Hoy, domingo de Cristo Rey, culminó las 15º Peregrinación Ad Petri Sedem y, desde ayer, no terminan de aparecer noticias verdaderas y noticias falsas en las redes. Las primeras son bienvenidas; las segundas no lo son. Y lo curioso es que éstas provienen de la izquierda, de la derecha y de los idiotas útiles que nunca faltan.
En el blog no suele dedicarme a las crónicas ni a dar primicias. Pero en este caso, y porque conozco lo sucedido en la peregrinación de primerísima mano, y aún más que eso, quiero dejar en claro algunas cosas.
1. El pedido para celebrar la Santa Misa en rito tradicional en el Altar de la Cátedra en la basílica de San Pedro fue hecho en noviembre del año pasado. No hubo respuesta, por lo que el pedido se repitió dos veces más, y siempre al cardenal arcipreste de la basílica, Mauro Gambetti. La falta de respuesta en el ámbito pontififio, se sabe, equivale a una negativa.
2. Sin embargo, se les sugirió a los organizadores elevar el pedido a la Secretaría de Estado. Así se hizo y en esta ocasión sí hubo respuesta, y fue negativa. Textualmente se dijo que «por este año, la basílica de San Pedro no estaba disponible para la celebración de la Santa Misa». La carta estaba firmada por el Sustituto, el arzobispo Rudelli. No se mencionó allí ninguna razón que justificara esa «indisponibilidad» de la basílica. Esto desbarata una primera fake news, difundida por un medio que recibe información regularmente de altas fuentes vaticanas, que ahora quiere hacernos creer que la organización de la peregrinación ocultó el motivo de la prohibición.
3. La fabbrica de San Pedro, es decir, el staff de la basílica, hizo saber a los organizadores que la peregrinación podría ingresar al templo para hacer una oración ante el altar de la Confesión y la adoración del Santísimo Sacramento. La única condición que se pedió es que no fuera antes de las 13 hs. Esto desbarata otra fake news que afirma que los organizadores no habían solicitado la posibilidad de ingresar a la basílica.
4. En el mes de septiembre, la fabbrica hizo saber a la organización que había una nueva condición y esta era que la Secretaría de Estado debía autorizar también el ingreso de los peregrinos a la basílica. Era una condición muy extraña y humillante, dado el caso que al templo puede ingresar todo el que quiere, y también las peregrinaciones que quieren, incluidos los LGBT o los comunistas. Sin embargo, se envío una solicitud de autorización tal como era requerido el día 8 de septiembre. Mons. Rudelli respondió con una breve nota el 30 de septiembre negando también lo pedido. Esa nota fue enviada a la Nunciatura apostólica en París y llegó a manos de los organizadores diez más tarde. Esto desbarata otra fake news según la cual estos organizadores sabían con mucha anticipación la negativa. Lo sabían sólo dos semanas antes y, extra oficialmente, se les había comentado que esa prohibición muy probablemente sería levantada. Ese fue el motivo por el que no se anunció con anticipación. Hay un papanatas que dice que la carta Mons. Rudelli no dice qué es lo que se había pedido y, de ese modo, pretende poner en duda las palabras de los organizadores. Le convendría estudiar un poco el lenguaje de la burocracia vaticana.
5. Se dijo que el Vaticano había hecho levantar una suerte de muro de contención para impedir el ingreso de los peregrinos a San Pedro por si querían hacerlo por la fuerza. La realidad es que, a pesar de que la peregrinación estaba encabezada por un grupo de gallardos valencianos, no eran el tercio de Flandes dispuesto a un segundo sacco di Roma, y a entrar a la basílica sobre los cadáveres de la gendarmería vaticana. El famoso «muro» no es más que una estructura de tela que rodea el obelisco por la sencilla razón de que ha comenzado la construcción del pesebre.
6. Sí es verdad que la peregrinación pudo llegar sólo hasta ese punto puesto que allí termina la jurisdicción del estado italiano. Y hasta allí fue acompañada muy amablemente por la policía, y nunca se les ocurrió traspasar ese límite, porque había una orden y los católicos obedecen. Además, todos los peregrinos que quisieron ingresar a San Pedro como cualquier otra persona de las miles que lo hacen por día, pudieron hacerlo sin ninguna dificultad. Lo que se prohibió fue el ingreso como grupo.
7. Otra fake news mayúscula fue decir que en la basílica de Santa María Maggiore no se permitió celebrar la misa pontifical y que sólo se concedió a regañadientes una hora de tiempo. Y aquí hay que ser claros y honestos: el cardenal Rolandas Makrickas, arcipreste de la basílica liberiana, se portó no sólo como un verdadero caballero sino como un católico cabal. Los días sábado NUNCA se admiten peregrinaciones en esa basílica porque es el día dedicado a Nuestra Señora y allí hay muchas actividades. Se hizo una excepción con la peregrinación Ad Petri Sedem. Y desde el primer momento el acuerdo fue que Mons. Schneider celebraría una misa prelaticia y no una misa pontifical. Y esta opción fue por varios motivos: el inmediato, porque un pontifical exige un gran despliegue de ministros, ornamentos, utensilios sagrados, etc., que era imposible tener preparados a tiempo puesto que la sacristía de la Santa María Maggiore abre a las 15 hs., y las basílicas vaticanas no son iglesias de pueblo donde el sacristán puede abrir la puerta cuando quiere. Es verdad que el sitio web de la peregrinación anunciaba «misa pontifical», y eso fue un error que hay que reconocer. Se trabajó sobre los datos del año pasado y no se cambió ese detalle, lo cual creó falsas expectativas.
