Los argentinos estamos acostumbrados a los obispos brutales. Y no se enfaden Sus Excelencias Reverendísimas; no los estoy atacando ni insultando. Estoy simplemente constando hechos que durante veinte años hemos descrito y comentados en este blog. Ayer mismo nos enteramos de la brutal vileza cometida por el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Mons. Marcelo Colombo, y por el secretario, Mons. Raúl Pizarro, al emitir como las máximas autoridades de la Iglesia en el país las condolencias llenas de alabanzas y consideraciones por la muerte de una eterna (o casi eterna) defensora de las peores causas en todos los órdenes-como la del aborto, según vemos en la foto de abajo- la señora Taty Almeida, histórica Madre de Plaza de Mayo. Que se rece, y se rece mucho por el descanso eterno del alma de esta mujer como por la de cualquier hijo de Dios, está muy bien; pero no es eso lo que el comunicado episcopal sugiere. En el panegírico de los obispos no hay más que encomios y elegías por la «defensa de los derechos humanos» y por la «búsqueda de la verdad y la justicia». La brutalidad de la vileza es difícil de describir. ¿Creerán los obispos que con actitudes como estas se ganarán la buena voluntad del progresismo y de la izquierda? No me parecería extraño; su ingenuidad suele ser pavorosa.
Lo que resulta asombroso es que también en España haya obispos de la misma calaña, con la misma maldad y con parecida brutalidad. Todos los arrullos y zalamerías son para los moros, los LGTB+, los ateos y los periféricos. Los católicos que simplemente queremos rezar como rezaron nuestros antepasados -no más que eso-, somos víctimas de sus furias y sus odios. Eso es lo que le ocurrió ayer al P. Joao Silveira y a un grupo de peregrinos de Estados Unidos en la ciudad de Ávila. No es necesario que me extienda más. Deja la palabra al P. Silveira, traduciendo el post publicado en su cuenta de X.
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Hoy me han denegado la celebración de la misa en Ávila (España). Soy el capellán de un grupo de peregrinos procedente de Estados Unidos. Estos peregrinos suelen asistir a la misa tradicional en latín, por lo que querían ir acompañados de un sacerdote que la celebrara según el rito antiguo. Teníamos reservada la capilla, pero nos dijeron que este rito requería la autorización del obispo.
Acudí a la Curia Episcopal para solicitar la autorización, de modo que la misa pudiera celebrarse. Sin embargo, el obispo, no a mí personalmente, sino a través del vicario general, afirmó categóricamente: «Esa misa está prohibida en esta diócesis». ¿Prohibida por qué? ¿Y en virtud de qué autoridad? ¿Se ha derogado este rito?
Iba a celebrarla en una capilla con el grupo de peregrinos. ¿Qué daño podría causar al mundo? El rito es exactamente el mismo que se utilizaba en los conventos de las Carmelitas Descalzas, derivado de la reforma de Santa Teresa de Ávila y San Juan de la Cruz. ¿El rito era bueno para esos grandes santos, pero ahora es malo para nosotros?
El Código de Derecho Canónico —canon 932, §1— prohíbe las misas fuera de los lugares sagrados, salvo en casos de necesidad: «La celebración eucarística debe realizarse en un lugar sagrado, a menos que, en un caso particular, la necesidad exija lo contrario; en tal caso, debe celebrarse en un lugar digno».
En este caso, no había necesidad de celebrar la misa en una habitación de hotel, ya que estábamos rodeados de capillas e iglesias con hermosos altares (que casi nunca se utilizan). La necesidad la creó el propio obispo, quien, en lugar de promover lo sagrado, decidió prohibirlo.
¿A quién benefició que la misa se celebrara en un lugar profano? ¿Se alabó más a Nuestro Señor en una habitación de hotel de lo que se le habría alabado en una iglesia? ¿Se edificaron más las almas de los fieles al ver una mesa que hacía las veces de altar?
Es normal que la gente se escandalice ante estas decisiones tiránicas y antipastorales, sobre todo viniendo de quienes afirman que todo el mundo es bienvenido en la Iglesia. Pero no todo el mundo lo es. Eso está muy claro.
Ya he pasado por varios episodios similares anteriormente y he guardado silencio. Pero esto hay que denunciarlo, este no puede ser el estado normal de la Iglesia. El Papa León debe actuar rápidamente para poner fin a estos abusos de autoridad.


Con todo, esa criatura no es de lo más carpetovetónico del episcopado de lo que queda de España. Todo lo que sea tradicional levanta muchas suspicacias entre sus altezas reverendas, en mi diócesis remiendan a los evangelistas cada vez que esos cuatro santos se salen del guión vaticanista, el pasado Domingo, suprimieron una condena a los samaritanos y a todos los paganos, un pasaje difícil ciertamente. No hay nada que les pueda detener, yo me resigno ya que solo me preocupa mi próxima muerte y el destino de mi alma, casi no les presto atención, aunque este último Domingo al concluir la lectura sin darme cuenta contesté «que el Señor se apiade de tu alma». Saludos.
