por el P. Francisco Delgado
La Fraternidad Sacerdotal de San Pío X ha publicado una extensa profesión de fe con buena parte de la cual, evidentemente, la inmensa mayoría de los católicos estamos totalmente de acuerdo. De entrada, hay que aclarar, como comentábamos hace un par de días con el P. Tomás Beroch en su canal de YouTube, que no se puede tratar de igual manera a la FSSPX que a los modernistas, porque el verdadero problema de la Iglesia es el modernismo.
Ahora bien, eso no quiere decir que no se pueda seguir advirtiendo a los sacerdotes y fieles de la Fraternidad que están andando un camino que no lleva a buen puerto. Y una muestra de ello está, quizá no tan escondida, en esta misma profesión.
Lógicamente, además de las consideraciones sobre el Vaticano II —sólo nombrado una vez— que, expresadas así, entrarían perfectamente dentro de lo que se le ha pedido siempre aceptar a la FSSPX por parte de la Santa Sede, el tema fundamental está en la Liturgia.
En el n. 124 se lee: «Profeso que la Misa tradicional romana, celebrada según el rito en uso previo a la reforma del Novus Ordo Missae, expresa con una claridad incomparable la doctrina católica del sacrificio, del sacerdocio y de la presencia real».
Aquí se ve una de las tendencias problemáticas de la FSSPX, porque posiblemente muchos católicos orientales podrían argumentar que sus ritos litúrgicos sí son comparables en cuanto a la claridad con la que se expresan esas doctrinas. No es el punto más grave, desde luego, pero ya revela una cierta identificación excesiva entre la Tradición católica y una forma litúrgica concreta de la Iglesia latina.
El punto más problemático es, sin duda, el 125, que dice: «Rechazo, por tanto, toda reforma o todo uso litúrgico que, por omisión, ambigüedad doctrinal u orientación práctica, favorezca la herejía, debilite la fe, se aleje de la doctrina católica de la Misa formulada en el Concilio de Trento o aparte a los fieles de la adoración debida a Dios. El culto público de la Iglesia debe expresar la fe católica sin equívoco».
Una vez más, podemos estar de acuerdo en que una reforma o uso litúrgico que suponga todas esas cosas es rechazable. Pero ¿a qué se están refiriendo exactamente?
En el punto anterior se aplican esas cosas a las «reformas litúrgicas contemporáneas». ¿Supone esto que los adherentes a esta profesión rechazan los libros litúrgicos aprobados por la Iglesia Católica para el culto público? Parecería que sí, y en una cuestión tan importante se habría agradecido algo más de claridad, teniendo en cuenta la extensión de la profesión.
Pero la ambigüedad —tan denunciada por ellos en los textos del Vaticano II— continúa: ¿qué significa «rechazo»? ¿«Rechazo» es «me parece mal y lo combatiré promoviendo una vuelta atrás en esas reformas dañinas dentro del respeto y la obediencia a la jerarquía católica»? ¿O más bien «rechazo» es «La Nueva Misa, aún dicha con piedad y con el respeto de las normas litúrgicas (…) está impregnada de espíritu protestante. Esa Misa lleva dentro un veneno pernicioso para la fe»; «el ambiente general de protestantización de la Misa hace que hasta los buenos sacerdotes que dicen esa misa corran el riesgo de perder la intención verdadera de hacer lo que hace la Iglesia, por lo cual es posible que cada vez haya más misas inválidas» (Mons. Lefebvre dixit)?
Después de varias décadas de expresiones que han circulado en el ámbito de la Fraternidad y que afectan directamente al juicio sobre la Misa en rito latino celebrada, aprobada y ofrecida por la Iglesia Católica en los últimos tiempos de forma ordinaria, este tema no parece que se pueda saldar de forma tan poco clara.
De entrada, habría que preguntarse quién es el que decide qué es rechazable o no. ¿El Consejo General de la FSSPX? ¿Cada fiel privadamente según su libre examen? ¿Algún grupo concreto de expertos? ¿O la autoridad de la Iglesia?
Y es que el principio general es indiscutible: todo católico debe rechazar una liturgia que favorezca la herejía, debilite la fe o aparte a los fieles de la adoración debida a Dios. Pero una cosa es afirmar ese principio y otra aplicarlo, por cuenta propia, a los libros litúrgicos promulgados por la autoridad de la Iglesia para el culto público.
Pero, claro, desde la FSSPX nos dirán: ¿por qué se cuestiona hasta la última coma de lo que decimos? ¿Por qué se exige una claridad meridiana en nuestros documentos y no, simplemente, se interpretan de la manera más benigna posible?
