas dentro de la fraternidad que se muestran abiertamente entusiasmadas ante la posibilidad de que Roma adopte medidas extremas en su contra; al mismo tiempo, se vuelve cada vez más evidente la magnitud de la contumacia y el dolo en los que están involucrados.
No parece que Kwasniewski comprenda todos los argumentos de la FSSPX (ni siquiera a Santo Tomás):
https://lanuovabq.it/it/wojtyla-e-slipyj-come-lefebvre-il-doppio-errore-di-schneider
https://www.academia.edu/128841593/Algunas_consideraciones_sobre_la_epiqueya_con_ocasi%C3%B3n_de_un_art%C3%ADculo_de_P_Kwasniewski
Si lo entienden.
Esto es una cuestión prudencial, no de fe. Por más argumentos que se den a favor, también los va a haber en contra y es totalmente válido.
Pretender que el resto está equivocado porque no ve como única opción la vía de acción que se toma,.es de una ignorancia inmensa.
Estimado, los actos humanos en concreto o están bien o están mal. Non tertium datur. Y si están bien, ciertamente, hay prudencia en sentido auténtico, no su «prudencial» relativismo, ese sí «de una ignorancia inmensa». Por lo demás, el punto es que la apelación a los casos de Slipyj y Wojtyła no hace al caso, contra lo que insinuaba Kwasniewski.
Estimado Wanderer: leyó la última entrevista de Pagliarani? Pues eso es lo que opinan las autoridades de la FSSPX y esta es muy sacerdotal y verticalista. Además, Kwasniewsky supone algo que nunca se dió: una propuesta de prelatura sin CONDICIONES. Eso simplemente no existe. Ni siquiera con Bergoglio. Lo de Kwasniewsky es contrafáctico, una ilusión, una ficción. No diga que usted opina lo mismo. Piénselo más detenidamente.
Por otro lado, si la FSSPX sólo persiguiera su «cortijo personal» ya hubiera arreglado como hicieron los institutos Ecclesia Dei.
Mariana Calderón
«No hay que buscar una regularización canónica ahora, ni tampoco empujar al Papa a un acto unilateral […]. En este contexto nuestro objetivo último debe ser no firmar nada doctrinal, ni siquiera un juramento antimodernista. La cosa puede parecer exagerada, pero, en el actual contexto muy pragmático, una firma adquiere un valor político: “es un paso, una señal de que vuelven al redil, una señal de obediencia, una señal de rechazo del cisma”. “Finalmente han firmado”. Poco importa el contenido objetivo del texto». (P Pagliarani)
Muy claro el texto. De cualquier modo, intentar dialogar con lefebvrianos, en mi experiencia, es gastar pólvora en chimangos.
Un problema no menor de la FSSPX, a mi juicio, es que corre el riesgo de cauterizarse (en el plano humano) lo que le impedirá recibir el flujo de sangre viva y vivificante de la Iglesia.
Un ejemplo: como quedaron detenidos para siempre en el calendario de 1962, están auto-obligados a no celebrar la Misa en honor de ningún santo posterior.
A San Pío de Pietrelcina -de cuya santidad no dudan – sólo le llaman «el Padre Pío de Pietrelcina» (porque si le llamaran santo estarían reconociendo un proceso postconciliar de canonización). No pueden -quizás a su pesar – celebrar su fiesta, y deben conformarse con venerar sus mitones al final de una Misa cualquiera.
Para que no brote cizaña, tampoco están sembrando trigo. El Evangelio, curiosamente, dice otra cosa.
Fraternalmente.
Unos domingos atrás yo estaba en Roma. Antes de la Divina Liturgia en el Russicum, dado que también me gustaba oír la Misa romana en Roma, fui a la capilla de la FSSPX (las iglesias «Ecclesia Dei» estaban demasiado lejos). En la homilia el padre trató extensivamente la figura del beato Miguel Pro. Claro que sobre Pablo VI o Juan Pablo II el tono sería muy diferente.
Ese argumento sinceramente no tiene sentido.
En la historia de la iglesia millones de fieles vivieron y se santificaron sin celebrar las fiestas de santos particulares, sin siquiera conocerlos.
Muchas tradiciones católicas están en la misma situación.
Y los calendarios particulares medievales eran una muestra de elección bastante propia de que santos se veneraban y cuáles no.
No he planteado eso como argumento para posición alguna. Tan sólo es un hecho que, en mi parecer, podría constituir un signo de anquilosamiento.
Fraternalmente.
Una cosa es desconocer por diversas razones, otra rechazar todo lo postconciliar… Esto segundo no es católico.
En tant que fidèle français de la FSSPX, j’aurais plusieurs objections à faire à ce qu’énonce le Dr. Kwasniewski, dont j’apprécie par ailleurs le travail (et pour lequel j’ai même indirectement un peu travaillé).
