
por Eck
¡Terribilis est locus iste!
Haec domus Dei est et porta coeli
Génesis 28:17
“¡Terrible es este lugar! Esta es la Casa de Dios y la puerta del Cielo.” Con estas palabras el patriarca Jacob erigió una estela y la consagró al Altísimo. Allí, en Betel, en la Casa de Él, fue donde soñó con la famosa escalera que comunicaba el Cielo y la Tierra, por donde subían y bajaban los ángeles. Terrible es la Iglesia, la casa y familia de Dios, por donde sube y baja el propio Hacedor, porque es terrible el Señor de los Ejércitos. Siempre que reflexiono sobre estos temas me acuerdo de la profunda conversación entre una priora enferma y la nueva novicia de la pelicula “Dialogo de Carmelitas”:
Pobre niña, habiáis soñado con esta casa como una chiquilla sueña en su cuarto oscuro, con la sala común, su luz y su calor. Aún no sabeis nada de la soledad en que una carmelita ha de vivir…y morir. (…) Aquí no buscamos la felicidad, nuestro Esposo no es el Cristo sonriente que representan las imágenes piadosas, es el rey de los espantos, del que hablan los libros sagrados.…
Esta terribilitá, que vieron en el toque divino del arte de Miguel Angel sus contemporaneos, esta terribilidad no es miedo, pavor, horror, pánico hacia Dios, aunque participe de ellos, sino algo más profundo, más ontológico. Es la visión de nuestra nada frente al todo divino, de nuestra insignificancia frente a la majestad, a la mayoridad del Señor, de nuestra suciedad frente a su santidad. Cuando Abraham osó hablar con Dios sobre la suerte de los sodomitas, dijo: He aquí que me atrevo a hablarte, yo, yo que soy polvo y ceniza (Génesis 18, 27). Es la visión de la santidad de Dios, de su bondad, que hizo postrarse a tierra a San Pedro ante Cristo y exclamar: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.(Lc V, 8)
Esta grandeza, esta bondad, esta majestad nos hace temblar, tener tremor, temblor, temor, timor Domini initium sapientiae, el temor del Señor es el comienzo de la sabiduría. En nuestro días falta este temor y, por lo tanto, en vez de sabiduría tenemos necedad.
La terribilidad de las consagraciones y de la excomuniones
Dos veces sentimos este temor ontólógico, esta presencia terrible de Dios estos días.
La primera fue durante la comunión de los neoobispos del caliz sagrado. En ese momento sonaron ominosos los truenos del Cielo como advirtiendo de la enormidad del sacrilegio conscientemente cometido por cuatro pontifices y su comunidad. Fue como ver aparecer el Menes, Tequel, Uparsin ante el rey Baltasar durante su banquete (Dn.V, 25-28). Tal fue la impresión que, viendo yo la transmisión en directo, tuve que quitarla en el momento en que bendecían al pueblo para evitar participar de ella aun en grado mínimo.
La segunda fue al leer el decreto, las notas y los documentos de la excomunión emitidos por Roma. Da igual que fueran redactados por un pornógrafo Tucho y su corte de impresentables. Se emitieron bajo el Poder de las Llaves y tras previas advertencias. Es terrible, pasmoso y llena de admiración que el Señor haya puesto en manos de hombres pecadores y pervertidos el poder de separar de la Iglesia, el de entregar a Satanás a una persona para destrucción de su carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús. No es bueno que os jactéis así. (I Cor. V, 5-6)
No es bueno que os jacteis así ni es bueno tomar a chacota estas cosas, las más serias del mundo, de las que dependen consciencias, vidas y almas. Nuestros padres temblaban con la mera posibilidad de ser apartados de la Iglesia: Santa Teresa exclamó antes de morir con gran alivio: ¡Al fin muero como hija de la Iglesia! Y todos los que husmeamos los viejos legajos sabemos la desolación, angustia y pánico que traían el entredicho y la excomunión a los pueblos que la sufrían, aún sabiendo de su injusticia.
Lo mas terrible del suceso: la frivolidad de tantos, dentro y fuera
No es bueno que os jacteis así, dijo San Pablo a los corintios. ¿Que vimos, pues? Una romería, una fiesta, una juerga del tradismo, revestido de casullas romanas, incienso y puntillas. Una celebración festiva, una borrachera inconsciente. Un culto a ese nuevo Becerro de oro en que se ha convertido la Fraternidad, abusando de los santos ritos tradicionales, tomando a broma sus advertencias y enseñanzas o, peor, profanándolas para sus fines, por muy santos que sean. Cometiendo mayor sacrilegio que el de tantos sacerdotes modernistas, pues estos son como aquellos ninivitas, de los que habla el libro de Jonas, que no saben discernir su mano derecha de la izquierda (Jon. IV 11), y estos bien sabían lo que hacían y se jactan.
No me vengan con justificaciones sobre el estado de necesidad y demás milongas, porque lo que se afirmaba con la boca, se negaba con las manos. Podría entenderlo si la ceremonia hubiera sido austera y en un lugar mínimo, si se hubiera hecho un acto penitencial después por toda la Iglesia, una petición al Cielo de misericordia para todos frente a los males que nos azotan, si se hubiera tenido la elegancia de abstenerse de vejar al Papa durante la homilía, si se hubiera tenido el respeto de suprimir la ceremonia del inexistente mandato pontificio, si se hubiera tenido la cordura de eliminar el juramento de fidelidad a León XIV de los nuevos obispos para que no fueran perjuros. No se hizo. Se hizo lo contrario a sabiendas y se jactan.
Frivolidad a raudales de los dirigentes, de los sacerdotes asistentes y de los fieles, jactándose del hecho, blasonando de la excomunión, poniéndose medallas de ser expulsados de la Iglesia Católica. Celebrando lo que se debía penar, riéndose donde había que llorar. Me da igual que Roma esté tomada por modernistas, pervertidos y corruptos; sigue siendo el Papado, el que tiene las promesas de vencer las Puertas del Hades. Estamos en los terribles tiempos, incomprensibles para la mente humana, en que todos huyen del Salvador, representado por la Iglesia, llagado y herido, aplastado como gusano, hazmerreir del mundo, pero ¿a donde iremos si sólo Tú tienes palabras de vida eterna? ¿Qué hijo hace fiesta de ver a su madre prostituida, maltratada y enferma?¿Qué hijo se aprovecha de su madre y sus adicciones para vivir a todo lujo?¿Qué nombre le pondremos?¿Cómo lo motejaremos? Y se jactan.
Sólo salvamos a Mons. Fellay de esta orgia del nuevo becerro de oro; le vimos compungido, roto, destrozado, consciente de la enormidad de lo que se estaba haciendo, figura trágica que se sacrificaba por no dividir a su comunidad y por la necesidad de servirla en contra de su conciencia. Era un nuevo Aarón, que ayudó a fabricar el ídolo; aquí ayudó a consagrados pero no participa en su interior. Es el verdadero heredero de Mons. Lefebvre y su espíritu, figura trágica y contradictoria como su antagonista Pablo VI, hombres de buena voluntad que nunca se entendieron para su desgracia y la nuestra. Si hubieran alcanzado un acuerdo profundo y hubiesen colaborado, otra suerte hubiera sido la de la Iglesia en nuestros días. Dios quiera, y asi se lo pedimos, que sea Mons. Fellay, que tiene temor al Señor, el comienzo de la sabiduría, de traer la cordura a sus locos hermanos y de volver a la casa del Padre.
No bajaba Moisés, no venía la contrarreforma en la Iglesia, pues no sabían qué se había hecho de la autoridad del Sucesor de Pedro. Así que erigieron un ídolo, la Fraternidad, y le atribuyeron la salvación del modernismo, de la inmoralidad, del sacrilegio: ¡extra fraternitate, nulla salus! Y se pusieron a danzar, a dar gritos de júbilo, alaridos de victoria, cantos de jolgorio. Y en medio de esta orgia religiosa, de estas fiestas y fanfarrias en torno al nuevo Becerro de Oro, sonó el cuerno, sonó el trueno. Apareció Moisés, hombre no precisamente santo ya que era homicida e incumplidor del Pacto de Abraham, con la Ley. Apareció el Papa con la ley de la Iglesia y se las arrojó. Están excomulgados y separados de la verdadera Iglesia de Cristo ellos y quienes comulguen con ellos. Para volver tendrán que beber las aguas amargas del procedimiento de conversión de ortodoxos y protestantes. Destruir el ídolo y arrojarlo de sí.
La hora de la indulgencia ha pasado; llegó la hora de la severidad. De Dios nadie se ríe y sale indemne.
Paradoja suprema: quienes exigían la vuelta de la Tradición, de los castigos antiguos, de la severidad inmisericordiosa en vez de la debilidad y blandura de los modernos, ahora se quejan de que se les aplique su propia medicina. Hay mucha lógica, se aplica la tradición a quienes la piden. Ante esta desobediencia al mínimo de sus mandatos ¿qué hubieran hecho San Pío X, Pío XII, Pío IX, Gregorio XVI? Casi lo mismo, o peor. ¿Acaso no lo hizo injustamente Pio XI con la cuestión de Acción Francesa, Maurrás y sus partidarios?
Terrible es Dios y su Iglesia, su Casa, y haríamos todos bien de esforzarnos en oír lo que nos tiene que decir a través de estos sucesos con seriedad, humildad y penitencia.
Aviso a navegantes
Dejemos por un momento el lado espiritual, el fundamental, y bajemos a temas más mundanos. Se veía venir el desastre. Casi todo el mundo estaba con la vista en el pasado, en el periodo entre 1965 y 2025, el posconcilio. La Nave de la Iglesia es como los transatlánticos, tarda muchísimo en cambiar de rumbo, así que es normal esta duración tan larga. Quienes se implicaron personalmente en el espíritu conciliar, los que lo hicieron y quienes lo vivieron, han durado hasta la muerte de Francisco por ser la Iglesia una gerontocracia. Con León XIV hubo cambio de guardia, la que se formó en los ochenta. Para bien y para mal, el Vaticano II y el posconcilio no es una vivencia sino un hecho del pasado. Para bien y para mal no tiene mayor lealtad personal que a Trento, Nicea o el Vaticano I.
Y para bien y para mal no tiene los condicionantes, el enfrentamiento trágico entre dos Hamlets, un Lefebvre lleno de dudas y trágico, con un Pablo VI destrozado y viendo el humo de Satanás en la Iglesia, el tener que dar la razón en muchas cosas a Lefebvre de Juan Pablo II, los remordimientos de un Benedicto XVI por los maltratos y engaños de Roma, la inquina peronista y clasista teñida de admiración de Francisco.
León XIV es otro mundo, otro tiempo. No está atado por las lealtades, gustos y disgustos del pasado; no está prejuiciado sino totalmente abierto a cualquier solución para toda la Iglesia siempre que sea razonable y mesurada. Pero tampoco está atado en su accionar por ningún cargo de conciencia que le impida llegar hasta el final. Fue una oportunidad de oro para conseguir una reconciliación profunda si se hubiese tenido la prudencia de tomarla.
Por otro lado, tenemos que fijarnos en otro hecho: su formación. Es canonista y quien conozca a este gremio entenderán de lo que hablo. Pablo VI y Juan Pablo II eran obispos pastorales, con la diferencia de que Montini fue curial, mezcla explosiva donde las haya; Benedicto XVI teólogo excepcional e intelectual puro, y Francisco, bueno, es indefinible, peronista puro. Todos estaban incomodos con la ley canónica, con su rectitud, procedimientos, caminos, su aparente claridad y frialdad. León no; es canonista y gobernante muchos años de una comunidad religiosa por lo que es normal que aplique su forma de ser y su experiencia a su pontificado. Hará lo que le pidieron los cardenales: lograr restañar las heridas causadas por el pontificado de Francisco y unir la Iglesia, pero lo hará con la ley, desde la ley y bajo la ley, con sus procedimientos, con sus virtudes pero también con sus cargas, servidumbre y pruebas.
Y son todas estas cosas las que se han pasado frívolamente y con ceguera por la Fraternidad y por muchos otros. Creyendo que seguíamos en 1988 y bajo los papas posconciliares condicionados por lo que describimos anteriormente, han jugado frívolamente las cartas de ese año. Y han perdido.
De manera suicida, comenzaron a chantajear y aprovecharse de un Papa recién llegado y cuya labor encomendada era la unidad de toda la Iglesia. Siguieron con cartas vejatorias, profesiones extemporáneas de fe, exigencias histéricas de reuniones con el pontífice; manifestaron que el diálogo no sirve para nada pero la foto sí, mucho. Ganaron el fanatismo de la hinchada y a corto plazo aumentarán sus fieles. Así aprenderá la Roma modernista y herética; somos lo verdaderos católicos, los puros, se dijeron. ¡Aplastad a la Infame!
Finalmente, consagraron a sus obispos en medio del jolgorio popular, creyendo que volveríamos a la casilla de 1988, unas excomuniones de chichinabo, medidas de gracia teniendo a sus fieles de rehenes, vuelta a un eterno diálogo y negociación que nos mantenga en la ambigüedad, dentro teóricamente de la Iglesia pero independientes en la práctica, con una Roma suplicante y unos papas que no dejarían que la sangre llegara al río, que pararían su mano en el castigo, y mirando altaneramente a los Ecclesia Dei y aún más a la plebe del Novus.
No va a ser asi. No es así y no sera así. Se acabó la fiesta.
León no tiene los condicionantes personales de sus antecesores para no obrar. Obrará a consciencia. El primer aviso fue su mensaje en Castelgandolfo: Si toman esa decisión, lo siento. Pero debemos seguir adelante. Su carta alabando los aspectos positivos de la Fraternidad, algo novedoso en esos términos y esperanzador, pidiendo que pararan, fue despachada con sorna cuando se tendría que haber intentado una última oportunidad de diálogo, un valiente acto de fe en la providencia.
Finalmente, las consagraciones. Ya es tarde. A León le cuesta tomar decisiones duras, tiene muchas dudas, toma consejo, medita pero cuando se convence de que son necesarias y son correctas, no hay nadie en este mundo que pueda pararlas y llegará hasta el final de sus consecuencias. Y ya la ha tomado, por lo que cree que es el bien de la Iglesia, de las almas, de los propios miembros de la Fraternidad, y va actuar severamente, muy severamente. No habrá ambigüedad, ni comisiones Ecclesia Dei ni medidas de gracia ni indulgencia, pues no han servido para nada; al revés, sólo para envalentonar a los rebeldes, aprovecharse de ellas y continuar sus delitos. Ya lo estamos viendo con las medidas de Doctrina de la Fe y va a haber clarificación creciente. Si están fuera de la Iglesia, van a estarlo con todas sus consecuencias y con mayor rigor que los ortodoxos y protestantes, pues estos están sin culpa personal sino histórica.
Habrá misericordia pero después de aplicar la justicia.
Esto es un aviso para tanto obispo, sacerdote, fiel o grupo. Se acabó la frivolidad y el jugar con lo importante sin consecuencias. Con Leon se pueden llegar a acuerdos, pactar, convivir, dialogar; él está abierto y sin prejuicios a cualquiera que quiera colaborar lealmente con la Iglesia, pero de acuerdo con la ley. No va a haber persecuciones, no va a haber exterminios ni Traditionis Custodes, pero tampoco se consentirán tonterías. Quien se pase de la raya tendrá castigo una vez que se agoten los plazos de indulgencia y los tiempos de la prudencia.
Conclusión
Terrible es este lugar, esta es la casa de Dios, la puerta del cielo. Rudolf Otto lo veía como el comienzo de la religión, tesis muy cercana a la de Santo Tomás de Aquino. La terribilidad de Dios tiene como contraposión no la alegría, ni la paz, ni siquiera los juegos, danzas y divertimentos; se sabe con que seriedad juegan los niños. De hecho las cosas más serias de la vida son la verdad, la belleza y el bien. El mayor enemigo de la terribilidad es la frivolidad, el no importar nada, el nihilismo en suma. Acertaron de lleno quienes hablaron de la terribilitá de Miguen Ángel, o sabios como Dostoievsky al llamar al Quijote el libro más serio del mundo.
Es hora de tomarse las cosas en serio, sin tentar a Dios ni poner en peligro las almas con juegos absurdos, orgullos y soberbias. Las excomuniones de la Fraternidad son un clarín para todos, del Papa al último fiel. El temor de Dios es comienzo de la sabiduría, es el comienzo de subir los peldaños de la escalera del Cielo. Nos dice a todos: De te fabula narratur! Sobre ti narra la fábula.
Este tema ya cansa. Ha pasado lo que ha pasado y no hay vuelta de hoja.
Los argumentos de los miembros o simpatizantes de la Frater son circulares y repetitivos, y por mucho apasionamiento que le pongan, al final todo se reduce a los prejuicios y las generalizaciones contra la Iglesia que imagino les han cultivado sus directores espirituales.
Los mayores perjudicados por esta movida somos los católicos tradicionalistas en comunión con el Santo Padre, que, estemos dentro de congregaciones ex-Ecclesia Dei o no, abogamos y peleamos por el Vetus Ordo y contra la infiltración modernista en la Iglesia, que nos duele ver a nuestra madre carcomida por herejías de bajo o alto perfil, pero no rompemos la comunión por ello. Luchamos desde dentro y, a despecho de las simplificaciones y generalizaciones de los miembros de la Fraternidad, sí conseguimos cosas, sí frenamos barbaridades, sí obtenemos avances, por modestos que sean. Y que normalmente recibimos de los partidarios de la FSSPX insinuaciones o directamente acusaciones de «estar obsesionados con la Fraternidad» o «hacerle el juego a los herejes». Los liberales y progresistas dentro de la Iglesia están encantados con todo esto, porque quieren a todos los defensores de la Tradición fuera de la Iglesia, metidos en grupúsculos o sectas que, esperan, acaben como los veterocatólicos o los de la Unión de Utrecht. Cuando personas como Wanderer o Eck critican las consagraciones de Econe, no lo hacen desde el escarnio de un progre (o incluso un conservador), lo hacen desde el dolor de un tradicionalista, que ve a hermanos de lucha que abandonan la trinchera común para hacer la guerra por su cuenta, y que corren un serio riesgo de caer en el catarismo católico. Me atrevería a decir que Wanderer hace un acto de caridad criticando como lo ha hecho las consagraciones episcopales. No sé hasta que punto acierta, pero seguro que lo hace por bien. Puedo comprender el sufrimiento de miembros de la Fraternidad cuando se les escarnece desde posiciones opuestas, pero no comprendo que se desprecie o vitupere a personas como Wanderer, que ha demostrado por activa y por pasiva que merece toda la consideración y el aprecio de cualquiera que quiera defender la Tradición magisterial y litúrgica en la Iglesia católica.
nachet
Excelente comentario. Coincido casi en su totalidad.
