Durante el día de hoy, llegaron varios comentarios al blog con el siguiente cuestionamiento que, entiendo, es el de muchísimos laicos en Argentina y en otros países de Hispanoamérica.
No soy miembro de la Fraternidad San Pío X. Asisto a sus misas, recibo ahí los sacramentos y mis hijos van a su escuela. No estoy de acuerdo con las consagraciones episcopales. Hubiera preferido mil veces la obediencia al Santo Padre. Según el procedimiento que publicó Roma, no estoy excomulgado: frecuento la Fraternidad por motivos litúrgicos y espirituales, y no rechazo ni el Magisterio ni la autoridad del Papa. Hasta ahí, alivio. Pero la solución que se me ofrece es una sola: acudir a un sacerdote en plena comunión «con la decisión de no frecuentar en el futuro la Fraternidad». Muy bien. Ahora la pregunta práctica, la de un padre de familia de Córdoba, Argentina: si no es en la Fraternidad, ¿dónde? Acá no hay Fraternidad San Pedro, ni Instituto de Cristo Rey, ni misa tradicional diocesana. La única misa de siempre a cientos de kilómetros a la redonda está en esa capilla que ahora debo abandonar. Mi pregunta es, qué hago este domingo? No voy a misa ? Será que si voy me excomulgan?
Como he dicho muchas veces, no soy gurú, ni director espiritual ni consejero de nadie, pero me animo a dar una respuesta básica a este caso que, seguramente, será completada por los comentaristas que saben más que yo.
Y haré referencia a principios básicos no solamente de la teología moral sino del derecho simple y llano:
1. El principio general: ad impossibilia nemo tenetur
Es una máxima de raíz jurídica romana que la teología moral clásica —santo Tomás incluido— asumió como axioma: nadie está obligado a lo imposible. Todo precepto positivo presupone la posibilidad física y moral de cumplirlo. Si esa posibilidad falta, el precepto no obliga en ese caso concreto, sin que eso suponga negar la validez de la ley en sí.
2. La doctrina de la epiqueya
Santo Tomás (S. Th. II-II, q. 120) trata la epiqueya como virtud anexa a la justicia: cuando la aplicación literal de una ley en un caso particular contradice la intención del legislador (que siempre busca el bien común y nunca puede haber querido lo imposible), el sujeto prudente interpreta la ley según esa intención, no según la letra. No es una excepción «por fuera» de la ley, sino la correcta lectura de su espíritu.
3. En el CIC de 1983, aplicado justamente al caso que planteás
El canon 1247 establece la obligación dominical de participar en la Misa. Pero el canon 1248 §2 contempla que
«Si, por falta de ministro sagrado o por otra causa grave, resulta imposible la participación en la celebración eucarística, se recomienda encarecidamente que los fieles participen en una celebración de la Palabra… o dediquen un tiempo conveniente a la oración.»
Es decir: el legislador mismo reconoce que la obligación cede ante la imposibilidad física (no hay Misa donde vive la persona) o moral (este sería el caso que nos ocupa), y provee un sustituto razonable.
A esto se suma el canon 14, que en caso de duda sobre si un hecho concreto cae bajo la ley, exime de la obligación de cumplirla; y el principio interpretativo del canon 18 (las leyes que imponen obligación se interpretan estrictamente, no laxamente en su alcance).
Analicemos el caso a la luz de estos principios. La Iglesia, con los documentos publicados hoy, busca que los fieles no adhieran a la conducta cismática de la Fraternidad. Pero en el caso que nos ocupa, como en el de muchos otros, esa misma Iglesia por voluntad de sus obispos, no le da la posibilidad de esa no-adherir porque ellos se niegan a aceptar en sus diócesis a los institutos Ecclesia Dei y se niegan a autorizar a los sacerdotes que celebren la misa tradicional. Por tanto, los laicos están imposibilitado de cumplir lo que se le manda. Y en virtud de estos principios, pueden, en buena conciencia, seguir asistiendo a las misas de Fraternidad.
Muchos dirán: «Que vaya a una visa de Pablo VI como cualquier otro católico». Eso lo puedo hacer yo, y lo hice desde el momento mismo que la FSSPX rechazó la posibilidad de dialogar con Roma que se le ofreció luego del anuncio de las consagraciones. Pero lo cierto es que el autor del comentario, en la situación concreta en la que vive y con una familia a cargo por la cual deberá dar a cuenta a Dios, no puede asistir a una misa NO porque ya sabemos lo que esas misas son en Córdoba, y en la mayor parte de las iglesias del país (no en todas, es verdad). Y él debe velar por el bien de sus hijos.
Addenda: Parece que no soy el único que recibe hoy estas consultas. Después de publicar este post, vi lo publicado por Peter Kwasniewski (@DrKwasniewski) en X:
La pregunta más frecuente que estoy recibiendo hoy es la siguiente:
«En el decreto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe se establece que “los fieles laicos no deben adherirse al cisma” de la FSSPX, ya que también incurrirían en la pena de excomunión ipso facto. ¿Consistiría «adherirse al cisma» en asistir a misa en las capillas de la FSSPX? ¿O se trata de algo más sustancial?»
Sobre este punto, el decreto Fernández cita una Nota Explicativa del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos de 1996, párrafo n.º 7:
«En el caso, sin embargo, de otros fieles [además de los sacerdotes y diáconos], es obvio que la participación ocasional en actos litúrgicos o actividades del movimiento lefebvrista, llevada a cabo sin hacer propia la actitud de desunión doctrinal y disciplinaria de dicho movimiento, no es suficiente para hablar de adhesión formal al movimiento. En la práctica pastoral puede resultar más difícil juzgar su situación. Hay que tener en cuenta, ante todo, la intención de la persona y la traducción de esa disposición interior en actos. Las diversas situaciones deben, por tanto, juzgarse caso por caso, en los ámbitos competentes del foro externo y del foro interno.»
Leído al pie de la letra, esto significa que los laicos pueden seguir asistiendo a misa en las capillas de la FSSPX.
Sin embargo, hay varias expresiones que requieren un análisis más detallado. ¿Qué significa «ocasional»?
¿En qué consiste la «desunión doctrinal y disciplinaria»? Por ejemplo, no puede significar que no se tengan críticas al Concilio Vaticano II o a la nueva liturgia, porque incluso Ratzinger tenía tales críticas, y tanto personas particulares como comunidades de Ecclesia Dei en unión con Roma también las expresan con bastante libertad. ¿O significa algo así como negar que el Concilio Vaticano II fuera un concilio ecuménico, que sus documentos tengan el peso magisterial que corresponde a su naturaleza y lenguaje (cf. Nota Praevia a Lumen Gentium), y que el Novus Ordo sea válido? Eso es, obviamente, más bien el tipo de cosa que merecería ser descrita como «desunión».
También está claro que las «diversas situaciones» que deben «juzgarse caso por caso» deben ser aquellas que salgan a la luz a raíz de incidentes concretos, ya que no hay ninguna sugerencia, ni siquiera la posibilidad, de una especie de inquisición en la que cada laico de una diócesis sea llevado ante un tribunal eclesiástico e interrogado sobre su «disposición interior» y sus «actos» exteriores.
Las demás noticias de hoy procedentes del Vaticano confirman mi análisis: el documento enviado por la DDF a los nuncios apostólicos sobre la reconciliación de los miembros de la FSSPX especifica que «no deben considerarse imputables [es decir, no están sujetos a sanciones ni censuras]: los laicos que hayan asistido a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X únicamente por motivos litúrgicos o espirituales; los laicos que, aunque conscientes de las tensiones con la Santa Sede, no rechacen el Magisterio ni la autoridad del Romano Pontífice».
En resumen: estad tranquilos. Si la única misa en latín a la que podéis acudir razonablemente es la celebrada por la FSSPX (que es la situación de un gran número de personas), no sería pecaminoso asistir a ella, incluso según el decreto del 2 de julio de 2026, y por mucho que Fernández quiera disuadiros de hacerlo.