Je précise préalablement que je ne suis pas excessivement favorable aux sacres, pour plusieurs raisons que je ne développerai pas ici. Mon propos n’est donc pas de me faire l’avocat à tout prix de la politique ecclésiale de la FSSPX dans une logique de parti qui n’est certainement pas la mienne.
Je suis frappé de la récurrence dans le débat de l’argument selon lequel avec le temps la Fraternité serait de plus en plus séparée du reste de l’Église. En France, où le district de la Fraternité est pourtant historiquement «dur», cette assertion est sociologiquement fausse. Jamais la porosité n’a été aussi forte entre les différentes composantes du monde traditionnel. La pratique occasionnelle dans l’une ou l’autre chapelle est un fait répandu, la reconnaissance mutuelle, malgré la persistance de débats un peu éculés, a fortement progressé, et déborde même désormais les frontières du monde traditionnel.
Institutionnellement, la Fraternité n’a jamais été aussi intégrée du fait des mesures prises par le précédent pontife relativement aux mariages et aux confessions.
Il est beaucoup question de la frange dure de la Fraternité. Il ne s’agit pas de nier son existence, mais cette tendance me paraît beaucoup moins forte qu’elle ne l’était encore en 2012-2013 (et même alors, c’est Rome, et non la «résistance», qui a fait échouer les projets de régularisation canonique). Lui attribuer exclusivement le projet des sacres, qui suppose a priori, au moins moralement, le concours de Mgr Fellay, ne me paraît pas vraisemblable.
Enfin, je suis frappé, alors même que les sacres annoncés me laissent perplexe, du soutien qu’ils reçoivent de la part de nombreux fidèles d’instituts traditionnels «réguliers», certains ayant même l’intention de faire le voyage d’Écône le 1er juillet : ce qui veut bien dire que, même sur cette question grave, il n’existe pas de séparation étanche entre la mouvance de la FSSPX et les autres fidèles traditionnels.
Je suis frappé de la récurrence dans le débat de l’argument selon lequel avec le temps la Fraternité serait de plus en plus séparée du reste de l’Église. En France, où le district de la Fraternité est pourtant historiquement «dur», cette assertion est sociologiquement fausse. Jamais la porosité n’a été aussi forte entre les différentes composantes du monde traditionnel.
Entiendo su argumentación, que aporta una información muy interesante sobre la situación real en Francia, que es la cuna de la FSSPX y donde ella seguramente está más amplia y hondamente afianzada. Sin embargo, sospecho que desgraciadamente el aspecto sociológico aquí es secundario. Tal vez el mayor cisma, si finalmente los obispos son consagrados en julio, no sea el que vaya a sufrir la Iglesia en su conjunto, sino el que se dará inevitablemente en la Fraternidad y que podría acabar definitivamente con la porosidad a la que usted se refiere. Seguramente los más extremistas en la FSSPX están cometiendo un gran error de cálculo, igual que Roma, que si se mostrase más propensa al diálogo con los tradicionalistas «canónicos» e iniciara el camino para abolir Traditionis custodes y restaurar Summorum Pontificum dejaría a esos mismos intransigentes sin algunos argumentos de peso. Es muy posible, sin embargo, que ambas partes busquen la radicalización del oponente para justificar la suya propia y que en el fondo les importe poco un cisma. Así la FSSPX buscaría y lograría su total emancipación de las cortapisas que ponen el Vaticano y el CVII al tradicionalismo transigente, mientras que para Roma significaría sacarse definitivamente de encima a un grupo que resulta incómodo. Algo así como un divorcio de común acuerdo, pero disimulado por la cortina de humo de una disputa…
Hay quien solo piensa en la supervivencia de su cortijo personal. Es terrible pero que asuman las consecuencias de su poca generosidad.
Esos nunca faltan en ningún lado, estimado. Pero yo no estaría tan seguro de atribuir ese mal a la FSSPX toda en su conjunto.
Fraternalmente.
Hermano Abelardo, no sé en qué momento detecta que mi afirmación alcanza a todos los miembros de la Fraternidad, ni tampoco se puede extraer de mi afirmación que excluya de ese defecto a otros grupos.
En el contexto del artículo me lo pareció. Si no es así, disculpe usted.
Fraternalmente.
Si fuera así hubieran aprovechado otros vientos a favor para ordenar obispos y seguir con la suya, y no lo hicieron. Evidentemente les interesa otras cosas. Su apreciación es muy superficial.
No es evidente que a la Fraternidad le interesen otras cosas, es más que razonable pensar que se mueven por intereses espurios. Y el momento escogido para consagrar precisamente corrobora mi apreciación. Si Roma ya no es tan terrible con Francisco, la FSSPX deja de ser ese espacio de refugio. Pierde atractivo, por eso hay que tirar por la calle de en medio y mostrarse como auténtica oposición.