Vea este video de Instagram del impresentable obispo auxiliar de Buenos Aires
https://www.instagram.com/reel/DZscZ0xpi18/?igsh=ZW8xdmdsbm9yaHc4
Hay que visibilizar a estos payasos que no tienen la fe católica y son ordenados obispos.
Yo trabajo en un convento de carmelitas descalzas y la misa es normal. Nada de espalda. No se donde se ha sacado eso este señor
Estimado Cisneros:
Usted dice: «Yo sueño con que llegue el día en que el NO se celebre siempre según las rúbricas de forma digna y lo más similar posible a su forma de origen, que es la tradicional». Entiendo entonces que, aun celebrado «lo más similar posible» a la forma tradicional, seguiría siendo igualmente el Novus Ordo, ¿verdad?
Si tiene algún amigo sacerdote birritual o dispone de ambos misales, le sugiero que se tome el tiempo de comparar detenidamente el contenido de las oraciones de cada Misa en ambos libros litúrgicos. Yo hice ese ejercicio junto a un sacerdote amigo y quedé verdaderamente asombrado por la radical diferencia de espíritu que anima a uno y otro. Más allá de las rúbricas o de las formas externas, basta leer los formularios de la Misa para advertir que el nuevo misal, elaborado bajo la dirección de Bugnini, se aparta en muchos aspectos del arraigo y del espíritu del anterior.
Si esta constatación me produjo a mí un profundo rechazo, ¡cuánto más podrá experimentarlo un sacerdote!
Fraternalmente,
Fabio
¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. (Santiago 4:4)
Solo quería dejar constancia de que lo siento, de verdad. Lo siento por los que vienen de los EEUU y se encuentran con tanta necedad y/o maldad en esta tierra, en otro tiempo sagrada. Pido perdón en nombre de mis compatriotas porque creo que la Iglesia en España queda muy muy mal con este tipo de medidas, en el fondo profundamente anticristianas, se disfracen como se disfracen.
No entiendo, le dijeron que la misa estaba prohibida en la diócesis, el hotel en el que estaban alojados ¿estaba fuera de la diócesis o estaba dentro? Porque si la misa esta prohibida en la diócesis lo está tanto si es en una capilla como si lo es en un hotel. Y si ofició la misa tradicional en latín en un sala de hotel, se ha saltado la prohibición. O alguien con más luces me explique. En todo caso, ¿quién hace digna la misa? Todo lo cual no quita lo bestezuela del aludido de Ávila; cada cual decida si el sujeto es cabra montés o buitre negro de Ávila.
Es muy simple .
Esa prohibición carece de valor jurídico alguno, y por lo tanto -al ser contra la Ley de Dios- es nula, sin ningún valor y jurídicamente inexistente.
El sacerdote que «desacató» esa prohibición inexistente, acató la Ley de Dios, que es la única que importa cumplir.
Es simplemente ser malo.
¿Tanto cuesta permitir una misa a un grupo de peregrinos norteamericanos en la ciudad de Santa Teresa?. Probablemente esta será la última vez que estén en Europa.
A leguas se ve que su fanático bergoglismo le impide la caridad de Cristo.
(Y seguramente por eso mismo fue elegido. ¿Habrá tenido en esto algo que ver el todopoderoso Arana s.j.?)
Pero eso no es lo peor.
Lo peor es que ese malvado tiene el poder de envenenar la mente de los católicos de su diócesis. A través de los sermones, a través del seminario y a través de su mal ejemplo.
¿Ves por qué los lefebvrianos son tan necesarios?
Y si no existiesen habría que inventarlos.
Paren de serruchar el aserrín.
No sé si es casualidad, pero los obispos brutales que hay en España son herencia del papa argentino.
Por cierto, «Traditionis Custodes» debe ser derogado. Si no se deroga, los obispos y los sacerdotes siempre tendrán una coartada legal para oponerse a la celebración de la Misa tradicional.
Tal cual…. Y si hubo un Papa argentino es porque la mayoría de los cardenales (no argentinos) lo votaron….
No, los obispos Nefastos existen en España desde el postconcilio.. Viene de lejos. O es q hemos olvidado a lis Tarancón, Cidardeta, Añoveros, Setién. Díaz Merchsn, Iniesta…
Esos eran más o menos modernistas, pero no eran obispos brutales.
