La Fraternidad no aceptó el acuerdo porque exigía que Roma se arrepintiera – Entrevista con Mons. Guido Pozzo

por Stefano Chiappalone

Quizá la historia habría sido diferente si, hace ocho años, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) no hubiera rechazado la Declaración doctrinal propuesta por Roma —a pesar de que fuera fruto de un trabajo conjunto— y hubiera exigido que fuera la Sede Apostólica la que hiciera autocrítica. A ese proceso de acercamiento, interrumpido entonces, le sigue hoy la ruptura consumada el 1 de julio en Écône, vivida con dolor por quienes conocen de cerca esos hechos. En declaraciones a La Bussola, monseñor Guido Pozzo, arzobispo titular de Bagnoregio, actual superintendente de economía de la Capilla Musical Pontificia, quien fue el último secretario de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, de 2009 a 2018. El prelado no ignora la «turbulencia» posconciliar que atraviesa la comunidad eclesial, pero reitera que todo ello no puede justificar un acto cismático, ni una supuesta «Iglesia de emergencia» sustraída a la autoridad del Papa.

Excelencia, ¿con qué estado de ánimo ha vivido el anuncio de las consagraciones episcopales realizadas sin mandato papal el 1 de julio en Écône?

Con tristeza y gran pesar. Es una grave herida para la Iglesia, que se habría podido evitar si la FSSPX hubiera aceptado la Declaración Doctrinal propuesta por la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF), a la que habría seguido también el reconocimiento canónico en la forma jurídica que se hubiera establecido. Su Excelencia monseñor Fellay, en la reunión del 28 de febrero de 2018 con el cardenal Ladaria —entonces prefecto de la Congregación— y con un servidor en el Dicasterio, dijo que sometería a la consideración del Capítulo de la FSSPX, previsto para julio de 2018, el texto de la Declaración. En otoño de 2018, el cardenal Ladaria y yo nos reunimos con el nuevo Superior de la FSSPX, el padre Davide Pagliarani, elegido en julio en la reunión del Capítulo, quien comunicó que no firmaría dicha Declaración, por considerarla insuficiente e inadecuada para responder a las dificultades y cuestiones críticas planteadas por la FSSPX, y que Roma debería reconocer sus errores. Se tomó nota de dicho rechazo y el papa Francisco, informado del resultado negativo, decidió suprimir la Comisión Ecclesia Dei, que desde 2009 se había dedicado a las conversaciones doctrinales con el superior de la FSSPX con el fin de alcanzar una reconciliación, y encomendó a la CDF la competencia sobre las futuras relaciones que pudieran surgir con la FSSPX. Debo confesar que me sentí muy decepcionado por el rechazo de la FSSPX, también porque muchos puntos de la Declaración habían sido fruto de un trabajo conjunto en el diálogo mantenido hasta ese momento.

Hay una dimensión de la que pocos comentaristas hablan, que es la interior: es decir, ¿cuáles son los efectos en las almas del gesto reivindicado en nombre de la salus animarum, pero que, al menos en el plano objetivo, sigue siendo de naturaleza cismática?

La salus animarum no es algo subjetivo que pueda separarse de la obediencia a la autoridad formal y jurídica del Papa. No existe una «Iglesia de emergencia» que pueda sustraerse a la unidad visible de la Iglesia para establecer un orden eclesiástico que no esté en plena comunión con el Sucesor de Pedro. Ningún grupo católico ni ningún católico a título individual puede apelar a la conciencia subjetiva de la verdad para oponerse a la Iglesia institucional y a la potestad jurisdiccional del Romano Pontífice, no solo en lo que atañe a la fe y a las costumbres, sino también en lo que se refiere a la disciplina y al gobierno de la Iglesia. Esta es la doctrina de la fe católica, de la que nadie puede apartarse sin traicionar la fe y la salvación (cf. Concilio Vaticano I, Constitución dogmática sobre la Iglesia, Pastor aeternus, cap. 3, DH 3060).

Aunque el rito sea el elemento más llamativo, sabemos que la cuestión no es principalmente litúrgica. ¿Cuáles son, en su opinión, los «puntos clave»?

Los nudos principales son la aceptación de la enseñanza del Concilio Vaticano II y del Magisterio posterior. Cuando hablo del Concilio, me refiero al contenido de los documentos, no al «Concilio de los medios de comunicación», ni al «Concilio virtual» o «paraconcilio», ni al fantasmagórico «espíritu» del Concilio, que, lamentablemente, pero de hecho, se ha superpuesto al verdadero Concilio en la opinión pública y en numerosos ámbitos eclesiales.

A este respecto, los puntos principales de la Declaración Doctrinal de la CDF propuesta para su aceptación por parte de la FSSPX abordaban precisamente estos puntos clave y, en mi opinión, de manera satisfactoria.

a) Se pedía a la FSSPX que aceptara la verdad católica de que «Cristo Señor ha confiado al Magisterio el depósito de la fe —es decir, la Sagrada Escritura y la “tradición” divina— para que sea custodiado, defendido e interpretado» (Pío XII, Carta encíclica Humani generis, 18, Denz. 3884) y que «el Magisterio no está por encima de la Palabra de Dios, sino que la sirve, enseñando únicamente lo que ha sido transmitido» (Concilio Vaticano II, Const. dogm. Dei Verbum, 10). El Magisterio de la Iglesia, a su vez, tiene la autoridad de explicar o aclarar también los documentos anteriores del Magisterio, incluidos los del Concilio Vaticano II, de conformidad con las verdades de la fe católica y a la luz de la Tradición perenne que progresa en la Iglesia con la asistencia del Espíritu Santo, no con una novedad contraria, sino con una mejor comprensión del depositum fideiin eodem scilicet dogmateeodem sensu eademque sententia (cf. Concilio Vaticano I, Const. dogm. Dei Filius, 4, Denz. 3020; Concilio Vaticano II, Const. dogm. Dei Verbum, 8).

b) Se pedía que se reconociera que el Concilio Vaticano II debe entenderse a la luz de toda la Tradición y sobre la base del Magisterio constante de la Iglesia, sin que por ello se excluya la posibilidad de un debate legítimo y de una aclaración en el plano teológico sobre la formulación de puntos concretos de los documentos conciliares o relativos a las sucesivas reformas de la liturgia y del derecho.

c) Se pedía que se reconociera la validez del rito de la Santa Misa y de los sacramentos celebrados legítimamente según los libros litúrgicos en su editio typica, promulgados por el papa Pablo VI y por el papa Juan Pablo II.

Sin embargo, no sería honesto abordar las cuestiones relativas a la FSSPX sin reconocer que, desde el Concilio Vaticano II hasta la actualidad, el catolicismo se encuentra en plena agitación, lo cual no se debe, desde luego, a la enseñanza del Concilio ni al Magisterio posterior, sino a numerosos factores internos y externos a la comunidad eclesial, lo que se manifiesta en profundas divisiones y errores en la Iglesia (pero no de la Iglesia), sobre la doctrina y la identidad católica, sobre la práctica pastoral, con numerosas desviaciones y ambigüedades que generan confusión e incertidumbre entre los fieles. La crítica y la lucha contra tales errores y desviaciones no deben faltar, pero no se puede justificar el acto cismático de consagrar obispos sin mandato pontificio, ni se puede justificar la presunción de erigirse en jueces al sentenciar que el Magisterio actual o el del Concilio se aparta de la Tradición de fe de la Iglesia. Se pueden exigir aclaraciones o precisiones sobre ciertas formulaciones u orientaciones expresadas por el Magisterio ordinario —no definitivo o de carácter práctico-pastoral—, para evitar interpretaciones unilaterales o reduccionistas del propio Magisterio.

