El retorno del juanpablismo y la dimensión social de la liturgia

La visita del Papa León XIV a España fue un éxito, y un éxito que sorprendió a todos, tanto por lo que dijo como por las multitudes que logró congregar. Habrá pronunciado discursos peores -como el primero, redactado seguramente por la Secretaría de Estado-, otros mejores y otros muy buenos. Creo que estos últimos fueron la mayoría. Los católicos ya estábamos desacostumbrados a oír hablar con claridad sobre las verdades innegociables de la fe. Como muchos han dicho en los últimos días, fue un retorno al estilo claro y católico del Papa Benedicto XVI, de feliz memoria.

No voy a dedicarme yo a escribir sobre esos textos pontificios. Ya lo han hecho muchos sitios y columnistas, y no tiene sentido repetirse. Sí me parece interesante hacer una reflexión hacia lo que me pareció un flash back a los tiempos de Juan Pablo II, una analepsis no tanto o no sólo por lo que se escuchaba, sino por las multitudes concentradas. Recordemos que durante el pontificado anterior, Francisco se paseaba en sus viajes apostólicos sentado en un ridículo Fiat 500 blanco, porque era pobre, y apenas si concentraba puñaditos de católicos devotos que trataban inútilmente de cubrir sus trayectos sembrados de calles desiertas. Sin embargo, debo ser honesto y reconocer que yo fui muy crítico de Juan Pablo II y que una de mis críticas apuntaba justamente a su carácter histriónico y su empeño obsesivo de vivir rodeado de multitudes. En otras palabras, lo que yo decía en ese momento es que la religión, que el Evangelio, que la labor de la Iglesia no pasa por los fenómenos de masa.

And yet… Creo que ya no diría lo mismo, y no porque me haya rendido ante la ficción de éxitos inexistentes, sino porque la realidad es que la Iglesia siempre recurrió a las concentraciones relativamente multitudinarias según la demografía de los diversos tiempos. En el momento fundacional de la Iglesia, cuando los apóstoles, luego de Pentecostés, se asomaron a las ventanas del Cenáculo, predicaron la Buena Nueva y se bautizaron tres mil personas, una número bastante importante para la época. Y, saltando algunos siglos, las peregrinaciones medievales, tan comunes y habituales, eran fenómenos de masa, como también lo eran las actividades apostólicas de grandes predicadores como San Antonio de Padua y San Vicente Ferrer.

Podrá aducirse que los fenómenos que menciono representan labores misioneras y no litúrgicas. Las misas, por tanto, como la de las Cibeles en Madrid, que reunió a un millón doscientas mil personas, representarían un fenómeno extraño a nuestra fe. Y no me estoy refiriendo al rito que se celebró, sino al fenómeno mismo de una celebración litúrgica frente a grupos humanos de tales dimensiones. Me pregunté entonces si estaban fundadas mis críticas al «estilo juanpablista» que parece estar de retorno.

Existe una tentación que afecta a muchos buenos católicos, sobre todo si somos conservadores o tradis, y consiste en considerar la liturgia como un asunto puramente privado: un encuentro íntimo entre el alma y Dios, bello sin duda, pero esencialmente interior e individual. Sin embargo, una mirada más atenta a la naturaleza misma del culto cristiano nos revela algo radicalmente diferente. La liturgia no es solamente fuente de vida religiosa personal: es, ante todo y estructuralmente, una forma de vida social. Entender esto no es una cuestión de sociología aplicada a lo sagrado; es comprender algo que pertenece a la esencia misma de la oración de la Iglesia.

La liturgia posee una dimensión temporal. El fiel que participa en la liturgia no lo hace como individuo aislado que entra y sale de un recinto sagrado. Lo hace como miembro de una tradición viva que se remonta, a través de veinte siglos de la misma liturgia, hasta los propios salmos del Pueblo de Israel. Esta consciencia de estar «enraizados» en los antepasados espirituales no es meramente sentimental: es una fuente de energía moral y espiritual de primer orden. Quien ora con la Iglesia sabe que no ora con palabras propias, frágiles y contingentes, sino con las palabras que la Iglesia misma, asistida por el Espíritu, ha consagrado como auténticamente divinas.

Es decir, la liturgia posee una naturaleza social. Esto nos puede sonar propio de la postura modernista, pero no lo es. Veamos una comparación: en el teatro, hay una separación irreductible entre actores y espectadores. El público entra porque le place, conserva su espíritu crítico, aplaude o se impacienta, y cuando la sala emociona a todos por igual, esa unidad es puramente accidental. En la iglesia, en cambio, todos los presentes participan activamente en la realización de una misma obra. No hay espectadores en sentido pleno: hay una jerarquía de actores, con el clero en primer plano, pero todos coactúan. El agrupamiento eclesial es, en este sentido preciso, una «cooperativa». Y esta unión moral y formal de los fieles con el clero no solo existe en cada ceremonia particular, sino que se extiende a lo largo del año litúrgico entero, que arrastra a todo el mundo en su torbellino sagrado.

Esta unidad tiene además una característica notable: trabaja constantemente por mantenerse y restablecerse. El medio litúrgico se comporta como un organismo vivo: la oración, la caridad, las exhortaciones mutuas son los factores permanentes de su cohesión. El principal de todos es de orden teleológico: los fieles sienten la necesidad de permanecer unidos por el culto. La liturgia no es un dispositivo externo que agrupa a personas que de otro modo serían extrañas entre sí; es el lazo que constituye a la comunidad cristiana como tal.

En cuanto a los efectos sobre la asamblea, cabe observar que hay en la muchedumbre litúrgica un cierto nivelamiento: el sabio vale tanto como el ignorante, el rey vale tanto como el carbonero, el teólogo vale tanto como la piadosa viejecita, porque todos se sujetan a la misma docilidad ante la misma liturgia. Pero ese nivelamiento superficial oculta un profundo «desnivel» en las capas más hondas del alma. La liturgia arroja, con un mismo gesto uniforme, una sola y misma semilla en surcos alineados, pero hace brotar de diferentes tierras cosechas que difieren al infinito. Los temas ofrecidos al sentimiento son idénticos; pero en cada corazón se encienden fervores proporcionales a su preparación moral y a su capacidad de amar. Esta es la nobleza específica de la liturgia frente a cualquier otra forma de experiencia colectiva: no aplana, sino que eleva.

Hay una perspectiva histórica que todo católico debería tener siempre presente. La liturgia no ha sido sólo el culmen de la vida interior de la Iglesia: ha sido una de las principales fuerzas de cohesión social y civilización de Occidente. La conversión de la mitad de Europa por los monjes benedictinos es, en uno de sus aspectos más originales, la historia del impacto social de un coro monástico sobre una asamblea de fieles. La gran fuerza de la liturgia reside en que es una lección de cosas: exempla trahunt. Los monjes no convirtieron mediante la polémica ni la especulación teológica, sino mediante el ejemplo continuado de una vida cristiana ferviente, practicada con la constancia propia de un cuerpo social.

Por eso mismo, creo que aunque no todos nos sintamos cómodos asistiendo al tipo de misas multitudinarias como las que vimos en España, y eventualmente prefiramos no asistir, no por eso debemos menospreciarlas, y en esto debo rectificarme con respecto a lo que pensaba y decía hasta hace algunas décadas.