Toda la razón . De esos polvos estos lodos algunos no se lo que entienden por brutal… En vascongadas sacar los féretros de los guardias y víctimas de los terroristas de ETA por la puerta de atrás o en Pamplona autorizar la celebración comunitaria de la penitencia en la que en bastantes casos no había confesión personal y castigar a perpetuidad al sacerdote que se oponía, etc…Quien ha vivido todo eso no puede tragarse lo de que no eran brutales.
Zuma
La única forma de que «el Papa actúe rápidamente para poner fin a estos abusos de autoridad» tal como pide el P. Silveira en el cierre de su relato, sería echando al Obispo de Avila, no hay otra forma, porque si lo saca de Avila y lo pone en otro lado seguirá haciendo lo mismo. Estos derroches de apostasía son los que también vemos en Colombo y todo su séquito de obispos progres nombrados por Francisco, quienes hasta han celebrado misas peronistas vergonzosas con bombos incluido y mantienen contactos fluidos con punteros kirchneristas igual que los curas villeros que viven para la política convencidos de que Cristo vino al mundo para acabar con la injusticia social, el mismo libreto que usaban los curas tercermundistas de los años ’60.
¿Cómo se entiende que curas y obispos de esta catadura no sólo apoyen a los apologistas del aborto sino también a los políticos de izquierda que impulsan las políticas de género LGBT y del Orgullo Gay que la Iglesia condena? Ayer Specola publicó que el 4 de abril de 2025 la Conferencia Episcopal Alemana (CEA) publicó un documento apoyando las bendiciones de parejas de mismo sexo -que en realidad es también de los casamientos de esos pobres extraviados- que luego de un año de silencio ahora fue duramente criticado por el Papa y por Tucho Fernández por ir mucho más allá de lo que permite Fiducia Supplicans. Dio la casualidad que también hace pocos días se supo que un tal Stefan Diefenbach, un exsacerdote alemán, ahora casado con otro hombre, fue el autor de ese documento que hace más de un año publicó la CEA y que en un reportaje del 22 de mayo 2026 dijo que antes de ser publicado, el documento fue conversado en detalle con Tucho Fernández, por lo cual ahora se siente sorprendido por las críticas del Papa y su Prefecto. Ahora que gracias a Diefenbach todo salió a la luz, ¿quién puede dudar que este Tucho es más mentiroso que Adorni?
¿Qué hará ahora el Papa con Tucho, con el Obispo de Avila y con todos esos curas y obispos que andan por el mundo llevando almas al infierno engañadas por una iglesia extraña que nada tiene que ver con la que Cristo fundó en cabeza de Pedro? Seguramente nada. Eso sí, lo que seguramente piensa hacer es excomulgar por cismáticos a los nuevos obispos que en unos días nombrará la FSSPX, porque escándalos de ese calibre que llevan almas al infierno no se pueden permitir. Así estamos.
Fuenteovejuna
Fuenteovejuna, el Papa no necesita excomulgar a la FSSPX, porque se excomulgan solitos, por algo la pena es automática latae sententiae.
De hecho la pena para los herejes, apóstatas, blasfemos, sacrílegos, etc., lo es también latae sententiae, de modo que hay justicia pareja para todos.
A pesar de las apariencias, que no le voy a negar que hacen pensar distinto.
Estimado Battistella, es muy cierto lo que Ud. dice. Así que cuando a continuación también destaca que «la pena para los herejes, apóstatas, blasfemos, sacrílegos, etc. lo es también latae sententiae…», ¿me está diciendo que los obispos alemanes que desde hace tiempo se han anotado en todos y cada uno de esos casilleros también están excomulgados latae sententiae hace rato…?
Fuenteovejuna
Pues la matemática es sencilla.
Ponga usted un hereje formal y tendrá un excomulgado.
Ponga usted un apóstata, ponga un blasfemos, ponga un sacrílego, ¿y qué tiene? Pues un excomulgado.
No hay más. Igual que poner un cismático formal.
Y no es que lo diga yo o lo deje de decir.
Seguramente esta señora habrá tenido sus virtudes (fueran grandes, fueran pequeñas) y sus pecados (graves o leves), como cualquier otro ser humano. Es improcedente que el episcopado cante las loas de quien promovió el aborto. Pero tampoco es muy caritativo calificar repetidamente unas condolencias de “brutal vileza”. ¿No nos convendría a todos cultivar un poco más la serenidad y la sobriedad?
La alusión a los moros me parece, por lo menos, de pésimo gusto. Que sean moros no quiere decir que tengan ninguna culpa. Lo de los “periféricos” no sé qué quiere decir exactamente, pero en todo caso no estar en el centro de la sociedad no significa ningún desdoro moral. Si los periféricos son personas desfavorecidas (enfermos, pobres, etc.) es obligación de todo buen pastor de ejercer la caridad en ellas, como Cristo con el leproso. Los ateos y los sexualmente desviados merecen atención para corregirlos, como lamujer adúltera. Todo el que comete pecados es la oveja perdida que el pastor quiere salvar. Lo malo es que muchos pastores las dejan extraviadas y miran hacia otro lado e incluso las felicitan por su extravío.
