El cardenal Ratzinger y el cardenal Fernández. Dos prefectos muy distintos ante la misma situación de la FSSPX

En su momento, debatimos en este espacio la dolorosa cuestión de las consagraciones episcopales que llevará a cabo la FSSPX. Mi temor es que, aún comprendiendo las razones de la decisión tomada, la Fraternidad se aleje definitivamente de la unidad canónica de la Iglesia, y ejemplos históricos nos muestras que esas iniciativas siempre terminaron mal. Sin embargo, ha sido un enorme alivio leer la carta del P. Davide Pagliarani que se conoció a fines de la semana pasada. Se trata de un texto que rezuma el espíritu católico que pocas veces se encuentra en la literatura episcopal de las últimas décadas, en el que explica a sus sacerdotes y fieles como prepararse y con qué virtudes acoger las consagraciones episcopales. Me ha parecido oportuno abundar en el tema publicando el siguiente artículo de un testigo viviente de la lucha por la tradición de la Iglesia desde los inicios mismos del problema.

por Christian Marquant

El papa León XIV había anunciado la pacificación de la Iglesia, y he aquí que estalla la noticia de las consagraciones episcopales de la FSSPX. ¿Cómo gestionar este asunto? Roma creyó haber dado con la solución ideal: remitirse a la «jurisprudencia de 1988».

El cardenal Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, se había encargado del asunto y dialogó con monseñor Lefebvre; su sucesor, el cardenal Fernández, recibe al padre Davide Pagliarani.

Al fracasar las negociaciones de 1988, Juan Pablo II, el 9 de junio de 1988, exhortó a monseñor Lefebvre

a renunciar a [su] proyecto que, de llevarse a cabo, no podrá sino aparecer como un acto cismático.

Dado que la «negociación» entre Fernández y Pagliarani, que duró apenas una hora, no dio ningún resultado, el cardenal Fernández hizo saber a quien quisiera escucharlo que el decreto de excomunión estaba listo y declaró que «este gesto [las consagraciones anunciadas] constituye un acto cismático».

El cardenal Ratzinger prometía a todos los sacerdotes y seminaristas de la FSSPX que no quisieran seguir a monseñor Lefebvre tras la consagración autónoma de cuatro obispos, que organizaría una estructura para acogerlos; el cardenal Fernández da a entender a los pocos sacerdotes de la FSSPX que han manifestado inquietudes que se encargará de reubicarles en diócesis o institutos.

A pesar de las ambigüedades de la iniciativa de Ratzinger, esta asumía el riesgo de instaurar la liturgia tradicional en el seno de la Iglesia, lo que permitió que dicha liturgia prácticamente duplicara su presencia: a los obispos, sacerdotes, seminaristas, centros de misas y escuelas de la FSSPX, se sumaron los de los institutos Ecclesia Dei e incluso los de las propias diócesis, sin contar a los cardenales y obispos —el cardenal Ratzinger a la cabeza— que celebraron, ordenaron y confirmaron según el rito antiguo. La iniciativa de Fernández es claramente más mezquina y forzada.

Y es que los elementos del contexto son totalmente diferentes. Aunque se mantuvo muy conciliar (por ejemplo, la jornada de Asís), el pontificado de Juan Pablo II se esforzó por una sana interpretación del Concilio (por ejemplo, la declaración Dominus Jesus, que, en 2000, intentó enmarcar el diálogo interreligioso, aunque es cierto que dando todas las garantías requeridas al ecumenismo). Hoy, por el contrario, nos encontramos en una fase ultraconciliar del posconcilio.

Joseph Ratzinger sentía gran empatía por el vetus ordo y por quienes se sentían vinculados a él, y contaba con numerosos amigos entre sus comunidades, sus sacerdotes y sus fieles. Este mundo es ajeno al papa Prevost y, con mayor razón, al cardenal Fernández; el primero, sin duda, hace esfuerzos, pero los hace para «informarse» sobre un fenómeno que sabe que está en auge, cuyo carácter «candente» le asusta y que le sigue resultando ajeno.

Las diversas medidas de Joseph Ratzinger y luego de Benedicto XVI (documentos de 1984, 1988, 2007) hicieron pasar el conjunto de la liturgia tradicional de la tolerancia al derecho. Por el contrario, desde Traditionis custodes se ha retrocedido a la tolerancia menos generosa posible: misa concedida, permisos otorgados con cuentagotas a los sacerdotes diocesanos, sacramentos tradicionales teóricamente prohibidos.

Es, pues, evidente que no se hace nada, absolutamente nada, para que se escuche a la FSSPX, ni para intentar preparar, ni siquiera de lejos, la elaboración de una solución canónica aceptable. Y además, todo, absolutamente todo, empuja a los tradicionalistas «oficiales», sacerdotes y fieles, a quienes se sigue queriendo reducir, controlar y marginar, a mirar con simpatía a sus hermanos de la Fraternidad San Pío X y a establecer con ellos la mayor permeabilidad. ¡Qué formidable oportunidad de pacificación se está dejando pasar!

¡No hay libertad para los enemigos de la libertad! ¡No a la libertad conciliar para los críticos del Vaticano II! Es la eterna paradoja: en un momento en que solo se habla de ecumenismo con los «hermanos separados», a quienes nunca jamás se calificaría de «cismáticos», y para quienes se ha inventado esa bonita fórmula de cortesía de la «comunión imperfecta», la Roma de hoy fulmina contra aquellos de entre sus hijos que cometen el error de creer y actuar como creyeron y actuaron sus padres, con viejas sanciones que había relegado al polvo de los museos.

Recen, queridos amigos, para que, a pesar de todo, llegue la paz de la Iglesia, que pasará necesariamente por la paz litúrgica.

Fuente: Paix Liturgique

72 comentarios en “El cardenal Ratzinger y el cardenal Fernández. Dos prefectos muy distintos ante la misma situación de la FSSPX

  1. Avatar de profoundlyb262fcf6a9 profoundlyb262fcf6a9

    La situación actual es tan esperpéntica, que cualquier eclesiástico o incluso laico que tenga formación teológica seria, y acepte sin problemas el Novus ordo, en una hipotética reunión con el Cardenal Tucho, se dará cuenta que tienen Fe distinta. Por tanto, con cualquier persona Tradicional, el abismo es más evidente. ¿Y de esta gente nos tenemos fiar? ¿esta gente va a dar cabida a la Tradición? ¿esta gente garantiza la transmisión de la Fe Católica en su integridad a las nuevas generaciones? ¿Esta gente no han convertido la Iglesia es una estructura vacía de contenido, (de Fe) donde caben todos, todos, todos, menos los católicos?

