El lunes 18 de mayo, Mons. Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, emitió un comunicado que fue publicado en su Instagram y en el Facebook de la Pastoral de Comunicadores de Mendoza. Además, se procuró una entrevista en Radio Maria, una nota en el diario Los Andes [que duró apenas un par de horas en el portal] y réplicas en otros medios de prensa, también de existencia efímera. En su escrito, el arzobispo busca rebatir una noticia que dimos en este blog la semana pasada. Respetuosamente, responderé a la nota de quien es mi “padre obispo”.
Lo que primero que salta a la vista de quien está mínimamente versado en lógica, es el recurso que hace Mons. Colombo a las falacias, concretamente, a la falacia del “hombre de paja”. Construye un hombre de paja al que comienza a lapidar, pero lo cierto es que ese hombre no existe. Afirma que ha “recibido consultas sobre una supuesta sanción vaticana que me habría sido impuesta por motivos litúrgicos”. Yo desconozco si tales sanciones existen; lo que yo dije en el post fue que “oficiales del dicasterio de Culto Divino habrían tenido «conversaciones» con el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina y arzobispo de Mendoza, Mons. Marcelo Colombo, y con el obispo de San Luis, Mons. Gabriel Barba, en las cuales los habrían reconvenido por las legislaciones restrictivas que aplicaron en sus diócesis con respecto al modo de recibir la comunión”. Esta información me llegó por dos fuentes inobjetables, totalmente independientes una de otra. Y las fuentes fueron tan claras como lo fui yo: se trató de conversaciones, de tono más bien amigable, en las que se le recordaba a estos dos obispos que los fieles tienen plena libertad para elegir el modo de recibir la eucaristía que prefieran y que, llegado el caso de que las denuncias ante el Vaticano continuaran, el dicasterio no podría sostener las disposiciones restrictivas aplicadas en San Luis y Mendoza.
Una conversación con autoridades vaticanas es algo muy distinto a una sanción vaticana. Una reconvención o corrección informal por parte de oficiales de un dicasterio no es una sanción canónica formal. Mons. Colombo responde a lo que yo no dije, crea un “hombre de paja”, y lo apedrea. En ningún momento afirma que las conversaciones con el Dicasterio de Culto Divino no ocurrieron. Solo niega la “sanción” y la existencia de “comunicaciones oficiales”. Si las conversaciones nunca ocurrieron, sería muy sencillo decirlo directamente: “Nunca hubo ningún contacto del Dicasterio de Culto Divino conmigo en relación con este asunto”. La ausencia de esa negación directa y específica es elocuente.
Por otro lado, se observa que la mayor parte del comunicado no está dedicada a demostrar que los hechos son falsos, sino a descalificarme: anónimo, cobarde, difamador, obsesionado, patológico. Este es un recurso clásico —la falacia ad hominem—, cuando no se puede refutar el contenido. La pregunta que queda abierta es: ¿el hecho que se narra ocurrió o no?
Llama la atención también la petitio principii que aparece al inicio mismo del texto. El título y la estructura de la circular asumen desde el inicio que lo publicado es una “mentira” y una “fake news”. Pero esa es precisamente la cuestión que habría que demostrar. Se presenta como probado aquello que está en disputa, y que Mons. Colombo no prueba. En el mismo sentido, se cita a León XIV para revestir de autoridad la posición propia, y luego se construye una narrativa de persecución personal (“me duelen las mentiras”, “mis familiares sufren”), a fin de lograr la simpatía y compasión de los lectores. Ambos recursos son legítimos retóricamente, pero no aportan ninguna prueba sobre si las conversaciones con el Dicasterio ocurrieron o no.
La conclusión entonces con respecto al objeto mismo del comunicado, es que Mons. Colombo responde a lo que nadie dijo. Es decir, no responde en absoluto y, como se dice vulgarmente, “esquiva el bulto”.
Pero hay varios elementos más que creo necesario responder. El presidente de la CEA hace pivotear toda su argumentación en el “bien del pueblo de Dios”. El problema es qué es lo que entendemos por “bien”. No me parece a mí que sea un bien para el pueblo de Dios que Mons. Colombo justifique al sacerdote que negó la comunión y maltrató a un joven que se arrodilló para recibirla, tal como informamos aquí. No pareciera tampoco ser un bien al Pueblo de Dios que el mismo prelado adhiriera públicamente a la marcha LGBT+ que se realizó en Argentina el año pasado e, indirectamente, invitara a ese pueblo fiel a participar en ella, tal como informamos aquí. Y tampoco pareciera serlo la organización en su arquidiócesis del recital de música electrónica con la presentación estelar del P. Guilherme para celebrar la fiesta patronal, como anunciaron los medios de prensa. Y podríamos así seguir repasando los numerosos «bienes» que el padre obispo le dispensa a los fieles que le fueron confiados.
Mons. Colombo afirma, además, que mis actitudes “dañan la comunión eclesial”. Yo me pregunto si las medidas restrictivas que él dispone para recibir la Eucaristía o, por ejemplo, la prohibición (verbal) de que en las misas de su diócesis se cante en latín, medidas todas que contradicen lo querido y mandado por la Iglesia, no es “dañar la comunión eclesial”.
