Semana Bergoglio. Un pontificado fallido

El pontificado de Francisco fue, sobre todo, un pontificado fallido, una gran gaffe. Y los motivos son múltiples. Pensemos, por ejemplo, que tuvo la oportunidad de hacer muchos de los ajustes fundamentales que la Iglesia necesita, y el suyo era el momento oportuno luego del triste final del pontificado de Benedicto XVI. Y no sólo no los hizo, sino que empeoró la situación llevando a la Iglesia a un nivel de estrés pocas veces alcanzado. 

Hemos hablado abundantemente en este blog de los estropicios doctrinales y de los daños causados por ellos, estropicio que muchas veces estaban marcados por sus obsesiones y resentimientos personales que arrastraba desde la infancia. Veamos como simple ejemplo un caso conocido hace apenas un par de días. Massimiliano Strappetti, el enfermero de Francisco que lo acompañó permanentemente los últimos años de su vida, dio una entrevista al Corriere della sera. Allí comenta que en un momento le comentó al pontífice que él era divorciado. La primera respuesta de Bergoglio fue: “¿Y cuál es le problema?”. Todos los católicos sabemos que hay un problema con los divorciados que conviven con otras personas que no son sus cónyuges, y es un problema grave que se llama “adulterio” y que infringe el clarísimo mandato del Señor: “El que se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio” (Mc. 10, 11-12). Pero el problema para el pontífice no era ese ya que inmediatamente le preguntó: “¿Te dan la comunión? Si no es así, dime cómo se llaman esos sacerdotes que te la niegan y hablo yo con ellos”. No sabemos si al enfermero le negaban la comunión si es que tenía interés en comulgar, pero podemos imaginar cuál habrá sido el fin del sacerdote que, en obediencia al Evangelio y a las leyes de la Iglesia, le hubiese negado la eucaristía. Bergoglio estaba convencido de que su posición lo ubicaba por encima de las leyes no sólo de la Iglesia sino también de la Tradición —aunque cínicamente se proclamara “custodio” de ella”— y de la mismísima Escritura. Basta recordar para comprobar su desprecio por las normas canónicas el caso del cardenal Becciu, que fue condenado y castigado antes de ser sometido a juicio y, cuando lo fue, Francisco cambió en cuatro ocasiones las normas procesales. Y basta recordar el cambio del texto del Padrenuestro que ordenó hacer en la traducción italiana para comprobar su desprecio por la palabra revelada.

Pero si salimos del ámbito eclesiástico y vamos al político, que era el que realmente le interesaba, su pontificado se caracterizó por una colección de fiascos. Intentó constituirse en el líder del progresismo global para lo cual no hizo asco en abrazarse con cualquier personaje, por más marginal y cuestionable que fuera, con tal conseguir réditos. Desde Luca Casarini, izquierdista radical y ateo confeso acusado en la justicia italiana por favorecer la inmigración ilegal, hasta Greta Thünberg, a quien no es necesario presentar, pasando por siniestros personajes de cabotaje como Juan Grabois o Gustavo Vera. Pero a pesar de estas compañías, jamás logró el puesto que pretendía y todas sus iniciativas tuvieron como único éxito efímeras fotografías. El mentado fortalecimiento de las relaciones ecuménicas con el patriarcado ortodoxo de Moscú se redujo a una foto con el patriarca Kirill, con quien se reunión en La Habana. Algunos años después, lo trató públicamente de “monaguillo de Putin”. 

Intentó ser el gran pacificador en el conflicto de Medio Oriente. Realizó una pomposa visita a Jerusalén donde reunió en un momento de oración a los presidentes de Israel y Palestina. Fue celebrado por la prensa, como a él le gustaba, calificando el acontecimiento como un “desarrollo histórico”. Poco después de su partida, la violencia de Hamas se recrudeció y, con ella, las represalias de Israel. Le preguntaron entonces si su visita no había sido un fracaso. Por supuesto, lo negó. Se trataba de “muertos coyunturales”. ¡Vaya que se ha hecho larga la coyuntura!

Y situaciones análogas se sucedieron a lo largo de todo el globo. No hubo triunfo mediático que no fuera seguido por un fracaso diplomático. De las Filipinas a Birmania, de Pakistán al Congo, de Turquía a Sudán del Sur, todos sus peregrinaciones en misión de paz fueron casi siempre seguidas de crueles guerras. Es cuestión de comparar fechas, lo que fácilmente puede hacer cualquier herramienta de inteligencia artificial. 