Pues porque no se puede sorber y soplar, ni usar la ley del embudo: si te niegas a interpretar lo que la Iglesia enseña de acuerdo con la Tradición y buscas siempre la peor interpretación posible cuando se habla de conceptos como «ecumenismo» o «colegialidad», ahora no puedes quejarte de que se te haga lo mismo.
La FSSPX pide, con razón, que no se la trate como si fuera simplemente cismática, porque reconoce al Papa, profesa la fe católica y no pretende fundar otra Iglesia. Yo mismo he defendido aquí que la FSSPX no es cismática ni sus fieles están sometidos actualmente a excomunión. Pero entonces debería conceder a los demás una distinción semejante: no todos los que aceptamos el Vaticano II leído a la luz de la Tradición somos modernistas, liberales o ingenuos que van camino de la herejía.
Ése es, a mi juicio, el verdadero punto débil de esta profesión. Afirma la comunión con la Iglesia, pero introduce criterios de discernimiento que, en la práctica, parecen colocar a la Fraternidad como juez de qué reformas, qué textos, qué usos litúrgicos y qué enseñanzas de la Iglesia pueden ser aceptados y cuáles deben ser rechazados.
Y esta es la tragedia de los que nos encontramos como espectadores de este drama: la misma cerrazón a cualquier crítica o propuesta de diálogo que se puede encontrar en algunos dicasterios romanos puede verse también, demasiadas veces, en las autoridades de la FSSPX. Dos mundos que se acusan mutuamente de no escuchar, pero que cada vez parecen menos capaces de recibir una objeción formulada desde el amor a la Iglesia.
Fuente: Infocatólica

Pero si finalmente es eso, se le está presentando al papá una objeción de conciencia, que ante el peligro de no ser tramitada, y que se desvanezca en el tiempo, se deben tomar las necesarias previsiones.
Hay gente muy enpeliculada, sobreactuado circensemente, fantasiando con cismas, nuevas religiones, desobediencias, sustituciones y todo tipo de delirios imaginables.
Las cosas son para decirlas, y siempre se ha dicho que amor no quita conocimiento. Y en sentido alumbrador suscribo la lista de hechos vergonzosos y por tal reprochables a los papas que trae el señor Bernardo Calabrese.
Eso no me hace más o menos católico, pero creo que si me hace mejor católico el no ir besando Coranes, o practicando el saname con tu boca del asqueroso Tucho o ir por ahí deslegitimando la tarea de la virgen.
Desatinan quienes de buena o mala fe, confunden la crítica debida, con otra cosa, con semillas de división, con cismas, con nuevas religiones. Llegar a tal grado de ofusque de la razón, da muestras de no estar en capacidad de enfrentar ni el más mínimo de los inconvenientes que a diario ofrece la vida.
Es tragicómico que hable de quienes sobreactúan circensemente, cuando la FSSPX consumó un cisma de libro… en una carpa (¿de circo?).
Nadie ha fantaseado (ni menos «fantasiado») con cismas. ¿O usted cree que alguien en sus cabales desea un cisma, una herida (¡otra!) a la Iglesia?
El desatino es decir que se hace una «crítica debida» cuando se está montando una iglesia paralela con una eclesiología de sustitución (por lo tanto, herética).
Ya pare con sus ofuscamientos contra todos los-que-no-son-de-los-suyos. Ya sabemos que todos los no-lefebvrianos somos unos ignorantes, imbéciles, necios, ciegos, torpes, etc., y ahora encima incapaces de enfrentar ni el más mínimo de los inconvenientes que a diario ofrece la vida.
A poco Lefebvre vino no sólo a traer una salvación tan grande que incluso nos enseña a afrontar los asuntos cotidianos… ¡y todavía tiene la caradurez de hablar en nombre de la razón! no digamos de la Fe…
Mentalidad sectaria de libro, eso es lo que es.
Precisamente esta semana un artículo en Infovaticana habla sobre Cristina Campo(Vittoria Guerrini), la mujer que redactó el Breve Examen Crítico de la Misa de los cardenales Ottaviani y Bacci.
Sección novena. Reconocer al Romano Pontífice como pastor supremo, con verdadera jurisdicción inmediata sobre todos los pastores y fieles, que viene directamente de Cristo. ¿Pero no tiene el Romano Pontífice el poder para traer reformas litúrgicas? Ya que ellos no siguen el mismo calendario nuevo. ¿No se le debe obediencia cuando pidió no ordenar obispos en acto cismático?
Reconocer a los obispos como verdaderos pastores de derecho divino, ejerciendo autoridad legítima en sus respectivas diócesis. ¿Pero hacen caso omiso del obispo local siempre que se expanden con una nueva capilla en su jerarquía paralela?