Más adelante, el arzobispo de Mendoza dice que el autor del blog “no respeta la buena fama de los demás, manipula y ridiculiza cuanto expresamos públicamente con nuestro nombre y apellido. Y al mismo tiempo incurre en una gran contradicción: reclama transparencia para toda la Iglesia mientras administra un espacio donde no existe posibilidad de comentarios, aclaraciones ni derecho a responder si no es en total conformidad con sus pensamientos y actitudes”. Yo le pido a Su Excelencia que me diga cuándo y cómo he sido irrespetuoso con su buena fama: yo me he limitado a comentar y criticar, ásperamente en muchas ocasiones, sus actos de gobierno y sus declaraciones públicas. Nunca he emitido juicios que pudieran llevar a la difamación y la calumnia sobre cuestiones reservadas y que como tal deben permanecer, y mucho menos he juzgado intenciones.
Y es asombroso y casi cínico que diga que no existe “derecho a responder”, justamente Mons. Colombo que no permite comentarios en su cuenta de X y que cerró esa posibilidad en su cuenta de Instagram, eliminando la catarata de opiniones adversas que había recibido a raíz de la circular. Por otro lado, en ningún momento envió un comentario al blog o un mail a la dirección que figura en la página pidiéndome ejercer su derecho a responder; lo que hizo fue responderme a través de los canales oficiales de su arquidiócesis, de medios televisivos y del diario más antiguo y prestigioso del interior del país. ¿Tengo yo, acaso, esas posibilidades de respuesta? ¿Quién es el que no puede responder? Por eso mismo, invito públicamente a Mons. Marcelo Colombo a que me envíe a mi dirección de mail su respuesta a mi post, y la publicaré gustosamente. Lo único que le pido es que responda a lo que yo dije, y no a lo que no dije.
Pero más allá de eso, es cuestión de que Mons. Colombo repase los comentarios que publico, tanto en el sitio actual como en el anterior, y podrá ver la diversidad de opiniones, muchas veces diametralmente opuestas a las mías, que figuran. Más aún, en ocasiones he publicado esas opiniones disidentes como artículo, para que sean más fácilmente leídas y discutidas. Y agrego más: hasta el mismo cardenal Víctor Fernández publicó un comentario muy duro en mi blog cuando lo denuncié por haber pronunciado una herejía cuando aún era arzobispo de La Plata, y yo publiqué su comentario como artículo. Puede verlo aquí. Y agrego más aún: el mismísimo lunes 18 de mayo publiqué un artículo en el que, contra la opinión de la mayor parte de mis lectores, defendía al cardenal Fernández por su postura con respecto a la Corredención mariana. Como he dicho en numerosas ocasiones, los únicos comentarios que no publico son aquellos que sostienen el sedevacantismo, errores doctrinales, noticias falsas, chismes, insultos o incitaciones a la violencia.
Me ha llamado particularmente la atención la marcada actitud clericalista expresada por Mons. Colombo al afirmar que “también otros obispos, sacerdotes y laicos, ¡incluso los Papas! han sido atacados muchas veces por el autor del blog en cuestión”. Haciendo caso omiso a las enseñanzas del Papa Francisco, que nos alertaba sobre el clericalismo, el padre obispo considera que la casta clerical no debe ser criticada por los laicos. Y señalo que yo critico, es decir, emito juicios razonados sobre declaraciones o actos públicos de miembros del clero; no los ataco, que es algo muy distinto y grave, y de lo cual me acusa falsamente el arzobispo mendocino.
Por otro lado, el mismo Francisco hablaba de la necesidad de la parresía en la Iglesia y nos insistía acerca de la actitud de sinodalidad que debe caracterizar a la Iglesia en salida. Es eso lo que humildemente intento hacer: practicar la parresía o decir la verdad con valentía, sin reservas y sin cálculo de las consecuencias, y practicar la sinodalidad, brindando mi opinión sobre la Iglesia y sus pastores a través del medio que tengo disponible. Pero cuando a Mons. Colombo se le habla con parrresía o sinodalmente, sea un sacerdote de misa y olla, o un simple fiel como yo, caen los castigos y los exilios a las parroquias más alejadas para ellos, y los insultos y las descalificaciones para nosotros.
Pensemos: si en la historia de la Iglesia los obispos hubiesen tenido la misma actitud violenta e intransigente del arzobispo de Mendoza con respecto a los sacerdotes y laicos que los critican, San Pedro Damián no sería doctor de la Iglesia, y la Divina Comedia de Dante sería sustancialmente más breve.
Inmediatamente después, Mons. Colombo dice que “llama la atención su obsesión por comentar el cuerpo o la imagen de otros”. Le agradecería que me dijera en qué artículo aparecen esas obsesiones que él ha detectado. Si se refiere al mote con el que lo conocen sus hermanos obispos y buena parte del clero argentino, no es mi culpa: pídale a ellos que terminen con el bulling. Si se refiere a algunas fotografías que he publicado del cardenal Víctor Fernández, debo decirle que todas ellas han sido tomadas del Facebook personal del purpurado o de medios de prensa que lo han fotografiado con su consentimiento.