Esta compulsión por entrometerse en cuestiones de política internacional que le quedaban muy grande es la única explicación que se encuentra para justificar sus viajes a países donde la presencia no ya de católicos sino de cristianos era insignificante. Y recordemos que se trataba de desplazamientos sumamente onerosos, no solamente por los gastos suyos y de su comitiva, sino porque, además, como no aceptaba los automóviles que le ofrecían los gobiernos, debía trasladarse también su Fiat 600 blanco para que fuera evidente al mundo su pobreza. En 2017 visito Asia oriental. bajo la excusa de que todas las religiones son vehículos de paz. En Birmania, donde los católicos no llegan al 1%, se encontró con que los pacíficos budistas eran feroces perseguidores de las minorías religiosas, por lo que los obispos le pidieron que no hablara porque los metería en más problemas de los que ya tenían. Por supuesto, no hizo caso y culpó de los problemas religiosos a los “trust internacionales”. Los prelados birmanos tuvieron que vérselas después con los militares que, meses más tarde, hicieron un golpe de Estado.

En Dhaka, Bangladesh, dijo a los jóvenes que “percibía un clima de hermosa armonía”, cuando el país sufría una despiadada guerra civil que enfrentaba a Al Qaeda con el ISIS y dejaba centenares de muertos. 

Dos años después, fue a Tailandia. En Bangkok alabó a las sociedades multiculturales y la armonía entre los pueblos. Poco después, el país se llenó de estallidos sociales. También aseguró que el pueblo tailandés era puro, veneraba a sus ancianos, llevaba una vida sobria, trabajaba duro y era contemplativo. Pero el progreso, que venía del Occidente capitalista, lo estaba corrompiendo. No sabía que Tailandia, en sólo 30 años y gracias al capitalismo, había reducido la pobreza del 58% al 6%.

Es casi innecesario, por otro lado, señalar la gran gaffe de su defensa a ultranza de la inmigración indiscriminada en Europa. Las consecuencias de estas políticas, secundadas por Angela Merkel y tantos gobiernos progresistas más, están a la vista. Él mismo alcanzó a darse cuenta de lo que estaban causando los inmigrantes, entre otras cosas, era el ascenso de gobiernos soberanistas. Intentó, por eso mismo, mitigar su discurso, hablando entonces de “ampliar los canales migratorios regulares” (¿dónde quedaron las pateras de Lampedusa?). En la “gestión la cuestión migratoria” reclamaba a los gobiernos “la prudencia” que él mismo no había tenido y, más aún, que había desalentado impulsando la imprudencia. Y se superó en acrobacias verbales: “no se puede pensar la inmigración” sin reglas, “pero no se puede tampoco” construir muros, mientras “los migrantes no deben” resistirse a la obligación de asimilar la cultura que los acoge (28 de octubre de 2017)… La cuadratura del círculo.  

En definitiva, el legado de Francisco se resume en una contradicción insoluble entre la retórica del gesto y la realidad de los hechos. Al final de su camino, lo que queda no es la reforma de una Curia que sigue en manos de los de siempre, ni una Iglesia más unida, sino un paisaje de fragmentación doctrinal y relevancia política nula. Se autopercibió como el gran arquitecto de un nuevo orden mundial, pero terminó siendo el espectador de sus propios naufragios diplomáticos, envueltos siempre en la seda de una infalibilidad fáctica que no aceptaba el contraste de la realidad.

La gran gaffe de Bergoglio fue creer que el carisma mediático podía sustituir al depósito de la Fe y que la astucia política —esa «muñeca» porteña que nunca lo abandonó— bastaría para gobernar una institución bimilenaria. Quiso ser el Papa de las periferias y terminó siendo el Papa de las paradojas: un promotor de la sinodalidad que ejerció el poder de forma autoritaria; un defensor de la pobreza que incurrió en gastos faraónicos para escenificar su austeridad; y un custodio de la tradición que se dedicó a demoler sus cimientos. La historia, lejos de las crónicas complacientes de la prensa progresista que tanto buscó seducir, recordará su pontificado como un largo paréntesis de confusión, donde la barca de Pedro, más que navegar hacia nuevos puertos, dio vueltas sobre sí misma hasta quedar a la deriva.

