por el P. Martin Grichting, canonista y ex vicario general de la diócesis de Coira, Suiza
Al liberal católico Lord Acton (1834-1902) se le atribuye la frase: «El poder corrompe; el poder absoluto corrompe absolutamente». En las democracias se ha llegado a la conclusión de que hay que desconfiar del poder y que este debe ser limitado. Por ello, se divide, entre otras cosas, mediante el reconocimiento de los derechos fundamentales, la separación de poderes (legislativo, ejecutivo y judicial), la subsidiariedad y el federalismo, los referéndums y los límites a los mandatos. Mediante un «contrato social» de todos los ciudadanos, la Constitución, se acuerda compartir el poder político de esta manera. Pero ni siquiera esto lo refrena siempre lo suficiente.
En la Iglesia, el problema del poder es aún más acuciante. Y es que allí no existen todos los medios mencionados para fragmentar el poder. Más bien, según la doctrina de la fe y el Código de Derecho Canónico (CIC/1983), el Papa «tiene, en virtud de su función, potestad ordinaria, que es suprema, plena, inmediata y universal en la Iglesia» (c. 331).
El Papa posee, pues, el poder absoluto. ¿Corrompe, por tanto, el poder absoluto de manera absoluta dentro de la Iglesia? Si se considera la Iglesia únicamente con ojos humanos, habría que decir: sí, así es. Pero si se considera con los ojos de la fe, esto no es cierto. Porque existe un único «instrumento» para limitar la omnipotencia papal: es la obediencia incondicional a la Sagrada Tradición y a la Sagrada Escritura, a la que el Papa está obligado en conciencia. Solo porque la Iglesia en su conjunto y el Papa en particular están sujetos a esta limitación de poder, es posible que en ella se confíe a un hombre el poder absoluto. La desconfianza hacia el poder se supera así en la Iglesia gracias a que los fieles confían en que el Papa sabe que está obligado, por la obediencia incondicional a la fe, en el ejercicio de su poder, que en sí mismo es ilimitado.
Esta confianza se ha visto sacudida en la Iglesia; para muchos, está destruida. El papa Francisco ha convertido la indisolubilidad del matrimonio en una farsa con «Amoris Laetitia». Ahora solo rige en teoría. En la práctica, con unas cuantas «discernimientos pastorales» —sobre cualquier base y por parte de quien sea— se puede vivir en adulterio con la conciencia tranquila. La bendición vaticana extralitúrgica de unos segundos para parejas del mismo sexo y extramatrimoniales («Fiducia supplicans») supone un nuevo alejamiento del matrimonio cristiano. Gestos ambiguos como el culto a la Pachamama en el Vaticano y el «Documento sobre la fraternidad de todos los hombres» (Declaración de Abu Dabi) de 2019 han negado de hecho el universalismo salvífico cristiano. El nombramiento de laicos para puestos de liderazgo en el Vaticano, que conllevan el ejercicio de la potestad de gobierno, supone una ruptura con el Concilio Vaticano II (LG 21; Nota explicativa praevia 2). Socava el orden sacramental-jerárquico de la Iglesia. Esta situación persiste bajo el pontificado del papa León XIV. En el marco del «sinodalismo», la Sede Apostólica ha publicado un documento que intenta justificar el rechazo del Concilio Vaticano II (Informe final del Grupo de Estudio 5 sobre el sacramento del orden y la «potestas sacra»). Sin comentarios —y de forma irresponsable—, la Sede Apostólica ha publicado un texto herético que relativiza la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia (informe final del Grupo de Estudio 9 sobre «temas complejos»).
Incluso los graves abusos litúrgicos son ignorados o minimizados tanto por muchos obispos como por la Santa Sede. Sin embargo, se acosa a los fieles que siguen la forma extraordinaria. A los sacerdotes se les dificulta o se les impide celebrar la Eucaristía de esta manera. Se humilla a los laicos al prohibirles celebrar esta forma de la Eucaristía en las iglesias parroquiales. A estos fieles se les empuja a la clandestinidad o a la Fraternidad San Pío X, cuya existencia luego se lamenta.
El Papa permite que los obispos alemanes, que desde hace años socavan con su «Camino Sinodal» el orden sacramental de la Iglesia e institucionalizan la bendición de parejas del mismo sexo, sigan actuando así. Se dice que se ha hablado con ellos. Sin embargo, a la Fraternidad San Pío X se le amenaza con la excomunión con ayuda del poder papal absoluto. El Papa hace caso omiso de la Constitución dogmática «Lumen Gentium» (n.º 21) relativa al sacramento del orden y exige la aceptación de la Constitución litúrgica «Sacrosanctum Concilium». Ambos son documentos del mismo concilio. Esta doble moral destruye la confianza de muchos fieles.
El anuncio de la Fraternidad San Pío X de consagrar obispos por su cuenta es una muestra de la pérdida de confianza en el Papa. Y la aceptación de este acto, que va mucho más allá de los seguidores de la Fraternidad, demuestra que, para muchos, la confianza ha dado paso a la desconfianza. Han pasado demasiadas cosas y las consecuencias son devastadoras. Porque cada vez más fieles se dan cuenta de que la doctrina de la Iglesia ya no es el límite para las acciones de la jerarquía. Esa es la enfermedad de la que realmente adolece la Iglesia. Y no se puede curar ejerciendo la omnipotencia papal mediante amenazas y excomuniones. Porque si el poder desenfrenado del más fuerte es determinante en la Iglesia, solo hay una conclusión: hay que limitar ese poder. La consagración de obispos en contra de la voluntad del Papa es, en última instancia, el intento —sin duda problemático— de limitar la omnipotencia papal, cuando su límite ya no es la doctrina de la Iglesia.
Si no se quiere que los cismas sigan limitando la omnipotencia papal, solo hay un camino: el Papa debe sanar las heridas causadas a la doctrina de la Iglesia. Solo así podrá hacer frente a la desconfianza y restablecer la confianza. No lo conseguirá con imposiciones, amenazas y doble rasero. La Fraternidad San Pío X no es la enfermedad, sino un síntoma. Este síntoma se puede combatir con la excomunión. La omnipotencia papal lo permite sin duda desde el punto de vista jurídico. Pero la enfermedad no se cura con ello. Seguirá supurando y dividirá y debilitará el cuerpo de Cristo, la Iglesia. El Papa tiene la llave para curar la enfermedad. Debe utilizarla y no puede eludir el problema. Porque no gobernar también significa gobernar. Esa es también una consecuencia que se deriva de la omnipotencia papal.
Fuente: Infovaticana.

Parece que ese escrito es apócrifo. Pero no me extrañaría que algo así haya vivido Pablo VI
La FSSPX podía ser un síntoma hasta 2012. Este año que blanquearon explícitamente que no hay ninguna posibilidad de acuerdo con Roma, pasó a ser una enfermedad que mata las células del tejido eclesial. En Medicina a eso le llaman tumor cancerígeno.