Finalmente, debo decir que me ha asombrado la violencia del escrito de Mons. Colombo, en el que no ahorra insultos y descalificaciones hacia mi persona. No escatima tampoco amenazas, ya no sólo contra mi sino también contra los lectores que hacen circular en las redes sociales los artículos del blog. En efecto, nos vaticina castigos en el infierno (“es pecado”), persecuciones legales («sus números (?) quedan registrados») y persecuciones canónicas («he informado a mis superiores de Roma de la situación» [¿Desde cuándo los obispos tienen superiores? Creo que falta una relectura de Lumen gentium]).
Padre obispo: no se deje ganar por la ira; no he dicho ninguna herejía, no he profanado la Eucaristía, no he cometido ningún sacrilegio; solamente he criticado algunos de sus actos de gobierno. Espero que este tipo de reacciones tan desmedidas que ha tenido para conmigo no sea las que habitualmente tiene hacia sus colaboradores más cercanos, sus sacerdotes y sus fieles, cuando alguno de ellos lo contraría o cuestiona. Sería gravísimo para el bien de las almas, incluida la suya, por la que rezo filialmente, a la vez que agradezco las oraciones que Vd., mi padre y pastor, eleva por este pobre pecador.
P.S. 1: Decía más arriba que Mons. Colombo debió cerrar los comentarios en su cuenta de Instagram el martes por la mañana. Desde que publicó su circular el lunes por la tarde, se llenó de opiniones fuertemente adversas a él y a su gestión. Aquí tienen las captura de pantalla de algunos de ellos:
El vocero de la Conferencia Episcopal Argentina, P. Máximo Jurcinovic, se apresuró a publicar en su cuenta oficial de X la circular, acompañada de untosas palabras típicas de muchos clérigos. Como respuesta, recibió sólo ¡cuatro! comentarios, todos ellos críticos de Mons. Colombo:
Lo que me llama poderosamente la atención —y lo digo sinceramente—, es la falta de conexión con la realidad que tienen nuestros pastores. El arzobispo me acusa en la entrevista en Radio María de estar enajenado de la realidad pues me pasaría el día “mirándome el ombligo”. Pues lo cierto es quien está fuera de realidad pareciera que es él y sus colegas, como el P. Jurcinovic. ¿Pensaba en verdad que los comentarios que iba a recibir por su circular iban a ser positivos y laudatorios? ¿No han caído en la cuenta todavía por dónde va el sentir del “Pueblo de Dios”? Ciertamente, dirá que los comentadores pertenecen todos a la Internacional Tradicionalista, que están confabulados entre él y sus amigos, y que dañan la comunión eclesial. Quizás convendría que recordara que el sensus fidei del Pueblo de Dios no es un ruido de fondo que se pueda ignorar cómodamente: es, según la propia doctrina de la Iglesia, un locus theologicus.
P.S. 2: El martes pasado, el gobierno argentino nombró al nuevo Secretario de Culto y Civilización, Agustín Ezequiel Caulo, una semana después que se anunciara el nombre del nuevo Nuncio Apostólico. Era un puesto que había que cubrir con cierta urgencia porque esta semana viaja a Roma una delegación de la cancillería a fin de organizar con el Vaticano el viaje del papa León XIV a Argentina. Será, como ya dijimos, a fines de noviembre y durará tres días. Visitará las ciudades de Buenos Aires y Córdoba, y es posible que se añada una tercera.




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Absolutamente ningún católico con un mínimo de razonamiento y sentido común le da importancia a lo que digan los Obispos en general. Tampoco es que abunden este tipo de católicos, en fin.
Un anonimo alude a altercado entre Colombo y el Comodoro Estrella, de ilustrisima memoria. Debo decir: Como sacerdote HE CONFESADO y dialogado en varias oportunidades con el Cdo Estrella. Ahora puedo expresar en términos generales: JAMÁS COMETIÓ EL DELITO DEL QUE SE LO ACUSÓ…, y , con otros innumerables testimonios, JAMAS ANGELLELI MURIÓ MARTIRIZADO (tampoco los Pedernera y compañia). Menos mal que las «beatificaciones» para la Iglesia NO son infalibles (sólo las canonizaciones)… pues es muy tentador para el zurdaje y los cuarteteros beatificar a cuanto espantapájaros les sirva para reafirmar su ideología íntrinsecamente perversa.
La alusión a la confesión parece estar de más. Y diría, invalida su testimonio, porque si él se lo hubiera confesado Ud. no puede hacer referencia a ello.
Sobre los diálogos sí se puede testimoniar.
Que el martirio no existió está claro, porque eso así como los delitos deben ser probados y en el caso de referencia no hay pruebas.
de verdad vivíamos en una pesadilla….
De verdad que estamos viviendo en una pesadilla.
Se está hablando del arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina. Y lo que se concluye de sus propios dichos es que es un tirano. Impone en su arquidiócesis normas contrarias a las leyes de la Iglesia. Es cierto que no es el único. Pero además demuestra ser un inepto en materia de comunicaciones. Tampoco es el único.
En manos de estos inútiles estamos.
Parece que el sr. Colombo «acompaña» poco y «escucha» aún menos.
¿Olerá también a oveja o más bien a Dior Sauvage?