Pero, ¿es posible querer «salvar» el sacerdocio católico (como siempre ha declarado la Fraternidad) trasplantándolo fuera de la Iglesia visible?

No lo creo en absoluto. Recordemos la enseñanza de san Roberto Belarmino, que luego fue retomada y definida por el Concilio Vaticano I en la Pastor aeternus. La naturaleza de la Iglesia se describe como una asamblea de creyentes que profesan la misma fe, participan en los sacramentos y se dejan guiar por los obispos legítimos en comunión con el Romano Pontífice. La comunión con el Romano Pontífice es la condición absolutamente necesaria para ser miembro de la Iglesia católica. Esto vale con mayor razón para el sacerdocio católico.

A este respecto, me ha parecido inverosímil que, por parte de la FSSPX, se afirme, por un lado, que se pertenece a la Iglesia por la profesión íntegra de la fe (que, en realidad, es solo uno de los elementos esenciales, pero no el único) y, al mismo tiempo, se afirme (y se juzgue) que las autoridades de la Iglesia manifiestan una actitud contraria a la fe y actúan en contra de la Santa Tradición y del Magisterio constante de la Iglesia. Puede suceder (ha sucedido en el pasado y, lamentablemente, sucede hoy) que algunos obispos y sacerdotes, teólogos y laicos incurran en errores y desviaciones en materia de fe y moral, pero no se puede extender la crítica a las autoridades de la Iglesia en general y mucho menos desobedecer a la comunión jerárquica con la Autoridad suprema.

Resulta, como mínimo, extraño que la FSSPX pida al Papa un gesto de paternidad y, al mismo tiempo, acuse a la autoridad de la Santa Sede de alejarse de la Tradición y de estar sometida a una Iglesia modernista.

Las consagraciones del 1 de julio repiten las realizadas por monseñor Lefebvre en 1988: ¿nos encontramos ante una ruptura definitiva o aún cabe vislumbrar una posibilidad de futura reconciliación de la Fraternidad con Roma?

Nunca digas nunca. Habría que partir de nuevo de los contenidos de la Declaración Doctrinal de la CDF, pero, sobre todo, es necesario modificar la actitud prejuiciosa de la FSSPX, según la cual se considera que Roma está equivocada y la FSSPX tiene, sin duda, la razón.

¿Descartaría usted la creación de una estructura (propuesta por el cardenal Müller) como fue la Ecclesia Dei o, por ejemplo, la creación de ordinariatos siguiendo el modelo de los destinados a los exanglicanos?

No descartaría formas jurídicas de este tipo, siempre y cuando se resuelvan los problemas doctrinales y se pueda constituir un grupo lo suficientemente numeroso de sacerdotes que, como ya ha ocurrido con la Fraternidad Sacerdotal San Pedro o con el Instituto del Buen Pastor, tengan la intención de volver a la plena comunión con el Romano Pontífice.

Naturalmente, en torno a la FSSPX hay mucho revuelo mediático, pero hay «realidades tradicionales» que ya viven sub Petro: ¿no son acaso ignoradas y tal vez un poco marginadas, dentro del propio mundo católico, como si fueran reservas en lugar de un don que ofrecer a toda la Iglesia?

Los institutos a los que se refiere son realidades vivas y en continuo crecimiento. Tal y como enseñó y declaró el papa Benedicto XVI, las dos formas litúrgicas —la del Novus Ordo, que es la forma común, habitual y universal de la liturgia, y la del Vetus Ordo, para grupos particulares y especiales— se enriquecen mutuamente y no están en oposición entre sí. Los institutos y los fieles que siguen las disciplinas litúrgicas y espirituales tradicionales no solo no deben ser marginados ni aislados, sino que deben contribuir, en comunión con las demás realidades eclesiales, a la evangelización y al apostolado cristiano. Lo que me parece urgente es fortalecer aquellas comunidades eclesiales y sacerdotales que viven la fidelidad a la Tradición, a la integridad de la fe católica y a la sagrada liturgia, en plena comunión con el orden episcopal sub Petro et cum Petro.

Fuente: Nuova Bussola Quotidiana.

65 comentarios en “La Fraternidad no aceptó el acuerdo porque exigía que Roma se arrepintiera – Entrevista con Mons. Guido Pozzo

  1. Avatar de Yepes Yepes

    He eliminado y lo seguiré haciendo, a todos los comentarios que nieguen o pongan en duda la validez del Novus Ordo Missae. Se podrá ser extremadamente crítico, pero no admitiré comentarios que nieguen su validez o lo descalifiquen con los lugares comunes que todos conocemos.

    Soy el autor del comentario censurado y acepto la censura. No obstante me gustaría poder decir que si el Papa tiene poder absoluto para modificar el rito del santo sacrificio de la misa que según el cardenal Ottaviani «se aleja de modo impresionante del rito latino tradicional» entonces el Papa tiene poder bastante para que se administre la sagrada comunión a los separados vueltos a casar como dejó indicado en Amoris Laetitia. Es cierto que en el evangelio Cristo condena el adulterio y que por tanto siempre habrá un problema con la comunión de los separados vueltos a casar y que en cambio Cristo nada pudo decir sobre el rito de la santa misa. Pero si Cristo es «Esposo de la Iglesia» y a la vista de lo que ese rito se aleja del rito anterior, me parece difícil que ese Esposo acepte ahora el Novus Ordo Missae, cosa que deberíamos poder dudar porque no depende del Papa sino del Esposo. No sé si esto entra dentro de las censuras.

    1. Estimado, no entra dentro de la censura. Sin embargo, no entiendo del todo su argumentación. Pareciera que de su postura podría argumentarse que, como el rito ambrosiano o el rito mozárabe, y mucho más el rito copto o el siríaco, se alejan del rito romano tradicional, entonces el Esposo no debería aceptarlos.

  2. Avatar de Desconocido Anónimo

    Lo mismo pasa con los ortodoxos. Todos soñamos con volver a ser una sola gran Iglesia pero son ellos los que sienten más molestias con nuestras diferencias (litúrgicas, artísticas, purgatorio, devociones, dogmas papales, etc.) y en una negociación ellos rechazarían a Roma, no al revés.

    El lado cismático es el menos interesado en una reconciliación pronta porque no reconocen la autoridad papal para excomulgar de manera efectiva

  3. Avatar de Desconocido Anónimo

    Si el Papa fuera Anás, y el Prefecto de Doctrina de la Fe Caifás, habría que hacer lo que hizo Cristo: echarnos en sus manos. Dios no abandonará a los suyos cuando por confianza en sus promesas se someten a los prelados que indignamente le representan.