Lo de Ávila es lamentabilísimo, es un gran pecado. Consuela saber que los que sufren afrentas por amor a Cristo son sus hijos más preciados.
Qué comentario más raro: las abuelas de Plaza de Mayo son lo peor (moralmente hablando) que hay en la Argentina. Y eso que hay cada crápula…
Y lo dice el autor del artículo: esta señora ha defendido el aborto, la homosexualidad, el terrorismo… Además del régimen de Fidel Castro, Hugo Chávez y Nicolás Maduro; y Evo Morales y Cristina.
Otra «perlita» sobre las madres y abuelas de plaza de mayo: la compañera de Taty Almeida, Hebe de Bonafini, defecó detrás del altar de la catedral de Buenos Aires.
Esa es la calaña que usted defiende.
Efectivamente, necesita muchas oraciones.
Lo de los moros y los periféricos, quizás está un poco desubicado, pero se entiende lo que quiere decir: no hay elogios a los buenos católicos (porque los obispos no lo son) sino solo para los de fuera, sean buenos o malos, no importa.
¿Le parece tan raro que considere necesario un poco de serenidad respecto a alguien que ha muerto? ¿De dónde saca usted que yo defiendo a las madres, abuelas, tías, suegras y cuñadas de la Plaza de Mayo? ¿De qué modo las defiendo? Simplemente he escrito que la fallecida tendría sus virtudes y he añadido “grandes o pequeñas” y sus pecados “graves o leves”, como todos los tenemos. ¿Lo pone usted en duda? ¿Es usted Dios para saberlo? ¿En qué son mis palabras una defensa de Bonafini y de toda la turba que pululó a su alrededor? Dejé claro además que me parece improcedente que un obispo cante sus loas. Pero también que el rasgarse las vestiduras por unas condolencias, aunque sean erradas, y calificarlas dos veces de “brutal vileza” me parece desacertado.
Responder a una presunta vileza con otra sólo sirve para perjudicar moralmente al que responde, envenena el alma, es estéril, es un pésimo ejemplo, no lleva a ninguna parte y eterniza las discordias. Usted califica, con razón, de crápulas a muchas personas de aquel entorno (y no olvidemos que en todo el espectro político, de un extremo al otro, son los crápulas la especie abrumadoramente mayoritaria). Pero la fallecida no deja de ser, históricamente, un personaje muy insignificante, por desagradable que fuera. ¿Por qué darle tanta relevancia? ¿Por qué rebajarse al nivel de aquellos a los que criticamos?
Es muy lamentable (prefiero emplear este adjetivo aunque se me ocurren otros mucho menos corteses) ese estar siempre estar acusando, culpando, tergiversando, sembrando discordia, creando bandos enfrentados, reclamando para sí mismo la virtud y la razón e insinuando complicidades calumniosas sobre el que difiere un ápice de la propia opinión. Eso es hacer lo mismo que los crápulas que a usted tanto le disgustan.
Hay quien dice de mortuis nihil nisi bonum. Yo diría en cambio de mortuis nihil nisi verum. Si hay que decir algo, se dice la verdad. Pero a veces es mejor simplemente callar, no hacer publicidad a quien no la merece, ni por sus méritos ni por su relevancia. Y si se habla y se dice la desagradable verdad, hacerlo sine ira et studio, aunque más no se por elegancia. ¿No le parece?
Su aserto de que “no hay elogios a los buenos católicos (porque los obispos no lo son) sino solo para los de fuera, sean buenos o malos, no importa”, me deja algo perplejo. Mire, el bueno, sea o no católico, merece elogio, y el malo nunca. Eso es todo. Con esa división entre “nosotros” y “los de fuera” el cristianismo jamás habría pasado de ser una insignificante secta de gente que se mira el ombligo. “Los de fuera” son los que deben ser objeto de nuestra mayor atención, las ovejas que no forman parte del rebaño son las que quitan el sueño al buen pastor: es la premisa necesaria para cumplir con ese olvidadísimo deber al que se solía llamar “misión”. Soy consciente de que la mayoría de los obispos han renunciado a toda misión, soy consciente de que actúan guiados no por la verdad, sino por otros intereses. Pero hablar así de “los de fuera” y hasta tener celos de ellos no me parece que sea mejor. Si he interpretado mal sus palabras (me alegraría que así fuera), le ruego que me disculpe.