Anotación al margen: Pesaba que, luego de la garrafal torpeza que cometió el Papa León el año pasado en una de sus conferencias de prensa espontáneas a la salida de Castelgandolfo, ya estaría precavido, y no diría lo primero que se le viene a la cabeza cuando le ponen un micrófono enfrente. Pero estaba equivocado. El martes pasado, en las mismas circunstancias, afirmó un par de bêtises inaceptables. Tiene toda la razón y fue muy claro cuando dijo que “La decisión de consagrar obispos corresponde a la FSSPX, y ellos ya saben a lo que se enfrentan». Sin embargo, agregó que se niegan a aceptar algunos puntos fundamentales de la Iglesia, comenzando por los del Vaticano II. Sería importante conocer cuáles son los puntos fundamentales de la fe expresados en el Vaticano II, un concilio autodefinido como pastoral, y que no se encuentran en los concilios anteriores. La ineludible función magisterial que posee el pontífice romano le deberían impedir pronunciar semejantes imprecisiones.

Pero más interesante, o preocupante aún, es saber si el mismo criterio y las mismas puniciones se aplicarán a quienes rompen la unidad de la Iglesia no consagrado obispos sin mandato apostólico, sino negando abierta y públicamente muchos puntos fundamentales de la fe expresados no sólo en el Vaticano II sino en todos los concilios ecuménicos anteriores y en el magisterio romano. ¿O será que algunos tienen dispensa en la aceptación de las verdades fundamentales?

73 comentarios en “El retorno del juanpablismo y la dimensión social de la liturgia

  1. Avatar de Desconocido Anónimo

    1) No olvidar que una de las 2 fuentes originarias del rito romano es la liturgia pontifical del Obispo de Roma. Esto es, grandes procesiones por los barrios de Roma hasta llegar a la basílica y celebrar la Misa. El mismo fenómeno pero más espectacular aún, en la Constantinopla-Nueva Roma patriarcal. Las entradas gigantescas de la basílica de la Santa Sabiduría y las crónicas de la época lo dicen todo.

    2) Pienso en «el bautismo de los eslavos»: Vladímir obliga a sus súbditos a bautizarse en masa en el Dniéper. Y como estos, sobrados ejemplos en estos 2000 años y en todos los continentes (salvo tal vez Oceanía).

    El Cristianismo es una religión esencialmente colectivista (Dios y su Pueblo/ sus Elegidos/ los Salvos) y los esfuerzos por individualizarla han triunfado notablemente desde el siglo XVII y sobre todo XX. Me da la impresión de que ésto favorece una espiritualidad más íntima e intensa, con mucha libertad hoy en día, y que permite el resplandor de santidad en muchos laicos y religiosos.

    UCAreta

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Todas las religiones sin excepción son «religiones esencialmente colectivistas» (!!!).

      Simplemente porque el hombre siempre vive en sociedad; esa es su naturaleza.

      Necesita del grupo desde la cuna hasta la tumba.

  2. Avatar de Desconocido Anónimo

    Esas manifestaciones multitudinarias en procesiones o misas son casi las únicas manifestaciones públicas de fe católica que van quedando, así que mejor que se hagan y se sigan haciendo.

    Guardo un recuerdo imborrable de las visitas de San Juan Pablo II y de la misa en Palermo de «…las cadenas mas fuertes que las cadenas de la guerra…» Fue un momento impactante para todos, incluso para los que apoyábamos la Guerra de Malvinas (o sea, el 99,99% de la población).

    Por otro lado, son muy atrayentes para la juventud y seguramente saldrán buenos frutos de allí.

    Además, hablando del Mundial, son muy lindas formas de dejar en «off side» (orsai, decían en el barrio) a las autoridades políticas agnósticas, ateas y anticristianas.

    Pablo Casaubon

  3. Avatar de Desconocido Anónimo

    Estoy en general, muy de acuerdo con el post. Pero el «baño de multitudes» a costa de la no celebración de la misa en las parroquias me parece un exceso indebido. Hay mucha gente que no quiere o no puede (ancianos, gente que sufre el calor, discapacitados, etc) ir a sumarse a la multitud.

  4. Avatar de Desconocido Anónimo

    Wanderer, las misas son siempre multitudinarias, porque aunque la celebre solo un sacerdote siempre se une a la celebración la Iglesia Triunfante. Y aunque hasta un Papa dudo de la cantidad de almas en el infierno las multitudes en el Paraiso son ciertas.

  5. Avatar de Desconocido Anónimo

    Pues para que no se diga que solo con cismáticos y herejes, qué me dice de la audiencia con alias Georgina Martin, a tan solo 4 meses. Era más urgente dar el espaldarazo al prosodomitico. Y las audiencias a los juntaletras mermeleros peruanos ugaz y salinas? Cada uno una. Me explican la prisa?

  6. Avatar de Desconocido Anónimo

    Con respecto a la Iglesia tengo 2 temores desde lo político.

    El primero es que aparezca un anticlericalismo jacobino de derecha como reacción a lo que dice la Iglesia respecto a los inmigrantes.

    Mi segundo temor es que por culpa de la brutalidad de Netanyahu y los judíos se produzca un rechazo extendido, neo-marcionista, al Dios de los judíos que también es el nuestro.

  7. Avatar de Desconocido Anónimo

    Precisamente porque el Papa es maestro y es jefe, sus intervenciones deben servir para eso: enseñar y que la enseñanza se viva; de «arriba a bajo».

    Esto obliga a que el contenido tenga sustancia, tenga doctrina y refuerce la fe.

    Afortunadamente ahora tenemos la IA.

    (lo que es inadmisible es que se ponga a decir «quién soy yo para juzgar» s.j.; muy falsamente, por cierto, porque a la hora de misericordiar (dar el «matarile») a 200 obispos que no son de su cuerda, no ha dudado en destruirles sus carreras y echarles de su cargo porque dice: «L’État c’est moi» s.j.)

  8. Avatar de Desconocido Anónimo

    Para profundizar en la cuestión que presenta don Wanderer deberíamos pensar en los primeros siglos del Cristianismo, cuando ya la Iglesia gozaba de cierta paz e incluso apoyo de los poderes civiles desde el siglo IV. Se construyen basílicas, muy grandes para la época; sin embargo, los anfiteatros o el hipódromo en Constantinopla, tenían una capacidad muchísimo mayor; incluso la sonoridad de un teatro superaba a cualquier basílica. Yo no conozco un sólo testimonio antiguo de celebraciones litúrgicas en esos lugares. Sí hubo algunas aclamaciones imperiales, e incluso en el hipódromo de Constantinopla a veces se hacía alguna referencia religiosa antes de las carreras, pero a nadie se le ocurrió celebrar allí la liturgia (¿quizá se han convertido estas liturgias en aclamaciones imperiales al obispo de Roma?). Estas celebraciones multitudinarias del juanpablismo tienen su precedente en las de los congresos eucarísticos de inicios del siglo XX, pero al menos a mí me parecen un mimetismo de los movimientos de masas del comunismo o del fascismo. No digo que eso sea bueno o malo; se puede ver como el recurso a los sentimientos y emociones en retiros de impacto. Lo que no acabo de ver es que la liturgia se pueda meter en ese molde.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      El reflejo de la historia de los primeros siglos del cristianismo, considerado mas «puro», fue tomado siempre por los padres como norma de la verdadera tradición y fe.

      No es un punto menor el que se plantea, excelente comentario

  9. Avatar de Desconocido Anónimo

    En las Misas multitudinarias que se celebraron en Madrid durante la visita de León XIV, numerosos Laicos distribuyeron la Sagrada Comunión a pesar de la presencia de tantos sacerdotes y diáconos. Creo que todo forma parte del mismo espíritu.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        El post trata de las Misas multitudinarias y la práctica demuestra que este tipo de celebraciones son muy dadas a los abusos litúrgicos y faltas de respeto a la Sagrada Eucaristía. En otras ocasiones, no ahora en España, incluso hemos visto repartir la comunión en vasos de plástico.