  4. Avatar de Desconocido Anónimo

    Esto ya estaba todo en el Protocolo del 5 de mayo. Las exigencias a la Fraternidad fueron muy moderadas. Más todavía que en el acuerdo que propuso Müller. No se reconcilian porque no quieren. En concreto, hay una desconfianza total hacia la jerarquía, de la que se teme que, aunque ofrezca un acuerdo que en sí mismo sea perfectamente aceptable y ortodoxo, vaya a usar de su autoridad para destruir la Fraternidad, la ortodoxia y la tradición.
    El problema no es la desconfianza hacia la jerarquía, que puede estar humanamente justificada. El problema es que esto supone, aunque no se den cuenta en la Fraternidad, desconfianza en Cristo, que es quien ha instituido la jerarquía.
    El Magisterio ordinario puede fallar. Lo que jamás, jamás se encontrará en ningún santo ni teólogo católico, es que un error en el Magisterio falible suspenda indefinidamente las obligaciones de obediencia hacia la jerarquía. El consenso de los teólogos trató larga y suficientemente en el preconcilio la cuestión del obsequio religioso cuando el Magisterio falible pueda fallar. En ninguno se encontrará una justificación para la construcción de una estructura paralela independiente, lo que es de facto la FSSPX. Si un prelado, en hipótesis incluso el Papa, ordena hacer algo intrínsecamente malo, o creer algo falso, esa orden singular puede y debe resistirse. Pero la Fraternidad no está ignorando instrucciones singulares, sino la autoridad ordinaria de los Obispos y la Santa Sede. Todo esto puede tener intenciones subjetivamente buenas, pero no tiene justificación objetiva posible en la sana teología. Como señalaba Santo Tomás, aunque el cisma no sea de suyo herejía, engendra herejías para justificar el cisma. Es eso lo que estamos viendo, con la Fraternidad desarrollando una eclesiología de disparate contraria en todo punto al consenso preconciliar de los teólogos al que en la teoría se adscriben.

    Loretar

  5. Avatar de Desconocido Anónimo

    Tengo una opinión impopular. El ecumenismo desde la segunda mitad del siglo XX es lo que habilita el accionar de la FSSPX. Pasar a ser una especie de neo-ortodoxo de occidente no sería algo grave. Hasta podría esta nueva iglesia separada de Roma eventualmente tener íconos de Lefebvre como los ortodoxos tienen de Focio o Gregorio Palamás o Marcos de Éfeso (tengo entendido lo mismo ocurre con los uniatas en el caso de Focio y Palamás). Se ha perdido el miedo a la excomunión, tanto en los feligreses como en obispos como Fellay, que pasó 20 años excomunicado, y ahora probablemente fallezca en ese estado.

  6. Avatar de Desconocido Anónimo

    Como la esperanza es lo último que se pierde, me daba mucha curiosidad ver qué respondían específicamente los lefes en medio de nosotros a *este* aspecto en particular. Pues no, los mismos copypastas de siempre, con lo que tienen de cierto que nadie les ha discutido nunca, con todas las exageraciones y falacias que han sido discutidas y refutadas una y otra vez también.

    Cortemos la grasa, señores. Si realmente la única forma de arreglar con Roma es que Roma se convierta a la FSSPX… ¿a cuento de qué años y más años de marear la perdiz con las conversaciones? O bien uno cree que se puede llegar a un acuerdo, o no. Si no cree que es posible llegar a un acuerdo, entonces la actitud honesta es hacerse cargo de ello, no perder ni hacer perder el tiempo al otro, y poner todas las cosas claritas blanco sobre negro. Lo otro, lo de vengo a negociar pero lo hago solo para hacerte perder el tiempo y salvaguardar mi imagen y posición como la elite de los que no somos sedes pero tampoco nos sometemos… eso es manganeta y sinvergüenzada, por no llamarlo otra cosa. Y en ese contexto, berrinchear de que el Santo Padre nos da piedras en vez de panes a nosotros sus hijos impolutos que tanto lo amamos y veneramos, este padre malo malo que nos patea… es de un descaro supino.

    Leía el otro día justamente una conferencia de +Ratzinger en Chile, poco después de las primeras consagraciones, que trataba precisamente de ellas. Y el eje era pensar qué de lo sucedido era útil para un examen de conciencia personal y eclesial. ¿Hace esto alguna vez la Frate? ¿O realmente se creen ellos mismos impecables, que solo se equivocaron, como el profesor Jirafales, una vez que creyeron que estaban equivocados?

    exveteranova

  7. Avatar de Desconocido Anónimo

    Mal que les pese la FSSPX es una congregación católica, fiel a Dios, que está dentro de la Iglesia, que no es otra Iglesia (falsa), que nunca quiso serlo y que no está en cisma, pues el cisma no es desobedecer al Papa sino hacerlo porque no le considero mi superior (Cayetano). Todas las desobediencias de la FSSPX no son sino obediencia a algo mayor (la Fe sin error) luego su obrar es perfecto. Más aun, están con el Papa de un modo mucho mayor al de otros que están supuestamente sub Petro no entendiendo ya más que puede significar esta expresión, que la entienden ahora en sentido no patrístico, no clasico, sino novedoso casi liberal. La fraternidad lo entiende perfectamente por eso lo está de un modo real. Es que a veces tu mejor amigo puede ser alguien que te cante las cuarenta, que no te siga en todo, incluso en casi nada si uno anda muy errado, pero que te ama igual y en ese no seguirte y advertirte te ama mas que los silenciosos y cautos que dejan que te precipites. Más no insistiré mucho porque algunos encuentran un deshaogo, un aliento extraño, un alivio, un gran alivio, como esos hinchas en la cancha que hacen catarsis, en machacar y machacar contra esta congregación de Dios, y no quiero parecer inhumano oponiendome a tan singular terapia. Realmente lo viven como un gran apostolado mas ay… dura cosa es dar coces contra el aguijón; la verán seguir adelante, crecer, no disgregarse, ser fiel, y ser reivindicada como la fiel congregación (la única que no puso mordaza a su boca para sacar ventaja) cuando Roma vuelva a la Tradición. Todos saben esto en el fondo… el día que Roma vuelva a la Tradición, y todos estos papas sean por otro papa, un papa de Dios, juzgados muy duramente, la Fraternidad no será solo bien vista, no solo eso, ni Monseñor solo reivindicado, sino mucho mas… y no es ella lo que importa, sino la verdad que ella defiende y el modo en que la defiende.

    Igual los amo como a mis hermanos en Cristo.

  8. Avatar de Desconocido Anónimo

    Bueno, habría que ver la versión de la Fraternidad. En este conflicto, seguro que las dos partes tienen parte de responsabilidad y seguro que la Fraternidad lo cuenta de otra manera. Pero olvidémonos de la Fraternidad. Son solo medio millón de fieles (contando muy por alto) ya excomulgados. Según Roma, este tema está cerrado y es un cisma. (Full disclaimer: Voy a la SSPX)

    Olvidemos de esa iglesia cismática. ¿Qué va a pasar con la iglesia verdadera? Porque todos los que condenan la Fraternidad se llenan la boca con que reconocen que la Iglesia está en un mal estado («estado de agitación» dice el Monseñor), pero es de boca para afuera. Porque nadie hace nada y la Iglesia está cada vez peor. Y va a peor. Con el Sínodo poco a poco se desmantelará lo que queda de la doctrina católica. No será algo rápido: a la rana se la hierve lentamente. Veamos como ha aumentado el calor desde los años 50.