Llego tarde, pero la reflexión fundamental con la que me quedo es con el puntapié del tema de la frivolidad. Pagliarani fustigó en su homilía contra el tema del centramiento del hombre y descentramiento de Dios en la contemporaneidad, en alusión clara a los sesentismos alrededor del VII. No deja de ser cierto, pero en el fondo porque aplica a todo tiempo y lugar. Después de todo, es el eterno tema de la aversión a Dios y conversión a las criaturas. Los síntomas concretos del presente no son los de los años 60′. Del optimismo sesentero se ha pasado a un nihilismo bastante radical, que se manifiesta por un lado en un gran pesimismo acerca de las capacidades humanas, pero por otro especialmente en la idea de que nada tiene sentido. Y si todo es absurdo, entonces nada tiene peso o solemnidad, nada realmente tiene otro valor que el que yo le adjudico con mi voluntad de poder. Creo que es ese el meollo del asunto con los festejos y todo el boato y el comercio en torno a las consagraciones episcopales. Y más allá de las consagraciones, las actitudes lamentables de jolgorio, chanza y memeo que se vieron por todas partes. Pareciera que hoy en día son muy pocos los que pueden tolerar las emociones o situaciones serias, graves, o tristes sin intentar forzar alguna forma de ligereza o irrealidad en ellas.
exveteranova
Un caso de estado de necesidad muy concreto: En la diócesis en la que yo vivo (fuera de España), hay una misa diocesana tradicional confiada a un sacerdote africano que no habla la lengua usual del país, con lo que dice el sermón en inglés. La misa es a una hora muy mala para las costumbres locales. Hay un misa dominical (excepto en los meses de verano) y bautizos, nada más. A esa misa fue mi familia durante años, y ahí se bautizó mi hija pequeña. Hace una docena de años llegó la FSSPX llamada por un grupo de fieles, yo iba esporádicamente y no me confesaba, tenía todavía escrúpulos. En compañía de un grupo de fieles intentamos repetidamente hacer venir a la FSSP, que había estado viniendo cada quince días hasta Summorum Pontificum, cuando paradójicamente el obispo les echó de malas maneras. Hablamos varias veces con el padre Komorowski y contactamos con la diócesis: un muro, nada que hacer.
Con estas, llego el Covid y la Iglesia diocesana nos abandonó completamente, mientras que los sacerdotes de la FSSPX venían todos los domingos a decir misa en las casas de los fieles y a administrar los sacramentos. Desde entonces, la FSSPX está presente de forma semipermanente: dos misas dominicales, los primeros viernes de mes, casi todos los sábados y lunes, triduo pascual, catecismo para niños y adultos. Hasta Mons. Galarreta ha venido una vez a confirmar. En el sitio donde me ha tocado vivir, ahora mismo, no tengo otra opción más que ir a la FSSPX. La alternativa son misas de dudosa validez y enseñanzas de dudosa ortodoxia, con todos los papeles en regla, eso sí. No es mi problema si ordenan obispos o no, o si hay excomuniones o no, como simple fiel seglar, yo voy donde me dan pan y no piedras. Si algún día viene algún instituto tradicional a mi diócesis me lo pensaré, ahora, es lo que hay.
No digo que no haya en las estructuras regulares de la Iglesia manera de obtener sacramentos y predicaciones tradicionales. No dudo que haya parroquias personales, institutos y órdenes religiosas perfectamente tradicionales y en regla con la Iglesia que respondan a las necesidades espirituales de los fieles. Sin embargo, donde me ha tocado vivir y en otros muchos sitios, sólo tenemos a la FSSPX. Por eso, les estoy agradecido.
Siderúrgico
Considerando los atenuantes y eximentes (sobre los que no me voy a extender ahora) del CDC, no hay excomuniones.
El decreto declara, no genera. Y si declara erradamente sin contemplar el CDC, apenas si difama.
A su vez, las apelaciones suspenden, por lo que hoy no hay nada en absoluto y eso lo establece el CDC. Si la última instancia se expide en cinco o diez años, recién allí habrá algo (siempre que se ajuste al CDC con sus tipos objetivos, atenuantes y eximentes).
No veo rigor canónico en ningún comentario anterior, ni en lefes, ni en anti lefes.
El tema tiene muchas aristas a considerar, pero no es muy complejo de entender. Se trata de tratarlo desapasionadamente y con todos los cánones que se ponen en juego.
Calabresse.
Hay 181 comentarios en este post, y varias centenas contando todos los posts que han tocado el tema lefebvriano en los últimos meses.
¿Ha leído todos ellos, como para decir «No veo rigor canónico en ningún comentario anterior, ni en lefes, ni en anti lefes.»?
¿A qué viene a jugar, a ser la «tercera posición» que está por encima de todos?
Debería extenderse, al menos empezar afirmando algunos principios que, según usted, validan su postura.
Pero ya le adelanto, ningún atenuante ni eximente hay en el CIC que les sirva a los obispos excomulgados.
¿Es una broma o viene usted a trollear?
Repito, siquiera podría empezar por leer los 181 comentarios aquí… mínimamente, antes de dárselas de sabihondo y superado.
O al menos intente desasnarnos (según su perspectiva) a los pobres mortales aquí que, nublados por nuestras pasiones, no hemos considerado «todos los cánones que se ponen en juego», y por lo tanto nos complicamos con un tema, aparentemente, sencillísimo.
Interesante artículo.
Tal vez ya lo hicieron, pero como sugerencia, me gustaría que en algún momento don Wanderer trate en éste blog las apariciones de Medjugorgje, Garabandal y otras que son milenaristas.
Que tiene que ver con el tema de la FSSPX? Yo pienso que bastante, el clima en el que se desarrolla la dinámica de pensamiento de la FSSPX, es el de los tiempos finales, antes de la parrusía y la pequeña iglesia fiel. Pienso que de hecho sería muy difícil alegar la misión específica de la fraternidad, si de alguna manera implícita no se estuviese pensando en una situación cercana a los últimos tiempos o apocalíptica. Considero que las apariciones de Fátima, con su tercer secreto nunca totalmente esclarecido, la aparición de Aquita, y los presuntos mensajes que tanto Conchita (Garabandal) como Mirjana (Medjugorje) deben anunciar en determinadas fechas abonaron este clima milenarista. Es cierto que la fraternidad en general no reconoce esas dos últimas apariciones pero hablo de un clima general. Es solamente como una intuición, que viene frecuente a mi mente, como un leit motiv que suena en el fondo de todos los razonamientos que escucho. Sin embargo, tal vez sea yo el que está simplemente mal del oído.
Peter A.
Coincido en que la autojustificación de la FSSPX necesita un cierto aparicionismo para argumentar el famoso «Roma perderá la fe» (pseudo revelación apócrifa, como se sabe, condenada por el Santo Oficio como lenguaje «de herejes» y que no forma parte del original de La Salette), y por tanto un cierto milenarismo (más cercano al carnal que al espiritual, de hecho, porque el propósito sería abonar la eclesiología de sustitución donde la FSSPX es el pusillus grex).
Sin embargo, entiendo que, desde la posición neoescolástica (decadente) de la FSSPX, oficialmente deben ser alegoristas o anti milenistas.
¿Otra contradicción performativa más? Posiblemente. Llevo contadas unas 15 más o menos.
¿La neoescolástica decadente? ¿A qué se refiere? Santo Tomás mismo niega el milenarismo llamado «espiritual». Lo que parece decadente al respecto es la posición de Castellani, medio delirante.
Precisamente me refiero a lo que usted dice.
Gracias por dejarlo patente.
Estimado Battistella, mande una carta a la FSSPX en Argentina, exponga sus dudas y puede ser que le contesten. Por mi parte y como fiel de a pie, sólo le puedo decir que en los sermones o retiros u hojitasde fe, nunca he encontrado milenarismos o aparicionismos a granel. Se urge y mucho a rezar el rosario y los primeros viernes y sábados. Como esto es en Chile también nos han «inculturizado» el asado, el bombo y el fogón.
Por una cuestión de justicia, hay que decir que la FSSPX está muy lejos de enseñar doctrinas milenaristas. Más bien lo contrario.
En cuanto a las apariciones, excepto Fátima a la que suelen poner a la altura de la Revelación, nunca escuché hablar de otra.
Los lefes son afectos a la aparición de la Virgen del Buen Suceso. Lefebvre incluso insinuó que él podría ser el prelado profetizado por la Virgen
Al leer este artículo sobre la acusación de por qué la Sociedad de San Pío X se alegra más por los nuevos obispos que lo que se entristece por la situación actual —y, en general, sobre los motivos de su proceder—, me vienen a la mente las palabras que el profeta Jeremías dirigió a los israelitas desterrados: «Construyan casas y habítenlas; planten huertos y coman sus frutos. Tomen esposas y tengan hijos e hijas; busquen esposas para sus hijos y den sus hijas en matrimonio, para que tengan hijos e hijas. Multiplíquense allí y no disminuyan. Procuren el bienestar de la ciudad a la que los he desterrado; oren por ella al Señor, pues de su bienestar depende el de ustedes» (Jer 29, 5-7). También cabe destacar lo que se dice unos versículos más adelante sobre las desgracias que sobrevendrían al rey que ocupaba el trono de David en Jerusalén y a aquellos compatriotas israelitas que no partieron al destierro. Simplemente contemplo la situación actual con la confianza sencilla de que Dios realizará su obra y de que, al igual que ocurrió con el destierro del pueblo de Israel, esta situación podría prolongarse durante décadas o siglos. Y no todo está tan claro para quienes se enorgullecen de haber permanecido en Jerusalén (Roma), considerándose más acertados que aquellos que marcharon al destierro.
Si esto no es espíritu cismático….
Creo que la carta de Pagliarani de hoy lo deja muy claro con su frase «administración de los verdaderos sacramentos»… Al fin lo ponen negro sobre blanco, al menos eso puede ser un «aspecto positivo» del suceso.
Luego dicen que exageramos al mencionar el complejo mesiánico de los lefes y que creen en el extra nulla salus con la Fraternidad
Mucho Lefe opinando sobre qué predica el cura en una misa NO, qué se canta, cómo se celebra, etc. Pero no conocen como se celebra una misa NO porque nunca asisten y prefieren quedarse en su casa rezando. No cumplen el precepto dominical si no pueden acceder a una misa tridentina. O sea, consideran inválida a la nueva misa por mucho que digan otra cosa de la boca para afuera. Ponen en riesgo la salvación de su alma y la de sus familiares, entienden la gravedad de eso?
Además, ¿dónde está el sentire cum ecclesia? Ya que critican tanto, ¿por qué no se acercan a una parroquia? ¿Hay muchos curas muy buenos a los que podemos ayudar. ¿O también dudan de la validez de sus ordenaciones?
Como dijo otro comentarista, es muy fácil tirar piedras a la barca de Pedro desde afuera
Leo este blog desde sus inicios, allá por 2007. De hecho, Wanderer me dedicó un post en aquel tiempo. Me consta que el autor publicó entradas muy interesantes sobre diferentes temas religiosos, eclesiales, históricos y otros, escritas por él y otras plumas. Además ha sido muy crítico con muchas cosas que han ocurrido en la Iglesia en estos casi 20 años, en este papado y los anteriores. Ha sido muy duro con el de Francisco por razones que todos sabemos, pero además porque los argentinos conocíamos a Bergoglio antes de que llegue al papado.
Wanderer es un auténtico tradicionalista, amante de toda la liturgia tradicional (no sólo de la misa) en comunión con Roma, cómo dice en su descripción. Si hoy habla tanto del cisma de la FSSPX es porque conoce mucha gente de la fraternidad y siente dolor por todo lo que ha ocurrido. Además, creo que esta muy decepcionado con lo que ocurrió.
Nunca lo he tratado personalmente, pero después de tantos años de leerlo creo que conozco un poco sobre si pensamiento.
Don Diego
Perdone, pero yo asisto a la misa NO tres veces a la semana (solo hay una misa SSPX en mi país) y sé cómo son. Es cierto que algunos de la SSPX no van a misas NO, pero esto no quiere decir que no las conozcan. Toda la gente que está en la SSPX ha ido antes a montones de misas NO, porque es lo único que existe en la iglesia desde hace muchas décadas. Todos son exiliados de la misa NO que descubrieron la misa latina después de haber asistido a montones de misas NO.
Ayer mismo en la misa NO a la que asistí, el sacerdote nos hizo aplaudir a una pareja que bendecía. por su aniversario También, en el sermón, hizo comentarios sobre el triunfo de España en el Mundial y consoló a los forofos de Argentina. Entre los feligreses había gente con camisetas de España y de Argentina. Venimos a adorar a Dios: la misa no es una obra de teatro ni un espectáculo festivo.
Es cierto que los abusos litúrgicos del tipo una misa con payasos o una misa budista (como la que se celebró hace unos días) son muy raros. Salen en las redes porque son escandalosos, pero yo no me he encontrado con ninguno en más de 50 años yendo a misas NO. Bueno, quizás podría contar un momento en que entraron unos mariachis a felicitarle el cumpleaños al sacerdote en Tegucigalpa (Honduras). Algo muy penoso. Pero solo una vez en 50 años o así.
Lo que sí que hay y es continuo son las pequeñas irreverencias. El sacerdote haciendo un chistecito o bromas en el sermón es bastante común, como si la misa fuera un espectáculo de variedades. El sacerdote haciendo que se aplauda a un matrimonio que cumple años, a la gente que ha ido a un retiro, a los chicos que se confirman, etc. El sacerdote saliéndose del ritual de la misa para agregar algo de su propia cosecha (esto no pasa siempre pero tampoco es raro).
Esto está en línea con la misa NO, donde el protagonista es el sacerdote y no Jesús sacramentado. Se enfoca más en una celebración de la comunidad, como los protestantes, más que un sacrificio de Jesús. Es una misa perfectamente válida, pero no da ningún sentido de reverencia. Parece una reunión como de escuela dominical, una reunión parroquial. El sermón suele reducirse a «sed buenos y ayudaos unos con otros». La música de guitarras es atroz: una copia de mala calidad del folk de los 60 (por ejemplo, el Padre Nuestro con música de «The Sounds of Silence» de los autores judíos Simon & Garfunkel) y no da ningún sentido de trascendencia. Es una música para cantar en un campamento alrededor de una hoguera. En la misa latina, la música eleva el alma y te acerca a Dios.
En mi opinión personal, la misa NO es completamente válida pero claramente subóptima. No hay reverencia y uno puede ir 50 años a las misas NO y no conocer la doctrina católica. Cuando se implementó a los principios de los 70, la gente votó con los pies y se fue de la iglesia. Las estadísticas no mienten.
Estimado, yo nací a principios de los 70. Siempre fui a misa NO hasta el MP Summorum Pontificum, en 2007. En aquel momento asistí por primera vez a una misa Vetus y la verdad es que al principio estaba bastante perdido, por lo distinta que es a las misas que yo asistía habitualmente Hoy, a casi 20 años de aquella fecha, agradezco a Dios haber podido conocer el rito tradicional: en mi ciudad (en Argentina) un cura diocesano celebra una misa cantada dominical a la mañana, a la que asisto habitualmente. Cuando estuve de viaje por trabajo en Francia e incluso viví allí un tiempo, casi siempre fui a las misas de la FSSP o de un par de parroquias en Paris y Versalles que celebran misas cantadas con el rito anitguo.
Conozco bien todo lo que ud me cuenta: he crecido en parroquias en las que se celebra según el nuevo rito, en diferentes ciudades de Argentina y en otros países. Son habituales los cantos de escaso gusto (a eso súmele que yo vivo en una provincia muy «musical», llena de cantores y guitarreros, siempre dispuestos a cantar algo nuevo); el guía que nos dice cuando debemos ponernos de pie y cuando sentarnos, como si no lo supiéramos, o que nos explica qué dice la carta de San Pablo que luego sería leída (reconozco que tengo una especiala aversión hacia los guías de misa, aunque yo mismo lo hice en algún momento); los rezos del padrenuestro con la gente que pone las manos como si hubiera goteras. Los curas siempre rezan la plegaria eucarística 2 (supuestamente inspirada en una de San Hipólito), por ser la más corta; y así podríamos seguir. Súmele a eso las bendiciones y aplausos a quinceañeras, tan comunes en mis pagos. No niego que nada de eso ocurra. Como le comenté, voy casi siempre a la misa tridentina, pero cuando no puedo, asisto a la de las 8 de la noche, en la parroquia del barrio en el que vivo (Novus Ordo, claro). Es un cura bastante ortodoxo y no se le da por hacer chistes ni decir bestialidades en sus homilias. Sí es verdad que cada tanto improvisa y agrega frases de cosecha propia en vez de seguir el misal.
Me consta, porque he ido a misas en muchos lugares, que los abusos graves que aquí se detallan como si fueran habituales, son muy escasos. Se nota, sí, la falta de formación del clero en general en liturgia y su poca educación musical.
Pero algunos comentaristas, que han nacido y se han criado en oratorios de la FSSPX, dan por supuesto que algunos escasos abusos litúrgicos son de lo más habituales, que en todas las parroquias se enseñan heterodoxias o que los curas que confiesan dan consejos en contra de la moral católica. Incluso algunos manifiestan abiertamente que no van a misa si no encuentran una de la Fraternidad. Prefieren quedarse en su casa que asistir al NO. Es decir, en el fondo, creen que el rito no es válido, por mucho que de la boca para afuera digan otra cosa, sino no se entiende cómo incumplen de esa manera el precepto dominical. El mismo Pagliarini dijo abiertamente, en una entrevista en febrero, que en una parroquia media, los fieles ya no encuentran los recursos necesarios para asegurar su salvación eterna. ¿No le parece todo eso una bestialidad?
No sólo eso no es cierto, sino que además es muy injusto. Hay un montón de muy buenos y piadosos curas que, silenciosamente, trabajan por la salvación de las almas de sus fieles, y muchos laicos abnegados que los ayudan en las miles de parroquias en el mundo. Me parece de una falta de caridad total esa crítica habitual en algunos de los lefes sobre cómo son las misas o qué pasa en las parroquias, siendo que ellos no las conocen. Por eso digo, ¿dónde esta el Sentire cum ecclesia? ¿por qué piden a gritos no ser excomulgados y dicen no ser cismáticos si en la práctica viven así?