Porque este curioso personaje más parece un líder presbiteriano (los calvinistas no tienen obispos) que otra cosa.
Colombo esta feliz de que se hable de él. Aunque sea mal, no le interesa, porque no tiene personalidad, no tiene dignidad, no sabe lo que significa ser Obispo… lo único que le interesa es ser «alguien «, salir del anonimato… el típico mediocre.
Los años pasan, y la gente que tendría que aprender del efecto Streissand no lo hace…
exveteranova
Es así. Son muy primitivos.
Mons. Colombo responde con las chicanas y los métodos de los políticos, no como un Pastor. Aunque tenga ideas antitradicionales, igualmente podría tener honestidad intelectual y caridad con los fieles que piensan con sensibilidades tradicionales, o esa no es la idea de la sinodalidad, el ecumenismo etc.? Toda la caridad es para un lado y todos los palos para el otro lado, ahí se demuestra que no son pastores, y que la apertura sinodal es para que entren los lobos y se coman las ovejas, o para que las ovejas despiertas se larguen al monte.
Cuándo fue la última vez que un político hizo una peregrinación de medios llorando como nena? Este hombre no es político. Ni tiene olfato, ni sabe ejercer la influencia ni el poder, (sino de las maneras más primitivas)
Patotero sentimental» tango, 1922. M.Romero y M Jovés. Es llamativo, estos “ cuyanos’ adoptivos peleados con la ortodoxia y la sana doctrina. El “puntano” una lluvia ácida para la diócesis de San Luis, adonde llega post cancelación del Obispo tomista Pedro Martinez Perea, no solo es reprochable el hecho de marras sino su bendición ecumenica sin Cristo: el nombre del “Padre y del Espíritu “ https://youtube.com/watch?v=POguqDSvMI0&si=nKY-Xls4mxHwxmIb
Todos sabemos que la inmensa mayoría de obispos son traidores, obsecuentes y/o cobardes.
Este impresentable es la regla, no la excepción.
Me consta cómo ha pasado cierto impresentable más por una ciudad de Mendoza , sacando reclinatorios… claro que nadie lo sacó a patadas, oh no, como hacer eso…
Realmente comprenden en la época que vivimos ? TERRIBLE Y EXTREMA NECESIDAD se queda corto !
Gracias por aclararlo, pero creo que se entiende cuál es mi punto… Saludos!
Qué poco saben de manejo de situaciones estos obispos, siempre lo mejor, es el silencio, si vienen las preguntas, se responde con la mejor de las evasivas, «pregunte Ud. al que eso dice» y se sigue el camino. Pero creo que el orgullo le ha podido y no ha aguantado y se ha mandado con «la circular» y no parece haber nadie en su círculo que tenga la inteligencia y el conocimiento de RRPP. Callado se defendía más. Claro que si ha puesto un letrero en el que obliga a recibir la comunión de pie, debía retirarlo con carácter de urgencia, e incluso podría someter a los que quieren comulgar en la lengua, poniendo un reclinatorio, pero haciendo que la comunión la dé una «ministra extraordinaria», vaya que no se les ocurre nada.
Estimado Wanderer,
Muchos de los que lo critican tienen una fijacion con eso de que usted escribe «desde el anonimato». Soy lector de este blog desde su lanzamiento, hace casi 20 años. Ud siempre ha escrito con el mismo seudónimo, supongo que tendría sus razones en aquella época, pero además es lo que se usaba en esos lejanos tiempos de auge de blogs. Jamás lo ha cambiado y parece lo mas natural, ya que todos conocemos este sitio y a su autor por «Wanderer»
Sus detractores dicen saber quién es usted, entonces ¿qué problema tienen con qué siga usando su nom de plume? El uso de seudónimos es viejo como la literatura. Todo el mundo sabía quién se escondía detrás del nombre Moliere, pero nadie, ni el mismísimo Louis XIV, lo obligó a que firme sus obras como «Jean Baptiste Poquelin»
Eduardo
PD: tuve también un seudónimo, en su momento ud me dedicó un post, pero dejé de usarlo hace un montón de años
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¿Tiene usted pruebas de la conversación entre el Dicasterio y el Arzobispo?
Con pruebas me refiero a documentos, capturas de pantalla de su «fuente» (sin mostrarla claro) o cualquier otro indicio mayor a su sola palabra.
En honor a la verdad ¿Las tiene?
Resulta bastante incomprensible lo que me pide. Si se trata de «conversaciones amistosas», entonces no existen escritos, mucho menos documentos, y aunque el avance de la tecnología es portentoso, creo que aún no existen capturas de pantalla de conversaciones orales sostenidas cara a cara en una oficina romana, o telefónicamente.
Si usted no quiere creer en lo que informo, no me crea, y santa paz.
La prueba más evidente es que Monseñor Colombo desmiente algo que no se ha dicho y no desmiente lo que sí se ha dicho. Es como si a mí me acusaran de decirle una. grosería a una mujer y yo me defendiera diciendo que no la he violado.
Ya lo dice el adagio latino: Excusatio non petita, acussatio manifesta.