Al mismo tiempo, voy a decir algo que siempre he dicho: en igualdad de condiciones, es mejor asistir a liturgias tradicionales celebradas por comunidades en situación canónicamente regular con el Papa y los obispos, como la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro, el Instituto de Cristo Rey Sacerdote Soberano, el Instituto del Buen Pastor, los norbertinos o las misas tradicionales diocesanas donde aún existan. Esto se debe a que ambos bienes se dan juntos: el rito tradicional y la regularidad canónica.

Pingback: A cincuenta días de las consagraciones de Êcone – Wanderer
Yo enfocaría la cuestión desde otro punto de vista.
Si un sacerdote de la FSSPX dirigiera el rezo del Santo Rosario ¿podría unirme yo a ese rezo o estaría participando en un acto cismático?
Si el cura de mi pueblo organiza una plegaria «ecuménica» junto con el pastor protestante ¿puedo unirme al rezo o no?
Con todos mis respetos es muy doloroso para nuestro Señor este cisma que ha ocurrido. Se ha desgarrado nuevamente el Cuerpo Místico de Cristo. Pensando en ello y con profundo Amor a nuestro Señor, creo que aca no hay que mirar nuestra conveniencia o nuestros gustos de si una Misa o la otra. No hay ninguna Misa a la que se pueda asistir que no se sea la tradicional de los lefebristas? Este pensamiento quizás ya esté contaminado su espíritu cismático.
Si sé que la fraternidad está excomulgada y tienen un espíritu de división y son cismáticos…porque ir a sus Misas? Queremos ser cómplices y seguir desgarrando el cuerpo de Cristo?
qiizas podamos tratar de ponernos en los zapatos de los judaizantes que sufrieron con el tema de dejar las fiestas, los novilunios y muchas tradiciones, incluso el Sabath..todo ello era algo que llevaba el corazón y que exigía la Ley, pero había llegado algo mucho mayor era el Espíritu de Dios , a través de Su Hijo Salvador , teníamos que aceptar su yugo suave y ligero , descansar en El.
Se acabaron las ablusiones, podíamos tocar a los muertos, a los leprosos, comer con los pecsdores ..para darles la Buena Noticia.
Incluso Pedro dijo a Dios «de ningún modo» cuando le dijo come , come animales impuros.. como mariscos o cerdo.
El justo vive de la fe.
Con todos mis respetos es muy doloroso para nuestro Señor este cisma que ha ocurrido. Se ha desgarrado nuevamente el Cuerpo Místico de Cristo. Pensando en ello y con profundo Amor a nuestro Señor, creo que aca no hay que mirar nuestra conveniencia o nuestros gustos de si una Misa o la otra. No hay ninguna Misa a la que se pueda asistir que no se sea la tradicional de los lefebristas? Este pensamiento quizás ya esté contaminado de su espíritu cismático…
Si sé que los lefebristas han sido excomulgados, y han desgarrado el cuerpo de Nuestro Señor con su desobediencia al Papa (entre otras cosas)…voy a seguir yendo sólo porque quiero ir a esas Misas, donde encima se habla mal de la Iglesia y sus ministros..? No sería ser cómplice y seguir hiriendo a nuestro Señor?
Es terrible la angustia de ciertas personas a causa de un cisma que las deja con un desconcertante sentimiento de desprotección y de orfandad, al ponerlas en la disyuntiva de asistir a una misa celebrada por cismáticos o a una en la que no se guarda lo bastante el decoro y en la que hasta se predican falsedades. Para estas personas la situación es muy dolorosa, el dilema trágico, la falta de salida desesperante. Este padecimiento es algo que hay que tomar muy en serio. Por ello me permito unas reflexiones, que espero puedan ser de alguna ayuda o al menos de consuelo, que si no resuelve nada, al menos alivia un poco el sufrimiento.
En primer lugar deberíamos recordar que por muy importantes que sean las formas litúrgicas, por mucho que ayuden a los fieles, por cargadas de significado que estén y por hermosas que nos parezcan, no dejan de ser lo que son: formas. Es posible que un sacerdote cismático celebre una misa formalmente impecable. Pero también es verdad que esa impecabilidad puede ser sólo aparente, pues debajo de los hermosos ornamentos, la corrección, los gestos piadosos y las prédicas edificantes puede estar oculto el veneno. En muchas vidas de santos leemos que Satán se aparece en forma de monstruo repulsivo, pero en no menos ocasiones hallamos relatos en los que se cuenta que adopta apariencias inofensivas, atractivas e incluso “santas”.
De una misa celebrada por cismáticos sería mejor alejarse todo lo que se pudiera. En muchos lugares queda como única opción una liturgia poco digna, unos sermones plagados de errores, incluso celebraciones decididamente reprobables. ¿Qué hacer entonces? Sabemos que es necesario asistir a misa en las fiestas de guardar. Ahora bien, también sabemos que existen eximentes, como casos de fuerza mayor, enfermedad física o psíquica, deberes ineludibles y urgentes, etc. Si nos encontramos en situación de no tener acceso más que a dos misas que son, cada una a su modo, deficientes ¿estamos obligados a decidirnos por una de ellas? ¿Es lícito asistir a una liturgia que aparentemente es correcta, incluso devotísima, pero bajo la que, bien lo sabemos, subyace un ánimo soberbio y afrentoso? ¿Es lícito asistir a una liturgia que evidentemente es errónea y que en vez de darnos paz y edificarnos nos provocará impaciencia, disgusto e incluso escándalo? En ambos casos saldremos de la celebración eucarística no mejores, sino peores de lo que entramos. ¿Tiene sentido acudir a misa en tales condiciones?
Es posible que algunos sean lo bastante “sólidos” y serenos en su fe para asistir a una u otra de estas misas, cerrar los ojos y los oídos a los aspectos perturbadores de una, evitar dejarse seducir por las insidias de la otra y, en cierto modo, excluyendo todas esas facetas desfavorables, experimentar en su interior el efecto salutífero de la celebración. Pero sin ninguna duda, los capaces de tal proeza son pocos, muy pocos. La mayoría de nosotros no estamos en condiciones de lograrlo. En tal caso me pregunto si no nos hallamos ante una situación que nos exima de tener que elegir entre dos misas que nos perjudicarán más que nos sanarán.
Por importante que sea asistir a misa, la práctica de la fe no se reduce a eso. Los Padres del Desierto son una prueba de ello. No sé si es Paladio en la Historia Lausiaca o Rufino en la Historia monachorum (o los dos autores en ambas obras) el que cuenta la anécdota de algo observado en una Iglesia de Egipto. Se celebraba no recuerdo si la Pascua o la Navidad. De pronto entraron en el templo unos cuantos hombres desnudos, con la piel curtida y oscurecida por el sol, extremadamente delgados y de aspecto casi salvaje. Se los recibió con inmenso respeto y hasta con veneración, pues eran santos ermitaños que pasaban su vida en soledad, dedicados a la oración. Estos ascetas sólo asistían a misa una o dos veces al año, cuando se acercaban al monasterio para la celebración de una gran festividad litúrgica. Ese mismo tipo de vida llevaron otros muchos santos, como Santa María Egipcíaca, que vivió décadas como estos personajes: absolutamente sola y desnuda, a la intemperie, dedicada a orar y meditar.
No digo que nos hagamos ascetas y nos vayamos al desierto. Pero si carecemos de alimento espiritual adecuado, seguramente será mejor pasar un poco de hambre que comer veneno. Si no queda otro remedio, si no tenemos a nuestro alcance otra cosa que dos escándalos diferentes, ¿no sería mejor que nos quedáramos en casa leyendo los Evangelios o el Kempis o meditando o rezando o haciendo alguna buena obra de caridad? Si confiamos en Dios y perseveramos ¿nos abandonará por no asistir a una “misa” que más nos perjudica que santifica? ¿Dejará que nos perdamos? ¿No sería una especie de sacrificio el aceptar esta privación del alimento espiritual de la misa? No me atrevo a recomendar nada a nadie, no soy ni canonista, ni teólogo, ni sacerdote. Pero creo que conviene plantearse estas preguntas y dejar que sea la consciencia de cada uno, asistida por Dios, la que responda.