El punto 79 rechazando la sinodalidad, ya se escribieron buenos artículos aquí sobre su correcto ejercicio.
¿El punto 50 pretende elevar la tesis de Corredención a dogma? Como profesión personal vale, pero si exigen que sus fieles lo hagan igual están usurpando un magisterio que le corresponde a Roma. No es un dogma mariano como la Inmaculada Concepción.
111. Deben observarse los ritos para celebrar los sacramentos. ¿Incluyen en esto a los ritos que nos han dado los Papas en los últimos 50 años, o no son pastores supremos para eso?
Tal vez deberían convocar su propio sínodo o pequeño concilio para aclarar estas cosas y de una vez redactar un nuevo símbolo de fe lefebvriano para reemplazar el credo niceno.
«El bien de la sociedad exige, en consecuencia, que los jefes de Estado reconozcan su derecho y su deber de favorecer y proteger a la santa Iglesia, así como de oponerse, mediante las leyes de su gobierno, a todo aquello que obstaculice su necesaria influencia, propia de la única verdadera religión.
Rechazo, por tanto, el liberalismo político y religioso: […] también aquel que, en nombre de la dignidad humana y de una falsa libertad religiosa, atribuye a cada uno el derecho de actuar públicamente según su conciencia sin ser impedido por la autoridad civil, incluso cuando esa conciencia es errónea y se opone al bien común o a la verdadera religión.»
Dado que la «unica verdadera religión» no consiste solamente en la doctrina profesada y el rito celebrado sino también en la comunidad que profesa y celebra, y que la FSSPX está en cisma formal respecto a esa comunidad, esto es la única Iglesia de Cristo, cuya Cabeza visible es el Obispo de Roma, ellos mismos afirman que los jefes de Estado tienen el derecho y el deber de oponerse a la actuación pública de la FSSPX, cuyos miembros NO tienen «el derecho de actuar públicamente según su conciencia sin ser impedidos por la autoridad civil» dado que se oponen a «la verdadera religión».
Por cierto es muy facil hablar del derecho del estado a impedir las falsas religiones… hasta que ep estado no declare que la falsa religion eres tu! Los cristeros tenìan «libertad religiosa» en su nombre y muchos son santos y martires. Pio XI que pudo hacer para ellos siguiendo por la via del predecesor Gregorio XVI (que igualmente no pudo nada para proteger los polacos)? Cuando la teoria va en contra de la realidad, tienes que por lo menos mejorar la teoria, porque perseverar en el hacerse daño es diabolico.
Me he centrado especialmente en la parte de los sacramentos. La proposición 111 da lugar a dudas (¿qué ritos?), la 112 niega el bautismo de sangre y la 116 es errónea.
Hace mucho que no comento nada, porque en general llego tarde y ya está todo dicho.
Pero hoy tengo un aporte, y no precisamente mío.
«… pero es necio quien se aleja o actúa contra este vicario, que tiene las llaves de la sangre de Cristo crucificado: aunque fuese un demonio encarnado, yo no debo levantar la cabeza contra él, sino siempre humillarme, pidiendo la sangre por misericordia, porque de otro modo no la podéis tener ni participar del fruto de la sangre.»
Santa Catalina de Siena, Epístola 191, a Bernabò Visconti, señor de Milán.
Justamente fueron a elegir la Fiesta de la Santísima Sangre de Cristo los cismáticos. El demonio ciertamente no da puntada sin hilo.
Pero Nuestro Señor tampoco, ya lo verán.
Demetrio Constanzi
PD: y ya que los lefes son tan adeptos de apariciones y revelaciones privadas, me sorprende que no hayan entendido los signos del cielo con las lluvias torrenciales, antes y durante la Misa cismática… incluso les interrumpió el momento de la Comunión… pero no entendieron.
No. La lluvia empezó al momento de las comuniones, cuando los nuevos cuatro obispos ya lo eran. Y a la hora (aprox) paró. Y 15 minutos después todos estábamos nuevamente secos. Y todo siguió. Creo que está en you tube. Busque y no fabule.
Había unas casitas con banderas correspondientes a los distintos idiomas, donde se entregaban en dos columnas el ritual de las consagraciones, los que nos permitió seguirlas con detenimiento. He podido constatar, sinceramente sin sorpresa, que los obispos de Argentina y creo que casi todos los del mundo mundial, no cumplen el reglamento. Léanlo y después me dicen. Sanbomba!
Era evidente que alguien iba a tomar deliberadamente el aspecto más débil del comentario de Demetrio para desacreditarlo todo.