19 comentarios en “Semana Bergoglio. Un pontificado fallido

  1. Avatar de Desconocido Anónimo

    La misa en la Basílica de Lujan por el aniversario de Francisco fue algo para olvidar. Por un lado, la Vicepresidenta en ejercicio de la Presidencia, que no estuvo a la altura de su cargo y se pegó la mediavuelta por no querer estar en el mismo templo con otros de su partido, con los que está peleada. Un mamarracho total.

    Por otra parte, el ingreso de los Sres. Obispos al son de cantos de algarabía y aplausos, saliéndose de la procesión para saludar a conocidos o minusválidos, claros objetos de su predilección. Otro mamarracho.

    Conclusión: no tenemos dirigencia ni política ni eclesiástica en condiciones de sus tareas. Fin

  2. Avatar de Desconocido Anónimo

    Tengo la desgracia de vivir en la misma calle a 300 metros de la casa donde vivió Bergoglio. El sabado 11 tuve que soportar ver pasar por delante de mi casa una manifestación estruendosa, más parecida a una protesta de la CGT que a una procesión religiosa, con bombos, altoparlantes ensordecedores con consignas de Bergoglio, curas pelilargos (supongo que vendrían de San José de Flores) y un muñeco gigante con su imagen con un brazo móvil que saludaba. Hasta tal punto llega la idolatría de cierto «catolicismo» ignorante de la catàstrofe que fue ese hombre para la Iglesia. Ah, me olvidaba: en la estación de subte, no solo hay recuerditos de Bergoglio sino también inauguraron un mosaico enorme con su imagen. Falta que le cambien el nombre a la estación y estamos completos!

  3. Avatar de Desconocido Anónimo

    «Crónicas risibles de una tragedia pontificia» o la geopolítica de Bergoglio»

    Subtítulos posibles para una futura entrada que abunde en estos fracasos internacionales maquillados como éxitos del difunto Papa.

    -Lobo de Cryn

  4. Avatar de Desconocido Anónimo

    Gracias a Francisco puedo ejercer mi fe – Infobae https://share.google/Nq2p0YA91fJvWh7uZ

    Está nota la escribe un católico homosexual, en resumidas cuentas afirma que él entendió bien el msj de Francisco y agradece que no haya cambiado la doctrina de la Iglesia sobre la homosexualidad. Que su condición no debía generar ningún tipo de excepción y que debía llevar, como cualquier católico, una vida casta, acudiendo a la confesión cuando cayera.

    Teniendo en cuenta el episodio del enfermero divorciado y la respuesta de Francisco, creo que este señor entendió bien la doctrina de la Iglesia, pero mal la intensión del Papá.

  5. Avatar de Desconocido Anónimo

    Respecto al divorcio, que ha existido en todas las sociedades, la Iglesia Católica, desde antes de su nacimiento, ha tenido una postura clara e inamovible.

    Esto ha creado una religión/sociedad en la que se protege la familia por encima del interés de los individuos. Y es una de las instituciones que han dado forma a nuestra civilización.

    Por eso mismo el divorciado (a parte de las palabras expresas de Jesús) no puede comulgar (no está en unión con el resto de la comunidad en un asunto esencial y por tanto ellos no puede compartir con él/ella el pan)

    Claro que alguien dirá que si uno «se puede equivocar», que si «incompatibilidad de caracteres», que si «el amor se va»…

    Lo primero que hay que resaltar es que ninguna norma puede contentar a todos y que siempre habrá perjudicados, por lo que habrá que asegurarse que al menos haya justicia.

    Lo segundo es que para evitar «equivocaciones» ya están, paradójicamente, el que el divorcio esté prohibido y la institución del noviazgo largo y casto.

    Ese noviazgo prudente permite a dos personas que pertenecen a 2 entornos distintos conocerse lo suficiente como para poder apostarlo todo sobre la otra en la decisión más importante de sus vidas: crear una familia, que cuando sean viejos les cuiden y que mantengan su apellido y sus genes en el tiempo.

    Y la verdad es que ha funcionado muy bien.

    ¿Qué ha pasado con el divorcio ?

    Que ha cambiado el carácter del matrimonio.

    Si antes era para crear una familia ahora es para satisfacer un capricho, normalmente de carácter sexual.

    El nuevo matrimonio es pues una decisión que se basa en la atracción sexual; por lo que en cuanto ésta desaparezca o disminuya, el divorcio ayuda a que la «equivocación» pueda «repararse» y se pueda cambiar por alguien que responda mejor a las expectativas sexuales.

    Esto a su vez trae problemas a los hijos…e incluso a la economía del país, porque rompe las economías familiares (e incluso hay que ayudar con dinero de todos los estragos que hace).