Muchos parecen creer que asistir a la misa cismática sería el «mal menor».
Ya sabemos cómo acaba eso del mal menor.
La doctrina tradicional enseña a alejarse tanto de los herejes como de los cismáticos.
¿Cómo era eso que se decía del modernismo en sus primeros años? ¿una gota de veneno en un vaso de agua? Me parece que muchos deberían meditar sobre eso.
Hoy el modernismo es un vaso lleno de cicuta, pero no por eso vamos a ir a tomar el agua envenenada de los cismáticos, ¿verdad?
Oh, Cristo, Tú eres la Fuente de Agua de vida, ¡sálvanos!
Es muy dura la prueba para nuestros hermanos lefevristas, dado que es una comunidad de vida la que conforman , como la que Cristo fundó entre sus discípulos, después de Pentecostés, tenían un solo corazón y alma, entregaban sus bienes, atendían a sus viudas, dejaban todo y así ganaban el ciento por uno. Está estructura sustituye la familia de sangre..al estar cimentada para salvarse del mundo entra en contradicción en SS PX, porque si es un arca de Noé pero la contradicción es que pierden la fe en la salvación de la Iglesia Universal, cuando ven paganizada a la sociedad cristiana..sin embargo antes de este paganismo el Concilio Vaticano II se adelantó a lo qusvendría una globalización y mayor avance tecnológico . Posibilitó poder subsistir en la lucha contra el mundo ideología , demonio y carne pecado en medio de un mundo bueno creado por Dios, en una etapa histórica de acercamiento de los Pueblos en espera de Cristo. Surgen así nuevos carismas como el Opus Dei que protegen a los fieles en esa batalla pero no los aíslan del mundo., así otras sociedades y órdenes religiosas. Entonces la prueba de fe es muy grande el día de hoy para los lefevristas es como si los soltarán en un desierto o en un mundo ,de un día a otro..si perdieran su riqueza que esa comunidad..pero confíen comiencen por ir a Misa a Novis Orado,o en otra fraternidad eventualmente para no caer en excomunión Pero dice Dios que El estará ahí, que el justo vivirá de la Fe «En efecto , un poco de tiempo muy poco, el que va a venir llegará y no tardará , pero mi justo vivirá de la fe , si se volviera atrás mi alma no se complacería en él.»
Tápese las fosas nasales con la mano izquierda, haga la señal de la cruz con la derecha y vaya a Misa. Explíqueselo también a sus hijos. Sinceramente, no creo que todas las iglesias en 100 kilómetros a la redonda estén plagadas de abusos litúrgicos; y hablo de abusos reales, no de simples tonterías o preferencias personales. Hay muchas cosas que pueden y deben explicarse a los niños. De lo contrario, se cae en la idea de que la Misa del rito nuevo es intrínsecamente perversa, una conclusión que no se sostiene.
Interesante comentario del Pbro. Santiago Marin, coincido totalmente y es lo que yo también observé
https://www.youtube.com/watch?v=FzHM0qc-PYE
Peter A.
me escandaliza que piensen aquí que la Misa Novis Orado no es válida o licita .
quw piensen que Dios no esté presente en ella, que consideren que no hay sacramento o devoción .que sea indigna porque su rito no sea antiguo .
me escandaliza que vean estado de necesidad desobedecer a la Iglesia porque crean que ir con un sacerdote católico y entrar en Misa sea un pecado o mal obrar , cuando lo más importante es el corazón de la gente y si obedecen a su conciencia y a la Iglesia estos sacerdotes tengan el poder de Dios..y los rechacen como un escriba o fariseo rechazaba a Cristo y a sus apóstoles pescadores
Hola Teresa. Tanto el autor del artículo como yo no sostenemos que el Novus Ordo sea inválido. Sencillamente, la Misa tradicional es de origen apostólico y ha dado enormes gracias que no hemos encontrado en el Novus Ordo. Además el autor del artículo supone que las Misas, además de celebrarse según el Novus Ordo, contienen notables abusos, lo cual daña la piedad.
querido anónimo, quisiera compartirte lo que sucede a un creyente que sale de un entorno catolico México y España a un entorno pagano , calvinista por Suiza y por otro más católico y modernista como es Austria .
Pues puedo decirte que no encontrar colegios católicos , ni Misas en que no se sintiera una agresión a la fe y a la liturgia , me hizo entrar de lleno a estudiar teología para dar respuestas..lo que tuve a la mano fue internet y Magisterio de San Juan Pablo II..decenas de encíclicas donde citaba las escrituras constantemente así como el CVII, lo que ocurría era que estaba interpretándolo en continuidad a la tradición e invocando la verdad del Concilio .. escuche que Benedicto xvi había dicho a un fundador kiko arguello que la Virgen decía que en estos días difíciles solo en una comunidad podíamos enfrentar la batalla .
rogue a Dios por una comunidad y encontré a unos kilómetros en pleno COVID al priorato de SSPX..era para mí la posibilidad de tener una familia y un entorno de fe para mis hijos ..la situación irregular y la distancia con Juan Pablo II que representaba al Espíritu Santo , era una prueba que con el paso de los meses al enfrentar una decisión de dar el sacramento Confurmacio a mí hijo , pues me hizo dudar del obispo huonder..a veces pensé que podía existir masonería tanto ahí como en la diócesis..y tomé la sabía decisión de renunciar a esa gran familia y retornar a la soledad a las Misas creativas modernistas pero donde la gente devota no tenía resentimiento o era dócil a la iglesia, yo siempre practique la corrección fraterna si había abuso.
fue un salto que Dios compenesó con el tiempo llegó un misionero de Valencia que reforzó una comunidad nueva sin abusos litúrgicos y que fue un apoyo para muchas personas solas..gracias a esa comunidad pudimos superar adversidades como inmigrantes sin familia y estar conectados con Dios.
Entonces, según los bergoglistas, ¿estamos obligados a ser calvinistas?
¡O peor aún!:
¡jesuisístas!
¿Hemos perdido todos la cabeza?
¿O la salvación ?
La despreciable doble vara de la Roma apóstata: https://onepeterfive.com/when-pope-leo-allowed-illicit-episcopal-consecrations/
Al Anónimo del 03/07/26, 11:09: Excelente comparación y a nadie se le cae un pelo por esta aberración.
Juanito
No den ideas por acá que Tucho lee a Wanderer con comentarios incluidos. Háganme caso. No hay argentino en Roma que no lo lea.
No sería extraño que ahora le pida al Papa que levante los permisos dados por Francisco de confesiones y matrimonios. Sería vergonzoso y daría cuenta de una falta de profesionalismo escandalosa, pero en cuanto constate que sus dos documentos dejaron a todo el mundo tranquilo, va a querer arremeter nuevamente. No es manso.
Y que saque un documento diciendo algo así: laico que adhiere formalmente es el que a las capillas y punto, pues la nota de formal da para todo y para nada.
A jurisdição concedida por Francisco caiu por terra no instante mesmo em que a excomunhão foi declarada. Os excomungados, por definição, não tem potestas iuris.
La comunión con la Iglesia es un presupuesto para poder recibir la licencia para confesar válidamente y la delegación del Ordinario o Párroco para celebrar matrimonios válidos. No todo sacerdote de la FSSPX, sino el que adhiera al cisma, perdiendo la comunión ha perdido esa posibilidad. En la argumentación de la fraternidad, dicha potestad la reciben «de la misma Iglesia», sin pasar por quienes la gobiernan ni plantearse que es un argumento que no supera un examen elemental.
Una nota sobre la «adhesión formal» y la «desunión doctrinal y disciplinaria». A mi parecer, uno de los criterios para discernir esta desunión consiste en el hecho de que la Iglesia sea para nosotros regla próxima de fe y costumbres (no expandiendo la Revelación, sino como autoridad que la explica en concreto). Este principio se realiza a través de actos con distintos grados de vinculación. Pero puede verse quién está unido o no a la Iglesia si se atiende a cuál de los dos sigue como regla de fe en el caso de choque en un acto definitivo de enseñanza o disciplina.