Pero vaya, que todo esto es mucho más fácil. Si la FSSPX tiene buena voluntad solo tiene que aplazar las consagraciones y ya si eso, luego las retoma.
El ejemplo de los veterocatólicos es oportuno. Si bien no creo que ni ahora ni en cien años vayan a caer en sus peores disparates que todos conocemos. También están los ejemplos de las iglesias nacionales jansenistas que se fueron por su lado en el siglo XVIII. La analogía por el elemento «rigorista» es clara. Yéndonos al este, pienso en los veterocalendaristas rusos, que se separaron por algunos cambios litúrgicos que les quisieron imponer (infinitamente menores a los que nosotros hemos soportado, todo hay que decirlo) y todavía siguen por ahí.
Ahora bien, una separación permanente de la comunión jerárquica con Roma parece que es a la larga imposible si se quieren mantener los dogmas (no sólo el posiblemente exagerado «espíritu») del Vaticano I. Pongámonos, como propone el Doctor K, dentro de cien años. ¿Será sostenible para los fieles de la Fraternidad no sólo adherirse al Vaticano I, sino seguir presentándose como sus mayores y más estrictos defensores? ¿No podría llegar al punto de que la disonancia cognitiva que eso supone estalle? Y sería de temer que no estalle precisamente en pro de una feliz reconciliación. La resistencia permanente a Roma acaba haciendo más coherentes otras opciones, como el rechazo al CVI, o incluso una adhesión a las iglesias del este, o el sedevacantismo pleno (con Cassiciacum o sin él), o algún otro punto medio neogalicano.
Esto puede parecer un disparate. ¿Pero quién puede dar su palabra por lo que pase en cincuenta o cien años? ¿Quién puede poner la mano en el fuego no sólo por los fieles actuales de la Fraternidad, sino por sus nietos? Si terminan encontrando su posición incoherente, ¿acaso no podría haber un movimiento hacia nuevas tesis? ¿Y quién puede prometer por los cuatro o cinco obispos que ahora se consagren? Recordemos que de la terna de Mons. Lefebvre uno salió rana y anduvo consagrando por ahí con toda liberalidad, incluyendo, si lo tengo entendido bien, a algunos sedevacantistas. Y, además de los nuevos obispos de 2026, ¿quién puede asegurar de lo que hagan sus sucesores? Temo lo peor. Porque al único al que dijo Cristo «he rezado por ti, para que tu fe no falle» es a San Pedro, y con él a sus sucesores. No a Mons. Lefebvre, que Dios tenga en su gloria, ni menos a Don Davide Pagliarani.
Que el Señor se apiade de su Iglesia y la mantenga en plena unidad.
Loretar
Si es por eso, quién puede asegurar que el próximo papa no caiga también en la herejía (,Pachamama, aceptar «bendiciones» de la obispesa, bendiciones a parejas homosexuales, comunión a divorciados vueltos a juntarse, etc etc)????
Puede decírnoslo Cristo, que ha prometido hacer a la Iglesia romana columna de la verdad.
«He rezado por ti, para que tú fe no falle»
«Sobre está piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Infierno no prevalecerán contra ella»
«Confirma a tus hermanos»
Loretar
La carta de Pagliarini rechazando la restauración canónica de la fsspx indica que esos «sectores que no desean acercarse nunca jamás al Vaticano» incluyen la cúpula de la organización. En tal caso la minoría que desea existir dentro de la Iglesia Católica visible y existente, tendrá que saltar de balsa a la FSSP, ICRSS, Buen Pastor y compañía.
Es muy bueno el análisis del profesor, pero me gustaría hacer una observación.
Dice el profesor: «aunque el Papa León dijera ¡aquí tenéis una prelatura personal. Podéis tener vuestros propios obispos, ya hablaremos del Concilio Vaticano II más adelante, pero solo queremos llegar a algún tipo de reconciliación’, sigo pensando que gran parte de la Fraternidad diría: ‘no queremos tener nada que ver con eso jamás, jamás, jamás’ «.
Creo que es cierto. De todos modos jamás el Papa León ni ningún Papa dijo eso. Ni lo van a decir porque en realidad no creen en eso.
Lo del profesor es una ilusión.
Ao Instituto do Bom Pastor, além da exclusividade do Rito Tridentino foi outorgado o direito à «críticas construtivas» ao Concílio Vaticsno II… está em seus estatutos.
Bento XVI o concedeu.
O IBP não tem bispo próprio; pode ser dissolvido, ou ter seus estatutos violados, com uma canetada de Roma. Para tudo depende da autorização do ordinário local – e não poucas vezes é perseguido.
Me llama la atencion que el Dr. no distinga cuando habla de comunion o unidad.
Habla de que merece la pena luchar por a unidad o comunion . Ciertamente es asi , pero ¿de qué unidad habla? . La canónica???