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        Excelente post.
        A los comentaristas críticos, solo una pregunta:
        ¿La Parusía será un acto social y multitudinario?
        Y si no, ¿cómo será?

    1. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      No dijo tampoco que «el problema con la Fraternidad era el Concilio».

      Dijo que la FSSPX rechaza aspectos esenciales de la Iglesia, empezando por algunos puntos del Concilio Vaticano II.

      Entre los aspectos esenciales de la Iglesia que rechaza la FSSPX, está precisamente la doctrina sobre la constitución divina de la Iglesia, por la cual las consagraciones episcopales contra mandatum son un acto cismático y un pecado grave contra la unidad de la Iglesia, es decir contra la Caridad.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Miente Vd Andrés reelaborando las palabras de León y sacando unas conclusiones que no estaban en dichas palabras. Por lo demás sigue Vd reaccionando con la misma agresividad de un toro bravo ante un trapo rojo -y la misma irracionalidad- nada más ver aparecer las letras FSSPX en el horizonte ya que atribuye la consagraciones a «capricho» cuando son una exigencia de reemplazo generacional. Y ya sabe que se van a hacer, se ponga como se ponga y que muchos lo vemos como un gran servicio a la Iglesia Católica.

  10. Avatar de Desconocido Anónimo

    Es interesante la relación de Jesucristo con las multitudes, les enseñaba, les daba de comer, pero para orar se retiraba. Personalmente, no me gustan las multitudes, se producen varios efectos indeseables: el individuo se pierde, disminuye el sentido de responsabilidad individual, se produce contagio emocional y una aparente conformidad con el grupo por el menor análisis individual. Es decir, es la situación perfecta para manipular a las personas. La dimensión social de la liturgia debería ser lograr que los participantes sean uno con el Padre, me temo que eso no se consigue en estos actos multitudinarios. Sobre la visita de León XIV a España, seguramente fue un éxito, habría que ver como se mide eso. Yo creo que predicó todos los lugares comunes de la agenda globalista, inmigración etc. además de dar cierta cobertura al gobierno de Sánchez (no tengo que aclarar lo que es). Pero no quiero escupirle (mas) el asado a Wanderer, el tiempo decanta todo.

    1. No me parece a mi que hablar clara y contundentemente contra el aborto y la eutanasia, y llevar en procesión a Nuestro Señor por las calles de Madrid sea plegarse a las agendas globalista.
      Por otro lado, existe un deber de caridad hacia los migrantes, lo cual no es lo mismo que alentar la inmigración, cosa que el Papa no hizo.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        De hecho hizo todo lo contrario a alentarla. Hace un año, lo únicos en España que hablaban del derecho a no emigrar eran los de la Sacristía de la Vendeé. Reto a alguien a encontrar alguna declaración de algún obispo español (que no sea Sanz Montes) aludiendo al derecho a no emigrar en los últimos 13 años.

        Por cierto, me temo que hoy hablar de globalismo se ha convertido en el hablar de los masones de antes como responsables de cualquier mal en le Iglesia. No quiero que diciendo esto que parezca que minimizo la realidad de las agendas existentes contra la Iglesia y la fe, pero cuidado con las paranoias y las conspiraciones fabulosas.

        CISNEROS

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        No entiendo la postura neoconservadora de defender o resaltar cuando el Papa dice que la nieve es blanca. Aunque hoy ya sea mucho.

        Don Wanderer , los problemas pasan por otro lado

      3. Avatar de Desconocido Anónimo

        Pero ya ha dicho que la remigración no le parece la respuesta más cristiana. Y el tema migratorio fue mencionado en 4 ocasiones, una de ellas en el congreso. Y los medios que controlan el discurso se encargan de resaltar lo globalista y ocultar lo católico. Quedando en las mentes aquellos.

  11. Avatar de Desconocido Messerschmidt

     Estimado Wanderer, su observación sobre la naturaleza social de la liturgia me parece acertada y pertinente, si bien considero erróneo afirmar que sea ante todo y estructuralmente, una forma de vida social. Yo diría que “ante todo” es otra cosa… Por otra parte ¿qué hay en la realidad que no sea “social”? Siempre lo relacionado con la vida (y la liturgia debería ser expresión y fuente de vida) es social. Todos los seres vivos, desde los serafines hasta la última de las amebas, formamos la sociedad de los que deben su existencia a Dios. Al encarnarse, el Hijo se incorpora a esta sociedad de las criaturas, se apiada de ella y posibilita su redención. Y el Espíritu nunca la abandona y siempre la acompaña. Éstos son los mayores milagros y las mayores gracias posibles.

    Ahora bien, no todo lo que relumbra es oro. Una sociedad no es simplemente cualquier agrupación de individuos, grande o pequeña. Los que acuden a un evento deportivo (lo vemos especialmente en estos días) para aclamar a sus ídolos como en otros tiempos se aclamaba a los gladiadores en el anfiteatro o a los aurigas en el circo ¿forman una sociedad? ¿Su hacinamiento y su griterio unánime, coreando cualquier sinsentido, bastan para constituir una sociedad? ¿Su rivalidad o incluso agresividad contra el adversario los convierte en una sociedad? ¿No es más bien lo contario? ¿Es sociedad el fundirse en el grupo, perder la individualidad (y con ella la consciencia y la responsabilidad) y transformarse en célula anónima de una masa informe?

    La soledad no significa ausencia de sociabilidad. ¿No vive socialmente el anacoreta que se esfuerza en escuchar a Dios y que ora no sólo por su propia alma sino también por las almas de aquéllos a los que ni siquiera conoce? ¿No está él más integrado en la verdadera sociedad de los creyentes que muchos que forman parte de grupos, movimientos, cofradías, consejos parroquiales, etc., pero que acaban distrayéndose en medio de tanto ir y venir y terminan siendo banales egoístas en medio de otros muchos iguales a ellos?

    Los viajes papales y las concentraciones a las que dan lugar son un asunto peliagudo. Parecen muy sociales y muy cristianas porque mucha gente se junta para gritar “viva el Papa”, y porque muchísimos asisten a las misas que éste celebra. ¿Van a misa porque la celebra el Papa (un personaje famoso que sale en la televisión y en los periódicos) o porque creen en la sacralidad y la salubridad espiritual de la liturgia? ¿Asisten con igual entusiasmo a una misa celebrada por un sacerdote anónimo y que tiene exactamente el mismo valor sacramental? ¿No se juntarían del mismo modo si en vez de ver al Papa y acudir a una misa pudieran asistir gratis a un partido en el que juega los mejores equipos de  fútbol del mundo?

    Otra de mis dudas se refiere a la liturgia misma. ¿Cuánta liturgia hay en un viaje papal? Evidentemente, los recorridos por las calles (sea en un Fiat 500 o en un Lamborghini), las masas apretujadas en las aceras, las aclamaciones, las banderas, la presencia de las autoridades políticas y religiosas, etc. de litúrgico no tienen nada. Tampoco los discursos en el Congreso, ni las recepciones con personas principales, ni los encuentros con pobres inmigrantes, etc. Me temo que la mayor parte del programa de los viajes papales se va en estas distracciones a las que se suele atribuir un cierto barniz pastoral. Y cuando llegamos a la liturgia me pregunto si de verdad lo es.