Un cordial saludo
Messerschmidt
Espero que los argentinos jamás nos acostumbremos a estos obispos brutales… ni a estos ni a los que pretendan ejercer ese modo episcopal. Tengo esperanza, fundada, porque en algunos seminarios hay aspirantes al Sacerdocio que lamentable y dolorosamente deben soportar y adecuarse a estos «superiores», pero una vez ordenados Sacerdotes «sentirán con la Iglesia» y llegarán a ser buenos y por ende vendrán también mejores Obispos.
Colombo y Pizarro: qué yunta! Porque además, quiénes son para dar esos comunicados con los que pretenden hablar en nombre de la Iglesia en nuestro País? Y aunque lo firmara la gran mayoría del resto: quiénes son? No son Pastores de un rebaño, se pastorean a sí mismos, idólatras de sus egos, acomodaticios, sin personalidad, sin Evangelio, sin Dios.
Si el clericalismo es un modo de ser mediocres, autoritarios e ignorantes, estos lo son a la enésima potencia. Con sus reducciones sociológicas o políticas (tan básicas, además!), solo pretenden hacerse presentes en la escena pública, porque de otro modo nadie los tiene en cuenta. Es lo único que les interesa para satisfacer su ego. Si alguna vez hablan del Evangelio o pretenden dar testimonio del Señor, lo hacen de un modo tan infantil y básico que dan pena.
Pasan horas diseñando sus mitras y cruces pectorales «para que sean simples y parezcan pobres» que, además de verdaderos adefesios (extravagantes, ridículos, feos) son mucho más costosos de los que se venden en Roma en infinidad de negocios.
Eso sí, a los Arzos no se les cae el Palio («que recibieron del Papa!») aunque no sepan usarlo. No saben por ejemplo que debe ser usado sólo sobre la casulla (ellos lo usan a veces sobre el alba o sobre la capa pluvial). Nada de interés por la Liturgia, y tanta ignorancia! Caminan llevando el báculo con la mano derecha, se han olvidado que con esa deben bendecir al Pueblo de Dios…
Parecerán nimiedades, pero son ejemplos que hablan muy elocuentemente de lo que son.
Pero no vamos a acostumbrarnos!
Vendrán tiempos mejores!
«Centinela: que ves en la noche? – Que amanece!»
No es mucho más bruto que el Papa que recibe a la obispilla anglicana pero no recibe al arzobispo Viganó (para el caso ambos están «excomulgados») ni a Pagliarani.
Y son hechos, no que Viganó ni Pagliarani me caigan simpáticos. Eso es otra cosa.
Hilbert
Seguramente usted no recibe en su casa ni saluda en la vía pública a nadie que sea menos que San Luis Gonzaga. ¡Por favor!
Usted dice: «En la Argentina esas cosas se replican entre los llamados “nacionalistas”, combinación extraña de militarismo, masoquismo y fobias varias que no merece la pena mencionar».
Creo que convendría precisar a qué clase de nacionalismo se refiere. No todos los nacionalismos son idénticos ni pueden ser caracterizados con las mismas notas.
En el nacionalismo católico, al que adhiero y en cuyas figuras intelectuales encuentro valiosas referencias —entre ellas el Dr. Antonio Caponnetto—, difícilmente pueda reconocerse esa supuesta combinación de «militarismo, masoquismo y fobias».
A modo de ejemplo, el propio Dr. Caponnetto, en una reciente nota escrita con motivo del fallecimiento de una conocida dirigente identificada con el pañuelo blanco y verde, reiteró una posición que ha sostenido desde hace décadas: «Repetimos una vez más lo que hemos dicho desde los días mismos de la guerra contrasubversiva; y es que, culpables que se los hubiera hallado a los guerrilleros, ninguno merecía el destino de desaparecido».
Esta sola afirmación basta para mostrar que las generalizaciones suelen ser injustas y que, antes de atribuir determinadas características a «los nacionalistas» en bloque, sería conveniente distinguir corrientes, autores y posiciones concretas.
De otro modo, uno podría preguntarse si semejante generalización no incurre, precisamente, en la misma actitud fóbica que se reprocha a otros.
Fraternalmente,
Fabio
Excelente artículo, como siempre. No le sobra una coma.
Qué náuseas provoca ya al Cielo y a la Tierra este nefasto arzobispillo menduco, cabeza actual de la CEA (Cardumem Episcopi Argentum) y toda la rufia que lo rodea, consagrados y laicos obsecuentes… Aunque ya parecen incurables rezamos por su conversion y pronto apartamiento. Que se vayan a dar vueltas por las plazoletas con sus pañuelitos blancos y verdes cantando
Que tanto rezar por la conversión ajena no lo haga olvidarse de rezar por la propia.