    Un ejemplo clásico de esto se ve en un caso muy parecido promovido también por los políticos para captar votos y asegurarse un caladero de votos futuros: Es el caso de la comunidad negra de Estados Unidos, en la que, gracias a las ayudas sociales, se ha promovido un comportamiento en el hombre de abandonar a la familia (el 70% nada menos ), con lo que desestructuran las familias, impidiendo que cumplan su función natural, que es la crianza de los hijos hasta que estos puedan a su vez casarse y fundar su propia familia. Con doble agravante: ahora en esta comunidad se ve normal que el hombre abandone a su familia y que la familia tenga que malvivir de ayudas sociales.

    (la manera más rápida y segura de prosperar en la vida para las clases medias es a través del estudio. ¿cómo van a poder estudiar los miembros de estas familias si tienen estos problemas ?. ¿cómo pueden siquiera poder sacar provecho de la Universidad aunque les regalen el diploma?.¿cómo no caer en el mundo de las drogas y el crimen cuando ves en tus hermanos, primos, vecinos que eso es normal?…)

    Volviendo al divorcio, creo que era el Cardenal Sarah el que recordaba que en África, donde existe el problema de la poligamia, los católicos que están en esta relación acuden a misa, pero no comulgan.

    El ejemplo de Bergoglio en este caso concreto explica por qué ha sido un mal líder y por qué su magisterio es contrario a las enseñanzas de la Iglesia y perjudicial para la religión.

    ¿Que valor puede tener comulgar si lo puede hacer todo el que quiera, previa recomendación del AMO s.j.?

    Ni siquiera Luis XIV, epítome de rey absoluto, gobernaba así…y aun así, su inclinación por hacer guerras continuas que no podía pagar acabaron expulsando la monarquía de Francia y asesinar a sus herederos. No es extraño que cuando finalmente murió, la gente bailaba de alegría por las calles.

    (como tantas víctimas de Bergoglio habrán bailado en cuanto la Parca le recordó que él también era humano)

  6. Avatar de donutdope35b78100a0 donutdope35b78100a0

    No está de más recordar que el entonces Superior de la Compañía de Jesús, el padre Kolvenbach, encargó un Informe psicológico de Jorge Mario Bergoglio en el que se aconsejaba su no promoción a Obispo auxiliar de Buenos Aires. Si se le hubiera hecho caso a ese Informe hubiera sido lícito y conforme a derecho que JMB no hubiera sido promovido al episcopado. Este acusaba a JMB de una serie de defectos, que iban del uso habitual de lenguaje vulgar a la doblez; de la desobediencia escondida bajo la máscara de humildad a la falta de equilibrio psicológico. Y en cuanto a su idoneidad como futuro Obispo, el documento subrayaba que como Provincial había sido una persona que llevó la división a la orden. Fue tal la grieta que “tiros y troyanos” que no se ponían de acuerdo para elegir un nuevo Provincial, que el General hubo de traer “un extranjero”, el Padre Álvaro Restrepo SJ, (Colombia); ahora no hay una autoridad terrena que pueda aplicar una solución similar. Es un tema largo y complejo para mirar desapasionadamente la historia vivida. Hay que recordar (el mismo lo decía) que el caos era tal que lo nombran Provincial de Argentina, con 34 años. Sesenta estudiantes SJ abandonaron el Máximo, los “maduros” con opciones radicalizadas, por la guerrilla marxista, y en todo este proceso la Compañía de Jesús fue el “buque insignia”. Es es una situación desgarradora, y que afecta a la comunidad católica en Argentina, pero si nos remitimos a nuestra historia eclesial, uno podría parafrasear a García Márquez: “Crónica de una Muerte anunciada”. JMB deja a la Iglesia con una reagudización de la crisis que arrastraba de los años 60/70 en que el marxismo hace irrupción en la Iglesia Argentina. ¡El cisma ya existe! pero es el de una «iglesia» dispuesta a renunciar a todos los dogmas católicos para salvar el superdogma conciliar y sinodal.