En particular, el Papa ha promulgado, de forma por lo demás infeliz en muchos puntos, una reforma general de los ritos que ha sido recibida por la generalidad de la Iglesia latina. Esto constituye un acto auténtico de su autoridad suprema. Pues bien: se puede criticar la reforma, como ya apuntó Ratzinger, y se puede incluso desear que se revierta totalmente. Pero no se puede tachar de impía en sus mismas rúbricas. Esto la Fraternidad lo enseña oficialmente y se lo hace jurar a sus curas para ordenarles. En cambio la Iglesia lo rechaza y ahora pide a aquellos curas que, si quieren reintegrarse, renuncien a esa enseñanza. Este es un punto importante que ejemplifica si uno sigue a la Iglesia o a la Fraternidad como regla de fe. No creo que se adhiera a ningún cisma quien admita que el NO al menos es ortodoxo, y esté a lo menos dispuesto a dar el beneficio de la duda a los textos del CVII según las reglas generales del obsequio religioso.
Loretar
El precepto es ir a Misa, no sé porqué alguien puede ser tan especial que si no tiene una Misa tradicional a mano está impedido de cumplir el precepto. ¿Los católicos nigerianos o los sirios que se juegan la vida por ir a Misa en el novus ordo son menos católicos?? Qué pensaría uno de ellos si leyera que un católico argentino o español está compungido porque sin el vetus ordo se cree que no tiene Misa a la que ir… Ésto empieza a ser una disociación de la realidad preocupante.
Los católicos sirios seguramente irán a la misa de su rito, y no al novus ordo.
¿Y los chinos o todos los de África, van al Vetus Ordo? Por favor, seamos serios.
sin la cuestion de que tenga que ser misa tradicional, en muchos lugares de argentina, no hay a donde ir a misa bien celebrada y ni hablar de la musica y el sermon!
Sea o no sea novus ordo, el problema es la mala doctrina de los celebrantes, y eso lamentablemente, se ha extendido a casi todas las iglesias por las que me toco pasar los ultimos 20 años
No sé si usted está siendo prudente dando tal consejo.
Saludos.
Que tantas personas de buena fe están obligadas a asistir a las misas de la FSSPX, significa que sí había estado necesidad finalmente.
Están obligadas??? Por quien?? La mala formación será…
La respuesta de Wanderer da algunas buenas pistas sobre el carácter sectario de laicos que asisten a las liturgias de la SSPX. Los católicos del mundo vamos a misas cuya validez está puesta en cuestión y se convierte en una cuestión de conciencia participar en ellas. Creo que queda muy claro.
Sugiero que por escrito y con copia recibida se le siga presentado al obispo diocesano las razones por las que se hace moralmente cada vez más difícil asistir a la Misa novus ordo descuidadamente ofrecida y que se le presente al obispo el deseo (sensus fidei) de que, además en la Diócesis se vea la posibilidad de participar de un Misa Vetus Ordo ofrecida por alguna persona o instituto que esté en comunión con la Iglesia. Quizás sea la providencial posibilidad de que institutos como el Buen Pastor, San Pedro, y otros vengan a Diocesis argentinas, por ejemplo al centro del país.
Por mi parte, como sacerdote que soy (tengo entre 10 y 20 años de ordenado y fui «formado» en un seminario muy progre) renuevo mi compromiso de ofrecer la Santa Misa de acuerdo a las disposiciones litúrgicas actuales de la Iglesia, interpretando el Concilio en continuidad con la Tradición viva de la Iglesia. Anhelo que se restablezca el estado de las cosas a la línea de SP.
me alegraria que fuera tan simple padre, pero estoy seguro que su obispo ni siquiera le permite celebrar el NO con las disposiciones liturgicas actuales ni las del CVII
Nos tienen acostumbrados a que «bien celebrado» es el fruto de nuestro libre examen de la tradicion
Si me permite, don Wanderer, quisiera dirigir unas palabras de consuelo a quienes seguimos el pensamiento de Marcel Lefebvre y creemos, aunque ello pueda provocar la hilaridad de algunos, que todavía hoy subsiste un verdadero estado de necesidad, porque la herejía material ha llegado incluso hasta el magisterio pontificio.
La Fraternidad Sacerdotal San Pío X sigue siendo, a mi juicio, la única columna que combate para desterrar el Concilio Vaticano II en su totalidad —no sólo algunas de sus partes— y que se niega a acomodarse a los delirios que hemos debido presenciar en los pontificados posconciliares, cada uno más progresista que el anterior, sin que, lamentablemente, pueda exceptuarse ninguno.
Por esa razón, todo cuanto se ha discutido aquí no hace más que favorecer a quienes ocupan la cúspide del poder, confirmando, a mi entender, tanto la profecía de Ernesto Buonaiuti como las advertencias formuladas, desde una perspectiva ortodoxa, por Julio Meinvielle.
Aunque se trate de una excomunión —basta recordar el uso que hicieron de ella los papas de todos los siglos, con o sin guantes blancos—, este episodio pone de manifiesto hasta qué punto la Iglesia se ha acomodado al mundo, al extremo de que la legalidad de su derecho parece apartarse de toda justicia, mientras se nos repite a los cuatro vientos: «¡Obediencia y sumisión!».
Ocurre algo semejante a lo que sucede en muchos ordenamientos jurídicos contemporáneos, donde la mera legalidad sirve para aprobar el aborto o la eutanasia. Del mismo modo, la Roma modernista consiente despiadadamente la muerte espiritual de miles de almas que luchan precisamente para que la Iglesia permanezca viva y fiel al depósito de la fe.
¡No, y mil veces no! Lo que esta Iglesia modernista busca no es distinguir entre los distintos sectores tradicionalistas, sino confundirlos, dividirlos y enfrentarlos entre sí.
¿Qué harán ahora el noventa y nueve por ciento de los obispos del mundo con los tradicionalistas en general? Ya lo veremos. Mientras nosotros discutimos y nos desgastamos en disputas internas, ellos observan con satisfacción cómo nos enfrentamos unos contra otros, mientras continúan, día tras día, destruyendo la Iglesia de Dios.
Fraternalmente,
Fabio
O sea se pone usted en adherencia formal al cisma.
Difícil ver una declaración más palmaria.
Un alma en cisma está espiritualmente muerta, sépalo usted.
Dios lo ayude a resucitar.
Hola W., Dios te dé fuerzas, ¿conoces la Iglesia Nuestra Señora de Loreto? buscala en la app horarios de misa, esta en el barrio del ejercito argentino Av fuerza aerea 6500 creo era.
Te la menciono, porque vi fotos y me llamo la atención. Lastima estoy súper lejos y sin movilidad, no pude comprobar si los horarios publicados son actuales, pero creo alli se celebra dignamente la Santa Misa.
Creo los Dominicos en Córdoba a veces dan Mosa tridentina, pero igual, estoy en la otra punta y no he podido verificar.
Tambien se celebraba una misa tradicional por ahí… en la Capilla santísima Trinidad, corrientes 639, se celebraba pero no sé ahora luego de… ya sabes, el palazo que nos dieron, espero siga.Quizas ya sabias, no sé, pero son las unicas opciones.
Si quieres Misas más… decentes, deberas visitar diversas parroquias y en cada horario dominical hasta encontrar la mas reverente, las que te queden cerca. La compañia de Jesus tenia Misa dominical como a las 7:30hs? Y era mucho mejor, pero ahora no sé qué Curas habrá, eso si, toca arrodillarse en el suelo, seamos honestos, no tienen la caridad de poner reclinatorios, aún sabiendo la Iglesia lo pide para facilitar el gesto, pero como leí en muchos sitios «los desobedientes son la FSSPX».