Los grandes enemigos de la misa tradicional son todos sacerdotes y obispos esa es la desgracia de la Iglesia de hoy. Os expulsarán de las sinagogas. El arrianismo también fue un fenómeno clerical. Es el pueblo fiel el que terminará imponiendo el rito tradicional en la Iglesia cuando ella haya casi desaparecido y sólo queden los despojos de un Novus ordo irreconocible
Ni comparar con los obispos argentinos. Son de lo peor estos últimos; en España se da la paradoja de que son muchos bastante conservadores pero muy ignorantes en materias que en otras naciones son más normales. Se han quedado en el simplismo, cuatro guitarras, teología de pasar por casa, poca preparación y mucho ruido y en el atraso como siempre fue en España.
¿Cuánto te apuestas a que a ese mal obispo le nombró el malvado Bergoglio ?
Wanderer, me gustaría ofrecerle un considerando. Por favor, que no sea tomado como un argumento decisivo en favor de las actitudes que otros obispos, al igual que este, toman en contra del rito tridentino.
Vea, creo que es un punto a discutir entre quienes deseamos rezar la misa como lo hacían nuestros ancestros. ¿Por qué un obispo la prohíbe? Eso ciertamente es algo brutal, y la pregunta retórica del P. Silveira es correcta: algo que fue bueno antes no puede ser malo ahora. De acuerdo, eso es así. El problema no es el rito, sino los grupos asociados a él. O, mejor, para ser justos, algunos elementos de los grupos asociados a él. Y todavía más precisamente, las ideologías que comparten algunos elementos de los grupos vinculados al rito anterior.
Le pondré un ejemplo, para salir del ámbito estadounidense que nos resulta lejano. Prestemos atención a las juventudes carlistas. Ellos valoran la misa tridentina. Si revisamos sus publicaciones pronto nos encontramos con un aspecto nada inusual entre los sectores «tradicionalistas»: una ideología supremacista, además de cuño germánico y con notas que escapan completamente tanto a la fe católica como al rito tridentino. Hablan del «espíritu fáustico». En la Argentina esas cosas se replican entre los llamados «nacionalistas», combinación extraña de militarismo, masoquismo y fobias varias que no merece la pena mencionar. Entonces, uno podría pensar que los obispos, al prohibir la celebración del rito, buscan despegar del nombre católico esas ideologías. Esto es un mecanismo sociológico claro. Nombro el caso de las juventudes carlistas y del nacionalismo católico porque me parece que son evidentes.
Reparo en esto porque imagino que si damos esta discusión entre quienes queremos que dejen de prohibirnos una forma proba y sants de dar culto a Dios, quizás logremos quitar alguna traba. No es posible negar los elementos ideológicos entre los nuestros. Lo importante es que no son ideologías neutrales a la fe.
Diodoro
Diodoro…su argumento se aplica perfectamente a los grupos progresistas que hacen bandera del NO.
Solo voy a decir que gloria al S.A.R.
Ciertamente la carga ideológica es un inmenso lastre. Es más, no faltan aquéllos para los que el catolicismo y la liturgia tridentina no pasan de ser un ingrediente necesario de su puchero ideológico, de modo que confunden los preceptos de su ideología con los del cristianismo, identifican unos con otros, ignoran las contradicciones en las que caen y acaban subordinando la fe a la ideología. Ya que usted habla de los carlistas, los hay que se adhieren al catolicismo y la liturgia tradicional del mismo modo que se ponen la chapela roja en la cabeza. Curiosamente es lo mismo les sucede a muchos católicos progresistas: la ideología es lo que manda.
Ignoro que Carlistas y Nacionalistas Católicos conoce, pero evidentemente habla sin saber y les pega gratuitamente. Por de pronto, si supiese algo del Nacionalismo Católico, y en especial en Argentina, sabría que a los que suscriben con esta doctrina están lejos de la Misa Tradicional o Tridentina, porque la Liturgia les da igual. El foco de ellos es otro. Luego con los carlistas, es otro tema, y encima usted los acusa de «supremacistas» y de «cuño germánico». Para mi lo que pasa es que esta confundiendo a los grupos que siguen la doctrina joseantoniana o la de Ledesma Ramos con el carlismo (de hecho, estos odian lo germánico»)
Es como si prohibiera rezar el rosario. Nadie está obligado a rezar el rosario, pero es ilógico prohibirlo; además sería signo de odio a algo santo. Entonces ¿por qué no han prohibido el rezo del rosario?; pues porque saben que la prohibición sería inejecutable; les resulta imposible controlar a la totalidad de los fieles. En cambio la Misa debe ser celebrada por un sacerdote y es mucho más fácil para los brutales coaccionar a un sacerdote.
¿Tu te crees que este bergoglista reza el rosario?
Si a caso el de la Pachamama, el cambio climático y la justicia socialista.