    A un fiel de los años 50, la religión que se da desde las más altas autoridades de la iglesia le parecería no católica, porque no lo es. Juan Pablo II besando el Corán y haciendo el encuentro de Asís. Francisco diciendo que todas las religiones son iguales, que el proselitismo es malo. León diciendo que todas las religiones son caminos a Dios. En el Dicasterio de la Doctrina de la Fe, tenemos a un pornógrafo que compara la mística con el orgasmo y que dice que todos se salvan. Se bendicen parejas LGBTI. Se adoró a la Pachamama y a un falo. Se aprueba a la iglesia comunista china. Se da la comunión a adúlteros. León nombra obispos favorables a LGBTI, a mujeres sacerdotisas y a ritos paganos. Pide que le bendiga la «arzobispesa anglicana» que no reconoce ni la mayoría de los anglicanos. En vez de hablar sobre el pecado, la salvación y la evangelización, solo habla de la inmigración, el cambio climático y el diálogo con otras religiones. Todos, todos, todos están bienvenidos en la iglesia (pero no los de la SSPX). Tucho dice en un sermón que está felizmente superado el tiempo en que la iglesia denegaba la comunión (pero lo decía por los adúlteros no por los de la SSPX)

    Esto es lo importante y no la Fraternidad. Está bien: excomulguemos a la Fraternidad. Critiquémosla a morir. ¿Y qué hacemos nosotros? Porque aquí no pasa nunca nada. Lo importante es obedecer y decir «qué mal están las cosas», como si esto sirviera para algo.

    Para las autoridades que llevan la Iglesia a la doctrina globalista, las protestitas de «la situación está muy mal» (que curiosamente solo se usan para quitar fuerza a los argumentos de la Fraternidad y nunca para tomar ninguna decisión) no importan nada. Tampoco los comentarios de blog. Incluso las declaraciones de obispos no importan nada. Mientras protestemos y no hagamos nada, iremos todos al infierno a pasitos. Eso sí, con muy buena obediencia. Somos el sapo que están cociendo poquito a poquito.

    ¿No es la crítica a la Fraternidad una forma de disfrazar nuestra cobardía y comodidad? Me gustaría que se criticara a la Fraternidad todo lo que se quisiera, pero que alguien hiciera algo para intentar oponerse a esta deriva. Todo son protestas, «qué mal está la cosa», seguir cómodos y, en el caso de los clérigos, seguir en el puesto. Así nos va.

    «el catolicismo se encuentra en plena agitación, lo cual no se debe, desde luego, a la enseñanza del Concilio ni al Magisterio posterior, sino a numerosos factores internos y externos a la comunidad eclesial» «

    «Desde luego» que el Magisterio no tiene nada que ver: Amoris Laetitia, Fiducia Supplicans, Traditiones Custodes, etc. Tampoco el Concilio: en los países que se implementó el Concilio más tarde, la caída de la asistencia a misa fue más tarde. El Concilio y el Magisterio son sacrosantos: la culpa la tienen todos menos ellos. Y habrá gente que se lo creerá y todo. No hay peor ciego que el que no quiere ver.

    1. ¿Qué propone hacer? ¿Ordenar obispos sin mandato apostólico? ¿Armarse una iglesia aparte pura e inmaculada? Lo que debemos hacer es perseverar en la conservación de la fe católica, sabiendo que el trigo y la cizalla estarán siempre conviviendo en la Iglesia.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        No, con todo respeto y gracias de todo corazón por contestar. Y sin ganas de ofender ni polemizar. Solo con ganas de defender la fe católica, como usted. Disculpe que el lenguaje escrito sea muy terso y parezca más agresivo de lo que es mi intención.

        Esto no es «siempre». Es cierto que el trigo y la cizaña estarán siempre conviviendo en la Iglesia. Pero esto no es «siempre». El Papa diciendo apostasías (por ejemplo, León diciendo que nadie tiene la verdad) no es siempre. Esto no es una herejía: una herejía sería decir que Cristo no es hijo de Dios. Esto es una apostasía: el completo rechazo de la fe cristiana. «Mi Dios no es mejor que el tuyo» (dice Francisco) Que el Papa esté presente en la adoración de la Pachamama y el falo asociado y que hagan una moneda del Vaticano con la imagen de la Pachamama. Este es el primer mandamiento y las autoridades religiosas no lo violaban desde tiempos de los Macabeos (antes de Cristo). No es «siempre».

        En ese momento, los obispos deberían haber hecho algo. «Los obispos, o una parte moralmente representativa de la Iglesia docente, podrían constatar o declarar que el Papa ha caído públicamente en herejía manifiesta». Nada se hizo: mirar a otro lado y seguir cómodos. Un ortodoxo me comentó: «Si alguno de nuestros patriarcas hiciera esto, lo tirábamos de la sede realmente rápido». Nadie alza la voz.

        ¿Hasta donde van a llegar ustedes? ¿Qué pasará cuando hayan sacerdotisas? Porque yo voy a misas Novus Ordo (no solo la SSPX) y veo que me da la comunión una «monaguilla» (lo que detesto por la traición a la tradición). Y no me puedo arrodillar en la comunión. Después van a ser diáconas, después sacerdotisas y papisas, como en la Iglesia Anglicana, que también hirvieron la rana. Como decía Francisco, «el tiempo es más poderoso que el espacio». ¿Qué pasa cuando vayan a misa y haya una bendición LGBTI? ¿Qué pasará cuando en América Latina haya un cántico a la Pachamama? (ya lo hubo, en una catedral de Perú). ¿Seguirán cantando por obedecer?

        ¿Hay alguna línea roja o, si el Papa dice que adoren a Satanás, lo adorarán y dirán «estamos conservando la fe»? ¿Es la obediencia la única virtud cristiana? Porque todos los teólogos clásicos dicen lo contrario. ¿Quién está haciendo algo en la Iglesia que no sea dejar que nos arrastren a la apostasía?

        Agradezco profundamente que el tema de la Fraternidad se olvide en dos semanas. Después solo será una iglesia cismática y podremos volver a hablar de temas importantes. Muy bien. Y ahora, ¿qué haremos nosotros? Porque yo ya corregí a un sacerdote por un sermón herético (no se lo tomó bien, están acostumbrados a que los adulen). A mi ya me tiraron de mi trabajo de 11 años a los 52 años de edad por hablar (con toda educación) en contra del nuevo programa LGBTI de mi universidad. Pasé años en paro y fue muy duro, pero era mi obligación como católico. El monseñor no arriesgará su trabajo pronunciándose. «Mucha agitación. Por supuesto que el Magisterio no tiene nada que ver, no sea que tenga problemas yo». Y como monseñor todo el mundo: bien cómodo.

        Estimado elwanderer, no es mi intención ofender. El lenguaje escrito parece más agresivo que el oral. Pero sí quisiera despertar conciencias. Veo que vamos hacia el abismo y nadie piensa en dar un paso atrás, porque tiene miedo.