    La liturgia, como usted bien dice, es una fuente de energía moral y espiritual de primer orden”. Para recibir tal energía es necesaria una actitud de recogimiento, reflexión e introspección. Por estos medios entramos en nosotros mismos y buscamos en nuestro interior las huellas que Dios ha dejado allí. No lo logramos siempre, pero en todo caso la liturgia es el lugar y el momento que mejor debería propiciar este redescubrimiento de los vestigios de Dios en nuestro propio ser. ¿Es ello posible en misas celebradas en lugares incorregiblemente profanos, en medio de ajetreos y distracciones? ¿Es posible en un ambiente multitudinario que mucho más dificulta que facilita el recogimiento? ¿Es posible en medio del estruendo de los amplificadores de sonido y de las imágenes proyectadas en pantallas gigantescas? ¿Es posible en un espacio y un contexto que evocan los eventos profanísimos para los que fueron creados? ¿Es posible en templos que, como la Sagrada Familia de Barcelona, parecen diseñados como atracción turística antes que como lugares de culto? Imposible no es, pero ¿cuántos realmente son los que en tal pandemónium pueden de verdad sentir el aliento de lo sacro?

    El modo en el que se da publicidad y se “vende” la visita del Papa es el propio de un evento profano. Según la Conferencia Episcopal Española la visita de León XIV habría costado 25 millones de euros, sin  contabilizar los gastos provocados por el uso de los espacios públicos y la decoración urbana. Sin embargo, por otro lado, se calcula que el comercio, la hostelería, etc. habrán obtenido 150 millones de beneficio. Un gran negocio. Cito literalmente una noticia de El País del 7 de abril:

    En el documento, adelantado por Religión Digital y al que ha tenido acceso EL PAÍS, se detallan cinco niveles diferentes de patrocinios. El primero es gran benefactor (entre un millón y 500.000 euros de aportación) que tendría, entre otras atenciones, “un espacio reservado en actos multitudinarios, un encuentro de trabajo en el Vaticano y otro personal con el Papa”. Luego está el benefactor (entre 500.000 y 250.000) al que se le abriría la puerta a un “participación en la audiencia del Papa con los benefactores”. En tercer lugar está citado el patrocinador (entre 250.000 y 50.000) que tendría espacio reservado en algunos actos y el uso del distintivo oficial de “embajador empresarial”. En cuarto lugar está el colaborador (10.000 euros) al que se le garantiza “incluirle en el directorio oficial de entidades colaboradoras y una mención en las comunicaciones del evento”. Por último está el amigo (1.000 euros de aportación) que tiene previsto “un reconocimiento formal de la contribución mediante un certificado oficial emitido por la organización”. ¿Cómo creen que van a interpretar los fieles que hay un dossier por ahí que explique a qué tienen derecho los grandes benefactores si pagan por este viaje, teniendo en cuenta que el Papa tiene un voto de pobreza?, le han preguntado a los coordinadores en la rueda de prensa. Barriocanal ha contestado así: “El Papa se encontrará y saludará a muchas personas durante el viaje, especialmente a las más desfavorecidas. Eso es seguro. También lo es que las cosas tienen su precio, las pantallas que vamos a poner, por ejemplo, para que cientos de miles de personas puedan seguir los actos, hay que pagarlas. Por eso pedimos la colaboración de todos. Y cada persona aporta lo que puede. Hay empresas que también lo pueden hacer y es de bien nacido ser agradecido”. Y prosiguió: “En todas las visitas del Papa, este ha tenido encuentros con aquellas personas que han tenido una participación relevante para que la visita haya podido tener lugar. España no es una excepción. Es algo que se nos comentó desde el primer minuto el Vaticano, luego lecturas puede haber muchas de los dossieres… cada uno tiene su opinión”.

    ¿Podemos confrontar este párrafo con los siguientes textos evangélicos?

    Alzando los ojos, vio a unos ricos que echaban donativos en el tesoro del templo; vio también una viuda pobre que echaba dos monedillas, y dijo: «En verdad os digo que esa pobre viuda ha echado más que todos, porque todos esos han contribuido a los donativos con lo que les sobra, pero ella, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir». (Lc, 21, 1-4)

    Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tenéis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no mandes tocar la trompeta ante ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles para ser honrados por la gente; en verdad os digo que ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. (Mt, 6, 1-4)

    En Barcelona se llegaron a pagar más de 1600 euros por un balcón para ver al Papa. Alquilar un apartamento en los alrededores de la Sagrada Familia con vistas al templo y a los actos llegó a costar casi 3000 euros por 24 horas. Mientras tanto en la misma ciudad miles de personas malviven en la calle, sin vivienda. De ninguna manera se debe caer en el pauperismo demagógico e hipócrita que conocemos y que tanto daño hace a la Iglesia. Pero tampoco en lo contrario y por ello es imposible dejar de preguntarse qué tiene que ver con la fe de Cristo pagar 1600 euros por un balcón, mientras a pocos metros otros carecen de un techo, por no hablar de la compra de “benefactores” a cambio de publicidad y otras vanidades. Sin duda, el Papa no promueve intencionadamente estas aberraciones. Pero lo cierto es que quienes organizan su viaje saben cuáles serán las consecuencias. Y también es cierto que el Papa es su “jefe” y que no puede ignorar cómo funcionan las cosas.

    De ningún modo quiero culpar a nadie. Pero me parece peor que ingenuo ignorar estas circunstancias y celebrar estos viajes olvidando lo que, como mínimo, debería intentar corregirse. Me entristece no haber oído ninguna voz que dijera que algo hay que cambiar, que estos eventos (otro nombre no puedo darles: la misa como “evento”) deberían tener otro carácter, que se debería evitar sus escandalosas contradicciones, cuyas consecuencias a largo plazo son nefastas y minan la credibilidad de la Iglesia. ¿Es necesaria la presencia material del Papa en medio mundo? ¿No sería mejor su presencia espiritual, que puede alcanzar a todos sin que deba salir físicamente de Roma? ¿Qué queda al final de estos viajes? ¿Conversiones, una elevación de la moral, una intensificación de la fe? ¿Ocurrió algo de eso en los casi 30 años de pontificado y viajes de Juan Pablo II? Se cuenta que tras la vigésima Jornada Internacional de la Juventud, celebrada en Colonia en 2005, a la que acudió Benedicto XVI, recién elegido Papa, las calles de la ciudad estaban llenas de botellas vacías (y no precisamente envases de agua mineral) y de preservativos usados. Aquí hay algo que no encaja…

    Para acabar quisiera recordar que hay actos multitudinarios dignos y verdaderamente religiosos. Recuerdo las procesiones de Semana Santa en España. Recuerdo la procesión de San Roque, a la que me llevaba mi abuela cuando era un niño y en la que se respiraba fe y recogimiento. Pero quizá todo esto no sean más que los rezongos de un hombre que se hace viejo…

    1. Estimado, si nos vamos a escandalizar porque algunos ricachones pagan cientos de miles de euros para encontrarse con el Papa unos minutos, mejor no leamos la historia, pues encontraremos casos en que ricachones análogos pagaban análogas cantidades de dinero por obtener una nulidad matrimonial, un capelo cardenalicio o un título nobiliario.
      Yo no encuentro nada de malo que, cuando la Iglesia tiene alguna necesidad económica, retribuya de alguna manera a los donantes. En Argentina, tenemos el caso de la marquesa pontificia Adela Harilaos de Olmos, a quien le fue concedido el título por Pío XI, quien le concedió además otras condecoraciones, por las donaciones que hizo a la Iglesia en Argentina.

