
Deus, qui inter summos Sacerdotes famulum tuum Franciscum ineffabili tua dispositione connumerari voluisti: præsta, quæsumus; ut qui Unigeniti Filii tui vices in terris gerebat, sanctorum tuorum Pontificum consortio perpetuo aggregetur. Per Dominum nostrum Iesum Christum Filium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
“Oh Dios, que en tu inefable providencia quisiste incluir a tu siervo Francisco entre los sumos sacerdotes: te suplicamos que él, que en la tierra ocupó el lugar de tu Hijo Unigénito, sea unido para siempre a la compañía de tus santos pontífices. Por Nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que contigo vive y reina en unidad del Espíritu Santo Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.”
«No hay mal que cien años dure», dice el Pueblo sabio.
Francisco me tiene harto. Insoportable en vida. Insoportable muerto. Es un castigo para los fieles. Harto de todas las cursilerías que tengo que escuchar en estos días. Sale a lucir el nacionalismo de cotillón que lo «homenajea» solamente porque nació aquí. No es digno de ningún homenaje. Fue un lastre. Lo más vulgar que dio el posconcilio. Un castigo divino. Que Dios haga justicia con este personaje. Miguel Grosso.
Dios lo acoja en su seno.
Que Dios tenga piedad de él y de nosotros.
«Que tanta paz lleve como descanso deje»
Amén
Lo cortes no quita lo valiente.
Amen.
Amén.
Amén
Amén!