En justicia debo decir que tengo buenos amigos que asisten a misas de la fraternidad habitualmente y no tienen este comportamiento. Incluso a uno de ellos debemos agradecerle que el cura diocesano celebre la misa tridentina, ya que fue uno de los que impulsó y firmó una carta en la que se solicitó al obispo esa misa.
Don Diego
PD: tiene razón, las estadísticas no mienten. Pero la huída de los fieles de la Iglesia no es achacable sólo a la liturgia NO.
El c. 1323 establece las causas legales excusantes de incurrir en cualquier pena. Así lo dispone la norma en supuestos en los cuales considera que el reo es legalmente incapaz de ser sancionado. Ergo, la sanción no es real, sino nula, i.e. jurídicamente inexistente.
El c. 1324 trata de las circunstancias atenuantes de las penas, cuyo efecto típico es la suavización de la pena o su sustitución por una penitencia. En ambos supuestos, la pena original deja de existir jurídicamente y es reemplazada por otra (más leve o sustituta). Es importante notar que la atenuación o sustitución corresponde toda vez que la conducta no sea plenamente imputable, aunque la imputabilidad sea grave (§ 1, 10), dado que la enumeración del § 1 no es exhaustiva.
Nuevo legalismo de los que tachan de legalistas a todos (cuando la norma va en contra de la Fraternidad).
Me resulta asombroso, pasé años hablando con gente de la FSSPX durante mi adolescencia (y tiempo después). Eran de un rigorismo exquisito, los «atenuantes» y «eximentes» nunca existían o, cuando menos, nunca aplicaban: si había materia grave el pecado era siempre grave, la ignorancia invencible solo aplicaba a casos especialísimas, la mentira era siempre pecado gravísimo hasta llegar a extremos ilógicos… En fin, ahora resulta que están excusados y, lo mejor, es que ellos son los capacitados para juzgar que esto es así. Pues vale.
Vale. Con los criterios lefebvrianos parece que se salva hasta Judas. Y hay que ver si Lucifer.
Viene al caso recordar las palabras de Benedicto XVI:
«A veces se tiene la impresión de que nuestra sociedad tenga necesidad de un grupo al menos con el cual no tener tolerancia alguna; contra el cual pueda tranquilamente arremeter con odio. Y si alguno intenta acercársele –en este caso el Papa– también él pierde el derecho a la tolerancia y puede también ser tratado con odio, sin temor ni reservas».
La FSSPX debe ser tratada con justicia. Y lo justo se concreta en la aplicación del derecho penal canónico vigente en la Iglesia (CIC 1983), al cual no cabe denominar «legalismo».
La FSSPX también debe ser tratada con caridad, incluso cuando esto se contrapone a nuestras «fobias» o «pulsiones» de rigorismo selectivo.
Recordemos que hace unas pocas décadas el Gobierno Comunista Chino nombró Obispos sin autorización alguna del Vaticano.
Esos «Obispos» convalidaron el Aborto y otras aberraciones.
Y qué hizo el Vaticano ? Nada. Ni una palabra frente a estos actos claramente cismáticos (perros mudos), y tales Obispos fueron luego «blanqueados» no hace mucho por un lamentable Papá hoy fallecido.
Esta es la «doble vara» de esta nueva Iglesia.
Si la Fraternidad nombra Obispos, son excomulgados; sí el Régimen Chino hace lo mismo, son tolerados y luego con validados, nunca sancionados.
Cuál sería -me pregunto – la «falta de compromisos» del actual jefe Vaticano ?
Los niños y adolescentes también argumentan así.
El que quiera entrar al reino de los cielos que se haga como un niño.
Es interesante que compare a la FSSPX con el gobierno chino, para ud son lo mismo? El gobierno chino es comunista, secuestra opositores y cristianos, tortura y no tiene ningún problema en desaparecer clérigos. Su jefe es el presidente de China, que es comunista y ateo, su objetivo es destruir la iglesia católica china. Considero que hay razones para sopesar cual es el mal menor. Tengo una opinión muy firme sobre lo que debería hacerse, pero entiendo que probablemente no tengo toda la información y no sabemos hasta donde puede llegar el gobierno chino. Debe considerarse a la fraternidad como una estructura similar, para que sea medida con la misma vara del gobierno de china?
Peter A.
Obviamente el comentarista no habla de China sino de la actitud vaticana. Tamaño parrafada completamente innecesaria y poca honestidad intelectual
Ya se ha respondido ad nauseam a lo de los chinos. Pero siguen repitiendo, bis ad nauseam, la misma música. Con ustedes no queda sino dejarlos a su aire. Y el que pueda entender, que entienda. Y el que no, pues ya se las arreglará con el divino Juez.
Entiendo la gravedad de todo este asunto pero ¿No hay otro tema del cual hablar hoy día en la Iglesia,tan vasta e importante?
-Mario
Es que dentro de este tema se evidencian todas las disputas que aquejan a la Iglesia: Liturgia (vetus vs novus ordo), Doctrina (conciliarismo vs tradición) Eclesiología (obediencia vs desobediencia, unidad vs sinodalidad/atomización)
Jorge
Absolutamente cierto. Ya hay suficientes problemas y suficientes heterodoxos en la Iglesia. Si la Iglesia es una nave en peligro, la deserción de la FSSPX es como haber lanzado un lastre pernicioso por la borda. La FSSPX ha obtenido lo que buscaba: la excomunión con el fin de salir de la Iglesia y hacer lo que le da la gana. Visto el modo en que se ha comportado, la pérdida cualitativa para la Iglesia es nula. Lamentable, pero es así, no se puede hacer nada más y ahora a otra cosa. No le demos al asunto más relevancia de la que merece.
De tantas conversaciones y lecturas de posiciones internas y externas de la FSSPX me queda esta síntesis. a.- La FSSPX considera que la jerarquía de la Iglesia en general a partir del CV II no es garantía de ortodoxia ni ortopraxis.- b- que la mayoría de los fieles que siguen en ese ambiente tienen en serio riesgo su salvación.- c.- que sola la FSSPX, ni siquiera los ex Ecclesia Dei, es depositaria de esa garantía de ortodoxia y ortopraxis, por tanto solo en su vida sacramental, en su gobierno pastoral y en su magisterio se puede tener lo necesario para la salvación. d.- es decir que lo que NJC prometió a SU Iglesia sólo subsiste en la FSSPX, al menos con certeza moral. e.- por ello a la FSSPX le asiste el derecho y el deber de proveer a asegurar la sucesión apostólica y todo lo que se le oponga se opone a obra de NSJC y es nulo, pues nadie sobre la tierra tiene autoridad para oponerse a SU obra. f.- los caminos están definidos: o la Iglesia visible que incluye lo pertinente al CV II reconoce a la FSSPX en tales cualidades o la FSSPX reconoce que ellas están en la Iglesia visible que incluye lo pertinente al CV II y se integra a ella en las condiciones de los demás fieles.- g.- el tema no da para más y ya hay un hartazgo de él, porque se da vueltas y vueltas sobre la misma noria. Juan el Gris.
«Da igual que fueran redactados por un pornógrafo Tucho y su corte de impresentables. Se emitieron bajo el Poder de las Llaves y tras previas advertencias«. El decreto de ‘excomunión’ está tan mal redactado, que no pasó desapercibido por los expertos: https://rorate-caeli.blogspot.com/2026/07/canonical-analysis-2026-ddf-decree-on.html
Tan, pero tan mal redactado, que tampoco pasó desapercibido ante cardenales que ni siquiera son de la FSSPX: https://rorate-caeli.blogspot.com/2026/07/cardinal-koch-prefect-of-christian.html
Eck, ¿en serio vamos a tomar en serio un decreto con semejantes características? Y más aun ahora, que la fraternidad impugnó el decreto con un recurso canónico legítimo; y con tan solo el hecho de impugnarlo ya se suspenden la supuestas excomuniones hasta que Roma responda con alguna medida que demuestre la improcedencia de la impugnación.
Estimado, el problema es que las excomuniones son latae sententiae; no importan si la declaración está bien o mal redactada, ya que consagrantes y consagrados quedaron excomulgados automáticamente en el momento mismo de cometer el acto.
Por otro lado, según se habla en las últimas horas, el recurso será rechazado por Doctrina de la Fe por este mismo motivo. La única opción para que las excomuniones sean levantadas es el arrepentimiento público de los que cometieron el acto.
Hay que distinguir entre el decreto de excomunión y la nota explicativa. El decreto excomulga a consagrantes y consagrados. Si será válido o no, si se levanta o no en el futuro (no será la primera vez) será algo que veremos (o no) en el futuro. Estamos hablando de excomunión, no de cisma.
La nota explicativa para sacerdotes y fieles no tiene por donde agarrarse. No solo contradice el decreto, sino que choca contra el derecho canónico y es insostenible a muchos niveles, incluido el lógico. Pero no aburriré con el análisis detallado. No sé si es una chapuza o es que querían asustar al personal que solo lee los titulares. Me inclino con que fue un impulso de última hora y nadie lo revisó bien, como sí está revisado el decreto. Pero solo Dios lo sabe.
Que el recurso será rechazado es casi un hecho. Es como cuando uno de mis alumnos apela a mí la nota que le he puesto yo mismo. Pero se hace para que quede rastro legal para el futuro.
Con todo lo que pasa en la iglesia estos días, resulta que lo terrible son las consagraciones sacerdotales de la SSPX. Y lo otro, amigo elwanderer, ya lo has leído. Esta es tu casa y son tus normas. Estaría bien que pusieras unas normas de conducta (colgarlas en la web estaría web) para saber qué comentarios están permitidos o no. Así sabemos a qué atenernos. Gracias por leerme.
En qué contradice al Decreto???
Estará mal redactado (dudo que sus fallos sean casuales cuando es un texto calculado al milimetro por el Dicasterio (Sección disciplinaria al mando de Kennedy) y del cual el Tucho sólo ha puesto la firma, pero, en fin….) pero yo me lo tomo en serio como cualquier ley que tenga efectos jurídicos.
Eck
¿Cuál es el problema del Decreto, si es tan docto como para enseñarlo? De hecho, salvo por los nombres, parece igual al que se emitió cuando Lefebvre hizo su acto cismático en el 1988: «Dominus Marcellus Lefebvre».
¡¿Usted juzga lo católico por lo que ve con los ojos y por lo que siente?! Si es así, me quedo con mi perro, que hace igual y no defiende cismas, sino que está contento con un poco de agua y dogui.
«Tuvo que ser la ciencia y santidad de S. Atanasio y S. Osio quienes convencieron a los demás padres de su nuevo significado y adecuación a la verdad cristiana.» (Eck)
.Exacto. Los de la Fraternidad no quieren bregar por la Iglesia dentro de ella, no quieren mancharse las manos. Desengáñense, si mañana en el trono de Pedro estuviera San Pío X redivivo dirían que es dudoso. Ya intentaron marear a Benedicto XVI, el Papa que más hizo por rescatarlos y liberar el rito tradicional.Ven hundirse la Barca de Pedro y prefieren saltar a una isla desierta y desde allí de vez en cuando tirar algún cañonazo en nombre de la propia Iglesia. Es una actitud bastante cobarde.
Y sobre las acusaciones de ‘soberbia’ por celebrar las ‘excomuniones’: dice san Pablo que nos alegremos en las tribulaciones. ¿Por qué desanimarse tras sufrir persecuciones de los modernistas?
¿Quién habló de los puros? Un cátaro diría exactamente las mismas palabras.
«-Bienaventurados Los perseguidos por causa de la justicia: Porque de ellos es el Reino de los Cielos» ( San Mateo 5)
Seguramente S. Pablo dice también que hagamos una serie de vinos conmemorando la causa de la excomunión. Y que organicemos una «Tradi-fest» en torno al hecho cismático, bien grabado por cámaras y transmitido al universo mundo.
Luego mire lo que dice Santo Tomás sobre cómo se ha de recibir la excomunión, incluso cuando es injusta. Los lefebvrianos son tomistas (eso dicen) cuando les conviene.
San Pablo no dice que haya que alegrarse por cometer un pecado y por desobedecer a la Jerarquía de la Iglesia.
¿Acusaciones de soberbia?
Querrá usted decir de SANTIDAD, AMOR A LA IGLESIA y COMPROMISO PERSONAL CON LA SALVACIÓN DE LAS ALMAS.
¿Qué más se puede pedir?
Eck, tu artículo es muy legalista, positivista jurídico, y no toma en consideración momentos similares en la historia de la Iglesia ni otros factores de importancia.
1) Acusa a la fraternidad de ser un nuevo Becerro de Oro, pero la misma acusación bajo esa lógica podríamos hacérsela a san Atanasio y a sus seguidores y a todo católico ortodoxo de aquella época. Podríamos acusarlos de soberbia, de ser fariseos y puritanos, de creerse superiores al papa y al resto de la Cristiandad, ¡lo cual no tendría sentido, por supuesto!
2) Que si la reconciliación era posible… claro, ¡pero eso estaba en manos del papa y de la jerarquía! La pelota estaba en su cancha, era su turno de jugar. Jugaron mal y ahí está la consecuencia. La fraternidad necesitaba obispos, solo había que dárselos y ya. Es absurdo echar a la congregación la culpa de los deslices de Roma. Y no es que la frate sea incriticable, ¡claro que se puede criticar! Pero en este aspecto específico de las consagraciones, no lo creo. Es una burla responder a la congregación recién un día antes de las consagraciones, ¡no habiéndola querido recibir en más de un año de pontificado a pesar de reiteradas peticiones de audiencia! Nos quieren ver la cara…
3) Que si la frate se queja cuando la tradición se aplica a ella… Que si ya se acabó la época de la tolerancia y con León empezó la firmeza, ¡no me hagás reír! ¿Qué firmeza? ¿En serio empezó la firmeza? Basta ver las enormes barbaridades y excesiva flexibilidad con las que se trata a las obispas LGBT, los chinos comunistas, los sinodales alemanes y de más. Si realmente fuera como dice el artículo, habría dureza hasta para con ellos, pero no es así.
No soy legalista, si algo tiene mi texto y los comentarios es que apenas he citado canones sino la Biblia y fragmentos de la Historia de la Iglesia.
Por cierto, no he oido ni una crítica dentro de la Fraternidad a la organización, su inmejorable página web, !Ni una palabra si quiera de vender souvenires ni botellas de vino como recuerdo¡ ¿Usted cree que esto es normal en una excomunión?
Paso a contestarle:
Eck
Una de las cosas que más me sorprenden de los lefebvristas es que lo del legalismo lo aplican a voluntad.
Cuando interesa, hay que apegarse hasta a la última coma, cuando va contra ellos no hay ley que aplique.
Qué curiosa formulación: «La Fraternidad necesitaba obispos, solo había que dárselos y ya», en lugar de decir que la Iglesia necesitaba obispos firmemente vinculados a la tradición. Todo dicho…
Muy patético todo el texto, ahora bien… cinco parientes míos, que nunca quisieron asistir a la FSSPX por no dejar su parroquia, no se confesaban, menos comulgaban, pero eso si, no faltaban a las peregrinaciones y procesiones de Semana Santa. Los cinco han muerto, con su bendición apostólica y todo, pero sin sacramentos…. nisiquiera el último, el párroco siempre estaba ocupado o había suficientes ministros extraordinarios, «que para eso están». Repito, fallecidos, sin sacramentos pero fieles al Papa.
¿Por qué no se hicieron focianos, entonces? Quizá hubieran tenido sacramentos. Su prueba no prueba nada.
Contundente !!! Y como esos sus parientes, miles. Y para colmo de males, cremados. La nueva moda entre los católicos » de hoy».
Es de desear que este tema se agote y podamos retornar al Wanderer especulativo. A esto ya se le dio demasiado espacio.
Me gustaría saber qué pasaba por la mente de Orígenes cuando se hizo ordenar, en contra de la voluntad de su obispo.
Porque a él también le dijeron que deje de enseñar, lo echaron de la Escuela Catequética. ¿Habrá alegado un estado de necesidad? Cierto que para la supervivencia de su doctrina era necesario escaparse de su obispo.
Cierto, gracias a su desobediencia logró sobrevivir la herejía de su admirado Bardasanes acerca de la absoluta incognoscibilidad de la esencia divina (acusar de mentiroso a 1Jn 3.2) — y no solo sobrevivir sino aún florecer hasta el día de hoy.
Orígenes y Galarreta se encuentran en el crimen de Prometeo, que es también el de Simón Mago.
— Andrés
Andrés, hay una diferencia fundamental en el caso de Orígenes que usted no tiene en cuenta: Orígenes no se hizo ordenar por obispos excomulgados o clandestinos. Cuando fue expulsado de Alejandría, fue recibido por dos obispos católicos y en «comunión plena»: Teoctisto y Alejandro de Jerusalén, y ellos lo ordenaron. Y lo ordenaron presbítero, no obispo. Casos similares se ven todos los días aún en la actualidad: seminaristas que son perseguidos por un obispo y son recibidos y ordenados por otro.
Bien, Wanderer. Pero el ejemplo es aleccionador por otro punto, contra la FSSPX. La ordenación (y, a fortiori, la consagración) implican un ejercicio de jurisdicción al seleccionar al candidato. Por eso su obispo se negó, porque Orígenes estaba bajo su jurisdicción. Por eso Nicea exigía la confirmación de obispos por el Metropolitano.
Estimado wanderer,
Por supuesto que hay muchas des-semejanzas dentro de mi analogía (empezando no se dice de ningún FSSPX que se haya emasculado); y no es lo mismo el cisma que la herejía, ni la ordenación episcopal que la presbiteral.
Pero hay una cierta osadía en desobedecer y ordenarse contra las órdenes explícitas del ordinario. El orden sagrado, por definición, no es para todos.
Será alguna vez justificada como en el caso que usted señala: probablemente. Pero el artículo de Eck acerca del temor y temblor me hace reflexionar sobre esto. Resuena en mi memoria Crisóstomo sobre el Sacerdocio y me pregunto si será posible incluso cometer sacrilegio (bajo alguna circunstancia, no digo que este sea el caso) al hacerse ordenar. Por ejemplo, sabiendo que uno no vive ni quiere vivir en gracia.
No sabemos durante cuánto tiempo va a durar este cisma. (Todavía hoy podemos discutir si el alma humana de Jesucristo, en constante y perpetua epektasis, estaría más cerca de Dios en el 2026 que en el 325.) Quizá mi preocupación sea infundada pero, como Elrond, temo que el destino de los cismas resulte muy amargo al final.