      1. Avatar de Desconocido Messerschmidt

        Estimado Wanderer, no se trata aquí de escandalizarse. Por supuesto no es el primer caso, tampoco el peor, ni muchísimo menos, la historia está plagada de situaciones comparables. Pero tampoco es cuestión de decir que esto ha pasado siempre, que hay cosas peores, etc. y mirar para otro lado. Con tal criterio podría llegar el día en que el confesor dijera al pecador que no se preocupe, que ya ha pecado antes, que es rutina, que no va a poder dejar de pecar, que no es para tanto, que Dios no se lo tendrá en cuenta, que perdona a todos todos todos… Además, si me refiero a este problema es porque forma parte del contexto de los viajes papales, que en conjunto plantean otras preguntas preocupantes. En última instancia se trata de tomarse los Evangelios en serio o no hacerlo. Lo que no podemos es ejercer un rigor (o un laxismo) selectivo, según nos guste, convenga, moleste, etc.

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Messer, soy sacerdote eremita, celebro cada día la Santa Misa en la soledad de la Capilla del Eremitorio, aveces con un fiel o dos, casi siempre solo con el Señor y los Angeles, porque celebro Novus Ordo pero ad orientem y a la gente no le «gusta» me dicen que se aburren, y bueno, yo sigo rezando por ellos y por todos los hombres. Rece usted por mí, yo lo hago cada día. Le envío la + bendición.

      Solitario de María

      1. Avatar de Desconocido Messerschmidt

        Muchísimas, muchísimas gracias Padre, no tengo palabras. Rezaré por usted y por todos por los que usted reza.

        Messerschmidt

  12. Avatar de Desconocido Anónimo

    Conviene que sea «lenonismo» y no «juanpablismo», a ver si al menos nos evitamos los deslices a los que nos llevó aquél.

    Quiero saber quién fue el que dijo a comienzos del pontificado que podría ser un Napoleón III, pues le debo a ese tal un insight importante.

    G. Marivs

  13. Avatar de Desconocido Anónimo

    Los discursos de León XIV en España han sido mayormente antropocéntricos, naturalistas y ayunos de referencias sobrenaturales. Incluso el más celebrado de todos, el que pronunció en el Congreso de los Diputados, no menciona ni una sola vez a Jesucristo.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Primero hay que saber distinguir sermón de discurso y segundo le recomiendo que vea el discurso (ahora si) que pronunció en Canarias hablando claramente (como nunca en los últimos años) del juicio particular que les espera a los traficantes y la necesidad de arrepentimiento EN TIEMPO, para alcanzar la misericordia, algo jamás escuchado en décadas. Usted se queda con la paja, yo con el grano.

      Por otro lado, tiene usted que aceptar que nunca se podrá estar suficientemente satisfecho con los pronunciamientos papales ni de nadie porque siempre se puede pedir más, siempre podremos decir que le faltó esto o aquello y que yo hubiera dicho esto otro. Me parece a mi una actitud desesperante que solo lleva a una insatisfacción permanente y corre el riesgo de tentar la soberbia. Yo no le digo que aplaude con las orejas cualquier cosa papal como si estuviéramos lobotomizados, pero si que incidir más en la ausencia que en la ausencia es erróneo porque siempre ganará más el «podría haber dicho» que el «ha dicho».

      Le parecerá que eso es conformarse con cualquier cosa pero es que yo ni me conformo ni me dejo de conformar con lo que diga un Papa, no lo he votado, no es mi representante, no tiene que hacer lo que a mi más me guste sino lo que la Iglesia más necesita. Y creo que está claro que León (aunque muuuuuy lento y parsimonioso) va en el camino de hacer lo que la Iglesia necesita, aunque no al gusto de todos. Francamente no me gustaría estar en su pellejo. De todos modos, nos pensamos que el papado tiene que cumplir una especie de programa electoral y resolver todos los males del mundo y de la Iglesia y eso no es el papado.

      CISNEROS.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Los discursos de León XIV en Canarias pueden haber sido muy buenos, pero una imagen vale más que mil palabras y la imagen que ha llegado a la gente es la del Papa rodeado de inmigrantes ilegales. En una época como la nuestra de predominio de la imagen, se envía un mensaje de que el Papa respalda la inmigración masiva.

  14. Avatar de Desconocido Anónimo

    No deseo hablar del texto largo sobre el JPismo. A veces, siento el deseo de acentuar que usted sabe elogiar lo que cree bueno y hacer matices. El hecho que no sea todo crítica ya lo destaca de otros medios católicos disponibles que con frecuencia caen en un polo o en el otro.

  15. La visita del papa a España es como el Mundial. En el Mundial hay grandes partidos historias bonitas en la calle estadios alucinantes y mucho color, pero tienes a la selección de Irán maltratada, un árbitro expulsado y aficionados con entradas que no pueden viajar y la insufrible pausa de publicidad. De manera semejante tienes la edificante procesion del Corpus Christi,al papa bendiciendo desde el papamovil rodeado de un millón de personas, rezando en iglesias y defendiendo a la vida en el congreso , pero detrás está la defensa de la migracion algún baile grotesco dirigido por Antonio banderas y postergacion e invisibilizacion de los españoles para poner migrantes al frente.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      ¡Ah, sí!…el trigo y la cizaña le llaman. Seguramente usted querría arrancar la cizaña y quemarla en el fuego que no se extingue. Lamento contarle que esa tarea está reservada para los ángeles el día del Juicio.

      Juan

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Disculpe, una cosa es no apresurarse a hacer el juicio antes del juicio final, y no considerar a nadie como ya perdido, y otra cosa muy distinta es hacer positivamente cosas mal, es decir resembrar la cizaña…

    2. Avatar de Desconocido Anónimo

      Estimado Vásquez Mazzoti.

      Los concretos actos son responsabilidad de los organizadores, de ahí la diferencia abismal entre Madrid y Barcelona. Ganó por goleada Barcelona. Lo de Godspell hay que reclamárselo a Cobo.

      En cuanto a la inmigración, solo le voy a decir que de ese tema quien puede hablar bien somos los españoles, los naturales de España (blancos etnia celtíbera) que lo padecemos y solo quiero aclararle que el problema actualmente no está en la frontera de Ceuta y Melilla sino en el aeropuerto de Barajas, porque proporcionalmente la inmigración africana es mínima comparada con el aluvión del otro lado del atlántico, una inmigración que a menudo silencian los católicos más críticos con la postura eclesial. ¿Por qué lo hacen? No lo se, la realidad del día a día es que España si sufre un reemplazo real (vea lo que es Madrid) lo sufre más con nuestros «»»»»»hermanos espirituales»»»»»», que con moros y muchísimo menos que con los negros que llegan en patera.

      En conclusión. Gracias por preocuparse por la invisibilización de los españoles, aunque creo que usted desconoce como se está produciendo esa invisibilización.

      Afectuosamente

      CISNEROS

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        ¿Por qué las consecuencias de haber sido un imperio?

        ¿Con Argelia, el Sahel o Nigeria, donde nunca hubo imperio («español»)?

        Por otra parte es cierto que con el Imperio hubo intercambio libre de poblaciones; no puede ser de otra manera.

        Pero esto se acabó hace más 200 años y en cualquier caso la independencia no es sólo para lo bueno, sino también para lo malo. Como sucede en la vida y así la toman las personas maduras.

        No cabe ahora acordarse del imperio cuando el pasaporte no solo te permite el acceso directo a Europa y su Estado del bienestar (en algunos países te pagan por no trabajar y te dan casa), sino también el acceso directo a España y su Estado del bienestar, donde en algunas regiones te pagan por no trabajar («salario de integración») e incluso te dan casa (piso social).

        ¿Y qué decir cuando te otorguen el «derecho de reagrupación familiar», para poder traerte toda tu familia a chupar del trabajo de los demás?