Dígame, Anónimo, ya que tuvo el ritual de las consagraciones en la mano, ¿qué hay del comienzo donde se lee el mandatum? ¿cumplieron «el reglamento»?
Pues no, mintieron descaradamente, aunque no con tanta alevosía como Lefebvre en el ’88, sí con más astucia sibilina.
«Reconozco también que la Iglesia misma, por su unidad, su santidad, su catolicidad, su fecundidad y su estabilidad invencible, es un motivo permanente de credibilidad y un testimonio irrefutable de su misión divina.»
Y por eso rompemos esa unidad.
«Tomando sobre sí nuestros pecados y sufriendo la pena que nos era debida, ofreció a su Padre un acto perfecto de obediencia, de amor y de reparación, al que la dignidad de su Persona divina confirió un valor meritorio infinito.»
El «sufriendo la pena que nos era debida» es la doctrina errónea de sustitución penal. La doctrina correcta es la de sustitución de obediencia, que es la que afirma el resto del pasaje.
Nótese que los calvinistas, siendo coherentes en su afirmación de la sustitución penal, sostienen que Jesús entre su muerte y su resurrección estuvo sufriendo la pena de los condenados en el infierno, porque evidentemente ésa es «la pena que nos era debida». (Lo cual es burdamente incompatible con que Jesús dijese «Todo está consumado» antes de morir, porque si después de su muerte hubiese tenido que pasar 36 horas en el infierno debería haber dicho «Y pensar que ahora viene lo peor».)
«Profeso que la Misa tradicional romana, celebrada según el rito en uso previo a la reforma del Novus Ordo Missae, expresa con una claridad incomparable la doctrina católica del sacrificio, del sacerdocio y de la presencia real.»
Incomparable con el rito ambrosiano? Con el rito bizantino en sus dos formas, la Divina Liturgia de San Basilio y la de San Crisóstomo?
Diste perfectamente en el clavo: De entrada, habría que preguntarse quién es el que decide qué es rechazable o no. ¿El Consejo General de la FSSPX? ¿Cada fiel privadamente según su libre examen? ¿Algún grupo concreto de expertos? ¿O la autoridad de la Iglesia?
Ellos mismos dan pie a que sean considerados una Iglesia paralela.
Que yo sepa el único «libre examen» condenado es el de la Sagrada Escritura, por lo demás seguir el juicio de la propia conciencia es obligatorio.
Sucundun
seguir el juicio de la propia conciencia…. ajustándola a la ley moral….por favor falta una parte importantísima en la proposición….
Claro ,la fraternidad no tiene nada de católica. Es sólo su olfato.
Lo dije en el psot anterior: la Fraternidad conserva y enseña la doctrina católica. El problema es que desobedece de forma explicita el mandato del Pontífice Romano en materia gravísima.
Aclaro que adoro la sagrada Tradición de la Iglesia con toda mi alma, los hermosos ornamentos, y deseo una música sacra polifónica para cada celebración con órgano y coros; los sacerdotes con sotana y sobrepelliz, y todo lo de siempre. Detesto la desacralización y los abusos litúrgicos como las desviaciones doctrinales. Pero conozco muchos clérigos y fieles que celebran dignamente el actual rito sin separarse de objetivamente de la Iglesia.
Estos grupos sectarios que «se sienten la conciencia de la Iglesia» no le hacen mucho favor a una Liturgia seria, piadosa, sagrada, armoniosa: es por gente como ellos que surgen los tipos de la vereda de enfrente. Siempre están tensos y duros como estatuas en las Misas: parecen sufrir más que disfrutar de paz!
Me parece que se han quedado sólo con lo externo, petrificados y fosilizados en el siglo XVI, y prefieren perder la Comunión con el sucesor de Pedro! Es terrible!
Perdón pero la FSSPX no tiene nada que ver con el siglo XVI. Se la puede acusar de muchas cosas pero si está petrificada en algún lado es en las primeras décadas del XX.
Sí, a veces parece una disputa entre los petrificados en la primera mital del siglo XX y los petrificados en la segunda mitad.
En todo caso, parece que a esta gente le proporciona mucho placer el hecho de fosilizarse. Su apego a lo arcaizante y al formalismo puntilloso (en liturgia, en teología, en todo) no es tradición, es fariseísmo. Me recuerdan a los paganos de los siglos IV y V, empeñados en intentar reanimar una religión de la que ellos sólo conservaban la cáscara y que era puro amaneramiento: Juliano, Macrobio, Símaco… La desgracia es que el cristianismo actual parece oscilar entre dos formas antitéticas de autodestrucción: la furia innovadora que pretende demolerlo todo y el anticuarismo estéril que se empeña en la letra y mata el espíritu. ¡Que Dios nos ayude!