Mientras discutimos estos temas aquí, salió la encíclica del Papa y se ha detectado que está hecha en parte con IA.
https://linch.substack.com/p/claude-author-of-the-humanitas
«Se ha detectado»…, con IA, ¿no? ¿Porque usa más rayas que otras Encíclicas? Vamos, un poco de seriedad.
En efecto, es tragicómico que quienes critican la encíclica de León XIV por haber usado IA usen IA para detectarlo… no sé si es una tomada de pelo, o qué.
Lo más serio que he leído, que igual usa IA, es uno que dice que se puede postular como probabilidad, pero no de León XIV ni de toda el texto en general, sino de ciertas partes, probablemente alguno de los ghost writers que sí usó IA.
Imaginemos el esquema constitucional típico con el Papa Francisco: una declaración de derechos (parte dogmática, según terminología común) redactada por un equipo liderado por el Card. Tucho Fernández; el Papa como poder ejecutivo; el Sínodo como poder legislativo; y una Corte de Justicia presidida por Zaffaroni (parte orgánica). Está claro que es preferible el sistema eclesial actual, que tiene muchos límites invisibles.
El liberalismo vende que ha hecho muchos esfuerzos para limitar el poder. Sin embargo, la realidad parece ser la contraria. Desde las matanzas de la revolución francesa, a los millones de abortos, pasando por el encerramiento de la cuarentena y la introducción sostenida de la eutanasia, el liberalismo ha facilitado en los hechos el despotismo más intenso. Atacó las instituciones intermedias y recluyó a la Iglesia en la sacristía. Todo convenientemente justificado por sus teóricos.
Y ahora vamos por el gemelo digital social.
En cuanto a la Iglesia, el problema principal es que, tanto la jerarquía como los fieles, en su mayoría ya no cree en las Sagradas Escrituras, en la Tradición y en el derecho natural. Por eso, de hecho, casi no hay límites para el Papa cuando decide, tanteando el terreno, contra la Tradición, la Escritura o el derecho natural. Francisco blanqueó lo que muchos ya pensaban. Si los sacerdotes y fieles no creían en la indisolubilidad del matrimonio ni en el derecho natural, el Papa pudo violarlos sin mayores oposiciones, porque además tenía el apoyo de gobiernos y medios de comunicación. Por el contrario, en el caso de Fiducia, la oposición africana lo hizo retroceder.
Es cierto que para el abuso del poder papal hicieron sus contribuciones el nominalismo, el obediencialismo, la prevalencia de la política sobre la fe (la Secretaría de Estado por encima de Doctrina de la Fe), la centralización de ciertas decisiones (lo que no comprende a los alemanes) y el sobredimensionamiento de la infalibilidad pontificia.
Pero la principal causa es la falta de fe de sacerdotes y fieles. Porque el poder papal (descristianización mediante) también, desde otro ángulo, va menguando. Por ejemplo, si un Papa pretendiera ordenar que todas las Misas fueran en latín, el nivel de desobediencia (apoyado por poderes extraeclesiales) sería mayúsculo. Está claro que su poder para cierto tipo de decisiones no es tan grande. Para una situación así, no habría omnipotencia papal.
Lo de la FSSPX es un síntoma de otros problemas graves, pero estos no se resuelven limitando externamente el poder del Papa al modo moderno.
El Cuyano
Este artículo está bien argumentado. Pero me parece tardío en más de un siglo. Ahora resultaría que la FSSPX sería um síntoma de un poder papal absolutizado. Gracias al segundo milenio donde el poder papal creció y creció, gracias al Vaticano I (interrumpido sin poder hablar del papel de los demás obispos) hemos llegado a ello. Pero los señoritos nunca se incomodaron con ello. Su visión papal es triunfalista. Si les permiten le ponen tiara, silla gestatoria, canonizan a título de ley divina todos los documentos que les convenga, ponen a todos a besuquear el anillo del pescador. Tampoco se molestan si acaso renaciese un Estado católico de las dos espadas, con una religión oficial y la única libre. Todas las otras serían toleradas y ojalá que sí. Por todos los lados son carcas. Y resulta que ahora un canonista decidió decir que el poder absolutizado es algo urgente a arreglar. Y sim embargo cualquier católico de mediana formación sabe que este absolutismo no es y no puede sobrepasar la Divina Revelación en su forma escriturística y en la Tradición. Resulta que ahora, con la diatriba, el sonso decide escribir contra el canon sobre el poder papal aun cuando desde 1982, nadie se opuso a ello gritando en los tejados. Pero ahora dice el señor que esto debe cambiar. Bueno, pues, la formulación puede mejorar. Como sea, sin querer juzgar la intención del autor del texto, el material sirve de cortina de humo y desvió de la atención. No interesa si son la enfermedad o el síntoma. Ellos se portan de modo desobediente. Y según lo qué? Bueno lean los artículos del superior general de la sociedad de San Vicente Ferrer con textos pré tridentinos, tridentinos y posteriores mostrando que consagrar sin mandato pontificio NO es una invención a penas dada a mediados del siglo XX. Y se acaso fuese, estarían desobedeciendo la ley vigente. La verdad es que la FSSPX sí se revela como una enfermedad. Los síntomas de si enfermedad son varios: desobedecer afirmando obeceder. Nunca vi a nadie coger las llaves del auto sin permiso paterno pero por obediencia. Otros síntomas más: Inventan la Roma eterna y un Santo Padre «eterno» para en un platonismo afirmar que son fieles a los conceptos en un mundo de las ideas. Al Papa actual no están obedeciendo y punto. A la Roma que conocemos y que viene de 2000 años, dicen ser fieles, pero esta Roma etérea no existe. Quizás lo más grave todavía es la usurpación de la Tradición a todos dada como regalo y ellos que nacieron hace 1 segundo en la historia eclesial desean no solo ser custodios sino los legítimos depositarios por que a final es necesarísimo decirlo: esta gente SÍ está dejando muy claro que en su entendimiento la vera Eccclesia subsistit in FSSPX y amigotes. No son pocos los laicos que les lambiscan y apoyan que afirman sin parpadear que fuera de la Tradición no hay salvación, o sea, de ellos. O que los modernistas nos condenaremos. Así que, respetuosamente, el supuesto poder absoluto papal puede esperar. Lo qie esta gente desea hacer para preservarse no es cosa de Vetus Ordo, de obediencia profunda, de mantener la celebración sacramental tradicional. Esto ya se desbordó hace tiempo. A mi modo de ver, por más problemas que tenga la Iglesia, ellos son están enfermos en ciertos aspectos y son síntomas. Benedicto XVI les llamó soberbios. Y ellos se cren humildes por supuestamente defender la Tradición. No, gracias… Nada de cortina de humo, nada de desvíos de atención. El foco es la FSSPX y no el poder papal. No ahora. Ojalá el texto fuese de 150 años atrás o posterior a las consagraciones funestas. En esta hora, me parece inconveniente y fuera de lugar. No hablo de don Wanderer. Solo me refiero al texto del autor como tal. La paz de Cristo a todos.