Por lo que vale la pena luchar primero es por la Fe, y eso dara la union y comunion. Estemos o no de acuerdo con las decisiones concretas de la FSPPX.
Las leyes estan para darle un marco a la realidad y no al revés.
Toda unidad hetetogenea o aparente (el todos, todos, todos) no hace mas que seguir socavando la fe de los critianos.
Muy extraño punto de vista. Ciertamente no es de las objeciones mas interesantes que he escuchado.
«no es de las objeciones mas interesantes que he escuchado», pero si las mas lógicas..
Tampoco..
El tema parece no tener una conslusion definitiva. Es una opinion, que depende de un punto de vista. En mi punto de vista, por mas de que haya leido todo ,como el dice, no comprende el sentido de la fraternidad. El pretende (y usted) un acuerdo a como de lugar. Hay matices , ciertamente, que hacen dificil la situacion.
Pienso que la fraternidad no haya avanzadao con las cosagracionaes en tiempo de Franciso (en donde iba a conseguir un si facil ) me parece que habla bien de sus intenciones.
Va mas allá del papel…
“Full regular canonic” no es “plena comunión”, como mal traducen en el video. Una es estar en la legalidad formal canónica, conforme al derecho positivo. La otra es una expresión heterodoxa que sólo se entiende dentro del ecumenismo, donde conciben la pertenencia a la Iglesia de Cristo como una gradualidad, de ahí la actitud con la “obispesa” anglicana y todas las aberraciones que vienen practicando desde el Vaticano II.
Me parece correcto lo que dice Kwasniwski, en cuanto a que es necesario que alguien se mantenga dentro de la estructura a efectos de evangelizar a los no tradicionales (entiéndase, no católicos, pero que creen que lo son).
También pienso que tiene razón en el peligro de mantenerse siempre fuera de la estructura regular de Iglesia. Sin embargo, la Fsspx de alguna manera parece protegida por la providencia: todo cisma real tiene por fundamento una herejía. La Fsspx no sólo no ha caído en esta, sino que se ha preservado del modernismo. Y cuando parecía que ya estaban fuera, vinieron los acercamientos de Fellay al Vaticano. Y, ahora, Pagliarani pone a toda la Iglesia a hablar de ellos, eso no parece de un grupo que se desentiende del resto.
En fin, creo que el estado de necesidad es real, pero que la Fsspx debe mantenerse siempre en contacto con Roma, aunque sea para pelear, para evitar el riesgo cierto de lo que señala el autor.
No me parece que la FSSPX esté libre de herejía, hay varias de sus suposiciones que son disparatadas y rozan, por no decir que entran totalmente con conflicto con la indefectibilidad de la Iglesia, en otras épocas más tradicionales, ya habrían sido excomulgados y con razón.
Para no quedar en vaguedades un solo punto: en la página oficial de la fraternidad dice que en necesario (recomendable) que todos los sacerdotes se vuelvan a ordenar según el antiguo rito, eso significa que por ejemplo el papa y todos los obispos no son auténticamente sacerdotes? Como eso se puede congraciar con la indefectibilidad de la Iglesia?. Salvo que la Iglesia sea únicamente la FSSPX…
Todos los últimos pontífices han reafirmado que los sacramentos Novus Ordo son válidos y canales de salvación, para la FSSPX, no es así. Quien tiene la autoridad para decidir eso? La FSSPX, según la fraternidad y no el papado.
En cada punto conflictivo, es la fraternidad la que decide y tiene el don de discernimiento, no hay autoridad superior. En el último caso, Pagliarani tiene la última palabra, bueno sí eso es tradicionalismo…
Y puedo seguir con bastantes más puntos. En mi opinión, ya están mentalmente afuera de la la Iglesia, no canónicamente y es posible incluso que al excomunión sea inválida, pero lo que veo es que su dirección es hacia afuera de la Iglesia y es irremediable.
Peter A.
La FSSPX no niega la validez de los sacramentos celebrados con los ritos «nuevos» (aunque en pasado unos de sus membros lo hicieron). Pero por supuesto la liturgia es un bloque unificado; la reforma de los ritos de ordinación fue parte de la reforma de todos los ritos sacramentales, y por encima de todo de la Misa. En este sentido, es perfectamente logico desear que se vuelva a los ritos tradicionales en la celebración de todos los sacramentos, sacramentales y de la liturgia de las horas, porque la Misa no existe aislada.
Totalmente de acuerdo con el comentario. Da la clave.
Según explican ellos, el volver a ordenar a los sacerdotes ya ordenados por el Novus Ordo se debe a que el nuevo rito no garantiza la intención objetiva de conferir el sacerdocio católico, sino que depende del ordenante y en la Iglesia actual tampoco existen garantías de que todo obispo quiera conferir el sacerdocio católico tal como es.
Efectivamente amigo.