    Con este panorama, hablar de unidad, de obediencia a Roma, y sacar al relucir las normas del Derecho Canónico, que se hicieron para defender la Fe, y acaban siendo usadas para corromperla, me parece falto de sentido común.

    1. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      Una cosa no quita la otra.

      Usted no se tiene que fiar de la gente. Por eso enseña la Escritura: «maldito el hombre que confía en el hombre».

      Usted tiene que poner su confianza en la Providencia divina.

      El «sentido común» debe inclinarse frente al Misterio, a la Divina Paradoja.

      ¿O usted cree en la Santísima Trinidad por el sentido común?

      1. Avatar de profoundlyb262fcf6a9 profoundlyb262fcf6a9

        Mi pregunta ¿Y de esta gente nos tenemos fiar? es retorica. Nadie da lo que no tiene, por tanto, buena parte de la jerarquía no puede transmitir la Fe católica, de la que carece. La confianza en la Providencia divina, no es esperar pasivamente, sino activamente.

        Me parece que queda claro, por el contexto, que me refiero al sentido común que nos mueve a obrar y no a la compresión de la divinidad.

        Usar el Derecho Canónico como un ladrillo para tirar a la cabeza del que quiere seguir siendo católico, no es de recibo. Aunque lo veamos cada día. Ante tal perversión, que cada cual actúe en consecuencia, y ponga los medios que crea oportunos para preservar la Fe propia de los suyos. La situación dramática actual, requiere decisiones dramáticas.

      2. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

        Ah… era «pregunta retórica».

        Nadie da lo que no tiene, por tanto, buena parte de la jerarquía no puede transmitir la Fe católica, de la que carece.

        De esa afirmación al donatismo, hay menos de un paso.

        La confianza en la Providencia divina, no es esperar pasivamente, sino activamente.

        ¿Y quién lo niega? Aunque ya me dirá usted qué tiene que ver con lanzarse de cabeza al cisma.

        Me parece que queda claro, por el contexto, que me refiero al sentido común que nos mueve a obrar y no a la compresión de la divinidad.

        No, no es claro. Además, para un cristiano, su obrar debe brotar de su relación con Cristo, no meramente de un vago «sentido común» con el cual se pretende erigir en norma el propio capricho. (Y no, no estoy negando el sentido común, el pasto sigue siendo verde)

        Usar el Derecho Canónico como un ladrillo para tirar a la cabeza del que quiere seguir siendo católico, no es de recibo. Aunque lo veamos cada día.

        Eso no tiene derecho a decirlo quien usa un principio del mismo Derecho Canónico, extrapolado a principio teológico (contra el sentido común, precisamente), para decir que «quiere seguir siendo católico» mientras obra claramente en contra de la catolicidad. Ya está bueno de hacerse las víctimas, los lefebvrianos. Eso sí que no es de recibo.

        En definitiva, que todo su comentario rebosa de un individualismo feroz, aunque revestido de las formas externas de la Religión Verdadera.

        Bien lo advirtió Castellani, en un párrafo de fácil aplicación a los modernistas, pero que vale principalmente para los tradistas farisaicos:

        «En lo religioso, cuando una asociación se cierra sobre sí misma se vuelve una secta: puede mantenerse enteramente ortodoxa y protestar de una perfecta fidelidad a la cabeza de la Iglesia; pero ha dejado de ser católica. Sus lazos con la cabeza se vuelven puramente externos.»

        PD: esos lazos puramente externos están a punto de romperse también, por el cisma y la excomunión.

  2. Avatar de Desconocido Anónimo

    «Mi temor es que, aún comprendiendo las razones de la decisión tomada, la Fraternidad se aleje definitivamente de la unidad canónica de la Iglesia, y ejemplos históricos nos muestras que esas iniciativas siempre terminaron mal.»

    Su temor real de que la Fraternidad se aleje de la unidad canónica no es porque le importe la Fraternidad, sino porque como ud solía ir a misa allí, no quiere que lo señalen como cismático. No está dispuesto a aguantar eso. Pero bueno, no se haga problema, si ud no ve que hay un estado de necesidad, seguro puede ir a cualquier otro lado donde estén en comunión plena.

    Ud dice que publica todos los comentarios…veremos. Si he hablado mal, dígame en qué, si no, no me pegue.

    Eva Agria.

  3. Avatar de Desconocido Anónimo

    Un poco de teología, para que veamos que está detrás de la acusación de cisma a la FSSPX, y qué detrás de la justificación a la que apela la FSSPX para actuar como lo hace, amparada (y con razón) en una distinción tradicional.

    Lumen Gentium 21

    «Ahora bien, la consagración episcopal, junto con el oficio de santificar, confiere también el oficio de enseñar y regir»

    Lumen Gentium tembló y no dijo «la potestad de regir», sino «el oficio de regir», esto mismo está confesado en la nota explicativa previa a la constitución donde se dice expresamente que se eligió decir oficio en vez de potestad para que no pareciera atentado contra la jurisdicción del papa, sin embargo oficio en ese contexto no puede significar sino eso.

    Pero Santo Tomás opina diferente, al que siguen Cayetano, Soto, Bañez, Belarmino, Suarez y practimanete todos, incluyendo un Magisterio ordinario continuo de siglos, y mas recientemente Leon 13 en Satis Cognitum, y tres veces Pio 12 enseñando lo mismo, en 2 cartas a la Iglesia china y en Mystici Corporis Christi.

    Cito la Suma de teología de Santo Tomas II-II, q. 39:

    «La potestad espiritual es doble: la sacramental y la de jurisdicción. La potestad sacramental es la conferida por la consagración (…) la potestad, en cambio, de jurisdicción es la conferida por simple imposición humana

    -nota: potestad sacrametal o de santificar es lo mismo-

    La contradicción es evidente: Lumen gentium enseña que la consagración da además del poder de santificar el poder para regir, es decir el poder de jurisdicción (esto lo hacía por vicio democratista, para que el papa no pareciera un monarca con tanto poder, típica mentalidad modernista) sin embargo no se enseñaba así hasta el concilio, sino que el poder de regir lo da el Papa, es decir, por imposición humana y no por el sacramento. De hecho por eso se dice que los cismaticos no tienen jurisdicción pero si conservan el sacramento y por ende son obispos, porque si la jurisdicción vieniere con el sacramento no podrían perderla como de hecho la pierden los obispos cismaticos, por ejemplo, los ortodoxos rusos.