Tombino
Yo soy un hombre común que no sabe tanto y que vive en las tierras del Presidente de la CEA. Como padre obispo, como el que debe dejar las 99 y va a buscar la descarriada, pero que las conoce a todas, como quien sabe con pelos y señales quienes vamos a la Fraternidad, qué me ofrece: Agua y ajo porque la Traditionis Custodes está vigente como sabe contestar, pregunto.
…y no agrego nada más, porque la oferta es muy pobre luego de Mons. Buteler.
Me parece inadmisible esto: «no se puede tratar de igual manera a la FSSPX que a los modernistas, porque el verdadero problema de la Iglesia es el modernismo.» Totalmente en desacuerdo, se debe tratar de igual manera el modernismo y el sectarismo tradicionalista porque son las dos las grandes enfermedades de la iglesia. Ni una es un mejor que la otra, las dos por igual son el problema de la Iglesia. Al pan pan y al vino vino…
Me da la impresión de que el hecho de las consagraciones ( grave, por cierto) haya producido una amnesia transitoria en don Wanderer.
Ya que pública este post , nada original por cierto, cómo si esto no hubiera sido a discutido y argumentado ampliamente por mucha gente. No solo la FSSPX.
Sobre todo el tema litúrgico.
Pareciera ser que esta amnesia también ha hecho olvidar las posturas de cada uno al respecto…otrora más tajantes.
Ciertamente se puede cambiar de opinión pero con argumentos pertinentes no a partir de un hecho en particular.
No es amnesia. Es olfato católico. Cum Petro et sub Petro.
«Cum Petro et sub Petro», dice Wanderer, y con eso parece que todo está resuelto…
¿Cum Petro cuando se besa el Corán?
¿Cum Petro cuando se coloca a Buda en el Altar?
¿Cum Petro cuando se dice que todas las religiones son queridas por Dios?
¿Cum Petro cuando se le reza a la Pachamama en el vaticano?
¿Cum Petro cuando dice que ya no estamos obligados a amar al único y verdadero Dios Trino?
¿Cum Petro cuando se alaba al peor heresiarca de la historia de la Iglesia?
¿Cum Petro cuando se dice que musulmanes y católicos alabamos al mismo Dios?
¿Cum Petro cuando se dice que el infierno está vacío?
¿Cum Petro cuando se canonizan personas que otrora hubieran sido condenadas por la Santa Inquisición?
¿Cum Petro cuando se bastardean los títulos de la Santísima Virgen?
¿Cum Petro cuando se bendicen parejas de sodomitas?
¿Cum Petro cuando se promueve el destrato de la sagrada comunión?
¿Cum Petro cuando se promueven las agendas mundialistas masónicas?
Y la lista podría seguir haciéndose más y más larga.
Y el que reduzca lo dicho sólo a Francisco, no sería más que un ciego que no quiere ver.
Todo esto no es más que un remake de lo que ocurrió en el ´88 y ya sabemos dónde terminó esa historia, con la gran diferencia de que ahora cualquiera puede opinar desde su «smarthphone» (soy un ejemplo más, claro está), pretendiendo dar cátadra de lo que no conoce.
Las posiciones ya están tomadas, una vez más.
Bernardo Calabrese.
Así es: Cum Petro es sub Petro; siempre. Haciéndole ver sus errores y siendo críticos si es necesario, pero cum Petro et sub Petro. Así actuaron los santos, comenzando con San Pablo.
Por otro lado, esto no es una remake de 1988; es algo mucho más grave. En ese momento, el arzobispo Lefebvre y una gran parte de los sacerdotes, seminaristas y fieles de la Fraternidad San Pío X, así como la mayoría de las «comunidades afines» (monasterios y conventos), vivieron un auténtico calvario. Las consagraciones de 2026, en cambio, se caracterizaron por una actitud de «nos da igual» y un ambiente festivo, casi de carnaval.