Para su «tranquilidad» un amigo mendocino fue a su parroquia el 1º de mayo pasado, en que presidía el «gordo» Colombo, y me dijo -ante mis preguntas insistentes- que él vio como algunos parroquianos recibieron la Eucaristía de Colombo de rodillas y en la boca.
¿ Parece que hubo un cambio en la conducta del «gordo», o no lo cree así ?
¿Qué podemos esperar de un obispo que no tuvo escrúpulos en querellarse contra un hombre inocente y lleno de fe como el comodoro Estrella? En un encuentro de seminaristas, al dar una charla sobre Angelelli, contó que para que la Iglesia lo considerara mártir se necesitaba un acusado por el crimen; el chivo expiatorio fue Estrella. Cuando ya se franquea esa puerta, no hay vuelta atrás.
Mons. Colombo, el único importante es Cristo y nuestra devoción a Él… Los apóstoles, salvo San Juan, fueron martirizados… Murieron por Cristo y como Cristo… Esa es nuestra preocupación… Que el Espíritu Santo le conceda Sus dones para que lleve al pueblo a Cristo y solo a Él, para que siempre sea fiel a Él. Rezamos por ud.
San Juan fue martirizado sumergiéndolo en una olla de aceite hirviendo de la cual surgió rejuvenecido.
El consul romano no quiso arriesgarse a otro papelón mandándolo a otro tormento y lo desterró a Patmos, dónde escribió el apocalipsis
Me parece un mal servicio a la comunión eclesial este tipo de uso de redes sociales contra los superiores jerárquicos.
Creo haber ya respondido en el post a esa objeción. El obispo es mi pastor; no mi dueño.
Pero nuestro obispo es tirano. Ya que en la Basílica de San Francisco yace un cartel donde dice que en dicha Basílica solo se da la comunion de pie.
A Dios gracias todavia en otras parroquias y Basílica hay sacerdotes que nos dan la comunión de rodillas y en la boca… Pero me pregunto,¿ Qué pasará más adelante? Todos sabemos esta respuesta si nuestro obispo no ve la Verdad. Rezo porque recupere la humildad y su lugar como Apóstol de Nuestro Señor. Amén
Este debate surgido en torno a la liturgia y el comportamiento de Mons.Colombo, es en estas latitudes uno de los ejemplos mas claros del cambio de paradigma que la Iglesia esta viviendo tras la muerte de Francisco y la advenimiento de Leon XlV.
Alguien puede imaginar que un dicasterio romano reaccionara de tal manera que un arzobispo argentino devenido en presidente de de la CEA tuviera que reaccionar del modo destemplado que lo hizo Colombo,frente a las quejas de fieles laicos llegadas a orillas del Tiber?
Never in the life!!!!!
Espero y rezo para que este episodio sea el regreso del derecho en la Iglesia y el fin del modo dictatorial al que nos tenia sometidos el «antiguo regimen rioplatense».
Esto le pasa por hacer las cosas mal: tarde o temprano la verdad sale a la luz, como decía nuestro Señor Jesucristo, y se pagan las consecuencias. Apoyar desfiles LGTB+ o prohibir a los fieles recibir al Hijo de Dios en rodillas son afrentas que se pagan. Pero nada me sorprende ya, Jesús decia: los primeros serán los postreros, y los postreros serán los primeros. Los que están «al mando» de la Iglesia muchas veces se esfuerzan en ser los postreros. Y eso de amenazar con sanciones legales o irse al infierno tampoco parece demasiado cristiano, pero por suerte el Señor dice: «Mia es la Justicia», y Él es quien concede la Salvación, no Msor. Colombo. Bendecido día.
No les importa nada el sensus fidei ni el pueblo ni nadie, ellos viven de las joyas de la abuela. Incluso aunque perezca el «pueblo» ellos seguirán viviendo de los bienes que ese pueblo le legó a sus antecesores.
Hilbert
De paso puede Mons Colombo declarar porqué a los sacerdotes (incluso mendocinos con familiares) que vienen de paso por trámites o visita, se les prohibe celebrar misa publica, predicar abiertamente e, incluso, se les da directivas despóticas sobre «cosas» sobre las que NO se puede hacer preguntas en la confesión (sobretodo temas de moral sexual y conyugal)… ¿No maneja el purpurado la moral católica del Magisterio Universal?
De cualquier manera el sacerdote no debe hacer preguntas en la confesión, eso es de manual.
Si el confesando no quiere declarar pecados graves, pues peor para él, porque la confesión será inválida y él habrá añadido a sus pecados uno más (y grave). Obviamente si es consciente, etc.
En todo caso haría falta una mejor catequesis sobre la Confesión… antes de la Confesión
Pero preguntar directamente si se cometió tal pecado o tal otro, eso no.
¿De dónde saca que no puede hacer preguntas?
¿¿¿????
El buen confesor puede y, en no pocos casos, tiene la grave obligación moral de ayudaral penitente durante la confesión haciendo preguntas con prudencia, delicadeza, respeto y discresión.
Cada uno que trabaje de lo suyo, y que hable de lo que realmente sabe.
Sacerdos in æternum
El confesor no es una «segunda conciencia» del pecador, como para andar inquiriendo si se cometió tal pecado o tal otro.