    Si Lumen Gentium tiene razón, entonces es cisma consagrar obispos sin mandato pontificio porque transmite jurisdicción, sino, entonces no debe hablarse de cisma desde ningun punto de vista, porque no hay pretensión alguna de jurisdicción. Lo que sucede es que Lumen Gentium ni siquiera enseña claramente y a viva voz lo que sabe que es una contradicción con la comun enseñanza arraigada en siglo, solo contradecida por la opinión de algunos teólogos. Y en buena teología cuando serenamente se sostiene una opinión, por muchos papas, y por los teólogos, en materia de Fe, sin ambiguedad, durante siglos, no cabe dudar de ella, luego, la jurisdicción la da el Papa. Luego la FSSPX al no dar jurisdicción a sus obispos no usurpa lo que sabe que solo el Papa puede dar, luego, no hay cisma desde ningún punto de vista tradicional.

    1. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      Todo eso que dice ha sido explicado con profusión en los estudios pertinentes sobre la cuestión, los links se han ido compartiendo en los comentarios de los artículos sobre el tema desde el comienzo.

      ¿Pretende usted, de veras, haber descubierto algo? ¿o simplemente finge que no está ya explicado y escribe este comentario para cazar incautos que no han venido siguiendo el tema?

    2. Avatar de Yepes Yepes

      Uno no es teólogo pero leyendo a Santo Tomás se da uno cuenta de quien ha escrito este comentario tiene toda la razón. Por otra parte si no aceptamos la pequeña resistencia al protestantismo que ofrece la FSSPX entonces estamos protestantizados del todo.

    3. Avatar de Desconocido Anónimo

      ¿Usted en serio cree que este asunto puede quedar zanjado por citar dos párrafos descontextualizados de un documento conciliar versus una obra de Santo Tomás?

      El alcance intelectual que vemos es directamente proporcional a las chances que tenía un latinoamericano de ser ordenado obispo en Econe.

      El último que apague la luz.

    4. Avatar de Desconocido Anónimo

      La nota previa indica expresamente que no se está diciendo que la consagración otorgue jurisdicción, pero si Vd. lo dice LG significa eso a pesar de sí propia porque «no puede significar sino eso». Y claro, como de suyo no lleva jurisdicción parece que consagrar obispos es una chiquillería, una cosa menor que puede justificarse con causa proporcional estimada por la propia conciencia. Mientras dure esta obstinación por interpretar falsamente el CVII jamás podrá la FSSPX reconciliarse con la Sede Apostólica.

      Loretar

  4. Avatar de Desconocido Anónimo

    Seis seminarios, desde EEUU a Australia, desde Alemania y Suiza a Argentina, pasando por Francia, y visitas a todos los continentes para las confirmaciones, con un obispo en debil estado, Mons Alfonso de Galarreta, como bien se sabe en la FSSPX, y otro que no tiene ni 40 ni 50, sino que está por cumplir 70. Esa es la actividad actual de Mons. Fellay y de Alfonso de Galarreta… cuando él puede, recargándose el peso ciertamente sobre el primero. Hace años, por ende, muchos años, que la FSSPX se podría haber facilitado las cosas a sí mismas y haberse dado mas obispos, y si por comodidad habláramos, unos 5 o 6… y no lo ha hecho, ha esperado hasta el momento en que ya mucho mas no se puede esperar, exigiendo cansancio físico de viajes continuos a una persona mayor, como es Mons. Fellay. Si a estos sacerdotes y obispos nada les importase, como parecen indicar aquí muchos comentaristas, si sólo quieren hacer su voluntad, lejos hubieran estado de haber actuado así. Luego, consideran grave la cuestión y solo justificable a raíz de una apelación a un estado de alarma espiritual global, donde se habilita el salltear leyes de derecho positivo (como el mandato pontificio, que si fuera intrínsicamente malo consagrar obispos sin mandato entonces tendríamos mil años de consagraciones criminales…). Pero bueno, es lamentablemente común filtrar el mosquito y tragarse el camello.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Claro, y de paso ordenemos 20 obispos para el IVE, 11 para los franciscanos, 6 para el Opus, y así hasta generar una inflación episcopal del 30% mensual hasta el próximo cónclave. Hay que cerrar la basílica, los genios hacen eso.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Si el dueño del blog continúa negando el acceso a quienes no piensan como él, veremos a sus adláteres seguir llenando los comentarios para “felicitarlo” por su postura respecto de la Fraternidad. Se nota, además, que cada vez son menos los que opinan: unos porque el moderador los elimina —como en mi caso— y otros porque ya no vale la pena hacerlo.

      Tenemos que ser como él: ratzingerianos, nacionalistas no católicos al estilo “Caponnetto”, un poco abiertos al liberalismo, etcétera, etcétera, etcétera. ¡Chapeau! Pius.

      1. Estimado Pius, el porcentaje de comentarios que elimino no supera el 10%.
        Usted, que me escribe desde alguna playa cercana al Atlántico, no le publico comentarios y no los publicaré por una sencilla razón: son disparatados. Y si no le gusta, no lea el blog. No es de precepto.

      2. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

        Es para un estudio de psicología y sociología de las sectas, la escala lefebvriana en los comentarios de los blogs más conocidos, particularmente desde el anuncio de las consagraciones cismáticas.

        Un primer fruto de tales consagraciones, sin duda. ¡Y no precisamente del Espíritu Santo!

  5. Avatar de Desconocido Anónimo

    Tampoco es cierto que la Fraternidad se limite a hacer lo mismo que la Iglesia de 1970. Ante de ese año jamás se vio:

    -Que un consejo de sacerdotes y su superior mandase a unos obispos como el general a la tropa. Buen precedente sinodal hay que decir.

    -Que ese consejo de sacerdotes y su superior creasen y asumiesen las causas de disputa matrimonial y otras y dictara sentencia en última instancia. Este poder ni lo tienen las iglesias sui iuris y es una negación clara a las proclamas de que no asumen ni ejercen jurisdicción. Ya no es la episcopal sino la papal. Otro buen precedente para los sinodalistas alemanes.

    Si no tienen cuidado están creando en la práctica una eclesiología diferente a la Católica y, por paradoja, muy similar a la teórica de los sinodalistas alemanes (la inclusión de los laicos ya se andará)

    Eck

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Ya sabemos que esa acrobacia teológica de que la ordenación episcopal no confiere jurisdicción no tiene ningún sustento. En la práctica, como señalas, asumen ilícitamente jurisdicciones que jamás podrían tener.