Mucho me temo que Esto sea el comienzo de algo diferente.
https://www.aldomariavalli.it/2026/07/01/a-proposito-delle-parole-di-leone-xiv-sulle-chiavi-di-san-pietro-la-vera-colpa-imperdonabile-della-fsspx-ha-la-fede/
Sr. Calabrese, su argumentación me recuerda a la de Lutero, que cuando se escandalizaba por la venta de indulgencias tenía toda la razón, lo que sin embargo no justificaba el grave error de provocar un cisma. Cum Petro et sub Petro significa, en lenguaje vulgar, “a las duras y a las maduras”, el cristianismo no es un traje hecho a medida del usuario. Ello no quiere decir que deba usted aprobar ninguna iniquidad, ni hacerse cómplice de ella, ni violentar su consciencia. Muchos santos han sufrido bajo superiores injustos y se han mantenido fieles, por eso son santos. Recuerde a San Juan de la Cruz. Mantenerse sub Petro et cum Petro y a la vez no dejarse corromper cuando el papado peca o yerra, es un ejercicio muy difícil y doloroso de fe en Cristo. No sólo a la FSSPX le duelen las cosas que están ocurriendo, no sólo a sus miembros les molesta mucho de lo que hizo Francisco. Los que nos quedamos también sufrimos y seguramente más que los que tiran la toalla y se echan al monte. Lo digo sin acritud y con sentimiento fraterno. La actitud de ustedes también nos causa sufrimiento a nosotros, que ya nos sentimo suficientemente mal por las barbaridades de los sinodales alemanes, la teología del pueblo, etc. Ustedes se tiran al agua e intentan salvarse solos en vez de ayudar a salvar el barco. De ese modo al final podríamos ahogarnos todos, si no fuera porque Dios misericordioso no nos abandonará: simplemente nos está poniendo a prueba. Un afectuoso saludo.
Junto a observaciones muy acertadas y grandes verdades el texto del “credo” lefebvriano cae en empecinamientos que delatan una obcecación no precisamente inteligente. Un ejemplo: la defensa a ultranza de una lectura rigurosamente literal del Génesis. Pero sin duda la prueba más patente de su desvarío es la consumación de las consagraciones episcopales. Un cisma es siempre muy lamentable para todos. Pero por otra parte, viendo como actúa la FSSPX, uno llega a preguntarse si su salida de la Iglesia es para ésta una pérdida tan grande. Grupos que provocan discordia hay de sobras…
Efectivamente, es insólita la mención del Demonio en su forma de serpiente como parte integrante necesaria de esta profesión.
G.
El Novus Ordo Missae puede estar bien celebrado y ser digno y por supuesto lícito, lo sabe cualquiera que concurra a una buena parroquia con un sacerdote bien preparadoy más o menos serio. Por supuesto no debería haber problema alguno en celebrar la Misa Tradicional Romana siempre que se quiera. Que esta gente crea que el catolicismo es el catolicismo latino es simplemente ridículo, que estudien algo por favor. Es lo mismo que los tomistas que creen que la teología tiene su omega en Santo Tomás y que es la única teología propiamente católica(sin quitarle mérito a este gran Santo y Doctor de la Iglesia). El resto de todo esta comedia no tiene nada que ver con servir a Nuestro Señor Jesucristo y a la Iglesia y mucho menos con entender algo del mundo en que vivimos, es una pelea de consorcio. Probablemente en 50 años no haya ni rastro de todo esto, y ojalá la Iglesia logre una unidad entre todos quienes quieran llevar el mensaje del Evangelio -en forma propia, digna y seria- a todo el mundo(y no muy lejanamente a las estrellas por más que haya gente que quiera seguir soñando con el medioevo o con pavadas del nacionalismo, o viendo conspiraciones masónicas, etc.)
Un tal Isidoro de Sevilla escribió laguna vez:
«Se produce cisma cuando los hombres dicen: «nosotros somos los justos», «nosotros somos quienes santificamos a los que se encuentran en pecado», y cosas semejantes.»
(Isidoro de Sevilla, Etymologiarum VIII 3,5)
Me llama la atencion profundamente don Wanderer, porque lo conozco, que usted suscriba a esta entrada.
Ciertamente hay muchas cosas poco claras, grises y dificiles. Son tiempos dificiles y oscuros mas que grises.
Pero este escrito , lleno de lugares comunes, a los cuales la Fraternidad ( si no oficlialmente, en los distintos distritos y prioratos ) ha explicado y matizado en estas décadas hasta el cansancio ; y restoy seguro de que usted lo sabe y lo ha escuchado alguna vez. Asi como tambien habrá escuchado algunas otras torpezas de parte de los mismos , claro. No existe institucion perfecta bajo el sol.
Noto que es muy frecuente divagar de un tema a otro (lo pastoral, lo canónico, eclesiológico y hasta lo existencial) sin poner en contexto todo ello, como analizándolo por separado.
Se pierde de vista el quid del gravísimo problema en cuestión que provoca todos estos acontecimientos; o quizás ya nos habremos acostumbrado. Muchos años bañandonos en agua tibia.
Y pensar que en otros tiempos se producían grandes rupturas y entredichos graves entre obispos por querer cambiar alguna que otra palabra u alguna que otra practica de devoción.