Penosa la peregrinación de 6500 personas que organizaron los lefes a contramano de la tradicional peregrinación a Chartres que contó con 20,000 fieles mas los organizadores. Unos salieron de Saint-Sulpice con la representación y bendición del Arzobispo de París, y la compañía de religiosos, dignidades y prelados de toda clase, y en Chartres presidió en su trono el Obispo local la Misa del Cardenal Burke con la bendición del Papa a través del Cardenal Parolin. A la salida de escuchó el Christus Vincit con la conmemoración del Papa. Todo cubierto por la prensa religiosa y secular como en Le Figaró.
Los otros en cambio peregrinando a campo traviesa, con Misas clandestinas y obispos separados de la jerarquía oficial, esforzándose en continuar con el relato de catacumba que les justifica su pretendido estado de necesidad. Francamente deplorable y a contramano de la Iglesia universal.
A unos kilómetros 20,000 peregrinos asistian a una Misa solemene pontifical en una catedral.
Mire, estoy en general de acuerdo con su comentario… pero yo no iría a por los números como criterio, y conservaría una actitud de sospecha leve sobre los eventos masivos, sin negar que el Espíritu sopla donde quiere.
Si hemos de dar alguna credibilidad al oteador de pajarracos que comentó más temprano, a las consagraciones cismáticas de Ecône irán bastante más de 20.000 personas.
Y después qué? O cree que todo se trata de una peregrinación? En Francia es donde menos se nota la necesidad y urgencia. Hay misas tridentinas por doquier. Pero en el resto del mundo? Vamos…no sea simplista.
No soy «lefe» y aplaudo ambas peregrinacions. En 1988 los prelados dividieron a nuestros padres. Me niego categoricamente a contribuir a que eso se repita. Los enemigos son el Trucho, Roche, Marx y todos los prelados y obispos modernistas sinodales (ya ser conciliares es demasiado católico para ellos).
Bien dicho!
Penosa por no tener el apoyo de los poderes de este mundo (la prensa secular) ni de una jerarquia con menos fe que el Sanedrin?
Penoso porque queda demostrado que la realidad ha mutado y que la FSSPX continúa con un discurso que cada vez se sostiene menos en el tiempo. Sus argumentos pierden fuerza y queda al descubierto su obstinación.
El ecosistema Ecclesia Dei y sus periferias existenciales ya son un asunto de constituciones, garantías, escritorios burocráticos y sellos vaticanos, sino que ahora orbitan alrededor del fenómeno del crecimiento del católicos en los jóvenes de Francia y de Estados Unidos (también en otros sitios). Esta realidad es incontestable y es el motivo por el cual el Papa mismo ha llamado a los obispos franceses a la apertura y a la acogida, y en parte la razón por la cual este año visitará el país.
Los obispos locales, aún sin ser afectos al tradicionalismo, acogen desde hace varios años a la peregrinación (la más multitudinaria de Europa), dan su bendición y están presentes ellos mismos y/o sus representantes. Si estos signos no son suficientes para la FSSPX, probablemente nada lo sea, y continúen profundizando sus desavenencias y su jerarquía separada.
Artigo excelente, de um canônica que não se atém ao direito positivo eclesiástico, mas vai ao cerne dos problemas eclesiais…
Pensar que en esta misma semana se hacen visibles los cambios que ni siquiera Pablo VI supo que había promulgado. Mientras en el rito tradicional seguimos celebrando la Octava de Pentecostés —el tiempo pascual aún no ha concluido, los ornamentos son rojos y se canta el Regina Coeli—, en el calendario reformado ya se ha pasado al llamado “tiempo ordinario”, con ornamentos verdes y el regreso del Angelus.
La anécdota es conocida y reveladora. Estamos en 1970, lunes de Pentecostés (18 de mayo). La reforma litúrgica había entrado en vigor hacía pocos meses, en medio del entusiasmo de quienes creían estar inaugurando una nueva era. Las voces de advertencia fueron ignoradas, los guardianes de la tradición silenciados.
Pablo VI se levantó temprano para celebrar la Misa en su capilla privada. Al llegar a la sacristía, encontró preparados ornamentos verdes en lugar de los rojos propios de la Octava de Pentecostés. Sorprendido, preguntó al ceremoniero:
—«¿Qué es esto? ¡Estamos en la Octava de Pentecostés! ¿Dónde están los ornamentos rojos?»
El ceremoniero respondió con calma:
—«Santità, ya es tempus per annum. La Octava de Pentecostés fue abolida.»
El Papa, desconcertado, replicó:
—«¿Verde? ¿Cómo puede ser? ¿Quién ha abolido la Octava?»
La respuesta fue lapidaria:
—«Usted mismo, Santidad.»
Y entonces, Pablo VI lloró.
Pius.
¿Lloró como Pedro por negar al Señor?
En cualquier caso él tenía la potestad de restablecer la Octava de Pentecostés y, sin embargo, eligió no hacerlo.
No dude que ese señor responderá, como tendremos que responder todos el día del Juicio de los talentos recibidos. Sin peros ni excusas.
Están los 4 nombres de los futuros obispos. 2 franceses, 1 suizo, 1 norteamericano
-José
Ningun hispanohablante… o de origen hispanohablante, mas exactamente.
Debe ser que los hispanos no tienen suficiente pasta…
¿Uno será el obispo más joven del mundo?
Me parece que los que andan necesitados son los lefebvrianos…
¿Se cansaron de los talibanes latinoamericanos? Qué mal habrá caído en la La Reja
Mi opinión es que la FSSPX está actuando muy, tan mal que mi preferencia es no concurrir a sus misas ni darles dinero. Sin embargo, creo que el Papa no debería excomulgarlos, porque si lo hiciera, la Iglesia demostraría parcialidad y favoritismo con su misericordia y tolerancia.
La Iglesia tolera sin excomulgar a gran parte del clero de países como Alemania y Bélgica, que son abiertamente herejes; y la Iglesia por pragmatismo político y supongo, como mal menor, ratifica los obispos que instala el partido comunista chino, de facto cediéndole la elección de obispos en China a ese partido político oficialmente ateo.
Si la Iglesia le demuestra tolerancia al clero sinodal alemán y al Partido Comunista China, creo que aunque sea para mantener una imagen justa y balanceada, también debería mostrarle tolerancia a la FSSPX. Si no fuera así, se impondría la imagen de que la Iglesia es tolerante con la izquierda e intolerante con los conservadores/tradicionalistas. Básicamente creo que si excomulgaran a la FSSPX, sería más imprudente que incorrecto.