      Y lo más grave es que reducen al Orden episcopal a una suerte de dispenser de confirmaciones y ordenaciones. Han reducido a un sucesor de los Apóstoles, liturgo, exorcista y maestro desde su trono catedralicio, a una sombra caricaturesca al servicio de un consejo de curas. Va adonde le señalan unos curas electos, sin guiar ni enseñar a un rebaño por mandato de Pedro.

      Insisto, una eclesiologia profundamente contraria a la católica, gravemente abusiva en lo jurisdiccional, contraria a la Tradición y a la autoridad de la Iglesia.

  6. Avatar de Desconocido Anónimo

    Se cargan las tintas sobre León XIV y el Tucho (me pasa lo mismo que con una comentarista, me obligan a defenderlo) pero la Fraternidad tampoco está jugando limpio. Quieren nadar y guardar la ropa, si no, que quieren deci estos textos de Galarreta:

    – «Quizás ha llegado el momento de considerar de manera definitiva la situación canónica de la Fraternidad (es decir, su ‘irregularidad’ canónica) no como una anomalía, ni siquiera como una injusticia, sino más bien como la expresión jurídica coherente con la realidad de las cosas: se trata, muy simplemente, de la imposibilidad de identificarnos con el universo y las dinámicas que el Concilio ha producido»

    – «‘Pasividad cordial’ frente a las avances romanas. No hay que buscar una regularización canónica ahora ni presionar al Papa para que realice un acto unilateral […]. En este contexto, nuestro objetivo último debe ser no firmar nada doctrinal, ni siquiera un juramento antimodernista. La cosa puede parecer exagerada, pero en el pragmático contexto actual, una firma adquiere un valor político: ‘es un paso, una señal de que vuelven al redil, una señal de obediencia, una señal de rechazo del cisma’. […] Poco importa el contenido objetivo del texto».

    -«En esta perspectiva, también se podrían designar teólogos de la Fraternidad suficientemente dialécticos, capaces de mantener siempre abiertas las discusiones (aunque sean sustancialmente inútiles). No es necesario discutir para llegar a una conclusión: esa es la lección de los años 2011-2012».

    O las palabras del propio Davide:

    – «Durante estos siete años se ha realizado un largo trabajo con vistas a redactar una declaración doctrinal que la Fraternidad pudiera aceptar firmar, con el fin de demostrar […] que es ‘verdaderamente católica’. […] Paradójicamente, en lugar de manifestar al mundo que la Fraternidad es perfectamente católica, las diversas versiones de esta declaración doctrinal la habrían colocado en una posición que le habría impedido dar testimonio al mundo y a las almas de su fe verdaderamente católica, en particular debido a la exigencia relativa a la aceptación del Concilio y a la legitimidad del Novus Ordo Missæ». 

    (Fuente: https://www.infocatolica.com/?t=opinion&cod=54671) Sencillamente, desde esta perspectiva los llamados a las entrevistas, debates y demás son para justificar y enmascarar erga omnes y ante ellos mismos el elefante en la habitación: no el vetus sino que la Fraternidad cree que la Iglesia ha desfallecido y ha caído en herejia menos ellos. Por eso hay que seguir con la esquizofrenía del dentro fuera, obediencia desobediencia

    Eck

  7. Avatar de Desconocido Anónimo

    Lo curioso, como ya se ha señalado alguna vez, es la coincidencia de fondo, de la actitud de la FSSPX, con la de los más rabiosos modernistas: «No me importa lo que diga el papa, porque yo estoy en lo cierto» y además, muchos añaden implicitamente que probablemente, el papa es un pobre tipo del que nosotros estamos muy por encima.

    Anteayer me pasaron un estupefaciente artículo en Libertad digital, que me parece sintomático de cierta mentalidad que parece extenderse como mancha de aceite: que el papa (pobre tipo modernista y sin seso) debería aprender de lo que piensa cualquier personaje estrafalario. En el artículo se criticaba la reciente encíclica del papa, partiendo de la base de que el papa escribe «sin mucha soltura y le falta la espontaneidad de la fe genuina». Fe genuina que, por supuesto, es la del Juan Lanas que escribe y que sí que puede expender carnets de fe genuina a quien se lo solicite.

    El argumento definitivo contra el papa era que León no iba a ir al Valle de los Caídos en su viaje a España (como parece ser que Jesús debe ordenar en algún evangelio apócrifo del que dispone el periodista).

    Iluminada mi cortedad por tan sabias palabras, no creo que se pueda generalizar, claro está, pero ese tipo de «soberbia de los supuestamente elegidos» me causa verdadera espanto.

  8. Avatar de Desconocido Anónimo

    La posición de la FSSPX no está libre de contradicciones que se irán decantando con los años, estas consagraciones son un paso en esa dirección. Hacer de la obediencia al Papa un dogma de fe ya era un problema en la época de San Pablo, esos problemas se irán incrementado, como muestra la historia, desde el CVII a medida que las contradicciones en la Iglesia oficial y la doctrina previa al CVII vayan aumentando. Supongo que llegará un punto en el que no va a haber dos cristianos con la misma doctrina.

  9. Avatar de Desconocido Anónimo

    Cargar las tintas sobre el desmadre doctrinal y litúrgico (evidente, desgraciadamente) para pretender justificar las consagraciones lefebvrianas viene a ser más o menos semejante a cargar las tintas sobre las «heridas», problemas, sufrimientos de los rejuntados para pretender justificar su adulterio. No, no y no. Y mil veces no. Lo que está mal está mal, aunque el mundo entero se derrumbe. Y, por cierto, la Iglesia no se derrumbará, jamás, aunque tengamos que padecer a diez o cien Franciscos. La FSSPX no es necesaria para la Iglesia, sino bien prescindible, como cualquiera de nosotros.

    Luego, la fe, la ortodoxia doctrinal, está muy bien, ¿qué duda cabe? Pero ella no basta para pertenecer a la Iglesia. Un cismático, en principio, podría conservar impoluta «la fe de sus padres», la fe católica. Pero con ella, por más pura que fuera, siendo culpablemente cismático, se iría derecho al infierno, en donde el gusano no muere y el fuego no se apaga. ¡¿Y encima tenemos que aguantar que a los que criticamos con dureza al lefebvrismo se nos tilde de tener inquina, de ser progresistas, de ser poco comprensivos, de ser modernistas, de no ser tradicionales, etc., cuando advertimos que están rumbo al abismo de tinieblas eternas…?! ¡Señores! ¿Tan tradicionales dicen ser y pretenden justificar lo que ninguna tradición avala? ¿Tan tradicionales y pretenden justificar el atentar contra la unidad de la Iglesia, fuera de la cual no hay salvación?