        Eso se llama PARASITISMO SOCIAL.

        (y en cuanto te concedan la ciudadanía tendrás derecho a votar «progresista» y «marxismo cultural» a cambio del voto)

        Me pregunto cómo se llamarán los que, mal utilizando las leyes democráticas y de protección al perseguido, favorecen este parasitismo social y político con largas y muy profundas consecuencias humanas.

        ¿»ajo y agua»?

  16. Avatar de Desconocido Anónimo

    Creo que la cuestión de los actos multitudinarios del papa recae menos en una cuestión teórica o de principios que en una práctica, es decir, vinculada a la experiencia y las circunstancias concretas.

    En lo que se refiere por ejemplo a la liturgia, ha habido un aumento general de la reverencia eucarística en los últimos 20 años –sé que la realidad argentina es muy particular, pero en casi todas partes la gente cada vez más se arrodilla, en Misa, en adoración, para comulgar… por algo ciertos prelados están desesperados por frenar y prohibir esta tendencia. Si se tratase solamente de cuatro gatos locos sin influencia, no lo harían. En mi propia diócesis, a comienzos de los 2000 no había adoración eucarística en ningún lado. Hoy en día hay al menos dos capillas de adoración perpetua y varias parroquias en las que hay adoración diaria. Ciertamente me sigue pareciendo un despropósito dar la comunión a multitudes en una misa, pero la mayor devoción de las gentes ayuda sin lugar a dudas. En este sentido también son particularmente significativas las instancias de adoración en estos viajes papales y jornadas, en las que se dan períodos (largos, para nuestra corta atención contemporánea) de miles de personas en perfecto silencio de oración.

    Las circunstancias generales también son un factor relevante. En los 80s y 90s parecía un poco que estos actos públicos eran para mostrar que la Iglesia era aún relevante, in en el mundo y todo lo demás. Hay hoy en día una conciencia mucho más grande de que la Iglesia es ahora más el pequeño fermento, por así decir. Menos «¡Miren, la sociedad sigue siendo cristiana!» y más «aún hay católicos en este mundo, felices y no avergonzados de serlo». La perspectiva de los años ha dado además la impresión de que mientras JPII viajaba, y luego mientras estuvo muy enfermo, los que gobernaban la Iglesia mientras él predicaba eran personajes de cuidado. Siempre me ha hecho pensar en la institución del diaconado en los Hechos de los Apóstoles: el papado contemporáneo quiere hacer lo que ya la primitiva Iglesia vio que no era posible: dedicarse por entero a la predicación y a atender la mesa. León parece bastante determinado a gobernar a través del no impedir hacer, y tomar solamente las decisiones que considera estrictamente necesarias luego de bastante consideración. Para bien o para mal, el tiempo dirá, pero crea la sensación de otro balance. Más aún después del intenso micromanaging de su predecesor.

    Otro factor, que ata con las declaraciones de León sobre la FSSPX, si me permiten llegar hasta allí luego: en los viajes de JPII, la gente iba a ver a JPII. En los viajes de BXVI, la gente iba a apoyar a BXVI, porque su visible incomodidad inspiraba compasión. En los viajes de Francisco, la gente (no) iba a ver a Francisco, porque su personalidad no era carismática y además transpiraba por todos los poros que no quería ser compadecido o ayudado (a mi parecer, esta es la razón por la cual arrancó con grandes números y luego fue en picada). Creo yo que cuando la gente va a ver a León XIV, no va a ver a León XIV, va a ver al papa. O eso al menos me parece; en todas estas cosas entran intuiciones que tienen mucho de lo emotivo.

    Que León recuperase una serie de signos y vestiduras propios del papado, que apelase a un nombre tanto más atrás en el tiempo y que tiene ecos de figuras como san León Magno y León XIII, es menos una herramienta de guerra simbólica (como los cortes de las casullas son a veces), y más un intento y deseo de que Prevost desaparezca debajo de la figura del papa. El contraste entre sus discursos preparados y las cosas que se le escapan a veces en estas entrevistas improvisadas –que luego se ve intenta omitir o mesurar– muestran un esfuerzo consistente en recordar y recordarse que está en el lugar de Pedro. Es la diferencia sutil y no tan sutil entre «yo soy el papa –tengo que amoldarme y adaptarme a la tarea que se me encomendó» y «el papa soy yo –la figura del papa tiene que tomar mi personalidad, inclinaciones y preferencias». En esto coopera lo que usted Wanderer llama ser un hombre gris, y que quizá yo llamaría el bajo perfil, con lo que ya he dicho alguna vez de que León XIV es una figura paternal en un mundo de huérfanos y en una Iglesia que vivió más de una década bajo padrastro de cuento de hadas. Creo que un poco de eso es también lo que ha notado +Munilla, cuando ha hablado de que una imagen de este viaje del papa que le ha tocado profundamente es cierta vaga idea de «el papa de los bebés». Los padres de los bebes buscando no la anécdota de cuando el hijo tocó o conoció a alguien famoso, sino la bendición de un padre a sus hijos.

    Estas me parece que son, en resumen, las causas fundamentales por las cuales este «retorno del juanpablismo» no es realmente tal. Las circunstancias históricas y eclesiales, y la personalidad del papa en cuestión son muy distintas y eso lo cambia todo. Incluso cuando León imita a JPII en gestos o formas de hablar, la reminiscencia que crean oculta aún más su propia personalidad particular.

    En cuanto al tema de la dimensión social de la liturgia, me parece que aplica, mutatis mutandis, aquello de Chesterton sobre las virtudes. El sacerdocio común de los fieles, desatado de la Tradición y la fe de siempre, se inmanentizó y con ello se enloqueció. Eso no hace que en su real esencia no sea verdad.

    exveteranova

  17. Avatar de Desconocido Anónimo

    Precisamente porque la Liturgia tiene una dimensión social es que está sometida a leyes. Todo lo social requiere leyes ordenadas por la razón y la autoridad, para el bien común. Quien se aparta de las leyes litúrgicas «privatiza» la Liturgia, que se ve así vaciada de su sustancia y contenido. Todos los abusos proceden, sobre todo, de no entender la dimensión social/comunitaria/eclesial de la Liturgia.

  18. Avatar de Desconocido Anónimo

    Respecto de la «dimensión social de la Liturgia»:
    Esta reflexión suya, estimado Wanderer, bien podría sumarse a los muy acertados y autorizados comentarios a Sacrosanctum Concilium, que fue la cristalización del gran movimiento de renovación litúrgica cuyas raíces más remotas se encuentran en la Abadía benedictina francesa de Solesmes, cuando fue refundada por el Abad Prosper Guéranger, en 1832; que san Pio X alentó y avanzó, y después… todo es historia más reciente.
    Esta «dimensión social» es constitutiva de la Liturgia, su aspecto más «eclesial» = asambleístico = católico. No sólo «socialmente hablando» sino «teológicamente».
    Es lo que en la Liturgias orientales está tan hermosamente «escenificado» con el abrirse del «iconostasio» para que los fieles también participen del Sacrificio: «Ta Agia tois agiois» – «Sancta Sanctis» – «lo Santo a los santos»!
    Cómo no ver acá la actuación del único e irrepetible momento de aquel Viernes a las 3 de la tarde cuando, al «consummatum est» del Sacrificio, «el velo del Templo se rasgó en dos» (Mt 27,51). Desde entonces, el mundo entero sirve de «propiciatorio» para que sea embebido por la Sangre del Cordero inmolado «por todos los hombres… para el perdón de los pecados».
    (Entiéndaseme bien: se de la necesidad de los lugares de culto, del Altar consagrado y etc etc etc).