— Andrés
Mirelo por otro lado, estos temas sirven para poder realizar artículos especulativos al dar materia para la reflexión y que sirvan a las realidades de nuestros días sin que acaben en meros juguetes de pensamiento.
Eck
Buenísimo el artículo. Espero además que sea el último sobre este tema. Me resultan mucho más interesantes la palabras del cardenal Burke sobre la «sinodalidad» y las del papa a la dioscesis de Roma sobre el mismo tema. Merecen un gran análisis. Como las del arzobispo Paglia sobre la ley natural. Creo que sería muy sano especular e iluminar sobre estos temas. Mientras tanto rezar por buenos y malos.
Tampoco lo quiero de la avispesa anglicana pero quién decide quien es católico o no es la Iglesia. Los ortodoxos se llaman a si mismos catolicos ? también lo son nos guste o no?
Eck
Estoy muy triste con esta situación.
No creo que la decisión de la FSSPX haya sido buena.
Sin embargo, le preguntaría al Dicasterio para la Doctrina de la Fe:
Saludos.
Anónimo de las 17:04, no es necesario dar vueltas al derecho canónico una y otra vez, como los fariseos a la letra de la Ley para no reconocer la autoridad del Señor. La excomunión es real, simplemente.
Si es nula no es real.
Sólo puede ser nula si León XIV no es Papa legítimo, fue forzado o amenazado, o se inventó Tucho ese canón. O si lo que vimos fue una obra de teatro kabuki tradi o un ensayo general del rito pontifical y Galarreta y Felley no los hubiese ordenado a los cuatro.
Si ordenaron obispos sin mandato o contra mandato papal, la excomunión es automática.
Eck
Créalo, porque si fallece el ultimo obispo que les queda, ya no podrán perpetuarse en el tiempo y hacer su labor sagrada.
Simplemente no tenían opción.
Cito: «Tal fue la impresión que, viendo yo la transmisión en directo, tuve que quitarla en el momento en que bendecían al pueblo para evitar participar de ella aun en grado mínimo.» Que exagerado Eck! Lo entendería si dijera que no quiere participar de la «bendición» de la Obispesa Anglicana, pero los lefes gusten o no, son católicos.
Bien por las respuestas a las críticas, Eck. Pero lo de la usura no va. Ahí ha cambiado, por así decir, el valor del dinero, de modo que viene a ser similar a un alquiler. No es por ello intrínsecamente malo en ese supuesto el préstamo a interés. Vea lo que dice Meinvielle, por ejemplo.
No se yo. La principal razón de la crítica a la usursa no estaba en el interés en si sino en que el dinero era estéril, no podia producir nada por si mismo puesto que era un mero signo de valor para facilitar el intercambiar bienes y servicios. Se veía contranatural que produjese beneficios por el mismo paso del tiempo. Yo no estoy de acuerdo del todo porque creí que el dinero es poder social en un objeto físico o abstracto pero esto es para una reflexión en profundidad.
Si esto paso con la usura, que hubo una profundización y aclaración desde las condenas patrísticas y medievales?por qué no la habría con las afirmaciones contemporáneas? Y aquí lo dejo por hoy.
Eck
A lo de Meinvielle añado esto de santo Tomás, estimado Eck:
«Ad decimumquintum dicendum, quod sicut philosophus dicit in I Politic., duplex usus potest esse alicuius rei: unus proprius et principalis, alius secundarius et communis. Sicut calceamenti proprius et principalis usus est calceatio, secundarius autem commutatio. Pecuniae autem e converso principalis usus est commutatio; propter hanc enim pecunia facta est: secundarius autem usus pecuniae potest esse quicumque alius, puta quod ponatur in pignore, vel quod ostentetur. Commutatio autem est usus quasi consumens substantiam rei commutatae, in quantum facit eam abesse ab eo qui commutat. Et ideo si quis pecuniam suam alteri concedat ad usum commutationis, qui est proprius pecuniae, et pro hoc usu pretium aliud quaerat ultra sortem, erit contra iustitiam; si vero aliquis concedat alteri pecuniam suam ad usum alium quo pecunia non consumitur, erit eadem ratio quae est de rebus illis quae ipso usu non consumuntur, quae licite locantur et conducuntur. Unde si quis pecuniam signatam in sacculo concedat alicui ad hoc quod ponat eam in pignore, et exinde pretium accipiat, non est usura; quia non est ibi contractus mutui, sed magis locatio et conductio. Et eadem est ratio, si quis concedat alteri pecuniam ad usum ostentationis: sicut et converso si quis concedit alteri calceamenta ad usum commutationis, et ex hoc pretium quaereret ultra calceorum valorem, esset usura» (De malo, q. 13, a. 4, ad 15).
Cordial saludo,
Federico Ma.
Federico Ma. no puse las excepciones como la de lucrum cesans y otras (la escolástica tardía las amplían mucho más).
Lo que si creo que considerarían como usura es parte de nuestro sistema financiero de interés compuesto, reserva fraccionaria y creación de dinero de la nada mediante títulos de deuda, pero son temas para estudios en profundidad.
Eck
Eck, hay que diferenciar el dinero, que es genérico y se define por su triple función, de la moneda, la entidad concreta que cumple la función de dinero en una sociedad y momento particulares.
La prohibición del interés sobre los préstamos fue válida cuando la moneda eran piezas de oro y plata que había que extraer de las minas, refinar y acuñar, tal que el stock total acumulado aumentaba a un paso extremadamente lento.
Pero desde que la moneda pasó a ser pedazos de papel pintado que los bancos centrales crean a piacere, tal que el stock total acumulado aumenta muy rapidamente, esa prohibición ya no tiene sentido.
…»Una romería, una fiesta, una juerga del tradismo, revestido de casullas romanas, incienso y puntillas. Una celebración festiva, una borrachera inconsciente. Un culto a ese nuevo Becerro de oro en que se ha convertido la Fraternidad, abusando de los santos ritos tradicionales, tomando a broma sus advertencias y enseñanzas o, peor, profanándolas»…
¡Y esto se atreve a decirlo un vaticanosegundista!
¡Menuda impudicia!
¿Será también jesuita?
¿De la misma camada que Bergoglio?
Consejo puntero (174):
«No digas: esa persona me carga. —Piensa: esa persona me santifica»
Yo, y lo siento en el alma, no llego a la altura de Bergoglio y de los argentinos en el noble arte de la invectiva o plosgos.
Eck
Ay, Eck, usted se parece tanto al Padre Federico Higthon!! Su capacidad para la ficción, la imaginación desbordada, la tentación profética!
¿Quién puede escribir semejante herejía? Me tomé el trabajo (en realidad el inmenso placer) de verme las 6 horas del video de la Consagración de la FSSPX en Francia, esperaba mirar unos 10 o 15 min y me deleité viendolo casi las 6 horas, fue lo más bello y católico que haya visto en años (y eso que soy de Misa diaria -Novus Ordo-), me sentí por un rato dentro de esos coros angelicales que tanto describen el Reino de los Cielos, fue excelso, una caricia sublime espiritual a mi Alma, en especial cuando rezaron el Santo Rosario cantado para interceder por la lluvia. Bellísimo. Ojalá algún día pueda asistir a Misa Tradicional.
¿Cómo pueden excomulgar algo tan bello y tan católico? Muy rápido e indolente el Vaticano para ésto, pero muy lentos para excomulgar a esos Obispos nombrados por la dictadura comunista china, ahí miran para otro lado. Las ordenaciones eran necesarias, o ¿acaso pretendían que se extinga la Fraternidad? Mi apoyo total a la FSSPX y muy agradecido por mantener viva la bella tradición.
¿Sabe usted que el demonio se presenta bajo las apariencias de «ángel de la luz»?
Para entender, con mirada sobrenatural, cómo puede ser posible que algo «tan bello» sea excomulgado, le recomiendo leer el pasaje del Evangelio donde Nuestro Señor dice: «no todos los que me digan ‘Señor, Señor,’ etc.» Es un misterio terrible, pero es así.
Esos «coros angelicales» que usted describe, simplemente le suenan así porque entonaron cantos católicos… pero el mismo demonio puede citar las Escritura, ¿entiende? Por sí solo, no significa nada.
Estimado Andrés: Entiendo su punto y lo observo con atención, pero le pregunto: ¿Ud. realmente ve, o mejor dicho, sintió la presencia del maligno en esta celebración? Le reitero que soy de Misa diaria, profundo devoto de la Stma Virgen Maria, rezo el Sto. Rosario a diario desde hace 8 años, he leido 2 veces las Sagradas Escrituras completas y mantengo una vida muy espiritual, a sabiendas de que aún así soy pecador y con miles de defectos, pero yo no sentí nada maligno en esta celebración. Al contrario: Estudié los rostros de los Sacerdotes, el comportamiento de la feligresía, escudriñé la Homilía, casi juzgándolo todo de acuerdo a las advertencias y reparos que hay con la FSSPX, y sin lugar a dudas, me encantó!!. Fue de una belleza celestial, una brisa de caricia espiritual para el Alma. Rezar el Santo Rosario cantado, que es terror del maligno, no puede ser nunca anatema.
¿Sabe dónde si veo al demonio? En el sufrimiento diario que tenemos casi todos los laicos con gran parte de esta curia corrompida, de sínodos mentirosos donde nadie me pregunta nada pero «ejecutan» como si fuera Vox Populi, Vox Dei. Con los malos Obispos que me toca aguantar, Homilías simplonas y aburridas sin sustancia, ni doctrina, ni espiritualidad. Con los exabruptos en Misa. Con la Pachamama y la política metida dentro de la Iglesia. Con mucho negocio y destrato a los fieles. Allí si claramente veo el sufrimiento de nuestra Iglesia. Siendo neutral en este tema, y jamás habiendo ido a Misa Tradicional, me sorprendio gratamente y mi apoyo en este caso es para la FSSPX.
Vea, estimado… el asunto es que no tiene nada que ver lo que sintamos o no acerca de la presencia del maligno. Todo su elenco posterior a esa pregunta, discúlpeme que se lo diga así, es pura vanidad.
¿Los rostros de los sacerdotes, el comportamiento de la feligresía, etc.? ¿En serio cree que por ahí pasa el discernimiento?
¿Sabe usted que el demonio ha llegado a aparecerse a algunos Santos, bajo las apariencias de la mismísma Virgen Santísima?
Me sorprende que, habiendo leído dos veces las Sagradas Escrituras y llevando una «vida muy espiritual», no lo comprenda.
Claro, ahora resulta que el demonio mismo recita el Santo Rosario completo y le reza a María y a Jesús en Misa frente al Altar de Dios y en presencia de Sacerdotes y fieles consagrados, contradiciendo todas las enseñanzas de los Santos y de la propia Virgen María. La verdad, todo este artículo y esto de la «romería, una juerga y becerro de oro» me parecen una auténtica estupidez. Y despreciar el discernimiento espiritual (a veces nuestra única arma en estos tiempos muy difíciles) aún más. ¿Acaso niega también que Jesús nos envió al Paráclito?
Donde sí veo mucha maldad y mezquindad es en el Vaticano, rápidos e indolentes para excomulgar a 500.000 fieles católicos tras negarles ordenaciones que eran necesarias desde hacía mucho tiempo, quizás especulando con que se extinga esa «fraternidad molesta». Mucho ecumenismo, mucho sinodalismo, mucho todos, todos y todos, pero excluyen con máxima rigurosidad y presteza a nuestro propio rebaño, mientras toleran y miran para otro lado infinidad de herejías propias y ajenas. ¿Los obispos de la dictadura china están en Comunión con Roma? Hipócritas, diria el Señor.
Nadie dijo eso.
¿Qué significa ese «consagrados»? ¿son distintos que el resto de sacerdotes y fieles? ¿o usted sugiere que el demonio no puede hacer nada ante una congregación de católicos en Misa?
Nadie despreció el discernimiento espiritual. ¿Acaso usted cree que lo que usted hace es necesaria e infaliblemente «discernimiento espiritual». Le repito, vanidad. Vanidad, que es pecado espiritual, justamente. Cuidado.
Acumula mentiras y exageraciones propias de una mente enferma, con pena se lo digo.
Cuidado con la vanidad.
Al final, sabe más el director de la película El Abogado del Diablo, que muchos que se autoproclaman católicos tradicionalistas o expertos en discernimiento espiritual.
No digamos nada de C.S. Lewis (¡un anglicano! ¡oh, qué sentido del humor tiene el Señor!)… con leer Cartas del Diablo a su sobrino, más de uno se vería retratado en su necedad.
Pues yo leí todas las SSEE el doble de veces y rezo el Rosario diariamente desde hace más tiempo. ¿A qué viene eso? ¿Este es el nivel de los apologetas lefebvrianos? ¿Acaso perdieron la cabeza ya totalmente?
Anonímo, claro que el Diablo lo puede, puede «recitar el Santo Rosario completo y le reza a María y a Jesús en Misa frente al Altar de Dios y en presencia de Sacerdotes y fieles consagrados.» Si le interesa, lo puede hacer perfectamente. (Por cierto ¿Qué santos y qué apariciones marianas?) Pudriendo la raíz, hasta puede que le interese mantener la carcasa para engaño. Los fariseos hacían unos cultos sinagogales excelentes, defendían la ley, mantenían el culto de Templo a la perfección y suma pureza y…condenaron a Cristo, que, previamente les llamó hijos del Diablo. Así que puede y, de hecho lo hace en cada sacerdote hipócrita y pecador impenitente que haya existido, ¿no estuvo y entró en Judas durante la Ultima Cena (!ante el propio Dios en persona y encarnado¡)? Así que pudriendo la raiz, consigue que hasta las cosas más santas sean sus instrumentos de condenación.
Y qué, tanto rosario, tanta maravillosa ceremonia y tantos cantos sublimes, ¿no cometieron perjurio en ella los cuatros neoobispos al prometer solemnemente, poniendo a Dios como garante y testigo, de obediencia al Papa León XIV mientras quebrantaban el juramento públicamente? ¿No comulgaron tras cometer este horrible pecado del que nos advirtió el propio Salvador? Poco se habla de este hecho cuando es para mi el más grave espiritualmente hablando.
Eck
Fue una cutre pachanga fachosa se mire por donde se mire
CISNEROS
No ha entendido ni a Roma. Por aquí se reprocha el comportamiento de Roma cuando esta siempre ha actuado así. Toleró el galicanismo desde el sg. XVI hasta el XX para evitar un cisma como el de Inglaterra (y sabe Dios que hubieran dado el divorcio de Catalina si no hubiesen tenido los soldados españoles en Roma) a pesar de las condenas de Bonifacio VIII. Tampoco los galicanos jamás cruzaron la linea sino que amagaron y nunca dieron.
Tampoco ha sido muy dura Roma, sino, ved como se puso Pio IX con la Accion Francesa. Por el mero hecho de leer su periodico, sus confesores tenían que tratarlos como pecadores públicos…
Con los nuevos tiempos, ya se ve los resultados. No comprendieron que León XIV no tiene ningún vínculo personal con el problema. No tiene los cargos de conciencia de Benedicto XVI, ni el deseo de unidad de Juan Pablo II ni los sentimientos complejos de Francisco I (adversion y admiración). Era tanto una oportunidad como un peligro, una oportunidad porque no tenía muchos prejucios pero era un peligro porque no iba a tener los remilgos ni los frenos morales si tenía que ser duro.
Desgraciadamente así ha sido y lo han comprobado. Ahora con el recurso parece que lo han comprendido. Veremos, quiera Dios resolver este cisma por el bien de tanta almas.
Eck
ok. Que siga tolerando lo que viene de Alemania por decir, pero no aquello que guarda la Fe, Eso no se debe tolerar, ni esperar a sancionar. A los herejes, a los cismáticos informales o desobedientes como el card. Radcliffe se debe tolerar, las veces que sean necesarios para que poco a poco, con esa lentitud, característica y marcada de conservadurismo, sí; muy lento, lento, cada vez más lento, ni siquiera parezca esa rana que se va cocinando. Sigamos cómodos ? con toda esta crisis.
Yo no los tolero, los combato. Lo que no hago es romper la comunión de la Iglesia visible ni darles excusas ni seguir socavando la autoridad Pontificia. Estaría más cómodo sin escribir o dando alabanzas a la Fraternidad.
Y a ver dejamos las bobeces y hacemos caso al Señor y somos más astutos que la serpientes y más inteligentes que los hijos de las tinieblas.
Eck
Parafraseando: a Radcliffe lo que es de Radcliffe y a Pagliarani lo que es de Pagliarani.
Todavía no comprendo que le ha pasado al mundo tradi y su locura por atacar sin ton ni son a León XIV. Alucinado lo he visto desde la propia elección, cuando nadie conocía al pontífice, ni sabía de donde era ni por donde iba a ir. Yo no me fío de ningún pontífice, pero esto era locura, que en el fondo encubre una verdad, y es que muchos tradis vívian muy bien bajo Francisco: contra Francisco se vive muy bien, sobre todo cuando se vió que ya no podía exterminar el movimiento. Toda la buena prensa y la buena actuación en el cónclave se fue al garete con este histerismo, exigencias, mala educación, rabietas y poses de diva y vedette cuando somo pocos.
No soy partidario de León XIV, no lo conozco, pero tengo motivos de esperanza de que su gobierno será más normal. Creo que es un hombre prudente, abierto y respetusoso con las normas. Creo que se puede llegar a cuerdos beneficiosos con él si se demuestra lealtad, colaboración y respeto al procedimiento. Y creo que los hechos me respaldan:
-Frente a tanto gaznapiro que pedía una purga y que no han gobernado ni una comunidad de veciona, ha tenido la prudencia de hacer caso a la recomendación que se da a los nuevos párrocos cuando son destinados a una nueva parroquia. Ver, oir y esperar un año para hacer cualquier cambio. Es lo que ha hecho: ver el funcionamiento de toda la curia y tras un año ya está cambiando empezando por su propia casa: la diócesis de Roma.
-Abierto. Durante este año ha consultado a infinidad de personas sobre todos los temas, lo que demuestra que quiere enterarse y entender los problemas antes de actuar, que esta abierto a otras opiniones y perspectivas, que quiere oir a todos en lo posible para dar con la solución adecuada. Eso si, tomada la decisión, será muy dificil que cambie de opinión.