    Dios nos conceda morir en el seno de la Santa Iglesia Católica.

    Augustinus

  10. Avatar de Desconocido Messerschmidt

    Contemplada con una cierta perspectiva histórica, resulta que la FSSPX es un producto típico del Concilio Vaticano II. A partir del Concilio la Iglesia entró en un proceso de fragmentación. Si el centralismo ultramontano a rajatabla tenía consecuencias nefastas, no las tiene menos el pluralismo cada vez más extremo que poco a poco va convirtiendo a movimientos, carismas y corrientes, o como quiera que se llame a grupos e ideologías centrífugas que se reproducen como células cancerosas, en auténticas sectas cuyo denominador común se debilita y difumina sin pausa, dando lugar a una larga serie de secesiones de facto, por mucho que pro forma se hable de unidad. Una característica que todos estos grupos comparten es el creerse en posesión de la verdad total y en mirar a los demás con condescendencia, sino con animadversión o desdén. Todos ellos comparten también el propósito de salirse cada uno con la suya. En general, todas estas sectas se muestran tolerantes con las demás, incluso con las que les resultan antipáticas, pero no lo hacen por convicción, sino  por la cuenta que les trae, pues la tolerancia pactada tácitamente permite que cada uno haga más o menos lo que le dé la gana.

    En este contexto surge la FSSPX, en teoría como reivindicadora de la tradición y del orden. La incongruencia es que en su actitud díscola y centrífuga frente a Roma reproduce el comportamiento de las sectas “progresistas” o “conservadoras” y lo hace de un modo especialmente radical, negando estrictamente la tolerancia que las demás agrupaciones nolens volens acatan. La actitud desafiante de la FSSPX tiene, curiosamente, mucha semejanza con la del Camino Sinodal alemán: ambos comparten la misma exagerada autoestima, la misma desobediencia frente a la autoridad papal y la misma convicción de tener la verdad absoluta en el bolsillo. No es sólo una actitud soberbia, sino también poco inteligente. El exceso de seguridad en sí mismo es siempre un signo de estupidez. Sin embargo, lo que dificulta la posición de la FSSPX de la Iglesia no es esta insensatez, sino su intolerancia con respecto a las demás sectas. Los institutos Ecclesia Dei se diferencian de la FSSPX precisamente en eso: son tolerantes con un papado y con una Iglesia fragmentada y desorientadísima, incluso descarriada, tienen un cierto estoicismo, aguantan el chaparrón con toda la dignidad de que son capaces y confían en la llegada de tiempos mejores. En la FSSPX se detecta una cierta falta de verdadera fe, un tremendismo crispado, incluso un poco teatral, que revela poca confianza en la Providencia. El querer salirse con la suya, el no tener paciencia, el no querer soportar los malos tiempos con la esperanza puesta en Dios ¿no son manifestaciones claras de un individualismo egoísta típico de la modernidad y tal vez hasta del modernismo? El católico lo es a las duras y a las maduras, con sol y con nubes, con calor y con frío, con sequía y con lluvias torrenciales. Y si no, no lo es.

  11. «aquellos de entre sus hijos que cometen el error de creer y actuar como creyeron y actuaron sus padres» Cuàl padres ordinaron obispos contra la voluntad del Papa? Eso es simplemente ridiculo.

      1. Lo obvio es que los de la FSSPX no son sancionados por «creer y actuar como creyeron y actuaron sus padres», sino por ordinar obispos (que no es algo que «los padres» hacian como le daba la gana, y que activa una excommuicacion latae sententiae, ni necesitarìa alguna «sancion» explicita) mientras que le fue pedido directamente por el Papa esperar, como unica condicion para seguir con el diálogo. Lo restante es retorica barata.

  12. Avatar de Desconocido Anónimo

    No nos olvidemos que las virtudes puede tenerlas, enseñarlas y transmitirlas un católico como Tomas, un griego politeísta como Aristóteles, un ortodoxos como San Serafín de Sarov o un protestante como Billy Graham.

    La carta de Pagliarini no me impresiona en lo más mínimo. Bajo un manto de virtuosismo pretende sumergir a los lefes en un aire de martirio y abnegación, cuando todo lo que hace es ocultar la realidad de una rebeldía llevado al extremo de cisma.

    ¿Desde cuando un panel de curas de un instituto discierne e impone el mandato de la ordenación episcopal a otro cura? Eso no es católico. No es tradicional. Va en contra de la Tradición y de la Autoridad Apostólica. Un escándalo contra la comunión eclesial. Apenas los arrianos se atrevieron a tanto. Y vienen a rodearlo de un manto de sujeción, prudencia y humillación. Vaya contradicción más chocante.

  13. Avatar de Frater Abelardus Frater Abelardus

    Hasta hace un tiempo no comprendía muy bien por qué Su Santidad no concedía audiencia a la FSSPX. Una lectura más atenta de los documentos me dejó en claro que cualquier conversación -lo cual incluye las entrevistas directas con el Papa- requerían la suspensión de las consagraciones por algún tiempo.

    Si no se estuvo dispuesto a la condición mínima -que por cierto no era nada gravosa- es obvio que la posibilidad de diálogo se frustró in actum.

    Aun cuando León XIV todavía podría brindar una audiencia, me parece innegable que la Fraternidad falló profundamente en prudencia. En honor a la verdad, la necesidad de nuevos obispos no es apremiante. Nada le habría costado esperar unos meses -o incluso hasta un par de años-.

    Pero no. Llegaron a la defensiva, golpeando la mesa ante un Papa recién electo que prácticamente acababa de heredar un estado de cosas caótico. Desaprovecharon una oportunidad excelente de entablar diálogo cristiano y cordial con un Pontífice que es sincero en sus esfuerzos por escuchar diversas posiciones e informarse de todas las realidades.

    Oremus. Todo apunta al «alea jacta est». Pero todavía queda algo de tiempo. Dios lo sabe y puede todo.

    Fraternalmente.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      A mí también me sorprende, yo no tengo cerca ningún priorato, ni si quiera se celebra la misa tradicional en latín en el país, pero creo que bien pudieron autoconvocarse a una novena para que Dios les alcance la ansiada audiencia con el Papa; dado que son tantos los que acuden a sus misas, y se dicen tradicionales, qué más tradicional que una novena, qué más tradicional que la oración. No dice el Señor, pedid y se os dará, ¿lo creen? Un asalto al cielo, nueve días de Santo Rosario, completo, todos a una misma hora independiente del huso horario. ¿Acaso Dios no los iba a escuchar? ¿No es eso también tener fe católica?