El tema es que si algo tan básico como la colegialidad episcopal es manoseada de esa manera, tal alevosa y premeditadamente, explícitamente en contra de la autoridad papal, ¿qué nos queda? Es impensable la no aplicación de una pena, que por otro lado es una sanción de aplicación automática, letae sententiae.
Creo que usted tiene un corazón muy duro.
Esto me recuerda lo que cuenta S. Marcos en 3:5
…»Entonces, dirigiendo sobre ellos una mirada llena de indignación y apenado por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: «Extiende tu mano». Él la extendió y su mano quedó curada.».
La diferencia es que Lutero cambió un montón de dogmas y la FSSPX ninguno. Lutero llamaba la Misa «abominación» (sic), la FSSPX existe para DEFENDER la misma Misa que Lutero blasfemaba. Es una comparación francamente ridicula y obsoleta.
Acaso también al Vaticano no le gusta el ecumenismo con los protestantes?
La doctrina acerca de la validez sacramental que sostiene la Fraternidad, por lo general, a veces a las claras, otras de tapadillo, bordea muy peligrosamente la negación de Trento eh
sí. También el de Cartago contra los donatistas. Habría que ver cuántos de ellos piensan, por ejemplo, que el Papa está válidamente ordenado.
Y… de mínima lo ordenarían de nuevo «sub conditione», como hacen con todos los Sacramentos de los «conversos» a la FSSPX… una aberración, si se lo mira bien.
La base misma del argumento para las ordenaciones ilícitas que preparan para el 1 de julio, es heterodoxa. Afirman que la ordenación episcopal puede estar divorciada de su correspondiente jurisdicción, la cual no es la comprensión tradicional del tercer grado del Orden Sagrado. Y es utilizada como artilugio jurídico para defender la tesis de que por ende no hay acto de cisma. Insólito, incomprensible, vergonzoso. Se han creado una una Iglesia a su gusto y medida.
Que triste es que el papa ya no gobierne…
A nuestro gusto…
Don Wander, a las 18:22 escribí un comentario sobre la paradoja cruel que estamos viviendo ante la situación planteada por la FSSPX y creo que me olvidé de firmarlo. Gracias.
Fuenteovejuna
Buena aclaración. Es casi como develar la identidad del pseudo Dionisio Areopagita.
La profecía de San Pablo a los Tesalonicenses sobre la apostasía de la Iglesia antes de la venida del Anticristo, ¿es posible que haya sido escrita para nuestros días? Negarlo sería bastante difícil porque las pruebas están a la vista. En Alemania y no sólo en Alemania hasta en la mismísima curia romana, abundan los obispos y cardenales herejes que dan vuelta la doctrina de 2.000 años para bendecir parejas homosexuales y hasta para justificar el aborto y el diaconado femenino. Sin embargo no pasa nada. Si eso no es apostasía, ¿cómo se llama? Sospecho que hay muchos católicos que se niegan a creer que estos sean los Ultimos Tiempos y que el Anticristo está a la vuelta de la esquina, pero la realidad no se puede negar, basta con que abran los ojos para que la vean…
Mirando bien el problema, me parece que estamos ante una paradoja cruel. Todo indica que los de la FSSPX no son apóstatas ni herejes, sólo son desobedientes al Papa, lo cual los configura como cismáticos y como tal merecen ser excomulgados. A su vez, los obispos alemanes -y no sólo los alemanes- que sí está probado que son apóstatas y herejes pero no desobedientes al Papa porque no nombran obispos que él no autorice, entonces no son cismáticos ni merecen ser excomulgados. Me parece que por este camino vamos mal y esto va a terminar de la peor manera.
Tanto separa de la Iglesia el cisma como la herejía.
No hay que buscarle más vueltas, en realidad.
Estimado Battistella. ¿Cómo anda? Hace tiempo que no nos veíamos. Tal vez le sorprenda si le digo que estoy totalmente de acuerdo con Usted cuando dice que «tanto separa de la Iglesia el cisma como la herejía». Ocurre que una cosa es lo que a uno le gustaría y otra cosa la realidad que nos golpea. A lo que voy es que fruto de la enorme confusión que hoy reina en la Iglesia asistimos con impotencia a la batalla sin cuartel entre dos sectores radicales y antagónicos que no se soportan. Por un lado los «cismáticos» de la FSSPX y por el otro los obispos alemanes apóstatas y herejes. Apostaría lo que no tengo a que si el Papa aceptara todo lo que proponen los obispos alemanes y reformara la Iglesia a gusto y «piacere» de ellos excomulgando a todos los que no piensan como los alemanes, eso a Usted NO le gustaría para nada. En cambio, si el Papa aceptara todo lo que pide la FSSPX y excomulgara por cismáticos a los obispos alemanes y a todos los que piensan como ellos, eso a Usted no le molestaría para nada. Ahora dígame con una mano en el corazón. ¿Me equivoco mucho, poquito o nada…?
Fuenteovejuna
La diferencia es que los herejes y apóstatas ya están excomulgados de hecho, aunque casi todo el mundo se comporte como si no lo estuvieran – y eso es lo escandaloso.
En cambio los (por ahora futuros) cismáticos, no están ni estarán excomulgados sino hasta que caigan y/o adhieran formalmente al cisma, y de todas maneras, parece que ellos (la FSSPX) actuarán como si no lo estuvieran.
Ahora, yo no apostaría nada, para empezar. Y menos lo que no tengo.
Para continuar, no plantearía las cosas de un modo tan «simple» que sea simplista, como si nada de lo que dicen «los alemanes» o «los modernistas» sea salvable, y todo lo que dice la FSSPX sea salvador.
Por lo pronto, el propongo otra línea de reflexión: los alemanes van de la herejía al cisma; y los lefebvrianos, del cisma a la herejía. No son los primeros, por cierto.
PD: sepa que a mí sí que me molestan cosas de lo que «propone» la FSSPX, por ejemplo, la Semana Santa de Pío XII. Pero he comentado bastante últimamente sobre las lacras del tradismo, así que de algún modo ya está dicho. Evidentemente no comulgo con ruedas de molino, y la mafia lavanda con toda su ralea me parece perfectamente excomulgable. Es decir, si fuéramos a ir con mis gustos, así de buenas a primeras, se irían unos y otros. Gracias a Dios no tengo cargo en la Iglesia, al menos por ahora, de lo que será sólo Dios sabe.
Don Battistella, muy interesantes sus argumentos sobre los pro y los contra tanto de los apóstatas alemanes como de los cismáticos de la FSSPX. Todo para redondear al final diciendo que «si fuéramos a ir con mis gustos, así de buenas a primeras, se irían unos y otros».