Estoy intentando reclamar lo que pasa, necesito mas fieles que sufran ésto de que les niegan la Comunión de rodillas o el soporte fisico necesario para poder realizar el gesto, si solo denuncia un fiel, mucho caso no harán…. pero no conozco a muchos, si conoces en Córdoba… tal vez podríamos juntar firmas y yo las presento, que si hay algun abogado nos ayude para no salir perdiendo, en la redacción del reclamo.
A mi parecer, la falta de reclinatorios es coacción o presión psicologica disfrazada para que aquellos que necesitamos el apoyo no lo tengamos y nos veamos forzados a comulgar de pie, por suerte, todavia puedo arrodillarme en el suelo, pero mi artritis avanza cada año… y no es solo por mi, es por todos los que sufren ésto.
¿LA EXCOMUNION DE TUCHO A LA FSSPX?¡POR FAVOR! El mundo actual, patas arriba, que incluye una Iglesia Católica en quiebra, a menudo nos hace sufrir, pero debemos admitir que también resulta divertido. Que un cardenal pornográfico, conocido en la prensa, entre otras cosas, como investigador del arte del beso, y que ascendió a la cabeza del antiguo Santo Oficio gracias a un papa manifiestamente herético, firme un decreto de excomunión para la Sociedad de San Pío X, un organismo eclesiástico comprometido con la preservación de la integridad de la fe, es propio de un teatro del absurdo digno de Ionesco. Y ante todo esto, ¿qué reacción más apropiada que una sonora carcajada? Nadie quiere canonizar a la FSSPX, pero ¿cómo no reírnos? La FSSPX cuenta con unos 700.000 fieles en todo el mundo y su número sigue creciendo. Tiene 733 sacerdotes (en 1988, durante las consagraciones episcopales anteriores, eran 202). Cuenta con 264 seminaristas. Familias jóvenes enteras, con muchos hijos, asisten a las Santas Misas de la Fraternidad, y este fenómeno tiene repercusión en todo el mundo. En el césped de Écône no había gente enfadada ni camisetas con lemas blasfemos. Reinaba una gran reverencia, en una atmósfera de meditación y serenidad. ¿Y qué hay de la iglesia «oficial»? En Alemania, líder del progresismo posconciliar, hubo veinticinco nuevas ordenaciones. Una diócesis como Fulda ni siquiera tuvo un nuevo sacerdote. Se suprimieron 297 parroquias. Los matrimonios católicos disminuyeron en más de tres mil con respecto al año anterior. Los bautismos disminuyeron en más de siete mil. En Roma, el Papa recibe y rinde homenaje a una inglesa, defensora del aborto, que se pasea vestida de arzobispo. La jerarquía y el clero no pierden oportunidad de exaltar religiones falsas, llegando incluso a habilitar lugares de oración para ellas y a organizar misas arcoíris para homosexuales. El Papa que promovió al cardenal pornográfico firmó solemnemente una declaración afirmando que todas las religiones conducen a Dios, anulando así el significado de la Cruz de Cristo. No hace falta dar más detalles. Los hechos y las fechorías son de sobra conocidos. Entonces, ¿qué valor puede tener el decreto de excomunión firmado por estos «pastores» contra la FSSPX? Yo diría que tiene cierto valor: es una hermosa medalla al mérito de la fe católica. Si esta gente te excomulga, automáticamente significa que tienes razón. Ante Tucho y sus documentos oficiales, reaccionaría como Totò: ¡pero por favor, déjenme en paz! «La risa te enterrará», decía un lema anarquista popular en mi época, cuando era joven. Hoy me apetece resucitarlo. Aldo Maria Valli
Totalmente de acuerdo.
GASTÓN
Estimado,
Independientemente de quién firme el decreto, convertir una excomunión en prueba de que uno tiene razón es una falacia: que quien impone una sanción sea indigno no convierte automáticamente al sancionado en inocente ni en poseedor de la verdad.
La validez o invalidez de una sanción debe juzgarse por el derecho y por los hechos, no por el desprestigio que uno atribuya a quien la impone. De lo contrario, cualquier grupo podría concluir que toda condena recibida es, precisamente, una confirmación de su propia rectitud.
Una muy querida expresidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, dijo en una ocasión: «Créanme, estar presa es un certificado de dignidad».
Saludos cordiales.
Lo malo de esto es que podemos discutir mil veces sobre la validez de la misma, y cada no lleva agua para su redil (en ello es bueno Andres Battistelli que esta alocado de felicidad! jaja) y como el tribunal de apelación esta en el cielo porque la autoridad de aquí, no tiene quien la controle. Allí nos veremos mis amigos, ustedes con el nuevo ordos y la única carta que presentaran (obedecimos ciegamente al papa) y nosotros con todos los sacramentos bien dados y diciendo desobedecimos para obedecer y hubiésemos muerto mil veces por vos y nuestra santa madre. Y que en el juicio final nos veamos todos las caras!
No sé de dónde supone que yo estoy feliz con la situación.
«Allí nos veremos…»
Usted debería temblar al decir eso.
¿»sacramentos bien dados»?
Repito: usted debería temblar.
De acuerdo en todo menos en lo de que la FSSPX es numerosa; muy alto pone el número de fieles, y ya sé .. que la cuestión no va de número…,pero al tocar este tema la realidad es la que es: somos muy pocos con respecto al número total de católicos.
Zuma
Excelente tu razonamiento Aldo María Valli. Crudísima realidad pero magistralmente expuesta.
A.A.G
Hola a todos los lectores , les hago una pregunta desde mí ignorancia : si voy a una misa tridentina celebrada por un sacerdote diocesano, que no tiene el permiso correspondiente: la misa es válida, pero ilícita ?
Queridos laicos católicos , pidamos al cura amigo celebrarnos la santa misa en su rito extraordinario. Con un grupo de amigos , insistimos tanto a un sacerdote , que nos celebra a puertas cerradas.
Gracias !
Tengo entendido que sin permiso ni conocimiento del ordinario, si, también sería ilícita a día de hoy.
Ahora hay que armar un movimiento muy fuerte como no se ha hecho pidiendo el retorno al Summorum para atender a tantos fieles que quieren estar en comunión con Roma, pero no obstante, yo animaría a vivir un tiempo bi-rituales. Vale, si, entiendo que Argentina es muy especial y que el Novus de allí es de los peores, pero no se…
En España en una ciudad como Sevilla o Valencia no hay ningún problema, muchísima gente joven se arrodilla sin ningún problema, algunos ponen reclinatorios, el Opus siempre celebra muy austero, etc. La verdad creo que el «»»»estado de necesidad»»»» depende mucho de regiones.
CISNEROS
Entonces…¿Pecan o no mortalmente los que, teniendo misas NO en la ciudad (99%pésimamente celebradas y un par como mucho dignamente celebrada) si no cumplen con el precepto dominical y lo reemplazan por actos de piedad?
Si hay un par dignamente celebradas, ¿por qué no va a esas?
que viene a ser «dignamente celebrada» no es lo mismo para todos
Para un padre de familia que no quiere que sus hijos pequeños vean a los fieles comulgar en la mano para no confundirlos, o por que el sacerdote le da la espalda al sagrario, o DONDE ESTA EL SAGRARIO?
A mediano plazo creo que la mejor opción va a ser sobornar económicamente a obispados en crisis para mejorar el acceso a la misa tradicional. Un poco de la sagacidad del mayordomo injusto nos hace falta.
No sea iluso. Eso no es posible. El obispo -en crisis o no- en cuestión será removimos en 15 días.
Esa mentalidad de libre mercado en el mundo controlado por la ideología no existe. Es un cuento de hadas.
Hay que aceptar las cosas como son. Estamos en manos de depredadores de la fe.
Wanderer, está siendo usted más lefebvrista que los propios lefebvristas al justifica asistir a las misas de la Fraternidad alegando una especie de estado de necesidad porque no existen buenas misas en el Novus Ordo. Entonces, ¿qué diferencia hay con el estado de necesidad que se invocó ayer para justificar las ordenaciones? Si ese principio sirve para asistir a sus misas, ¿por qué no serviría también para ordenar obispos o sacerdotes con el fin de garantizar su continuidad?