Las preguntas, en cualquier caso, sí pueden usarse como herramienta orientativa o para determinar la gravedad de un pecado declarado, pero no para provocar la declaración del pecado, que es a lo que apuntaba antes (veo que no fui muy claro).
Por ejemplo, si el penitente se acusa de un pecado mortal in genere, dado que tales pecados se deben confesar según su especie moral ínfima y también se debe decir la cantidad de veces que se ha incurrido en tal pecado, el confesor debería solicitar que el penitente dijera tanto la especie moral ínfima de tal pecado como la cantidad de veces que lo ha cometido.
Augustinus
Entiendo que usted no es sacerdote (ni yo lo soy), lo que realmente me llama la atención es la seguridad con la que dice las cosas sin serlo.
Sacerdos in aeternum.
Si lee bien, verá que no niego lo que usted dice.
Ya reconocí que en primer comentario no fui claro, y expuse la aclaración.
No diga esas cosas pues no faltará quien le critique entonces si habla usted del matrimonio. ¿Entiende? Por la boca muere el pez.
Augustinus, gracias. A eso iba con la aclaración que hice. Lo cual no equivale, como cualquiera se dará cuenta, a solicitar si cometió in genere tal o cual pecado que el penitente no ha acusado.
Tamaña negligencia y estupidez de ANDRES BATTISTELLA…. ¿Qué manuales de moral maneja?? Claro que hay instancias donde el sacerdote DEBE hacer preguntas para testear el grado de conciencia del penitente, precisar materia, especie, número…..etc…. Le sugiero que estudie el Catecismo de las 93 pregunta primero y luego algunos libritos más de nuestro Santo Magisterio Católico sobre moral…… No le quiero hacer preguntas ahora…porque estaría tal vez formalizando que Ud viene haceiendo confesiones inváildas un buen tiempo…. Rezamos por ud
Espero que usted no sea sacerdote!! …porque «el manual» no lo leyó!!
¿Antes de responder, leen todos los comentarios?
Digo, porque me están echando en cara algo que ya he aclarado, incluso reconociendo que mi primer comentario no fue preciso al hacer esa afirmación sobre las preguntas en la confesión.
No recen por mí hipócritamente, por favor.
«De cualquier manera el sacerdote no debe hacer preguntas en la confesión, eso es de manual»
¿Qué parte habría entendido mal?
Es más fácil decir: «es verdad, padre; perdón: me equivoqué. Está precisado y aclarado en otro comentario lo que allí expresé erróneamente». Y todo bien.
Pero el problema es que Ud. es inteligente y, encima, cree saber mucho. No se banca una corrección. La soberbia hace mal.
Y no entro en todas las distinciones, precisiones y argumentación que merecería el resto de sus chicanas. Sinceramente, no vale la pena: carece de buena disposición; y yo de tiempo. Lo pongo en mis pobres oraciones para que no termine así. Bye.
Sacerdos in æternum
Sacerdos in aeternum.
Entendió mal la parte donde fui ambiguo (y eso es en parte mi culpa), no especificando como luego hizo Augustinus.
Entendió mal no leyendo la aclaración que ya estaba hecha, antes de responder con furia mal contenida.
Entendió mal.
No me tire a mí la culpa de eso, ni empiece con los golpes bajos, que eso es desdoroso en quien tiene cura de almas.
Al parecer usted tampoco se «banca» la corrección… (después nos sorprendemos de Mons. Colombo et al.)
En una cosa le doy la derecha. Sí soy soberbio. Mucho. Pedante, también. Sabelotodo, desde adolescente.
Pero usted no da la impresión de carecer de tiempo… en eso nos parecemos.
Y a lo mejor sus oraciones no son tan pobres.
PD: no use el rastrero «bye» si firma con un seudónimo en latín. Al menos conserve las apariencias.
Me generó un poco de intranquilidad este comentario, porque está Vd. normalmente bien informado. Y fui a consultar. El CIC’83 es explícito: “al interrogar, el sacerdote debe comportarse con prudencia…” (c.979). Los comentaristas de la BAC, que no son sospechosos de rigorismo, dicen que las preguntas están justificadas si son “para ayudar (al penitente), salvar la integridad de la confesión o comprobar la sinceridad del arrepentimiento”. En el mismo sentido, el experimentado confesor P. Raimundo Marchioro, OFMC, de la congregación para el culto divino, en su obrita “La confesión sacramental” (Rialp, 2004, 2ªEd), muy recomendable para confesores.
Creo que esto es más amplio que lo que Vd. aduce, incluso en las aclaraciones a este comentario. Lo abala, en mi opinión, la práctica pastoral, cuando uno se encuentra a gente que viene a confesarse de buena voluntad, pero cuya preparación dista mucho de ser la adecuada.
Un saludo.
Hay infinitos modos de hacer preguntas en una confesión, Don Battistella …
El sacerdote, sin inmiscuirse en la intimidad del penitente, puede ayudarlo a hacer una mejor confesión. Eso también es de manual …
No debe violentarlo, si el penitente calla algo manifiestamente.
En ese caso, también podrá -si así lo juzga prudente y conveniente- explicarle que puede denegarle la absolución, si es que advierte reticencia.