Con todo respeto, su posición me recuerda la de muchos periodistas y políticos que así como a Videla no lo bajan de genocida, son igualmente implacables con Firmenich y Montoneros a quienes definen como asesinos y ladrones. Pero con eso no vamos a la feria. En los ’70 acá ocurrió una tragedia, una guerra a todo o nada donde uno tenía que ganar y otro tenía que perder. Abal Medina, Firmenich y cía. se levantaron en armas porque tenían un acuerdo firmado con Fidel Castro y la URSS. Si ganaban la guerra, Argentina se convertiría en la segunda Cuba comunista de Sudamérica. Pero ganó Videla y nos salvamos de ser esclavos del comunismo. Es cierto que se violaron los derechos humanos, pero…, desde que Caín mató a Abel y hasta hoy, ¿hubo alguna guerra donde no se violaron los DD.HH.? Nunca, ni una. Y si esos periodistas y políticos ingratos hoy están vivos, es gracias a Videla. Si ganaba Firmenich, los hubiera fusilado a todos por ser un peligro para la Revolución.
En la Iglesia pronto pasará algo parecido, en esta guerra sorda ambos sectores en pugna no podrán convivir indefinidamente. Ante esa realidad, para mi el cisma es inevitable. Sea con este Papa o con el que venga después -si es que viene otro- habrá que tomar partido, o blanco o negro, entonces no habrá grises. El Anticristo está en el banco listo para entrar a la cancha…
Fuenteovejuna
Menos mal que la Iglesia no se rige por los principios de la politiquería mundana.
Quiero decir, en su realidad íntima, sobrenatural.
Porque en el quehacer de muchos «hombres de Iglesia»…
No, Don Fuente.
El trigo y el luello estarán mezclados hasta que venga el Segador, y ese es Cristo, no el Anticristo.
Pero mi estimado Don Andrés, ¿cuándo dije yo que el segador es el Anticristo? ¡Dios me libre y guarde! Lo que dije y sostengo es que antes de la Segunda Venida de Cristo, tendremos que pasar por un cuello de botella muy angosto donde más de uno defeccionará. Ese será el tiempo del Anticristo y la Gran Tribulación por su persecuçión sin cuartel contra el pueblo cristiano. Felizmente ya sabemos que el que persevere hasta el fin, ese será salvo. Espero que Usted y yo estemos entre estos últimos.
Fuenteovejuna
Bueno, no me sea usted tremebundo:
Efectivamente ellos son «desobedientes al Papa»; pero ¿qué Papa?
Cuando se arriesgan condenar su alma inmortal no es por algo baladí, orgullo o soberbia, sino por algo muy serio y superior:
La sana doctrina.
El problema no es pues la desobediencia, sino la fidelidad a Cristo y a su Iglesia cambiada a escondidas con la excusa del Concilio.
Desde este punto de vista ellos están haciendo mucho bien; quien está haciendo mucho mal es otro u otros.
Saludemos al primer sedevacantista confeso de esta serie de comentarios.
El artículo y los comentarios me sugieren algunas reflexiones:
1. La FSSPX pudo, al formarse, tener buenos motivos, entre ellos la desconfianza de la que habla el autor. Pero tras más de medio siglo de existencia actuando por su cuenta y sin acatar a nadie, sus miembros han perdido el hábito de la disciplina y la obediencia. Sin negar los males que aquejan a Roma, está claro que la FSSPX pretende o bien una autonomía extrema o convertirse en el órgano directivo de la Iglesia y que Roma acate todas sus pretensiones sin discusión.
2. Es curioso que una parte muy considerable de los problemas mencionados tenga siempre que ver con la sexualidad o con la liturgia. No es que no haya descarríos muy graves en esos ámbitos, pero no son los únicos, ni muchísimo menos. Hay otros asuntos igual de preocupantes que sistemáticamente se pasan por alto o se quedan en segundo plano. La desconfianza, las tensiones, las corrupciones, etc. son inevitables, son la cruz que debemos llevar, la piedra de Sísifo que una y otra vez debemos cargar. La historia de la Iglesia lo demuestra. Lo verdaderamente característico de nuestra época es la desvergüenza, la ignorancia y la intensidad de los males.
3. Un comentarista anónimo (25 de mayo de 2026 a las 12:30) habla de que vivimos “tiempos preparusíacos”. Esta creencia (o sensación) es tan antigua como el cristianismo. En realidad, toda la historia posterior a Cristo es preparusíaca. ¿No podría ser que el apocalipsis empezara cuando Adán y Eva fueron expulsados del paraíso? ¿O inmediatamente después de la Pasión de Cristo? Pretender saber, aunque sea de modo vago y aproximado, cuándo y cómo deben cumplirse las profecías, podría ser un pecado de soberbia (y sobre todo una estupidez). ¿No creen?
4. Excelente la observación de Loretar:
Por lo demás, el Papa está sometido a la Tradición en cuanto es fuente de la Revelación, no a cualquier tradición eclesiástica de suyo accidental (y respetable en sus propios términos). Muchos tradicionalistas tienden a confundir las dos.
Hay gente que considera toda tradición como venerable y preceptiva. Pero también hay malas tradiciones, que no son otra cosa que malas costumbres institucionalizadas. La antigüedad es un factor en principio muy respetable, pero ello no nos exime de usar el buen sentido y la capacidad de juicio y de ser respetuosamente críticos.
5. Miguel Alberto Grosso critica en su comentario la reinterpretación y la relectura de las Escrituras y la Tradición y dice que la escolástica enseña a pensar correctamente y que ha sido reemplazada por la nada. La reinterpretación y la relectura en sí no son malas, son inexcusables. Si no fuera así, no necesitaríamos teólogos, ni exégetas, ni magisterio. Los Padres y los Doctores de la Iglesia no han hecho otra cosa que releer y reinterpretar una y otra vez la Tradición y las Escrituras. Sin este tipo de actividad sería imposible la profundización, nos limitaríamos a repetir como discos rayados, sin entender ni interiorizar. El mal está en la arbitrariedad, en la falsificación, en el oportunismo, en la tergiversación, no en la relectura y la reinterpretación. Con respecto a la escolástica, y sin negar su indiscutible valor, el aferrarse a ella como si fuera un oráculo infalible me parece no sólo peligroso sino también muy limitador (y desde luego no afirmo que sea tal la actitud de Miguel Alberto Grosso). La escolástica, incluido Sto. Tomás, no es perfecta. Pero lo peor es que a veces se le otorga una autoridad comparable a la de las Escrituras y en algún caso pareciera que hasta mayor, como si todo debiera pasar por el tamiz de la escolástica o de la Summa Theologica, como compareciendo ante juez que tiene siempre la última palabra. ¿No es esto pernicioso? ¿No es una forma de heterodoxia? ¿No provoca un justificado hastío que al final, desgraciadamente, acaba por favorecer a los que quieren destruir, crear confusión y sembrar discordia?