        Ahora me voy a un viaje largo hasta mañana. Gracias por escucharme, elwanderer.

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Mi amigo, desde el Génesis hasta hoy, la «solución» se encuentra en tener un corazón contrito y humillado, en convertirse al Dios de Abrahám y Jacob. ¿O piensa que esto es cuestión de campañas y planes quinquenales?

        Saludos,

        G.

      3. Avatar de Desconocido Anónimo

        Parece que Wanderer se hubiera olvidado que en el 88 pasó exactamente lo mismo que ha pasado ahora: consagraciones sin (o contra) mandato pontificio.

        Y sin embargo eso no parecía escandalizarlo hasta hace un año, al menos. Basta hurgar un poco en sus archivos para encontrar que muchas veces le dio la razón a la FSSPX y hasta llegó a cuestionarse que tan grave puede ser un cisma o excomunión.

        Es más, el mismo Wanderer ha hablado bien del cisma oriental, justificándolo en varios de sus aspectos. En nuestra pequeña sociedad nos conocemos todos.

        Y todo lo que se ha dicho recientemente sobre las consagraciones valía para las anteriores. Y a muchos que ahora se rasgan las vestiduras parecía no importarles tanto hasta hace poco.

        Pero se ve que es hora de hacer leña de lo que muchos creen que es el árbol caído.

        En fin, pasará el tiempo y las cosas seguirán su rumbo. Tal vez en unos años vuelvan a acercarse como ya lo hicieron cuando venga un Benedicto XVIII a imitar al anterior.

        Pd: suerte con su Novus Ordo y su libertad religiosa.

      4. Estimado, es tal como usted dice salvo en una cuestión.
        No solamente le di la razón a la FSSPX hace varios años, sino que la di hace algunos meses y hace algunos días, y se la sigo dando, pero sólo en algunos puntos y no en su totalidad. Y se la doy ahora mismo: muchas de las razones que denuncian son ciertas y las apoyo abiertamente. Lo que no apoyo es su decisión de consagrar obispos sin mandato apostólico, negándose al diálogo propuesto por la Santa Sede. Y cuestiono, consecuentemente, su negativa a aceptar las propuestas de solución que le fueron ofrecidas por los papas Benedicto y Francisco.
        Por otro lado, la situación actual no es la misma que en 1988. Es muy diferente. Las cosas cambiaron mucho, y los detalles de las diferencias fueron expuestos en varios sitios en las últimas semanas, y aquí mismo, por lo que no los repetiré.
        En cuanto a los ortodoxos, nunca he justificado su cisma. He hecho lo que cualquier historiador hace: señalar los aspectos políticos que incidieron en la ruptura.
        P.D.: No sea tan impaciente. Los comentarios los publico cuando tiempo de moderarlos.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      En nuestro grupo de laicos (no FSSPX) damos catecismo y perseverancia para todas las edades. Muchísima, pero muchísima gente hace cosas. Tenemos curso de monaguillos al que asisten de varias parroquias. Retiros anuales. Ocasionalmente se reza vísperas. Colaboramos en varias parroquias y colegios como catequistas. Le buscamos empleo a los más jóvenes. Mantenemos una pequeña biblioteca.

      Seguro que en toda América hay cientos de grupos como el nuestro.

      Es falso que «nadie hace nada salvo yo».

    3. Avatar de Desconocido Anónimo

      La pregunta es que hace usted, que parece que se sabe todos los acontecimientos. Que hace de más que otro católico? Va a la misa de ellos y así resuelve todo? Suena bárbaro!

      Por mi parte hago todo lo posible por revitalizar la Iglesia desde dentro y no fuera de ella, hablar del Señor a la gente con que trabajo en el día a día, con tacto y amor. Especialmente dando el ejemplo, y no bajandome 5 vinos y saliendo borracho de una juntada donde hablo de lo malo que es el papa con mis amigos «de la frate» y si hay un «no frate», lo ignoro olímpicamente o lo trato como el traste para seguir hablando de mis palos de golf y mi nueva camioneta con mis amigos «tradis».

      Dejemos la hipocresía, porque nos conocemos todos, al menos acá en argentina. La Iglesia no se resuelve con un compendio de doctrina y acusaciones tan generales como vagas. Y menos con altruismo.

    4. Avatar de Desconocido Anónimo

      León XIV no ha dicho en ningún momento que todas las religiones sean caminos a Dios. Un disparate parecido a ese lo dijo Francisco. Pero tengámonos a lo verdadero. Calumniar al Romano Pontífice es muy grave.

    5. Avatar de Desconocido Anónimo

      ¿Que hay que hacer? Pues seguir resistiendo los desmanes que vengan de la jerarquía, formarse y formar a otros, rezar mucho, tener familias grandes y transmitir la fe, propagar el Evangelio… ¿Le parece poco?

      El sínodo no va a llegar a nada. Aburre hasta a las ovejas y todos sabemos que no representan a nadie. En cuanto a los ejemplos que ha puesto, son ejemplos de una jerarquía muy confundida. Pero si Dios la ha permitido es porque la merecemos. Así que hay que rogarle a Él que acorte este periodo de prueba. La Iglesia es suya, no nuestra.

      Todavia no os entra en la cabeza que la Iglesia es jerárquica y apostólica. Sin jerarquía no hay Iglesia. Y la jerarquía ha pasado por vaivenes en la historia. No hay más que leer. Además, piénselo un poco: ¿No es esto prueba de su indefectibilidad?

      AJ

    6. Avatar de Desconocido Anónimo

      Para nuestros hermanos tradicionalistas preocupados como nosotros por el famoso y riesgo camino de sinodalidad .

      En religionenlibertad hay un artículo interesante donde León XIV ayuda a poner candado para que sean los obispos quienes sigan gobernado en la simodalidad p aunque con escucha del pueblo, el pasado 30 de junio, del

      Motu Proprio Confirma Fratres Tuos,

      mediante el cual el Papa León XIV modifica la Constitución Apostólica In Ecclesiarum Communio de Francisco para normar :

      » la distribución de las responsabilidades y en la identificación de quien debe ejercer la autoridad.»

      «devuelve con claridad la responsabilidad del gobierno a quien ha recibido de la Iglesia la misión de gobernar. La consulta, la escucha y el discernimiento permanecen, pero la decisión corresponde, sin ambigüedad, al pastor.

      Ésta es la clave de la reforma. León XIV reafirma el valor de los órganos consultivos, pero recuerda que una consulta, por amplia que sea, nunca sustituye la responsabilidad personal del pastor. »

      Viva León XIV!

    7. Avatar de Desconocido Anónimo

      «Porque nadie hace nada y la Iglesia está cada vez peor».

      Típico comentario de los que viven disociados en la burbuja del capillismo lefe y no conoce NADA de la vida diocesana salvo el recorte masticado de lo que le muestran dos o tres páginas web. Como si además, la Iglesia tuviera una solución a sus problemas «haciendo» cosas. Un voluntarismo fatídico tan típico de los lefes que creen que «haciendo» ordenaciones aún ilícitas, «haciendo» capillas sin permiso del ordinario, «haciendo» declaraciones y todos los demás haciendos que llevan a una vida eclesiástica divorciada de la Iglesia católica, creen que «la Iglesia esté cada vez mejor». Manejan una lucidez y un sentido espiritual de la Iglesia envidiables.