Ciertamente todos estamos perplejos.
Ya ha terminado la Santa Misa de Consagraciones Episcopales. Que esta Santa Celebración sirva también como reparacion por tantas misas sacrílegas realizadas con o sin el apoyo de la Jerarquía, pero nunca perseguidas con saña, con documentos, con prohibiciones, con dilaciones, con calumnias, con propaganda con falsa misericordia y con toda la artillería con la que se empeñan para acabar con la Misa de los Santos. Recemos por la Iglesia y por los que la persiguen. Y por los que ignorantes, culpables o no, cuyas almas van arrastradas camino de la perdición por muchos obispos cardenales y sacerdotes, como dijo la Virgen en Garabandal. (Y algún que otro papa).
hay que ver a que Obispos y Sacerdotes se refiere……….
Sí, hagamos caso a la aparición de Garabandal, y a la del Buen Suceso (que Lefebvre dio a entender que podía referirse a él mismo), todo contra lo que prescriba el Sucesor de Pedro conforme a su autoridad como cabeza visible de la Iglesia y principio de unidad.
Siga así y terminará creyendo en los ovnis y en el chupacabras.
¿Cómo pretende usted que una Misa sacrílega de consagraciones sacrílegas y cismáticas (sí, sacrílegas además de cismáticas, sacrílegas porque cismáticas), sea reparación por los sacrilegios de los modernistas?
Los Santos no viven en el cisma.
Dices que «no se puede tratar de igual manera a la FSSPX que a los modernistas, porque el verdadero problema de la Iglesia es el modernismo.» pero después manifiestas ver muy bien como en la practica hay tendencias hacia un subjetivismo en ponerse como juez y interprete del magisterio y de la tradicion, en parte sugeriendo que cada fiel pueda hacerlo, «darse cuenta» de donde està la iglesia verdadera. Ojala que cada fiel tendrìa que despertarse de su estado de minoridad? No es esto tambièn peligrosamente cercano al modernismo? No sé si el verdadero probema de la Iglesia es el modernismo, seguramente hay un gran problema en la gestion de la modernidad, y de esto salen muchas contradiciones desde dos siglos, hasta el punto que ahora quien cree oponerse a la modernidad, no se da cuenta hacerlo con categorias modernas y màs.
Promediando la lectura me dije «parece un nuevo credo para la nueva iglesia que están fundando, sólo que en vez de la palabra creo ponen profeso«. ¿Será así? Porque no solamente parece que la Fraternidad se erija en juez, sino incluso da la impresión de que sean el legislador. Escribir esta clase de textos es una materia importante.
Pero esta es una actitud muy común históricamente: el que pronunció la nueva fórmula es de los nuestros. ¿Es casual que la hayan sacado ahora? ¿No resultaba suficiente jurar por el Concilio de Trento, o por el Catecismo de San Pío X? La profesión ataca de frente muchos de errores de Francisco (elogiar bendiciones contra natura, adorar pachamamas, etc). Es un texto muy actual.
Personalmente lo que más me interesó es el tema de la corredención: rechazan la postura de Garrigou Lagrange (Mediación produce Corredención) y toman la de Merkelbach (Corredención produce Mediación). Dicen «mediadora universal» pero omiten «de todas las gracias». El punto 50 está excelentemente redactado.
¿Harán reuniones en cada priorato para «profesar» en conjunto esta nueva fórmula? De cualquier modo, es un documento «firmable» por todos (y me arriesgo a decir que es más mesurado que muchos miembros de la Fraternidad).
– Andrés, el que no es Battistella.
lo peor s que viene hablando de untramintanismo y que el papa no puede alterar los ritos tradicionales, por no tener autoridad, y ahora se cuadra con la ortodoxia del novus ordo, la misa de la revolución conciliar, posiblemente porque usted asiste, “con reverencia”.
si el ecumenismo, y toda la filosofía liberal subyacente q la revolución conciliar es incorrecta (precísame té porque no goza de las garantías de infalibilidad), los ritos que expresan esa nueva religión (la Iglesia de la publicidad), especialmente el misterio pascual, tampoco lo serán y son igualmente perniciosos.
Es tan difícil entender la lógica de la postura que no disocia el novus ordo de la revolución modernista que siguió al concilio, sino que entiende que ese nuevo rito es el corazón de ella.
claro, si todo lo veo a partir de dialécticas interminables sobre el cómo escandalizarse por el tipo de incienso, no se advierte lo obvio.
La revolución modernista la llevaron adelante hombres que celebraban la Santa Misa Tradicional, la de los Santos, la de siempre. Tomando en cuenta sus razonamientos, deberíamos decir que ese rito lleva consigo el riesgo cierto de perder la fe.