  14. Avatar de Desconocido Anónimo

    Hechura es el nombre que le dan los domadores de potros a la terminación de la doma y que a la bestia la hace útil para una cosa u otra, si dobla cambiando de mano o como un trencito, si frena metiendo las patas o a los tumbos; en definitiva, si está para jugarlo o para ponerlo en alquiler en los médamos de Sta. Teresita.

    El dinamismo del hombre, no permite afirmar una terminación o hechura definitiva, pues supone una capacidad de mejorar y la intervención divina, ni hablar que puede ayudarlo y arreglarlo. No obstante, no vemos en esta lógica de masas y bajo psiquismo que los hombres logren salirse, salvo contadas excepciones, del tono que le puso su lugar, su familia, sus gustos adquiridos, los modernos lugares de estudio donde acudir, los medios, etc.

    Con los hombres de Iglesia sucede tanto como con los kiosqueros y arquitectos. Ellos también son el resultado de esos factores y, la verdad, que dada la época en que les tocó nacer, no resulta fácil encontrarlos muy buenos. No podemos matarlos porque en el coche pongan un casette de Shakira o de Piero, ni porque sean peronistas. ¿Qué pretendían? Lo del cura DJ es un resultado tan obvio como las JMJ.

    Esta visión más amplia y comprensiva, nos permite echarles un manto de piedad, no se trata de lincharlos, pero tampoco de tenerlos cerca, si acaso se los puede evitar, salvo que se trate de practicar con ellos la caridad.

    De allí que debemos ver con alegría el crecimiento de la FSSPX, como de cualquier otra congregación que logre salirse que de esta mixtura de Iglesia Conciliar + Mayo Francés + Revista Gente + Pagína 12 + Movimientos Gay Friendly + … todo pecado y mal gusto que anda dando vueltas (si fuese sólo el pecado…).

    Pero esta visión más amplia, sociológica si se quiere, supone un rigorismo menos mezquino, como lo pidió Schneider y algún otro. Y dejar que el tiempo pase, que la Iglesia siga tomando beneficios de la obra de la FSSPX, aunque sin reconocerlo explícitamente, como hasta ahora.

    Lefe on Line.

    1. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      Ahora la FSSPX es el Arca, nada menos, donde no cabe ninguna mixtura de pecado ni error, ni siquiera un vestigio de mal gusto.

      ¡Válgame Dios!

      Ya ni siquiera es que se crean «lo que resta de la Iglesia Católica»… ahora se creen «lo que resta de sano de la humanidad entera».

      Si esto no es mentalidad sectaria…

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Es llamativo con la mala volutad que se leen comentarios que no traen de suyo soberbia, mala intencion ni disparan contra alguien. En el señor Batistella es comun, sabemos de su inquina contra la FSSPX.

        Donde dijo el comentarista que son el arca de salvacion?

        Se ve que responde con las taras que trae a cuestas.

      2. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

        «Es llamativa la mala voluntad con la que se leen los textos del Vaticano II, se ve que lo hacen con las taras que traen a cuestas.»

        ¿Se da cuenta ahora del absurdo?

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      ¿Hay que ver con alegría que Pagliarini le diga explicitamente al Papa que no hay acuerdo posible con Roma?

      Señores lefes, ustedes deberían estar muy preocupados. El liderazgo de la FSSPX está quemando naves definitivamente. Ya no es que está presionando y amenazando con ordenaciones para comprar una audiencia y negociar una prelatura. Ahora están dando el portazo eclesial para irse a vivir a un circo itinerante sin destino claro, porque la promesa de Cristo fue a la Esposa, no a la hija del vecino. Totalmente imposible alegrarse por esto.

  15. Avatar de Desconocido Anónimo

    que tal si vivimos en el espirítu de Cristo, promovemos el arrepentimiento y la conversión, promovemos la liturgia de toda la vida con explicaciones adecuadas sin creernos superiores, ayudamos a los necesitados, y nos olvidamos de gente que sigue a fundadores y no entiende absolutamente nada del mundo en que vivimos, ni de ciencia, ni de nada que no sea su propio credo(que dista bastante de lo que creemos el común de los cristianos)

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Los mismos argumentos aburridos desde 1988 (mejor aun, desde los Sesentas). «La obediencia ante todo!» y ahora ya vemos la situacion catastrofica en que estamos.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Pues que siga tranquilo, quizás un dia no tan lejano seguirán las diaconisas, la misa ecumenica, u otra novedad más… si vale Fiducia supplicans vale todo, absolutamente todo. Lo importante es obedecer y no ser como esos lefes malvados, ay! Cismáticos! Tenemos que obedecer!

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Sin duda, se ha de obedecer siempre cumplidas las debidas condiciones. E ir contra la constitución divina de la Iglesia es siempre malo. Tranquilos no seguirán los lefebvrianos. El cisma conduce a la herejía (y hay que ver si no la implica ya su eclesiología).

  16. Avatar de Desconocido Anónimo

    El valor cristiano y humano de Ratzinger frente a Tucho es evidente. También en prudencia política eclesial. Ahora bien, yo quiero señalar una diferencia por el otro lado: que en el 88 Lefebvre intentó negociar de verdad y aquí Don Davide no lo ha hecho. En las primeras consagraciones hubo meses de tira y afloja que casi resultaron en un acuerdo el 5 de mayo. Don Davide en cambio ha proclamado su intención, se ha reunido con Tucho, y a la semana siguiente lanzó un comunicado diciendo que rechaza el diálogo porque de todos modos ya sabe que no va a llegar a ningún lado. Lo que da la sensación de que la decisión ya estaba tomada y el diálogo no ha sido más que una opereta para cumplir el requisito formal de pedir a la Santa Sede antes de tomarse las cosas por su mano. Luego ha pedido una audiencia con el Papa, que sería deseable que se le conceda, pero que no sé qué objeto tiene cuando ya ha dicho que el diálogo es imposible. No es sólo Roma la que está congelada en la «jurisprudencia del 88». En la FSSPX están convencidos de que Mons. Lefebvre no pudo equivocarse (pese a que él mismo cambió varias veces de opinión en cuestiones fundamentales), así que cualquier cambio de posición aparece como una traición. Pero jamás habrá reconciliación mientras sigan insistiendo en decir, entre otras cosas, que la misa nueva debe tratarse como un culto no católico.