    1. Hay que ser justos: durante el periodo del gobierno de Bergoglio como provincial de la Compañía y el que siguió, cuando era rector del Máximo y, de facto, provincial, las vocaciones aumentaron y mucho: llegaron a ser 120 estudiantes. No digo que sea por mérito de Bergoglio, ya que el fenómeno se dio en toda la Iglesia, pero esos fueron los hechos.
      Por otro lado, es claro que Bergoglio «purificó» a la Compañía del elemento marxista, que quedó aislado en el CELS. Tal es así, que los jesuitas argentinos en su época, no tenían ningún contacto o relación con los jesuitas de otros países latinoamericanos, que eran cercanos al marxismo.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Acertada su apreciación, incluso en los 70’, a quienes nombró para alguna función de importancia les hacia prestar el “juramento anti-modernista” de uso habitual antes del Vat II. En una reunión un viejo SJ al que tuvo a mal traer una dictadura latinoamericana, luego de escuchar el panegirico al Papa anterior manifesto: “perdón están hablando de otro JMB, no es el que yo conozco” Por ello para sorpresa de muchos “su agenda”, no fue la “esperable”, y la pregunta: ¿fue “candidato de un lobby”

  7. Avatar de Luis Jeme Luis Jeme

    En lo que providencialmente el pontificado de Bergoglio falló fue en el máximo y perverso objetivo que pretendían él y los que apoyaban: que la Iglesia desde la propia Roma estableciera oficialmente que Jesucristo comulgara con el pecado. De ahí las herejías ambiguas con los divorciados re-casados y las parejas homosexuales: si oficialmente la Iglesia estableciera que se puede comulgar en pecado mortal significaría que Dios comulga con el pecado.

  8. Avatar de Desconocido Anónimo

    La verdad es que como aficionado a la historia hay que decir que ha sido «una suerte» poder vivir un periodo tan raro y estrafalario de la historia de la Iglesia, como si hubiéramos metido a Pío IX, la pornocracia, el Papa Luna, el arrianismo, los alemanes y la liga de Cognac en una coctelera.

    Podremos contarlo a nuestros nietos. Por cierto, sin perder el juicio por el entusiasmo, QUE BIEN QUE ESTÁ HABLANDO LEÓN!

    Lo que ha dicho de la inmigración, sobre Marx etc. La continuidad absoluta de la Piqué se ha ido a pique. Poco a poco. Dios nos enseña la olvidada virtud de la paciencia.

  9. Avatar de Desconocido Anónimo

    La anécdota del enfermero es tragicómica y altamente representativa. Se presenta como una historia acerca de la cercanía, bondad, etc, de Francisco, pero lo que demuestra es una incapacidad asombrosa para tratar a la otra persona como alguien concreto y real y no como una excusa o marioneta para remarcar y realzar sus propias obsesiones, poder, y autoimagen. Porque lo que hace la persona realmente perceptiva y atenta cuando alguien le revela algo así es hacer más preguntas para entender qué inquietud movió a la persona a contar ese hecho de su vida.«¡Qué pena!… ¿Hace cuánto que estás divorciado?… ¿Tienes hijos?… ¿los puedes ver con frecuencia?… ¿Cómo lo llevan ellos?». Nótese que nada de esto entra en ninguna actitud «carcamana», «rígida», «condenatoria»… Es la actitud razonable y normal de cualquiera de nosotros ante un compañero de trabajo o conocido que se abre por primera vez… y ni a eso llegó el intercambio. Se fue derechito, según la anécdota, a algo que no tenía manera de saber ni de lejos que fuese una preocupación al presente del enfermero, para sacar a relucir un poder al modo del jefe de la mafia en alguna novela.

    De risa sería, si no fuera de llorar amargamente.

    exveteranova

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Evidentemente le está recordando quién es él y lo que puede hacer a esos pobres sacerdotes de Cristo que obedecen lo que la Iglesia enseña desde hace más de 2.000 años.

      Pero le está recordando también cuál es su ideología o capricho y que es más importante que la teología de la institución a la con tanta habilidad se ha encaramado e intenta desmoronar:

      «El amo soy yo».

      «Por tanto mi real y pontificia gana son de obligado cumplimiento «

      Bien, la muerte le ha recordado el poco fundamento de sus bravuconadas y el sinsentido de sus caprichos, fantasías y eructos.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Yo no diría para leer conciencias (aunque una persona entrenada puede leer e interpretar lo que pasa por la mente de una persona según los micromovimientos de los músculos de la cara).

        Pero sí para leer quién tiene el poder y quién puede ayudarle a ascender.

        Lo cual, usted estará conmigo que no es poca cosa.

        Por otra parte ya sabe usted que «Dios los cría y ellos se juntan».

        Por todo ello podemos conceder a Bergoglio un sobresaliente cum laude.

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