Excelente.
Totalmente reprochable la actitud del abulense. La misa tradicional o forma extraordinaria no hace daño a nadie y esa debe ser el primer alegato: tiene un problema quién impide su celebración como si fuera algo nocivo.
Sin embargo, personalmente debo mostrar que me parece absolutamente improcedente celebrar fuera de un lugar de culto por un apego exagerado. Ante una prohibición injusta, hay que elevar la oportuna queja, e incluso tomar todas las medidas para que la injusticia no quede impune, pero celebrar en un hotel porque «o hacemos la misa tradicional o no hacemos ninguna» me parece un desafortunado error. Pienso que lo más juicioso habría sido celebrar en el lugar que se pretendía según el misal actual, en latín, ad orientem (nadie puede impedirlo) con todas las formas requeridas que mayor énfasis ponen en la mutua comunicación de ambos ritos, celebrar dignamente al máximo el Novus y después protestar muy fuerte.
Sinceramente, acabar en un hotel por querer celebrar misa tradicional a toda costa, máxime cuando para ellos el Novus habría sido algo extraordinario y transitorio en atención a su estancia de peregrinos, es un error garrafal. Celebrar el santo sacrificio de la misa en una habitación de hotel no es una protesta y en nada afecta al obispo brutal. Es más, la misa no está para protestar. Hacer eso da la impresión a los demás de que «están locos estos tradis» y de que «tienen un apego malsano si son incapaces de celebrar el Novus en latín por una sola vez y antes que hacerlo, prefieren celebrar en un lugar indigno como una habitación de hotel».
Cuidado con los apegos malsanos que se hacen pasar por buenos. A ese obispo habría que soltarle un buen sopapo, pero al cura también. Ambos pecan de lo mismo: una compresión reducida y demasiado humana de lo que es la sagrada liturgia y el rito. Si de verdad el cura cree que la misa es para Dios, habría renunciado a celebrar la misa tradicional en el hotel y habría hecho la Novus lo mejor posible, con la consiguientes acciones contra el obispado. Si el obispo creyera lo mismo, no le importaría lo mas mínimo que se celebre según el venerable rito antiguo. Ah y si uno y otro dudan de la validez de una y otra forma del rito, que lo digan.
Más allá de cálculos humanos (la celebración sin permiso como medida de presión) aquí hay que darse cuenta de que esto es para Dios y que estamos hablando del MISMO SACRIFICIO, sea en rito grecolatino, mozárabe, ambrosiano, siro malabar o romano antiguo-moderno. Me da igual lo que parezcan las cosas, lo importante es lo que ES. Y si alguien no cree que el misal actual es el sacrificio de la misa como siempre lo ha sido, que lo diga abiertamente y aquí ya actuamos en consecuencia. Ya está bien de lanzar sospechas sobre el Novus, lo mismo que ya está bien de perseguí el Vetus o como queramos llamarlo.
Perdón por la vehemencia.
CISNEROS
Usted no sabe si ese cura celebra o no el N.O., por empezar.
Yo lo que sé es que, de acuerdo con el artículo, el sacerdote celebró la forma extraordinaria en un hotel. Doy por hecho que tuvo la opción de celebrar Novus en cualquier espacio sagrado. No sé si fue entera responsabilidad suya.
CISNEROS
Pero por mas que tenga la opción, si no reza nunca NO no lo va a aprender en 1 dia solo para la ocasión.
Cisneros, a modo de consejo le sugiero, si le interesa, interiorizarse mas en la lectura que se hace del Novus Ordo y que nada tiene que ver con su validez. Esa discusión ya lleva décadas resuelta.
Los problemas son otros, y suponer todo lo que ud. supone de las intenciones y finalidad del cura que celebra «a toda costa la misa» por no celebrar NO, es un problema al cual la misma jerarquía sigue empujando a los fieles y sacerdotes.
Voy a reformularle lo siguiente, que pasa si el razonamiento es este: «yo no voy a celebrar la misa que celebra el obispo que me impide rezar segun la forma tradicional»
A ud. le parecerá exagerado, a los cristianos de los primeros siglos les parecería lo mas lógico y acorde a la profesión de fe.
Pero claro, hoy en dia la fe está subordinada a la obediencia y la liturgia a la obediencia, y la caridad a la obediencia….
Gracias por su respuesta. Lo siento pero lo considero una justificación totalmente insuficiente.
Yo no sé si el sacerdote (que seguro que es estupendo) niega la validez, pero se observa una resistencia alarmante al Novus. Yo nunca obligaría a nadie a celebrar NO o VO, creo en la libertad de Summorum. No obstante, creo que algunas actides hacen flaco favor a la libertad de la misa tradicional. Si no es una cuestión de validez es una cuestión de, o bien un apego intransigente a la misa tradicional o bien que se observan elementos insalvables en el NO que impiden celebrarlo.