-Respetuoso con las normas. Frente a su antecesor, que llegaba a hacer normas para darse el gusto de saltarselas, este espera los plazos para los cambios, pone a los que, según el escalafon, debía ocuparlas. Vuelve el trabajo de cada día. Pero ata en corto a estos cargos, como se vio con el Tucho tras la polémica de la corredención, se acabo estas aventuras. El Tucho comprendió el mensaje, otros no y así les ha ido.
Alguno me preguntará, si está hablando con todo, porque no recibe a la Frater. Fácil, porque la actitud soberbia y de Norma Desmond de la Frater se lo impide. Recibirles se vería como señal de debilidad, de aceptación de chantajes, de imposición. Ningún gobernante en su sano juicio aceptaría esto y menos de un presunto subordinado. Y esto demuestra que la Frater, tan romana y tradicional ella, no ha entendido ni a Roma ni a los tiempos.
Eck
Quiere entender lo que quiere emtender..
Zuma
Bueno eso es lo que dice la buena teología domestica de cada persona: la unión de entendimiento y la voluntad. Así lo dice Castellani en su Psicología.
Eck
Sí, pero la unión de intelecto y voluntad no implica la subordinación de aquél a ésta: eso es contra natura. Y menos cuando la voluntad degenera en mera pasión, en fijación irracional. Examine su precaria ciencia psicológica. Castellani puede ayudarlo.
Le diré un poco más: sus resobadas y cansinas chanzas contra inciensos y puntillas podrían haber salido de las páginas de cualquier cagatintas anticlerical de hace 150 años: entonces hubiesen constituido un recurso malicioso pero dotados al menos de algún filo. Hoy constituyen una caricatura anacrónica y vil, destinada a la dudosa proeza de rematar un cadáver.
Me cuidaría mucho de esputar contra cualquier forma de solemnidad litúrgica en tiempos de curas que visten como payasos y dan la comunión a canes. Evitaría la veleidad de querer «dar la nota» entre tradis cuestionando por puro antojo las que considero sus «vacas sagradas»: ese afán inmoderado de singularidad de juicio ha sido, a menudo, la ocasión de graves tropiezos. Y la oportunidad de las almas cobardes para evitar tomar parte en una disputa perentoria. «No soy de aquí ni soy de allá». ¡Ah, cuántos pretextos alambicados, con sonsonete, se urden para diferir el compromiso!
En fin, en obsequio al irrelevante alegato que nos ofrece en este post, prefiero no abundar una por una en sus salientes debilidades. Ya lo han hecho otros lectores con solvencia y acuidad.
Estimado marqués, no soy voluntarista, he dicho unidad, no subordinación, porque no existen separadas.
Respeto a las puntillas e incienso ¿Quienes son los que siempre están con esos temas, comparando a veces con sorna hasta con parroquias muy pobres y que sólo cuentan con casullas pseudogóticas sesenteras? De anacrónico nada, solo basta pasarse por los comentadores de todos los blog cuando se tocan esos temas.
Respeto a la solemnidad litúrgica, mire, me parece peor su profanación interior para fines non sanctos que los curas payasos, que, quizás tengan buena voluntad aunque errada. Y ya puede ser una misa pontifical ultrasolemne, hermosísima, coros angélicales y bien hecha, que el perjurio delante de Dios ahí está.
¿Y sabe porque incido tanto en estos puntos dentro del tradicionalismo? Porque estoy viendo un fermento fariseo que me aterra y me llena de pesadillas si no se corrige a tiempo cuando llegue la hora de la restauración católica.
Eck
Es gracioso que haya gente que afirme que soy normativista cuando en mi escrito no me he referido en ningún sitio a citar cánones ni demás leguleyererías y que otros me hayan afeado de que no exponga las razones legales (ni teológicas) de mis afirmaciones. Pónganse de acuerdo. La primera parte de mi escrito es religiosa y desde una perspectiva religiosa. La segunda política y prudencial, política y prudencia eclesial.
Creo que han faltado estas perspectivas al debate, porque se esta muy comodo enfangándose en el fango de rábulas y reglamentos o en poses rebeldes y resistentes de adolescente sesentero niño bien o cheto (pero con el telefono de papa en el bolsillo bien guardado). Lo siento, yo no juego a ese juego, me importa un comino.
Desde un punto religioso están esos obispos, y quienes los sigan y comulguen con ellos, excomulgados y en cisma. Así lo ha afirmado quien tiene autoridad de hacerlo, el Papa y sus delegados. Sea justa o injusta, eso lo dirimirá el pontífice con Dios, tiene ese poder temible. Si es injusta, no hay pecado pero si hay obligación de cumplir con aquellas prohibiciones que tiene legítimidad el pontífice mientras defiendo mi inocencia. Si hubiese peligro para las almas, sólo realizar aquellas que sean por su bien pero suspender las demás. Lo demás es cuento y tomarse por el pito del sereno la sacralidad de la religión.
Eck
Yo lo banco, don Eck. Buen artículo .
Perjurio. Y en medio de la algazara tuvimos a seis obispo excomulgados y cismáticos y cuatro perjuros. !!!Y comulgaron del Santo Caliz¡¡¡ Sólo Dios sabe si no tenían estos pecados en la conciencia y así lo espero.
Si y digo perjuros públicos y, por ende, malditos. De esto, lo más grave de lo que sucedió, a penas se habla. Tomaron solemne juramento ante Dios, como testigo y garante, en su altar, en medio de una ceremonia sagrada, ante el pueblo, de obedecer a León XIV. Y mientras lo tomaban, le desobedecían a la vez en cuestión muy grave, a sabiendas porque fueron advertidos personalmente por el propio pontífice y ante Dios y el pueblo.
No me vengan ahora con escolaticismos, cánones y demás alfalfa. Sólo se puede romper un juramento si este obliga al realizar un pecado. Ya nos avisó el Salvador a abstenernos de realizarlos con su petición de que nuestro si sea si y nuestro no no (¿No se llama así su revista?) Pudieron variar la formula, poner salvaguardas, abstenerse de hacerla o eliminarla sin más. Les pudo la soberbia y el rubricismo.
El contrapunto bufo fue la ceremonia del mandato. En vez de eliminarla o de decir la verdad a secas: no lo tenemos pero la necesidad exige las consagraciones, se leyó un documento propagandístico econiano. Esto demuestra que tanto gallear de respeto a la liturgia, la pervierten y se la toman como un adorno, que no tienen espiritu litúrgico verdadero, de seriedad, de creencia en la verdadera acción del rito.
Claro que hay que juzgarlos con mayor dureza que a alemanes, chinos y progres. Y ¿Por qué? Precisamente por lo que pregonan, por afirmarse de que conservan la fe pura e inmaculada, de que se toman con seriedad los mandamientos, etc. porque es la vara con la que miden. Al que mucho se le dió, mucho se le exigirá.
Eck
Sobre el «estado de necesidad»
Se habla mucho del estado de necesidad, como dije, podría creerlo si se hubiera hecho de otra manera muy diferente. Si se hubiera hecho en un lugar cerrado, con pocos asistente (miembros de la fraternidad, seminarista y testigos escogidos) aunque se hubiese transmitido en directo. Si se hubiera hecho de manera austera (invita a ello el rito romano, de hecho, es su esencia histórica heredada de Roma) y luego una acción penitencial y de petición de perdón a Dios por los males de la Iglesia.
No, nada de nada. Tuvimos una Tradifest en Econe donde se llegó a vender vino caro: Estuche Cuvée Écône 2026, «Llévese un recuerdo de este evento histórico» por 80 euros. La organización soberbia, vamos, da sopas con hondas a la visita papal a España. Fotos de sacerdotes con camisetas con lemas como Requete excomulgado. Eso si, bien vestiditos, velitos, mucho latin. incienso y canto gregoriano. Pero ¿qué quieren que les diga? Me pareció más ofensivo que un festival de Heavy Metal. Estos no encubren sus pecados so capa de religión.
Y aquí hubo todo un festival de soberbia y fariseismo y me contengo para no decir lo que de verdad pienso porque, si no, estallaría el blog.
Eck
Voy a intentar contestar a todos puesto que la mayoría de mis críticos coinciden en sus críticas.
En primer quiero dejar clara mi posición personal con la Fraternidad. No he tenido nunca ningún vinculo con ella, no le debo ni favor ni disfavor y ni siquiera he conocido a algún miembro pleno suyo, aunque esto pueda parecer posible dentro de nuestro mundillo. Hasta que comenzó todo este circo en febrero, mi posición era más favorable que lo contrario y mucha más compresiva con su actitud aunque no la compartiera.
Esto cambio cuando leí las cartas, mensajes y profesiones de fe de la Fraternidad desde febrero, aunque ya se había mostrado la patita con el tema de la corredención. Así no se trata con Roma, no se deja margen al otro y es, en última instancia un chantaje de niño pequeño que se pone a berrear para que su madre le dé una galleta para que se calme. La puntilla fue leer varios mensajes internos donde se afirmaba que no importaba llegar a un acuerdo sino seguir enredando con vacuidades para mantener ese status quo de ambigüedad que les permitiese afirmar que estaban dentro de la Iglesia mientras actuaban con total independencia. La afirmación de D. Davide al Tucho de que iban a dialogar pero que no se iba a llegar a un acuerdo pues era inutil sino para… ¿para qué?
Para seguir así, que nos viene tan bien. Mucha fotito con el Papa, mucha cita en el misal, mucho ultramontanismo y hacer lo que nos da la gana, no hacer caso a nadie, creerse la guinda del pastel y victimismo a raudales. Hipocresía pura, desfachatez total, fariseismo puro, escarnio de la Iglesia y un insulto a todos los grupos que se han mantenido leales a la Iglesia Universal a pesar de las persecuciones, vergazos y prohibiciones. Desde la Iglesia Hispana, que perdió su rito, hasta los greco-católicos, tan despreciados (Por cierto ¿Por qué la Frater no concedió un obispo a los de S. Josafat? Ah, que se pueden salir de nuestras manos y control…)
Yo ya por aquí no paso, lo siento.
Eck
Si el texto de Cayetano da para todo al
momento de interpretarlo, háganla simple:
Vean que a pesar de las ordenaciones de aplicó sólo excomunión a seis personas y se habló “de un acto cismático”, que no es lo mismo que “cisma” y listo.
Lo mismo de hace cuarenta años. No cambió nada. No había cisma en 1980, ni en 1990, ni en el 2010, ni en el 2020, ni ahora.
O hay otro modo: Pregúntense por qué en el caso Los siete de Hawai, la Santa Sede falló como lo hizo.
La Santa Sede falló como falló porque sólo puede juzgar en el fuero externo (de internis neque ecclesia) y para que se dé un cisma se tiene uno que unir formalmente a él. Por eso los obispos, sacerdotes y seminaristas más los adheridos en cofradías si lo están mientras los fieles de a pie es según. No hay en este momento un método que pueda separar al que va las misas de la fraternidad por liturgia, recepción de sacramentos y rito y quienes van por convencimiento cismático.
Si la Santa Sede decretara, como ya hizo en alguna ocasiones, que la mera recepción de sacramentos es prueba de cisma (la comunicatio in sacris sin grave motivo), si lo sería. También tiene potestad de levantar las penas o parte de ellas o mostrarse indulgente como en 1988.
La excomunión mantenida en el tiempo y sin arrepentimiento es cisma, ya se puede decir que no, que si en su corazoncito y demás. Juzguelo Dios pero lo público es como es. El caso más semejante al nuestro es el Cisma de Utrecht, calcado y hata mandaban cartas, citaban al Papa en el canon y demás hasta su 1848. Pero, oye, Lambertini, gran canonista y otros debieron equivocarse de cabo a rabo.
Eck
eck comete el error de meter a los ortodoxos en su narrativa bastante cargada!
Eck ni se ha dado cuenta de nada: ahora la separación suma la heterodoxia doctrinal de León XIV, un Francisco II.
La Profesión de Fé de 154 puntos del 24 de junio de 2026, en Menzingen, Suiza, aprobada por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) constituye un rechazo sistemático y articulado de un conjunto de actos magisteriales del pontificado de Francisco y de León XIV, así como de determinadas orientaciones del Concilio Vaticano II, cuya recepción estiman los lefebvristas incompatible con la fe católica perenne.
En materia sacramental y moral, los nn. 88-95 y 116-117 condenan como heterodoxas la exhortación apostólica postsinodal AMORIS LAETITIA (2016), por admitir la absolución y la comunión eucarística a divorciados vueltos a casar sin propósito de enmienda, y la declaración FIDUCIA SUPPLICANS (2023), por extender la bendición pastoral a uniones adulterinas, concubinarias y homosexuales sin verificación de la condición moral del solicitante.
León XIV comete la herejía de ir contra
los actos morales intrinsece malum
peccatum sodomiae clamans ad caelum, un pecado contra natura (verdades divinamente reveladas)
pecado capital de lujuria que vulnera los VI y IX Mandamientos de la Ley de Dios,subvierte
contra los sacramentos de orden, matrimonio, la Eucaristía y confesión, y en el caso de que fueran adultos, los de Bautismo, Confirmación y extrema unción
subversión de la doctrina dogmática en relación a la moral de una falsa pastoral de misericordia que todo lo justifica, (indiferentismo, relativismo, laxismo)
destrucción de la moral objetiva católica e implantación de la moral subjetiva de la conciencia luterana,
promoción del pecado que salen del corazón del hombre y concupiscencia de la carne, mundo y demonio
regresa al pecado original y renunciar al bautismo conque abandonamos el imperio de Cristo y pasamos a ser propiedad absoluta del pecado y la muerte, promueve el pecado social y estructural
pecado de escándalo a los pequeños, terrible escándalo y confusión para salvar almas, sacrilegio, infidelidad a la Fé inmutable recibida,
desobediencia papal y episcopal a la Sagrada Escritura, Sagrada Tradición y Magisterio perenne de la Iglesia y de la eterna Cabeza y Sumo Pontífice de la Iglesia Universal, Jesucristo,
rompe la escatología al dar para un mismo acto moral unos resultados escatológicos absolutamente diferentes según sea el parecer del obispo y la conciencia del sujeto: cielo, infierno o purgatorio (según el código postal donde residas, el obispo te será más o menos bueno)…
Los lefevristas no son nadie para decir a la Iglesia lo que debe aceptar o juzgar incompatible, no somos una secta de gnósticos con una clase superior que sabe y otra que no.
Me gustaría que no se sacara de quicio y pro domo sua los textos de Amoris Leticia y Sodoma Supplicans, porque a este juego jugamos todos. El primero no comprometió al papado, Francisco era demasiado listo e hizo subtefugios que, por cierto, se cargaron completamente el concepto de magisterio, tanto el pre como el postconciliar y con Sodoma es un timo del tocomocho. Lo sé porque me los tuve que estudiar para oponerme en su tiempo. Además no esta prohibido bendecir a nadie por muy pecador que sea
Me gustaría que fueran coherentes y que la Fraternidad denunciada la usura como intrinsecamente mala y a los papas que se callaron y la aceptaron en la práctica y en la teoría en su kilométrica profesión de Fe. La usura esta condenada por la Escritura, los Padres, Concilios (el IV de Letrán), por Santos y Doctores. ¿Lo van a hace? No ¿Por qué? Porque afectaría a Pio VII, Gregorio XVI, Pio IX, León XIV, Pio x, Benedicto XV, Pio XI y Pio XII que llegaron a contar hasta con bancos propios, inversiones, fondos y prestamos.
Por no hablar de los pecados que claman al cielo pero, curiosamente, se olvidan de uno o pasan muy de puntillas. El de la justicia social, el gran pecado de todo el XIX y el que hizo clamar a S. Pio X que por primera vez la Iglesia había perdido a los pobres y a las clases humildes.
Vamos a hablar en serio, lo que ustedes denuncian con tanto vigor ( y está muy bien, yo lo apoyo) sólo tiene dos pegas: se creen que solo sucedió despues del Vaticano II. Se equivocan, sucedió con muchas cuestiones antes pero ustedes no las ven o no las quieren ver en su visión mítica, utópica de un pasado perfecto con la agravante que le confunden con la Tradición. Como si no se hubiese pasteleado durante siglos con los errores. La segunda pega es que con ello justifican una secesión cátara y farisea en vez de labrar el campo del Señor junto a sus hermanos.
Eck
Así que, Eck, «curiosamente, se olvidan de uno o pasan muy de puntillas. El de la justicia social, el gran pecado de todo el XIX y el que hizo clamar a S. Pio X que por primera vez la Iglesia había perdido a los pobres y a las clases humildes»…
Resulta que es el gran pecado de todo el XIX, pero no de antes.
La Iglesia «por primera vez» (se supone que no antes…y después ) pierde a los pobres y a las clases humildes (se supone que como en el Islam)
En el siglo XIX, gracias a la superstición de la razón y a su uso racionalizante por los filósofos crean ideologías; ideologías que son un mapa y hoja de ruta para alcanzar el poder y un banderín de enganche para su carne de cañón, crean la ficción de que «si yo vivo mal es porque el burgués me roba». Esto es la base de la praxis revolucionaria para hacer la revolución.
Eso no es el gran pecado de la «justicia social».
Eso es utilizar los vicios humanos (codicia de los bienes ajenos, envidia, resentimiento, odio, hacer el mal…, justificación de la propia mediocridad … incluso pereza ) para manipular una parte de la población y usarla en beneficio egoísta contra el orden, bueno o malo, establecido. Y no lo hacen precisamente cristianos, sino sus enemigos.
La «justicia social» debería ser aplicar la justicia a una persona y, como se aplican a muchas, esto informaría la sociedad toda.
Tengo que reconocer que ha funcionado, por ejemplo en la España de Franco, donde, al ser el catolicismo religión de Estado, hubo una subordinación directa de la economía a la mejora de las condiciones del obrero y su familia, creando junto a una política de industrialización las clases medias españolas de hoy utilizando la doctrina social de la Iglesia.
Sin embargo, como también pasa con los nacionalismos (y el catalán, vasco e irlandés son ejemplos claros), cuando la Iglesia apoya una tendencia política (especialmente cuando es una ideología ), lo que está haciendo es legitimarla con su prestigio…hasta que, cuando sea fuerte, la aparte o incluso combata, porque toda ideología es expansiva y tiende a ser y funcionar como una religión laica. Y es imposible que una persona pueda creer en 2 religiones al mismo tiempo; menos aún cuando una predica el perdón y el trabajo y la otra el odio y el robo. Así la ideología desplaza a la religión (el catolicismo se ha hundido en las otrora catolicísimas Cataluña, Vascongadas e Hibernia)
No sigo.