«Pretender saber, aunque sea de modo vago y aproximado, cuándo y cómo deben cumplirse las profecías, podría ser un pecado de soberbia (y sobre todo una estupidez). ¿No creen?»
Entonces para qué el discurso parusiáco de Jesús, para qué las admoniciones de San Pablo, las cartas o el apocalipsis de San Juan y todo el contenido profético del Evangelio. Es todo una simple trampa?, como ponerte el árbol del conocimiento en el medio del jardín, delante de tus narices, y decirte de este no has de comer? Aquí tienes la profecía, pero en esto no has de pensar ya que podría ser un pecado o una estupidez.
Me recuerda los patrones de las relaciones tóxicas como el «refuerzo intermitente» y la manipulación «pasivo-agresiva». Prefiero pensar que las relaciones de Dios con la humanidad van por otros carriles.
En efecto, se nos prohíbe la pretensión de fijar el día y la hora, pero nos está mandado estar atentos a los signos que indican la proximidad.
De hecho esa era la situación de Adán y Eva en el Edén. Las quejas a Dios, ¿eh? Igual y pienso que a lo mejor lo está usted viendo de una manera simplista.
Puede usted pensar cuanto quiera. Pero pretender saber cuándo, no. Cito a continuación el Evangelio según San Mateo cap. 24 en la traducción española que publica el Vaticano (el que no se fíe puede consultar la Vulgata Clementina en https://lvc.ibibles.net/101Matthew.htm#101-24):
34 Les aseguro que no pasará esta generación, sin que suceda todo esto. 35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 36 En cuanto a ese día y esa hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre. 37 Cuando venga el Hijo del hombre, sucederá como en tiempos de Noé. 38 En los días que precedieron al diluvio, la gente comía, bebía y se casaba, hasta que Noé entró en el arca; 39 y no sospechaban nada, hasta que llegó el diluvio y los arrastró a todos. Lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre. 40 De dos hombres que estén en el campo, uno será llevado y el otro dejado. 41 De dos mujeres que estén moliendo, una será llevada y la otra dejada. 42 Estén prevenidos, porque ustedes no saben qué día vendrá su Señor. 43 Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, velaría y no dejaría perforar las paredes de su casa. 44 Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada.
No sé qué nombre se puede dar a la pretensión de poder saber lo que ni el Hijo de Dios ni los ángeles saben…
Hay por lo menos un punto en el que, según la mente del mismo autor y según la realidad misma, la FSSPX sí es la enfermedad, pues comparte, en efecto, la base del punto que el mismo autor critica (el nombramiento de laicos para puestos de liderazgo en el Vaticano que conllevan el ejercicio de la potestad de gobierno), a saber, el rechazo de LG, n. 21 y de la Nota explicativa praevia, n. 2. Pero aquí la FSSPX, según la exposición de Gleize, yerra:
https://www.academia.edu/164985009/Orden_y_jurisdicci%C3%B3n_Lumen_gentium_se_opone_a_la_Tradici%C3%B3n
La historia nos dice que el cisma nunca entró en la iglesia porque un obispo desobedeció una orden y decidió nombrar a otro obispo por su cuenta. El cisma verdadero siempre nos llegó desde Alemania, siempre desde Alemania, por aquello de que, la mayoría de sus obispos, son más luteranos que católicos.
La postura de la fraternidad de san Pío X, encierra la lógica del sentido común que, en mi tierra se dice «lógica aplastante», por aquello de que describe sin rodeos la realidad que nos envuelve; es decir, si el Papa no obedece lo que dice el evangelio, además de eso, se niega a seguir la tradición y la liturgia y, por si todo esto fuera poco, ignora igualmente el magisterio de la Iglesia.
En pocas palabras, si el Papa se ha pasado a otro bando, ¿Por qué hay que obedecer a quien no obedece?
Totalmente de acuerdo con la fraternidad de san Pío X.
Disculpe, por favor, pero su argumentación es la clásica de los cismáticos, los que sean, Lutero incluido: Roma ha traicionado al Evangelio y nosotros somos quienes tienen la verdad, por lo que no necesitamos obedecer más que a nuestro propio parecer, no somos nosotros los cismáticos, los cismáticos son ellos, los que están en Roma. Es un razonamiento típico de los protestantes, entre otros. Por otra parte, de Alemania han salido hasta ahora dos cismas memorables, el luterano, muy relevante, y el veterocatólico, insignificante. ¿Y según usted no hay más cismas “verdaderos”? ¿El cisma llegó “siempre” desde Alemania? ¿Los arrianos, los donatistas, etc. llegaron de Alemania cuando ésta aún no existía? ¿No eran cismáticos “de verdad”, lo eran sólo en broma? Por favor, seamos serios.
Su argumento tiene un fallo y es que la situación actual, no tiene nada que ver con cualquier otra en la historia. Con la publicación de Amoris, Laetitia, Traditiones custodes, o Fiducia Suplicans, la mayoría de católicos mínimamente formados, tiene claro, quien ha cambiado la Fe, y quien está en herejía o cisma
Respuesta a
profoundlyb262fcf6a9
No le niego lo relativo a las encíclicas de Francisco. También le doy la razón en lo de que “la situación actual, no tiene nada que ver con cualquier otra en la historia”. Es cierto, precisamente eso es lo que pasa siempre en la historia, todo es nuevo, no hay dos situaciones “gemelas”, tal vez parecidas sí, incluso muy parecidas, pero nunca idénticas, sino siempre únicas e irrepetibles. El escándalo y la indignación por la situación actual y el que se la vea como singular y sin precedentes es algo que ya experimentaron Lutero o Savonarola hace 5 siglos (y otros antes y después de ellos). En principio tenían razones de sobra para estar descontentos e indignados, pero ya sabemos adónde les llevó su falta de mesura, su impaciencia, su falta de modestia, su exaltación. Convendría aprender algo de esas experiencias pasadas y confiar un poco más en la Divina Providencia.
Dice alguien que evidentemente no tiene idea de la historia de la Iglesia.
Por cierto, primera vez que oigo, o leo, que un requisito indispensable para ser cismático es ser alemán o provenir de Alemania.
Será que antes de Lutero no existían los cismas, no sé…
varios errores del artículo, por citar algunos
1. Reducir la Iglesia a una lógica política de poder y confianza humanaEl texto interpreta la crisis eclesial principalmente desde categorías modernas:concentración de poder,checks and balances, pérdida de confianza institucional,necesidad de limitar autoridad.
=>Pero para Santo Tomás la Iglesia no se sostiene principalmente por la confianza psicológica de los fieles en el Papa, sino por su fundamento sobrenatural en Cristo y la asistencia del Espíritu Santo.La confianza humana puede debilitarse. Eso ocurrió muchas veces en la historia. Pero la Iglesia no depende metafísicamente de la credibilidad subjetiva del pontífice de turno como una democracia depende de legitimidad social.El texto desplaza el centro desde:la causalidad divina,la gracia,la indefectibilidad, haciapercepción sociológica,confianza institucional,equilibrio de poder.Ahí ya hay un cambio profundo de paradigma.