Mi pregunta es: ¿que elementos son esos que, sin afectar a la validez, llevan a un sacerdote (según parece) a negarse a celebrar NO a toda costa? Parecería ser una cuestión de conciencia y si es una cuestión de conciencia es que debe tratarse de algo extremadamente grave, luego, es algo que toca a la validez de la misa. Y si no toca a la validez de la misa, vamos a espabilar todos un poco y madurar, que parecemos un poco críos con estas actitudes.
En cuanto da lo de «yo no celebro lo que celebra un obispo injusto», no solamente es exagerado, es que es, con perdón, una memez y una pataleta impropia de un sacerdote de Cristo. La referencia a los primeros cristianos además de impropia es especulativa, fantasiosa y hasta falaz. No sé a qué primeros cristianos se refiere, si a los de la Iglesia de Jerusalén, los de Dioclecianl, Valeriano o Nerón.
Lo de rematar con la obediencia como si todos los que señalamos los excesos de los tradis (que son peores, porque los cometen los mejores) fuéramos unos zombies neocones sin criterio es un argumento tan tan tan débil que es un lugar común Calvozarrautiano.
CISNEROS
cuando uno descubre la Misa de siempre, lamento decírselo, pero acudir o celebrar una Misa Novus Ordo no es una opción. Así de simple. Y no estoy diciendo que no sea lícita.
Comozco perfectamente la misa tradicional y por supuesto que después de conocerla sigue siendo una opción acudir a una NO o una mozárabe o a cualquier rito válido, trato de no ser obtuso. Por cierto, confunde usted licitud con validez.
CISNEROS
Apreciado Cisneros:
Un sopapo no hay que dárselo a nadie. Pero, fuera de eso, tiene usted toda la razón.
Un afectuoso saludo
Messerschmidt
Gracias por su comentario, le tengo por uno de los mejores comentaristas del blog. Un saludo fuerte.
Y si, me pasé con lo del sopapo
CISNEROS
Aplaudo esta respuesta, adhiero en todo!!!
Gracias Roberto. Yo solo trato de señalar que si somos coherentes, unos y otros deben abandonar sus sospechas hacia los ritos. No voy a escoger nunca una forma como preferente sobre otras y eso que a mí me llena más la misa tradicional, pero esto no va de lo que más nos guste.
Yo sueño con que llegue el día en el que el NO se celebre siempre según las rúbricas de forma digna y lo más similar posible a su Forma de origen, que es la tradicional. Para eso que se revise lo que haga falta pero hoy por hoy ya es posible hacerlo. Se trata de formación, convicción y concienciación del celebrante.
Yo con lo que sueño es que llegue un día en la que, en San Pedro, por ejemplo el Papa celebre anualmente:
No me parece ninguna locura… Por lo demás, igual que invito a los sacerdotes diocesanos a conocer y (cuando sea posible) celebrar si quieren misa tradicional, invito a los demás a valorar la Forma Ordinaria y que no le tengan miedo ni echen pestes como si fuera algo defectuoso. Mejorable es todo, pero si se reconoce la validez y la licitud del rito creo que no hay más de qué hablar. Y me reitero en qué no creo en la imposición del ninguna forma, sin perjuicio de las necesarias disposiciones disciplinarias para garantizar una coherencia pastoral. Vamos, que el problema es sobretodo de personas.
CISNEROS
Qué soberbia y pretendida superioridad la suya, Cisneros !!!
¿ Qué hace metiéndose en el alma de ese sacerdote y esos fieles ???
¿ Con qué derecho opina sobre lo que hace un sacerdote con su Misa ?
¿ Qué sabe si la sabe celebrar, o ya no lo sabe (por poner una mínima objeción factica) ???
Trate de no parecerse en sus juicios al obispo brutal de marras.
El episcopado argentino sabe del desagrado que provocan, porque sacaron la posibilidad de comentar en Ig a los fieles. La sinodalidad es sólo para recibir aplausos y halagos.
No solamente; en todas las redes y sitios de la CEA está casi siempre impedido comentar. Sinodalidad pura y dura…
La «sinodalidad» no es otra cosa que obligarte a hacer lo que estos vivos quieren que hagas con la excusa de que «lo ha votado el sínodo» (naturalmente primero han elegido cuidadosamente a los miembros del sínodo para que voten lo que estos vivos quieren que voten)
Es decir, están haciendo exactamente lo mismo que hacen las oligarquías cuando hacen votar en el Congreso a sus representantes lo que ya han decidido para nosotros; y luego, si te quejas, dicen:
«Lo han votado los «representantes» del Pueblo. ¿es que no eres demócrata?»