No hay que olvidar tampoco que el liberalismo y los libertinos de las clases altas (empezando por el Rey, con sus maîtresses-en-titre) no solo dan mal ejemplo: constituyen la oposición semioficial a la Iglesia, wue predica lo contrario.
Si dar lecciones de moralidad sienta mal, poner el acento en rezar (algo pasivo, femenino) y no en el cultivo de las virtudes (activo, masculino), enajena parte de la población masculina, en plena moda del cientifismo y culto a la razón («el hombre razona, es científico…; la mujer siente») etc.
En cualquier caso siempre habrá pobres y, cuando se magnifica el dinero («justicia social») inevitablemente se estará quitando valor al que no lo tenga, por mucha dignidad que tenga como persona, buen padre/madre de familia, honor, limpieza, santidad etc.
Finalmente le contaré cómo terminó la «justicia social» de Franco:
Acostumbró a los españoles al socialismo; de modo que en cuanto tuvieron oportunidad…votaron socialismo, porque como es lógico, exigen vivir a costa del vecino cada vez más.
¿Y qué hacen los socialistas en cuanto llegaron al poder?
Destruir la economía (cerrar las industrias de Franco) para asegurarse que el obrero, muerto de hambre, tenga que votarles a cambio de ofertas de ayudas sociales («justicia social»), mientras que destruyen la educación (la escalera social) para que el hijo del obrero no pueda mejorar su vida a través del estudio y se desclase, e imponer el marxismo cultural, mientras traen el mismo «anticlericalismo» (eufemismo por anticatolicismo) de la pasada Segunda República Masónica anticatólica.
¿Qué puede hacer usted como católico con su «justicia social»?
Pues cumplir con ella dando ejemplo:
Con cada servicio que pida o compra que haga (tomarse un café en un ídem, comprar una barra de pan el la tahona, utilizar transporte público…) no olvide de dar una buena propina a la clase humilde que le sirve. Pero no caiga en la prodigalidad:
Ser pobre está muy bien para los políticas, los progresistas, los seguidores de la justicia social pontificia…pero no para el que lo sufre en sus carnes. Queda avisado.
Vale.
(PS: todos tendemos a depender de la situación de nuestros progenitores y de los esfuerzos que hicieron para que sus hijos viviésemos mejor. Acuérdese pues de agradecérselo de palabra si están vivos y de encomendarlos a Dios si han fallecido, porque nadie nos debe nada. Ya sabe: «es de bien nacido ser agradecidos»)
Anónimo, cuando hablo de justicia social sé de lo que hablo y la iglesia del XIX tuvo ese gran pecado. Sólo basta con echar un vistazo a la literatura religiosa de la época para comprobarlo. El problema social se arregla con un mendrugo de pan envuelto en una hoja del Evangelio, esto lo leí de un importante obispo español, sabe Dios cuanto siento haber perdido la referencia. O hay que predicar a los ricos la limosna y a los pobres la resignación (No sé que hubieran pensado S. Jerónimo y S. Juan Crisóstomo…) y así suma y sigue. Donoso Cortés y su ejemplo no fue escuchado, se atacó al P. Gafo y otros, etc. Es uno de los pecados que claman al cielo.
Se confunde, España ya en 1936 era mitad socialista, sea PSOE, comunista o anarquista. No hizo falta que Franco acostumbrase a los españoles a un socialismo aunque fuera de derechas. Lo que hay que preguntarse como se pasó de un país que era en 1836 mayoritariamente hipercatólico a marchamartillo y en 1936 a que su mitad fuera tan anticlerical para llegar a la mayor persecución desde Diocleciano…
Eck
Eck:
Los vaticanistas-secundistas no son nadie para decir a la Iglesia lo que debe aceptar o juzgar incompatible, no somos una secta de gnósticos con una clase superior que sabe y otra que no.
A vuelo de pájaro, leo los textos muy largos. Creo que me representa totalmente y creo que, si nada importante me escapó, lo suscribiría enteramente. Ya era hora de la collera tradi de la FSSPX entender de una vez por todas que hay gente con cojones en la Iglesia todavía, que ella no es un circo opuesto a una gente que se cree el colmo de la seriedad religiosa. Se ufanaron, se la creyeron y ganaron un pie en el poto. Y ahora, en su delirio de amor al Papa, a la Iglesia y de a ella pertenecer, van a apelar. Es ceguedad o una tremenda concha vivir 5 décadas creyéndose la última galleta del paquete, salvadora de la patria, desobediente, disuelta, sancionada, viviendo en total aislamiento del resto de la Iglesia y creer que con estas actitudes son Iglesia deveras. Nadie con el mínimo de sentido común que aplique esta lógica al pertenecer a un colegio, una empresa, una universidad considerará que personas así hacen parte del todo. Solo hay dos soluciones: o de integran o son botados. No hay como estar y no estar. Y una evidencia fuerte que estos pendejos no estaban era cuando algunos prelados les exhortaron a luchar por cambios DENTRO de la Iglesia como hicieron loa santos. Y la FSSPX siempre afirmó no ser posible pactuar con Roma y regularizar su situación. Siempre optó por cambios desde afuera porque se ven esquizoidemente como tipos que serían Iglesia pero sin untarse de ella.
No tengo informaciones suficientes para sacar a Fellay de la jugada como hace el autor. Ya había sido excomulgado, ya había expulsado a un obispo de 1988 y agradecido a Benedicto XVI por lo ocurrido en 2007. ¿Qué le impediría marcharse de la FSSPX caso estuviera tan apenado? ¿Por qué forma parte del Consejo General si no le parece todo esto? Su salida dejaría solo al obispo español y habría un co consagrante.
Lo que sí me queda claro es que Fellay parecía desear la regularización en el tiempo que fue Superior General. Era más maleable, se encontraba con gente de Iglesia sin la necesidad imperativa de solo hablar con el Papa en un primer momento. Y me consta que desde 2018, con la entrada del talibán padre Davide todo se polarizó, endureció. Se le ocurrió que la mejor actitud es pechar Roma sin retroceder un milímetro. Pues, se fregó.
Finalizo: lo que más paz me dio en medio de tanto lío fue la muy destacada frasis del Papa: seguiremos nuestro camino. Y pese a los múltiples problemas de una Iglesia que hace água, sin ser papólatra, mucha paz me da estar en la misma barca que la del Sucesor de Pedro mientras que los lefes están su lancha moderna con sus niveles inferiores llenos de millones de euros, aislados, rezando en su lancha por el Papa y creyéndose estar en la Barca. Pues, no. Esto es una disociación de personalidad. Estar en la Barca es correr el riesgo de hundir con ella, es tapar los agujeros. Estos señores em su barca están con sus inciensos, ornamentos hermosos y caros y, lo peor, no están cambiando NADA en la Iglesia. Lo único que cambia es el número de los que se suben a su barca. Solo deseo que recapaciten porque no les tengo rabia. Serían valiosos CON nosotros. Y oro en estas intenciones. Por ahora, seguiremos nuestro camino…
«Seguir nuestro camino», ¿es el camino de la sinodalidad? ¿El camino que hemos visto en año y poco de nombramientos obispales? ¿El camino del globalismo, el inmigracionismo y el catastrofismo climático? Eso no necesariamente significa «yo y mi casa, serviremos a Yahveh». Ni tampoco «sí Señor, tú sabes todo, sabes que te quiero»
Algún día el Papa va a declarar un dogma y los lefebvristas lo van a rechazar por el estado de necesidad.
¿No sería más sensato intentar reformar la Iglesia desde adentro, como lo hicieron los santos?
Déjense de jorobar con que no conocen el futuro.
Insulta a la inteligencia de un Papa canonista pensar que por lo sucedido en el futuro declarará «cisma»:
«La desobediencia puede consistir en negarse a reconocer, en un caso concreto, la competencia del legislador, sin negar su poder. No hay en ello un cisma. Lo habría si la negativa a obedecer procediera del rechazo de la autoridad del legislador». (Rauol Naz) « Schisme et schismatique » en el Diccionario de Derecho Canónico, tomo VII, Letouzey y Ané, 1965, col. 886.
El teólogo Cayetano, el más célebre de los comentaristas de santo Tomás, gran adversario de Lutero, y a quien hace referencia Naz, explica por su parte: «El cisma no consiste en negarse a obedecer al Romano Pontífice con pertinacia; sino que hay cisma cuando se rechaza someterse al Romano Pontífice en cuanto este es la cabeza de la Iglesia. (…) La desobediencia, por pertinaz que sea, no constituye cisma, salvo que equivalga a una rebelión contra la función del Papa o contra la de la Iglesia, de modo que se rechace estar sometido a esta función del Papa y reconocerlo como superior». Comentario del cardenal Cayetano al artículo 1 de la cuestión 39, en la II-II de la Suma Teológica de santo Tomás de Aquino
Enfermero.
Precisamente esas definiciones de cisma son las que condenan el actuar de la FSSPX.
Consagrar Obispos contra el mandato del Papa es usurpar el derecho divino de la Sede de Pedro, o sea, en la práctica (aunque se proteste de palabra otra cosa) rechazar «someterse al Romano Pontífice en cuanto este es la cabeza de la Iglesia».
O comprende mal el texto, o lee demasiado rápido, o no lo lee enterro, o no está habituado a las cuestiones canónicas de este tipo…
Enfermero.
Andres, la cuestión del derecho divino respecto al mandato no es dogma de fe, está ampliamente debatido hoy en día, es decir, hay suficiente bibliografía a favor y en contra.
Además que el reciente cambio de la pena y la definición en el CDC nos da elementos justamente para no afirmar a la ligera lo que ud. dice.
¿Ampliamente debatido por quién? Por los cismáticos, nada más. Eso es tanto como decir que es «ampliamente debatida» la Presencia Real en la Eucaristía, porque los herejes de todo pelaje la niegan.
El derecho divino de la Sede de Pedro para elegir a los Obispos está fundado desde los primeros siglos.
No habrá sido declarado formalmente como dogma (aunque se pueda entender como incluido en la declaración del Vaticano I), pero ni falta hace.
El «reciente cambio» (no tan reciente) de la pena (no sé qué habla de «cambio en la definición») no le da a usted ningún elemento para nada.
Concilio de Trento, Sesión XXIII, Canon VII:«Si alguno dijere, que los Obispos (…) que no han sido (…) enviados por potestad eclesiástica, ni canónica (…) son ministros legítimos de la predicación y sacramentos; sea anatema»
«y no rehúse la sujeción a él en cuanto principio de la unidad»: esta parte, estimado Enfermero, esta parte que usted omite, poniéndola entre «(…) porque no va contra lo que usted quiere probar, esta parte, además de ser posible prueba deshonestidad intelectual de su parte, es la que acusa y demuestra el cisma de la FSSPX, según el mismo Cayetano, que usted cita truncado. La clásica deshonestidad intelectual del lefebvrismo. El típico burlarse de Dios y de los hombres que tanto les caracteriza.
Saludos!
Andrés
Qué mal pensado respecto del Enfermero !!!
¿Y no es la función del Papa designar quiénes sean nuevos obispos de manera legítima? Rechazando pues su autoridad como cabeza de la Iglesia
Dice el Card. Cayetano:
«Esta es la unidad de la Iglesia a la que se opone el cisma. Pues alguien es cismático en cuanto que rechaza obrar como parte de la Iglesia. Y no importa de qué causa surja esto, pues siempre que se llegue a rechazar el tenerse a sí mismo como parte de una única Iglesia Católica, se incurre en cisma. Es decir, no hace aquí al caso la diversidad de opiniones o de afectos que puedan llegar a darse como causas: en cuanto algunos se desvían para querer santificar o ser santificados, enseñar o ser enseñados, proveer o ser proveídos, no como partes de la Iglesia Católica, sino como si ellos mismos fueran un cierto todo aparte, son cismáticos».
Aplica, claro está, a la FSSPX.
Aquí puede verse nuestra humilde traducción del gran comentador:
https://www.academia.edu/145104102/Sobre_el_cisma_Card_Cayetano_O_P_
No hay más preguntas, señoría.
La manera en que usted fuerza tantas metáforas «ontológicas» de una forma casi poética solo me deja dos explicaciones: o ha dejado volar demasiado la imaginación, o su obsesión con la Fraternidad es más grande de lo que incluso usted mismo cree.
Esto queda irónicamente exhibido por usted mismo cuando cuenta que estuvo siguiendo la transmisión en directo, pero la quitó justo antes de la bendición para «evitar participar». Debo admitir que esa parte me sacó una carcajada. Es como quien asegura haber superado por completo a su expareja, pero no puede dejar de seguir cada uno de sus movimientos para comprobar, con cierto morbo, lo mucho que se equivoca sin él. ¿Por qué no admitir simplemente que su problema con la Fraternidad es personal? No encuentro otra explicación para semejante dramatización del tema. ¿Cuál será la siguiente entrega? ¿Una epopeya en verso sobre los lefebvristas? ¿Una obra de teatro?
El hecho de que usted haya deseado, al parecer desde hace mucho tiempo, un castigo contra la Fraternidad, y que ese deseo hoy coincida con la realidad, no convierte ese castigo en algo justo ni bueno. Tampoco presentar el actuar del papa León XIV, como si fuera el mismo Moisés descendiendo del Sinaí con la Ley divina, hace que sus decisiones sean infalibles o incuestionables.
La Fraternidad, nos guste o no, ha sostenido siempre que sus decisiones se toman por un deber de conciencia y por temor de Dios. Usted podrá considerar que está equivocada, pero caricaturizar toda esa postura como si fuera simple rebeldía demuestra bastante menos prudencia de la que usted exige a los demás.
En cualquier caso, parece que su juicio ya está completamente formado, así que un diálogo difícilmente cambiará algo. Solo puedo devolverle sus propias palabras: siga adelante con este tema; ya es hora de superarlo, ¿no cree? Ojalá algún día aparezca esa institución tradicional que pueda seguir al pie de la letra todas sus indicaciones y así evitar cualquier error. Lamentablemente, en esta ocasión, don Davide Pagliarani no tuvo la fortuna de contar con sus instrucciones.
Recuerdo que, a San Ignacio, alguien le llamo “el maestro de la desconfianza”
La «ESCUCHA», tema caro a San Benito y el «DISCERNIMIENTO DE ESPIRITUS» de San Ignacio. Creo que hoy, más que nunca, necesitamos estar en ORACIÓN casi constante para ver con claridad. Recordé que, en los Ejercicios Espirituales, en «Las Dos Banderas», al hablar de Satanás, dice que está «en una silla de fuego y humo». El humo nos impide ver con claridad, discernir los contornos de las cosas; nos asfixia. Por ello hoy en tiempo de tanta confusión, con magisterios herejes de los dos últimos “Pontífices”, se aplica aquello de que «por sus frutos los conoceréis», y que Satanás a menudo «se disfraza de ángel de luz». A todo ello se suma un tema no menor, -la renuncia de Benedicto XVI-, a pesar de que se ha comenzado un “proceso canónico” de investigación, son tantos los intereses involucrados, que difícilmente sepamos la verdad, (si al menos fuera la justicia argentina). Tal vez los tiempos que nos tocan vivir son aún más terribles que los de San Atanasio.
Nunca en la historia de la Iglesia ha habido tantas apariciones marianas como en estos últimos 150 años. Esto no es una coincidencia. Tal vez un pequeño remanente nos damos cuenta de que estamos en los «tiempos finales» (ἔσχᾰτος).
Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros
¿Por qué todos los críticos de la FSSPX están «obsesionados», según los propios lefebvrianos?
A mí me parece que la obsesión la tienen ustedes, en repetir siempre los mismos pseudo argumentos y en vivir en contra de todos los que no son lefebvrianos.
No soy «lefebvriano» (aunque no sé del todo qué quiere decir eso), aprecio a sus sacerdotes y les agradezco el muchísimo bien que me han hecho, no estoy de acuerdo en todo lo que hacen ni mucho menos, pero usted Andrés está obsersionado con la Fraternidad desde que yo empecé a leer wanderer.
Atte.
Con las bendiciones, usted se reirá pero yo pensaba en S. Martín de Tours, que siempre se arrepintió de haber comulgado con lo obispos de apoyaron la condena a muerte de Prisciliano. Tuvo que consolarle un ángel. Lo cuenta Sulpicio Severo, su discipulo, en sus Diálogos. Usted se reirá con la risa descreida y volteriana pero para mi recibir la bendición de un obispo excomulgado, cismático y perjuro es cosa muy seria.
Respecto al juicio y diálogo que dificil cambiará algo, eso dígaselo a la Fraternidad cuando afirmó lo siguiente: «En esta perspectiva, también se podrían designar teólogos de la Fraternidad suficientemente dialécticos, capaces de mantener siempre abiertas las discusiones (aunque sean sustancialmente inútiles). No es necesario discutir para llegar a una conclusión: esa es la lección de los años 2011-2012». (Pagliariani, 2016)
Lo lamentablemente es d. Davide Pagliarani no ha contado con las instrucciones de Romano Pontífice en un asunto de su exclusiva competencia por mandato divino. No es a mi sino al Dios a quien tienen que hacer caso.
Eck
Dos recordatorios.
Uno: el argumento „mira lo malos que son los demás“ nunca ha sido muy del gusto del Señor. Véase la parábola del fariseo y el publicano, o la del hijo pródigo (los fraternos me recuerdan sospechosamente al hermano mayor), o incluso la del trigo y la cizaña, que la FSSPX parece haber olvidado por completo. Se le antoja a uno más bien, que gritasen al dueño de la mies: „arranca la cizaña, arráncala ya, o me voy“. Y se han ido, en efecto. Pero la cizaña se destruye al final de los tiempos. Es la Ley del propietario.
Dos: la sana virtud también puede ser corrompida por el exceso, no solo por el defecto.
Disculpe don Anónimo de las 13:48, pero no alcanzo a entender la comparancia. Si mal no recuerdo el hermano mayor de la parábola celaba al menor, para quien el padre había matado el novillo cebado cuando aquél volvió arrependito a su casa. ¿dónde está el arrepentimiento de los actuales pródigos? No creo que nadie se fuera a entristecer si el camino sinodal se enderezase o si el P. (p de p…to) Martin se convirtiese súbitamente en un santo sacerdote apóstol de los invertidos, o si los Kikos, súbitamente advirtiesen que la Misa de San Pío V resulta ser a todas luces superior a sus sinaxis… . A falta de esa conversión y arrepentimiento, no parece que la situación sea comparable. Con lo del trigo y la cizaña otro tanto, ¿cree ud. de verdad que la Iglesia entonces hizo mal en condenar las herejías durante tantos siglos para proteger la Fe del rebaño? Me interesaría me corrigiera si estoy equivocado. Cordialmente.