2. Equivocar la naturaleza de la autoridad papal y de la indefectibilidadEl texto habla casi como si el Papa fuera un soberano absoluto cuya voluntad solo puede frenarse externamente.Pero en Tomás:solo Dios es omnipotente,el Papa posee autoridad vicaria y ministerial,está intrínsecamente subordinado a la Revelación y al fin sobrenatural de la Iglesia.Además, el texto roza una comprensión insuficiente de la indefectibilidad.La Iglesia puede sufrir:malos gobiernos,ambigüedades,crisis,abusos,decadencia pastoral.Pero no puede perder sustancialmente la fe apostólica ni convertirse oficialmente en una falsa iglesia.El texto, llevado a su lógica final, tiende a sugerir que la estructura visible romana habría dejado de ser un principio confiable de custodia de la fe y que por eso deben surgir “contrapesos” prácticos externos.Ese razonamiento entra en tensión con la eclesiología clásica.3. Confundir pastoral, prudencia y ambigüedad con negación dogmáticaEl texto mezcla constantemente niveles distintos:actos prudenciales,disciplina,documentos pastorales,ambigüedad teológica,errores prácticos,definiciones doctrinales.Desde Santo Tomás, eso es una falla grave de distinción formal.No es lo mismo:una formulación ambigua,una mala aplicación pastoral,una disciplina discutible, queuna herejía formal o negación dogmática.Por ejemplo, puede argumentarse que ciertos textos generan confusión pastoral sobre matrimonio o moral sexual. Pero de ahí no se sigue automáticamente que la Iglesia haya abolido dogmáticamente la indisolubilidad matrimonial.El texto tiende a pasar de: “hay confusión pastoral” a “la doctrina ya no limita a la jerarquía”.Ese salto conceptual es excesivo y debilita la distinción tomista entre:doctrina,prudencia,disciplina,aplicación pastoral,magisterio definitivo,magisterio no definitivo.
En general coincido con el comentario, pero eso de pretender argumentar con Santo Tomás es confundir las cosas. Aún con toda su sabiduría, no es más que un gran teólogo, no la revelación. ¿En Tomás sólo Dios es omnipotente? ¿en serio hay que recurrir a él para sostener eso?. Es por esta manía de querer meter a Tomás en todo que muchos no quieren ni oír hablar de él, flaco favor se le hace.
Muy cierto.
Lo siento, pero para mí este es un artículo muy «terrenal».
Hace una buena descripción, por cierto, pero al considerar que eso que dice tiene relevancia central y que es casi terminal, no puedo menos que ver falta de fe. ¿Acaso los apóstoles no le habían perdido la confianza a Pedro? ¡y de qué manera lo habían hecho! y no fue más que el primero de muchos más en estos largos siglos de vida de la Iglesia. ¿Pero desde cuándo es en él (Pedro/el Papa) en quién tenemos que confiar? ¿no es en Cristo? ¿y no debe llegar a tanto nuestra confianza que aunque veamos que su vicario es terrible sepamos que Él sigue y seguirá ahí?
Ahí está el problema, no sólo del artículo, sino de la Fraternidad: la falta de fe. Creer que porque ven que las cosas no funcionan existe un «estado de emergencia» que los habilita a ir contra la jerarquía es, en definitiva, no confiar en que Cristo sigue estando en la Iglesia aunque tenga un rostro bastante desfigurado por momentos. Sólo uno de los apóstoles estuvo al pie de la Cruz… ¡vaya a saber por dónde andaban los otros diez! Pero fue con esos «mediocres cobardes» con los que Cristo edificó la Iglesia, porque en la pobreza humana brilla el poder de Dios. Él no eligió otros después de la resurrección porque esos habían defeccionado. Creer que porque las cosas andan mal tengo que «meterme yo» y tomar cartas en el asunto para que la Iglesia se salve es un terrible acto de desconfianza no en Pedro, sino en Cristo. Y de algún modo también un acto de soberbia.
Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Lo sabemos, y aún contra toda evidencia, tenemos que creerlo. Y la Iglesia no va a salvarse porque la democraticemos y le saquemos poder al Papa como si fuera una institución más y estuviera en nuestras manos hacer y deshacer. Se va a salvar porque es el mismísimo Cuerpo Místico de Cristo, y no depende de que confiemos o no en quienes ocasionalmente la gobiernan.
Excelente comentario.
Canibalismo institucional, como alguien alguna vez acuñó visionariamente aquel término, en este espacio (la nave y barca de la Iglesia que golpea contra sí misma).
Tiempos difíciles, duros, calamitosos y desalentadores los que nos tocan vivir, pero al mismo tiempo esperanzadores, proféticos, cruciales y preparusíacos para la venida de NSJ. «Veni creator spiritus».
Gracias, estimado Wanderer, por hacer notar y presentar tantas facetas de este asunto, ciertamente complicado.
No sé en qué parte de LG 21 se supone que se prohíbe que haya laicos como prefectos en la Curia. Y tampoco es que me parezca una idea particularmente buena. Pero se trata ésta de una deducción desmesurada que Grichting presenta como cuestión inequívoca. Por lo demás, el Papa está sometido a la Tradición en cuanto es fuente de la Revelación, no a cualquier tradición eclesiástica de suyo accidental (y respetable en sus propios términos). Muchos tradicionalistas tienden a confundir las dos. En cualquier caso, el mecanismo constitucional que limita el poder del Papa es el Espíritu Santo que guía a la Iglesia. Confiemos un tanto.
Loretar
No es que se «prohíba» sin más, pero, ciertamente, a partir de ese numeral y de la Nota no tiene fundamento alguno, al contrario. Por eso los lefebvrianos critican LG como si se tratara de una eclesiología descaminada, porque no les conviene… Y así, paradójicamente, progres y carcas se dan la mano.
esta claro que en el conciliarismo hace decadas dejaron de prestar atencion a lo que el Espiritu Santo enseño durante siglos, los «innovadores» modernistas que dieron la sustancia al Concilio Vaticano Segundo, y lo pusieron en practica siguiendo más que la letra a un No-escrito «Espiritu del Concilio» (que en realidad solo estaba en sus cabezas modernistas formateadas asi en seminarios con profesores modernistas) tenian la intencion no confesada abiertamente en el Concilio, pero realizada gradual pero decididamente a lo largo de las decadas posconciliares, de transformar la doctrina catolica en otra cosa que fuera mas a gusto del mundo enemigo de Dios, para que así el mundo no sintiera la «presion» de los verdaderos catolicos de «llevar el Evangelio a toda criatura, el que creyere y se bautizare se salvará y el que no creyere se condenará» (Evangelio de Marcos, capítulo 16, versículo 16), los primeros pasos del falso ecumenismo ya se iniciaron en el Concilio vaticano segundo, todo lo demas fue apurar el paso en la direccion ya iniciada en embrion en el mencionado concilio, es por eso que necesariamente quieren condenar en la excomunion a la FSSPX lo que la FSSPX representa, la continuacion del mandato de Cristo de Evangelizar a toda criatura y que solo la IGLESIA es la unica barca de Savacion querida e instaurada por el Redentor para la salvacion de las almas, los herejes modernistas esperan con su Sinodalidad y la excomunion de la FSSPX dar los ultimos martillazos para completar su obra destructora de la doctrina catolica.