  9. Avatar de Desconocido Anónimo

    La Iglesia de Roma y la Fraternidad están henchidas de ideologias, e ideólogos. La diferencia es que Roma es la Iglesia terrenal, el trigo y la cizaña mezclados, sí; pero es la única que se puede llamar «santa» por su unión con la de arriba por la gracia de Dios. Simple is that.

  10. Mons. Guido Pozzo es honesto y muy culto. Sin embargo en esta ocasión un poco parece sangrar por la herida porque lo que él propuso no se terminó realizando y con él se terminó clausurando -por orden de Francisco- la Comisión Ecclesia Dei.

  11. Avatar de Desconocido Anónimo

    ¡Me alegro !

    Otra cosa hubiera sido de cínicos y aprovechados.

    Mientras persista el gravísimo problema que obligó a fundar la FSSPX, no puede haber acuerdo posible.

    No todo vale

    y aún hay gente decente y temerosa de Dios.

  12. Avatar de Desconocido Anónimo

    El meollo de la cuestión es la pérdida de la fe por parte de las autoridades de la iglesia lo cual da lugar a que se ponga el tema de la obediencia en un segundo plano a menos que dichas autoridades no lo quieran y se empeñen en no ver la realidad del problema. Lamentablemente la herejía modernista ha tenido un alcance incalculable haciendo que las mentes pierdan por completo El horizonte. La fe es el valor principal en la vida de la iglesia y perdido ese valor todos los demás valores pierden sentido

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Qué comentario idiota. Con tanta soltura de cuerpo afirmando la pérdida de la fe en las autoridades de la Iglesia. Es evidente que el Papa y numerosos cardenales y obispos tienen fe. Ustedes sólo tienen orgullo y corazones de piedra, suficiente para andar señalando quién tiene y quién no tiene fe. El día del Juicio eso también les será tenido en cuenta.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Porque en la práctica no reconocen la jurisdicción papal como ocurre con los matrimonios al no derivarlos a los tribunales romanos. Sería una farsa por parte de Roma.

      Juan Climaco

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      La FSSPX tampoco lo quería. Lo único que ellos querían era evitar las sanciones canónicas. Estas no son conjeturas sino lo que manifiestan en sus cartas de repuesta a Roma.

      Si decís que no hay acuerdo posible con Roma, tampoco te importa que la “Iglesia conciliar” te de un mandato.

      Le estamos dedicando mucho tiempo a un grupo que ha quedado finalmente de manifiesto como cismático y posiblemente herético, al desafiar las promesas de Cristo, condenar el Papado como hereje y autoproclamarse más o menos explícitamente el resto fiel del rebaño. Los luteranos y calvinistas de repente están más próximos a los lefes de lo que pensábamos, ya que antes creíamos que esta situación era temporaria y resolvible. Pero ahora pasa a ser una situación permanente

  13. Avatar de Desconocido Anónimo

    Evidentemente Fellay representaba a una minoría sensata y acuerdista, un lefebvrismo sin Lefebvre. Pero se impuso el bloque opositor con el taliban Pagliarini.

    Lo que parece que se le escapa a Pozzo, a Schneider y a otras figuras desgastadas por los buenos oficios de la última década y media, es que los lefes están volviendo a las bases. El “no hay acuerdo posible con Roma” es la lectura de Marcel reeditada. El núcleo duro sectario orbitando a Williamson era probablemente la identidad más esencial de la FSSPX y es la que prevaleció. Mientras, muchos se siguen lamentando porque determinados oficios no tuvieron éxito sin tener en cuenta que la mayoría de los lefes iban a desconocer el acuerdo y quizá a echar a Fellay y a otros cipayos.

    No hay que lamentarse por la gente que no quiere estar en comunión con la Iglesia.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Pues allá ustedes con el sectarismo econita que visten de catolicidad con casullas cargadas de brocado, tronos y doseles, y un Magisterio cuidadosamente seleccionado. A lo mejor hasta entran en comunión con los palmarianos y ahí recuperan la silla gestatoria, la tiara pontifica y el cardenalato. Lo veo firme candidato a Pagliarini a la púrpura

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Antes había un gris discutible sobre la «comunión imperfecta» de la FSSPX. Lo positivo con la reedición de Pagliarini del discurso rupturista de Marcel (que Fellay había sensatamente matizado o incluso archivado) es que las posiciones se hicieron más transparentes, y sumando la frutilla del postre de las ordenaciones prohibidas en el gacebo de Econe, Roma determinó finalmente la situación eclesiástica de la FSSPX. Ya no es una discusión ni una zona gris, sino cisma declarado por la Santa Sede y que aceptan 1.422 millones de fieles católicos alrededor del mundo. Quienes no lo aceptan son el ínfimo 0,03%; tampoco se entiende por qué le dan entidad al asunto si tampoco se la dan a las excomuniones de la «Roma modernista». En fin, debe ser el cisma más pequeño pero ruidoso y mediático de la historia de la Iglesia. Y tienen el promedio más alto de obispos por cantidad de fieles del mundo (6 obispos para menos de 500k fieles), superando a Oceanía. Es todo un disparate por donde se lo mire.

  14. Avatar de phenomenaled9625e2fc phenomenaled9625e2fc

    El vetus ordo es «para grupos particulares y especiales». ¿Debo vestirme de payaso para ir a la Misa de siempre o estar loco o medio tonto?, ¿tengo que llevar un certificado de orate para que me dejen entrar?, ¿o soy el tío viejo de la familia al que le dejan el kipe crudo? Mí no entender.

  15. Un aviso para evitar malentendidos: he eliminado, y lo seguiré haciendo, comentarios que insulten al Papa o a la sede romana. Se los puede criticar, como siempre hemos hecho en este blog, pero no agredir ni insultar.

    He eliminado y lo seguiré haciendo, a todos los comentarios que nieguen o pongan en duda la validez del Novus Ordo Missae. Se podrá ser extremadamente crítico, pero no admitiré comentarios que nieguen su validez o lo descalifiquen con los lugares comunes que todos conocemos.

    Finalmente, continuaré eliminado mensajes que traigan enlaces a otros sitios o a videos de YouTube, salvo excepciones.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      tener la idea de que el Vaticano es el equivalente moderno al Sanedrín asa su censura ? No hay suficiente evidencia como para que sea legítimo creer que hay un perfecto símil entre ambas realidades históricas ? No es esa asimilación incluso posible teológica y escatológicamente ?
      ah, no, porque está en concreto no puede ser, porque son del gusto suyo.
      Ese es otro problema: se llama cinismo. Usted no quiere ofender a su audiencia Opus que le da trabajo y hablar de cualquier cosa que no sea incienso, tipos de dorado o poesía checoslovaca rural del siglo XV.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Uy. hacía tanto que nadie traía a colación al Opus en un post que no tiene nada que ver con el Opus, qué nostalgia…

        exveteranova

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Y sin embargo… Nuestro Señor se sometió al Sanedrín. Y no teniendo ninguna obligación intrínseca para ello, siendo como era Dios. Expresamente reconoció su autoridad y animó a sus discípulos a reconocerla, hasta que la Nueva Alianza superó a la Antigua: «Haced lo que digan, pero no hagáis lo que hagan».