Pero si el penitente está trabado, o sólo confiesa el pecado, pero no la cantidad, o no explica los agravantes que pudiera haber, es prácticamente obligatorio para el confesor.
Por ejemplo: ¿ Ud. es casado ?
En pecados contra la castidad.
O:
¿Tiene familia?,
En los casos de malgastar sus bienes …
Ignoro lo que al respecto «ordena» sin poder, Marcelo Colombo …
Pero la «ley» que escribió Battistella, como «de manual», es muy poco seria …
Otro que no leyó las aclaraciones…
Mire, hay infinitos modos de contestar en redes sociales y blogs. Pero la recomendable, y honesta, si el comentario ya ha recibido respuestas, es leerlas, para no repetirse más que el ajo y no caer en el absurdo de «corregir» algo que ya fue corregido… y que además no fue dicho así nunca, literalmente.
En una cosa estamos parejos: desconocemos cuáles son las prohibiciones concretas que sobre las preguntas en confesión ordena el Obispo Colombo
Y voy a decirle más: yo supuse, en mi prejuicio, que dichas prohibiciones iban orientadas a una (posible… ¿habitual?) mala praxis de sacerdotes más bien conservadores, que, llevados de un celo bueno pero desmedido, inquirieran a sus penitentes directamente sobre los pecados del sexto (porque no imagino a ningún sacerdote preguntando «¿cometió usted usura?» o «¿adora usted la obra de sus manos?» o «¿faltó gravemente a la palabra dada?»… no que no debiera predicarse más sobre esos pecados, eh, al contrario). Es decir, exactamente lo que usted se refiere al decir «no debe violentarlo, si el penitente calla algo manifiestamente». De ahí mi reacción contra lo que consideré, y considero, un atropello a la conciencia, como quedó expuesto ya, estimo que suficientemente. Es decir, nada que ver con las preguntas que usted pone como ejemplos, las cuales corresponden, como está dicho.
Se agradece a Mons Colombo el promocionar este Blog que esta muy interesante, sería bueno saber si el concepto de sinodal incluye que los fieles podamos elegir a nuestros nuestros Obispos, yo voto por el Guander!
Contundente respuesta. Qué pena ver en este estado a los obispos de la Iglesia católica.
Si usted, Mons. Colombo, dice ser «sinodal» y tener «olor a oveja», una oveja argentina le pide encarecidamente, por medio del presente comentario, que aclare públicamente lo de la comunión, lo de los cantos litúrgicos y lo de la marcha sodomítica. Estas cuestiones, por lo demás, serían temas importantes a tratar en las asambleas de la CEA, antes que la minería: lo último (de lo sodomía) para condenarlo, y los dos primeros puntos para atenerse a lo que enseña la Iglesia.
Asimismo, quisiera saber si usted, Mons. Colombo, proporciona una dirección de correo electrónico a la que se le pueda escribir y desde la cual incluso conteste, como lo hace Wanderer, tan poco sinodal, según usted.
Asimismo, no integrando por mi parte ninguna «Internacional tradicionalista», sino asistiendo a la Misa según el Novus Ordo en una parroquia de pueblo, sepa que bien harían los obispos por, ante todo, llamar la atención a los sacerdotes para que celebren como se debe, haciendo algo tan sencillo como atenerse al Misal.
Oveja argentina
Este monseñor promotor de los «mártires riojanos» sigue haciendo daño a la Iglesia, ojalá en Argentina,se vuelva a nombrar Obispos con olor a Pastor y no políticos incultos.
Buen día señor Wanderer. Gracias por defender nuestra fé. Siga adelante. En la historia de la Iglesia los justos siempre fueron perseguidos. No más pensemos en santa Juana de Arco.
Que Dios y la Virgen lo protejan.
EXIGIMOS ENTONCES QUE COLOMBO, COMO ARZOBISPO DE MENDOZA Y COMO PRESIDENTE DE LA CEA, HAGA UNA MANIFESTACIPON PUBLICA A TODA LA ARGENTINA DECLARANDO QUE SI SE PUEDE COMULGAR DE RODILLAS Y EN LA BOCA….(y que nunca se prohibió). Vuelve a ponerse de manifiesto la falta de virilidad de nuestros pastores y tanto cura villero dando vuelta, aunque atienda basilicas céntricas…. COLOMBO…. TIENES LA PELOTA AHORA….RESPONDE.
Excusatio non petita, accusatio manifesta.
Si Colombo sintió la necesidad de defenderse de una (supuesta) sanción, debe ser que las conversaciones informales fueron un poco más formales de lo pensado, y a lo mejor le entró miedito… igual a estas gentes les entra pavor con cualquier cosa, afeminados como son.
Y para hacerlo breve y gracioso, porque todo esto es tragicómico, diré que resulta paradójico que lo acuse de «estar mirándose el ombligo»… yo creo que es envidia decirle eso, pues él no debe poder hacerlo.
Esperamos su respuesta, Mons. Colombo.
Capaz que algunos obispos SI tienen «superiores» …. La respuesta de monseñor Colombo es intelectualmente muy pobre y es el presidente de la CEA, imaginen….