Hilbert
El problema no es que Tucho sea pornógrafo, (pecadores siempre los ha habido en la Iglesia), el verdadero problema es que está cambiando la Fe con su Amoris Laetitia, Traditionis custodes, Fiducia suplicans, etc. con el beneplácito de sus superiores.
Entiendo que Eck es un clérigo, por tanto, ve las cosas desde un punto de vista institucional, y con la ley en la mano se muestra intransigente. Los pobres laicos de a pie, llevamos décadas soportando desvaríos litúrgicos y magisteriales con Misas Novus Ordo, donde el sentido de lo sagrado ha desaparecido. Vemos con pena que la mayoría de nuestros amigos y familiares han abandonado la práctica religiosa, porque la Iglesia que debería ser Madre, los alimenta con leche agria, y por tanto, cada día es más vista como una pura institución humana.
Por la distancia no me es posible asistir a Misa Tradicional de ningún instituto, pero me duele que no haya más unidad entre todos los que celebran tal Misa.
No estamos en tiempos de Pio V o León XIII, donde importaba conservar el Depósito de la Fe, que ahora se está dilapidando.
Si es terrible la consagración de obispos contra mandato pontificio, mucho más terrible es la destrucción de la Fe, con beneplácito o al menos inacción pontificia.
Ha pasado 1 año de pontificado de León XIV, y no ha cambiado nada de los desaguisados de su predecesor. ¡Pobre Iglesia, si tenemos que esperar 20 años, a que el próximo papa deshaga los entuertos!
Como decía Malachi Martín, a Roma le interesa más el Poder que la Fe. ¿Y para qué sirve el Poder sino es para defender la Fe? ¿para destruirla?
El ¨argumentum metheorologicum¨ es bastante débil. El día de la proclamación de la infalibilidad papal diluviaba y tronaba, lo cual fue interpretado por los unos y los otros. Esto dicho, las excomuniones no se celebran. Aunque fueren injustas, se reciben con luto y pesar, no con algarada y vinos de solera. En esto, y en todo, ha fallado la prudencia.
En Fátima, si mal no recuerdo haber leído, llovía a cántaros durante la principal aparición de la Santísima Virgen.
Artículos como este me reafirman en la idea de que la Fraternidad ha obrado correctamente.
Laurentius
Muy extraño o pifiado artículo. Yo diría eso, que es una pifia del autor.
Utiliza comparaciones forzadas ajenas a la realidad. Claro que cada cual utiliza los recursos literarios como quiere, pero en este caso deforma la realidad y la lleva a hasta un extremo de caricatura.
Lo único que le puedo conceder es que son sucesos que se deben tomar con la gravedad y seriedad adecuadas. Lo que no entiendo es su visión o insinuación de quien esta siendo serio y quién no. Francamente sorprendido.
Por momentos me hizo acordar a los escritos que elaboraban, en otros tiempos, personas de grupos conservadores sobre la FSSPX. (Verbo encarnado, Opus Dei).
Apasionados, con mucha inquina y rencor, pero con pocos argumentos y falta de realismo.
El realismo le ha entrado a la Fraternidad cuando ha visto las orejas al lobo y ha recurrido usando los procedimientos y el código de Juan Pablo II. Ha dado a entender que, por las malas, reconoce la jurisdicción del Papa en su gobierno. Espero que sean coherentes de aceptar lo que decida al acudir a las potestades romanas. No lo consiguió ni Benedicto XVI en sus tiempos. Algo tarde eso si.
Algunos veíamos venir el desastre desde el principio y con escándalo de ver como se tomaban a chota las graves penas cuando se tenía que haber aprovechado la oportunidad que brindaba el tener un nuevo Papa. Aunque no se hubiera llegado a nada y se hubiesen, incluso, ordenado nuevos obispos sin mandato, si se hubiese hecho las cosas con cabeza, razón, respetos y buena fe, estaríamos muchísimo mejor que ahora.
Eck
Eck… la sentencia se acepta no por aceptar( valga la redundancia) la autoridad, sino por la justicia o no. Un juez verdadero, puede ser injusto.
Puede serlo pero que ese canon y esa pena están en el código y que la sentencia se aplica por si misma e ipso facto en cuanto se infringe también (latae sententiae). Defensa de la Fe solo la ha notificado, no la ha decretado y el Papa no la ha levantado.
Con el cisma admito que se puede discrepar porque no está muy claro.
Respecto al perjurio, no creo que se pueda discutir de lo evidente que es.
Eck
Como dice mi amigo, «el problema de estos conserva no es el cisma ni la desobediencia, sino , la Tradición.
En cambio el problema de los lefes es la Tradición, el Magisterio, el CVII, la liturgia, la falta de papeles, el derecho canónico, la jurisdicción, el episcopado paralelo, el cisma y la desobediencia. El muerto se ríe del degollado.
Entiendo que Eck generaliza . Que haya algún sacerdote o fiel que crea el «extra fraternitate, nulla salus» no implica que sea lo que opine el resto. Comete el error de idealizar al actual Papa como un ser infalible. En particular creo que no hace mas que seguir la linea de sus predecesores. Me consta que hubo muchos intentos de dialogo de la FSSPX y que desestimó los mismos. Recien apareció (mas bien envió a Tucho) cuando se anunciaron las consagraciones. Tampoco pienso que hubiera un camino intermedio entre Monseñor Lefebvre y Paulo VI. En fin , el artículo es un desatino completo.
Guillermo A.
No hace falta que lo digan; desprecian la misa nueva y a todos los que asisten a ella. Niegan la catolicidad incluso de los institutos Ecclesia Dei y también prohiben asistir a sus misas.
Respecto al N.O. la FSSPX tiene reservas, observaciones, comentarios lo que sea. De eso deriva una sugerencia de no asistir al N.O. La desprecia, no lo se si oficialmente, pero al menos le da un estatus mucho menor en comparación al V.O.
No niegan la catolicidad de nadie en particular y no prohiben ir donde los Ecclesia Dei, pero no lo recomiendan. Tienen sus razones. Discútalas y no las caricaturice.
Saludos.
Lefe de a pie.
No es mera sugerencia, lefe de a pie. La fsspx dice que lleva en sí un veneno perjudicial para la fe. Y sí, desprecian el novus ordo.
Si, la inmensa de la inmensa mayoría de los fieles creen que la salvación solo es posible mediante la Fraternidad. Se lo dice quien trata con ellos frecuentemente.
Anónimo, decir que son sacramentos dudosos, realizados por sacerdotes dudosos y con fe dudosa no son reservas. Es negar educada y versallescamente que no son católicos.
habla de León como de alguien decidido, consciente de sus funciones, cuando con los únicos que ha actuado -mostrando, de paso, que la progresos sigue al mando- ha sido con la Fsspx, con el tradicionalismo. Con todo el resto es un silencio perpetuo, un dejar hacer, porque para eso lo eligieron: para no molestar a nadie y dejar hacer a todos dentro de la pluralidad del Concilio, la religión que complace a todos, menos al Dios terrible.
Por otro lado, después de hacer de escatólogo y psicólogo, me pregunto si Eck ya estará dispuesto a clarificarnos si cree en la infalibilidad de Vaticano I y en la doctrina de la infalibilidad pontificia, porque ahí no parece aplicarse la severidad de las llaves, siendo que aquí hablamos directamente de herejía.
PD: ya que estamos jugando a la psicología, yo me la juego porque la causa de esa fobia que le tienen los neo tradis a la Fsspx se debe a que son procedentes del mundo novus ordo y conciliar, y no están dispuestos a separarse de ese mundo, que tantos recuerdos le produce, si es que no forma parte de su vida todavía. Para ellos, la postura de la Fsspx viene a ser como escupir a su madre, porque así ven a JP II y a toda esa gente. De ahí la identificación con el Opus y grupos liberales afines.
apoyo el planteo general, pero el rechazo a la Fsspx muchas veces se da por argumentos que no son concluyentes y admiten varias interpretaciones, pero que la Fsspx solo da una posible alternativa como válida y única, evitando una discusión real
Y por otro lado no es algo menor las formas usadas para hablar a sus interlocutores.
Tan simple como eso, y es parte de la caridad
Estimado señor, mucho acusarme de psicólogo (algún estudio tengo) pero luego usted me hace un psicoanálisis, como otros muchos pero oye, esa vara de medir sólo se puede usar con modernistas, progres, neocones. Yo no tengo recuerdos de ese mundo, yo me he criado y vivo en él, le conozco personal y vitalmente. Conozco a sus fieles y sacerdotes, muchos son amigos míos. Cuando muchos de ustedes me lo describen, no lo reconozco, es como si me hablaran de que en España solo hay pagodas, se come con palillos y el apellido más común en Lie. Que hay errores, desbarres, herejías, sacrilegios y demás, si, que es como ustedes los describen en caricatura, no.
Para ellos la postura de la Fraternidad es la de unos tipos clasistas, soberbios, que exigen privilegios y que se ven como los mejores católicos, los puros, la última coca cola del universo. Que no están con ellos, que los desprecian con mohín de asco y que no luchan con ellos. Y que quiere que le diga, que tienen razón.
La mayoría de los fieles y curas no son modernistas masónicos sino fieles y sacerdotes que luchan día a día por la fe en condiciones díficiles, sin meterse con nadie, con obispos ausentes y politiqueros, sin recursos para atender a muchos, sosteniendo humildemente la Iglesia sin blasonar de nada, manteniendo encendido el pábilo humeante. Son a estos a quienes escupis y despreciais.
He encontrado más ejemplos de verdadera santidad en ellos que dentro del tradicionalismo digno de los primeros cristianos. Hasta en curas muy progres he encontrado mayor caridad cristiana y ejemplo que en muchos. Y porque no usamos las balanzas de Dios porque si no tendríamos muchas sorpresas…
Eck
«Se acabó la frivolidad y el jugar con lo importante sin consecuencias. Con Leon se pueden llegar a acuerdos, pactar, convivir, dialogar; él está abierto y sin prejuicios a cualquiera que quiera colaborar lealmente con la Iglesia, pero de acuerdo con la ley. […] Quien se pase de la raya tendrá castigo […]»
Pero, por favor!
Parece una tomada de pelo.
Todavía estamos esperando «las consecuencias» para los alemanes, la Iglesia patriótica china, James Martin, Sor Lucía Caram, el propio Fernández, el Cardenal Radcliffe, y tantos otros más (cardenales, obispos, sacerdotes, teólogos, etc). Para ellos hay dicasterios, recepciones cálidas entre sonrisas, palabras de ánimo, tolerancia y la mar en coche.
Señores, conservemos la cordura y el sentido de lo evidente. No es necesario apoyar lo que hizo la FSSPX para darse cuenta el insoportable e hipócrita doble rasero de Roma. Rasgarse las vestiduras por lo de la FSSPX pero promover (por acción u omisión) a quienes de modo sistemático dinamitan la Fe católica es, de mínima, una señal de profunda desorientación; de máxima, es muestra de que «entre bueyes no hay cornadas».
Eck habla desde la eclesiología y la Biblia. El gran pecado de la FSPX es la soberbia, fruto de la desobediencia. A este respecto, no hay justificación ninguna para intentar exonerar a la fraternidad. «Tu es Petrus et super hanc petram edificabo ecclesiam meam», son las palabras del mismísimo Señor. ¡Ay de aquel que se oponga al siervo del Señor! León XIV, en el pasado consistorio con los cardenasles, les dijo: «Necesito su apoyo: firme, explícito y público. Necesito sentirme apoyado por ustedes como por hermanos»—porque—«el ministerio que el Señor me ha confiado no puede vivirse en soledad». León sabe lo que ocurre en Alemania y necesita, en el proximo consistorio que se llevará a cabo en octubre sobre «Amoris laetitia», el apoyo de todos los cardenales para reafirmar la doctrina sobre el matrimonio (indisolubilidad, unión entre hombre y mujer, gravedad del adulterio) y la homosexualidad. León espera a que los alemanes recapaciten, pero actuará con firmeza, tal como señala Eck. Dudar del santo padre es dudar del Señor mismo y su promesa en relación con Pedro.
Si la desobediencia siempre fuera soberbia, entonces San Atanasio fue soberbio; la Iglesia de Francia fue soberbia cuando desobedeció y se opuso a la doctrina de la visión beatífica del Papa Juan XXII.
Y que decir de los «humildes» que obedecieron y siguieron al Papa Honorio I y a consecuencia de ello el 3er Concilio de Constantinopla los declaró herejes anatema (Papa incluido) por no defender la fe de la herejía monotelita.
Además, no se puede decir si alguien actúa por soberbia o por otro sentimiento, porque eso pertenece al fuero interno, y al mismo solo lo conoce Dios. Cuanto mucho se puede decir que hicieron bien o mal (es decir, juzgar actos) pero no decir que sentimiento los motivaba (que es juzgar intenciones y eso no está permitido al católico) a no ser que los actores manifestaran dicha intención. Y lo manifestado por ello es que lo hicieron por motivos de conciencia. Y por si no sabes (deberías leer al Card. San John Henry Newman), la conciencia es el primer vicario de Cristo. El decir que alguien actúa por soberbia es juicio temerario y pecado contra el octavo mandamiento.
Por último, totalmente fuera de lugar e inaplicable la frase ¡Ay de aquel que se oponga al siervo del Señor! ¿Qué es oponerse al siervo del Señor? ¿Asentir a todo lo que venga de un Papa? Eso es papolatria. Los que hicieron eso con Honorio I fueron declarados herejes y excomulgados por la propia Iglesia. La obediencia ciega se debe solo a Dios. Como dijo el Señor: si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo. De hecho, no solo hay que obedecer al Papa actual (en lo que no sea pecado) sino a todos los Papas que lo precedieron y que emitieron magisterio extraordinario. Y se ve a la legua que tú ni siquiera has leído la Bula Cantate Domino, la Quanta cura y el Syllabus, la Mirari vos y podría citar más texto anteriores al Concilio Vaticano II, que demuestran que los documentos del mismo son «novedosos» y contrarios al magisterio preexistente. Y ya que estás, dale una leída a la Dei Filius así te enteras que los dogmas nunca pueden cambiar de sentido y que aquellos que se condenaban en 1481, no podían ser salvos en 1965 ni hoy. Y en la Iglesia (que no es el Islam), lo que tiene preeminencia es el magisterio previo, a no ser que este sea ordinario y el posterior que lo modifica sea ex-cathedra.
Ah, y respecto a la promesa del Señor a Pedro, evidentemente la interpretas mal, en el sentido de que Pedro no puede errar ni perder la fe. Pues si eso fuera así, ¿entonces como todo un doctor de la Iglesia como San Roberto Belarmino (hubo y hay otros) desarrolló la tesis sobre el Papa hereje (ya hubo Papas herejes en la Iglesia, cité el caso de Honorio I) y como actuar frente a él? ¿Un Papa no puede errar? Solo en el caso del magisterio extraordinario, y en ese caso, de errar, deja de ser Papa, de ser Pedro para ser Judas. ¿Un Papa no puede perder la fe? ¿entonces como la Iglesia declaró hereje a Honorio I? ¿Sabes lo que quiere decir hereje? Y mejor ni extenderme en Amoris Laetitia y Fiducia Supplicans. Así que antes de comentar, sería bueno que te informes que implica verdaderamente la promesa del Señor a Pedro. Te olvidas además que no pocas veces en la Iglesia hubo antipapas, y la promesa del Señor no se extiende a ellos. Medita también sobre 2 Tes 2:2-3.
«Dudar del santo padre es dudar del Señor mismo y su promesa en relación con Pedro».
Llévenle un médico al autor de esta frase.
Enfermero.
Eso no es más que un futurible, cuando leamos negro sobre blanco, lo que usted dice podremos opinar, lo mismo se podría interpretar, en el sentido contrario. Ya recordar que son 10 años de ese infausto suceso, no es tan buena señal. Y la insistencia en lo de la sinodalidad, que de canónica tiene poco y nada, tan poco es buena pista. Y falta ver si viola reemplaza a roche. Hasta eso, pues queda rezar, pero los nombramientos incluído el reciente ascenso de auxiliar a territorial Würtz, que no entiendo bien como ha llegado a doctor, habría que saber sobre qué versaron sus tesis.
Y León XIV desobedeció a León XIII cuando recibió con toda solemnidad a una mujer disfrazada de obispo. La Ley tiene que ser para todos y el Papa dar ejemplo que en ese caso no lo hizo.
León sabe lo que ocurre en Alemania y necesita, en el proximo consistorio que se llevará a cabo en octubre sobre «Amoris laetitia», el apoyo de todos los cardenales para reafirmar la doctrina sobre el matrimonio (indisolubilidad, unión entre hombre y mujer, gravedad del adulterio) y la homosexualidad. León espera a que los alemanes recapaciten, pero actuará con firmeza…
ud. Es pitoniso? Eso está por verse realmente si quiere corregir, sancionar o sanar la fe en Alemania. Y si no es así? Se quedará callado, como cuando no se corrige a Caram o James Martín etc.
por lo tanto: «un conservador es un progresista que camina lento, muy lento, lento»
Yo entiendo que el anónimo de las 7:58 no pide impecabilidad sino coherencia. Gastón
Que sorpresa más grande, los que afirman que hay que ser ultrapapalista a todo lo que dijeron los Papas desde Pio IX a Pio XII ahora nos acusan de hiperpapalista. Döllinguer debe estar contenta en su tumba, ya que, como el Cid, vence después de muerto.
Ninguno de los que cita, Atanasio, los Padres orientales del tercer Concilio de Constantinopla (y le puedo añadir más a la lista: S. Policarpo, S. Cipriano, S. Julián de Toledo, Hincmaro de Reims, S. Bernardo, etc.) jamás hubiesen roto con Roma. Y no venga con S. Atanasio porque el propio santo lo niega aunque su tocayo afirme lo contrario (calladito estas más guapo, que con tu defensa de la corredención, más allá de S. Hilario, y sacada de contexto, estoy esperando a los padres, santos y doctores que la apoyan, ná, mejos magisterio papal por un tubo, nada entre Hilario y León XIII, me siento defraudado)
Petenece al fuero interno y solo lo conoce Dios, pero los hechos, los gestos y las palabras son públicos y son soberbios. Y no tenemos esos ringorangos con la escoria modernista. A esos no vale ni fuero interno ni demás mariconadas, leña al mono. Con Francisco, Benedicto o León XIV, tampoco, al Tucho menos. A los sacerdotes, fieles, teólogos y asistentes del Novus, igual. Son malvados, vendidos, corrompidos o masones Tampoco vale. Solo para la Frater.