¿»El Papa Francisco»?
¿Y Montini?; ¿qué ?
Recuerde que Bergoglio es el fruto natural de Montini (y Arrupe); sin él nunca hubiera existido.
Muy agudo el análisis, leyendo el texto de Mons Lefevre “Carta abierta a los católicos perplejos”, escrita en 1981, hoy resulta más evidente que cuando fue escrita. Escuchando uno de los últimos audios de Malachi Martin, le preguntan sobre Garabandal, y el mensaje de Nuestra Señora que quedaban tres Papas, (en realidad cuatro, pero uno duraría poco), -aún vivía Juan XXIII-, ante la pregunta sobre ello M.M. responde, -podría ser no que fuera el “último Papa” sino el “último Papa católico”-
Nunca faltan las «argumentaciones» basadas en visiones y supuestas profecías…
Dejen a la Santísima Virgen en paz, no la metan en sus delirios.
Claro, Lefebvre insinuó haber sido profetizado por la Virgen del Buen Suceso.
Luego, se apela a Malachi Martin.
Si seguimos así, terminamos con Parravicini, Horangel o con el Chavo del Ocho.
Aunque el Papa les diera una Prelatura, ellos no aceptarían, por precisamente no creen en su autoridad.
La solución no deja de ser dejarlos en su cauce (rezando para que esas ordenaciones no sean) y solucionar el tema litúrgico para que, los más avispados -y por obra y Gracia del Santo Espíritu- «vuelvan a casa», a la comunión total con Roma.
No es exactamente un problema de «creer en su autoridad».
¡Naturalmente que creen en su autoridad!
Si no creyesen en ella (e.g. porque considerasen lo que hay ahora como Sede Vacante) no habría «conversaciones» con el Vaticano ni visitas etc.
Es que en cuanto acepten una prelatura, están automáticamente aceptando el resto, que es lo que no quieren aceptar del Concilio. Desde este punto de vista hay que reconocer que son consecuentes.
Tal vez esto hubiera funcionado en su momento (y si el Vaticano hubiera aceptado las ordenaciones episcopales de Lefebvre). Hoy, después de transcurrido tanto tiempo y con una estructura mundial ya montada y que funciona razonablemente bien, y con seminarios propios…pues seria de idiotas y de cínicos.
El Papa carece de poder absoluto. Está limitado no solamente por las Escrituras y la Tradición sino también por el Derecho natural. Está más limitado que cualquiera de los payasos que gobierna ahora el mundo. El problema es que todo se ha relativizado. Las Escrituras y la Tradición son «releídas» y «reinterpretadas». Y el Derecho Natural no existe para los simio-teólogos que pululan por las pseudo-universidades católicas. El positivismo reina campante. Y la escolástica, que enseña a pensar rectamente, ha sido reemplazada por la nada misma. Así las cosas, sólo nos esperan tiranías. Acaso Francisco no fue un tirano? Sí, lo fue. Acaso León no lo será? Sí, lo será. No tienen límites porque los simios conciliares han decidido hace rato jugar con las palabras y llamar negro a lo blanco y blanco a lo negro. Tampoco se ponen límites a sí mismos. Si el Sínodo tiene como único propósito crear una Contra-iglesia (pirámide invertida, al decir del Papa Bergoglio) quiere decir que ya ni el Concilio Vaticano II los limita. De hecho, creo que el Sínodo es un Vaticano III en cuotas. Me causa risa este obispo armenio que pide un Vaticano III. Está tan dormido que no se da cuenta que ya existe? Miguel Grosso.
Muy buen escrito, bastante recomendable.
Soberbio.
Pretender que este Papa gobierne parece alejado, no se le ve uña. Habrá que esperar al próximo.
Andan diciendo que es posible una excomunión que acapare a todo adherente. Sería para despuntar el vicio, constatar los mimbres canónicos.
Pero como siempre es posible que sancionen según argumentos repentinos (algunas puntas tiraron superiores de institutos con misa antigua), quién te dice que excomulguen «a todos los allí presentes» y nos volvemos al pago con la cucarda. Eso sí, luego del galardón, no me roban más el banco en la capilla.
Por lo pronto, conseguí una casa tres valles más allá de Econe. Sólo de USA van 20.000 almas. No hay lugar. Quedé más cerca de Borges que del Seminario.
AVISTADOR DE CHIMANGOS.
Tremendamente lamentable que se haga de eso un espectáculo.
amén
A ver, hombre, que son las reglas de la excomunión por cisma, desde que la Iglesia es la Iglesia. Que esto también es tradicional, ¿eh?
¡Nada más tradicional que la excomunión para los cismáticos!
Yo que usted no me envanecería por obtener «la cucarda»… se le va el alma en eso.
Ya veremos qué escriben desde Roma y cómo lo fundan. Hasta hoy, no ha sido como usted lo afirma, sino exactamente y explícitamente al revés cada vez que se tuvo que expedir.
Siempre suyo, Andrés.
Es decir, que ustedes (los FSSPX) siempre tienen las de ganar.
Si los excomulgan, es que son perseguidos «por ser católicos» y «la cucarda» es una palma de martirio poco menos.
Si no los excomulgan, pues ya vemos todos que ustedes tenían razón, y «Roma» ha reconocido la verdad.
Siempre existe una interpretación de las cosas que necesariamente tiene que dejarlos a ustedes con la medalla… porque ya se la han colgado desde antes, en realidad. ¡Vaya juego!
¿Y cómo ha sido, entonces? ¿y qué he afirmado yo?
Le devolvería el saludo, pero como es un anónimo, no puedo.
¡Andrés, Andrés, Protokletos…!
Tal vez los miembros de esa fraternidad santa estén bajo la protección de la Madre de Dios ¿no cree?
Esa es una posibilidad a considerar al pensar en sus evidentes éxitos,
La cereza del postre.
Los «evidentes éxitos» de un grupo cismático (y de espíritu sectario), aka «fraternidad santa» se deben ¡nada menos que a la protección de la Santísima Virgen!
Después nos rasgamos las vestiduras porque el Tucho le «niega» el título de Corredentora.
¿Pero esto qué es, acaso una blasfemia menor? ¡La Virgen como promotora del cisma!