Don Wander:
Sé por donde quieren ir con esto de la sinodalidad. Es una especie de asamblea popular en la que se pone en duda la doctrina con la excusa de «el pueblo dice». Pero es que el pueblo no dice nada porque no se le ha pedido opinión. Es más bien «nosotros decimos representando al pueblo». Ellos son el pueblo. Es una especie de clericalismo ilustrado. Curiosamente, cuando ese mismo «pueblo de Dios» da su opinión a través de las redes, careos personales o cartas ya no les gusta tanto. Ahí son una especie de ultras. Si pones en duda la doctrina de la Iglesia sobre la sexualidad, el matrimonio o la Eucaristía, eres sinodal y pastoral. Abierto de mente. Ahora, si le pides explicaciones al obispo de por qué no puede comulgar de rodillas, por qué cierra el seminario, por qué acuerdan un trato nefasto con el gobierno o por qué no hay confesionarios en la visita del Papa, entonces eres un ultra. Es la intolerancia de los tolerantes convertida en asamblea permanente, siempre degradando los cimientos de la fe.
Es lo que dice usted. Es impresionante lo alejados que están de la realidad. Y si, es agotador. Saludos desde España. Por cierto, aquí tampoco se enteran de nada…
AJ
Nuestros obispos están mal acostumbrados a gobernar a los eunucos y lacayos que pululan en los Palacios Episcopales. A lo sumo saludan a las viejas. No tienen las herramientas ni capacidades para gobernar varones.
Interesante también que su única respuesta posible sea llorar en los medios. Estamos en un piso, en un subsuelo de la autoridad y poder episcopal.
Y me da curiosidad saber cuánto pagó por decir estás pavadas en Los Andes. Porque para pagar cuotas alimentarias de los empleados diocesanos o sobornar periodistas siempre hay plata…
¿Puede usted dar pruebas de dicha «conversación amistosa» entre el Dicasterio y el Arzobispo? Con pruebas me refiero a escritos, documentos, capturas de pantalla de su fuente (sin nombrarla claro).
En honor a la verdad ¿Puede?
A.M.D.G.
Estimado, sería cosa bastante rara dar prueba de una conversación ORAL con escritos o documentos. Cuando hablo con una persona, amigos o superiores, no quedan registros. Se habla, se conversa, se discute, pero no se documenta.
Por otro lado, soy consciente de que la ciencia ha avanzado mucho pero no conozco que exista la posibilidad de tener capturas de pantalla de conversaciones ORALES mantenidas en una oficina de la Piazza Pío XII de Roma.
Usted es plenamente libre de creer o no creer en lo que digo. No me crea, y santa paz.
Hola. En nuestra caso en Madrid pasa igual ,el cardenal José Cobo y don Andrés Martínez Esteban siguen mudos y,ciegos y sordos ,no hacen ni caso a los fieles greco-católicos ucranianos para abrir la puerta de una iglesia más cerca y buen comunicada con el transporte público. Además ,el obispo de la iglesia greco católica ucraniana mons. Stepan Sus,responsable de dicho situación con el traslado la seda de la parroquia Nuestra señora del Buen Suceso en Madrid a un centro pastoral lejano , bloqueó las personas que desde octubre del año2025 le habían pedido su amparo.
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«Hola, les escribo para decirles que estamos muy pendientes de lo que está pasando con la comunidad greco-catolica ucraniana de Madrid y con las varias autoridades que están interviniendo. He de decir que lo que está pasando es inédito, nunca hemos visto algo igual y, en muchos casos, surrealista e increíble, tanto fuera como dentro de la comunidad.
Gracias a la resistencia de los fieles, a su amor a la Iglesia y al rito de sus padres y a su fe y esperanza se ha mantenido la dignidad de la Iglesia. Están siendo todo un ejemplo y es la mejor encarnación de la parábola de la viuda y el juez inicio.
También a he de dar las gracias a este blog y al Wanderer por difundir está injusticia y otras muchas, para intentar corregirlas por amor a la Iglesia y a las almas. Ya decía Castellani que la injusticia es lo peor porque pudre la caridad en su raíz.
Si no hemos escrito sobre este tema últimamente ha sido debido a que hemos seguido el consejo de persona prudentes y conocedoras del caso, tanto latinas como greco-catolicos. El principal consejo que nos han dado es que esperemos acontecimientos, sobre todo los que están ocurriendo está semana, como ustedes ya perfectamente conocen.
La responsabilidad en este caso es mucha porque afecta a muchísima gente inocente y que ya han sufrido bastante siendo el rito bizantino un gran consuelo espiritual, por lo que preferimos actuar con pies de plomo.
Por último, su caso es todo un ejemplo de maltrato a los fieles, clericalismo rancio y tirania y una vergüenza española absoluta para la Iglesia, tanto de las autoridades españolas como ucranianas.Solo me resta darles todo mi apoyo y la poca ayuda que este en nuestras manos.
Eck
Buenas. La verdad que estamos viviendo una pesadilla. Pero hoy ya ha llegado la delegación de Kyiv
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aqui está nuestra gran Extermidor don Andrés , personalmente quería recibir y dar bienvenida a Mons. Shevchuk ,,sin palabras….
https://www.facebook.com/share/r/1EFFupuYkH/. Don Andrés personalmente ha ido a dar bienvenida al aeropuerto hoy mismo.