Por otro lado, respecto al caso de la persona de Córdoba, si realmente considera que la misa tradicional es algo prioritario e insustituible para la educación y la salvación de sus hijos, debería plantearse seriamente la posibilidad de mudarse, habrá que asumir ese sacrificio. De lo contrario, todo termina pareciendo una acumulación de excusas y justificaciones para seguir asistiendo a la Fraternidad.
Hay que ser coherentes y aceptar la realidad: la Fraternidad ya no está en plena comunión con Roma. No tiene sentido seguir buscando excusas.
Pero no te preocupes anónimo 19.39. Ahora en la nueva iglesia a la que seguro obrdecerás, todos los caminos son buenos para llegar a Dios, y todos se salvan. La iglesia de 2000 años en la que injustamente se establecía este comulga y este no, ya pasó, gracias a Francisco (Tucho dixit)
Si el amigo no puede ir a otra misa tradicional, que vaya a la mejor misa Novus Ordo posible, si es que como.dice acepta su validez y su licitud. El domingo es precepto, no la forma litúrgica concreta. A mí me gustaría ir cada día a misa en el Escorial y vivo en Valencia.
Francamente, si queremos normalizar la misa tradicional hay que dejar de vivir en obsesiones. Que vaya a cualquier misa reverente y luego presione como todos debemos hacer para conseguir la vuelta a Summorum y que poco a poco no sea necesario desplazarse kilómetros para ir a misa tradicional. Pero mientras tanto…
CISNEROS
Excelente comentario!
Coincido. De lo más sensato que leí entre tanto delirio.
Leo comentarios como este: «Que vaya a cualquier misa reverente» y me pregunto realmente donde viven los comentaristas (lo digo en serio, sin chicana).
En Argentina, conozco al menos 3 ciudades de 3 provincias diferentes, donde literalmente no hay (incluyendo alrededores). Tanto yo como miembros de mi familia hemos recorrido todas buscando una donde sentar la cabeza, y es imposible. Esto se multiplica x100 teniendo hijos pequeños, ya que cosas que yo podria pasar por alto gracias a mi Fe, no deseo que ellos experimenten.
Con respecto a los laicos hay que distinguir el pasado del presente y futuro.
En referencia al pasado, los documentos emanados distinguen los laicos que formalmente adhieren a la Fraternidad, a los cuales se aplica la excomunión; pero la imposición de la pena a laicos que pertenecen a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X no puede presumirse de modo automático y debe ser valorada caso a caso
Distinta es la situación de los laicos que han participado por motivos litúrgicos o que, conscientes de la tensión entre la Fraternidad y la Santa Sede, no rechazan el Magisterio o la autoridad del Romano Pontífice. Estos no tienen que considerarse imputables.
Otra cosa es el camino a seguir, el futuro. Los documentos lo señalan. En el decreto se amonesta a los clérigos y a los fieles laicos a no adherir al cisma de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X , porque incurrían ipso facto en la excomunión latae sententiae.
Y la nota explicativa: Se exhorta, finalmente, a todos los fieles a permanecer firmes en la comunión con el Romano Pontífice, con los Obispos en comunión con él y con toda la Iglesia (cfr. Lumen Gentium, 22; can. 751 CIC), y a abstenerse de participar en las celebraciones y actividades promovidas por la citada Fraternidad Sacerdotal San Pío X.
Es una grave imprudencia y falta de caridad buscar argumentos para salirse del camino concreto señalado por la Santa Sede.
Busque cada cual la celebración que le parezca más adecuada, dentro de lo posible. No creo sea posible en una ciudad grande que no haya ninguna Misa celebrada con el rito ordinario que sea respetuosa de él. Podrá no ser ideal, pero vale más la comunión real con la Iglesia, que lo que uno quisiera.
Se lo dice quien mucho a sufrido por el culto divino
Unos Cardenales nos han puesto entre la espada y la pared. Si nos quedamos adentro, estamos excomulgados; si salimos a la intemperie, debemos aceptar la comunión en la mano. A quien se arrodille para recibirla no se la darán: lo obligarán a levantarse.
Otra cosa: ¿se puede comulgar apretándose la nariz? O, mejor dicho, en primera persona: ¿debo asistir a una misa en que me dejan comulgar a pesar de ser divorciado y vuelto a casar?, ¿deben mis hijos aprender un Catecismo que rebaja a Nuestro Señor Jesucristo a ser el Che Guevara, como en algunas parroquias de Santiago?
Muchos aprendimos que la Misa era una ocasión solemne. Había que ir bien vestido, como a la fiesta de alguien importante. No era cualquier cosa. Ahora, cuando cantan, preguntan dónde está Dios. Y responden: «Dios está en ti». Como si Cristo fuera uno mismo. Es decir, soy un dios. ¿Para qué peinarme y lustrar los zapatos si los domingos voy a encontrar en el templo a otros como yo? Y no, eso no es música litúrgica.
En Santiago del Estero, al menos, no hay una tercera opción. Al último curita dominico que intentó darnos la Misa, primero se la prohibieron y después lo trasladaron. Y eso que ni siquiera la celebraba los domingos, sino viernes de por medio para media docena de fieles, casi en secreto.
Pero, mientras escribo hoy, 2 de julio, Fiesta de la Visitación, sí aparece una tercera opción. No ir a ninguna de las dos misas. Pero es lo que quieren: que me dé lo mismo y, por lo tanto, no vaya a ninguna. ¿No dan a entender los curas modernos que todas las religiones son iguales?, ¿que lo que está bien para mí puede estar mal para vos?, ¿que cada uno obra de acuerdo con su conciencia? Si se sigue ese razonamiento, la conclusión lógica es: «¿Para qué ir a Misa?, ¿para qué los sacramentos, si Dios, Buda, la Pachamama o Alá van a ver que obro bien y chau?».
Pero uno es caprichoso, ¿ha visto? Quiere que no cambie la doctrina; que la vara con que se pega a unos también les duela a los otros; que los Sacramentos sean cosa seria, no un montón de harina seca repartida en la mano; que la Extremaunción sea Extremaunción y el Orden Sagrado, Orden Sagrado.
Uno no se conforma. Y el domingo volverá a misa, a las diez de la mañana. Con algún cura de la Fraternidad; no importa cuál: la Misa es la de siempre. Salvo el sermón, claro. Que a veces es largo y los niños se impacientan. Oremus.
Pues vaya a la Misa del cura lefebvrista, pero no adhiera al cisma. Por ejemplo, no ponga ningún dinero para la FSSPX, así como no ponemos ningún dinero para los curas modernistas.
Pero eso que dice usted no es verdad. No son «unos Cardenales». Es la Santa Madre Iglesia, aunque sea a través de personajes despreciables. Ni tampoco nos pone entre la espada y la pared, sino que cuida de nuestras almas. Ni herejes, ni cismáticos, ni apóstatas, ni blasfemos, ni sacrílegos.
Tal vez quería usted decir que quienes nos ponen entre la espada y la pared son los malos clérigos, y eso estaremos absolutamente de acuerdo. Dios nos ayude.
La FSSPX levantó capillas e iglesias en todo el mundo por la generosidad de sus fieles, seguros desde el principio de que es una obra de Dios, y mal que le pese lo seguirán haciendo, ud. lo verá
Sí, también los protestantes tiene sus lugares de culto por todo el mundo, incluso llegaron a sitios donde la Iglesia Católica no había llegado antes.
¿No se da cuenta de lo ridículo de su «argumento»?
Por lo mismo deberíamos aprobar ciegamente las JMJ, o a los carismáticos… estoy seguro que los alemanes que adhieren al Camino Sinodal son más «generosos» que todos…
La verdad que Ud. puede ir a la Misa N.O. y hacer allí, con su presencia (bien vestido, reverente, piadoso), un ejemplo de cristiano para los demás.
Y si no lo dejan arrodillarse (cosa que cada vez pasa menos), entonces parado y piadoso, comulga. Y, aunque no lo crea, habrá gente que comenzará a imitarlo, y luego, con el paso del tiempo, si se da la ocasión, podrá ir instruyéndolos en la sana doctrina, a través de conversaciones casuales o cotidianas.