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Pero…¿Y cuál es la sorpresa? Si cualquiera creyese que la jerarquía está propagando errores, y entablase un diálogo con ellos ¿Qué otro fin podría perseguir? Si la propia Iglesia admite esas discusiones doctrinales y éstas fueran honestas, ¿Cómo cerrarse de antemano a esa posibilidad si se concluyera que la impugnación está en lo cierto? Una de dos, o el diálogo no era sincero o era solamente pour la gallerie. Por otro lado para qué otorgar al IBP y otros la posibilidad de discutir los textos conciliares si no se va a admitir que del fruto de esas discusiones pueda surgir una necesaria corrección/arrepentimiento?

      Hilbert

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      «Todo por la Iglesia pero sin la Iglesia» es más bien de Pablo VI.

      Aunque es cierto que es el lema que atribuyen a los déspotas ilustrados (Luis XV, Carlos III, Marqués de Pombal…Hitler, Lenin, Stalin…)

  16. Avatar de Desconocido Anónimo

    No es una suprema desolación

    aunqie muchas vocaciones tuvieron que secularizar se..estás almas no se perdieron

    hay muchas vocaciones que despertaron durante los anos 80s..y muchas congregaciones nuevas.

    hubo una evangelización mundial..países protestantes de mayoría como USA y Suiza..han comenzado a incrementar el porcentaje de católicos .

    El planeta entero tiene acceso a la evangelización vía internet

    pata evitar la desolacion :

    Se dictaron decenas de encíclicas para interpretar el Concilio en continuidad con la tradición , por esa razón se dio marcha atrás por ejemplo la traducción espiritual de la biblia..se volvió más a la literalidad .se dieron leyes para evitar abusos litúrgicos por ejemplo la de los ayudantes extraordinarios de Misa quedo claro que no eran una orden..que las mujeres no podían ser diáconos ..que el Evangelio y homilía era del sacerdote..que la comunión debía respetarse.

    que la salvación solo se daba en la Iglesia, que el dialogo era un paso de reconocimiento de dignidad y que una preparación para evangelio.. y tantas cosas que fueron rectificando como la vida religiosa..

  17. Avatar de Desconocido Anónimo

    Para mí la cuestión cada vez es más clara. Los lefebvristas compran argumentos insostenibles porque necesitan comprarlos. De otro modo no se explica que nos vengan con argumentos que ellos mismos condenan cuando los sostienen los protestantes o cualquier otro grupo, o que traten de leguleyo a quien no comparte sus tesis (precisamente ellos que tanto amor tienen por la norma), o que hayan cambiado la liturgia a conveniencia (o por impedimento de cumplir con ella, pero el caso es que ellos son de defender hasta la última coma).

    Y, ¿por qué necesitan comprarlos? Sencillo, porque desde la fraternidad se han encargado de extender la sospecha de modernismo sobre todo y todos. No solo contra los modernistas crasos, no solo contra los que celebran según el rito nuevo, pues también otros tradicionalistas son sospechosos (y recomiendan a sus fieles no frecuentarlos).

    Si todo lo que esta fuera de la fraternidad es modernismo, ¿a dónde van a ir? El «fiel» necesita que los argumentos de la fraternidad sean ciertos porque es eso o la nada. Ese es el miedo que les han metido.

    Pero la realidad que es preferible ir a las catacumbas, si no hay otra cosa (lo que no es cierto en este caso), que ir al cisma.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        También los protestantes tienen citas para lanzar según la ocasión (bíblicas, en su caso). Pero uno no puede estirar el significado de la palabra «resistir» todo lo que guste.

        Llevar a cabo un acto cismático no es resistir, es fundar una nueva Iglesia.

        Los argumentos lefebvristas han sido usados en cada uno de los cismas que se han dado a lo largo de los siglos. En cada ocasión tenían buenos motivos y era Roma la que defeccionaba de la verdadera fe.

        Pero ya desde los tiempos de Israel es el Señor el que da las promesas y las garantías. En la antigua alianza, quiso el Señor vincular la permanencia en la fe a la tribu de Judá, y sabemos lo que les pasó a las tribus que se separaron, aunque tuvieran buenos motivos. En la nueva alianza es a Pedro, de entre los doce apóstoles, a quien quiso vincular este permanecer en la fe.

        Pedro puede ser infiel, al igual que Judá. La Iglesia puede ser infiel, al igual que Israel. Pero el Señor permanece fiel y, si Él dice que debemos permanecer unidos a Roma, esto es lo que debemos hacer. Por mucho que parezca que todo se desmorona, por mucho que parezca que la barca se hunde; estamos más seguros dentro de la barca que en botes improvisados, por más que estos parezcan verdaderos navíos más seguros y resistentes.

  18. Avatar de Desconocido Anónimo

    «Ubi solitudinem faciunt, pacem appellant». Este mons. Pozzo, como los Battistella y los Filemones de la vida, creen que se pueda ignorar alegremente la suprema desolación que se ha extendido a lo largo de estas décadas en todo el organismo de la Iglesia, donde ya no queda apenas diócesis ni instituto religioso en que no se enseñe paladinamente el error ni se naufrague en hábitos inmorales. Apelan a recursos ordinarios que sólo son aptos para tiempos ordinarios. ¡Otra que marear la perdiz con este tipo de argumentaciones! Argucias leguleyas para mantener cautiva a la verdad e impedir la salida de la catástrofe. ¡Si se les notan los flecos…!

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

       Al leerles, uno se pregunta seriamente si aún creen que esta Iglesia visible, cuya sede está en Roma, es realmente la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo; una Iglesia, ciertamente, horriblemente desfigurada desde la planta del pie hasta la parte superior de la cabeza , pero una Iglesia que al menos todavía tiene a Nuestro Señor Jesucristo como cabeza. Da la impresión de que están tan escandalizados que ya no aceptan que esto pueda ser cierto. 

      Con la actitud que defienden, ya no hay lugar para Gedeones ni Davides, ni para quienes confían en la ayuda del Señor. Nos critican por ser ingenuos o temerosos, pero su visión de la Iglesia es demasiado humana e incluso fatalista; ven los peligros, las intrigas, las dificultades, pero no perciben la ayuda de la gracia y del Espíritu Santo. 

      La historia de la Iglesia demuestra que la curación de los males que la aquejan suele ocurrir de forma gradual, lenta. Y cuando se resuelve un problema, comienza otro… oportet haerese esse . Esperar a que todo se resuelva antes de llegar a lo que ustedes llaman un acuerdo práctico es irrealista.

      Negarse a trabajar en este campo porque todavía hay maleza, que corre el riesgo de sofocar y obstaculizar el buen pasto, encuentra una curiosa lección bíblica; Es nuestro Señor mismo quien nos enseña, con su parábola de la cizaña, que siempre habrá, de una u otra forma, cizaña que arrancar y combatir en su Iglesia…

      Oramos por cada uno de ustedes, para que en esta batalla, que dista mucho de haber terminado, nos encontremos todos juntos, para mayor gloria de Dios.