    Respecto de «las multitudes»: Es una experiencia de Fe auténtica y de confirmación de la Fe, participar de las Misas y procesiones multitudinarias de cada 13 de Mayo en Fátima, como en Lourdes, o en Santiago de Compostela… en las Jornadas mundiales de la juventud, etc etc etc… He conocido gente que, como joven participó de las jornadas del Congreso eucarístico internacional del ´34 en nuestro País, o de, entonces niños, que recibieron allí su primera Comunión (fueron aprox. 100.000), y cuentan de una experiencia de Fe que los marcó para toda la vida. Alrededor de 3 millones de personas participaron de aquellas jornadas de Fe, de piedad y de fiesta (de un total de 8 millones de habitantes que había en el País). «Dimensión social de la Liturgia».

    Tal vez la funesta Teología de la Liberación, o del Pueblo u otras insensateces más, el claro desprecio por la Liturgia del Papa anterior y de algunos Obispos y Sacerdotes, y los muchos abusos en toda la Iglesia, que hemos sufrido, nos hagan un poco escépticos a lo multitudinario, pero despojados de toda pasión y prejuicios, muchas veces son expresiones de Fe auténtica y que producen frutos buenos y duraderos. Verdaderas expresiones de la «dimensión social de la Liturgia».

  19. Avatar de Desconocido Anónimo

    Estimado don Guander,

    Lo que ha escrito sobre la dimensión social de la Liturgia está muy bien dicho, muy cierto, muchas gracias. De hecho, veremos una muestra de aquello el primero de julio, claro que con toda la solemnidad ritual de antaño (o de siempre), y sin show «a lo super bowl».

    Claro que lo referido al juanpablismo entristece; que la Iglesia este metida como en un eterno retorno que transita de jacobinos a bonapartistas, y de bonapartistas a jacobinos es, sin lugar a dudas, una mala noticia, ya que solo refleja que, con otras formas y por otros medios, la revolución continua, que seguimos metidos en el mismo remolino de siempre.

    Buen fin de semana.

    JLI

  20. Avatar de dovalleguilherme dovalleguilherme

    Recientemente se publicó un libro del padre Álvaro Calderón (FSSPX Argentina) titulado «La Santa Misa y la Vida Cristiana». Creo que coincide con tu forma de pensar.

  21. Avatar de Desconocido Anónimo

    Cuando uno lee el Apocalipsis, no puede dejar de admirar cómo multitudes de miríadas y millones tributan acción de gracias, alabanza y adoración a Dios. Y la sagrada liturgia es una cierta anticipación de esa alabanza eterna del cielo. Véase este bello pasaje del Concilio Vaticano II:

    «Summus Novi atque aeterni Testamenti Sacerdos, Christus Iesus, humanam naturam assumens, terrestri huic exsilio hymnum illum invexit, qui in supernis sedibus per omne aevum canitur. Universam hominum communitatem ipse sibi coagmentat, eandemque in divino hoc concinendo laudis carmine secum consociat. Illud enim sacerdotale munus per ipsam suam Ecclesiam pergit, quae non tantum Eucharistia celebranda, sed etiam aliis modis, praesertim Officio divino persolvendo, Dominum sine intermissione laudat et pro totius mundi salute interpellat» (Sacrosanctum Concilium, n. 83).

    Pasaje que retoma lo que ya decía Pío XII:

    «Dei Verbum, humanam naturam assumens, terrestri huic exsilio hymnum illum invexit, qui in supernis sedibus per omne aevum canitur. Universam hominum communitatem ipse sibi coagmentat, eamdemque in divino hoc concinendo laudis carmine secum consociat» (Mediator Dei, n. 179).

    Lo cual, a su vez, retoma lo que decían San Pío X en Divino afflatu y Urbano VIII en Divinam psalmodiam.

    Augustinus

    1. No hay un poquito de vanidad en esto de escribir párrafos enteros en latin? Una suerte de «autosatisfaccion»? (si, ya se lo de «la lengua oficial de la Iglesia», y todo eso…) pero… acá? Pregunto, no más….

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Quien no lo entienda puede recurrir fácilmente a un traductor automático. No veo el inconveniente. Si un idioma no se usa, acaba por extinguirse. Y los que saben latín ¿por qué no han de disfrutarlo?

      2. Avatar de Desconocido Anónimo

        A lo mejor es que ese texto no está destinado a vuesa merced.

        Dé entonces gracias al Salvador por no saber latín.

        Laus Deo Virginique Matri!

      3. Avatar de Desconocido Anónimo

        Pues Dios sabrá.

        ¿Y usted mismo se libra?

        «La vanité est si ancrée dans le cœur de l’homme qu’un soldat, un goujat, un cuisinier, un crocheteur se vante et veut avoir ses admirateurs et les philosophes mêmes en veulent, et ceux qui écrivent contre veulent avoir la gloire d’avoir bien écrit, et ceux qui les lisent veulent avoir la gloire de l’avoir lu, et moi qui écris ceci ai peut‑être cette envie, et peut‑être que ceux qui le liront…» (Pascal, Pensées, fr. 150 [ed. Brunschvicg]).

        Cuando no se anda con tanto tiempo para verificar si una traducción es buena, cuando se trata de mostrar cómo vienen a coincidir dos textos en su lengua original, cuando el texto original es bello en su forma, cuando se trata de una lengua noble que está cayendo en desuso… pues parece justificarse citar uno o dos párrafos en tal lengua.

        Para que no vuelva sobre lo mismo, aquí va una traducción de lo de Pascal:

        «La vanidad está tan arraigada en el corazón del hombre, que un soldado, un granuja, un cocinero, un mozo de cordel se alaba a sí mismo y quiere tener sus admiradores; los quieren hasta los mismos filósofos; y quienes escriben en contra quieren tener la gloria de haber escrito bien y quienes los leen quieren tener la gloria de haberlos leído; y yo mismo, que escribo esto, tengo quizás este deseo; y quizás quienes lo lean…«.

        Gracias por su preocupación y observación. Dios lo bendiga.

        Augustinus

  22. Avatar de krispyfirefa985296af krispyfirefa985296af

    Ahora que escribe sobre la visita de su Santidad a España, lo que me ha llamado la atención y para «muy bien», fue la organización de los actos, los coros y orquestas, los detalles de sobriedad en los decorados, en fin, dignos para la ocasión; sobre todo la misa de Corpus Christi, la solemnidad y el silencio de la multitud emocionó, por otro lado, la comparación inmediata con la S Misa presidida por la jerarquía de nuestra iglesia en las escalinatas de la Catedral fue apabullante y decepcionante, solo vasta ver la chabacanería de los oficiantes. Será un adelanto de como van a montar la próxima visita del Pontífice en noviembre? madre mía …

  23. Avatar de Gabriel Zanotti Gabriel Zanotti

    Esta «anotación al margen» da para todo otro comentario:

    «….Pesaba que, luego de la garrafal torpeza que cometió el Papa León el año pasado en una de sus conferencias de prensa espontáneas a la salida de Castelgandolfo, ya estaría precavido, y no diría lo primero que se le viene a la cabeza cuando le ponen un micrófono enfrente. Pero estaba equivocado. El martes pasado, en las mismas circunstancias, afirmó un par de bêtises inaceptables. Tiene toda la razón y fue muy claro cuando dijo que “La decisión de consagrar obispos corresponde a la FSSPX, y ellos ya saben a lo que se enfrentan». Sin embargo, agregó que se niegan a aceptar algunos puntos fundamentales de la Iglesia, comenzando por los del Vaticano II. Sería importante conocer cuáles son los puntos fundamentales de la fe expresados en el Vaticano II, un concilio autodefinido como pastoral, y que no se encuentran en los concilios anteriores. La ineludible función magisterial que posee el pontífice romano le deberían impedir pronunciar semejantes imprecisiones.