Sinceramente, esa profesión de fe y los puntos que menciona el P. Delgado son un simple alarde de rebeldía, un bofetón a Roma. La actitud de la Fraternidad ya da asco moral, tienen más ganas de ser excomulgados de las que tenía Lutero.
Ciertamente el texto rezuma soberbia. Es como si estuvieran buscando que los expulsen porque en realidad no quieren quedarse, pero como carecen de la valentía y la honestidad de reconocerlo e irse por su propia voluntad, quieren que otro cargue con la «culpa». Es la actitud de un jovenzuelo rebelde que quiere irse de casa, pero que para librarse de toda responsabilidad y pasar por víctima hace lo imposible para que los padres lo echen. Es trágico que con esta actitud desprestigien y arrastren por el lodo algunos buenos argumentos, pues no todo lo que dicen está mal.
En psicología se conoce como «estrategia del descarte inverso» a la actitud del narcisista que provoca a su pareja a romper la relación, para no romperla él mismo (o ella misma) y así tener fácil el camino de la victimización, herramienta predilecta para la configuración de la máscara social, sobre todo en vistas a la captura de nuevas víctimas.
El caso de la FSSPX es un narcisismo institucional de libro (desde la sociología se lo trata como mentalidad sectaria).
Por cierto, mi opinión es que el narcisismo es el aspecto psicológico del fariseísmo (tal como lo describiera Castellani). Y no es sino una concreción del liberalismo, «non serviam».
No sorprende, por tanto, que los lefebvrianos acudan tanto a falacias como tu quoque, ad hominem, y falsas equivalencias. En ese sentido, «son de manual».
Muy interesantes sus observaciones, apreciado Battistella. El liberalismo implica una exaltación furiosa del ego y precisamente en tiempos hiperliberales el narcisismo es un mal extendido de modo abrumador. Un cordial saludo
Messerschmidt
El cardenal Ottaviani, a cargo del santo oficio, en su Breve examen Crítico al Novus Ordo dejó bien claro que la misa nueva tenía veneno de herejía, el padre Francisco, que ha estado muy prolífico atacando a la FSSPX, atribuye esa crítica a Monseñor Lefevre, cuando, lo cierto es que, a penas salido el nuevo Misal, el cardenal Ottaviano sacó su examen crítico que tuvo como efecto que recogieran la primera edición del nuevo misal para maquillarlo que no pareciera tan protestante, entre los maquillajes agregaron la palabra sacrificio y transubstanciación que no aparecía en el misal nuevo por ninguna parte. No sé so atribuye la crítica a Lefevre por ignorancia o por odio hacia la FSSPX.
Estimado, separa usted que el «Breve examen crítico» no fue escrito por el cardenal Ottaviani. Fue escrito por Gérard de Lauriers. A Ottaviani le sacaron la firma a punto tal que, pocos días después, se desdijo públicamente de lo que había firmado. https://es.wikipedia.org/wiki/Intervención_de_Ottaviani
Más allá de eso, es un examen contundente que muchos han sostenido y sostienen hasta la actualidad. Basta leer Gamber y Kwasniewski que , sin ellos ser de mi entera devocion, han escrito muy claro y conciso sobre esto.
Aun así, fue firmado por el cardenal Bacci, una figura no menos prominente que el cardenal Ottaviani.
El cardenal Bacci, que murió pocas semanas después de publicado el libro, ni se enteró que lo había firmado.
Y Gérard des Lauriers terminó fraguando la absurda teoría del «sedeprivacionismo», intrincada manera de decir lo mismo que el sedevacantismo pero sin admitirlo (aunque una vez sí que admitió que su postura se resumía en eso).
De ahí los que hablan de la Tesis de Cassiciacum… locos si los hay.
¿Wikipedia es su fuente? Lo de Des Lauriers es cierto, mas después tilda de poco menos que tarados a Bacci y Ottaviani, con argumentos harto flojo. Con su criterio sobre Bacci, todos los testadores in artículo mortis son seniles y por lo tanto expresan una última voluntad dudosa.
Jean Madirán niega lo que usted dice. Si vamos a aportar «decires», pues ahí tiene otro…
¿Me publicará el comentario? ¿Será del criterio de Su Majestad el publicarlo? ¿Pasaré su censura? Me vale un comino… Por lo menos va a leer esto.
Pues mire lo que decía su Lefebvre sobre eso y sobre otros puntos:
archidiacre.wordpress.com/2026/04/19/les-propos-schismatiques-de-mgr-lefebvre/