Quizás el Señor quiere que seamos menos sectarios. Muchos faros encerrados en sí mismos criticando a la oscuridad, no ayuda a la Iglesia. Podemos ser faros en medio de la oscuridad.
Saludos.
el problema es que no voy a misa a ser «ejemplo de cristiano»
voy a celebrar la fe catolica y alimentarme de ella!
Lo que seguro que no le da lo mismo hasta el más el irreverente de los curas o el obispo más francmasón es dejar la billetera cerrada en el bolsillo.Y
Y si, ayudar si, y sostener económicamente, materialmente y con la amistad también a los buenos sacerdotes, puenteando si es necesario al obispado, a la diócesis.
El cisma ya fue declarado en 1988, por lo que las dudas se las tendrían que haber planteado estos fieles hace años.
En realidad, no se entiende que un cisma declarado en 1988 sea declarado de nuevo en 2026 sin que nadie sepa cuándo terminó entremedias.
El problema de fondo, el «elefante en la habitación», es que los fieles se ven obligados a «evaluar» la calidad y ortodoxia de las misas y sermones que se ofrecen en sus parroquias para decidir si pueden asistir a ellas con sus familias, o si bien deben ir a misa en la SSPX o abstenerse por completo de ir a misa. Esto es de la esencia de la crisis de la iglesia y refleja de cuerpo entero el estado de necesidad al que apela la SSPX. Don Wanderer, los distinguidos profesores del Opus o la TFP tendrán la prudencia para hacer esa evaluación y los medios para trasladarse a la parroquia o el oratorio privado en la que las cosas sean decentes. ¿Pero qué pasa con el pueblo de a pie? ¿Se debe tragar sin más las misas con bombo, curas vestidos como pordioseros, viejas feministas haciendo las lecturas y el cura negando desde el púlpito los artículos de la fe y dando indulgencia al aborto y a la sodomía? Si el pueblo pierde la fe, ¿es problema suyo y a nosotros qué más nos da? Eso sería una falta de caridad pasmosa. Discernir en qué parroquia se enseña bien y en cuál mal NO es tarea de los fieles, sino de los pastores -los obispos-, que están ahí para confirmar a sus hermanos en la fe. Si no lo están haciendo (y vaya que no lo están haciendo), la SSPX no está más que supliendo dicha necesaria labor, y el estado de necesidad es más que evidente.
Saludos desde Chile, Gonzalo Vásquez Villanueva
Muy atinada su reflexión.
«Discernir en qué parroquia se enseña bien y en cuál mal NO es tarea de los fieles» ¿Desde cuando hay que hacer abandono del discernimiento personal? No debe ser eso justamente la esencia de cualquier búsqueda espiritual, examinarlo todo con la libertad de los hijos de Dios?
Estimado señor: no se trata de hacer «abandono del discernimiento personal». El problema es el grave peligro de exponer, especialmente a los más vulnerables espiritualmente, al engaño. Usted podrá discernir e ir a su oratorio privado del Opus o a la misa tradi en horario especial de Una Voce o del padre Olivera Ravasi, pero el barrendero de la esquina no tiene ni idea de que eso existe; la iglesia que para él es visible sólo le ofrece saltimbanquis, cantos bobos y bendiciones de tortolitos. Resultado: el pobre hombre adopta (sin proponérselo) una religión bobalicona y sentimental, o bien, si tiene buenas inclinaciones naturales, la rechaza justamente por considerarla bobalicona y amariconada. No podemos abandonar así a nuestros hermanos. Ahí está la jurisdicción supletoria de la SSPX. Negársela a esos cristianos es una falta de caridad, Saludos.
Y si va a la FSSPX se le ofrecerá una religión farisaica que termina, o en un «lavado de cerebro» tal que se lo vuelve a uno fanático, o haciendo odioso a Cristo no menos que los modernistas con sus ridiculeces.
PD: ¿no era que la FSSPX no reclama jurisdicción?
Cada tanto vuelven a pisar el palito, ¿eh? No es de extrañar, siendo su posición tan llena de contradicciones.
¿Considera al calvinismo del pobre barrendero engañado una religión bobalicona y sentimental?
Bueno, esa secta cismática efectivamente es bobalicona y sentimental; pero el problema no está ahí, aun pecando gravemente contra Dios por no darle el culto debido.
El problema es la perdición eterna del alma del pobre barrendero y de todos aquellos que confíen en el Maligno, aunque estén engañados por los vaticanistassecunderos («ignorantia iuris non excusat» = la ignorancia de las normas no exime de su cumplimiento)
Anónimo 11:26
¿Entiende que con eso condena a todos los lefebvrianos, verdad? Incluso más que lo dicho (vagamente) por el Vaticano.
Estimado don Guander,
Haciendo un resumen de lo por usted publicado, se podría llegar a la conclusión que, mientras se manifieste plena adhesión al Papa, todo vale, todo es valido.
Así las cosas, en la Iglesia pueden coexistir válidamente, una misa LGTB+, una misa NOM con música electrónica o charangos, una misa NOM hecha con respeto y reverencia, una Misa Tradicional, bendiciones de cubos de hielo junto a bendiciones de tortolitos, un cardenal pornógrafo junto a uno de recta doctrina, la adoración al Santísimo coexiste con la adoración a la pachamama, monaguillos, monaguillas y monaguilles, etc .
«… seguiré pensando que es un pornógrafo, un lascivo, un paleto y muchas cosas más, pero no lo consideraré como fuera de la comunión De la Iglesia.», dice usted sobre Tucho.
No importa ni la Doctrina, ni la Tradición, ni el Magisterio, lo que da la validez, lo que provoca la plena comunión es simplemente un acatamiento formal al Papa y al Concilio… todos todos todos son admitidos y todo todo todo permitido, mientras se cuadren ante el Jefe.
JLI
Don JLI, repase lo que escribí en el blog desde su nacimiento hace casi veinte años sobre esa postura, y después comente.
¿Usted cree que «una misa LGTB+, una misa NOM con música electrónica o charangos, una misa NOM hecha con respeto y reverencia, […], bendiciones de cubos de hielo junto a bendiciones de tortolitos, un cardenal pornógrafo junto a uno de recta doctrina, la adoración al Santísimo coexiste con la adoración a la pachamama, monaguillos, monaguillas y monaguilles, etc.» es o podría ser «manifestar plena adhesión al Papa»?
Está bien criticar el hiperpapalismo, pero está mal pasarse tres pueblos y despreciar la doctrina católica sobre el Papado.
Acaso no coexistieron ese tipo de cosas, por ejemplo, en el renacimiento con las orgias en el palacio papal? Acaso no coexistieron las liturgias adulteradas con las legitimas en los dias del estallido protestante, hasta que Quo Primum Tempore puso orden? No coexistieron Judas y los demas Apostoles? No coexistieron los saduceos materialistas con los sacerdotes justos en el Segundo Templo?
Los mortales que componen la iglesia terrenal siempre seran una mezcla de todo
Por analogía de lo que el autor está diciendo: si yo soy greco-católico y vivo en un lugar en el que no hay una misa en liturgia bizantina católica, solo misas católicas de rito romano, pero sí una cismática, esta justificado que vaya a la misa bizantina cismática que a las del rito romano…
Yo diría que sí.
Evidentemente debe ir a la Misa que NO es cismática, aunque sea de un Rito diferente al que usted pertenece.
De hecho es asi.
El resultado de esto es darle mucha más importancia al rito concreto que a la comunión con la Iglesia. Creo que la tradición canónica, incluso la expresada en el código del ‘83 que algún comentarista cita, tiene siempre preferencia por la liturgia celebrada por sacerdotes en plena comunión. Los sacramentos ilícitos, aunque válidos, privan al fiel de la plenitud de sus efectos espirituales, según la opinión teológica común.