    Loretar

  17. Avatar de Desconocido Anónimo

    Excelente nota. Coincido 100%. Todos los esfuerzos están puestos en amigarnos con los cristianos separados (que se fueron por su propia voluntad) o con los de las otras creencias y ninguno en tratar de conciliar posiciones dentro del catolicismo. ¿A quien molesta que se celebre según el vetus ordo?. Nadie está obligado a hacerlo, simplemente es otro modo muy válido de actualizar el sacrificio de Cristo.

    En fin, recemos para que Dios ilumine a los que tienen que resolver este tema para que no sigamos desgarrando inútilmente a nuestra Iglesia.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Qué comentario ridículo. En 2012 la Santa Sede estaba dispuesta a darle reconocimiento canónico. Siempre tuvieron las puertas abiertas. El que quemó las naves fue Pagliarini diciendo que no hay acuerdo posible con Roma. Tiró la pelota fuera de la cancha y encima tiene el atrevimiento de pedir VAR.

  18. Avatar de Desconocido Anónimo

    El tema con todo esto, a mi modo de ver, es que si estuviésemos bajo el feliz reinado de Benedicto XVIII, igual no habría reconciliación. Todas las apelaciones a las chanchadas de la AL y la FS y todo lo demás tienen mucho de cortina de humo, porque nada de eso existía en 2012, y la frate era intensamente refractaria (ya vemos como le fue a +Fellay por negociar).

    Lo mismo pasa con el colorear y recolorear para que la santa sede sea el villano de dibujito animado y la frate la víctima impoluta. Por mal que me cae el Tucho (¿por qué me hacen seguir defendiéndolo?), salvo que de ambos lados hayan mentido groseramente, no es que Roma dio esta vez un ultimátum luego de una hora de conversación. Roma propuso las bases más amplias vistas hasta ahora (que la Frate plantease primero sus mínimos), pidiendo mientras tanto una suspensión de las consagraciones (cosa a la que se podría haber accedido, visto que faltaban varios meses, y aún conservar muchas cosas preparadas por si las moscas). La Frate respondió con un portazo en la cara diciendo que ninguna clase de conversación a no ser la ecuménica (conocerse mejor, entender las diferencias) era posible.

    Todo esto es para decir: la Frate manipula la realidad y obra con segundas y terceras intenciones y de cara a la galería (la profesión de fe católica del otro día es bien la clase de cosa incomprensible salvo que esté destinada a alguien que no es su ostensible destinatario. A quien por otra parte no se le da ninguna «call to action»; todo tiene el tufo de imagen ante propios fieles y financiadores y ante sí mismos), pero pretenden en realidad ser una institución de puros e inocentes santos, no como la gente de Roma, cruel y manipuladora. A otro perro con ese hueso, por muy verdaderos que sean algunos de sus análisis y denuncias.

    exveteranova

    1. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      Concuerdo.

      la Roma de hoy fulmina contra aquellos de entre sus hijos que cometen el error de creer y actuar como creyeron y actuaron sus padres

      Los FSSPX no se comportan como hijos, ni en realidad creen ni actúan como «los padres», pues los padres a los que se refiere esa frase, no profesaron una eclesiología de sustitución, por ejemplo, ni actuaron de facto como una iglesia paralela.

      Por eso son llamados con acierto, lefebvristas o lefebvrianos, pues su padre es Lefebvre y no San Pío X.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Andrés viendo las invectivas que prodiga en este y otros medios, Infovaticana por ejemplo, queda claro que hay un centro de culto de la FSSPX donde son sin duda felices por verse libres de su presencia

      2. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

        Interesante que usted se dedique a rastrear mis comentarios.

        Pero se equivoca: nunca tuve presencia en un «centro de culto de la FSSPX» (curiosa manera de llamarlo).

        Si al Opus porque al Opus, si a la FSSPX porque a la FSSPX… qué raro, nunca me han criticado de esta manera por lanzar invectivas contra los progres.

        A lo mejor simplemente estoy hablando de lo que se está hablando, porque es el tema del momento.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Buen análisis, pero la realidad se impone.

      Al día de hoy, con las consagraciones en fecha FS, AL y TC siguen en plena vigencia.

      El episcopado y el clero en argentina (un país completo, a ver si tomamos dimensión del asunto) no transmite una nota de la doctrina catolica.

      Así que si, la realidad de hoy es peor incluso que la de las primeras consagraciones, porque desde la estructura misma del Vaticano salen las desviaciones que padecemos.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Ya solo por estos tres documentes me parece que bastantes catolicos conservadores ordinarios estén viendo con benevola tolerancia las decisiones de la FSSPX. Ademas, Leon no es Juan Pablo II y Fernandez no es ni la uña de Ratzinger.

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Nuestros pastores dejan mucho que desear, pero creo que algo de la doctrina católica transmiten… Que no sea lo que nosotros esperamos o que a algunos todo lo social les huela a comunismo, es otro tema.

        Además, y apesar de los obispos, en el país hay muchos buenos sacerdotes, que están haciendo lo posible por seguir transmitiendo el evangelio íntegramente y que sufren la crisis tanto o más que la FSSPX.

        Y a ellos hay que sumarle todos los movimientos laicales llamados conservadores (creo que con cierto desprecio por parte de algunos) los cuales trabajan apostólicamente no solo para conservar la fé católica, sino también para difundirla. Existen cientos de colegios, grupos juveniles, organizaciones sociales, grupos parroquiales, agrupaciones de profesionales, etc. que siguen dando la batalla por la fe

    3. Avatar de Desconocido Anónimo

      Gracias por su comentario . Coincido plenamente. La dirección en el comienzo lleva a una separación más grande en el final. El argumento que usan hoy los Lefes (con cariño) es que antes estándo Lefevre y Ratzinger las conversaciones no fueron conducentes imagínese hoy entre Pagliarani y Tucho sería imposible y francamente humillante (agrego yo) que hubiera algo de diálogo. Todo terminó en «no hay diálogo posible». El mismo diálogo que solicitaban. Abro la puerta, aquí estoy, no hay diálogo, aquí me voy. El problema no es simplemente ahora. Si Lefebre no pudo entenderse con Ratzinger ese el problema. Después vino la descalificación de Ratzinger por Mons. Williamson Copio vídeo abajo. Creo que el problema no es (solo) Tucho (no quiero defenderlo). Sino que frente a la crisis que vivimos unos dicen no se puede estar acá y otros decidimos quedarnos. En ambos casos necesitamos una conversión. No todos somos modernistas. Sería está frase difícil de entender para la fraternidad?

    4. Avatar de Desconocido Anónimo

      Lefebvre en 1987: Roma perdió la fe. Ellos trabajan para la descristianización. No colaboraremos.