    Pero más interesante, o preocupante aún, es saber si el mismo criterio y las mismas puniciones se aplicarán a quienes rompen la unidad de la Iglesia no consagrado obispos sin mandato apostólico, sino negando abierta y públicamente muchos puntos fundamentales de la fe expresados no sólo en el Vaticano II sino en todos los concilios ecuménicos anteriores y en el magisterio romano. ¿O será que algunos tienen dispensa en la aceptación de las verdades fundamentales?»

  24. Muy bien escrito. Y todabia, ahy mucha diferencia entre masa y sociedad. En la iglesia necesitamos edificar sociedad, mejor sociedades, en un tiempo de disolucion de cada sociedad. Si muchas sociedades accurren al Papa, puede ser muy buono por muchos lados. Si muchisimos individuos van a la misa por el Papa y no vuelven siendo sociedad, la funcion social de la misa fallece. En los dos siglos pasados, pasò màs el segundo que el primer caso: el papado creyò con su partido, mientras la iglesia diminuiba. Este es tambièn un peligro actual, poer el qual tu prudencia inicial en mi opiniòn sigue teniendo sentido.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Los Papás u Obispos de Roma “viajeros” es un uso post Vat II, cierto es que al “hard core” de la Curia Vaticana le complace, -cuando el gato no está los ratones juegan-, o mas vernáculo: -vaya, total -la casa está en orden-, cierto es que la “turba” es volatil, “Hosana al Hijo de David” y dias despues “Crucificalo”, “no tenemos mas rey que el Cesar”, en cuanto al comentario, -canutazo- dice una publicación española -que la Fraternidad San Pío X estaría fuera de la comunión eclesial porque «se niega a aceptar algunos elementos fundamentales de la Iglesia, empezando por varios puntos del Concilio Vaticano II», y este es el meollo, -aceptar la “Revolución Francesa, en la Iglesia; libertad, igualdad, fraternidad=libertad de conciencia, libertad religiosa y el ecumenismo-

      Mientras escribía esto me preguntaba ¿Cuántas de estas herejías de estas se pegaron a -nuestro modo de proceder- en estas últimas décadas?

  25. Avatar de Desconocido Anónimo

    Personalmente no disfruto de ninguna aglomeración, sea la que sea. Si tiene un objeto bueno, me alegra que exista, pero sin estar allí y, por supuesto, no le pateo en contra. Pero esa es mera cuestión de gustos, tal vez muy influida por los hábitos y el tipo de educación que cada uno haya recibido desde pequeño.

    Así es que una gran aglomeración por una misa, es cosa buena; en cambio por el anhelo de hacer la ola en una JMJ, porque Argentina es campeón mundialista, por el T.C. 2000 o porque va Luis Miguel a River, no.

    Por ejemplo, ¿me alegro por las consagraciones de obispos que llevará adelante la FSSPX?: sí. ¿Quisiera estar allí?: No.

    Para gustos, lo colores.

    Lefe on Line.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      No es lo mismo estar juntos que amontonados. Unidos estamos, o podemos estarlo en la Iglesia aunque mi parroquia esté a 1000 o 10.000 km. de la suya. Y podemos estar apretujados en un estadio, una plaza o una playa y estar infinitamente lejos el uno del otro.

      De ahí lo de Estadios llenos e iglesias vacías.

      Hilbert

  26. Avatar de Desconocido Anónimo

    Estimado Wanderer, sigo sin entender por qué si incluso Francisco recibía a los de la FSSPX y los trataba “bien” León se niega rotundamente a recibirlos y delega en Tucho. Creo que una buena conversación entre Pagliarini y el papa resolvería todo el problema y sería un mensaje de unidad genuino.

    1. Avatar de Desconocido Anónimo

      Creo la repuesta es sencilla, nacidi en 1936 encontró en la SSPX, el mismo formato de curas de su infancia, de su parroquia, que lo confesaba, la mismas predicas, no -podía patear contra el aguijón, luego vino el «lavado de cabeza» su Primera Misa con el Novus Ordo, en cambio el actual es otra generación que no tiene esa memoria primigenia

    2. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

      ¿Dónde está que el Papa León se niegue rotundamente a recibir a la FSSPX? ¿Sólo porque en todo caso les hace esperar más allá de los plazos que a la propia FSSPX le parecen razonables (que no son muy razonables que digamos)?

      ¿Y qué provecho habría en que los reciba, toda vez que Pagliarani ha dejado claro que no hay diálogo posible?

      ¿A qué estamos jugando, a ver?

      1. Avatar de juanygibert juanygibert

        Los plazos de la fraternidad me parecen más urgentes y necesarios que los de la pseudo papisa anglicana a quien sí el Papa Leon recibió con celeridad, y esto sin ningún provecho para la Única y Santa Iglesia Católica, ni tampoco para la salvación de las almas. A qué obedecen entonces las Agendas Vaticanas? Usted dirá…

      2. Avatar de Andrés Battistella Andrés Battistella

        Qué manía con la obispilla, eh.
        Esa compulsión por compararse con (otros) cismáticos y herejes, los pinta de cuerpo entero.
        A la FSSPX se le pidió aplazar las consagraciones episcopales, ¿cuál es la urgencia y necesidad que tiene? Ninguna más que el capricho.

    3. Avatar de Desconocido Anónimo

      Yo creo que para Bergoglio, que no tenía mucho interés en las cosas intelectuales, doctrinales, dogmáticas…lo importante era terminar de protestantizar la Iglesia y lograr una especie de socialismo con la mala excusa del Concilio Vaticano II; pero quedaba el problema de los «nostálgicos» que ni siquiera conocieron la misa en latín.

      Entonces la FSSPX le venía como anillo al dedo para encuadrar a estos desobedientes en esta organización que no deja de ser marginal y que, si sigue unida al resto de la Iglesia Universal se podrá integrar en ella, aunque sea con rito propio (como el rito maya o el rito sánscrito, invenciones jesuitas para inculturizar sincretizando)

  27. Avatar de Desconocido Anónimo

    De acuerdo con el aspecto social de la litúrgica, es interesante recordarlo. Varios autores han hecho referencia a ello.

    De todas formas creo que mezcla un poco peras con manzanas. No es lo mismo lo social que lo multitudinario. Son cosas diferentes. En muchos de los casos los eventos multitudinarios tienen poco de social.

    La comparación tampoco parece ser correcta cuando a lo que se alude son a estás misas en playas ( Copacabana ) o lugares abiertos donde la comunión se reparte como papitas fritas y te la da el que tenés al lado, por hacer notar un aspecto nomas.

    Entiendo que usted si se quiere sustraer de las circunstancias para analizar el hecho pero , en mi opinión, eso no legítima es aspecto social de la liturgia.

    Por último don Wanderer, entiendo su retractación con respecto a su opinión de la época Juanpablista. Tiene derecho a cambiar de parecer.

    No coincido y no me parece suficiente este análisis como para legitimar lo anterior. Creo que el problema pasa por otro lado y venimos hace ya décadas arrastrando los mismos males.

    Que no le encandile el juicio el pontificado anterior.

      1. Avatar de Desconocido Anónimo

        Si, eso lo entiendo. Igualmente creo que no es correcto analizar el aspecto social de la liturgia o de la iglesia misma a partir de una misa multitudinaria.

        Una cosa no tiene que ver con la otra.

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