      Eck

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        «se pregunta seriamente si aún creen que esta Iglesia visible, cuya sede está en Roma, es realmente la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo». Eck, creo que ese es el quid de la cuestión. Veo que con el paso de los años la FSSPX ha ido seleccionando a sus miembros, consciente o incoscientemente, para expulsar a los moderados e irse quedando con los más extremos. Pero con las cosagraciones episcopales se desató una reacción en cadena entre muchísimos de mis conocidos lefebvristas que actualmente, al menos en sus palabras, (espero que no en sus corazones) creen que Roma perdió la fe y que el Papado necesita convertirse/reformarse. Es tristísimo.
        Ojalá pase como dice al final de la entrevista, que se sostengan los institutos tradicionales, los que sí creen en la indefectibilidad de la sede petrina.
        – Andrés B el no battistela

    2. Avatar de Luis Jeme Luis Jeme

      Este anónimo de las 8:10 es un perfecto ejemplo de la soberbia de tantos de los adeptos de la Fraternidad que no ven, porque no quieren ver, la mentira infame de que sólo ellos pueden ser defensores de la Fe y Tradición. Lo irónico es que son ellos los que a marchas forzadas se están alejando de la Fe, la Tradición y la Iglesia. Jesús prometió a San Pedro que sobre él construiría la Iglesia que prevalecería ante el infierno, no a monseñor Lefebvre o Davide Pagliarani

      1. Avatar de phenomenaled9625e2fc phenomenaled9625e2fc

        Aquí no está en discusión lo que dice el Anónimo de las 8 y 10 ni su supuesta soberbia. Debería demostrar cuál es la mentira infame y por qué se alejan de la fe, la tradición y la Iglesia. Una discusión no es lanzar acusaciones al voleo sino dar razones. Buenas tardes

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Ahora nos va a salir usted con que «los defensores de la Fe y la Tradición» son también…¡el Vaticano!…En los Palacios Apostólicos y en el Palacio de Santa Marta para ser más precisos…

        Cosas veredes…

    3. Avatar de Desconocido Anónimo

      ¿Y de qué manera justifica eso el cisma? Cisma práctico, por mucho que se declare la intención de reconocer al Romano Pontífice (además, declarando ser los más ultramontanos de la estricta escuela romana preconciliar). ¿Justificó la crisis laxista a los jansenistas, el relativismo eclesial a los feenytas, la tolerancia con los apóstatas a los donatistas, la opulencia del clero a los fraticelli, etc? Desde que hay Iglesia ha habido herejías y cismas, y no han venido solo de la «izquierda», sino también de la «derecha» rigorista. Y los cismas rigoristas han robado a la Iglesia a algunos de sus hijos más preclaros, desde Tertuliano hasta Arnauld. O Döllinger, si consideramos a los veterocatólicos como los «preconciliares» del Vaticano I.

      La cuestión no es si la Iglesia está en crisis. Lo está. Ni si esta crisis está siendo enfrentada por los prelados con culpa o negligencia. Es así. La cuestión es si la solución que la FSSPX propone es la correcta. Aún más: si es la única correcta (objetivamente, porque de lo subjetivo poco se puede juzgar). Pues no, no lo es. Porque para justificar su apostolado separado de la Santa Sede se ven obligados a desarrollar una teología que contradice, además de a la autoridad de la Iglesia, al consenso de los teólogos preconciliares. Dios quiera que recapaciten, y sobre todo que el Romano Pontífice use de toda su autoridad y caridad para resolver el cisma y la crisis.

      Loretar

    4. Avatar de Desconocido Anónimo

      Qué poco conoce la Iglesia que habla de suprema desolación en todo el organismo. Si bien la crisis es innegable, si hay algo que se está viendo son brotes verdes en muchos sitios. Y no precisamente en Econe, que desde Papa Francisco gana en sus filas únicamente obtusos, frustrados y dolidos.

      Por otro lado los católicos no vivimos del termómetro eclesial. Ya lo decía Ratzinger en Informe sobre la Fe, vamos a una Iglesia pequeña pero más comprometida y fiel, que con alegría ve la poda que el Señor practica en la Vid. Si usted solo ve desolación, no está viendo con ojos cristianos. No por algo es la narrativa lefe, llena de desesperanza, amargura y broncas.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        …»una Iglesia pequeña pero más comprometida y fiel, que con alegría ve la poda que el Señor practica en la Vid».

        No; si el que no se consuela es porque no quiere…

        Es cierto que perder la hegemonía social va a limpiar mucha paja…pero también la Iglesia quedará expuesta a sus enemigos, que no descansan, porque ahora no tiene protección. Ninguna.

        ¿Eso es bueno ?; ¿malo?

        Solo Dios lo sabe, pero prefiero ser un católico cultural antes que un católico mártir.

        En cualquier caso siempre queda el ejemplo personal y la firmeza en la fe.

        De aquí saldrán las minorías creativas que decía Benedicto XVI que volverán a sazonar y estimular la sociedad.

        Recuerde también que el mundo no occidental es como es precisamente por la fuerte influencia de Occidente (es decir, del cristianismo ).

        ¿Qué pasará cuando todo vuelva a lo que había antes, como quemar las viudas en la pira funeraria de sus esposos, volver a la esclavitud y a la poligamia?

        Los derechos humanos son una desacralización de doctrina cristiana y, existen y funcionan porque los tribunales los aplican. Cambia la sociedad y simplemente los derechos humanos desaparecerán.

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        «pero también la Iglesia quedará expuesta a sus enemigos, que no descansan, porque ahora no tiene protección. Ninguna.»

        Sed contra, el salmo que se recita los domingos, no recuerdo el número, se aplica tanto a cada uno como a la Iglesia:

        «Mejor es refugiarse en el Señor que fiarse de los hombres. Mejor es refugiarse en el Señor que fiarse de los poderosos.

        En el peligro grité al Señor y Él me escuchó, poniendome a salvo.

        El Señor está conmigo; no temo. Qué podrá hacerme el hombre?

        El Señor está conmigo y me auxilia; veré la derrota de mis adversarios.

        Todos los pueblos me rodeaban; en el nombre del Señor los rechacé.

        Me rodeaban cerrando el cerco; en el nombre del Señor los rechacé.

        Me rodeaban como avispas, ardiendo como fuego en las sarzas; en el nombre del Señor los rechacé.

        Empujaban y empujaban para derribarme pero el Señor me ayudó.

        El Señor es mi fuerza y energía, Él es mi salvación.»

        Y tambien este verso de otro salmo:

        «Levanto mis ojos a los montes: De dónde me vendrá el auxilio?

        Nuestro auxilio está en el nombre del Señor, que hizo el cielo y la tierra.»

    5. Avatar de Desconocido Anónimo

      Esta es la verdad. Por cobardía, miedo o por no contar con la Gracia de Dios que nos lleva a defender la verdad aunque perdamos la vida, estos timoratos repiten sin cesar la misma cantinela acomodaticia sin ir al meollo de la cuestión.

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