No creo que se pueda ir a misas cismáticas (ni orientales ni de la fsspx) salvo que haya imposibilidad de ir a una misa de un sacerdote en situación regular. Imposibilidad física (que materialmente no haya una misa en una distancia razonable) o moral (que la liturgia “católica” disponible sea un desastre que no podamos considerarla católica, a pesar de que la situación canónica del sacerdote siga siendo regular).
Más allá de lo bien dicho por Wanderer, el documento de Tucho remite a uno de Interpretación de Textos Legislativos donde se afirma que no se dispone la excomunión de todos los fieles que adhieran a la FSSPX sino caso por caso. Y ya en su época, el cardenal Castrillón Hoyos explicó a qué se refería lo de adhesión formal, a cosas tales como creer que la misa nueva es inválida (lo cual es obvio, puesto que iría contra la sentencia común de los Doctores de que la Autoridad Apostólica no puede emanar decretos inválidos) o pretender negar la validez de los sacramentos según el nuevo ritual o negar validez a la Jerarquía episcopal (cisma formal). En fin, pueden seguir yendo a misa a la Fraternidad.
Nunca fui a misa tradicional. Soy de Córdoba y aquí no hay otra que la FSSPX. De todas formas, si se encuentran aquí misas reverentes si se sabe buscar bien.
Sin perjuicio de ello, espero que ésta medida vaya acompañada de una nueva liberalización de la Misa Tradicional y una contundente bajada de linea del papa a los obispos y cardenales (el consistorio del año que viene sería una buena oportunidad para bajarle línea al cardenal-mula Rossi por ejemplo) para que garanticen en su diócesis una capilla de misa tradicional, justamente para acoger a todos estos fieles de la FSSPX que no quieren saber nada con un cisma.
No es tan difícil, es aplicar un poco de «teología del pueblo» que tanto les gusta. Pensar en la gente de a pie que nada sabe de derecho canónico. Si te gusta esa misa, ¿Por qué no podés pedirle al obispo que haya una al menos? León XIV tiene que trabajar en esta línea, y ponerse firme. Hay que acoger en serio a los fieles que frecuentan la FSSPX.
Mi hijo que estudia en Córdoba, en nuestra ciudad va a misa Tradicional y en Santo Domingo en Córdoba dice que encontró una misa reverente
En Córdoba hay tantísimas Iglesias y no hay excusas para asistir a una Misa el día domingo. Las personas que asistan a la Iglesia Católica Apostólica Romana van a ser muy bien acogidas porque ella es nuestra Madre; debemos obedecer y estar de acuerdo con el Santo Padre porque es el representante de Cristo en la tierra.
No sigan asistiendo más a las Misas de la Fraternidad porque van a ser excomulgados.
«La Iglesia, con los documentos publicados hoy, busca que los fieles no adhieran a la conducta cismática de la Fraternidad. Pero en el caso que nos ocupa, como en el de muchos otros, esa misma Iglesia por voluntad de sus obispos, no le da la posibilidad de esa no-adherir porque ellos se niegan a aceptar en sus diócesis a los institutos Ecclesia Dei y se niegan a autorizar a los sacerdotes que celebren la misa tradicional. Por tanto, los laicos están imposibilitado de cumplir lo que se le manda. Y en virtud de estos principios, pueden, en buena conciencia, seguir asistiendo a las misas de Fraternidad».
No parece que se siga. O sea, ¿si no hay Misa usus antiquior, se puede ir a la SSPX? A los laicos se les manda participar en la Misa, no en la Misa usus antiquior. Si uno prefiere ese usus, eso no es excusa.
En Córdoba los escolapios celebran Novus Ordo bien. O al menos lo hacían, hace un tiempo.
Está claro que no es excusa que sólo haya a la mano Misas Novus Ordo. Y me parece muy raro que en toda Córdoba no haya ninguna medianamente potable.
Canon 844 , 2:
§ 2. En caso de necesidad, o cuando lo aconseje una verdadera utilidad espiritual, y con tal de que se evite el peligro de error o de indiferentismo, está permitido a los fieles a quienes resulte física o moralmente imposible acudir a un ministro católico, recibir los sacramentos de la penitencia, Eucaristía y unción de los enfermos de aquellos ministros no católicos, en cuya Iglesia son válidos esos sacramentos.
Creo que el comunicado dice algo así como que los sacramentos de penitencia y matrimonio administrados y asistidos por los curas de la Fraternidad son «inválidos». Esto qué implica en la práctica?
Implicaría lo que dice, y creo que es así en el caso de los matrimonios.
Para el caso de la confesión, en cambio, es distinto porque como dije en el post anterior, fue concedida esa facultad por un Papa. Por lo tanto, debe ser levanta de expreso y con firma de otro Papa.
El sacramento de junio penitencia requiere, para su validez, de jurisdicción por parte del sacerdote que lo administra. Si el sacerdote está excomulgado (caso ahora de los de la FSSPX), no tiene jurisdicción ninguna, y, en consecuencia, no administra válidamente el sacramento de la penitencia.
Estimado. El Cardenal no ha quitado lo que Francisco concedió, simplemente ha declarado lo que de hecho ha sucedido. Quienes han caído en cisma por adherir interiormente al acto cismático han perdido ipso facto las facultades concedidas, porque la comunión con la Iglesia es el presupuesto para obtenerlas y conservarlas (can. 205 y can. 840).
En cuanto a los laicos que asistímos a las Misas ED pero nos dan asco total Amoris Laetitia, Traditionis Custodes, Fiducia Supplicans, Abu Dhabi y otras porquerías, y que pensamos que Fernández es un hereje manifesto y por eso él mismo excomulgado ipso facto, también estamos excomulgados y necesitamos que abjurar algo?
Hasta que la Iglesia no excomulgue formalmente a Fernández, seguiré pensando que es un pornógrafo, un lascivo, un paleto y muchas cosas más, pero no lo consideraré como fuera de la comunión De la Iglesia.
Muy extraño este comentario y la manera en que usted considera la cominuion en la iglesia.
que buen consejo wanderer, desobedecer al romano pontífice, pues a lo imposible (no hay otro modo de tener la misa tradicional), nadie está obligado, es decir, estado de necesidad. Bueno, la Fsspx, precisamente porque no puede desaparecer y dejar sin curas a toda esa gente, no puede obedecer la orden de no nombrar obispos, pues a lo imposible (dejar esas almas tiradas), nadie está obligado.
es maravilloso ver la mano de Dios confundiendo la mano de sus enemigos y cómo ahora los línea media, que quieren volver a la “plena comunión”, van a perder la misa tradicional y ser humillados. Por donde pecas pagas.
Estimado, es que justamente no está claro lo que el Romano Pontífice manda. Lea completo el texto, con la addenda.
El segundo párrafo, pletórico de caridad cristiana, corre por su cuenta y don de profecía.
Los lefes solo van a misas de la fraternidad. Si hay misa tridentina de un cura birritualista muchos de ellos no van. Si hay misa Novus Ordo directamente no van, ya sea porque reconocen su validez pero la consideran riesgosa o directamente porque la consideran invalida.
Sin embargo, opinan alegremente sobre cómo son las misas novus ordo, cómo es su música o qué predican los curas. ¿Cómo hacen para saber cómo son las misas de las parroquias en las que viven si nunca han ido? Dicen que hay curas que predican a favor de matrimonios homosexual o del culto a la pachamana, pero en realidad nunca los han escuchado.
Tengo 52 años, empecé a ir a misa tradicional luego de Summorum Pontificum. He ido a misas novus y tradicional en varios lugares en Argentina y otros lugares del mundo y nunca escuché nada de eso.
En la ciudad en la que vivo hay una misa tridentina celebrada por un cura diocesano a la que voy casi todos los domingos. Cuando no puedo ir a esa voy a la novus ordo de mi parroquia. La música que tocan no es linda y hay un guia bastante pesado. Pero jamás he escuchado al cura predicar nada que contradiga la fe católica.
Es muy cómoda la postura lefe de mirar desde afuera y opinar de lo que solo conocen de oídas.
Eduardo