Querido anónimo, si, he leído a Newman, me encantan sus sermones, de hecho le defendí públicamente cuando un miembro de la Frater con alta vara le llamo hereje aunque en fino. Respecto a la papolatría, la he combatido desde que escribo en este blog frente a tirios y troyanos. Lo que no la acepto es que sea intemitente, antes del Concilio si, después no. Y si, he leido esas enciclicas y la Pascendi (con error gordo incluido contra la Filius Dei), y la Vix pervenit y la In coena Domini y la Unam Sactam. Ustedes siempre contraponen el XIX al Concilio ¿Y lo que hubo antes? Nada… Hay mucha menos novedad en el Vaticano II de lo que creen ustedes, eso si, si se elimina mucha paja y se lee con buena fe, porque herejías se pueden encontrar en cualquier parte si se quiere.
Los dogmas no cambian, ya lo sé pero mucho me cuidaría de decir quienes se salvan o se condenan, además de que pueden se comprendidos y mejorados o incluso corregidos (Ha leido el Decreto pro Armenis de Florencia y luego la corrección de Pio XII). Aunque viendo como se dogmatiza la corredención en el mundillo, es inútil, pero bueno.
Eck
Endemientras, en lugares que no tienen otra Misa de siempre, ¿debemos dejar que nos den la comunión en la mano, con un sacerdote que dice cualquier cosa y cantos cada vez más evangelistas?, ¿tenemos que soportar que el cura nos diga que sí podemo comulgar aunque estemos divorciados y vueltos a casar civilmente?, ¿tenemos que aguantar sermones sobre el cambio climático?, ¿en el mismo templo que casó a homosexuales uno de los cuales se había cambiado el nombre para que se crea que es mujer? Lo peor de todo: ¿debo dejar que el catequista de mi barrio, al que tengo que mandar a mi hijo a prepararse para la primera comunión, le diga que el Che Guevara es un ejemplo a seguir? Pregunto. no juzgo.
Si. Si. Si. Si.
Medio fantasioso lo último, pero habrá otros catequistas en su ciudad, o puede tolerarlo y explicarle otra cosa ya en casa.
Es difícil, pero Ud. o yo no lo vamos a poder cambiar. Considero, si le sirve, que vale la pena recibir la gracia de los sacramentos a pesar del contexto, y tomar todo lo bueno, aunque pequeño, que haya por allí. Y que tratar de hacer el bien en lo personal, familiar y hasta donde lleguemos es lo que nos toca. El buen Dios proveerá a su debido tiempo.
Artículo bien escrito e impactante. Apela a la emoción antes que al razonamiento. Presenta un marcado espíritu sofístico: reemplaza la argumentación por recursos retóricos destinados a predisponer al lector. Son imágenes sugestivas, pero no constituyen demostraciones.
El último día de las apariciones de Fátima el cielo se vino abajo y setenta mil personas terminaron empapadas. Con los fenómenos de la naturaleza puede probarse cualquier cosa… o ninguna. Del mismo modo, de unos truenos durante una ceremonia no se sigue ningún juicio divino.
Me pude enterar de que León XIV es una suerte de San Pío V y la Fraternidad, una alianza entre Lutero, Calvino y Hus. Todavía sigo esperando los argumentos.
El artículo revela, además, una notable virtud adivinatoria. El autor parece capaz de leer las conciencias: sabe que los participantes actuaron con intención sacrílega, que «se jactan» de su pecado y, al mismo tiempo, conoce que Mons. Fellay estaba «roto», actuaba contra su conciencia y, por tanto, queda prácticamente exculpado.
También conoce de antemano las intenciones del Papa León XIV, siempre rectas (faltaba más), y hasta nos ilustra sobre sus extraordinarias cualidades como canonista. A juzgar por el Decreto del 2 de julio, yo concluiría más bien lo contrario. Le sugiero a Eck avisarle que no puede condenarse a nadie (aun en sede administrativa) sin articular el derecho de defensa del imputado. De lo contrario, anula todo el procedimiento. Es una exigencia de Derecho natural. No hurguen en cánones, positivistas de manual!!! Hasta la Inquisición lo permitía: avísenle al Tucho, gran chamán jurídico de la corte.
En definitiva, el artículo termina siendo más un desahogo emocional que una argumentación teológica o canónica. Quedo a la espera de otro en el que responda seriamente a las razones invocadas por la Fraternidad, que en éste brillan por su ausencia.
Suscribo enteramente a este comentario. Un articulo apasionado y sin argumentos. Muy lejos de la realidad
Ofrece una imagen caricaturesca de la FSSPX, como grupo rebelde obstinado y que solo quiere jugar con Roma y los fieles.
Muchas veces los libros pueden enajenarnos de la realidad.
Llamativas presuposiciones de la seriedad del Papa cuando hay evidencias de su poca seriedad en actos de gobierno. (¡¿hace falta enumerarlos?). No entiendo porque concluye o supone lo contrario a los hechos.
En fin, me llamó mucho la atenciòn este escrito.
Excelente el comentario de Miguel Grosso.
Suscribo su comentario Sr. Grosso, como digo, parece que muchos tradicionalistas han encontrado en la FSSPX su sombra Jungeana. De hecho se expresa con mucha de la frivolidad con la que acusa a la Fsspx. Aunque estoy de acuerdo con algo, la FSSPX debió evitar todo ese jolgorio de estudiantina de las consagraciones. Por la gravedad del acontecimiento debió hacerse de forma mucha mas seria y minimalista. Se busco la tapa de los periódicos en una maniobra publicitaria, y no se trata de vender camisetas de la FSSPX ni de despertar superficiales fervores.
Jorge
Tiene usted toda la razon, y ya que menciona al Santo Oficio, ese notable Tribunal que evitó muchos males a España, teniendo en cuenta los antecedentes de Tucho, ysu enseñanza heretica y cismatica hecha publicamente en Argentina respecto a que el Espiritu Santo no habría asistido a la Iglesia «durante siglos hasta que apareció Francisco», lo primero que hubiera hecho habria sido echar el guante a Tucho y realizarle un Auto de Fe que visto lo visto Tucho no habria podido sortear con exito y seria declarado hereje y cismatico, y lo hubiera entregado al brazo Secular para que le aplicasen los castigos que establecian las leyes de aquella epoca para los que promovieran la herejia y el cisma. El caso es que si en aquellos tiempos alguien hubiera propuesto imaginarse cual sería el «colmo» del Santo Oficio, sin duda la respuesta hubiera sido «que alguna vez un hereje estuviera en el más alto cargo del Santo Oficio», pues bien, ese dia llegó y corresponde a la actual situacion del organismo que alguna vez llevó el nombre de Santo Oficio, estamos en el colmo de los colmos, seguramente es señal innegable de que se acerca el fin de los tiempos…
Alguno debería leer a Santa Teresa sobre la Inquisición y el pavor que la producía para quitarse algunos pájaros utópicos.
Y por cierto, el último inquisidor en España fue masón y librepensador como cuenta Caro Baroja con sorna…
Eck
Uno se tiene que imaginar viviendo mil años atrás, eligiendo bando en el gran cisma. Puede que las parroquias orientales estén mejor cuidadas, o que los obispos latinos que conozcas sean malos cristianos, y como plebeyo no sabes nada de la Filioque, o que simplemente te tocó vivir en una comunidad oriental cuya cabeza acaba de ser excomulgada.
Es fácil suponer ahora que uno siempre hubiera elegido el bando correcto en cada época, porque hay que estar loco para no tomarse en serio la excomunión, elegir separarse de la sede romana y seguir la causa nueva. “Excepto esta vez, esta vez el lado antagónico es el correcto, y esta vez no importan las excomuniones. Solo esta vez. Qué suerte que me tocara el único caso de la historia en que rebelarse fuera lo correcto.”
Hermosa la narrativa epica. Ahora digame por favor el Domingo a donde puedo ir a Misa con mis hijos pequeños, en el interior de Argentina.
Exacto. Hablan desde la total idealización de la realidad. Pretenden que llevemos a nuestros hijos a la parroquia de la vuelta donde todo, todo, se hace mal. Por supuesto en total comunión con Roma.
Consulten con gente formada y espiritualmente sana. Creo que puede ir a misa y tomar los sacramentos con la Fraternidad siempre que no se adhiera al cisma. Lo permite la propia Iglesia, pero no me haga caso a mí sino consulte s personas mejor formadas y de buen espíritu.
Eck
Estimado Ek,
La Santa Sede ha sido sumamemente benigna con nosotros los lefes, dejándonos en la MISMA situación de antes de las consagraciones.
Fíjese:
El Decreto advierte a los clérigos y a los fieles laicos «contra la adhesión al cisma de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, pues incurrirían ipso facto en la pena de excomunión latae sententiae». ¿Cómo debe entenderse esta amenaza? La nota explicativa del Decreto remite a la Nota del 24 de agosto de 1996 del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos. Ahora bien, el contenido de esta nota es restrictivo. Su n.º 5 exige, para la «adhesión formal al cisma», un doble elemento: uno interno (la voluntad propiamente cismática) y otro externo (su manifestación mediante actos). Su n.º 7 establece que, respecto de los fieles, debe tenerse ante todo en cuenta la intención de la persona, y que «las diversas situaciones deben ser juzgadas caso por caso, en las instancias competentes del fuero externo y del fuero interno.
Por consiguiente, el decreto del 2 de julio de 2026, interpretado a la luz de la nota explicativa que remite a la nota de 1996, excluye explícitamente una excomunión general de los fieles. Un laico que asiste habitualmente a la misa en una capilla de la FSSPX y que se adhiere a las consagraciones del 1 de julio no puede ser excomulgado mientras no haya sido objeto de un juicio individual.
Dicho esto, ¿usted sospecha que S.S. León XIV será mucho más dura que el Cardenal Fernández, haciendo que la Nota del 24 de agosto de 1996 deje de aplicarse? ¿Con qué argumentos?, ¿Olvida que el Papa es canonista?
Yo no lo creo y, de hecho, creo que es mucho más bueno el Papa que el Cardenal.
Por ahora, lo suyo no es más que un baticinio, pero la Santa Sede viene explícitamente diciendo lo contrario desde hace muchos años hasta hoy inclusive. Sí, sí, «hasta hoy INCLUISIVE»
Un saludo cordial,
Anónimo de Esta Hora.
Estimadísismo Anónimo (mi nombre es Javier por si quiere contestar)
Su argumento tiene un mérito indudable, recuerda que el derecho canónico no funciona a golpes de eslogan ni de estados de ánimo. Y es cierto que la Nota de 1996 exige distinguir entre adhesión material y adhesión formal al cisma.
Pero precisamente por eso creo que usted está respondiendo a una tesis distinta de la que plantea Eck.
Eck no sostiene principalmente que mañana vayan a excomulgar en masa a todos los fieles que frecuentan una capilla de la FSSPX. Lo que sostiene es algo más simple y más grave, y espero que lo pueda comprender, hasta ahora nade de la Frate lo hace, que la esta ha cruzado una línea objetiva mediante unas consagraciones episcopales realizadas contra la expresa voluntad del Romano Pontífice, repito contra la expresa voluntad del Romano Pontífice y después de repetidas advertencias, repito, y después de repetidas advertencias
La cuestión jurídica inmediata no es si doña María, que asiste cada domingo a una capilla de la FSSPX, está excomulgada. La cuestión es si los actos realizados por los consagrantes y los consagrados constituyen una ruptura objetiva de la comunión eclesial suficientemente grave como para atraer las sanciones previstas por la Iglesia. Son dos planos distintos.
Por otra parte, la remisión a la Nota de 1996 tampoco resuelve todo el problema. Esa nota fue redactada para juzgar una situación concreta y en un contexto concreto. Pretender que constituye una inmunidad perpetua aplicable a toda circunstancia futura es pedirle al texto bastante más de lo que el texto dice.
Además, hay algo que me parece ausente en su razonamiento, el peso de la contumacia. El derecho de la Iglesia no sólo mira el acto aislado; mira también las advertencias previas, la voluntad persistente de desobedecer y la negativa a corregirse. Cuando una autoridad legítima advierte reiteradamente sobre las consecuencias jurídicas de un acto y éste se realiza igualmente, la interpretación canónica cambia de escenario.
Usted pregunta si León XIV será más severo que el cardenal Fernández.
Yo reformularía la cuestión, ¿importa realmente si es más severo?
Lo relevante es que León XIV no parece dispuesto a mantener indefinidamente la ambigüedad canónica que caracterizó las últimas décadas. Un canonista no necesita ser más duro; le basta con aplicar la ley que considera vigente.
Y aquí encuentro la principal debilidad de su planteamiento. Usted da por supuesto que el futuro deberá parecerse al pasado. Pero precisamente el argumento de Eck es que el pasado ha terminado.
La Fraternidad apostó a que 2026 sería otra vez 1988.
Tal vez tenga razón usted.
Tal vez tenga razón Eck.
Pero, entre ambos, observo que quien especula sobre una continuidad automática es usted, mientras que Eck se limita a advertir que un nuevo pontificado puede interpretar y aplicar el derecho de forma distinta a como se hizo durante los últimos treinta años.
Finalmente, y esto me parece lo más importante, el problema no es jurídico sino espiritual. Los católicos tradicionales siempre hemos defendido la seriedad de la Iglesia, de sus censuras y de su autoridad. Si ahora reducimos una excomunión, un decreto pontificio o unas consagraciones episcopales a una mera partida de ajedrez táctico entre Roma y Ecône, terminamos cayendo exactamente en la frivolidad que durante décadas hemos reprochado al progresismo.
Porque una cosa es discutir el alcance jurídico de una pena.
Y otra muy distinta celebrar que la pena exista.
La primera es una cuestión canónica.
La segunda es una cuestión de espíritu.
Y es ahí donde, creo yo, Eck toca un punto que sus críticos aún no han conseguido responder satisfactoriamente.
vuelvo a decir lo que he escrito en varios lugares, al día de hoy 17 de julio ya hay numerosos escritos de gente formada, profesionales, que conocen del tema y no son Fsspx , sobre todo en lengua inglesa (que es lo que he encontrado) que ponen muchos argumentos que si bien no niegan lo objetivo del acto en si, al menos plantean dudas razonables y elementos atenuantes importantes.
Hoy, 17 de julio, escribir desde 1 sola campana me parece hasta casi una cuestión de ufuscacion y opinión personal que algo motivado por un diálogo y discusión seria.
opino esto de ambos «bandos» , ya que la Fsspx no se caracteriza por debatir sus opiniones considerando todos los argumentos, y eso es un error también
Ahora por último.. Y, en el fondo, ahí reside la paradoja. Si la Fraternidad sostiene que la autoridad del Papa puede ser desobedecida cuando se la considera errada o perjudicial, entonces una excomunión termina teniendo para ella el efecto de, como dice Fellay, «una gota de agua sobre el plumaje de un pato» , resbala sin consecuencias prácticas, esa lógica no se detiene en Ecône. El día que Roma pretenda corregir a los alemanes, a los belgas o a cualquier otro sector disidente, éstos podrán invocar exactamente el mismo principio. En términos jurídicos, se habrá creado un precedente peligrosísimo, se habrá legitimado la desobediencia formal a la autoridad suprema de la Iglesia cuando el sujeto juzga que tiene una causa superior. Y una vez abierto ese camino, resulta difícil explicar por qué sería lícito para unos y cismático para otros. Entonces diremos Bienvenido de nueva a la vida don Lutero y su Juicio Privado
Javier.
No digo que la Nota de 1996 lo solucione todo.
Es el mismísimo Dicasterio para la Doctrina de la Fe el que nos dice que el Decreto, de cara a los fieles, debe ser interpretado conforme a esa Nota.
O sea, nos guste o no, con reincidencias y demás, nos dicen que no ha cambiado nada desde hace 40 años a hoy.
No es que lo diga yo de puro lefe, lo dice el Dicasterio…
Y el futuro, no conozco y Ek tampoco.
Anónimo de Esta Hora.
Es una falacia o suyo. Si alguien desobedece al Papa, teniendo éste razón, hace mal. Y será problema del desobediente.
Así mismo, si alguien desobedece a la autoridad por no seguir órdenes injustas, hace bien. Y será problema de la autoridad injusta.
Eck,
Tienes artículos excelentes, polémicos e inteligentes. A veces cuestionables. Pero este es un delirio.
Para escribir con esta seriedad hay que esperar más tiempo, que la cosa decante. Mientras quedan opiniones, solo eso, prudenciales como las de Don Carmelo o el mismo Wanderer.
Hermano…¿Cómo se entiende eso que dices de Eck, que pasa de la lucidez al delirio? ¿No será que dió en tu llaga? La cruda verdad de lo acaecido.
«Ya decantó. Y ojo, porque hasta el mejor vino, cuando lo dejás decantar demasiado, termina avinagrándose. Esto viene fermentando desde hace rato; no hay absolutamente nada novedoso. Es simplemente la misma vetustedad de siempre, presentada con una etiqueta distinta.»
concuerdo plenamente : es un artículo delirante.
«En nuestro tiempo, sin embargo, la Esposa de Cristo prefiere usar la medicina de la misericordia más que la de la severidad. Ella quiere venir al encuentro de las necesidades actuales, mostrando la validez de su doctrina más bien que renovando condenas.» S. Juan XXIII, Discurso de apertura del Concilio Ecuménico Vaticano II.
No me parece que las cosas sean como las presenta este Ensayo.
El «canonismo», la «falta de compromisos», etc, siempre están aplicadas a los de tendencia tradicional.
Los abusos litúrgicos de los malos Obispos e incluso, los gestos y actitudes claramente contrarias a la Fe, siguen siendo impunes. No se aprecia «canonismo» alguno.
Otro luterano pidiendo impecabilidad de todos… y por casa cómo andan?
Terribile!
Si, es cierro. Dejar de recibir procesiones LGBT, dejar de bendecir el hielo, castigar obispos y/o sacerdotes que publica y escandalosamente hacen ceremonias para homosexuales y los bendicen.
En fin, hay que tomarse las cosas en serio como dice el articulista.
Parecés apologeta «luterano»… pidiendo impecabilidad…
Como dijo Perón «A los amigos todo, y a los enemigos ni justicia».