      Lo curioso es que de las charlas doctrinales FSSPX-Santa Sede (2007-2012) se podría inferir que Roma habría recuperado la fe? Lefebvre estaba equivocado en 1987? La FSSPX se equivocó en los 2010?

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Lefebvre puso su firma a los acuerdos de mayo 1988. El mito del Lefebvre opuesto a cualquier negocio con Roma es, ya lo he dicho, un mito que gusta tanto a los modernistas cuanto a unos lefes «radicales», pero no tiene base en la realidad.

  19. Avatar de Desconocido Anónimo

    Los lefes nos lo debemos tomar con calma y buen espíritu.

    Simplemente, con recta conciencia. Si antes lo que se hizo estuvo justificado, ahora mucho más, pues todo es mucho peor, lo que resulta tan palmario como un pony en el living.

    Y esto sin sedevacancias, sin asustarse por los argumentos de los superiores de otros institutos o de unos pocos obispos mejores a la mayoría que están en distintos lugares del mundo.

    Si la jurisprudencia fue unánime hasta hoy, cualquier modificación del Card. Fernández carece de valor, máxime, si ya se anticipó a citar el M.T. de excominión de Juan Pablo II días atrás, donde únicamente fueron sancionados (nulamente o no, eso es otro tema), los obispos.

    Se trata de la serenidad, en especial del padre de familia, que constata que la mejor de las posibilidades fue la FSSPX y no avisora otras soluciones por el momento. Y no las avisora, no porque sólo haya salvación dentro de la FSSPX, sino porque de lo que conoce (en mi caso clero diocesano y unos pocos curas de ambos ritos), no hay a dónde ir fuera de la FSSPX. Tal vez sea diferente para el que vive en algún valle francés o cosa semejante, donde una abadía perdida le da lo necesario y del modo debido, mas dudo que sea una solución, salvo para unos pocos.

    Siemplemente eso, tranquilidad; que esto es seguir en lo mismo, pues no hay nada nuevo y hasta ahora salió bien.

    Lefe on Line

    1. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      Si antes lo que se hizo estuvo justificado

      No lo estuvo.

      Y esto sin sedevacancias

      La FSSPX vive en un sedevacantismo práctico, aunque no teórico.

      Si la jurisprudencia fue unánime hasta hoy, cualquier modificación del Card. Fernández carece de valor

      ¿De qué habla, hombre? ¿qué manera es esta de dibujar la realidad?

      únicamente fueron sancionados (nulamente o no, eso es otro tema), los obispos.

      Lo de que las excomuniones hayan sido nulas, es un lugar común de ustedes los lefes, pero completamente equivocado. Por eso se alegraron cuando Benedicto XVI las levantó. Además olvida usted que ya desde mucho antes, y hasta el día de hoy, todos los clérigos FSSPX están suspendidos a divinis y no ejercer un ministerio legítimo en la Iglesia Católica.

      Siemplemente eso, tranquilidad; que esto es seguir en lo mismo, pues no hay nada nuevo y hasta ahora salió bien.

      Cada uno se consuela como quiere, evidentemente. Algunos eligen falsos consuelos, estupefacientes químicos o morales.

      Yo no diría que irse de cabeza al cisma es signo de que las cosas están saliendo bien.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      El problema está para empezar en el hecho de tomar como un axioma indudable la idea de que lo que se hizo en el pasado estuvo justificado. ¿Y si no lo estuvo?

      Por lo que se refiere a la jurisprudencia, en la Iglesia Católica no hay separación de poderes y no hay un sistema de jurisprudencia que vincule absolutamente al juez supremo (por supuesto, fuera del hecho de que la ratio decidendi puede pertenecer a la Revelación). No hay una instancia superior al Papa a la que puedan apelarse las excomuniones. Tampoco la propia conciencia.

      Loretar

    3. Avatar de Desconocido Anónimo

      Muchos argumentos de la Fsspx me hacen un poco de ruido personalmente.

      Pero lo real es lo que vale.

      Fuera de las discusiones sobre las licitudes y validaciones y jurisdicción, la fraternidad no hace nada distinto a lo que hacia la Iglesia antes de 1970.

      Si la doctrina y los medios de salvación (ritos, oraciones y sacramentos) eran suficientes antes e 1970, entonces no hay nada que reprochar en ese punto.

      Y toda la cuestión de la gravedad de las ordenaciones toma dimensión a.partir de la modificación del CDC. La jurisprudencia no puede tomar como definitivo y universal la pena más grave para un delito que no siempre y hasta época recentisima (50 años son nada en la historia de la Iglesia) el castigo era menor y con consideraciones eclesiales mucho menores.

      (suspensión por desobediencia vs excomunión por pecado de cisma)

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Este argumento no me parece bueno. Hace 200 años se podía ser católico sin creer en la infalibilidad papal y la inmaculada concepción. Eso cambio cuando fueron proclamadas como verdades por la Iglesia. Uno no puede decir, por 1800 años no fue necesario creer en eso para salvarse, entonces puedo seguir igual que antes.

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        La diferencia es que la Inmaculada Concepcion y la infalibidad papal (correctamente entendida) son dogmas de fe. Nada, absolutamente nada de eso se aplica al Vaticano II ni a documentos posteriores, sino posiblemente por Ordinatio sacerdotalis y Evangelium vitae, tranquilamente repudiados o ignorados por largos sectores de la «jerarquia».

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Según Marquant, León XIV se limita a informarse sobre el catolicismo tradicional, cuyo carácter «candente» le asusta y le sigue resultando ajeno.

        Muy preocupante para los católicos tradicionales que no pertenecemos a la FSSPX.

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Es enemigo todo el que atenta contra la unidad de la Iglesia. Porque es el Diabolo (Divisor) quien actúa detrás, y este es el Enemigo.

        La FSSPX era una suerte de contrapeso tolerable al progresismo generalizado de los años 2000. 25 años después, ese clero está a un paso de la guadaña y el clero de recambio es desprejuiciado, curioso, abierto a las novedades que vienen del pasado, o directamente son conservadores o tradicionales.

        Sin embargo es 2026 y la FSSPX elige borrar con el codo todo lo anterior y declarar que no hay acuerdo posible con Roma. Se vuelve una secta apartada de Roma, como los veterocatólicos, los sedevacantistas y demás hierbas

      3. Avatar de Desconocido Anónimo

        El celo amargo, de algunos, por la situacion canonica de la Fraternidad es proporcional a su envidia. No se ponga mal, rece por ellos para que salgan de la acedia.

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