8. La basílica estuvo repleta de fieles -fueron más de dos mil- y una misa pontifical, mucho más extensa de por sí, se habría alargado aún más por las numerosas comuniones, y todo debía quedar terminado para que los canónigos pudieran cantar vísperas a la hora prevista. Por eso mismo, de parte de los organizadores y de todos los peregrinos no hay más que un profundo agradecimiento al cardenal Makrickas por su acogida y paternal benevolencia.
9. Otros papanatas afirman que la condición que se puso en Santa Maria Maggiore para que se celebrara la misa fue que fuera rezada «cara al pueblo»!!! En las basílicas papales, y en otras iglesias romanas más, como la de San Marcos, la misa se celebró y se celebra siempre «cara al pueblo», por muchas razones que no viene aquí al caso explicar. Y otro más dijo que se prohibió tomar fotografías o filmar: cualquier que vaya a misa un día cualquier a a esa basílica escuchará antes de la misa una grabación en la que se prohibe exactamente lo mismo, y no es porque son malos, sino por una cuestión de respecto al lugar sagrado.
10. Finalmente, hay que decir también que la opción de Santa Maria Maggiore no fue una segunda opción que ofreció el Vaticano, una suerte de premio consuelo. Fue la misma organización de la peregrinación la que gestionó esa posibilidad antes el cardenal arcipreste.
Análisis: Paso ahora a mi análisis de lo sucedido. Es decir, ahora doy mi opinión y ya no es, entonces, información.
¿Por qué ocurrió todo este cassino totalmente injustificado? El año pasado, la peregrinación Summorum Pontificum, que incluyó la misa pontifical celebrada por el cardenal Burke en la basílica de San Pedro, no solamente congregó a una enorme multitud, sino que fue difundida en el mundo entero por los medios de prensa. Y eso asustó a los enemigos de la Paz Litúrgica, entre ellos, al cardenal Parolin. Se dieron cuenta que Traditiones custodes no había matado a la bestia, sino que ésta seguía no solamente viva sino que había crecido. Y se jugaron a fondo para asesinarla. Y para hacerlo hicieron lo que hicieron y es lo que acabamos de describir.
Sin embargo, cometieron un error incomprensible para personas de su experiencia: negar a la peregrinación el ingreso a la basílica de San Pedro fue algo inusitado, vergonzoso y humillante, y forzosamente, se iba a volver en contra de ellos, y eso mismo es lo que sucedió. Cualquiera puede imaginar las cartas de queja que recibirá el Santo Padre de obispos, sacerdotes y simples fieles, no necesariamente tradicionalistas, quejándose por lo sucedido. ¿Cómo es posible el día después que el dicasterio para la Doctrina de la Fe emitiera un documento en el que textualmente se dijera que la Iglesia debía respetar las «sensibilidades litúrgicas» de los distintos grupos de fieles, se negara a uno de ellos el ingreso a San Pedro? ¿Cómo es posible que un Papa empeñado en lograr la unidad de la Iglesia permita que sus subordinados tomen este tipo de decisiones? En suma, se trata de un error garrafal, sólo comparable con el cometido por el cardenal Parolin hace pocos días cuando dijo públicamente que, ahora que el Papa está enfermo, debe ajustar su pontificado.
Por eso mismo, ya ayer mismo por la noche comenzaron los intentos de control de daños. Pasaron información a un medio al que los une intereses diversos, a fin de que afirmara que los fieles de la peregrinación atacaron al Papa León XIV. O bien, echaron a correr la voz de que los organizadores sabían de las prohibiciones desde hacía mucho tiempo y, consecuentemente, habían jugado sucio. Y, en su desesperación, hace un par de horas filtraron la carta de Mons. Rudelli de la que hablamos más arriba, porque esa carta -y esto es información- no fue filtrada a la prensa por los organizadores. ¿Por quién entonces? Los únicos otros que la tenían era la Secretaría de Estado. No hace falta echar agua porque ya está claro.
Dios escribe derecho con líneas torcidas. Todo hace suponer que también lo hizo en esta ocasión.

Muchísimas gracias don wanderer por todas estas oportunisimas aclaraciones. Sobre todo lo referente a Santa María la mayor. Lo de San Pedro se explica también en parte por tener a un arcipreste tan odiador de la liturgia tradicional como Viola, pero mackrikas es otra cosa, y me llamaba mucho la atención lo que se decía. Ahora todo está claro. Y lo de San Pedro es grotesco y vergonzoso. Están desesperados. Pero esto va a tener consecuencias y no serán del agrado de los de la secretaría de Estado.
Me da la impresión que en la Secretaría de Estado no tienen buena onda con los tradicionalistas. No preocuparse mucho: el tiempo vence al espacio. Ya falta menos.